Es un gusto saludarlos nuevamente, lamento la demora. Sin pretextos, simplemente diré que mi salud está casi restablecida y por lo mismo he andado muy inquieta haciendo de todo (sin abusar claro, para evitar recaídas) por lo que no me había concentrado mucho en escribir. Pero… ¡no más! Aquí dejo el capítulo como debe de ser, un dos en uno como el anterior para que no noten el retraso, espero.
Oh sí, lamento informarles que hasta aquí llegaron los momentos DADR… pero ánimo que empieza lo ZADR.
flakyrules 123- Jajaja no te preocupes, suele pasar eso de olvidar la contraseña. Excelente, único… ¿enserio? Hey muchas gracias por esas palabras nena y en este capítulo tendremos más ZADR sin lugar a dudas, espero te guste.
Kuinz- ¿Abandonarlos? Jamás, no al menos sin terminar esta historia. ¿Llegando a su fin? Sí, en efecto, esté Fic está llegando a su fin. Me alegra que todo te tomara por sorpresa, esa era la idea pero ya va siendo hora de que todo tome su rumbo. Por cierto ¡Gracias! No es la gran cosa mi foto de perfil pero me alegra que te guste jaja XD
Riuke Kyodaine- No te preocupes yo entiendo y me alegra que dejaras review esta vez. Ufff otra chica que se me hace fan del DADR… oh vaya, eso me emociona, muchas gracias por tanto amor, me siento amada y es una sensación extraña… y no llores, aquí está la continuación ¡Saludos!
Laura- ¡Sí! Ya era hora de que Zim tomara medidas al respecto. El ultrajado fue Dib esta vez, pero fue vengado. Que bien que disfrutaras el capítulo anterior, espero este no sea la excepción, besos y abrazos para ti también.
No temas no hay cuidado, no te culpo del pasado…
CAPÍTULO 8. Sólo dilo
Estaba inquieto, caminaba de lado a lado por el laboratorio revisando periódicamente a los dos humanos que estaban bajo su supervisión. Corroboraba la hora constantemente para verificar cuánto tiempo había pasado desde su partida, pensaba seriamente en ir a buscarle, pero no quería arriesgarse a que a alguno de los humanos le pasara algo, tenía que cumplir con éxito la orden que había recibido de Zim.
-No importa, una hora más e iré a buscarlo- Dijo convencido a la vez que azotaba su puño contra su palma abierta en un gesto decidido.
Eran las 3:15 de la mañana, ya habían pasado varias horas desde su partida a la base de Tak, aquello le había parecido una misión suicida desde un principio, pero aun así mantenía la esperanza de verle entrar por la puerta victorioso, él sabía que Zim siempre se las arreglaba para salirse con la suya y esperaba esta no fuera la excepción, además… contaba con un arma poderosa, él mismo reconocía lo brillante y letal de aquella creación.
Se sentó un momento ante los monitores mientras saboreaba unos nachos que había obtenido del contenedor que Zim le había señalado antes de partir, que por cierto, de momento no había señales de la unidad SIR de su camarada. Cerró sus ojos por unos instantes relajándose un poco y disfrutando el sabor de las frituras en su boca, pero justo cuando al fin comenzaba a olvidarse de la tensión el sonido de una alarma hizo que se pusiera en guardia y que los nachos terminaran en el suelo.
-El humano está despertando- Informó la computadora mostrando en pantalla el estado actual del chico, pero Skoodge no le prestó atención, salió corriendo hacia la estancia de recuperación para verificar lo dicho.
Al llegar pudo notar a través de la ventanilla que el joven lo miraba, podría decirse que entre aterrado y furioso, escuchaba también fuertes golpeteos metálicos producidos seguramente por sus puños y rodillas. Al menos el chico no se había arrancado el tubo que le proporcionaba oxígeno o si no hubiera tenido que destruir la cápsula para sacarlo de ahí inmediatamente.
-¡Computadora sácalo de ahí!- Ordenó apretando dientes y puños en señal de nerviosismo, eso era exactamente lo que temía, que el humano despertara antes de que Zim llegara, ahora ¿Qué le diría?
El líquido fue drenado y la cápsula cambió su posición vertical a una horizontal para posteriormente abrir su tapa, Dib se enderezó de inmediato y arrancó el tubo de su boca que se adentraba por su faringe cerca del esófago, casi vomita ante la sensación que aquello le produjo pero se contuvo y trató de normalizar su respiración para finalmente de un brinco salir de aquella cápsula.
Sintió una brisa fría chocar contra su piel y fue entonces cuando tomó conciencia de su desnudez, llevó sus manos a su entrepierna para cubrir lo esencial de la mirada de aquel Irken regordete que estaba a escasos dos metros de él. Este observó hacia un costado y el joven dirigió su mirada al mismo punto encontrando su bata doblada sobre una repisa. La tomó de inmediato y se cubrió con ella abotonando hasta el último de los botones; para ese punto su piel y cabello ya estaban completamente secos, los restos de la substancia plasmática se habían evaporado. El alienígena le mostró una sonrisa nerviosa, en realidad no parecía peligroso ni mal intencionado por lo que Dib cambió su pose a una más relajada.
-Tú claramente eres un Irken…ahora dime ¿quién eres y por qué me trajiste aquí?- Preguntó con voz fuerte pero sin mostrarse agresivo.
-Mi nombre es Scoodge y yo no fui quien te trajo aquí, ese fue Zim- Respondió con calma al notar que el chico no reaccionaba como pensó que lo haría, si hasta había pensado en sedarlo si le daba problemas, afortunadamente no era el caso.
-¿Zim?...- Dib sujetó su cabeza entre sus manos cuando una serie de recuerdos comenzó a bombardearlo, lo último que recordaba era haber recargado su cabeza en los muslos de Zim en busca de un poco de confort antes de desmayarse. Se estremeció cuando su mente trajo de vuelta lo sucedido y la cabeza comenzó a dolerle un poco, mordió su labio con fuerza mientras sus piernas temblaban levemente.
-Tranquilo todo… todo está bien ahora- Le habló el de piel verde con voz gentil mientras tomaba sus manos y las bajaba de su cabeza hacia sus costados, suponía lo que el chico estaba pensando y él trataría de desviar esos pensamientos lo más posible.
-Estás en la base de Zim, aunque de momento no se encuentra- Le habló de nuevo una vez captada su atención. Lo tomó por la muñeca y lo llevó hacia el laboratorio principal para sentarlo donde él había estado descansado momentos antes. El joven entrecerraba sus ojos en un esfuerzo por enfocar lo que le rodeaba ya que no tenía sus lentes, aun así, de lo que podía distinguir era suficiente para darse cuenta de que el laboratorio se veía muy diferente a como él lo recordaba.
Skoodge lo miró detenidamente y no pudo evitar sentirse mal por él, si antes el joven parecía triste, ahora se veía mucho peor y no podía culparlo por eso, si bien no comprendía a la perfección aquel ataque… sexual según tenía entendido… bueno, él también se habría asustado mucho si alguien se hubiera atrevido a tocarle de aquella forma, por lo que de alguna manera mostraba empatía hacia Dib.
Vio como comenzaba a tocarse en algunos sitios, estaba revisando su cuerpo en busca de las lesiones resultantes de aquel ataque, pero no había nada ahí, ni un moretón, ni un rasguño, como si nada hubiera pasado, como si aquella violación no hubiera ocurrido, pero el dolor emocional era muy real y era suficiente para recordarle que lo que había sucedido era un hecho.
-¡Cabezón estás vivo!- Se escuchó decir al alegre robot. Skoodge y Dib se giraron hacia el lugar del que provenía la voz para encontrarse con Zim que venía saliendo de un conducto tubular con GIR sobre su cabeza.
-¡Quítate de mi cabeza GIR!- Ordenó visiblemente molesto mientras el robotito obedecía tan sólo para irse corriendo a abrazar a Dib.
-Estaba preocupado Mary, pensé que estabas muerto pero el amo ya me explicó que no y eso me alegra porque preparé muchos waffles- Se le restregaba en el pecho al chico como un gatito, Dib tan sólo lo miró confundido no muy seguro de qué decir.
-Zim estaba preocupado, estuve a punto de ir a buscarte- Skoodge trataba de encontrar en la mirada del otro alguna señal de lo sucedido pero su gesto era indescifrable. -¿Qué sucedió?
Avanzó hacia ellos con paso lento, sin decir nada, cuando estuvo cerca arrojó a los pies de Skoodge un PAK con círculos morados ennegrecidos que ya ni soltaba chispas.
-Mataste a Tak…- Dijo en apenas un susurro sin poder ocultar horror y sorpresa en su mirada.
Dib tardó unos segundos en procesar lo que había escuchado y lo que sus ojos veían. ¿Tak también estaba en la Tierra? Y ese otro Irken, Skoodge; entonces sus sospechas debían ser ciertas, Zim había iniciado su plan para conquistar la Tierra ¿o no?, si era así, desde cuándo había vuelto a tener contacto con el Imperio Irken ¿acaso le habían dado otra oportunidad de demostrar su valor como invasor? Y en todo caso ¿por qué matar a su aliada? Eso era terrible.
-Ella se lo merecía y lo sabes… ¡No debió meterse con el Gran Zim!- Habló finalmente mostrando un diabólico brillo en los ojos que denotaba gran orgullo pero que no duró mucho cuando el humano al fin intervino.
-¡Tú y yo no hemos terminado Zim!... no sé qué estés planeando pero voy a detenerte si hace falta- Se puso de píe con GIR aun sujeto a su estómago, llenándose de valor de nuevo; no podía permitirse flaquear, debía defender su hogar, su Tierra y a los estúpidos humanos que vivían en ella, defendería todo lo que le importaba aunque tuviera que enfrentarse contra lo que más amaba… contra Zim.
Y ahí estaba el Dib que el invasor conocía, encarándole con fuerza, amenazante y con esa mirada ámbar que parecía arder en fuego en ese momento. Y Dib no tuvo tiempo de reaccionar cuando en un movimiento rápido GIR fue arrancado de su cuerpo para ser reemplazado por el Invasor que le sostenía ahora en un fuerte abrazo.
-Zim…- Dijo su nombre en un suave susurro sin saber si corresponder aquel abrazo o no, todo era tan extraño.
-Ahora entiendo porque odias todo de mi… no podría ser de otra forma, todo ha sido mi culpa, todo es mi culpa, todos te hacen daño por mi causa- Comenzó a balbucear apretando aquel cuerpo con más fuerza y recargando su cabeza en el hombro del chico.
-A qué te refieres Zim, una vez más no te entiendo… además, eso a ti… ¿desde cuándo te importa?- Preguntó con frialdad pero sin ánimos de ofender. Zim finalizó aquel abrazo y sin apartarse lo miró a los ojos, sabía lo que el humano le estaba recriminando.
-Debemos hablar… de todo- Respondió serio mientras retiraba algunos mechones de cabello del pálido rostro en un gesto cariñoso, cosa que desconcertó al humano por completo.
-GIR no sé qué sea un waffle pero me gustaría probarlos en este momento- Llamó Skoodge la atención del robot suponiendo debía dejarlos solos para hablar, el mencionado lo miró alegre y se lo llevó hacia un elevador.
Quedaron sumergidos en un silencio incómodo, lo único que se escuchaba era el sonido producido por algunas máquinas y en el caso de Zim que poseía un oído agudo, podía escuchar su corazón latir con tanta fuerza como el del humano, ambos estaban nerviosos.
-Te escucho- Dijo finalmente el de ojos miel tomando asiento nuevamente, no tenía idea de lo que escucharía, pero esperaba de verdad que fuera algo bueno, ya que tenía tantas dudas.
-¿Por dónde quieres que empiece?
Dib arqueó una ceja y chasqueó la boca, esa era una excelente pregunta así que rápidamente analizó sus ideas tratando de ordenar las prioridades. Tenía su primera pregunta y dependiendo de la respuesta… lo demás no importaría ya.
- ¿Por qué robaste parte del proyecto de mi padre? Dijiste que no te interesaba conquistar la Tierra, pero ahora me entero de la presencia de otros Irkens, como Tak y… su ¿muerte?... no me consta que sea verdad tu supuesto desinterés.
-Desconfiado como siempre… humano cabezón- Dijo un tanto ofendido, pero le agradaba al menos saber que el chico estaba dispuesto a escucharle.
-Como sabes no he tenido contacto con mi gente desde que los Altos me dijeron la verdad de mi supuesta misión… condenándome al exilio en este estúpido planeta, por lo que me las tuve que arreglar solo para conseguir suvenires y continuar con uno que otro proyecto. Robé parte del proyecto de tu padre porque fue la base para elaborar mi propio plan, además los Laboratorios Membrana eran los únicos con la tecnología de desarrollo que a mí me hacía falta, no tenía otra opción.
-¿En qué consiste ese plan Zim?- Dib le miraba con intensidad, con los puños apretados sobre sus rodillas.
-¿Ves el artefacto que cargo a la espalda?- Comenzó a desmontarlo para colocarlo frente a él.
-¡No lo había notado!... ¿Es broma cierto?- Notorio sarcasmo. Zim lo ignoró.
-Esto es mi plan… pero no tiene nada que ver con tu planeta sino con el mío y Tak fue convenientemente para mí y desafortunadamente para ella… el sujeto de prueba- El Irken no se mostraba arrepentido pero tampoco satisfecho, por el contrario parecía bastante enfadado.
-Entonces planeas vengarte de tu raza ¿no es así?
-No exactamente pero sí, me gustaría entrar en más detalles pero es algo que no te concierne Dib-larva.
Mordió sus labios aun no muy convencido, pero lo que acababa de escuchar tenía bastante sentido, después de todo era consciente de lo mucho que a Zim le había afectado la noticia de su exilio y la gran mentira de sus líderes, además de que la relación entre él y Tak no había quedado en los mejores términos, pero ¿matarla?... entonces ¿pensaba asesinar a toda una raza con ese diminuto artefacto? Por más que quisiera conocer los detalles a fondo, si el alíen no quería hablar de eso, podía dejarlo de lado… de momento. Aclarado ese asunto, ahora estaba listo para las siguientes preguntas, aquellas que le resultaban increíblemente importantes y en el fondo le daban algo de esperanza, pero no quería ilusionarse al respecto.
-Ahora te haré tres preguntas que supongo se relacionan entre si… ¿Por qué fuiste a mi casa?... ¿Por…por qué me besaste en el laboratorio?... y finalmente, ¿Por qué me ayudaste… desde cuándo te importa lo que me pase?- Esta última pregunta la hizo mientras miraba su cuerpo aparentemente inmaculado con mucha tristeza.
Zim movió sus antenas de forma graciosa y comenzó a jugar con sus dedos, sabía que esas preguntas vendrían pero no tenía las respuestas precisas, lo diría tal cual lo sentía, no había otra forma.
-Fui a tu casa porque detecté una señal Irken cerca de la misma ¡Tak! y quería asegurarme de que tú y tu escalofriante hermana se encontraran bien- Al decir esto notó como Dib bajaba un poco la mirada por lo que se apresuró a seguir hablando.- Y sobre el por qué te besé, ya te lo había dicho…no lo sé-.
Dib estuvo a punto de protestar pero recordó lo dicho por Xanya "¿Acaso no te has preguntado si Zim es capaz de sentir amor o deseo?". Entonces se guardó sus palabras al notar que Zim se acercaba a él y se hincaba en el piso recargando sus brazos sobre sus muslos, no pudo evitar sonrojarse al tenerlo de esa forma, se alegraba de que la bata fuera larga y cubriera buena parte.
-De verdad no lo sé, yo no había sentido algo así… tú tienes algo extraño humano, provocas sensaciones raras en Zim. Desde hace tiempo es así… pero últimamente es más fuerte y no puedo explicarlo y yo… por eso es que me importa lo que te pase y…
-¿Sientes algo por mí? , pero amas a mi hermana ¿qué puedes sentir por mí entonces?- Le emocionaban aquellas palabras que salían de la boca del invasor, pero a la vez esa era la parte que aún no terminaba de comprender; guardó silencio y esperó atento la respuesta, Zim le miraba de forma indefensa, como si le hubiera desarmado.
-Yo no amo a tu hermana, no creo sentir por ella algo más que respeto y quizá afecto…
-¿Cómo?- Preguntó curioso y más confundido que antes. Zim respiró profundo tratando de controlar el mar de emociones que se le venía encima.
-Verás, hace algunos años traté de experimentar el afecto humano con Tak, aunque como comprenderás, no resultó bien puesto que ella era otro Irken…
-Sí, lo recuerdo- Dib no pudo evitar sonreír, su "intento de noviazgo" con Tak le había parecido tan divertido en ese entonces.
-¡Hey no te burles cabezón!- Se quejó Zim con una sonrisa pero de inmediato recuperó su semblante serio.
-¿Entonces?
-Hace poco, decidí retomar aquella investigación, ese tipo de relaciones afectivas parece ser común entre tu especie… no sé por qué lo hice realmente, quizá porque creí que podría encontrarle respuesta a ciertas sensaciones que había experimentado antes… contigo, cuando creí que habías cambiado.
-¿Te refieres a la vez que decidí alejarme de las investigaciones paranormales y probar la ciencia real al lado de mi padre?- Preguntó Dib curioso. (Sí, me refiero a Mopiness of Doom) Eso ahora sí tenía sentido, de hecho él también se había sentido extraño respecto al Irken desde ese entonces, fue en aquella ocasión que se dio cuenta de que no lo odiaba tanto como creía.
-Sí, pero aquello estaba mal, yo te odiaba, pero te odiaba por Zim ser idiota y orgulloso, porque me sentí herido cuando descubrí tus estúpidas cámaras en mi base, al saber que habías sido testigo de mi humillación- Lo último lo dijo con la voz quebrada, se puso de pie y lo miró desde su posición con resentimiento.
-Lo lamento… estuvo mal que lo hiciera…
-¡No! Tú no tienes la culpa de nada, tú eres el que tiene el derecho de odiarme, todo lo que ha pasado ha sido mi culpa, te han herido por mi culpa.
-¿Por qué sigues diciendo eso? No compre…- Antes de que continuara Zim le interrumpió para seguir hablando, no quería tocar ese tema delicado, no todavía, no sin terminar de aclarar lo que había entre él y Gaz.
-Al retomar el experimento necesitaba un sujeto de pruebas, tenía varios candidatos pero decidí que tu hermanita era la adecuada por varias razones, además el hecho de que conociera mi secreto, resultaba benéfico. Pero al final caí en cuenta de que la razón más poderosa por la que la había escogido, eran sus ojos, tan parecidos a los tuyos- Dicho esto se inclinó un poco quedando a escasos centímetros de la cara del oji-miel, observándolo con sus hermosos orbes entre rosados y rojos, las joyas más extrañas que el humano hubiera visto.
-Nunca he dejado de pensar en ti, traté de ocultar lo que sentía utilizando como excusa el falso odio que fingía sentir por ti… Pero fue inevitable seguir ignorándolo cuando tú… me tocaste, cuando sentí tu mano en mi… antena y fue la sensación más extraña… no sé qué es lo que siento por ti, pero odio no es.
Las mejillas de Zim tenían un tono púrpura bastante extraño, decir aquello le resultaba incómodo. Dib por su parte no podía contener su alegría, por tanto tiempo creyó que el ser más importante en su vida le odiaba cuando ahora admitía sentir todo lo contrario, pero su alegría se esfumó al pensar en su hermana, ella parecía querer al Irken, no sabía si lo amaba pero de que sentía un afecto fuerte por él, de eso no tenía duda.
-Oh Gaz- Pronunció suavemente desviando la mirada.
-Debo aclarar las cosas con ella…
-Va a matarte- Dijo Dib con una leve sonrisa, moviendo la cabeza.
-Ya no le tengo miedo a tu escalofriante hermana Dib-larva, creo que puedo con una humana… pero esa no es la idea, de verdad quiero hablar con ella y decirle que tú eres el humano que yo quiero, aunque tú no sientas lo mismo y me odies tanto.
-Tú me quieres- Se puso de pie cuando los acontecimientos recientes lo golpearon de golpe, ahora todo comenzaba a tener sentido.- Yo… ¡Que idiota!
Gritó furioso, su rostro se tornó sombrío mientras unas lágrimas comenzaban a resbalar por su rostro, apretaba sus puños con mucha fuerza.
-¿Qué te pasa?- Preguntó Zim preocupado sujetándolo por los hombros.
-¿Sabes?... tienes razón al decir que yo no te quiero Zim, en eso estamos de acuerdo - Le dijo en un susurro, sin mirarle, el Irken cerró sus ojos para no verlo, esas palabras dolían.
-Yo te amo…- Finalizó encorvándose un poco para poder apoyar su frente con la de Zim, éste abrió sus ojos con sorpresa, estaban muy cerca… inhalando el aliento del otro, sus corazones acelerándose poco a poco. Cerró nuevamente los ojos cuando sintió los suaves labios de su humano sobre los suyos, no se movían, tan sólo disfrutaban el contacto de la boca del otro. Dib se separó finalmente y miró a un costado.
-Todo salió tan mal… que idiota soy, pero no me di cuenta de tus señales.
-¿De qué hablas?-Acortó la distancia una vez más y lo obligó a juntar sus frentes de nuevo, aquella pose le gustaba.
-Quería darte celos… no soportaba la idea de verte con mi hermana, utilicé a Dwicky para molestarte en un principio pero después creí que podría olvidarte con él…
-Pues lograste molestarme, no me gustó verlo besarte… entonces somos unos idiotas- Recargó su cabeza de nuevo entre su cuello y hombro y volvió a abrazarlo, esta vez sintió los brazos del humano a su alrededor. Eso de los abrazos le gustaba mucho, el afecto humano era algo placentero después de todo.
-Y al final todo me salió mal… él me mintió, él… me violó- Su voz volvió a quebrarse y las lágrimas resbalaron libremente hasta la cabeza de Zim quemándolo un poco, pero este no se separó a pesar de ello.
-Eso no debió ser así… eso fue mi culpa- Susurró de nuevo haciendo que Dib se separara para mirarlo.
-Otra vez te hechas la culpa… ¿Por qué? ¿Por qué crees que es tu culpa?... no es así, yo tomé las decisiones…
-Sígueme- Se dio la vuelta y dio unos pasos, pero Dib seguía en su lugar estático. Entonces lo tomó de una mano y lo llevó consigo.
-Traté de asesinarlo a él pero Skoodge me detuvo y me convenció de no hacerlo después de explicarme lo sucedido… entonces la asesiné a ella por ser la responsable de que él te tocara- Dib lo escuchaba mientras caminaban hacia una puerta, no entendía de qué hablaba Zim.
La puerta se abrió y confiado siguió al Irken dentro de la habitación, una luz blanca inundó la misma y Dib miró con horror a su atacante, al profesor Dwicky recostado sobre una mesa aparentemente dormido con dos pequeños tubos que se introducían por sus fosas nasales.
-¿Qué hace él aquí?- Su horror fue reemplazado por odio, su mirada era dura, ya no estaba indefenso, por el contrario deseaba enfrentar a su atacante.
-Lo traje aquí para ponerlo a tu disposición, su vida dependerá de lo que tú decidas después de conocer la verdad, si aun sabiendo la verdad decides que no te interesa, lo mataré inmediatamente- Respondió con desinterés, por su parte ya lo habría matado pero al parecer aquel ser humano había sido importante para Dib, dejaría que el chico decidiera… si decidía dejarlo con vida entonces él interferiría, ya tenía una solución, después de todo su Dib no era ningún asesino ¿o sí?
-¿Por qué mataste a Tak?- Preguntó serio sin dejar de ver de forma fulminante al que era su violador.
-Tak regresó para terminar conmigo, fue enviada por Los Altos… pero antes de hacerlo le encomendaron la misión de hacerme sufrir primero… Mejor ella se dio cuenta de que tú eras importante para mí, por lo que comenzó a seguirte, a ti y a ese humano.
-Por eso dices que fue tu culpa…
-Sí, también quería vengarse de ti por haberme ayudado a derrotarla. ¿Recuerdas qué podía hacer que los humanos hicieran lo que quisiera con algún tipo de habilidad hipnótica?
-Sí, aparentemente Gaz y yo fuimos la excepción.
-Utilizó su habilidad en este humano… Tak era muy inteligente, debió investigar formas de lastimarte y descubrió que la violación era la más correcta… leí que la violación es un acto atroz, la peor humillación que puede recibir una persona.
-Él estaba muy raro cuando llegó al salón a dar clases… lo noté diferente- Decía Dib recordando la última hora de clases de ese Lunes.
-Así es, ahora sabes porque asesiné a Tak… ¿Entonces qué procede Dib-mono?- Zim se cruzó de brazos esperando una respuesta, el chico se acercó tambaleante hasta el hombre y lo miró de forma diferente, ya no con odio, sino con tristeza y preocupación.
-Cuando se acercó de nuevo a mí… parecía confundido, estaba preocupado…parecía no recordar nada.
-Eso es porque no recordaba lo que había pasado, acababa de salir de aquél trance…pero eventualmente recordará lo que pasó- Escupió con rabia mientras cambiaba sus guantes y comenzaba a preparar algunas herramientas.
-Esto es tan confuso… él dijo que me quería, que había regresado por mí… entonces todo eso fue verdad, creí que no, pero… hablaba enserio- Sonrió.- Pero ya no importa lo hecho, hecho está y no hay forma de corregirlo, puedo perdonarlo a él pero no aceptar lo que sucedió…
-Bien- Dicho esto Zim arrancó los tubos y en un movimiento rápido le inyectó vía intravenosa 3 mililitros de una sustancia verde brillante.
-¡Detente Zim!- Gritó Dib abalanzándose sobre él pero ya era tarde.
-¡Eh! …Tranquilo humano, no voy a matarlo. Sólo borraré su memoria.
-¿Qué?
-Sabía que no querrías que lo matara, pero entonces borraré de su memoria lo que te hizo, no recordara haberte tocado, no recordara nada de ti… lo he arreglado todo- Dijo mientras continuaba preparando el material para dicho propósito.
-Zim… ¿no recordará nada de mí?- Aquello era tan radical.
-Así es y eso es decisión mía, no recordará nada de ti, como si no te hubiera conocido nunca… he hablado con los Plookesianos y vendrán por él, seguirá en su viaje por el espacio y todo eso así que no deberías preocuparte… le quité el gas que lo mantenía dormido, ya está despertando- Dicho esto Zim siguió con lo suyo.
En efecto el hombre comenzaba a moverse, Dib se apartó dudoso, sintió un poco de miedo cuando sus ojos se abrieron, pero recordó la verdad que Zim le acababa de revelar por lo que no dudó ya en acercarse. Dwicky miró a su alrededor asustándose al encontrar al Irken de espaldas y al sentir el metal bajo su cuerpo. Se enderezó de inmediato pero el de piel verde lo ignoró así que decidió jugársela e intentar huir, cuando sus pies tocaron el suelo se topó con la mirada ámbar del chico amante de lo paranormal.
-Dib ¿Qué haces aquí?- Sonrió al verlo, pero escenas de lo ocurrido le obligaron a esquivar su mirada.
-Yo… quería hablar contigo… antes de que… no importa- Calló sin revelar más.
-Yo no quería lastimarte, enserio…
-Lo sé… ya no importa- Respondió acercándose más y mirando la frustración en los ojos del hombre.
-Yo de verdad no quería lastimarte, jamás lo haría… no sé por qué lo hice- Estiró su mano para tocar el rostro del chico arrepintiéndose en el último momento, Dib al notarlo se abalanzó sobre él y lo abrazó.
-Lo sé… tú no me lastimarías- Dijo aguantando el llanto, no quería mostrarse débil de nuevo, ya no. El mayor correspondía y lo abrazaba con todas sus fuerzas.
-De verdad no sé qué me pasó, perdóname… perdóname…- Decía el hombre sin soltarlo, su voz lastimera, sus ojos azules enrojecidos por el llanto y la culpabilidad de sus actos, se detestaba, se detestaba tanto. Zim ya tenía todo preparado y miraba la escena de brazos cruzados casi indiferente, lo que más deseaba en ese momento era acabar con eso y apartarlo de su Dib.
-Yo sé, te perdono Dwicky- Se separó del mencionado y se forzó a sonreírle lo mejor que pudo, aunque costara trabajo sus palabras eran sinceras. El hombre lo miró y trató de sonreírle de igual forma aun a sabiendas de que nada volvería a ser igual entre ambos, él mismo jamás se perdonaría por lo ocurrido, aunque no era muy consciente en si de ello.
-Desearía jamás haber regresado a la Tierra… desearía que nunca hubieras entrado a mi oficina y sobretodo, desearía jamás haberme enamorado de ti… así jamás te hubiera hecho daño.
-¡Así será!- Exclamó Zim y sin previo aviso le propició una gran descarga en la nuca con una especie de tubo que yacía conectado a una máquina, Dwicky cayó inconsciente. Dib trató de acercarse para asegurarse de que estuviera bien.
-¡Computadora saca al Dib de aquí! Sabes a donde llevarlo- Ordenó mientras acomodaba al profesor sobre la mesa y le colocaba un casco que le cubría cabeza y cara.
-¡Zim!- Gritó enfadado cuando unos tentáculos metálicos provenientes de alguna parte lo arrastraron fuera del lugar, la puerta se cerró y él seguía sujeto por las piernas siendo arrastrado a gran velocidad por el suelo hacia un lugar desconocido. Escuchó otra compuerta abrirse y sintió como era elevado para finalmente ser arrojado con fuerza, cerró los ojos al saber que su cuerpo impactaría contra algo, el suelo probablemente, pero su sorpresa fue grande al sentir que caía sobre una superficie suave y bastante cómoda. Abrió sus ojos y se enderezó de golpe para observar el lugar, los tentáculos ya no estaban.
El lugar era bastante pequeño e iluminado por una tenue luz púrpura, él yacía sentado sobre una especie de cama en forma ovalada, el colchón era negro, sin cobijas o sábanas, sin almohada. Había dos pares repisas de cristal a los costados con ciertos objetos, al enfocar mejor pudo observar que en una de ellas se encontraban unos lentes… ¡sus lentes!, se estiró para tomarlos y se los colocó… así estaba mejor, le apretaban un poco, recordaba haber perdido unos anteojos hace unos años en una pelea con Zim, estaba seguro de que eran esos, no podía creer que el Irken los guardara, sonrió ante eso y se los retiró de nuevo.
-Esta debe ser su habitación- Se dejó caer en el suave colchón que se amoldaba a su cuerpo perfectamente, no podía creer que existiera algo tan cómodo.
-Borrará su memoria… es lo mejor, esto no debió pasar, estará feliz de regreso al espacio sin recordar nada de esto, vi los videos de sus viajes y sonaba tan feliz…me alegro por ti, Dwicky, espero yo también poder olvidar- Susurró algo entristecido comenzando a relajarse, se sentía cansado y decidió entregarse a ese sueño abrasador, ya que sabía no podía ir a ningún lado.
+-+-+-+-+-+-+O-+-+-+-+-+-+-+
-¿Estás bien humano?... ¡Humano!... ¡DESPIERTA HUMANO APESTOSO!
Abrió los ojos para mirar al Irken que estaba sobre él, apoyando sus manos en la cama y mirándole directamente.
-¿Qué haces Zim? Quítate- Respondió sonrojado y el Irken bajó de la cama para permitirle que se enderezara.
-Me preocupé al verte ahí tirado, pensé que te sentías mal, además veo que aún estás herido, se supone debiste recuperarte en la cápsula- Decía Zim mientras tocaba con su mano enguantada una zona amoratada en el muslo del chico.
-¡Tonto! Esto fue obra de tu computadora cuando me trajo aquí arrastrando, por cierto ¿Por qué me trajo a tu recámara?
-Ya veo, entonces estás bien… Te trajo aquí porque pensé que estarías cómodo- Se acercó de nuevo a él, lo miraba de arriba abajo con detenimiento, comenzó a desabrochar la bata dejando al descubierto la piel blanca, Dib tardó en reaccionar pero cuando comenzó a dejar su abdomen al descubierto al fin lo hizo retirando la mano con brusquedad para cubrirse nuevamente.
-¿Qué haces?- Preguntó con la cara completamente roja, Zim se molestó ante eso.
-Quiero revisarte para estar seguro de que tu recuperación fue exitosa, ahora déjame continuar- Retiró los brazos del chico y miró su suave pecho descubierto, libre de marcas o imperfecciones, sonrió satisfecho.
-Vaya excusa, ¡déjame estoy bien!- Reclamó forcejeando en vano, Zim le triplicaba la fuerza. (Yo sé que han notado la gran fuerza que muestra Zim a lo largo de la serie)
-¡Cierra la boca!- Respondió valiéndose de una sola mano para sujetar sus muñecas y con la otra desabrochar un botón más dejando al descubierto el abdomen, comenzó a presionar suavemente sus costados y bajo su pecho.
-¡Zim basta!- Respondió ahora sí furioso logrando captar la atención del Irken quien lo soltó.
-Estás muy bien, tu costilla sanó perfectamente- Dijo serio caminando hacia los pies de la cama.
-¿Mi costilla?- Dib ya estaba más tranquilo.
-Sí, tenías una costilla rota, pero parece no haber problema… abre las piernas- Pidió con amabilidad tratando de controlarse, no podía negar que tener a Dib así lo ponía sumamente nervioso, pero no mentía al decir que necesitaba asegurarse de su completa recuperación.
-¡Estás loco!- Resopló aún colorado cerrando sus piernas. –Eso si no, no quiero que me veas ahí, de seguro ya estoy bien.
-Oh vamos ya te vi desnudo cuando llegué a tu casa ¿recuerdas? Y yo fui el que te trajo aquí, el que te revisó y el que te metió a esa cápsula- Dijo Zim ya un poco desesperado y mirando divertido la reacción del humano ante lo dicho, no podría estar más rojo.
-Yo… pero es que… bueno sí pero… yo…- Estaba nervioso y avergonzado, el hecho de que Zim lo hubiera visto desnudo lo desconcertó por completo. Zim con ayuda de sus extremidades biónicas lo obligó a recostarse nuevamente y aprovechó para abrirle las piernas.
-Déjame mirar- Zim no pudo evitar que un tono purpura invadiera su rostro al ver aquella zona de Dib, los genitales del chico eran definitivamente diferentes a los suyos. Trató de concentrarse y separó más sus piernas para exponer su entrada, estaba tan lesionada cuando la miró por primera vez, ahora el pequeño círculo parecía tener un aspecto normal.
Dib tragó saliva, por Mercurio que aquello era extraño, no podía evitar que algunas de las fantasías eróticas que había tenido sobre Zim acudieran a su mente y no ayudó para nada el hecho de que éste se aventuró a posar su dedo sobre su entrada.
-Ahh- Gimió suavemente sin poder evitarlo, las antes de Zim se elevaron al instante.
-¿Te duele?- Preguntó preocupado retirando su dedo.
-No es eso… yo…-Comenzaba a agitarse.
-¿Y esto?- Preguntó de nueva cuenta pero esta vez moviendo su dedo en círculos sobre su entrada, aquello fue demasiado provocándole una erección.
-Mmmm….ah- Gimió de tal forma que Zim no pudo evitar sentir un cosquilleo en su entrepierna.
Dib se sentó de inmediato colocando sus manos sobre sus piernas para cubrir su erección.
- Que demonios…- Estaba agitado y no pudo evitar sobar suavemente su miembro duro sobre la tela ante la atenta mirada del alíen.
-Se te paró…
-Cállate- Dijo avergonzado apretando sus piernas.- ¿Qué esperabas que sucediera si me tocabas de esa forma?
-…
-Solo déjame- Se dejó caer en la cama nuevamente, se recostó de lado adoptando una posición fetal, miró como este se quitaba las botas para subir y recostarse a su lado.
-Dib-larva, puedo hacerte lo mismo.
-¿Eh?
-Puedo borrar tu memoria también, puedo hacerte olvidar lo que te pasó.
Dib cerró sus ojos unos instantes y respiró profundamente, debía admitir que aquella era una propuesta bastante tentadora, pero no era lo que quería, fingir que nada había pasado no era la solución, no quería olvidar la ayuda de Zim, no quería olvidar su plática ni el momento que estaban teniendo justo ahora.
-Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar… pasar haciendo camino, camino sobre la mar- Se limitó a responder mirando los ojos de su invasor.
-¿Debo entender eso como un no?- Preguntó confundido moviendo sus antenas, Dib le miraba con seriedad pero no pudo evitar sonreír al ver el movimiento de estas.
-Ahora que lo pienso, mi vida siempre ha estado llena de dolor… pero bien dicen que lo que no te mata te hace más fuerte, creo que ese ha sido mi caso.
-Entonces es un no… hmm ¿qué te causa risa?
-Tus antenas- Dib no pudo contener su curiosidad y llevó sus dedos a una atrapándola entre sus yemas.
Zim se tensó de inmediato al recordar la sensación que le había causado el humano antes al hacer eso. Dib comenzó a deslizar sus dedos hasta la base donde recorrió la longitud de regreso, disfrutando la extraña sensación aterciopelada; no esperaba que se sintieran de esa forma ya que no parecían tener dicha textura.
-Prrrrr-Ronroneó suavemente cuando el humano llegó a la punta y la estrujó entre sus dedos. Dib no pudo evitar sonrojarse al escucharlo, eso sí que era nuevo. Entonces recordó que Zim le había mencionado haber experimentado "algo" cuando tocó una de sus antenas, así que no pudo evitar continuar tocándola con más intensidad.
-¿Te gusta esto?- Preguntó suavemente a un "sonrojado" Zim que asintió con la cabeza.
-Ahhhh- Gimió de forma erótica cuando Dib haló su antena hacia el frente para ponerla entre sus labios, el calor era delicioso y su excitación iba en aumento.
-Vaya, creo que encontré tu punto débil Zim- Dijo con malicia mordiendo suavemente.
-Diib… prrrrrr- Llevó una de sus manos hacia su entrepierna al sentir su miembro ya despierto bajo el pantalón. Dib miró su acción y fue entonces que notó que lo que causaba en Zim con tal acto era realmente serio.
-Hmm dulce venganza- Musitó despacio lamiendo esta vez la antena, alegrándose de que aparentemente su saliva no le causaba daño. Zim se encogió un poco ante la corriente eléctrica que le recorrió el cuerpo, apretó su pene logrando excitarse aún más.
-Dib… ¿qué haces?- Preguntó curioso cuando el de cabellos negros desabotonó su bata por completo dejando al descubierto su miembro erecto, comenzó a bombearlo con una mano.
-Hazlo así Zim- Con su mano libre tomó la muñeca del invasor para comenzar a guiarlo, quería ver como Zim se masturbaba, de verdad deseaba hacerlo.
-Hhmmpphh- Zim imitaba los movimientos del chico, aquello se sentía delicioso y escuchar a Dib comenzar a gemir sin quitarle la vista de encima lo prendía demasiado. Finalmente no resistió más y desabotonó sus pantalones dejando su miembro al descubierto. Dib se sorprendió al ver sus genitales, jamás había visto algo así y realmente no esperaba algo diferente, después de todo Zim era un extraterrestre.
-El mío es más grande- Susurró con sensualidad mientras Zim le sonreía con burla y se despojaba de sus guantes.
-¿Hablas en serio?...mira de nuevo Diiib- Zim se recostó boca arriba y comenzó a jalar su miembro, lo que había visto era sólo una parte, Dib tragó saliva al verlo.
-Es retráctil- Dijo sorprendido al ver su pene por completo, tenía nada más y nada menos que unos 20 cm o quizá un poco más de largo… pero Dib no estaba espantado… oh claro que no.
-¿Qué haces humano?... ¿humano?... Ahhmm Diiib
CONTINUARÁ….
Me disculpo antes que nada si hay muchas faltas de ortografía o uno que otro error en la redacción, pero no me dio tiempo de darle una repasada al capítulo, al rato lo haré y corregiré lo que sea necesario.
No me odien por verme tan maldita y cortarles la inspiración así… son las 6 de la mañana y me mandan a dormir, pero ya me urgía actualizar esta historia así que sean bellos, dejen Reviews y yo con gusto actualizo la semana entrante sin falta ¿Qué les parece?
Por cierto, sé lo que están pensando… pero Dib es el uke en esta historia, si quiere jugar un momento al seme, pues dejémoslo.
Ustedes ya saben cómo veo yo los genitales de Zim y si no (porque veo lectores nuevos) visiten mi tumblr para ver mis dibujos megalomaniacalsadist(punto)tumblr(punto)com
¡Saludos! Y gracias por leer.
~Herz
