Eren alzo su espada al cielo y de este descendieron cadenas blancas en picada atrapando a Hanji entre ellas, Hanji trato de alejarse muy tarde siendo elevada cinco metros en el aire, fue rodeada rápidamente por las cadenas dejándola sin escapatoria alguna. Sus ojos llameantes buscaron a Eren el cual ya no estaba, trato de liberarse sin éxito, cada vez que se movía las cadenas se apretaban más a su cuerpo oprimiéndola e inmovilizándola.

—Este niño, es más fuerte de lo que aparenta, ¿lo habremos juzgado mal? —dijo mientras dejaba de moverse y miraba el punto blanco surcar los cielos ennegrecidos por la tormenta que los azotaba, dirigiéndose hacia donde los Ackerman luchaban de forma increíble. Una sonrisa asomo en sus labios—. Ya veo.


Es fuerte. Tan fuerte como lo hablaban todos en el cielo y lo murmuraba cualquiera en el infierno, pero ella también lo era, era muy fuerte y sería capaz de hacerle frente. Sus estocadas hacían un estruendoso sonido al chocar asemejando al tronar de un relámpago, la tormenta no cedía y los truenos iluminaban su campo de batalla dándole un aspecto tétrico.

Mikasa sintió como Levi la atacaba con todas sus fuerzas era claro que el objetivo no era ella, sentía la presencia de Eren acercarse y eso le restaba tiempo al plan. Debía de hacer algo rápido.


— ¿Armit porque elegir otra casa? —dijo Mikasa una vez que Eren se fue a dormir y ella volara hasta la otra vivienda donde se encontraba Armit.

—Es más seguro así. Mikasa recuerdas que últimamente ha habido mucha movilidad en todos los mundos —Mikasa asintió—. La guerra es inminente y Eren no puede volver al cielo, mucho menos que ahora es humano en su gran mayoría. Dios no encomendó cuidarle y eso hay que hacer. Mikasa, Eren es más de lo que nos están diciendo. No estoy seguro bajo que fundamento te lo digo pero si estoy en lo cierto, y espero que no sea así, eso explicaría porque el señor de las tinieblas Lucifer y el dirigente Pixis quieren a Eren.

Mikasa guardo silencio mientras miraba a Armit.

—Entonces, ¿Qué propones que hagamos? ¿Se lo dirás a alguien más?

Armit negó con la cabeza.

—Si mis sospechas son ciertas, tenemos a un traidor. No confió en nadie más para decir lo que te he contado Mikasa. Por el momento no haremos nada. Mi plan consiste en dejar que Eren recupere sus poderes…

—Pero no puede…

—Mikasa si estoy en lo cierto, Eren puede y lo hará. Eren es más fuerte de lo que aparenta después de todo el una vez fue humano.

Ambos se miraron sin decir nada recordando aquel día hacia muchas décadas.

— ¿Cuál es el plan?


"—Ambos nos quedaremos en ambas casas para tener vigilados a los chicos, no podemos confiar en nadie y mucho menos descartar a alguien…"

Las espadas de Levi y Mikasa despidieron chispas al chocar y ambos se vieron con odio empujando con todas sus fuerzas las espadas en dirección al cuello del contrario.

"—Eren volverá a su forma original, pronto. Cuando eso ocurra el caos se desatara…"

Mikasa sentía el corazón martillearle y los músculos le quemaban, pero Levi parecía no estar ni un poco cansado. Apretó los labios mientras devolvía otra estocada.

—Que poco aguante tienes mocosa.

—Cállate maldito enano.

"—Si ellos quieren a Eren no se irán con rodeos, irán tras de él directamente. Si eso pasa enviaran al mejor de sus hombre y es aquí donde tu intervendrás…"

Mikasa sintió su ala derecha arder y se desplomo contra el pavimento, cayó sobre su hombro izquierdo haciendo que su hombro se dislocara, gimió a causa del dolor y cuando intento incorporarse una bota sobre su cabeza se lo impidió aprisionándola contra el pavimento resquebrajado. Miro por el rabillo del ojo a Levi el cual tenía la espada en alto y con una sonrisa macabra, sus ojos rojos clamaban por sangre.

"—Tendrás que pelear con Levi, ¿podrás hacerlo Mikasa?..."

Noto como Levi se posicionaba para decapitarla. Sintió su mente perdida y cerró los ojos con fuerza esperando el final.

"No puedo Armit, no puedo ganarle. Lo siento Eren, Armit, les he fallado"

— ¡MIKASA!

Mikasa abrió los ojos de golpe al escuchar la voz de Eren, sus ojos se aguaron y se mordió el labio inferior con fuerza.

— ¡PELEA, MIKASA, SI NO PELEAS NUNCA PODRAS GANAR!

"Eren"

Sintió como su cuerpo le enviaba una descarga eléctrica por todo el cuerpo y reuniendo todas las fuerzas que pudo, tomo a Levi por el tobillo y lo arrojo lejos. Este callo de pie con una sonrisa de medio lado, en sus ojos podía ver las palabras "nada mal". Mikasa se puso de pie sintiendo su hombro regenerarse.

—No me rendiré, nunca me daré por vencida. No frente a seres como tú.

—Perfecto, porque no pensaba darte tregua.

Ambos se lanzaron y sus espadas crearon tal cantidad de energía que el pavimento debajo de ellos comenzó a cuartearse con rapidez con cada estocada que daban, descargas eléctricas eran despedidas con cada ataque y ondas violentas eran creadas. A su alrededor el tiempo parecía ir más lento, al grado de casi detenerse, Levi estaba creando un campo de interferencia.

—Mikasa, él no te pertenece.

—Tampoco a ti.

Ambas espadas temblaban entre ambos luchando por llegar al otro.

—Porque peleas, Mikasa.

Ella lo miro, este tenía el rostro serio pero Mikasa sabía que estaba enojado.

—Peleo porque es lo correcto. Porque por Eren yo haría cualquier cosa.

— ¿Inclusive matar en su nombre?

Ella le miro y noto la severidad con la que hablaba, no estaba bromeando.

— ¿Sabes lo que Eren es? —Hablo de nuevo Levi mientras empujaba su espada.

—Sí, lo sé. Es el ángel exterminador. El que acabara con la vida en la tierra.

—No. Él nos es un ángel ni un humano, dejo de serlo hace mucho tiempo y tampoco un demonio. Eren no es nada más que una creación de Dios. Como todos nosotros tenemos un lugar y motivo de nuestra existencia, ¿sabes cuál es el de Eren?

Mikasa le miraba, esto no estaba bien. ¿Qué planeaba conseguir?

—Eren morirá al final. No existe motivo para que exista una vez cumpla su papel. Una vez que la raza humana sea exterminada ya no será necesario; el Mikasa, es el que decide si la raza vive o muere y si su decisión es la segunda que te menciones su inexistencia estará sellada.

Mikasa al escucharlo sus fuerzas flaquearon y Levi aprovecho para desarmarla, pero no la hirió.

—Eren… no… el no…

—Escúchame atenta Mikasa, existe un modo para que Eren viva…


Demonios, rayos, joder…

No podía dejar de maldecir internamente al ver el campo de energía que se había creado alrededor de Mikasa y Levi. Desde su interior podía percibir sus fuerzas fluctuando tratando de erradicar al otro. De la nada la espada de Mikasa sale despedida del campo y momentos después el campo desaparece, dejando a Mikasa de rodillas frente a Levi, este último volteo a ver a Eren y cuando sus miradas chocaron Eren sintió un escalofrió.

Entonces el cielo se ilumino y del cielo aparecieron por lo menos una decena de helicópteros, el suelo comenzó a vibrar, pareciendo soldados de la legión. Eren chasqueo la lengua al tiempo que esquivaba un ataque, al ver que uno iba hacia Mikasa se preocupó severamente al ver que esta no se movía. Cuando estaba por volar en su dirección Levi la alejo del ataque protegiéndola con su cuerpo.

"Esto no está bien"

El suelo retumbo severamente al tiempo que varios metros de tierra cedían dejando una grieta de 10 metros de longitud, de ellas comenzaron a salir monstruos de 3 a 15 metros, Eren al verlos se elevó para esquivarlos.

—Titanes, guardianes del infierno. ¿Por qué es que subieron?— Eren desvió su vista donde Levi entregaba a Mikasa a un titán el cual se la llevaba. Eren trato de ir por ella cuando un helicóptero se interpuso en su camino. Eren al ver el helicóptero no pudo derivarlo, iba en contra de lo que él era.

Un gigantesco relámpago dorado más atronador que los demás cruzo el cielo tocando tierra pareciendo los titanes soldados, Eren al verlos miró hacia los soldados que no tenían con que defenderse. En el pasado hubo con que atacarlos, hoy no existían aquellas armas ni tenían los conocimientos para detenerlos; esto sería una masacre.

Eren estaba absorto viendo que hacer que no noto cuando Levi se posiciono detrás de él y comenzó a apuntarle con la espada.

—Eren…— este se giró bruscamente al escuchar a Levi, el cual le apuntaba con su espada pero sin llegar a atacarlo—. Mira a tu alrededor. Tú eres el causante de todo esto, ¿eres feliz ahora?

Eren le fulmino con la mirada cuando un helicóptero lanzo un misil contra un titán haciéndolo explotar, el humo y fuego se dispararon hacia todos lados, la lluvia no hacia la diferencia en aquella situación.

—Eren…

—No, esto no es lo que yo quería. Yo no pedí ser esto. Yo no pedí nacer amarrado a una persona como tú, no pedí ser así por culpa tuya— sus ojos llameaban con odio y tristeza—. No quiero esto, peor Dios me ha dicho que ya es la hora de juzgarlos.

—Sabes lo que pasara cuando todo esto termine Eren… ¿sabes lo que te pasara?

Eren miro a Levi, el cual había envainado su espada. Ambos se miraron sin emoción alguna, la lluvia, los disparos y los relámpagos estaban muy lejos de ellos en aquel momento.

—Yo, tomare la decisión más prudente, aun si no es la adecuada.

Levi miro a Eren, sus ojos rojos miraban sin mirar a Eren.

— ¿Dónde está Mikasa?

— ¿Quién? —sonrió de medio lado.

—Tu hermana, maldito— bramo Eren entre dientes.

—Oh, esa chica. Un titán ya debe de estar haciéndole digestión.

—Si siquiera llegaste a hacerle daño a Mikasa…

—En este momento hay cosas más importantes.

Eren estiro sus alas blancas y su aurora brillo iluminando todo por segundos, por segunda vez esa noche Eren había abandonado a Levi.

—Este maldito mocoso— dijo entre dientes Levi—. Está comenzando a molestarme que haga esto— volteo hacia su derecha una vez el brillo desapareció, mirando un punto blanco esquivar los ataques de los titanes y de los helicópteros. Levi despego dos metros del suelo, cuando un sonido metálico lo hizo voltear hacia atrás mirando a Hanji atada por cadenas plateadas que bajaban del cielo—. ¿Cuán estúpida puedes ser? — dijo una vez que estuvo enfrente de Hanji la cual le sonrió e intento liberarse más lo único que consiguió fue que las cadenas se cernieran mas sobre ella enterrándose en su piel la cual ya estaba lacerada.

— ¿no me ayudaras enanin?

—La verdad me lo estoy pensando— dijo viendo desde donde bajaban las cadenas—. Sus armas han evolucionado en este tiempo.

—Al igual que las nuestras, vamos ayúdame— dijo removiéndose de nuevo esta vez acompañado de un chasquido. Probablemente uno de sus huesos.

—Te sacare pero primero ocupo un favor—

—Si dime…—dijo extrañada.

—Cuida de Mikasa— en ese momento llego un titán se arrodillo frente a ellos y bajo a Mikasa con cuidado la cual estaba inconsciente.

— ¿Eh? Creo que no te escuche…

—Solo hazlo —dijo antes de sacar su espada y de un corte destrozar todas las cadenas mandando a Hanji al suelo. Cuando esta se incorporó un poco miro a Levi alejarse, su vista cayó en la chica Ackerman que dormía plácidamente.

— ¿Qué pretendes Levi? — hablo ella mientras el titán se alejaba y Levi se elevaba cada vez más alto pasando por encima de los helicópteros.

Hola mundo :v

Estoy viva ;n; perdón por no haber vuelto

Pero lo importante es que tengo todos los capítulos que no les publique, soy muuuuy mala jajajaj de verdad lo siento, pero la escuela estuvo ruda O.o

Y eso seria todo.

PD. lamento que sea corto n.n

Nos leemos luego ewe.