HOLA A TODO EL MUNDO.

Muchas gracias a todas las personas que siguen esta historia, y no dejen de leer ya que se vienen cosas mmm... jajaja ya verán.

No me gusta pedir cosas, pero me encantaría saber sus opiniones con respecto a la historia, si les esta gustando, si no les gusta, sus especulaciones, lo que sea jaja. Y por eso quiero agradecer a Candice Saint-Just, por siempre dejar tu comentario.^^

Bueno sin mas choro aquí dejo la continuación...


Draco solo podía mirar las manos unidas de La sangre sucia con la comadreja. Sabia que eran amigos junto con San Potter, pero...¿Acaso ya eran algo mas?.

Escucho que Zabini se burlaba de ellos y cuando la chica volteo pudo ver miedo mezclado con sorpresa.

El seguía sin la mas mínima expresión en su rostro. Algo que desde niño supo dominar a la perfección. Se le educo para que supiera ocultar los sentimientos, ya que los Malfoy no podían mostrar debilidad y eso era lo que eran los sentimientos, te hacían débil.

No dejaba de mirar a la castaña, con una mirada tan penetrante que noto como ella comenzaba a sentirse incomoda.

Camino un paso hasta ponerse enfrente de ella y en ese momento el pelirrojo lo empujo y se interpuso entre los dos.

-¡Alejate de mi novia Malfoy!- Lo amenazo Weasley. –No dejare que vuelvas a tratarla mal. Ella ya tiene quien la defienda.

Draco sonrío de medio lado. ¡Vaya! Ese Weasley si que era un idiota.

-Así que...¿La sangre sucia y la comadreja?- Decía mientras que buscaba a la chica que se ocultaba detrás de su novio.

-¡No te atrevas a llamarla de esa manera!- El pelirrojo saco su varita y apunto con ella a Draco.

-Baja eso Weasley, no querrás lastimarte- Con un dedo tomo la punta de la varita para que el chico dejara de apuntarlo.

Noto como la comadreja poco a poco se ponía rojo por el coraje y eso lo divertía mucho, hacerlo enojar era tan fácil.

-Ya déjalo Ron, vamonos...- Decía la castaña mientras jalaba a su novio para que se fueran de ahí.

-Mejor hazle caso a tu novia...- Hizo gran énfasis en la ultima palabra. –No quiero que quedes en vergüenza enfrente de ella.- Tenia una sonrisa triunfal en su rostro.

El pelirrojo cedió a las peticiones de la chica, y el pudo ver como los dos se alejaban. Cuando se perdieron de su vista volvió a su semblante serio y duro.

¡Maldita sea!- pensó. Estaba furioso...

Como era posible que Granger lo hubiera rechazado y peor se hacia novia del estúpido pelirrojo.

Ella fue suya, y ahora le pertenecía.

Desee niño siempre fue egoísta y odiaba compartir sus cosas... y ahora estaba sumamente enojado por que la maldita Sangre Sucia estaba con otro.

No entendía por que se sentí así, ¿Celos? Por favor, el jamas sentiría eso por nadie y menos por ella.

Pero entonces... ¿Por que se enojo tanto cuando la vio con Weasley?.

Tenia que sacársela de la cabeza a la de ya.


Llego a su sala común con un Ron bastante enojado...

-¿Por que no me dejaste darle su merecido?- Le reclamaba El chico.

-No tiene caso, no iba a permitir que te metieras en problemas por tonterías Ronald.- Se defendía. –Te hace enojar con mucha facilidad.-

-Es por que te ofendió, no lo soporto- Gritaba el chico haciendo que los demás Gryffindors voltearan por el alboroto.

-¡Se defenderme sola!- Protesto la castaña. –Ademas lo que diga Malfoy me tiene sin cuidado-

Estaban haciendo una escena y eso le molestaba, no le gustaba que la gente se metiera en donde no la llamaran.

-Y hasta que te calmes hablamos- Termino la conversación y se fue a su habitación.

Cerro la puerta detrás de ella... Tenia el estomago revuelto. Rápido lego a su cama y se recostó boca arriba.

Miraba el techo como si con eso se fuera a esfumar lo que estaba sintiendo... ¿Por que? ¿Que demonios esta pasando?

Cuando Malfoy la miro pudo sentir esa mirada penetrándola, la taladraba y eso provocaba que su corazón se estrujara.

No quería que la viera con Ron...Pero ¿por que?. Ella le dijo que si a Ron y por lo tanto eran novios, ademas eso es lo que ella quería desde hace mucho tiempo, así que no tenia que sentirse así.

Lo repetía una y otra vez en su cabeza como tratando de hacerse a la idea, convencerse a si misma de que lo que decía era la verdad.

Se sentía cansada, así que se quedo dormida...10 minutos después la despertaron.

-Herms, ¡despierta- Le decía Ginny mientras que la sacudía en un hombro. –Ron te espera para que lo ayudes con su trabajo.

Despertó de mala gana y bajo. Se encontró con Ron en un sillón y se acomodo alado de el. El chico le dio su trabajo y ella comenzó a leerlo. ¿Hasta cuando Ron iba a aprender hacer su tarea solo?.

La redacción tenia errores, así que ella empezó a corregir. El chico se levanto del sofá y se fue a jugar ajedrez mágico.

Hermione se molesto... Ella no iba hacer su trabajo mientras el se ponía a jugar con sus amigos. Estaba harta de que siempre la buscara y la tratara bien solo para que ella le hiciera los trabajos. ¡No mas!

Se levanto y dejo de lado el trabajo de Ron, salió de la sala común y escucho como Ginny la llamaba. No estaba de humor así que decidió ignorarla.

Salió del castillo, y fue rumbo a la casa de Hagrid, el semi gigante no estaba, ya que después de la guerra decidió irse a Francia con Madame Maxime.

Después de la guerra ellos decidieron darse una segunda oportunidad, aunque Hermione no estuvo muy feliz, por que recordaba como estaba Hagrid después de que le rompieran el corazón. Pero bueno si Hagrid era feliz ella lo apoyaría.

Ahí encontró a Luna, que regularmente iba a darles de comer a los Thestrals. Se coloco a su lado observando a esas criaturas.

-¿Ya solucionaste tu problema?- Pregunto repentinamente.

-No...- se limito a decir Hermione.

Luna seguía alimentando a las criaturas, mientras que la castaña se sentaba en una roca que estaba cerca.

-Espero que pronto logres aclarar tus sentimientos...- Luna rompió el silencio y miro a Hermione, brindándole una tierna y cálida sonrisa.

Hermione correspondió el gesto de la chica y escucho como alguien se acercaba a donde estaban ellas.

-Perdón por llegar tarde...- Decía un apresurado Theo. Se veía que había corrido. -¡vaya Hermione! No sabia que vendrías.

La castaña se sorprendió de verlo ahí. Miro a Luna que dejaba de alimentar a los Thestrals, pero antes de que preguntara Luna respondió...

-Invite a Theo para que me ayudara a alimentarlos-

-¿Theo?- Se sorprendió que Luna lo llamara por su nombre. –¿Desde cuando son amigos?-.

-A decir verdad desde hace hoy- Sonrío Theo mientras que Luna le entregaba unos cuantos pedazos de carne.

Hermione los observo y se le hizo muy curioso la cercanía que tenían. Para ser apenas amigos parecía que tenían ya bastante tiempo de conocerse.

La chica sintió que no encajaba en el lugar, por alguna extraña razón sabia que debía dejarlos solos.

Se despidió de ellos y después pensó en regresar al castillo, pero prefirió dar una vuelta por el lago.

Llego y se sentó en la hierba, y tiempo después se recostó en ella para escuchar los sonidos del lugar... el agua, los arboles moviendose al viento, los pájaros.

Como ya estaban en Noviembre el frío poco a poco comenzaba hacer de las suyas. Como salió rápido de la sala olvido tomar su bufanda y guantes, así que frotaba sus manos para que entraran en calor.

-Así que por eso me rechazaste...- escucho a cierto chico.

Ella se incorporo rápidamente y pudo observar que Malfoy se encontraba a su lado. ¿A que hora llego, que no lo noto?

Volteo para poder verlo mejor, y vio como el se sentaba a su lado. Por instinto ella se alejo un poco de el, ya que jo sabia que pretendía y como anteriormente siempre que se lo encontraba el la agredía, quería estar preparada para cualquier cosa.

-No es por eso...- le contesto...-Es solo que lo que me proponías estaba mal. Yo no soy una cualquiera, no seré un juguete que puedas usara a tu antojo-

¿Por que le estaba dando explicaciones? Bien pudo solo pararse e irse del lugar, pero en vez de eso le estaba respondiendo. Algo le decía que tenia que quedarse ahí, quería quedarse ahí, con el...

El rubio la miro y ella puso sentir ese escalofrío recorriendola. Siempre que el la miraba sus interior se estremecía... Esos ojos grises la hipnotizaban, provocaban que se perdiera en ellos.

-¿Lo amas?- Lo soltó como si se tratara de cualquier cosa.

Hermione se sorprendió por la pregunta. ¿Por que le preguntaba esas cosas?, ¿que interés podría tener el?

-No te interesa...- respondió la chica a la defensiva.

-Estas evadiendo la pregunta Granger...- dijo arrastrando las palabras. –Y eso quiere decir que no lo amas...-

Rápidamente volvió a posar sus ojos en el chico. ¿Como se atrevía el a decirle eso? Como podía opinar si el no sabia de que estaba hablando.

Pero de pronto la verdad la golpeo...¿Amaba ella a Ron?.

Muchas moches se había hecho el mismo cuestionamiento, pero concluía en que así debería de ser, no por algo le dijo que quería ser su novia. Pero... ¿eso era amor? O ¿Solo era cariño?.

Draco seguía mirándola y eso no la ayudaba a concentrarse, la confundía aun mas, ya que su corazón latía muy rápido.

No era una cobarde, pero en ese momento necesitaba alejarse de Malfoy. Se paro rápidamente y antes de que pudiera emprender la huida sintió como el la jalo de su brazo volteándola y a la vez hizo que chocara en su pecho.

Hermione levanto la mirada y se dio cuenta lo cerca que estaban uno del otro. Comenzó a respirar rápidamente, ya que ese contacto la desorientaba.

El subió sus manos al rostro de la chica y comenzó a acariciar sus mejillas. Ella pudo sentir el frío de las manos de Malfoy, pero no la molestaba al contrario, cada vez que el dedo del chico la rozaba sentía como se quemaba esa parte.

El chico dejo su rostro y con su pulgar rozaba los labios rojos de la chica, que en ese momento estaban pálidos por el frío.

Hermione sentía que en cualquier momento se iba a desmayar, sentirlo tan cerca y ademas que el le brindara ese tipo de roce la volvía loca, no podría mas.

Malfoy dejo el roce y bajo las manos para tomar su cintura. Comenzó a cortar la distancia hasta que sus labios se rozaban.

-Esto esta mal..-susurraba muy despacio Hermione. –No...esto...-

Pero no parecía que le hablara al chico. Esas palabras eran para ella, para evitar que perdiera el control

Malfoy dejo el roce de labios para comenzar a besarla, un beso apasionado, que poco a poco iba en aumento. La besaba como si la necesitara, como si ella fuera lo que lo mantenía vivo.

Al principio quiso poner resistencia, pero cuando Malfoy aumento la velocidad ella se perdió... comenzó a responderle el beso con la misma intensidad que el.

Cuando lo besaba se olvidaba de todo y de todos, solo estaba ellos dos, el mundo podía destruirse y ella no se daría cuenta.

Sentía como el la pegaba aun mas a su cuerpo, como si ella fuera a escapara, pero para ser sincera ella no tenia pensado hacer eso, no quería dejarlo.

La chica subió las manos para rodear su cuello y a la vez jugaba con el cabello del rubio.

¿Por que era tan débil? ¿Que tenia el que la hacia ceder con tanta facilidad?

La estaba tentando y ella estaba cayendo...


No le importaba si ella tenia novio, el tenia novia y lo tenia sin cuidado. La deseaba, quería que esa chica estuviera cada noche con el, quería que ella solo lo quisiera a el, a nadie mas.

No se lo diría en voz alta, ya que con saberlo el era mas que suficiente.

Le costaba trabajo tratar de entender que le pasaba con ella, ¿por que ella?... De tantas chicas justo tenia que caer con Hermione Granger.

Recostó a la chica en la hierba, y el se puso arriba de ella sosteniendo su peso con los codos para no aplastarla.

El beso se torno de desesperado, a uno mas lento y profundo. Ambos querían todo de la otra persona, quitarle hasta el ultimo aliento... Pero cuando Draco intento llegar a algo mas con ella lo detuvo.

-No...- murmuro –No puedo seguir con esto-.

La chica lo aparto y se paro rápidamente para salir corriendo del lugar.

Draco se volvió a tirar en la hierba, mirando el cielo que en ese momento comenzaba a ponerse de color naranja por el atardecer.

¿Por que esa chica?- retumbaba una y otra vez en su cabeza. No podía entenderlo... un Malfoy ¿enamorado? No, rápido desecho la idea. Ellos no estaban hechos para amar y lo sabia por que un claro ejemplo era su padre. El no amaba a nadie mas que a el mismo...

Nunca le dedico alguna muestra de cariño, ni a su esposa... Un hombre no puede amar a una mujer si la golpea.

Muchas veces presencio las golpizas a su madre y se sentía impotente al no poder hacer nada era solo un niño pequeño y si intentaba detenerlo recibía un cruciatus, por eso cuando su padre fue sentenciado y encarcelado en Azkaban sintió un alivio, al saber que su madre por fin estaría a salvo de ese imbécil.

Pero ahora... todo eso estaba pendiendo de un hilo.

La aparición de la marca tenebrosa, el letrero en el gran comedor... ¿Estaban de regreso? Si era así no sabían nada, ¿como poder evitarlo?. Tenia muchos problemas y para colmo ella...

Ella se estaba sumando a todos esos problemas, lo confundía y eso no le gustaba. Era la primera mujer que causaba eso en el. Tenia que alejarse de ella, pero no podía, la tuvo una vez y quería tenerla de nuevo.

Al principio creyó que al tenerla esa vez su interés desaparecería, pero no fue así... La necesitaba con el, necesitaba besarla, poseerla.

Ella era su mas grande tentación...