Disclaimer: Total Drama series no me pertenece, sino que a Jennifer Perth y Tom McGill. Escribo por diversión, no por dinero y blah, blah, blah...

Resumen: Si has llegado hasta aquí a la espera de otra historia pseudo-romántica con humor basura y escenas de naturaleza sexual explícita baratas, por favor, no te molestes en leer. Gracias. Inserte-comentario-sarcástico-aquí, Noah. / Post-serie.


Billetera mata galán


El apartamento 48 era bastante espacioso y agradable. Estaba muy ordenado, cada cosa literalmente en su sitio.

La renta era sorprendentemente accesible si era pagada entre dos. Luego de ver mi futura habitación, amueblada y limpia, no pude más que firmar el contrato.

Owen y Alejandro se habían ofrecido a ayudarme a trasladar mis cosas. Sabía que Owen lo hacía por el poder de la amistad, mientras que Alejandro simplemente estaba agradecido de tener su habitación para sí mismo.

Aunque Owen parecía nervioso alrededor de Scarlett, ella hizo gala de su mejor expresión indiferente para ignorarlo. Mi amigo le temía desde el infame episodio diez, y varias veces intentó convencerme de que desistiera de mudarme con ella.

—¡Ella podría lastimarte, amiguito!

Ante eso, yo sólo podía rodar los ojos. Sí, estaba mudándome junto a una psicópata que no dudaría en matar a alguien si es necesario. Pero era mejor que compartir habitación con la anguila, obviamente.

—Amigo, te extrañaré, yo...

Cerré la puerta en su cara en cuanto terminamos de instalar mis pertenencias. No me creeré tus cuentos, Al.

Los días en aquel apartamento eran pacíficos. Apenas cruzaba palabras con Scarlett, pues cada vez que la veía estaba muy ocupada estudiando, o yo estaba muy cansado como para hacer nada.

Además, yo pasaba la mayor parte de mi tiempo libre encerrado en la comodidad de mi habitación. Allí tenía todo lo que necesitaba, excepto comida, la cual debía ir a buscar periódicamente.

Sin embargo, aquella noche de domingo había previsto la situación, por lo que me llevé varios paquetes de snacks antes de encerrarme en mi pequeño templo.

Y estaba decidido a ponerle un fin a mi tortuosa situación con Cinderhella243.

—Muy bien, escúchame—comencé en cierto momento, interrumpiendo una charla sobre un vestido que se veía de distintos colores por algo que no lograba entender—. Estoy cansado.

—Oh, ve a descansar.

—No, no me refiero a eso. Estoy cansado de "esto".

El silencio que tomó lugar logró asustarme un poco. Pensé que cortaría la comunicación abruptamente, y me sentiría ridículamente culpable luego. Sin embargo, suspiró.

—"Esto"—repitió entonces, con tono cauteloso—. ¿Qué es "esto"?

—Cinderhella... estoy cansado de llamarte así—farfullé, cruzándome de brazos aunque ella no podía verme—. De hecho, dejaré de hacerlo ahora. Te llamaré por tu nombre.

—No te lo diré.

—Entonces dejaré de llamarte.

Por un momento temí que entonces sí terminara la comunicación y dejara de hablarme por completo. No había sido mi intención decirlo de esa forma, pero la frustración comenzaba a hablar por mí.

Al notar que ella no tomaba la palabra, suspiré.

—Intenta ponerte en mi lugar. Te conozco hace casi cinco años. Hemos hablado de cosas que no hablaría con nadie más—continué, con cansancio que no podía disimular en mi voz—. Y sin embargo, no sé tu nombre. No tengo un rostro para tu voz. No puedo dejar de pensar en eso. ¿Entiendes lo frustrante que es?

Otra vez silencio, aunque está vez, podía escuchar una respiración agitada que luego se transformó en sollozo. Fantástico, ahora podía sentirme un monstruo libremente.

Pero no tenía por qué sentirme así, ¿verdad? Quiero decir, tenía razón. Aquello era injusto, y tenía derecho a una explicación, y... diablos, no podía dejar de sentirme un hijo de perra.

Justo cuando iba a disculparme y retractarme de todo lo que había dicho, ella volvió a hablar.

—Lo siento, Noah.

Hice una mueca ante su tono quebrado.

—Está bien . Olvídalo.

—No. No, tienes razón—admitió, con un prolongado suspiro de resignación—. Sólo he pensado en mis sentimientos, pero no en los tuyos. He sido injusta y egoísta. De verdad lo siento.

Dejé que se recuperara, guardando silencio. No quería hacerla sentir mal, odiaba escucharla llorar. Sin embargo, esto era algo que necesitaba suceder, y no podía evitar sentir que esas lágrimas valdrían la pena.

—Dime dónde y cuándo.

Y al parecer tenía razón.

Aquellas palabras fueron como un oasis en el desierto. No me lo esperaba. No pude contener una sonrisa que apareció, triunfante, en mi rostro.

—Escucha, no quiero presionarte...

—Quiero conocerte, Noah—aseguró, y casi pude escuchar una sonrisa en su voz—. Habla rápido, antes de que me arrepienta.

Su tono juguetón logró robarme una carcajada. Todo estaba bien. No. Todo estaba mejor.

—Estoy libre éste sábado. Podemos planear algo para entonces.

—Me parece bien. Por cierto... sonaste muy sexy y decidido hace unos minutos.

Simplemente genial. Podía sentir mis mejillas teñirse de rojo ante sus palabras, pero no dejé que eso se notara en mi voz.

—¿Ah, sí? Espera a escucharme en vivo y en directo.

Ella soltó una risita ante eso. De repente, contuvo la respiración.

—¡Diablos, mira la hora!—exclamó, y casi sin querer busqué mi reloj. Faltaba media hora para la una de la madrugada—. Mañana tengo clases, y tú también. Vamos a dormir.

Aquello era una orden, y era la única que estaba dispuesto a obedecer. Dormir era de los pocos placeres gratuitos de la vida. Y dormir con una sonrisa en el rostro, era un milagro digno de mención.


La noche del martes, estaba agotado.

Las clases en la universidad fueron un infierno, además de que había olvidado uno de mis ensayos sobre mi cama.

Mi turno en la biblioteca, fue inusualmente caótico. El lugar se llenó de mujeres, cuyas edades promedio iban de los dieciocho a los cuarenta, todas buscando la misma novela.

Nunca había leído, ni leería "Cincuenta Sombras de Grey", pero era un jodido éxito comercial. ¿Qué tenía de especial? Pseudo-erotismo, que en realidad era pornografía barata. Y lo sabía sólo por leer reseñas del libro. Meh.

El punto es que la universidad y la biblioteca me habían dejado exhausto. Y también hambriento, por eso apenas llegué, me lancé sobre el refrigerador como un león sobre una cebra.

Tan distraído estaba devorando lo primero que encontré, que en un principio no escuché el insistente golpeteo de dedos sobre las teclas de una calculadora, acompañado de murmullos ininteligibles.

Con un trozo de pizza en mi boca, me di la vuelta. A la mesa de la cocina-comedor, Scarlett parecía completamente concentrada en hacer cálculos sin descanso.

Tomé asiento en una silla que enfrentaba la suya, y con curiosidad, le eché un vistazo al montón de papeles desparramados sobre la mesa mientras mordisqueaba la pizza.

Palabras cómo "ingresos perca pita", "ventas", "deudas", "vendettas" y más me recibieron, garabateadas descuidadamente. Hice una mueca, confundido.

—¿Puedo preguntarte qué haces?

—Puedes hacerlo, pero no te aseguro una respuesta.

Su respuesta fue corta, y ni siquiera se molestó en alzar su vista de su arduo trabajo.

—De acuerdo...—murmuré, con aún más curiosidad—. Oye, ¿qué haces?

—Calculo la fortuna promedio de mi futura víctima—respondió secamente y con naturalidad, como si estuviera diciendo el clima—. ¿Se te ofrece algo más?

—Nah, creo que no.

Ella asintió una sola vez, como si no captara mi tono sarcástico. Rodé los ojos enseguida.

—¿Fortuna? ¿Futura víctima?—cuestioné, arqueando una ceja—. Sé que te gusta vestirte de vieja, cariño, ¿pero no eres muy joven para pensar en eso?

—Ignorando tu innecesaria observación acerca de mis elecciones de guardarropa y respondiendo tu pregunta, no, no soy muy joven para pensarlo—aseguró, levantando apenas la vista de su tarea para mirarme hasta con aburrimiento—. Es, de hecho, el momento perfecto.

—Ajá... y dime, ¿quién es el viejo desgraciado que cayó en tus garras?

—El sujeto en cuestión tiene casi mi edad, con la diferencia de tres meses y cinco días.

Mi curiosidad creció aún más si eso era posible. No podía creer que estuviera hablando en serio, aunque su tono profesional y monótono le daba credibilidad.

—¿Quién es?—pregunté directamente, terminando mi trozo de pizza y luchando por levantarme para tomar otro.

—Maximillian Parker, único hijo varón de George y Mirelle Parker, hermano menor de Karma Parker—informó, viéndome como si estuviera leyendo sus palabras directamente de mi rostro—. La familia Parker amasa una fortuna pasada de generación en generación, en el prolífico negocio de la mafia.

Sólo le presté atención a dos palabras. "Maximillian" y "mafia".

—¿Estás hablando del mismo Maximillian que casi se orina encima cuando pasaste de patito feo inocente a cisne psicópata?

—Precisamente.

Me quedé en completo silencio por un momento. Me costaba bastante procesar el hecho de que ese tipo, que no tenía en su cuerpo ni una pizca de su tan aclamada maldad, estuviera involucrado en un mundo tan tumultuoso como el de la mafia.

—Sería una estupidez desperdiciar tanto dinero dejándolo en manos de un niño grande con un intelecto inferior al de una almeja—explicó, sacándome de mis cavilaciones y quitándose un momento los lentes para poder restregarse un poco los ojos—. Por eso tengo un plan maestro para conseguir su confianza nuevamente, y en un futuro cercano, toda su fortuna.

—De acuerdo... ¿sabes? Estoy muy cansado—murmuré, sin poder evitar soltar un bostezo delator—. Te dejaré con tus cálculos malvados y todo eso, ¿vale?

—Muy bien. Espero que alcances la fase REM del sueño.

—Seh... buenas noches para ti también.

Me retiré lo más rápidamente posible, olvidándome por completo del hambre que sentía.

Aquella noche sí alcancé la fase REM del sueño, y una bizarra parodia donde Scarlett era una esclava sexual bajo el título en "Cincuenta Sombras de Parker" llegó a mi cerebro. Fue asqueroso. Muy asqueroso.

Todo por culpa de la cerebrito malvada y Maximillian Parker, también conocido como "el enano-de-jardín-mafioso".


¡Hola!

Al parecer Noah por fin conocerá a Cinderhella, y Scarlett tiene en mente un plan malvado que atenta contra el enano menos malvado entre los enanos malvados (?) Espero que no sea mucho para procesar xD

Creo que lo mejor será que responda sus reviews.

Umeki-Nara: ¡Gracias! No hay problema, intentaré que estos dos conviviendo me quede decente ouo7 Ahora... Scarlett tiene un plan malvado 7u7 xD También te quiero, ¡nos leemos!

Mystic LionRoar: ¡Heather sirvió para algo! Ja, eso ya lo veremos... ¿o ya comenzamos a verlo? Oh, todo eso va a ser tan divertido de escribir... ¡que no puedo esperar para hacerlo!

Melanie Clark: ¡Hola! No te preocupes c: Scarlett y Max fueron mis favoritos de Isla Pahkitew. Pobres pubertas XD Scarlett es millones de veces mejor que Alejandro XD Bye!

Ringo-Tensai: ¡Hola! Muchísimas gracias. Bueno, ahora vemos un poco de su convivencia, ya veremos qué pasa después. ¡Nos leemos!

FanTD97: No puedo asegurarte que habrá Scax en esta historia, pero sin dudas ellos tendrán sus apariciones 7u7 ¡Ya veremos qué pasa!

En fin, creo que es todo por ahora.

¡Nos leemos!


_-*-_-*-_KovatePrivalski97._-*-_-*-_