08. Por fin Estados Unidos se entera de todo.

Inglaterra sigue duchándose tan tranquilo sin percatarse del drama que se desarrolla en la cocina y el huracán en forma de Estados Unidos que se le viene encima riéndose en las escaleras, llega al cuarto y toca la puerta del baño como dos mil quinientas setenta y cinco veces.

―¡Un momento! ―grita el inglés entrando en pánico de manera automática tratando de acabar de aclararse el pelo lo más rápido posible.

Iggyyyyyy! Traje tu té!

―¡Voy! voy... ¡ya salgo! ―sigue gritando. Estados Unidos corre a la cama y pone el té en la mesita de junto. Se sienta.

―Se enfríaaaaa —canturrea.

Inglaterra acaba de aclararse deprisa y se pone su albornoz de color azul oscuro yendo a la puerta y abriéndola.

Hello! France me dijo que querías verme ―le saluda el americano.

Good morning―sonríe el inglés

Morning!―le sonríe también.

France te... ―desvia la vista un segundo al rincón en el suelo donde acaba de... ejem con Francia y se vuelve rápidamente a mirar a Estados Unidos―. dijo eso?

Yes. Me dijo que te subiera un té ―explica―. ¿Ya te sientes mejor?

Yes, thank you―agradece con un gesto de cabeza yendo a por la taza.

―Ehh... ―vacila Estados Unidos y le sigue con la mirada.

El británico toma un sorbo de té con los ojos cerrados, baja la taza y ¡No se queja! ¡Milagro! ¡Inglaterra SÚPER suave!

―¿Qué ha pasado? ―pregunta el menor después de unos segundos.

I...―vacila el mayor―. Hice una estupidez y me salió mal ―admite―. Lamento todos los problemas que he causado.

―Estabas súper raro. Eras un niño muy pequeño y me dejaste cargarte y luego... Eras como... ―le mira―. Are you ok?―pregunta preocupado―. ¿Ya no estás enfadado por la independencia y eso?

El inglés se pasa la mano por el pelo mojado.

―No, ya no ―sonríe un poco tristemente.

―Hemos ido con Cameron y mis portaaviones han dado energía para tus nucleares y the hospitals! estábamos muy preocupados. Yo quería traer al ejercito pero my brotherpensó que quizás te enfadabas y luego... ―baja el tono de voz―. France dijo que... ―aplausos al orden mental de América.

Oh, my god... ―Inglaterra aprieta los ojos― ¡Tengo que llamar a Westminster! van a asesinarme.

―Todo está bien ―Esados Unidos sonríe―. Hablé con ellos desde el supermercado, estaban preocupados pero les dije que todo estaba bien. La cosa es que nadie sabe que intentabas hacer ―le mira. El británico le mira de vuelta.

Thank you... really ―agradece―. Aun así... The Prime Minister va a reclamar mi cabeza sobre una bandeja, ni siquiera sé como voy a explicar esto.

―Pero es que...

―Lo que estaba... ―Inglaterra se muerde el labio y se va a su cajón de la ropa interior― estaba haciendo una estupidez ―suspira.

―¿Cuál estupidez?

―Estaba... tratando de hacerme más fuerte ―sentencia.

―¿Tratando de hacerte mas fuerte para qué? ―pregunta―. ¿Fuerte como?

―Pues para ser más fuerte ―explica de forma vaga―. ¿Acaso no estás tú siempre tratando de ser más fuerte también? fuerte... poderoso como nación, para ser más competente, para salir de la crisis, para... ser fuerte.

―¿Querías competir conmigo? ¿Te sientes intimidado por mi fortaleza? ―las conclusiones de América.

Inglaterra facepalm mientras se pone sus calzoncillos... aprieta los dientes y esto le cuesta el mundo.

―Algo así ―admite. Estados Unidos levanta las cejas.

What? Really? Reeeeally? Iggy... Come on!

―Ya he dicho que fue una estupidez, ok?no me machaques... ―pide un poquito exasperado.

Ok, ok.. ―se sienta de nuevo―. I'm sorry

El inglés suspira otra vez dejando caer los hombros, buscando unos calcetines y sentándose a su lado para ponérselos.

―Yo... realmente lamento mi comportamiento de ayer, si hay algo que pueda hacer para compensarte...

―Fue muy raro ―admite el menor.

I know.

―Es decir, es que no me conocías primero...

Inglaterra se pone un calcetín dejándole que le cuente su versión de las cosas como siempre hace, aunque él mismo haya estado ahí, por que eso ayuda a América a ordenarlas en su mente.

―Y luego no sabias y... ―le mira―. Es verdad que vio... ―traga saliva

El europeo carraspea apartando la vista y pasándose la mano por el pelo.

―Es que tu dijiste que France...Y que había llorado ―el americano le mira preocupado.

―Yo... estaba muy muy borracho y muy muy asustado y muy muy tenso y enojado y... era... yo creía que era otra época y... ―se escusa el inlgés sin mirarle.

―Es que parecías muy muy MUY malo. Nunca has sido así de malo conmigo ―explica Estados Unidos.

―Se juntaron muchas cosas, frustración, miedo, enojo... nunca participaste en nada que me hiciera enojar tanto como lo de ayer ―explica Inglaterra ahora si mirándole.

―Pero tú estabas tan enojado con France por la independence... Más que conmigo. Eso nos dijo.

―Yo hacía responsable a France de ello, creía que él te había metido esas ideas envenenadas en la cabeza para hacerme mal a mi ―explica el británico.

―Yo quería ser independiente y los impuestos al té eran muy altos y él me dio la idea, pero... Iggy... Tú ayer, él dice que ―sigue preocupado el menor

Yes, yes...no hace falta discutir esto de nuevo, ya te he dicho que ya no estoy enojado por ello ―responde el mayor levantándose a buscar unos pantalones.

―Es que no te acordabas y me dijiste que era un bastardo, un niño malcriado emancipado y luego... ―al menor se le seca la boca―. Me has dicho enfermo. Enfermo porque te dije que habíamos hecho el amor y yo... Es que... ―traga saliva.

Inglaterra cierra los ojos sabiendo que llegarían a esto.

―Yo... mi yo de ayer tarde no era un yo del que me sienta orgulloso. Yo estaba tratando de hacerte daño. Yo no recordaba eso y... ¿Recuerdas que te dije que esas cosas me hacen vulnerable? ―explica dulcemente volviéndose a él, después de haberse subido los pantalones bajo el albornoz―. Pensé que también te lo haría a ti y por eso decidí usarla para lastimarte.

América baja los ojos a sus manos.

―Yo no creo que estemos enfermos... Y yo te quiero de verdad y creo que estamos bien juntos y que tu también me quieres y yo no creo que este mal, pero tu...

El británico traga saliva.

―Todo sale mal ―admite―. Siempre estamos bien... Y pasa algo awesomee inmediatamente pasa algo extraño y...

El de ojos verdes suspira y se le hace un nudo en el estomago por que sabe que él es siempre el culpable de las cosas extrañas y el declive por culpa de los remordimientos.

―Parece que hay algo en el universo en contra nuestra.

―¿Extraterrestres? ―propone el mayor de forma cínica, tratando de bromear un poco.

El menor levanta las cejas y le mira sonriendo.

―Hablo en serio.

I'm sorry, I know...―responde el inglés bajando la cabeza. El estadounidense se ríe.

―Tú hablando de extraterrestres.

―Era sarcástico ―se defiende medio sacándole la lengua.

―Pues dirás lo que quieras pero parece que hay alguien que no quiere que estemos juntos.

Inglaterra levanta las cejas, tenso.

―¿Alguien?

―O algo... ¿No? —vacila Estados Unidos.

―A mi me parecen una serie de horribles coincidencias —ahora le sale el pragmatismo al niño duende, ¿a quién pretende engañar?

―Yo creo que es muy raro porque es justo siempre que estamos bien.

―Ahora estamos... ―se incomoda un poco―. Bien, esto de ayer... Bueno, no fue exactamente...

―¿Aja? ―le mira―. ¿No fue exactamente...? ―le insta a hablar.

―Es decir, yo estaba mal, pero no fue concretamente mal contigo, si no... En general

—Ah, bueno sí... Pero aun así. Tengo otra pregunta.

―¿Cuál? ―pregunta abrochándose la camisa que se ha puesto.

―Tú y France... —empieza el menor y el británico se tensa imperceptiblemente.

El estadounidense le mira.

―Es evidente que los dos son... Como... ―se pasa la mano por el pelo―. Amigos.

Inglaterra le sostiene la mirada completamente serio.

―No entiendo por que siempre dices que le odias.

―Enemigos ―corrige el mayor yendo a por una corbata―. Por que lo hago ―sentecia sin lugar a dudas.

―No lo creo. Te ha puesto el hielo y te ha dado agua cuando yo te hubiera metido una bala en la cabeza. Y yo recuerdo que antes tu y él hacían... Cosas ―explica con tranquilidad el americano.

El inglés se incomoda y aparta la vista muy interesado en las corbatas, sonrojándose y abriendo mucho los ojos al oír eso ultimo.

―Si te refieres a gritarnos, insultarnos y pelearnos, yes, I know―responde con fingido desinterés.

―No. Me refiero a cosas como coger cuando tu estabas borracho y tocarse y besarse, yo me acuerdo. My brother también se acuerda ―agrega mirándole―. Es solo... Es absurdo que digan que son enemigos, you know?

Inglaterra respira con dificultad tratando de calmarse y nota que le tiemblan las piernas.

―Mira, yo... No estoy orgulloso de lo que pasó en esa época.

―¿Por? ―le mira a los ojos.

―Pero te puedo asegurar que aun así, yo le odiaba a muerte, ayer pudiste comprobarlo. Pase un como un noventa y cinco por ciento del tiempo borracho y semiincosciente.

―Es que France... Yo creo que France te quiere y se preocupa por... ―el americano se calla.

―Así que cualquier cosa que creyeras ver, o creía estar con alguien más o estaba tratando de humillarle ―sige el británico sin escucharle.

―Eso es un poco feo ―indica Estados Unidos con sinceridad.

―Ya te he dicho que no estoy orgulloso ―repite Inglaterra.

―Pero él estaba muy preocupado por ti... ―América le mira triste―. Y te hizo la poción a pesar de que tu le... ―no puede decirlo―. ¿Por qué le odias tanto?

El inglés vuelve a apartar la vista mientras se anuda la corbata.

―Él va a sacar un beneficio de esto, yo voy a tener que agradecerle y enmendarlo ―responde odiándose a si mismo―. Ese es el motivo de que se viera tan preocupado e interesado. Un fin monetario. Ya he hablado con él antes y lo hemos acordado.

Estados Unidos frunce el ceño.

R-Really?

―Sinceramente, yo habría actuado exactamente igual en su lugar o incluso habría pedido más de lo que ha pedido ―sentencia fríamente el mayor y el de las gafas levanta las cejas, sorprendido.

―Pero el estaba encantado contigo de pequeño...―necea el menor, el de ojos verdes le mira y le sonríe cínico.

―Yo era un amor siendo débil ―sentencia y busca un chaleco de rombos.

―Pero es que tu... Es que...

El inglés le mira fijamente.

―Son muy raros ―concluye el americano al final, nada convencido.

―¿Qué te parece raro? ―el británico se preocupa un poco por el lado hacia el que parecen ir sus pensamientos, mirándose en el espejo del armario.

―Pues es que... A mi me gustaría que no hicieras eso conmigo. Es feo. Es raro que no se quieran nada nada si crecieron juntos.

―¿Qué no hiciera qué? ―pregunta el mayor recogiendo el albornoz y yendo al baño―. Yo no crecí con él como tu creciste con Canadá ―le recuerda.

―Pues ser así. Es feo, de verdad. Francese veía deshecho ―explica América, rascándose la cabeza―. No se... Es raro ―se queda pensando.

Francees un actor excelente ―suelta Inglaterra con desdén, cada vez sintiéndose peor consigo mismo.

―Canadá le quiere mucho y conmigo siempre ha sido muy amable. Me regaló la estatua de la libertad.

―Tú me has visto pelear con él, ¿por qué crees que...? Estas cosas no pasan por que sí, ¿no te parece raro que a pesar de que tú querías dispararme a la cabeza él ni se inmutó? Estaba actuando ―reitera y se quiere morir―. Nunca he dicho que no se le dé bien la diplomacia o que no sepa buscarse el favor de otras naciones ―replica ante eso metiéndose a baño y apretando los ojos cuando Estados Unidos no le ve.

América frunce el ceño porque en general cree todo lo que le dice el inglés pero esto no deja de ser raro.

―Bueno, supongo que tu le conoces mejor que nadie. Quizás deberíamos tener mas cuidado con él. Voy a hablar con mi brother.

―¿Hablar de qué? ―pregunta sacando la cabeza del baño y mirándole, tenso.

―Pues France... Es que nosotros pensamos algo totalmente diferente, you know?

―¿Qué... Qué pensasteis? ―sigue, vacilando.

―Pues eso, que en el fondo se querían y que France era bueno. Lo platicamos incluso, my brotherme explico que era lógico y todo... ―le mira. El británico se queda callado.

―France... Es tan egoísta y manipulador como cualquier otro país, es la única forma de subsistir y él y yo, normalmente, tenemos que pelear por el mismo pedazo de comida, eso es lo que pasa ―explica tratando de suavizar un poco—. No es tanto un asunto de verdadera maldad.

Estados Unidos frunce el ceño no muy convencido.

I don't know...

―¡Como iba a ser lógico! ―protesta el mayor, escandalizado.

―Pues claro que es lógico... Han crecido juntos y se ve que se quieren y nadie les cree que se odien y... ―se encoge de hombros el menor.

―¿Qué me estas diciendo, America? Que si yo le...―se calla sonrojándose un poco y decide cambiar la frase―. ¿Si yo no le odiara a ti te daría igual y te parecería lógico?

―¡Y los hemos visto toda la vida... Toda! Es perfectamente normal. Pues es que yo podría jurar que no se odian, pero tu lo dices tan tan en serio...

―Pues si nadie se cree que le odio, más vale que empiecen a quitarse lo que sea que les impide ver bien ―sentencia duro―. Of courselo digo en serio! ―replica.

Ok, ok... Chill!―se defiende el americano―. Tú puedes decir lo que quieras pero yo los he visto tooooda la vida.

―En cualquier momento que vayas a pensar en algo así, piensa en ti y en Russia... Si funciona contigo, ten por sentado que conmigo y Francees muy muy parecido ―le acusa el de ojos verdes, ligeramente histérico.

―Y yo creo que, conociéndote, debe darte vergüenza deci... ―se queda callado mirando al mayor con los ojos MUUUUUY abiertos. Inglaterra le mira con el ceño fruncido―. No, no... NO! ¡No es cierto! I hate him!Él es un carbón, hijo de puta

I hate him too―resuelve el inglés―. Como si me lo estuvieras describiendo a él ―sentencia.

―Ok, ok... You win...

Good ―asiente el europeo con ganas de volverse a meter a la cama y dormir por tres semanas.

―Entonces... ¿Estamos bien? ―el estadounidense levanta los brazos para abrazarle.

El británico asiente y vacila, odiándose a si mismo por todo lo sucedido y todo lo que se odiaba ya antes y por además esta conversación.

―Hemos hecho de desayunar... ¿Tienes hambre? ―pregunta América mientras le abraza. Inglaterra asiente con la cara en su hombro, con ganas de echarse a llorar y costándole más no hacerlo en el abrazo.

Estados Unidos le abraza fuerte.

―Eras tan lindo de pequeño.

El inglés sonríe un poco sin muchas ganas ni sonrojarse siquiera. América le levanta la cara por la barbilla, se le acerca y le besa.

Inglaterra se deja, tragando saliva y finalmente se lo devuelve de manera... No muy intensa, pero igual el menor no se entera realmente, porque el esta contento de que todo este bien. Finalmente se despega.

―¿Tu te... Te ha gustado? ¡No has protestado! ¡Debe ser la primera vez! ―exclama el de las gafas y se lo acerca―. ¿Bajamos a desayunar? Hot cakeeeeeees! —grita América bajando las escaleras a toda velocidad.

Inglaterra sigue a Estados Unidos lentamente y medio arrastrando los pies, esperando que no diga nada de lo de la compensación durante el desayuno mientras Francia este ahí... Ya ha sido bastante duro con él en la mañana para eso.

Canadá acaba de montar las bandejas y sacarlas a la mesa un poco incomodo aun con la manera en la que Francia de ha ido.

Cuando el estadounidense llega al pie de las escaleras se gira con el inglés.

You Are an old man!Eres leeeeeento como una tortuuuuuuga —le pica. El mayor le mira y se fuerza a sonreír un poco.

—Y tu eres un niñato hiperactivo —replica y el menor se ríe sin notar nada extraordinario.

—Yeah!—grita y entra a la cocina. El británico suspira y sigue bajando las escaleras dejado de sonreír en cuanto se gira. Canadá le sonríe a su hermano.

—¡Ya casi estoy!

—Mmmm huele delicioso —se tira en una silla y el canadiense sonríe más, satisfecho, sirviendo café.

Francese ha ido —comenta cuando Inglaterra entra a la cocina. América levanta las cejas.

—¿Lo ha hecho? Mmmm ¡Mejor! Iggy, ya oíste? Francese fue!

Inglaterra levanta las cejas y parpadea un segundo, mirando a Canadá... Finalmente frunce el ceño sentándose frente a Estados Unidos.

—Me pidió que le despidiera, no quiso quedarse a desayunar —explica el canadiense—. ¿Por qué dices que mejor? —le pregunta a Estados Unidos.

Inglaterra remueve su té con la cucharilla, pensando y escuchando.

—Pues... —mira al inlgés—. Es que Iggy me ha explicado que en realidad lo que tu y yo pensábamos esta mal —le explica a su hermano—. France no estaba preocupado ni nada, Iggy va a pagarle por todo. Y si se odian.

Canadá levanta las cejas impresionado.

—Oh...

El estadounidense sigue mirando a su hermano no tan convencido con esto último que ha dicho. Inglaterra aprieta los dientes con ganas de abofetearse a si mismo al oír a Estados Unidos.

—Hace lógica si se ha ido en cuanto han acordado el precio —se encoge de hombros América—. Yo... Decía que Franceparecía muy preocupado —mira a Canadá para que le apoye porque al final no deja de verlos un poco como mamá y papá.

—¿En serio? yes...Yo también lo pienso —asegura Canadá, Estados Unidos mira al británico. Inglaterra suspira apretando los dientes e intentando calmarse.

—Pues no, Franceno estaba preocupado, igual que yo no lo estaría por él, ¿queda claro? —sentencia un poco agresivo fulminándoles a ambos. Canadá baja la cabeza sintiéndose un poco regañado.

—Ha dicho que es como Russiay yo —agrega Estados Unidos en bajito como para dar a entender como es que ha logrado convencerle. Canadá, que no puede evitar tener ESA clase de deducciones y más después de que Francia le haya hablado de su relación muy sexual, levanta las cejas.

—Oh... Oh —carraspea—. Entiendo.

—¿E-Entiendes? —uuuuy... Canadá... Acabas de tatuarle la teoría a América en el cerebro.

—Pero sinceramente yo no creo que tú o Russia fuerais a cuidados el uno al otro como France cuidó a England, por mucho que vaya a pagarle —añade tímidamente y el tatuaje se borra.

Fuck NO!—América hace cara de asco. Inglaterra deja caer su tenedor contra el plato haciendo ruido—. Ni por todo el dinero del mundo! —sigue en su asunto, mientras el británico fulmina a Canadá.

—Yo le mataría si le tuviera de pequeño —asegura Estados Unidos y sonríe con sonrisa perturbadora tipo Rusia.

—No, no lo harías —sentencia El inglés fulminándole.

—Sí, sí lo haría —repite con ABSOLUTA convicción—. Lo arreglaría para que todos creyeran que fue su propio pueblo —agrega con un plan ya y la misma cara de psicópata.

—No, por que eso EVIDENTEMENTE acarrearía un MONTON de problemas que si fueras listo en lo más mínimo, preferirías ahorrarte, aun si fuera su pueblo quien lo hiciera —replica el europeo.

—Todos los problemas valdrían el acabar con el de una vez por todas —replica Estados Unidos.

—No estás pensando en perspectiva— sigue serio, el estadounidense le mira.

—Si no le he matado... —se relame los labios y desvía la mirada—. Es porque nunca he podido.

—Si no has podido no es solo por que él sea fuerte, también tiene que ver con todos los demás. La situación del mundo tiene un equilibrio delicado.

Estados Unidos frunce el ceño.

—Aun así, yo no creo que Francequisiera matarte.

—Y en cualquier caso, Francesiempre ha sido más cobarde que tú —sentencia el inglés, de nuevo hecho polvo.

Estados Unidos se mete un señor bocado a la boca.

—Eso no lo dudo —comenta con la boca llena, Canadá les mira a ambos.

—Si él no ha querido matarme es por que eso le traería más problemas que ventajas, es mejor aprovecharse —sigue Inglaterra, mirando el plato y comiendo.

América mira a Canadá sin saber que creer.

—Pero England...—empieza Canadá con cara triste. América sigue mirando a su hermano unos instantes y luego mira al inglés.

—Ya le he explicado yo que se veía súper triste y preocupado y dice que es buen actor —se mete otro bocado a la boca.

—No sé, a mi me parece que hay cosas que no se pueden actuar —responde Canadá en un hilo de voz.

—Yo no me quedaría con alguien que me vio... —traga el bocado—... lo, solo por dinero —agrega América—. No creo que Francenecesite dinero y menos después de que has dicho que ha llorado —hablando como del clima.

—A mi me parece que vosotros dos sois demasiado inocentes y buenos para llegar a imaginar lo que alguien sin escrúpulos es capaz de hacer —les escupe Inglaterra a los dos, enojado, levantándose y recogiendo su plato por que ya no puede soportar más seguir diciendo estas cosas—. Ya no quiero más. Thank you.

America mira a Canadá un poco triste y preocupado.

—¡Iggy,no te enojes!

—Voy al salón, tengo que llamar a Westminstery resolver todo lo que ha pasado, acabad de desayunar —sentencia el británico yéndose a la puerta sin poder soportar más hacer esto contra el francés. América se levanta tras él.

—But... But...

Canadá mira a Estados Unidos sintiéndose culpable.

But Iggy... —camina a la puerta—. No te enfades, Please!

—No me enfado, ve a acabar de desayunar —ordena descolgando el teléfono.

América vuelve a la cocina cabizbajo.

Fuck...—protesta. Canadá le mira.

—¿Dije algo malo?

Yes... Tú y yo y todos los que le decimos algo bueno de France—suspira el estadounidense—. ¿De verdad crees que no le importe?

—No, no lo creo. France no es tan frío. Ni aunque se odiaran como dice England...Que no me parece que se odien de hecho

—Mmm... Es que tampoco creo que a él no le importe France —le mira a los ojos. Canadá le mira.

—¿Pero porqué decir todo eso entonces?

I don't know...—América se encoge de hombros—. Se enoja mucho con el tema.

—Esto no tiene sentido... Además, France nunca ha sido tan materialista.

—Pues yo creo que no pero él dice que acordaron un precio y France se ha ido en cuanto hablaron...

—Eso es verdad... No he entendido por que France se ha ido de esa forma, dijo que no quería jugar a la familia feliz

—Yo creo que es feo y triste que se lleven así. France siempre me pareció como su best friend. De pequeños yo me acuerdo que Francea veces se quedaba en la casa o iba en la noche... Y se daban besos y así, cuando creían que no los veíamos, ¿te acuerdas?

Yes... Recuerdo cuando estuvimos en Moscow, cuando me fui a comer contigo, France se fue con England y luego Englandme habló para que le comprara un bocadillo por que no había comido —asiente el canadiense con la cabeza.

—¿Ves? Yo no haría NADA de eso con en fucking commie—aclara Estados Unidos antes de que a alguien se le ocurra.

—Y England siempre parecía un poco más calmado al día siguiente... Y France siempre hacia algo y entonces se enojaba mucho mucho más —recuerda.

—Es cierto... Y acababa echando a France...

Yes...

—Y maldiciéndolo furioso y llovía —explica un poco triste América—. Pero siempre lo terminaban arreglando porque France siempre volvía...

Canadá asiente.

—Son raros... —reflexiona Estados Unidos.

—Yo no lo entiendo tampoco —corrobora Canadá.

El estadounidense se levanta por otros hot cakes.

—He puesto a cargar los PSPs—cambia el tema y se olvida de el otro para siempre o un rato.

Awesome!¿Volverás conmigo a casa hoy o te quedas aquí? —pregunta el canadiense.

—Ehhhh... —Estados Unidos mira a la puerta—. No lo se. Si quiere que me quede... Tengo que terminar unas cosas para el G8 —admite—. He quedado con Germanyde exponer algo sobre las hidroeléctricas.

—Yo creo que él también va a tener trabajo aquí con la electricidad —suspira Canadá.

Yes, creo que vuelvo a casa contigo.


Un final desalentador, abierto y asqueroso. Qué se le va a hacer, pero así se cierra el ciclo del cambio de época.

Como siempre, por que no dedicar un Long trae mala suerte:

A Francia, que pobrecito mío necesita un abrazo. Y a Inglaterra que necesita tres o cuatro. Quizás los publiquemos si se portan bien.

A mi padre, que estuvo una hora hablandome de piratas para que pudiera escribir bien esto.

A Tari, (que además descubrió el secreto antes que Francia) Naho-chan y Ann Aseera por comentarnos más o menos regularmente, insisto en pedir disculpas por no contestar, en realidad agradecemos MUCHO todos los comentarios y son el motivo de que publiquemos más o menos una o dos veces por semana en vez de una vez cada cinco meses.

Y por último a ti, que lo has leído, gracias.