Todo lo que no reconozcan salió de mi imaginación.

Muchas gracias a las chicas que me dejan review, de verdad que es gratificante saber que alguien lee lo que escribo. Les quiero dedicar este capítulo a ustedes y a mi queridísima MakiMalfoy, una gran amiga.

Superando

Camino sin prisas al Gran comedor, esperando que Rose no se encuentre allí, creo que Albus y yo nos pasamos con el caramelo de la fiebre, pero bueno, ¿qué se le va a hacer?

Voy doblando la esquina y escucho el adorable grito de Rose por la mañana, parece que ya está regañando a Albus por la broma a Thomas; me encamino más deprisa, no puedo dejarlo solo en esto.

Cuando estoy ya en la puerta, alguien que viene de espaldas choca conmigo.

-Lo siento- dice apenada una chica de cabello castaño oscuro y unos ojos azul intenso, que se me hizo extrañamente familiar… se parece a… no, pero no puede ser ella… -¿Scorpius?- me pregunta tanteando terreno.

-¿Man…Mandy?- pregunto entrecortadamente. Ella sonríe muy contenta y me da un abrazo a la vez que suelta una gran exclamación de felicidad.

Yo también estoy bastante feliz, desde luego. Ella es prima de Maya, la conocí el último verano antes de entrar a Hogwarts y nos hicimos amigos, pero luego se mudó a Francia y sólo nos carteamos un par de veces al año.

Le devuelvo el abrazo efusivamente y me da un beso en la mejilla que me hace sonrojar; ya lo he dicho, no soy un haz con las mujeres.

-¿Qué haces aquí? ¿Por qué no dijiste que vendrías?- pregunto atropelladamente pero sin borrar la sonrisa de mi rostro.

-Mis padres consiguieron empleo en el cuartel de aurores de Inglaterra, así que nos mudamos de último momento- me responde. Noto que se ha puesto muy bonita, con su piel blanca y sus ojos llenos de vida.

-Ven, quiero presentarte a mis amigos- digo arrastrándola de la mano sin hacer mucho esfuerzo.

Cuando llegamos a la mesa se Slytherin, Albus y Rose me miran con la boca abierta.

Sí, está bien, no suelo ser muy abierto, eso lo saben todos bien, pero con Mandy es diferente, ella es como mi hermanita perdida; no sé por qué tanto escándalo. Rose se ha puesto pálida, ¿estará bien?

-Albus, Rose, les presento a Amanda Wells.

-Hola- dice Mandy, se ha sonrojado cuando ha visto a Albus y noto que éste también se ruboriza.

-Hola- dice Rose secamente. Muy bien, sí que está molesta conmigo.

-Rosie…- trato de calmarla.

-¿Rosie? ¿Rosie? Rosie un cuerno, Malfoy- responde fúrica pero sin levantar tanto el tono de voz-, quiero que vayan ya mismo a darle un antídoto a mi novio- exige apuntándome el pecho con el dedo índice. Sé que sonará tonto, pero se ve tan hermosa…

-Bueno, creo que voy a…- escucho que dice Mandy alejándose lentamente, no la culpo- … mi mesa… está por allá…

-Te acompaño- dice Albus yendo con ella.

Rose no les hace caso, pues está muy ocupada taladrándome con los ojos.

-No hagas un drama de esto, Rose- digo tratando de hacerme el indignado, pero no funciona, pues ella está a punto de hechizarme, lo sé; así que la tomo del codo y la llevo a rastras hasta un pasillo vacío al lado del comedor.

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¿Quién rayos es esa? Aghhh y encima Albus pareciera que se la quería comer con los ojos.

Mi excusa para estar molesta es lo que le hicieron a Thomas, aunque en realidad me pareció de lo más ingenioso. Ese sujeto es un pesado, y ya no encuentro la forma de sacármelo de encima.

Lo peor es que estoy con él sólo por despecho, cuando Scorpius ni siquiera estaba saliendo con esa chica Stevens. Que idiota me siento.

Scorpius me arrastra hasta llegar a un pasillo solitario. Su tacto me quema, es tan cálido que me dan ganas de besarlo allí mismo…

Rose, tienes novio, no lo olvides.

-Suéltame- exijo, aunque mis pensamientos son otros. Sólo quiero que me abrace y me diga que le gusto, que no hay nadie más para él que yo…

Deshace nuestro contacto y lo miro a los ojos. No debí hacerlo, con sólo el contacto visual ya siento que me derrito por dentro.

-¿Por qué estás tan enfadada?- me dice tranquilamente. ¡Este chico es el colmo! Aunque… ni siquiera yo estoy segura del por qué.

Mi silencio es como una respuesta para él, que se acerca mucho a mí y me acaricia un brazo. Si sigue así no tendré más remedio que besarlo.

-No entiendo por qué sigues con él- dice sin dejar de verme ni por un momento, es hipnotizante-. Tú no lo quieres en verdad, ¿o sí?- no sé si entender esto como una súplica o una pregunta de verdad. Bien, ahora sé por qué han estado molestando a mi "novio" desde que comenzamos a salir.

Nuestros rostros se van acercando como atraídos por un imán, nuestros labios están a milímetros de tocarse.

Pero luego me llega el recuerdo de lo vivido hace un momento. Scorpius tiene un pasado, un pasado en el que yo no entro.

-Sólo haz que vuelva a estar normal- digo conteniendo las lágrimas y alejándome lo más que puedo.

Salí corriendo del lugar hasta llegar a mi sala común, donde estaban todas mis "amigas", las ignoré y subí directamente a mi habitación, donde noté que la cama que hasta ayer había estado vacía ahora tenía a sus pies un baúl con el nombre "Amanda W." grabado.

Mierda.

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-¿Te gustaría conocer los jardines?- pregunto a Mandy cuando llego a la mesa de Ravenclaw donde están ella y Albus.

-¿Qué tal Rose?- me pregunta Albus como de pasada.

-Molesta- digo de mal humor.

-¿Es la chica que te gusta?- pregunta Mandy discretamente.

-¡No!- exclamo sorprendido, ¿tan obvio soy?

-Claaarooo- responde ella muy cantarina.

Albus ríe.

-Esto es tu culpa- digo señalando a mi amigo-, tú me diste la idea de los dulces.

-Sí, pero tú los enviaste- responde Albus resueltamente.

Tomo un panecillo y lo como con furia. Odio que tenga razón.

-Luego te cuento- digo a Mandy, que me mira desconcertada.

Estuve tan cerca… si Rose no se hubiera marchado le hubiera podido decir cuanto me gusta, pero las cosas pasan por algo, tal vez no era el momento.

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Estoy a punto de ir a dormir, pero no puedo porque la tal Amanda no llega. ¿Y si está con Scorpius? No sé, no los he visto en todo el día y puede que estén besándose en algún lugar del castillo o…

-Hola- dice una voz desde la puerta.

Todo está obscuro, así que enfoco bien la vista y veo que es ella.

-Hola- digo tratando de ser cortés. Me incorporo hasta quedar sentada.

-Perdona que no nos hayamos presentado correctamente antes, me llamo Mandy.

Me tiende la mano. Dudo, pero se la estrecho.

-Así que eres nueva.

Lo sé, eso fue tonto, pero no se me ocurre más que decir.

-Sí, mi familia se acaba de mudar de Francia.

Va contra mis instintos, pero la chica me cayó bien tan sólo con su tono de voz.

-Entonces bienvenida- digo con una sonrisa. Sé lo que es ser nueva en un lugar donde no conoces a nadie.

No tengo idea de cómo pasó, pero nos quedamos hasta las dos de la mañana hablando. Descubrí que tenemos muchas cosas en común, como el quidditch, las clases de pociones, el disgusto por la adivinación, la adicción al chocolate y las buenas bromas.

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-Así que… ¿Mandy?- me pregunta Albus antes de ir a dormir. No tuvimos tiempo de hablar en todo el día porque estuvimos paseando con mi recién llegada amiga.

-Tenía años sin verla.

No sé por qué me cuesta tanto hablar de ella, es mi amiga, pero su parecido con Maya me hace un nudo en el estómago.

Me encierro en el baño y me apoyo en el lavabo. Veo mi reflejo en el espejo; estoy ojeroso, pero no tanto como antes, y los ojos están un poco irritados.

Abro las llaves de la regadera y dejo que el agua fría se vaya hasta dejar la caliente. El vapor logra agudizar mis sentidos mientras me desnudo y entro en la bañera.

El agua corre por mi cuerpo y me relaja, y así es que me pongo a reflexionar sobre lo que me ha pasado las últimas semanas.

En primera creo que ya logré superar la muerte de Maya; siempre será mi amiga, pero yo debo continuar con mi vida.

Segundo, he logrado tener una amistad con Albus, lo cual creí que nunca lograría por mi apatía hacia los demás.

Y en tercero, pero lo que creo más importante, Rose y yo hemos comenzado a hablar, puede decirse que ya somos amigos. Aunque ahora esté molesta conmigo creo que pronto se dará cuenta de que es por su bien, y que ese Thomas no la merece.

-Creí que ya te habrías ahogado- me dice Albus cuando salí media hora después. Él ya está en su cama listo para dormir.

-Supongo que se me fue el tiempo- digo entre las cómodas sábanas de mi cama.

Y en ese momento recuerdo algo.

-Así que… ¿Mandy?- repito la pregunta que él mismo me hizo hace poco.

-¿Qué hay con ella?- pregunta sobresaltado y un tanto ruborizado.

-Tú dímelo- digo con una sonrisita maliciosa.

-Duérmete ya, Malfoy- me dice y luego me da la espalda.

-Buenas noches a ti también- digo conteniendo la risa.

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Es domingo, y aunque ayer me sentía bastante mal por lo sucedido con Scorpius, hoy me siento mejor.

Al abrir los ojos me encuentro con que todos se han ido, debe ya de ser bastante tarde.

-Buenos días- dice una voz cantarina.

-AHHHH- no puedo evitar gritar, fue tanta mi sorpresa de ver a alguien allí que me caigo de la cama.

-Lo siento, lo siento- dice Mandy al ayudarme a incorporarme-, creí que me habías visto.

-No hay problema- digo recuperando el aliento.

Ambas nos miramos y nos echamos a reír. Es fácil estar con ella.

-Quise esperarte porque, bueno, no sé el camino al comedor- dice con las mejillas sonrosadas.

-Claro, en un momento te acompaño- le digo alegremente mientras busco mi ropa.

Luego de unos minutos íbamos entrando al Gran comedor. Me quedé estática al ver a John en la mesa de Ravenclaw; el asunto con él lo planeaba resolver luego, pero ahora ya no hay marcha atrás.

-¿Se lo dirás ahora?- me dice Mandy en un susurro.

Aunque parezca poco tiempo, ayer nos contamos prácticamente toda nuestra vida, y nos hicimos amigas. Sé que es raro, pero siento que ella de verdad es una chica que vale la pena conocer, no como los adefesios que están ahora frente a mí.

-Creo que es lo mejor- contesto-, mejor ve con Albus a su mesa, vuelvo en un momento.

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-¿A dónde va Rose?- preguntó Albus a Mandy luego de saludarla.

Ahora mismo no estoy muy seguro de cuál es mi situación con Rose. No la he visto desde ayer cuando casi le suelto que me gusta y eso me confunde un poco.

-Dijo que tenía que hacer algo, ahora regresa.

Mandy tiene la misma capacidad de Maya para hacer que algo que crees importante parezca insignificante.

-Oficialmente mi vínculo con los Ravenclaw está roto- dice Rose nada más llegar a nuestra mesa. Se le nota tranquila, despreocupada-, ¿me pasas el pan, Scor?

Bueno, parece que ya no está enojada.

-¿Qué sucedió?- le pregunto sin poderme contener.

-Bueno, le dije a Thomas que era un cerdo despreciable y que podía irse al carajo. Luego fue lloriqueando con sus amigos y todos me detestan.

Albus y yo la miramos sorprendidos.

-¡Bien hecho!- exclama Mandy contenta, levantó su vaso con jugo y dijo:- propongo un brindis por las buenas amistades, aunque sólo los conozco de un día.

Todos reímos y chocamos nuestros vasos. Después de todo un nuevo comienzo así no está tan mal.

Hola!!!

De verdad lamento mucho haberlos hecho esperar tanto, pero han sido las semanas más locas del semestre y apenas ahora he tenido tiempo de darme un respiro, lo que más me mortificó fue que la inspiración se tomó unas vacaciones y apenas ayer regresó. Espero sepan disculparme.

Bueno, ahora ya se cierra un ciclo en la historia. Rose dejó a esos superficiales y ganó una nueva amiga, esperen a saber pronto un poco más de ella.

No sabría decirles cuando actualizaré de nuevo, porque ya entro a parciales y están de locura!! (lo sé, siempre en exámenes ¬¬)

Nos leemos!!!