Capítulo VIII "Heather parte 2"

Para ambos fue como un balde de agua fría, pero Evan, quien al principio pareció disgustarle la noticia, dejó escapar una sonrisa adorable.

-Así que seremos padres- dice sin poder borrar la sonrisa del rostro.

-Eso parece- dice y también sonríe ampliamente.

-Tienes que dar aviso en el laboratorio- dice con seriedad- no puedes arriesgarte en tu estado en los operativos.

-Lo sé, pero tampoco es que esté enferma…- suspira- tú sabes más que nadie cuánto amo mi trabajo.

-Ahora no eres sólo tú quien debe cuidarse…- le acaricia la mejilla- hay un niño o niña creciendo dentro de ti.

-Prometo que tendré cuidado- dice y lo toma por sorpresa robándole un apasionado beso.

Todo parecía brillar. Era como si todo de repente en la vida estuviera en su justo lugar…

Heather volvió a golpear a Thomas. Ya no podía quedarse allí sin hacer nada. Si no fuese por él, ahora tendría a su bebé en brazos… maldito el día en que él la encontró y la secuestró. Cada día bajo su yugo fue un infierno. Lo odiaba tanto que ya no le importaba perder su propia vida si él dejaba de existir… por Thomas perdió su hijo, a Evan y la familia que iban a formar…

-¡Me robaste todo lo que tenía!- exclama y las lágrimas comienzan a inundar sus ojos- mataste a mi hermana que no alcancé a conocer, a mi hijo producto de tus constantes abusos y a Evan… era mi prometido- era Heather quien tenía sujeto del cuello a Thomas, quien se dejó hacer.

Jamás había sentido tanto dolor… jamás podré perdonarte lo que me hiciste…

Spencer escuchaba todo detrás de la puerta… ahora entendía todo lo que estaba pasando. Heather no tenía nada más que perder, por eso se convirtió ella misma en un señuelo, en el fondo quería morir…

No sabía cómo explicarlo, pero se sentía molesto. Sí, molesto por no haberse dado cuenta de nada. Molesto porque había un sentimiento en su corazón que intentaba decirle a gritos que no quería perderla… no quiero que mueras.

Ya no podía seguir esperando a su equipo. No podía permitir que ella muriera.

Salí al día siguiente del hospital y Evan me estaba esperando en la recepción. Traía consigo un ramo de flores, eran lilium.

Nos abrazamos por largo rato. Después nos separamos, nos miramos y nos besamos.

Me sentía segura en sus brazos.

-Vamos a casa- dice tomándole la mano.

-¿A casa?...- quedé pasmada- ¿y el laboratorio?, todavía no cierro el caso de Sara.

-Karen y los demás se están encargando del caso.

-Evan, no puedo dejar este caso… algo me dice que debo llegar al fondo de esto.

-Tómatelo con calma, no debes exigirte demasiado.

-¿Acaso no te lo prometí?

-Es cierto- quedó pensativo- te llevaré al laboratorio sólo si tú prometes llegar temprano a casa.

-Lo haré- dice con una amplia sonrisa.

Cuando iba a pensar que ese mismo día era el último en que te vería con vida…

-¿Qué quieres comer?- pregunta Evan a la futura madre- hoy yo invito.

-Pizza- dice con entusiasmo.

Sin querer pasa a llevar a un joven que caminaba a toda velocidad hacia el interior del hospital.

-Lo siento- dice Heather a ese joven que quedó pasmado al verla.

-Vamos mi amor- Evan se la lleva de la mano.

Ese hombre que parecía un vagabundo no apartó la mirada de esa mujer.

-Sara… has vuelto- murmuró y comenzó a seguirles.

Continuará…

notas finales: muchas gracias por su apoyo, los personajes no me pertenecen, sólo los originales, nos leemos en el siguiente capi, atte. giovanetta-celeste. Siguiente capi será un extra de Spencer Reid, nos leemos :)