Hola... no, no tengo excusa, sólo pido perdón por tardarme una eternidad TT. Espero que sigan leyendo y que no les haya quitado las ganas de saber que sucederá después en el fic... gracias por leer y espero les guste.

Cap 8

Lo miró con ansiedad. Esperaba a que se dignara en responderle, pero sólo veía hacia el cementerio, como las lápidas eran tristemente azotadas por el viento que las cubría, y que empezaba a colarse entre las ropas de la itako. Se acomodó el abrigo que traía, el frío ya se empezaba a sentir, y estaba considerando la posibilidad de regresar a la pensión, igual tendría que ver a Yoh, pero pensándolo bien, eso era lo de menos. El silencio era algo incomodo, así que decidió hablar de una vez.

-Dime algo… que fue lo que sucedió ayer?

-¿Eh?- preguntó distraído Alex mientras miraba a la rubia pararse a un lado de él con los brazos cruzados y mirada retadora.

-El espíritu…que es en realidad?

-Ah, esta hablando de Diana. Bueno ella…

La itako esperó su respuesta, pero él en vez contestarle retomó el tema olvidado.

-Será mejor que le cuente todo desde el principio, no lo cree?- terminó con un sonrisa, mirándola.

Anna simplemente no se inmutó.

-Di lo que tengas que decir- dijo volviendo su mirada a lo que minutos atrás celestes ojos observaban.

-Bien. Sabe, en toda la historia, los diamantes y gemas siempre han tenido una particular característica, dicen estar malditos. Bueno, tal vez no todos, sólo los de gran valor, tanto material, como espiritual. En mi opinión los últimos son los de más valor, y los más malditos, si se puede decir.

Esta no es la excepción.

-Dices que este collar esta maldito?- preguntó volviendo su mirada hacia él.

-Bueno… no exactamente.

-Explícate

-Verá, este diamante tiene una historia muy larga… y macabra, si me permite decir.- dijo tomando la gema que colgaba del cuello de la rubia entre sus dedos.

-Se remonta a los tiempos de Luis XIV, rey de Francia en ese entonces. Un joyero ruso le había vendido un gran diamante azul, exquisito y único. El rey lo había guardado, pero la desgracia cayó sobre Francia. Luis XIV murió, pero su esposa, escéptica ante la maldición, lució el objeto. Como se esperaba, también sucumbió ante la supuesta maldición. El diamante fue robado y luego vendido a Jorge IV de Inglaterra. Bueno para ese entonces la piedra ya había perdido algunos quilates. El gobernante inglés cometió el error de colocar la piedra en su corona, perdió la razón y luego murió.

Después un tal Hope se adueñó de ella. Como no quería correr riesgos, con magia, anuló la "maldición" y luego de que estuvo seguro de que ya era una piedra normal, decidió ponerle su nombre (de hay el nombre del diamante). Luego pasó por muchas manos comprobando que aún estaba "maldito". Acabó en Francia, donde todo comenzó. La "maldición" terminó cuando pusieron el diamante en un museo, para ser observado por todos.

-Interesante y larga historia para un simple objeto, pero puras tonterías- comento resignándose a creer en la historia.

-¿Por que dice eso?

-Pues no creo en las maldiciones, es absurdo, todo aquello no es nada más que una coincidencia.

-¿Baya coincidencias no lo cree?

-Cada uno cree lo que le conviene.

-Ya lo creo, así como a usted no le conviene creer en mi historia.

-Exacto, ya lo dije son tonterías, pero, era ella la que causaba todo eso?

-¿Diana? Oh no ella es muy dulce- le respondió con una sonrisa mirando al espíritu antes mencionado.

-Ya lo creo…- murmuró la itako con sorna recordando el incidente de la ultima vez.

-¿ le sigo contando la historia?

-¿Ya no habías terminado¿Cuando me vas a quitar esto?

-Bueno.. luego sabrá como.- contestó con una sonrisa.

-Claro… y me darás el libro.

-Por su puesto. Pero, por que no se sienta? debe estar incomoda- ofreció el inglés.

-No estoy bien así- contestó la rubia en tono neutro.

Se sorprendía por la actitud del joven, es decir, le hablaba de usted, y a pesar de que representaba autoridad, lo cual le gustaba, no lo sentía como tal. Había respeto en su voz no miedo. Miedo, esa era la razón por la cual todos la trataban así. El era diferente y lo podía sentir, era sólo que aún presentía que había algo detrás de todo eso.

-Como quiera..

-Dime… de donde viene esta gema? Acaso del diamante del que me estabas hablando?

-Si, es uno de sus fragmentos, pero este es especial. Verá, para que Jorge IX, rey de Inglaterra como podrá recordar, colocara el diamante en su corona, se debió haber reducido primero, para que encajara. Los fragmentos sobrantes fueron guardados por el joyero, el cual era un shaman. El tenia un espíritu, del que quería deshacerse, ya que solo causaba problemas y desgracias en su vida.
- Déjame adivinar, ese espíritu era Diana...
- Así es.
- Me pregunto porque habrá querido deshacerse de ella, si es tan indefensa...- un rasgo de sarcasmo adornó su voz al decir aquel comentario, el cual recibió una mirada de reproche por parte de Diana.
- Jajaja le aseguro que así es..
- Bueno y que pasó después?- Alex sonrió ante su interés.
- El joyero decidió encerrarla en uno de los fragmentos del diamante. Le tomó algún tiempo lograrlo, pero lo consiguió. Con el fragmento hizo este bonito collar el cual guardó por unos años, antes de darse cuenta de que la mala suerte le seguía, así que decidió venderlo. Desesperado por deshacerse de el, se lo vendió a un vagabundo por algunas monedas. Este al no ser un shaman no se percató de la presencia de Diana, pero aún así cosas extrañas le sucedían y como era supersticioso atribuyó su mala suerte al collar. Por eso lo puso en venta en un mercado. No tardó en ser vendido. Los años pasaron y la gema siguió vagando por Inglaterra siendo vendida y revendida sin advertencia alguna de lo que podía causar.

Fue por pura suerte que una tarde mi abuelo James Carter estuviese paseando por una plaza en Londres, cuando se encontró con este singular objeto en plena avenida. Observó que era muy fino y como no vió a nadie cerca que mostrase interés, decidió llevárselo y dárselo como regalo de bodas a su esposa. Se casaron, pero el sabia que ya nada era igual, su esposa no se veía feliz y lloraba constantemente. Y fue entonces cuando se enteró de lo que sucedía. Había descubierto la presencia de Diana en la gema, y al instante reconoció lo que era, así que decidió liberarla. Cuando lo hizo le preguntó por que hacia que su esposa llorase de esa manera y ella le dijo que no era su culpa, ella solo liberaba lo que su esposa sentía, le ayudaba a sentirse mejor. Mi abuelo no le creyó ya que se veía todo lo contrario.

Diana le explicó que algo le agobiaba a su mujer, que ella pensaba que el no la quería más y por eso decidió entregarle su dolor. Y así lo hizo, y cuando eso sucedió la tristeza ya no lastimaba a mi abuela así que mi abuelo decidió quedarse con Diana, que solo era un espíritu mal comprendido.

La itako, que hasta ahora se encontraba escuchando atentamente tuvo que interrumpir, había algo que no andaba bien.
- Espera, como que le entregó su dolor, a que te refieres?
- Si, entregar el dolor expulsándolo de su alma.
- No sabia que se pudiera hacer eso...- comentó con algo de escepticismo.
- Claro que si, Diana es un espíritu de la naturaleza, pero no con cualquier poder, es especial.
- No entiendo..
- Véalo de esta forma, Diana es un alma que sufrió mucho mientras estuvo viva, es más bien el alma de la naturaleza, los animales los bosques, las personas, fue creada del sufrimiento y el odio que hay en este mundo. Ella no esta hecha para causar dolor, si no para repelerlo y mantenerlo con ella hasta el fin, asegurándose que las penas se alejen de las personas o cualquier ser vivo. Por eso mi familia lo adoptó como espíritu, sabia el poder que tenia, y que en manos equivocadas, podría causar dolor. La entrenaron y se me fue dada como espíritu acompañante.
- Me estas diciendo que ella... quiere despojarme de mi dolor?
- Así es, por eso le entregó el collar, desea salvarla.
-¿Salvarme¿Pero de que?

-Del sufrimiento, y es mi deber ayudarle como su compañero.

Aún no entendía muy bien todo el asunto, es decir, por que específicamente la había escogido a ella de tantas otras personas que sufren en este mundo¿por que? No tenia esa explicación, pero todo aquello le parecía una fantasía, no creía que alguien fuera capaz de "despojarla de su dolor" tal vez ya había pasado suficiente tiempo fuera, quizás era mejor regresar, no importaba lo que encontrara en casa.

- todo esto no son más que tonterías, no creo en lo que me estas diciendo, no creo que ella pueda sacar el dolor de mi alma "si se pudiera, ya lo hubiera hecho"- pensó la ultima parte con ira reprimida convenciéndose de que el dolor era demasiado fuerte para poder borrarse sólo con una sonrisa.

Al escucharla hablar de esa manera, el se paró de su asiento frente al cementerio y la enfrentó por primera vez.- no creo que alguien como usted tenga ese tipo de concepto acerca de la vida. -Sus ojos denotaban entendimiento y un brillo indescriptible ante la mirada de la rubia la cual ingenua no se dejo persuadir por su interlocutor.

-no necesito de segundas opiniones acerca de lo que esta bien o no, yo misma puedo curar cuando lo desee.-dijo, pero después de unos segundos se percató de que se había descubierto.

- ¿y por que no lo hace?

-yo... tu no entiendes¡no sabes ni siquiera de lo que estoy hablando, no sabes lo que me esta pasando y mucho menos me conoces, por eso no tienes derecho de decirme todas esas cosas, es imposible tratar de ayudar a alguien que no conoces!- le aclaró la rubia al joven que paciente aguardaba.

-¡no entiendo por que quieren ayudarme, yo no tengo ningún problema, no necesito ayuda alguna!- al terminar de decir eso se dio vuelta con intenciones de marcharse, pero el chico la detuvo sujetándola del brazo antes de que estuviera muy lejos.

-el no querer aceptar ayuda sólo muestra terquedad, y es un síntoma del dolor que la embarga, no siga, lo ha hecho ya por largo tiempo, debe permitir ser ayudada en estos momentos, el alma humana no es capaz se subsistir sola, no de esta manera. Sólo se esta destruyendo, y seria una gran pena que un alma tan pura como la suya se desvanezca.

-¿pura...?- una expresión de desconcierto apareció es su rostro al escuchar las palabras del joven. ¿Pura..¿ella? Sintió un irresistible deseo de reírse en su cara, y así lo hizo.

-jajaja, pura.. ¿yo?-se burló con sarcasmo-Por favor, esto es sólo una prueba más de que no conoces mi alma, así que te pido que no sigas insistiendo en esto, es totalmente absurdo- terminó soltándose

-la verdad es que no se por que he perdido mi tiempo escuchando tonterías...- dijo alejándose.

-porque en el fondo sabe que es verdad, no debe negarlo, lo sabe.

Ella siguió caminando mientras lo ignoraba y tomaba su rumbo fuera del lugar.

-dudo que el sepa lo mucho que esta sufriendo...

Se paralizó al escucharlo e inmediatamente dio la vuelta para encararlo. ¿Cómo era posible?, acaso era verdad... ¿había estado espiándola¿Por qué el sabia algo así? Es decir.. nadie podía saber lo que en realidad ella sentía... era imposible a menos que tuviera algún tipo de capacidad ¿Podría ser que estuviera leyéndole la mente? No, no era posible.. ¿o si?

Lo quedó viendo por algunos segundos antes de poder hablar.

-¿po- por que dices eso?- dijo tratando de ocultar su sorpresa y de no darle el gusto de haber acertado en su respuesta.

El se había girado dándole la espalda, dirigiendo su azul mirada hacia la tétrica vista que tenía en frente.

-¿por que lo dices?- preguntó nuevamente tratando de descubrir como es que el chico sabía tal cosa.

Caminó nuevamente hacia donde se encontraba el y se paró al frente clavando su negra mirada en sus ojos celestes. El la miró complacido al saber que ella actuaría de esa manera, en realidad estaba aprendiendo muchas cosas acerca de la joven rubia en tan corto tiempo.

-pues es simple, lo puedo sentir- dijo sonriéndole al ver el desconcierto en sus ojos.

-¿sentir?- repitió sintiéndose algo expuesta.

-si, Diana me da la habilidad de la empatía, por lo que se me hace fácil saber lo que las personas sienten, y así ayudarlas.

Sin aviso acercó su rostro al de la rubia y contempló su ojos muy de cerca, afirmando al verlos lo que sus habilidades le indicaban. Había mucho dolor sumergido en ellos y una aparente tristeza opacaba su brillo, definitivamente estaba sufriendo, pero el problema era que ella no lo quería aceptar. El quería ayudarla, sabía que ella tenía mucho potencial y que talvez podría ayudarlo a él también.

-"talvez ella pueda.."

-¿que estas mirando?

Vio interrumpidos sus pensamientos por la voz de la joven que se dirigía a él con molestia.

-nada, es sólo que tiene unos ojos muy bonitos- contestó sonriéndole mientras volvía a su antigua posición.

Ella no se inmutó en responder, insinuando con su silencio que esperaba una respuesta a la pregunta antes hecha.

- Y así es como lo sé- aseguró el joven.

- no me has respondido aún- dijo secamente.

-disculpe¿acaso esperaba que dijera que la estaba espiando?- comentó con algo que pareció ser sarcasmo, haciendo que la rubia se preguntara una vez más si estaba leyendo su mente.

- el poder de la empata le revela a la persona los sentimientos de otros, pero no da detalles- aclaró la rubia.

- si, eso es cierto, pero aún no entiendo a que se refiere.

-antes de que me dijeras lo de la empatía hiciste un comentario y nombraste a alguien¿Por qué lo hiciste¿Que más es lo que sabes?

-ah eso, pues me lo dijo Diana hace un momento, y por lo visto aquella persona tiene mucha influencia en usted, no es cierto?

Aquel comentario hizo su efecto en ella, claro que muy bien disimulado. Sintió como le hervía la sangre al verse tan vulnerable y descubierta ante un extraño, pero se sintió aún más molesta consigo misma por que sabía a la perfección que esas palabras eran verdad. Ella seguía estando atada a él, y a ese rencor que no lograba sacarse del pecho.

-perdón, no fue mi intención incomodarla- habló suavemente el chico con tono arrepentido por lo que había dicho antes.

-eso no es cierto, yo..

-sabe, Diana también me da el poder de la telepatía.

¡Lo sabia! El podía leer su mente, por eso se atrevió a referirse a Yoh, aunque de forma indirecta. Estaba a punto de hablar cuando el la interrumpió por segunda vez.

-aunque sólo con ella, así es como nos comunicamos- aclaró el ojiazul desmintiendo los pensamientos de la itako.

- no te lo he preguntado- dijo aceptando el cambio de tema, y tal vez muy en el fondo, agradeciendo al joven de cabellos más rubios que los de ella, el haberlo hecho.
-pensé que le gustaría saberlo- concluyó sonriendo.

-pues eso no me interesa, lo que realmente quisiera saber, es ¿por que de tantas personas me escogiste a mi?

-no, no fui yo, fue el collar, y estoy muy complacido por su elección, eligió a la persona indicada.

- ¿persona indicada?

-si, usted ya lo descubrirá por si misma mas adelante, ahora me gustaría preguntarle, señorita Anna¿que piensa usted del amor?

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Cambiaba desesperadamente los canales del televisor con el control remoto que apretaba con fuerza. No había dejado de pensar en su prometida, que se fue muy apresurada de su presencia. El sabía que no podía ocultarlo, le preocupaba demasiado y tal vez era hora de decírselo. Pero ¿cómo poder hacerlo si ella no estaba dispuesta a escucharlo? Era como si le entrara un genio de los mil demonios cuando lo veía entrar. En realidad no lo entendía, todo cambio de repente y el asunto se salió de sus manos, y como consecuencia la relación entre el y la itako se volvía cada vez peor, hasta el punto de que ya no se podía estar en la misma habitación por el incomodo silencio, o comentarios cortantes.

-ya no se que hacer...- susurró cansado mientras cerraba los ojos y trataba de relajarse.

Recuerdos de esa mañana llegaron a su mente como imágenes

"-Buenos días Anna.

-Buenos días Yoh.- contestó apretando en un puño el collar.

-estas bien?-preguntó este al observar la actitud de la rubia. Dándose cuenta que traía puesto el objeto.

-si, nada de interés- dijo volteándose y dirigiéndose hacia la puerta.

-siento lo que pasó ayer, no era mi intención hacerte enojar- dijo tratando de enmendar las cosas con ella.

-no importa- contestó cortante sin detenerse.

-aún sigues disgustada?- se atrevió a preguntar

-¿que crees? –

-lo siento si, por que no… ¿vas a salir?-dijo al ver que la rubia caminaba hacia la puerta.

-¿me estas controlando?-preguntó disgustada, mirándolo.

-solo quería saber si vas a salir, Anna. ¿Por que haría eso?- contestó evidentemente ofendido por la acusación de la rubia.

-estoy caminando hacia la puerta¿acaso no es eso suficiente para saber que voy a salir?- respondió grosera ante la respuesta del castaño. Este permaneció en silencio unos segundos hasta que contestó.

-siento molestarte, Anna, yo solo me preocupo por ti, perdón si de alguna manera no puedes soportar eso, espero que te vaya bien, hasta luego.- dijo dando por terminada la conversación, haciendo entender lo dolido que estaba con la actitud de la rubia.

Lo miró por unos instantes y luego concluyó.

-llegare tarde.- anuncio, dándose la vuelta y saliendo de la pensión."

Más recuerdos, pero esta vez de una tarde pasada, en la que la encontró en la biblioteca, llegaron a el recalcando el anterior.

"-¿que haces aquí¿Se te perdió algo¿o alguien?- preguntó fríamente reprochándole con una letal mirada acusadora.

-eh pues yo… vi-viene a buscarte- le contestó algo nervioso y sorprendido por su comentario.

- no me digas, yo no nací ayer Yoh y que más me vas a decir, que estabas muy preocupado cuando empezó a llover y que por eso saliste a buscarme? y que me buscaste por todos lados sólo para ver donde estaba?

-pues yo…

-Por favor yo se cuidarme bien, no necesitas rastrearme por toda la ciudad, o que acaso no confías en mi? Pues déjame decirte algo, desde ahora, el sentimiento es mutuo.

-An..

-si quieres te puedes ir, no querrás dejar a tus invitados solos en casa o si?"

Y un ultimo recuerdo lo hizo comprender todo y armar este rompecabezas.

"-Yoh no, acaso no entiendes que bueno, que estoy enamorada de ti"

abrió los ojos exaltado y con sorpresa al recordar la escena de aquella noche.

-¿esta todo bien amo?- le preguntó su espíritu acompañante al ver que la serenidad habitual de su amo se veía perturbada.

-no, Amidamaru, ya no lo estoy

El de muy estúpido se seguía preguntado el porque, cuando lo sabía perfectamente, es sólo que era algo difícil de aceptar. Estaba dolida, muy herida con el, quizás era la primera vez que pensaba en ello, pero también le dolía, tenia que hablar con ella, y explicarle, que ella siempre le había importado, que la quería igual o más que una hermana, pero que no podía ignorar sus sentimientos por más duros que parecieran, le gustaba Claire, o eso creía. ¿Que ahora estaba empezando a dudar de ella también? Todo esto era muy confuso.

No sabía porque, pero quería que la rubia llegase pronto a casa, tenia que hablar con ella.

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Definitivamente se sorprendió por la pregunta, tanto que no pudo ocultarlo. Su rostro expresó sorpresa por un segundo antes de volver a su estado inexpresivo. ¿qué pensaba ella del amor? Bueno, había elegido a la persona menos indicada para preguntarle aquello.

-¿y de que te sirve a ti saber lo que yo pienso?

-pues, mírelo de esta manera, es sólo un tema de conversación- contestó simplemente Alex mientras ponía las manos en sus bolsillos.

-entonces cambiemos de tema- respondió cortante dándose la vuelta.

El joven sonrió al ver que había cambiado de parecer y había decidido quedarse después

de todo, tal vez ella también quisiese algo de compañía, pero era algo orgullosa para aceptarlo.

-pues, quisiera saber que piensa una persona como usted.

-¿como yo¿a que te refieres con eso?

-pues, una persona tan interesante debe tener un curioso concepto acerca del amor.

-créeme no es nada que te interesa saber.

-a puesto que si, acaso su prometido...

-¿que? – preguntó consternada.

-¿cómo has dicho?-cuestionó harta de que él estuviese haciendo comentarios acerca de su prometido, lo menos que quería era escuchar de el.

-tiene un prometido¿cierto?

-si pero ¿cómo...?

- Diana...

-no¿por qué lo mencionas?

-¿le disgusta?

-si, si me molesta así que por favor deja de mencionarlo.

-¿se puede saber por que?

-el, el...- sus uñas se incrustaban en las palmas de sus manos a medida que hablaba.-no es más que un idota-terminó dejando que sus dorados cabellos le tapasen el dolor que expresaban sus ojos.

Los celestes ojos de su acompañante se llenaron de comprensión y por un momento el brillo que había en ellos desapareció.

-todos alguna vez sentimos rencor por alguien, pero eso no significa que debemos odiar a esta persona por sus actos, en especial si es algo que no tiene control, como el amor. El odio sólo..

-yo no tengo la culpa de que él me odie..- respondió con dolor aún ocultando su vista de la de él.

-¿cómo esta tan segura que es así?

-¡por qué es la verdad!

-no lo creo¿como es que alguien puede odiar a una persona como usted?-dijo acercándose a ella.

Levantó su vista hacia él y lo vio acercarse.

- debe estar simplemente equivocado como para odiarla.- le sonrió cuando se vio en frente de ella.

Como fugitiva, una lágrima se escapó de sus negros ojos, corriendo por su mejilla, libre, hasta que una mano intrusa la atrapó asegurándose de que no llegara más lejos.

Sintió su mano cálida tocarla y secar con mucha delicadeza su rostro. Apartó su mano y le enseñó la lágrima que había retirado.

Observó esa pequeña gota en el dedo de su acompañante y sintió el dolor de la misma. Luego desvió la mirada y la posó en sus ojos. Celestes lunas la miraban con indulgencia y por primera vez se vio tan cerca de él.

-si usted quiere, ya nunca más volverá a llorar, y el dolor será despojado de usted tal como esta lágrima.

-yo...- por alguna razón se vio vulnerable y descubierta, no estaba acostumbrada a que la vieran llorar.

-no debe sentirse así.

-...- le dirigió una mirada suspicaz. Por más que se lo repitieran todavía no se acostumbraba a que le leyeran las emociones, es simplemente algo incómodo, más cuando se tratan de ocultar.

-dígame señorita Anna¿esta usted dispuesta a dejar todo ese dolor?

Una pizca de confusión se apoderó de sus ojos, y retrocedió ante el acercamiento de ambos. ¿Dolor¿acaso, era lo que sentía? Puro dolor...

Ciertamente no quería saberlo, era imposible que alguien más sepa de ello, aún no entendía por que aquel chico sabia de su situación más que ella misma. De un momento a otro sintió la necesidad de irse de aquel lugar.

-yo.. tengo que irme- giró su cuerpo e inmediatamente empezó a caminar fuera del lugar.

-Diana ve con ella..-

Era una orden que el pequeño espíritu debía seguir, y así lo hizo.

Celestes ojos la vieron salir.

Ojos llenos de comprensión.

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Buuueenoooo... ¿que tal? Espero les haya gustado y si no fue así, entonces son libres de decirme lo que no les gustó, las criticas son muy bien recibidas también.

Responderé los reviews!

inu-gh¿sabes? tengo la esperanza que leas este capítulo, pero si no es así, no importa, responderé tu review de todas formas. Me alegra mucho que te guste el fic, y no te preocupes por lo del cuadro amoroso, ya se desarrollará. En el próximo cap vendrá algo de eso... creo que ya he puesto demasiadas palabras y nada de acción. bueno nos vemos!

ANTIKI: si llevo demasiado tiempo ausente. -..- pero ya vine!! La relación de Alex y Anna es (o va a ser) muy bonita, es decir, no estoy prometiendo nada, pero con forme a lo que los reviews demanden yo lo pondré... aunque estaba planeando algo mas para esos dos MUAJAJA... oye esa idea no esta tan mala, la de invitar a Alex a la pensión... pero no se sabe que pensará Yoh¿que dices tu?

Oh no te preocupes por la cuestión de lo celos¡de eso me encargo yo! discúlpame por haberme tardado -...- me siento muy culpable.. pero espero haberlo compensado con este cap, bueno matta ne!!

star: hola! Que bueno que te guste el fic . jejeje, vaya no soy la única que quiere poner a Yoh celoso ¿ah¡Bueno eso se puede arreglar! Espero de todo corazón que te haya gustado este capitulo¡y no te preocupes que en el próximo cumpliré con lo que pides!

Gracias por todo matta ne!

carosilas¡bueno aquí esta! La historia del famoso collar revelada.

Si, Yoh se esta poniendo celoso y solo puedo decir que se pondrá peor... o.o la verdad espero que te haya gustado este cap y se que te gustara el próximo que va a estar muy bueno, pensé en adelantar lo que va a pasar en este cap pero luego dije ¡neeeh¡Es mejor ponerlo de un solo! Así que gracias por esperar matta ne!

car: si, la esperanza es lo último que se pierde n.nU así que solo hay que tenerme paciencia. ¿SIIIII?

UUUYYY ya van varios reviews que me piden lo de los celos e Yoh sufriendo, esperen un poquito mas que ya se va a poner bueno el sancocho! (expresión rara de mi país XDD)

Jaja bueno gracias por leer y espero que te haya gustado matta ne!

Kasiel 16: hola, primero que nada te quiero agradecer por haberme dejado esa critica en el otro fic de "Endeless Love" en realidad no me había percatado de ese detalle, espero haber seguido tus instrucciones bien . Siento muchísimo haberme tardado lo que me tarde¿cuanto fueron¿3 meses¿O tal vez mas? O.o TT me siento mal. Gracias por seguir leyendo ¡y espero tu review ! matta ne.

Shia:!! hola¡La verdad me sorprendí mucho cuando vi tu review!, espero que sigas leyendo por que esta muy interesante y te puede hacer recordar cosas o.o bueno shia muchas gracias por tu apoyo, y !!recuerda el fic!! No he publicado nada por que quiero estar en contacto! Bueno te quiero amiga y cuídate ¡matta ne!

Small Malfoy Girl!hola! me alaga que te guste el fic! Y bueno de que lo voy a terminar lo termino, pero hay que tenerme paciencia o.o espero que te haya gustado y!! tambien que sigas leyendo que se pone muy interesante!! respecto a Yoh y Anna... puede ser que si, puede ser que no depende de cómo vaya la historia y de lo que demanden los review.. ¿que te gustaria a ti? Sabes es una pregunta interesante, piénsalo o.o , jeje bueno nos vemos, espero tu review!

Vicky: muchas gracias, que bueno que te guste el fic pongo mucho esfuerzo en ello, por eso me tardo tanto... en realidad son por muchas cosas XD. ¿Sabes? Tambien me gustaria ser tu amiga n.n, aunque ya creo que tienes mi correo ¿no? Bueno por ahí nos ponemos en contacto. Gracias por seguir leyendo y espero que te haya gustado el cap¡espero tu review!