Capitulo 8: Revelaciones parte 1
-¡Maldita sea!- gritó con fuerza en aquel pasillo que hacia sonar con eco su propia voz, tomó la silla mas próxima a su alcance y la estrelló en la pared mas cercana haciendo que ésta se rompiera instantáneamente -¡Maldita Resshar!- volvió a gritar, ésta vez con mas fuerza.
Aun podía recordar aquella batalla de hace tan solo unos minutos y hervirle la sangre igualmente.
En el punto de encuentro, justo frente a sus ojos se encontraba aquella chica. La misma que poseía uno de los mas profundos poderes de todos los Resshar's. Los ojos de la reina brillaban de emociones contenidas al saber que el ser frente a ella podría tener la respuesta a su principal problema 'Solo tendré que arrebatarle el poder y de una vez por todas sabré donde está el viejo' pensó con una sonrisa de satisfacción rondando su pálido rostro. Sonrisa que desapareció de inmediato al sentir el fuerte ataque proveniente de su adversaria quien tenia en sus manos una larga bara color naranja, al igual que cada poro de su piel, con una gran, afilada y mortal punta en su parte superior izquierda como arma. Una fina línea rojo sangre corría con libertad a través del rostro de la afectada demostrando que tan fuerte había sido aquel golpe que solamente desató la furia de la reina haciendo ésta un ataque aun mas fuerte con su yo-yo teniendo como resultado profundos cortes en el brazo derecho de la Resshar quien, en un intento de no ser afectada de rostro, colocó el mismo como escudo.
Para la reina era muy divertida aquella situación, fácilmente podría utilizar uno de sus dones, arrebatarle aquel poder e irse de vuelta al palacio con tranquilidad, sin embargo, luchar mano a mano con otro adversario era mucho mas entretenido evitando el hecho de que utilizar su habilidad especial gastaría gran parte de su energía de forma rápida. Suspiró al tiempo que esquivaba con agilidad otro ataque y sonreía burlonamente hacia la joven.
La reina necesitaba con urgencia ese poder, pues una parte de el se basaba desde siempre en la manipulación mental; a diferencia de los que poseían otros Resshar's éste tenia la capacidad de controlar pensamientos y, a su vez, leerlos. Así que Trixx, su contrincante en ese mismo instante, podía manipular de esa forma a quien se le antojase, sin embargo, la tirana sabia a la perfección que el ser frente a ella no tenia la experiencia y sabiduría suficiente como para utilizar dicho poder. Ladybug, por otro lado, estaba convencida que podría manejarlo con facilidad y así saber el paradero de Fu.
Con esos pensamientos rondando su mente y el egocentrismo corriendo por sus venas dio con elegancia una dura patada justo en la boca de su contrincante haciendo que de ésta saliera la sangre resultante del ataque, de inmediato hizo de nuevo un giro para ésta vez tumbarla fuertemente al suelo y colocar su pie en el pecho contrario pisando con firmeza esa zona al tiempo que inclinaba ligeramente su cuerpo y le arrebataba del cuello aquel collar naranja que le caracterizaba 'Otro atributo para mi consola personal' pensó inevitablemente. Arribó el cuerpo contrario con el yo-yo que era su arma y presionó con fuerza, lista para por fin obtener su poder. Sin embargo, algo que sinceramente no esperó la reina sucedió ante sus ojos; dando pataleos incesantes que ocasionaron mas de una pequeña contusión en la tirana y semi brinquitos con el resto de su cuerpo con el fin de liberar un poco sus brazos, cosa que consiguió indudablemente, alcanzó la arena que le rodeaba tomando un puñado de ella en su mano izquierda para de esa manera inhabilitar la vista de su adversaria y, en un descuido inevitable de Ladybug intentando fallidamente limpiar sus ojos del ataque, la Resshar tomó el arma naranja en sus manos y apuntó directamente a su propio pecho, justo en el corazón, y, bajo la proclamación de que la tirana jamás ganaría, enterró la bara allí firmemente ocasionando que la sangre fluyera con libertad de aquella zona afectada. Poco a poco Trixx fue sintiendo como los latidos de su corazón disminuyeron y sonrió con burla al divisar la borrosa imagen de la tirana completamente perpleja, ya teniendo en claro las intenciones del mágico ser, soltando el ultimo aliento contenido en sus pulmones mientras cerraba los ojos la Resshar se permitió por fin estar en paz sabiendo que aun costándole la vida, de alguna forma, pudo detener a la dictadora.
Ladybug se permitió a si misma parpadear solo para volver del pequeño shock al que había entrado y observar con atención el inerte cuerpo debajo de si solo para segundos después sacar el arma yaciente en el pecho contrario, arrojándola lejos con fiereza y golpeando la zona del pecho repetidas ocasiones con sus manos, sin embargo, y no conforme con eso, se puso totalmente erecta justo al lado izquierdo del cadáver y pateó con fuerza una y otra vez sin parar. Sencillamente no podía creer que la Resshar, a sabiendas de que a un ser sin vida es imposible quitarle cualquier tipo de poder, hubiera hecho aquello con intención absoluta de "detener sus planes"; era insólito.
-¡Maldita!- gritó al tiempo que pateaba el inerte cuerpo con mas fuerza. Y de esa manera...
Una voz llamó su atención, interrumpiendo sus pensamientos en seco y de manera histérica fijó su vista sobre su hombro, a la figura ahí yaciente. Su doncella personal estaba parada justo ahí con un holograma proyectado por el pequeño aparato entre sus manos y nerviosismo claro reflejado en su cuerpo.
-¿Que quieres?- gruñó en respuesta aun con sus mejillas sonrojadas del cólera antes adquirido.
-L-le traigo el...- pareció dudar un poco mientras frotaba el metal con insistencia nerviosamente -informe que pidió majestad- Ladybug tomó entre sus manos lo que la joven le entregaba y en un murmullo bajo que la castaña no alcanzó a comprender rompió aquel material, estrellándolo contra el suelo y pisando fuertemente.
-Basura- gruñó firme y fúricamente. Observó con fuego en sus destellantes ojos a su ex amiga y sin ningún tipo de delicadeza le tomó del brazo derecho y apretó con brusquedad -Se de igual modo que la porquería que allí escribiste cubre a tu gente, traidora- repuso con repulsión mientras la contraria abría sus ojos enormemente.
Buscó la puerta mas pesada de ese pasillo y abriéndola rudamente arrojó a la castaña como a un costal haciendo que ésta se golpeara con el duro suelo de piedrilla ahí yaciente. -Aquí te quedarás hasta que sepa que hacer contigo- sentenció solo para después dirigirse a la habitación mas grande del lugar que, por supuesto, era su lugar de meditación.
Frente a la ventana con vista a la destrozada Paris estaba su imponente trono de ancho espaldar; con frialdad corriendo por sus venas llevó todo su cuerpo allí, sentándose con la intención de relajarse un poco mientras respiraba con profundidad. Supo en ese momento que debía planificar el siguiente movimiento, la muerte de la Resshar pasaba aun por su mente con frecuencia y la visita de Félix aunada a sus palabras marcaban toda su memoria
-Se que tu corazón aun tiene salvación- había dicho aquel rubio mientras desvestía su cuerpo lentamente, susurrando una declaración de amor que sinceramente ella no creía.
Una triste mirada se reflejaba en sus ojos al recordar aquello pues ella sabia que tal cosa no era posible. Muchas personas y desilusiones se encargaron de ello. Poco a poco su cabeza se fue llenando de reminiscencias grabadas sobre aquel desastroso pasado que marcó con fuego su alma de la manera mas profunda. Hubo una época años atrás en la que su latente corazón era puro, lleno de falsas esperanzas, repleto de absurdos sueños, a su mente llega el recuerdo de su apariencia; con las mejillas sonrosadas y ojos destellantes de emociones, siempre una sonrisa surcando su rostro, la reina, en su muy deprimente reflexión, no podía evitar pensar en ese desconocido que desafortunadamente se atravesó en su camino aquella tarde que lo cambió todo.
Recuerda a la perfección como daba un paseo con tranquilidad cuando ese joven tomó la decisión de que seria divertido jugar con ella, tanta burla vio en sus ojos, tan fuerte fue el ataque, tan doloroso el resultado. Realmente ella quiso pensar positivo después de aquello, luego de que las autoridades la encontrasen tirada en un callejón con grandes y dolorosas marcas en su blanquecina piel, luego de que cayera en cuenta que la típica primera vez soñada se había transformado en una dura agresión sexual no autorizada, luego de saber que ya nada seria lo mismo y, a pesar de ello, estaba dispuesta a sonreír aun cuando la recuperación fue lenta y dolorosa tanto física como psicologicamente, pensaba que aquello sucedido podría pasarle a cualquier chica indefensa como lo era ella, que muchas seguían adelante pese al trauma y que aquel recuerdo con el tiempo sanaría.
Sinceramente lo que sucedió después fue algo que no esperó, ilusamente pensó que todo estaría bien, pero cuando la noticia de que un bebé crecía lentamente en su vientre llegó a sus oídos supo que de ahí en adelante nada seria igual. Aquel chisme fue esparcido como pólvora a lo largo de París y la reputación que conservaba se destruyó cruelmente, la población que le rodeaba no tenían el conocimiento suficiente como para estar al tanto de saber que ese bebé era fruto de una vil agresión sexual, sin embargo, a ella en ese momento no le importaba nada de eso, pues amaba con profundidad al ser creciente en su vientre aun siendo resultado de una desgracia. El sentimiento que tenia hacia el feto, aun en la actualidad, era absolutamente indestructible y la sonrisa grabada en el rostro de sus padres, siendo ellos los únicos conocedores del acto que originó su prematuro embarazo, no podía borrarse de su memoria. El apoyo que tuvo de ellos fue dolorosamente arrebatado.
Otro acontecimiento que marcó con creces su historia. A tan solo semanas de la noticia de la existencia del bebé sus estudios habían sido tirados a un bote de basura por obvias razones, pero realmente no fue aquello lo que le destrozó el corazón y cicatrizó su cuerpo. Quince minutos fue el tiempo que permaneció en la tienda mas cercana por un sencillo mandado, quince minutos que ella deseó jamas ausentarse, de alguna forma imaginó todo ese tiempo e incluso ahora que hubiera podido hacer algo para detener aquello, pero Ladybug sabia que tal cosa era imposible y es por ello que cuando el recuerdo de la panadería siendo consumida por el fuego llega a su memoria siente impotencia recorrer su cuerpo, esa tarde inolvidable cuando regresó de la tienda y observó la catástrofe quiso intervenir, gritó, pataleó y golpeó a las personas que intentaron detenerla cuando intentó entrar al lugar para salvar a sus padres aun adentro y en el momento que pareció librarse de aquel sujeto que la detenía fue demasiado tarde pues a tan solo medio metro de la entrada se encontraba intentando acercarse mas con desespero cuando el sitio que la vio crecer explotó sutilmente pero lo suficiente como para llenar media parte de su cuerpo y rostro de unas horrendas y doloras quemaduras que sin dudar se convirtieron en cicatrices que no le permiten olvidar la muerte de sus padres.
Recuerda la confusión rondar en su ser cuando tal acontecimiento sucedió, pues no sabia como es que algo así había pasado, y mucho mas cuando en las noticias escuchadas desde la cama del hospital anunciaban las extrañas explosiones ocurridas en otros lugares.
La depresión y soledad inundó cada parte de si después de eso, pues las lágrimas que desgastaban su pálido rostro no paraban de fluir, aun recuerda el dolor en su corazón porque tal sentimiento desde ese entonces no ha desaparecido de ahí. La tirana en aquel momento de su ilusa juventud pensó que nada peor podía suceder.
Oh, que equivocada estaba.
Considerando que la familia de su padre era completamente desentendida de ellos, pues siempre se opusieron a la unión de él con esa muchacha que, a pensamientos suyos, no era merecedora de su apellido, y la familia de su madre vivía en China las calles fueron su única opción a tomar. Cada día lleno de suciedad, teniendo que dormir en el frío suelo, comer de la basura y bagar sin rumbo fijo, a diario era obscuro y la única razón que tenia para sonreír era el pequeño bebé que crecía en su vientre cada vez mas abultado. Ladybug recuerda como día a día le hablaba al ser que compartía su sangre contándole trivialidades para no sentirse sola y riendo porque el feto era su única razón de vivir.
El recuerdo de la sonrisa que poseía en su rostro cuando el momento de dar a luz había llegado no se borraba de su memoria, el dolor en su vientre anunciando que al fin nacería su bebé y la carrera de las enfermeras por ayudarle, en ese instante ella no prestaba atención a las miradas de reprobación que le dirigían las personas a su alrededor, solo importaba la pequeña e indefensa niña que yacía en sus brazos a solo segundos de su nacimiento.
Su hija con un parecido extraordinario a si misma, grandes ojos zafiros un poco mas obscurecidos que los de su madre y abundante cabello negro azulado, con sus lindas mejillas sonrosadas y el llanto natural del nacimiento era la imagen mas hermosa que Ladybug había visto en su vida.
Con ese recuerdo la tirana llevó las manos hasta su rostro pues las lágrimas lo inundaban sin parar.
En aquel entonces la joven madre no imaginó que esa sería la primera y ultima vez que vería a su hija, pues el Estado con alegación de que una adolescente sin hogar no estaba preparada para cuidar un bebé se la arrebataron sin contemplaciones. Lágrimas y un corazón roto fueron el resultado de ese terrible acontecimiento, lloró y gritó e intentó detener aquello pero simplemente la decisión había sido tomada.
La memoria de la reina en ese instante fluía con libertad, recordando el dolor en su corazón que aun sentía, recordando las lágrimas que ya eran parte de su rutina, recordando como lentamente todo su ser se obscurecía. Realmente esa noche lluviosa fue la que marcó la diferencia, su manchada y sucia ropa le incomodaba al igual que lo alborotado de su cabello, su rostro tenia la marca de las incesantes lágrimas acompañadas de unos ojos rojos e hinchados dando a su aspecto deprimente algo de demacración, caminaba arrastrando su cuerpo, como si la energía le faltase con la mirada perdida y labios entreabiertos. A lo único que realmente presto atención fue al gran charco de agua yaciente en el suelo que ocasionó su caída quedando humillada frente a la persona de la cual no percató su presencia.
La despampanante rubia que hizo su vida un infierno durante la escuela, la causante de que el mundo supiera de aquel prematuro embarazo y, a su vez, la chica que siempre estuvo para burlarse, estaba de pie allí, frente a ella, ilusamente por un instante pensó que quizá su ex compañera pudiera ayudarla de alguna forma, pero se equivocó nuevamente pues en cambio de eso la famosa hija del alcalde sonrió con burla y malicia, sonrisa que en aquel momento le recordó al joven origen de toda su desgracia, y tomando su celular disparó el flash y, bajo el alarde de que la larga lista de amigos que poseía les encantaría ver eso, se fue dejando sola a la chica que en ese instante no era ya la misma.
La sangre de Ladybug hirvió en ese momento de solo recordar aquella humillación, Clhoe Burgoa había sido un detonante para la bomba que llevaba dentro de si, pues después de eso nada fue lo mismo, ella no estaba dispuesta a seguir humillándose o a que le rompieran el corazón una vez mas. La tirana recuerda que para ese entonces la gema que necesitaba para extraer poderes ya estaba en sus manos; pues había sido una reliquia familiar, y el conocimiento de que existían seres especiales había sido parte de si desde que vivía en las calles.
Por supuesto que todo aquello era una leyenda que en un principio no creía, sin embargo, cuando en las noticias de un antiguo televisor por la vista de una ventana observó a un elegante, esbelto y gran hombre amenazando la ciudad pudo notar que sus poderes eran la descripción de aquellos seres que había escuchado mencionar antes. No estaba en sus planes conocer a Tikki, eso simplemente fue una casualidad. Cuando aquella joven pelirroja de dulce sonrisa y encantadora personalidad comenzó a hablar con ella se presentó en forma humana, todo comenzó como una coincidencia que de a poco se convirtió en amistad, recuerda aun la suave voz de la joven ofreciendo su conocimiento cuando reveló su verdadero ser en un acto de ciega confianza y como, gracias a ésto, estuvo a punto de dejar todo tirado. Estuvo a punto de creer nuevamente, de tener fe. En el momento que la joven pelirroja le presentó aquel apuesto muchacho y éste comenzó a halagarla se sintió bien.
Sinceramente pensó que quizá su nueva amiga le ayudaría, que tal vez aquel muchacho que la cautivó seria una buena influencia y que había una posibilidad de volver a sonreír... jamas se imaginó en lo equivocada que estaba. Pronto notó que ese joven solo quería una simple juego e incluso él se rió burlonamente de lo ilusa que había sido. Y fue entonces que las pocas esperanzas finalmente murieron, tomando la decisión de que el plan seria llevado acabo sin miramientos. Nadie mas la lastimaría. Sin importar que tendría que hacer. En toda ésta reflexión la reina no pudo evitar sentir un poco de dolor al recordar como la única joven que le prestó un hogar donde dormir y le regaló una linda sonrisa fue tomada desprevenida al robarle aquel poder, o al menos eso pensó ella, pues no pudo ver la reacción de Tikki ya que, en un intento de no hacerle daño, ella apuntó la gema hasta la dormida joven y silenciosamente le quitó su dominio. Con lágrimas en los ojos salió de aquel cálido lugar y huyó... Ladybug no puede olvidar las dudas que tuvo en un principio pero su mayor impulso fue la pequeña niña que le arrebataron cruelmente.
Lo que siguió después de iniciar su poderío, teniendo en su ser al Resshar de la creación, fue que todo resultó un caos. Tomó París fácilmente y al inútil de Hoth Moth lo dejó completamente indefenso y encarcelado, sin embargo, con ésto y la gema solo consiguió obtener el ejército de soldados mecánicos que, por fortuna, lograron detener el revuelco de personas que se alzaron en las guerras civiles. Situándose en el pasado la tirana no puede olvidar sus intentos inútiles por conseguir a su hija... simplemente no había rastro de ella, supuso que quizá las bombas atómicas lanzadas hacia la población durante las guerras civiles le habían afectado de alguna manera o tal vez aquellos tratamientos nefastos que ella misma había ofrecido y, de esa forma, el ADN de su pequeña estaba distorsionado. Jamas quiso pensar en la probable muerte de su hija, pues era algo demasiado doloroso.
Fue ahí donde su ya obscurecido corazón finalmente terminó de llenarse de crueldad pues la cantidad de fallecimientos en aquel momento fue alarmante y supo que de alguna forma tenia un problema severo cuando asesinó a la primera persona.
Ladybug tiene la reminiscencia en carne viva de como cometió su primer asesinato y lo mucho que le costó. En aquel momento aun en lo mas profundo de su corazón quedaban vivos sentimientos que se removieron al escuchar las súplicas de piedad. En su defensa, la mujer a la que golpeó hasta la muerte había cometido aquel error de arrojar las peligrosas bombas tóxicas que, según su ideología, eran las culpables de que su niña no apareciera.
-¡Te ordené que los controlaras!- recuerda que le había gritado con fuerza y dolor cruzando su voz -¡No que asesinaras a casi toda la población de París!- siguió chillando dando cada vez golpes mas duros y firmes, descargando toda esa ira acumulada del pasar de los años.
Tenia la ropa totalmente manchada de sangre y todo su cuerpo dando temblores considerablemente notables, sin embargo, la tirana recuerda bien como todo aquello desapareció con el pasar de los meses y poco a poco se adaptó demasiado a ese estilo de vida. Ni siquiera fue consciente del como empezaba a disfrutar los asesinatos y el temor en el rostro de las víctimas, pronto su psicótica mente había sido completamente corrompida por ese algo que ella misma había iniciado. El temor le dio el respeto que tanto anhelaba y ésto se hizo una costumbre, pronto la ambición estaba en cada poro de su piel y se volvió imparable.
Ahora en su intensa reflexión, observando la ventana y notando la obscuridad que rodeaba todo el lugar se dio cuenta del desastre que había causado, realmente no tenia excusa alguna que presentar, ni siquiera su horrendo pasado, pues en parte sabia a la perfección que muchas personas eran inocentes de aquello y aun así pagaron el precio, 'Yo también era inocente' pensó, intentando, como era ya una costumbre, justificarse ante las acusaciones de su propia mente.
No se sorprendía de que la vieran como a un monstro y, sinceramente, no le asombraba la traición de Chat Noir, aquel joven de hermosos ojos esmeraldas, gran porte e inexpresividad de alguna forma logró romper un poco las barreras de su corazón. Por momentos podía observar la valentía reflejada en su mirada o el brillo ligero cuando algo le emocionaba al igual que las buenas acciones que hacia cuando creía que nadie le miraba o la sonrisa gentil que le ofrecía a los niños.. y solo eso bastó para que la cautivara. Ladybug admite que fue muy débil al permitirse sentir aquella atracción por él, sin embargo, fue algo que no pudo evitar. Fue muy ilusa al si quiera pensar que él, en algún momento y quizá si cambiaba un poco su forma hostil de ser, podría interesarse en ella. Solo pudo observar estupefacta como se marchaba, gritando a su ejército que fueran por él de inmediato, cosa que no funcionó, por supuesto.
Y ahora no descansaría hasta obtener la tercera gema y viajar al pasado para detener lo que sea que quería hacer ese gato en aquel tiempo. Dejando de lado todos esos recuerdos de su deprimente pasado; sonrió con malicia al tener en mente su próximo movimiento.
Continuará...
Nota: Espero que éste capi haya aclarado dudas mis lectores, ya vamos en la recta final. Gracias por sus bellos comentarios, nos leemos.
Los quiere FanNeurtex.
