Capítulo 8

Ba Sing Se se encontraba en plena celebración de la campaña electoral para el nuevo gobierno. Las calles estaban teñidas de verde oscuro para un partido, y azul claro para el otro. El ex príncipe Wu había abdicado como bien había dicho y ahora se disponía a dar un pequeño discurso, con su guardaespaldas Mako a un lado, para luego dar paso a los candidatos de los dos partidos. Se había preparado una plataforma en medio de la plaza principal del palacio real, que debería convertirse en el próximo palacio de congresos de la nueva democracia de la nación de la tierra.

"¡Queridos ciudadanos de la nación de la tierra!..." Hizo una breve pausa para un aplauso, no hubo ninguno. "¡Yo, príncipe Wu os he convocado a todos aquí para elegir el futuro de vuestra nación!" Nada, se aclaró la garganta y se dispuso a proseguir cuando Mako le dijo por lo bajo: "Wu, recuerda que ya no eres príncipe." Había ganado algo de aceptación por parte de la gente al haber renunciado al trono pero aun así le quedaban cosas que aprender, al menos en cuanto a hablar en público.

Después de unos cinco minutos que parecieron eternos, anunció, sobresaltando a más de uno entre la multitud: "Aquí está uno de los candidatos!" Un hombre alto, moreno y fornido se acercó hacia él, con los brazos entrelazados en la espalda, su profunda mirada verde y serena podía apreciarse desde varios metros de distancia. Vestía ropas parecidas a los del no tan antiguo ejército de Kuvira y además con el característico peinado rapado por los lados. "¡El representante del partido…!" Wu se quedó en blanco, olvidando el nombre del partido. El hombre le miró por encima de su hombro de manera fulminante cosa que hizo que Wu le cediera el sitio para que él mismo hablara.

"Mi nombre es Durjaya, soy nativo de la nación de la tierra y candidato por el Partido de la Conservación de la Nación de la Tierra." Anunció de manera solemne y lenta, enfatizando en las palabras clave moviendo la cabeza leventemente mientras sus ojos intentaban escanear y llegar a cada uno en el público.

"Nuestro principal propósito es preservar el verdadero estado de ésta nuestra nación y proteger estas tierras de cualquier tipo de corrupción que pueda generarse. Queremos restablecer y conservar su orden natural." Al pronunciar esas últimas palabras tensó más aun el cuello y los hombros irguiéndose mucho más, adoptando una postura orgullosa. Algunas personas del público estaban visiblemente incómodas, al igual que la representante del partido contrario.

"Daremos prioridad a aquellos que están realmente en el derecho de ser llamados ciudadanos de nuestra nación." Dijo mirando a su contrincante, quien debía hablar después de él en solo unos minutos. Ninguno de los dos ocultó su mirada de completo rechazo. Algunos entre la muchedumbre vitorearon, muchos otros hicieron profundos sonidos de desaprobación.

"Espero vuestros votos, muchas—" Se disponía a acabar cuando alguien entre el público interrumpió con un grito.

"!Fuera! ¡No queremos otra Kuvira!" Eso incomodó a los compañeros de partido de Durjaya, entre la gente hubo algunos empujones y algún otro anuncio en voz alta.

"¿¡Qué hay de los demás ciudadanos!?" Preguntó otro.

Durjaya ignoró la pregunta totalmente pero respondió a lo primero: "La Gran Unificadora, a pesar de algún pequeño fallo, hizo mucho por esta nación. Todos deberíamos estar agradecidos."

La tensión entre el público se iba incrementando cuando Durjaya se retiró, y Wu se apresuró hasta llegar al micrófono para intentar poner un poco de orden, o intentar distraer a la gente.

"Eh….¡Bueno! Aquí tenemos a la otra candidata: ¡Tikani, de la tribu del agua!" Anunció con un tono que intentaba sonar entretenido.

"Gracias a todos por venir, es un placer compartir este momento con vosotros." Algunas personas ya la vitoreaban, a lo que ella les lanzó una sonrisa y les hizo un gesto de agradecimiento con las manos seguido de otro que los intentaba silenciar amablemente.

"Como muchos de vosotros ya sabréis, al contrario que el partido conservador, mi partido opta por una nueva perspectiva. Una nueva nación donde todos tengamos nuestra voz, nuestra representación; sin importar de dónde venimos." Hablaba con asertividad y calma, su sinceridad llegaba a la mayoría del público.

"Hace tiempo que vivo aquí, siento que la nación de la tierra es mi hogar. Más concretamente, Ba Sing Se. He sido testigo de todos los acontecimientos que han dañado nuestra convivencia. Pero ahora es un nuevo momento, hay cabida para la esperanza. Los evolucionistas miraremos por el bienestar de todos vosotros. Es el momento del cambio." Sonrió, satisfecha al escuchar los aplausos y los vítores casi ensordecedores que se había ganado con su discurso.

Mientras tanto, en la tribu del agua del norte Korra parecía empezar a recuperar la conciencia bajo la atenta mirada de un abrumado Tenzin.

"Asami…" Murmuró varias veces, casi sin separar los labios que tenía totalmente secos.

"Korra, despierta." Dijo cariñosamente su maestro mientras intentaba despertarla apretándole ligeramente un brazo.

"Amón…¡AMÓN!" Gritó Korra al despertarse totalmente, de repente.

"Korra, tranquila. Estás bien. Todo ha pasado." La tranquilizó, a duras penas.

"Tenzin… ¡Amón me atacó…! Había un niño con él." Miraba alrededor de manera agitada, con la cara llena de sudor.

"Se marcharon…"

"Tenemos que detener a Amón." Sonaba casi paranoica, hizo ademán de levantarse, se le cayó la toalla de la frente, y Tenzin la paró.

"Korra, es imposible que fuera Amón… Encontraron restos de la barca en la que se cree que su hermano y él escaparon después de que se destapara la mentira."

"Eso no suena muy definitivo… Quizás sobrevivió." Entonces Korra recordó algo del momento exacto antes de perder la conciencia.

"Tenzin, ese hombre llevaba una máscara como la de Amón…" Empezó a explicar, arrugando la frente al intentar recordar los detalles.

"…Pero creo que tenía un símbolo distinto en la frente." Tenzin mostró ahora un interés añadido por el incidente.

"¿Qué es lo que recuerdas?"

"Creo que eran como unas flechas… Unas flechas que salían de un mismo punto con las puntas en los extremos mirando hacia fuera, y que parecían indicar la forma de un círculo." Tenzin elevó ambas cejas.

"No sé explicarlo mejor…"

"No te preocupes. Podrías intentar dibujarlo, eso quizás sirva de pista para poderlo encontrar." Le dijo Tenzin con una sonrisa, intentando hacerla sentir mejor.

Asami se preparaba para ir a la fábrica cuando oyó el timbre de la mansión.

En la puerta se encontraban dos hombres a los que ella no esperaba vestidos de manera demasiado seria y elegante. La ingeniera pudo ver un símbolo bordado en las solapas de ambos, una extraña insignia formada por flechas.

"¿En qué les puedo ayudar?" Pregunto extrañada pero intentando mantener un tono amable.

"Venimos a hacerle una oferta, señorita Sato."