Cap.8 - Revelaciones II
-¡Mamá!, ¡papá! - Mark corrió hacia los cuerpos, escapando de los brazos de Frank. Richard Marcus Evans y Maryam Perséfone McDonald estaban muertos.
Los miembros de la "orden" se quedaron paralizados tras la aparición del niño. Este se lanzó sobre los cuerpos, llorando desconsolado, llamándolos a gritos. Remus no podía dejar de pasar la vista de los cuerpos a Dumbledore, sintió la furia creciendo en su interior, ¿cuántas cosas más le habría ocultado?
-¡Me mentiste!, me dijiste que Richard y Mary habían muerto, que viste sus cuerpos, que estuviste en su funeral… ¿Por qué?
- ¿Albus…?- la voz temblorosa de McGonagall se dejó oír. -¿Por qué mentiste?
- Si le sirve de consuelo, no sólo a ustedes les mintió -Mark se limpió las lágrimas a manotazos- a mis padres también. Cuando se enteraron del ataque a los tíos, les dijo que mi primo Harry también estaba muerto, así como la tía Petunia y su familia.
- ¡Merlín! -Minerva se dejó caer al suelo, su cuerpo temblaba por completo. Alastor Moody miraba a Dumbledore con los ojos entrecerrados; la Armada permanecía aparentemente serena.
- Tía Tuney también pensaba que mis padres estaban muertos, así que no nos enteramos de nada hasta que volvimos a Inglaterra hace seis años- se abrazó a sí mismo inseguro. Hermione se movió hacia él, pero una figura de rojo se adelantó y lo estrechó con fuerza, llorando quedamente. - Tía Hestia, están muertos. Mis padres están muertos.
- Sshhhh, cariño, tranquilo, ya estoy aquí. A partir de ahora no pienso separarme de vuestro lado…
-¿Qué significa esto, Hestia? ¿De qué conoces al niño? ¿Por qué no he sido informado de la presencia de esos impostores?
- No son impostores, Albus, y tú lo sabes bien. Después de todo mataste a mi Sirius por eso, ¿no? Te descubrió y tenías miedo de perder tu valiosa arma, así que lo mataste. Lástima que Harry hubiese estado jugando contigo desde que ingresó al colegio.
- Hestia, mi niña. Debes estar confundida. Ven, acércate, probablemente sea algún conjuro. Yo lo solucionaré.
- Dumbledore, sé desde hace mucho que no eres la imagen que intentas proyectar. Y estos tres últimos años no he sentido más que asco estando a tu lado, pero Harry me necesitaba allí, en la orden, informando de tus movimientos.
- Hestia, no lo comprendes, es por el bien mayor…
- ¡A la mierda el bien mayor! Yo sólo sé que un día Sirius estaba muy emocionado, te estaba investigando, dijo que había encontrado la pieza clave, que por fin podíamos ser libres, que se llevaría a Harry y al resto de los Evans de aquí, y al día siguiente estaba muerto. ¡Con tus intrigas me quitaste a Sirius! ¡Mis hijos tienen que crecer sin padre por tu culpa!
Todos se quedaron en blanco ante sus palabras, incluido Albus, nunca hubiese vaticinado que algo así sucedería. ¿Niños?, esos mequetrefes se la habían jugado bien, nunca conseguiría el control si las grandes dinastías no eran eliminadas.
- ¿Hijos?, ¿cuántas cosas me ocultastéis, Hestia? - la voz de Remus fue un susurro lleno de dolor.
- Lo siento, Rem. No podía, no era sólo mi secreto. Estabas tan cegado por Dumbledore, con lo amable que había sido al admitirte en el colegio a pesar de tu licantropía, nunca dudarías de él. Harry quería, y convenció a Sirius para decirte, pero murió poco después, y nos asustamos.
- Comprendo-. Remus se encogió levemente, Tonks se acercó a él, abrazándolo por la espalda.
Dumbledore fue retrocediendo lentamente, mientras el resto estaba absorto en Hestia. Cuando ya estaba prácticamente libre, se vio rodeado de por diez encapuchados, quienes se sujetaron con cuerdas.
- Te lo pensábamos decir, lo juro, de hecho Harry habló conmigo hace poco para avisarme. Se sentía fatal, de verdad te quiere, y después de que lo hicieses padrino de Teddy, sentía que no merecía tu confianza. Nos íbamos a mudar todos a una mansión familiar, y ya seguros de cualquier represalia, te informaríamos.
- Tío Remus - todos se voltearon a mirar al niño.- No te enfades con mi primo, por favor. Te lo iba a decir, pero con la muerte de tío Sirius se asustó. Y cuando empezaste a salir con Tonks, pues, tenías que reorganizar todo, para protegerla también a ella y su familia.
- ¿No era entonces que no confiaba en mi?
- ¡Claro que no! Mi primo te adora, de hecho dijo que tenía pensado raptaros en cuanto estuviéramos nosotros en el Estado. De hecho tiene su habitación empapelada de arriba abajo con todas nuestras fotos, tiene un montón de Teddy… y eso que tiene apenas unos meses.
- Era cuestión de seguridad, Remus. En cuanto descubriéramos a Albus, se informaría al resto de la orden, y tú, para ese entonces, ya estarías enterado. Hablando de Dumbledore, ¿dónde está?
- El viejete pensaba escapar, ¿verdad viejo? - Luc le pegó un empujón. Dumbledore cayó al suelo, ya de rodillas, miró los rostros de sus subordinados, pero la duda estaba plantada y ninguno se atrevía a actuar. Moody y McGonagall le miraban totalmente furioso, se debían estar haciendo una idea de lo que en realidad había hecho.
- Cariño, esas no son formas de tratar a un anciano. Hay que buscarle asiento- con un movimiento de varita por parte de Mol, Dumbledore se vio amarrado a una butaca y la varita confiscada.
- Toda la razón, pequeña. Y a los señores de su edad pronto les falta el aliento…
- Así que sería de buena educación ofrecerle algo de beber, ¿cierto Fab?
- Muy cierto, Gid.
- Dejen de hacer el payaso, esto es serio - una furiosa castaña empujó a ambos encapuchados para acercarse hasta el director.
- A la orden mi capitana - con un burlesco saludo, ambas figuras, que ya todos habían reconocido como lo gemelos Weasley, aparecieron un bote que fue entregado a la chica.
- ¡Abra la boca!
- Hermione, querida, no sé si ese es…
- ¡Vance!, cierre la boca si no tiene nada inteligente que decir. Granger, proceda. - Snape rabiaba por saber la verdad, se había dejado la piel en esa guerra y estado al borde de la muerte, quería saber cuánto de lo sucedido había sido amañado por el profesor.
Hermione le embutió el tubo en la boca, Dumbledore no tuvo más remedio que tragar todo el líquido. Cerró los ojos, todo el trabajo de una vida sería revelado bajo el potente veritaserum.
- Hablé, profesor. Estamos esperando. Nombre completo.
- Mi nombre es Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore.
