Hola~~ yo aqui de nuevo publicando mis locuras, siento haberme tardado, es que estuve en un pequeño dilema sobre una parte del capitulo, y despues no tenia ganas de escribir y despues y despues... ya se que no tengo perdon, pero aqui esta otro capitulo, tratare de que no me gane la pereza y actualizar mas seguido.
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- Alice, Alice, despierta – decía Hydranoid
- mmmmm ¿que sucede? – bostezaba la joven mientras se desperezaba.
- El señor Kazami quiere hablar contigo – respondió el bakugan.
- ¿en serio? – Su compañero asintió – bueno, voy a bañarme primero.
Dicho esto, la muchacha se metió al baño, aunque hacía frío se bañó con agua helada para terminar de despertarse, aunque no le pareció gran cosa ya que en su país el clima era peor. En ese momento, el recuerdo de su abuelo apareció en su mente, por lo tanto también el de sus padres y el de dos personas que le hubiera gustado no recordar. Dio un pequeño cabezazo contra la pared de la ducha, tratando de desvanecer la imagen de Klaus y Masquerade de su cabeza.
Trató de pensar en cosas agradables y la imagen de su amigo bakugan apareció, luego la de cierto pelinegro junto a su bakugan. Se detuvo un momento en Skyress, realmente le agradaba, su voz tenía un tono tranquilizador y había notado que tenía la actitud de una madre, no solo hacia Shun, hacia ella e incluso Hydranoid también, no pudo evitar sonreír al pensar esto, también pensó en como seria su forma real.
Luego su mente fue de nuevo hacia su salvador, pensó que no exageraba en lo absoluto al llamarlo así. Realmente si seguía viva hasta ese momento era gracias a él, lo conoció apenas hace dos días, pero le sorprendía la desmesurada confianza que el joven le inspiraba. No, no era solo confianza, había algo mas, no lograba identificar que era, pero ese algo hacia que ella se pusiera tímida y torpe a la par de él, que quisiera compensarle desesperadamente todo lo que había hecho por ella, que quisiera saber todo él, hacia que se sintiera segura y protegida. Lo que más le alarmaba, era que había pasado todo el día anterior con él, y aun no se sentía satisfecha, estaba segura que si se dejaba guiar por esa extraña necesidad, la idea de dormir en el mismo cuarto que el ninja no le habría parecido descabellada.
Se dio cuenta de que su mente estaba tomando un mal rumbo, sacudió su cabeza tratando de que esas ideas se esfumaran. No sabía lo que le pasaba, pero no era momento para concentrarse en eso. Terminó de ducharse, se vistió y fue a ver al señor Kazami. Al llegar, este le entregó un kimono verde oscuro con flores amarillas y hojas contorneadas de negro, que debería usar cuando estuviera en la mansión (era una especie de entrenamiento para ella, ya que los kimonos son algo pesados) le explicó que estaba a cargo de la limpieza solo en esa área de la mansión, y que debía garantizar las tres comidas diarias, lavar las sabanas y futones, además de hacer las compras, esas eran todas las responsabilidades que tenía en esa casa. También le dijo, que por ese día descansara para recuperarse de sus heridas (también la eximió de usar el kimono), que solo se encargara de ir a comprar los víveres para el día y obviamente de cocinar.
- Entendido, nuevamente le agradezco su hospitalidad – dijo haciendo una reverencia.
- Ya muchacha deja de agradecerme – respondió el anciano – ah! Por hoy tendrás que ir de compras sola, Shun está en entrenamiento intensivo y no puede dejarlo.
- Pero… yo no conozco la ciudad.
- mmmmm… entonces te dibujare un mapa, de todas formas te será difícil encontrar las tiendas que te indique, ya que son las únicas que están abiertas a las 6:30 de la mañana.
- Está bien.
- Yo también iré – dijo Skyress saltando sorpresivamente al hombro de la pelirroja, quien volvió a ver en la dirección de la que el bakugan ventus había salido, buscando a cierto ninja.
La figura del muchacho no tardo en aparecer ante sus ojos, a pesar de que era súper temprano y hacia frio, él estaba algo sudado y notablemente cansado. Al darse los buenos días, sus miradas se conectaron por unos instantes que a ambos les parecieron eternos, nuevamente empezaban a perderse en los ojos del otro, pero esta vez tenían sus mentes casi en blanco, apenas escuchaban el eco de la cháchara del abuelo con sus bakugan, pero la mente de Alice rápidamente recordó el incidente del día anterior y sus propios pensamientos de cuando estaba duchándose, así que ella volteo la cara algo apenada, fingiendo poner atención a lo que el señor Kazami le decía a su nieto. Pero en realidad estaba tratando de contener sus pensamientos y de callar los latidos de su corazón, ya que casi tenía la certeza de que en cualquier momento todos podrían escucharlo.
10 minutos después se encontraba en el bosque que rodeaba la mansión, Skyress le iba explicando algunas cosas y ella trataba de distraerse de sus pensamientos poniendo atención. Cuando salieron del bosque una limusina iba pasando a la par suya, casi pasa de largo pero de repente se devolvió y se detuvo a la par de ella. Alice casi se cae de la sorpresa cuando cierto rubio asomo su cabeza por la ventana: se trataba de Marucho, quien iba con otro chico de cabello rubio pero más largo y liso, que se presento como Billy Gilbert, el novio de Julie.
- ¿Y que hacen aquí tan temprano?
- Billy llamo hace una hora, para que lo pasara recogiendo – explicaba Marucho mientras se frotaba los ojos.
- Agradece que no llame más temprano, no sabes el esfuerzo que tuve que hacer para esperar a llamar hasta esa hora – replicaba el susodicho – por cierto ¿tu que haces en la calle a estas horas?
- ah sí! El señor Kazami dijo que viniera a comprar comida.
- Entonces te llevaremos – dijo Marucho (ya más despierto)
- No es necesario
- Pero no conoces la ciudad – ante esto la pelirroja no tenia como protestar – así que no se diga más.
Dicho y hecho, Kato los llevó en busca de las tiendas que se especificaban en la lista, justo como le habían dicho eran las únicas abiertas, terminaron las compras y volvieron al auto.
- En serio Marucho, no tenias que llevarme de compras (otra vez) – decía la pelirroja.
- No te preocupes – respondía el menor – de todos modos vamos a reunirnos con el resto.
- ¿eh?
-Bueno, resulta que es raro que Julie y yo vengamos a esta ciudad, especialmente yo, así que quiero reunirme con todos y ponerme al día, de paso aprovechar para tener algo de tiempo con Julie – explicaba Billy.
- mmmmm, pero lo siento, yo no podre ir – se disculpaba la rusa.
- ¿Por qué?
- Porque… digamos que ayer Shun y yo regresamos muy tarde y el señor Kazami nos prohibió salir el día de hoy.
- uuhhh, entiendo – decía algo triste Marucho – al menos pasa a saludarlos.
- Pero…
- Esta bien – interrumpió Skyress, ganándose una mirada interrogante por parte de la chica – tenemos algo de tiempo, creo que será suficiente para saludar.
- Entonces, está decidido – decía animadamente Billy, vio que Alice iba a decir algo mas – y no aceptamos mas peros – la muchacha solo sonrió ante esta declaracion.
Dicho esto se dirigieron al parque, donde encontraron una escena algo peculiar. El cuadro era el siguiente: Runo estaba prácticamente dormida en una de las bancas, en una pose que hubiera sido normal si no fuera porque Dan estaba totalmente dormido en sus piernas, amenazando con babearla en cualquier momento, mientras tanto, Julie caminaba de espaldas viendo lo que parecía ser SU obra. Cosa que se le olvido totalmente en cuanto vio a su novio y armaron un espectáculo digno de una telenovela.
Logrando (de paso) despertar a los dormilones, quienes armaron otra pequeña escena, la cual parecía sacada de una comedia romántica: Al escuchar el alboroto de Julie, Runo había despertado, obviamente vio a Dan dormido en sus piernas, al principio se puso como tomate y trato de despertar a su amigo, de forma algo torpe pero cariñosa, entonces notó que el chico finalmente la habia babeando y no se le ocurrió otra cosa que golpearlo, de ahí empezaron una larga discusión que solo detuvieron para saludar a sus amigos.
- Bueno, yo solo pasaba a saludar, nos vemos – se despedía Alice.
- No te vayas, apenas nos acabamos de reunir – se quejaba Julie.
- Lo siento, no puedo, debo regresar a preparar el desayuno, además estoy castigada.
- ummmmm – se resignaba Julie – que lastima.
- ¿Y si vamos contigo? – propuso sorpresivamente Runo, quien se veía extraña, como nerviosa.
- Si, vamos a hacerle una visita a Shun – apoyaba Dan, que se miraba igual que la peliazul – además estoy seguro de que a su abuelo no le molestara que vayamos a cocinarle.
- Tendríamos que preguntarle – decían Hydranoid y Skyress.
De inmediato Dan llamó a casa de Shun, y justo como había dicho, el anciano accedió en el momento que le dijeron que las chicas iban a cocinar, después de eso se fueron en la limusina, primero a comprar mas comida y después a casa del ninja. Lo que el resto no sabía, era que en medio de la discusión, Runo y Dan casualmente vieron pasar a Klaus, decidieron no decirle a Alice, pero también estuvieron de acuerdo en que debían irse de allí inmediatamente. Por suerte Klaus estaba de espalda y no había visto a la chica.
Cuando llegaron a la mansión Kazami, el anciano los puso a trabajar inmediatamente: a las chicas obviamente las puso a cocinar, mientras los chicos limpiaban la mansión y los bakugan se reian de las discusiones que se armaban cada tanto. Para el mediodía todos habían terminado sus respectivos trabajos y se sentaron a comer, el abuelo decidió ir a ver televisión para no molestar. Entonces Billy explico que estaba en la ciudad porque en unos días se iria de viaje con Julio, Komba y Chan, habian quedado de reunirse allí. Julie armo una pequeña escena de celos al enterarse de que había una chica en el grupo, pero se tranquilizo cuando el rubio le explico que en realidad el viaje era para conocer al novio de la china, quien vivía en Australia y asi se les paso el dia entre broma y broma.
- No se les olvide que deben ir a despedirme al aeropuerto – decía el chico de gorra.
- Si, si estaremos puntuales – respondia un soñoliento y cansado Dan.
- Por cierto – decía Marucho - ¿Dónde te quedaras a dormir? Si quieres puedes venir a mi casa.
- No, no hay problema, me quedare en el hotel, aunque unos amigos ya me habían ofrecido quedarme con ellos, pero como apenas se mudaran esta noche, no quise estorbar, además el hotel es el punto de reunión, asi que no puedo moverme de allí.
- ¿asi que te encontraras con tu amiga en el hotel? – pregunto Julie fingiendo otra escena de celos.
- Calmate Julie, ya te explique las cosas, y no solo me voy a encontrar con ella, también con Julio y Komba – replicaba un muy nervioso Billy, a lo que los demás solo rieron.
- Bueno, ya es tarde – decía Runo – debemos irnos.
- Sentimos haberlos venido a molestar – se disculpaba Marucho.
- No hay problema, al fin y al cabo nos salvaron de una tarde de trabajo – respondia cierto ninja.
Todos se despidieron. Luego de que se fueran Alice limpio la mesa y lavo los platos, mientras Shun retomaba su entrenamiento. Mas al rato alguien llamo al porton, el abuelo (algo fastidiado) fue a ver quien llegaba a esas horas de la noche. Se encontró con un par de jóvenes, uno portaba unos enorme lentes que cubrían su rostro y el otro tenia el cabello blanco.
- Buenas noches – saludaron.
- Buenas noches – respondió el anciano desconfiado y molesto.
- Sentimos molestarlo a estas horas – se disculpo el rubio – pero queríamos presentarnos, somos sus nuevos vecinos, mi nombre es Masquerade y el es Klaus.
Mientras tanto, Alice se dirigía a su habitación, cuando vio al anciano hablando con alguien con el porton medio abierto. No necesito acercarse mucho para escuchar las voces, y tampoco necesito mas de dos segundos para reconocerlas. De inmediato el miedo la invadió y solo atino a salir corriendo en la dirección de donde venia.
Shun acababa de ducharse, ahora se dirigía al tejado a tener su acostumbrada platica nocturna con Skyress, cuando alguien choco con el, al bajar la mirada se dio cuenta de que era su inquilina, quien estaba mas palida de lo normal, además de eso estaba temblando.
- Alice ¿que te sucede?
La muchacha seguía en shock y parecía querer escaparse del pelinegro, pero este, curioso y preocupado no la dejaba ir, entonces Hydranoid salió del bolsillo de la chica.
- Estamos en problemas – dijo el bakugan – Masquerade y Klaus estan aquí.
- ¿Que? – fue lo único que pudieron decir el ninja y su bakugan.
Al ver que Alice no se calmaba, Shun solo siguió un impulso y la abrazo fuertemente, al tiempo que le decía "No te preocupes, no dejare que te pongan un dedo encima"
To Be Continued…
