Disclaimer: Los personajes de Harry Potter son propiedad de J.K. Rowling . No hay ninguna intención de lucro ni de infringir el copyright. La trama es enteramente mía así como los personajes originales que puedan llegar a aparecer.

N/A: Hola seres lectores!

Este Capítulo empieza a cerrar un poquito más todo lo relatado anteriormente, o eso espero al menos.

Es muy viernes a la madrugada, y en vez de usar el fin de semana como el común de la juventud hace, preferí dedicarlo a este proyecto, que es para mi una forma de sanar un montón de frustraciones que vivo junto a la humanidad.

Espero les guste. Si no les gusta, díganme por qué... intentare mejorarlo, o al menos explicarme. Si les gusta, cuentenmé por qué... me serviria para saber si me estoy explicando bien en la historia.

Sus críticas y opiniones son bienvenidas, no nos abandonemos, ya les amo!Abrazos Cósmicos!

AQUELARRE LUNAR

Capitulo 8: Unificación

Indudablemente sería un Sábado interesante, tenía frente a sí a su hermana mayor ¿Cuántos años habían pasado? Casi veintisiete indudablemente.

No sabía que le impacataba más, que Andrómeda viniera a verla por motus propio, que su apariencia se viera tan diferente a como la recordaba, o que ésta le estuviera sonriendo cálidamente.

Quería correr hacia ella y refugiarse en un abrazo como lo hacía de niña. Lo anhelaba fuertemente. Pero si era rechazada, y perdía la compostura que por tantos años había construído la humillación sería terrible.

"Andrómeda, por un momento dudé si la sanidad mental de Prudy estaba en riesgo."

"Pues no, tu elfina está perfectamente bien."

Se miraron un rato más, y como primer instinto de hermana mayor, Andy se arrimó a Narcisa con los brazos extendidos, marcando de esta manera no solo que sus intenciones eran un amoroso reencuentro, si no tambíen que estaba en su propósito tomar las riendas. Esto claramente le dió la seguridad necesaria a la menor de las Black para cumplir con su deseo.

Se estrecharon fuerte, y no tardaron mucho en sollozar juntas, Narcisa balbuceaba disculpas, Andrómeda también, pero ninguna de las dos escuchaba a la otra, solo lagrimeaban y hablaban incoherentemente a la vez.

Al fin y al cabo empezaron a reír, la angustia las abandonó un poco para dar paso a la alegría. Ambas sacaron a la vez unos sedosos pañuelos color plata de sus mangas izquierdas, tomando la punta entre sus dedos índice y pulgar, y velozmente agitaron sus muñecas en un movimiento redondo. El acto les provocó fuertes carcajadas, tan similares entre ellas. El reencuentro era muy intenso, aun no habiendo pasado ni cinco minutos, y ya se reconocían la una en la otra. Sus manierismos, sus voces, su aspecto, sus rasgos. Eran de la misma sangre, de la misma crianza, eran realmente hermanas. Ya no temían no ser perdonada por la otra, no temían a ser separadas nuevamente.

La primera hora fue dedicada a hablar de sus conductas pasadas, a pedir perdón.

"No debí hacer caso a nuestros padres, e ignorarte. Lo siento, debí apoyarte Andy, todo este tiempo, sobre todo ahora al final."

"Lamento no haber estado aquí antes, y cuidarte de tu esposo y ese humanoide horrible que se adueño de tu casa y familia. Fuí una terrible hermana mayor Cisa"

La segunda hora se trató del presente.

"Teddy es un niño maravilloso, y te amará en el instante en que te vea. Y una vez que se acostumbre a tí, podré tomarme mis merecidas vacaciones, porque planeo dejarlo por un par de semanas a tu cuidado."

"Encontrarás en Draco un compañero de ajedrez, discusiones sobre aritmancia, y un oído ansioso por escuchar todas las historias vergonzosas que tengas sobre mí. Si, ese muchacho no me dejara en paz cuando se entere de la danza lunar."

La tercer hora fué para el futuro.

"La señorita Granger es impecable, y confío en ella. Sé que resolveremos el asunto de Lucius. Espero que encontremos el apoyo social para esto."

"Creo que es posible, Cisa, pero conlleva mucho trabajo reparar y sanar nuestra sociedad. Si vieras como se encuentra Harry Potter, o inclusive Hermione puede servirte de ejemplo. La carga que los jóvenes padecieron surcaron de estrés sus mentes. Y no puedo dejar de sentirme en necesidad de hacer algo por ellos, por todos. Quiero cambio, quiero movimiento… pero..."

"Pero te sientes sola." Sentenció Narcisa comprendiendo a lo que su hermana se refería. "Yo me encuentro relativamente atada de manos en este momento, pero quiero que sepas que todo lo que esté a mi alcance será puesto a tu servicio hermana. No estás sola, estoy contigo."

La tarde transcurrió maravillosamente, ambas se pusieron al día con sus vidas. Andrómeda no se daba cuenta de lo feliz que estaba haciendo a su hermana, pero era una realidad que Narcisa se había sentido tan feliz como en ese momento, desde hacía muchos, muchos años.

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En el extremo de una mesa alargada, se encontraban Ginerva, Hermione, Daphne y Pansy. La tensión del principio, había quedado en el olvido, desvanecida en cuanto los motivos de la reunión se presentaron. Muy organizadamente Las slytherin, con ayuda de la colorada, explicaron su futuro económico, lo que desató en Hermione un ira e impotencia por segunda, o quizás tercera vez esa semana.

"¡Esto no puede ser! ¡Las injusticias en esta sociedad retrógrada, abundan para nosotras, las Brujas!" Bufó enrabietada golpeando con su mano la mesa."¡Primero Narcisa, luego Cho y ahora ustedes!"

"¿Narcisa y Cho?¿Que ocurre con ellas?" Preguntó Ginny.

"Nada que me corresponda a mi contarles, pero déjenme decirles esto, todas ustedes tienen algo en común, y es la raíz del problema. Misoginia."

"¿Misoginia? ¿Qué es eso Granger? ¿Podrías no utilizar palabras que encontraste enterradas en un libro que nadie leyó?" Pidió irritada Pansy.

"Es probable que no conozcan el término porque corresponde a pensadores filosóficos muggle, y aun asi tampoco es muy conocido entre ellos, es bastante controversial a decir de hecho." Respiró profundamente y explicó como pudo la palabra. "La misoginia es el odio o rechazo por las mujeres. Tiende a manifestarse mayormente en la denigración de éstas, su humillación, maltrato, falta de respeto y confianza. Aquel que es misógino tiende a ver a las mujeres como objetos, que utiliza a su favor. Las mujeres pasan a ser una propiedad que debe servirles." Los rostros de las tres brujas sangre pura demostraron un entendimiento que las ensombreció, como si la comprensión del concepto les despertara dolores reprimidos e injusticias incomprendidas de toda su vida. "Por lo general el mundo está compuesto por leyes bastante misóginas, pero la nuestra está que explota del asco. Nuestro ministerio está amparando situaciones de violencia física y sexual contra las brujas, de humillación, de pérdida de derechos básicos, y de imposiciones en la vida de cada una de nosotras."

"No todas Granger. No te veo a tí perdiendo tu herencia." Apuntó Daphne amargamente.

"Es verdad, pero sufro la discriminación por otros lados. Quizás soy menos vulnerable que ustedes gracias a que soy hija de muggles, pero eso no significa que no me afecte, o que no quiera cambiar las cosas por ustedes, por todas."

"¡No te atrevas a sentir pena por mí! ¡No seré otro de tus estúpidos proyectos como con los elfos domésticos!" Reclamó enojada la morocha.

"Tranquila Pansy. Creo que ella tiene un buen punto en esto, no me molestaria ser su nuevo proyecto social." Comentó Daphne.

"No quiero volverlas mi proyecto chicas, pero tampoco planeo quedarme de brazos cruzados."

El silencio reinó por un minuto o más, donde ninguna se atrevió a mirar a los ojos de otra. Por un lado la vergüenza de sentirse vulnerables y expuestas molestaba a las slytherin, mientras que las gryffindor solo podían pensar en su buena fortuna al tener una familia que las cuidara y protegiera contra estos abusos.

"Chicas" llamó Ginny con voz tímida. "No se si una de nosotras sea capaz de hacer justicia, pero tendremos más oportunidad si trabajamos las cuatro juntas."

"Tienes razón, mientras más seamos mejor. Es el principio básico del éxito" Dijo algo entusiasta Daphne. Las gryffindor rieron. "¿Qué?"

"Es bueno tener a una slytherin de nuestro lado." Contestó Ginny.

"Sí, de hecho creo que podría llegar a convencer a un par más de su tipo. Hablaré con las hermanas Black. No solo son mujeres inteligentisimas, si no que también tienen alta experiencia en el manejo de los grupos de poder."

"Pero Hermione, ellas no se hablan desde hace décadas." Protestó su amiga.

"Lo se… no lo había pensado. Es solo que… algo me dice que puede funcionar. Quizás hasta esto las una." Expresó con ardor y convencimiento.

"De acuerdo, entonces tu habla con ellas. También mencionaste a Cho Chang hace un rato, ¿creen que ella podría ser de ayuda?"

"Si Pansy, tienes razón. Y Susan Bones también, de hecho ella está asesorando a Cho con su dilema."

"¿Y tu como sabes Daphne?" Preguntó recelosa la morocha. Su amiga se removió en su asiento algo incómoda.

"Pues hemos mantenido contacto desde que nos reunimos con todo el grupo para estudiar para los EXTASIS. Y nos contamos... cosas." Terminó con un encogimiento de hombros.

"Mmmmh. Ya veo. Bien entonces tú contactas a Cho, y la sabelotodo contacta a Narcisa, Andrómeda y Susan ¿Alguien más que se les ocurra?" Incitó Pansy.

"Bueno, creo que podríamos convencer a cualquiera de nuestros amigos ¿No?" Dijo la colorada mirando inquisitivamente a su amiga. "Harry, Luna, Neville… mis hermanos y padres."

"Bueno… no." Contestó Hermione, y automáticamente todas la miraron extrañadas. Ésta se mordió el labio inferior buscando excusarse."Es solo que creo que para empezar el círculo de involucrados debería ser pequeño, no podemos arriesgarnos a ser expuestas y alguien se nos adelante. Además no creo que todos estén preparados para comprender nuestra posición En verdad creo que por ahora solo deberíamos ser el círculo de involucradas." Finalizó marcando la 'a' que feminiza su punto en el asunto.

Pansy asintió inmediatamente. Daphne resopló entre dientes de forma abatida y levantó sus manos en son de acuerdo. Ginny dudo un rato pero decidió que por el momento era mejor no discutir, ya habría tiempo para charlarlo.

"Entonces… Luna. Solo propondré a Luna."

"Sin ofender, pero Lovegood...eh… no suele estar muy conectada a la realidad Weasley." Comentó la rubia.

"¡Luna no está loca!" Manifestó irritada la aludida.

"Tu misma lo has dicho Greengrass. 'No suele estar conectada a la realidad', y creo que eso es algo positivo, es útil a la hora de pensar en alternativas ingeniosas, y los cambios necesitan de que seamos capaces de creer en lo imposible." Repuso la castaña.

"De acuerdo, entonces invitaremos también a Lovegood. Pero ahora discutamos otra cosa, si luego aparecen más mujeres que creamos necesario invitar lo comentamos. La cuestion es… Esta reunión a la cual queremos invitar, necesita una fecha y horario, una localización, una lista organizada de los temas a tratar y alguien que haga las introducciones necesarias." Sentenció Pansy con un aire que denotaba fuerza y determinación . Las tres muchachas la miraron asombradas.

"¡Wow!" Exclamó Ginny.

"¡Alguien está muy ansiosa!" Se burló su rubia amiga.

"¡Por Merlín! ¿O debería decir Morgana de ahora en adelante?" Bromeó Hermione.

"Oh… no me molesten. Es solo que cuando se me mete una idea en la cabeza, no me gusta perder el foco. Y ustedes me convencieron, me dieron un propósito en la vida ¿Saben lo importante que es eso para mi? Estaba apunto de morir del aburrimiento hasta hace una hora." Se justificó algo cabreada.

"¡Fantástico Parkinson! ¡Amo tu nueva actitud! ¡Tu lado Hufflepuff será fundamental en nuestro proyecto!" Todas, inclusive la aludida, rieron del comentario de la colorada. "Bueno, volviendo al tema, creo que tu serías una excelente anfitriona para este primer encuentro, por ende propongo tu casa como localidad." Dijo Ginny, y luego volviéndose a su amiga y Daphne comentó "Creo que todas estamos de acuerdo en que Pansy ha logrado que nos centremos en lo importante esta tarde, asique podría dirigir la reunión también." Éstas asintieron, pero su aceptación se vió cortada por la negativa de la aludida.

"No es que no me sienta capaz de dirigir la reunión, pero creo que Hermione debe ser la que lo haga, o en todo caso hacerlo entre las dos. Ya que ella tiene conocimiento de los casos de Narcisa y Cho, y además ella será mejor para explicar cualquier concepto, pues tiene una enciclopedia escondida en el arbusto de su cabeza." La última oración la dijo susurrando conspiratoriamente."

"Oh… Basta Pansy" dijo riendo y dándole un breve empujoncito en el hombro.

"¡Me llamaste por mi nombre! ¡Ah!" La señaló triunfante la morocha. Hizo un pequeño bailecito vanagloriandose aun sentada en la silla.

"Tu lo hiciste primero. Después de todo lo mínimo que podía hacer era devolver tu gesto." Retrucó jocosa y cariñosamente, abrazándola por los hombros.

En ese preciso momento la sensación de que entendiste algo muy importante para tu vida, la percepción de que te conectas con una fuente de energía, de magia, recorrió la mente y cuerpo de las presentes. Había algo al filo de la muerte. Y luego, caías. Y dolía, porque sentirse derrotada es parte esencial del proceso de crecer, de entender, de confiar. Y el placer que las embargó en ese instante fue tan intenso que las cuatro en simultáneo comenzaron a reír desaforadamente, y con la exaltación; unas se pararon, y otras cayeron de sus sillas. Sin parar de desternillarse se extendieron las manos para lograr estar todas de pie, y las lágrimas ya surcaban sus ojos. Algunas risotadas empezaron a transformarse, el sonido jocoso terminaba en alaridos llenos de angustia, o en gimoteos callados que reprimen la ira.

Fue así como las cuatro de pie, apoyadas unas en las otras desahogaron sus emociones sonoramente. Haciendo presencia. Dándose a notar, entre llantos y risas, baile y abrazos.

"Es verdad Hermione, yo di el primer paso, bajé la guardia contigo, con ustedes." Dijo mirando a todas y cada una, directo a los ojos, sonriendoles. "Pero no me arrepiento. Lo siento correcto." Susurro entre hipidos" Todas apretaron el abrazo un poco más.

"Muchas gracias por confiar en mí. No te dejaré sola Pansy. Lo lograremos juntas." Resopló acongojada la castaña.

"¿Qué opinas Ginny? ¿Estás lista para la revolución?" Continuó la rubia, con un rostro que denotaba un hambre voraz.

"Daphne...Los quemaremos a todos." Contestó la susodicha con fuego y determinación en la mirada.