SETH POV
Los Cullen comenzaron a contarles como habían sido transformados o en el caso de Alice como habían encontrado a Carlisle. Incluso Bella y Edward contaron su historia, omitiendo ciertos detalles, como los lobos, las guerras y as matanzas.
-Nadie puede ver el futuro, este cambia.- dijo Hermione algo indignada.
Victoria rió. Y nos dirigió una mirada que decía claramente 'se los dije'.
-Exacto, yo más que nadie se que el futuro cambia.- dijo Alice algo irritada. -Puede ver las decisiones que las personas hacen y las consecuencias, pero si su decisión cambia, mi visión cambiara también. Pero hay cosas que no cambian por ejemplo el clima.- les explico y luego sus ojos se perdieron y luego sonrió. -Mañana habrá un día soleado, por lo que ustedes decidirán jugar quidditch.- dijo mientras ponía ambas manos juntas. Estaba emocionada, por algo que aún no iba a pasar, en realidad ya estaba comenzando acostumbrarme a ese comportamiento. Ya casi nada podía sorprenderme o eso creía.
-Creanle, ella no es un fraude como Trelawney.- dijo Victoria con una sonrisa mientras le guiñaba un ojo a Alice. Ella le sonrió más ampliamente.
-¿Los demás también tienen dones?- pregunto Harry con curiosidad.
-Jasper puede saber y controlar las emociones de las personas, Edward puede leer la mente de las personas y Bella puede crear un escudo que protege la mente.- dijo con tranquilidad Alice.
-No puedo leer los que saben oclumancia.- se apresuro agregar Edward.
-Tienen que enseñarme a usar eso.- interrumpió Emmet. -Llevo casi 80 años tratando de que El Señor Chismoso se mantenga fuera de los asuntos que no le incuben.-
-Es difícil hacer una sorpresa cuando tienen a un telepata, una vidente y alguien que puede leerte las emociones que incluso tu no sabes.- dijo Reneesme poniendo los ojos en blanco. No era tan malo, digo con el tiempo terminas acostumbrándote.
Jacob estaba sentado a los pies de Reneesme claramente aliviado de que no tuviera que hablar de los lobos.
-¿Ustedes dijeron que eran una manada?- pregunto de nuevo la señora Weasley mirándonos con desconfianza.
-Podemos hablar afuera, creo que necesitaremos algunas demostraciones.- dijo Jacob poniéndose de pie.
-Claro, claro.- dijo Arthur sonriéndonos.
Nosotros salimos al patio trasero. El cielo estaba despejado y la media luna se podía apreciar con claridad. Las luces del interior de la casa llegaban hasta donde nosotros nos habíamos instalado. La señora Weasley convoco unas sillas y todos nos sentamos, solo Leah, Jacob y yo nos mantuvimos de pie. Hasta ese momento había ignorado por completo la manera en que Charlie miraba a Leah. Era la misma mirada con la Emily miraba a Sam. Una mirada que yo tenía cada vez que miraba a Victoria.
-Soy Jacob Black, el líder de la manada.- dijo Jacob de manera nerviosa no le gustaba dirigirse a el mismo como líder.
-Soy Leah Clearwater, beta, segunda al mando.- dijo algo orgullosa. Le gustaba su posición.
-Seth Claerwater, miembro de esta manada.- dije de manera nerviosa.
Jacob suspiro y luego comenzó a contarle la historia de nuestros ancestros. Y él tratado que hicieron con los Cullen, las dos veces.
-Nuestra magia solo se activa cuando ellos están cerca.- dijo Leah señalando a los vampiros.
-¿Cómo es exactamente? ¿Cómo cambian?- pregunto Charlie intrigado. Curiosidad estaba escrito en el rostro de todos.
Mire a Victoria se mordía el labio de manera nerviosa y miraba a Harry y luego volvía a mirar al cielo. Se veía preocupada. Había algo que la estaba molestando. Hermione en cambio nos miraba de forma curiosa. Como si nos estudiara con la vista de la misma manera que lo hacía Charlie, los demás solo tenían curiosidad.
Nosotros torcimos el gesto.
-El cambio es un proceso algo doloroso, dura días.- dijo Jacob. -No tiene edad, eso sucede según la madurez de cada uno.-
-¿Dura días?- pregunto Ron, la sorpresa estaba claro en su voz.
-Cambiamos físicamente también. Somo casi tan fuertes y rápidos,tenemos mejor sentido de la vista, el olfato, el oído como los vampiros y sanamos mil veces que un humanos.- dijo Leah.
-Vengan intenten noquearme.- dijo Jacob con una sonrisa desafiante. -Sin magia.- se apresuro añadir.
Billy sonrió y se puso de pie.
-Adelante, te doy permiso.- dijo con tranquilidad Jacob.
Nosotros estábamos callados, sonreí, esto iba a ser divertido.
Billy le lanzo un puñete a Jacob, este apenas hizo una mueca de dolor. En cambio Billy estaba agarrando fuertemente su mano, podría estar rota o gravemente lastimada.
-Bella se rompió la mano cuando era una humana tratando de golpearme.- confeso Jacob mientras soltaba una risita.
Los magos miraban asombrados la mano de Billy, estaba comenzando a hincharse. Remus se la arreglo con un movimiento de varita.
-Ahora soy yo la que te puede romper algo Jake.- le aviso Bella sonriendo.
-Estas duro y caliente.- le acuso Billy mientras lo miraba sorprendido.
-Si, podemos soportar grandes temperaturas gracias a eso.- les explico Jacob.
-Además debemos ser lo suficientemente fuertes para vencer a los vampiros.- añadió Leah.
-¿Son solo ustedes?- pregunto Fred.
-No. Somos alrededor de quince lobos. Nueve son miembros de mi manada y los otros diez forman parte de la manada de Sam.- dijo Jacob.
-Menos mal, quince voces dentro de mi cabeza iba ha ser que me volviera loco.- dije mientras soltaba una risotada.
-¿Dentro de tu cabeza?- pregunto Charlie.
-Cuando estamos en nuestra forma de lobos, podemos comunicarnos de manera mental, lo cual significa que todo lo que pensemos lo pueden ver los demás, en realidad no hay privacidad, ni un poco.- dijo Leah con desagrado.
-¿Eres la única mujer?- pregunto Ginny algo curiosa.
-Lastimosamente sí.- afirmo Leah. -Soy la única mujer entre las dos manadas.- dijo Leah con tranquilidad.
-Fantástico.- murmuro Ginny, pero por la cara de Leah y por la experiencia personas, todos sabíamos que no era divertido.
-¿Cómo se separaron?- pregunto Remus.
Jacob miro a los Cullen y luego a nosotros. Quienes acentimos.
Él volvió a contar la historia de Bella, está vez desde nuestro punto de vista. Les contó todo, desde el momento en que desobedeció a Sam. Ellos se sorprendieron al saber que estábamos obligados a obedecer a un alfa incluso aun fuera en contra de nuestra voluntad. Luego cuando Leah y yo fuimos los primeros miembros de la manada y luego como ellos no podían tocar a Reneesme y como habían creado una especie de alianza y Embry y Quill se habían unido en la manda de Jacob. Ellos no habían venido con nosotros porque necesitamos más personas para proteger la reserva y el pueblo. Luego Jacob tubo problemas al decir la parte de la imprimación.
-Es más como un amora a primera vista, ella se vuelve ahora tu todo y tenemos la necesidad de darle todo lo que ella necesita o quiere. Seremos para ellos amigos, hermanos, novios; todo lo que ella necesite en ese momento. Nosotros no podemos elegir cuando, ni quien. Solo pasa.- dijo con Jacob, se mostraba algo íncomodo.
-¿Están obligando a amar a alguien?- dijo Hermione claramente asqueada por la idea.
-Ella solo era una bebe.- dijo Molly mirandolos con desagrado.
Podía ver como los Cullen rieron.
-Pero eso fue lo que nos salvo de una lucha. La única regla que jamás se puede romper es tocar a la improntación de otro lobo.- dijo Edward recordando los pensamientos de Sam y Jacob ese día.
-¿Por qué?- pregunto Charlie confundido.
-Porque el lazo que se crea es demasiado fuerte, si la impronta de el lobo muere, este lo hará también Ninguno de los dos puede vivir sin el otro.- añadí mirando a Victoria. Ella solo me sonrió.
-Se que suena horrible y en realidad lo es, pero no se puede hacer nada al respecto. - dijo Leah mostrándose algo impaciente.
-Solo Sam, Jared, Poul, Quil, Jacob, Leah y yo nos hemos improntado.- me atreví a confesar. Era justo que ellos supieran, y ya que estábamos en esta situación era mejor decir todo de una sola vez.
-¿Leah?- pregunto Bella algo sorprendida.
Leah me dedico una mirada de odio y yo solo le sonreí.
-Lo siento.- dijo ella mientras agachaba la cabeza y miraba a Charlie.
El rostro de los Weasley mostraba todo tipo de emociones.
-Bueno madre creo que ya no tendrás que preocuparte por que Charlie consiga novia.- dijo Fred mientras le daba un golpe amistoso a su hermano.
-Buenp ya podrás planear otra boda.- añadió George.
Leah tenía los ojos fijos en el suelo, probablemente matando a un monto de gente con improperios. Los Cullen reían y los podrás de Charlie trataban de salir de su sorpresa, mientras que los demás nos miraban como si tuviéramos tres cabezas.
-No es para tanto.- añadió Victoria hablando por primera vez después de un tiempo. -Charlie se siente perfectamente bien, ¿cierto Charlie? ¿A que ahora no te sientes feliz sin ningún motivo?- le sonrió.
-¿Cómo sabes?- pregunto Charlie algo sorprendido.
-Soy la impronta de Seth.- dijo mientras me señalaba con la cabeza en mi dirección.
-¿QUÉ?- pregunto Harry poniendose de pie.
-Tienes la misma reacción de Draco, tranquilo estoy bien. No es tan malo como parece.- le dijo al mismo tiempo que se ponía de pie y le tomaba la mano.
Pude sentir como una ola de calma y tranquilidad nos golpeaba, debía ser obra de Jasper.
-¿Podrían mostrarse en formas de lobos?- pregunto Remus interrumpiéndonos.
Jacob, Lea y yo dimos una gran cantidad de pasos hacia atrás y nos separamos. Y comenzamos a cambiar. El proceso duro solo unos segundos.
'Creo que los asustamos' dijo Leah mientras miraba el rosotro de los demás.
'Chicos ¿qué hacen por aquí?' nos saludo la voz de Embry.
'Enseñandoles la nueva familia de Leah, son los pelirrojos. Leah se ha improntado en Charlie Weasley' dije mientras hacía señas con mi hocico en dirección a Charlie.
'Gracias Seth, eres más chismoso que una vieja' me regaño Leah.
'Los demás merecen saber que has encontrado felicidad mi querida hermana' dije mientras la miraba y movía la cabeza.
'Son muy... Pelirrojos.' dijo Embry asombrado. '¿Qué sucede con los Clearwater y los magos?' pensó después.
Jacob aulló, el pensamiento de Embry le había causado mucha risa.
'Voy a salir' se despidió Leah comenzando a cambiar.
'Yo pondré al tanto a Embry' nos aviso Jacob.
'Nos vemos Embry salúdanos a los demás' dije también mientras cambiaba. Leah y yo caminamos de vuelta a nuestros puesto Jacob se quedo cerca de nosotros.
-Jacob está hablando con Embry, estaba haciendo guardia y Jacob pensó que sería buena idea mantenerlo informado.- aclaró Leah.
-Es sorprendente.- dijo Charlie mientras miraba a Jacob y luego a Leah con una sonrisa de oreja a oreja.
-Son gigantes.- dijo Ron algo sorprendido.
-¿De que te sorprendes Ron? Incluso en su forma humana son gigantes.- dijo Victoria mientras caminaba en mi dirección. Y me tomaba la mano. -Eres un lobo muy apuesto.- dijo en voz muy baja. Recordando que era la primera vez que ella me veía en esa forma.
Sonreí.
Pronto todos nos encontramos hablando cómodamente en el patio.
Carlisle hablaba con el señor Weasley sobre cosas muggles. Mientras que Esme y la señora Weasley compartían hechizos que podían ayudar en el que hacer del hogar, La señora Weasley de vez en cuando le lanzaba miradas de preocupación a Charlie quien se encontraba hablando silenciosamente con Leah. Billy, Remus, Jasper y Edward se encontraban hablando de sus trabajos y de cosas de la orden. Alice, Fleur y Rosalie se encontraban hablando de Paris y de la moda, tanto mágica como muggle. Emmett se había perdido en el interior de la casa con los gemelos, tendríamos que tener cuidado con lo que podría salir de esos dos. Bella Reneesme, Jacob y yo estábamos sentados en el suelo junto con Ginny, Ron, Hermione, Harry y Victoria. Vitoria estaba recostada a mí mientras que yo pasaba una mano por su largo cabello. Estaban hablando cosas del colegio y especulaban quien sería su próximo profesor de defensa contra las artes oscuras. Según ellos solía cambiar cada año, como una especie de maldición.
Victoria se levanto como si se hubiera acordado de algo.
-Harry necesito hablar contigo.- dijo Victoria mientras jugaba con sus dedos de forma nerviosa.
-¿Qué sucede?- pregunto Harry poniéndose de pie.
Victoria se remango su manga y dejo expuesta su marca tenebrosa.
Todo paso de una vez. Harry y Ron sacaron sus varitas y apuntaban a Victoria, Hermione y Ginny se encontraban en estado de shock y Remus se había levantado. Y todos los demás habían dejado de hablar y estaban mirando a los demás con sorpresa.
Yo solo actué por instinto. Me levante y en unos segundos escondí a Victoria detrás de mi espalda. Me había movido muy rápido por lo que se sorprendieron.
-No la toquen.- dije en murmullo, creo que estaba comenzando a perder mi temperamento.
-Seth.- dijo Victoria tomando mi mano, estaba tratando de calmarme.
-Harry sabes perfectamente por que lo hice.- se defendió Victoria. -Draco también debió entrar. Pansy, Blaise, Theodore y Daphne están a salvo por el momento.- se apresuro añadir Victoria.
-¿Como pudiste? Confiamos en tí. Sirius confió en tí, como no saber si también fuiste cómplice esa noche en el ministerio.- dijo mordazmente Harry.
Los ojos de Victoria se abrieron, reflejando su dolor ante las palabras de Harry.
La habían hecho llorar.
Pronto todo mi cuerpo comenzó a temblar.
-Leah, aleja a Seth, si le hace daño no se lo va perdonar jamás.- dijo Edward poniendose de pie.
Leah jalo lejos a su hermano, con la ayuda de Jasper.
-Harry...- comenzó Victoria pero Harry no escuchaba nada de lo que ella trataba de decirle.
-¡ERES UNA MENTIROSA! POR ESO NO VENÍAS ESTABAS PLANEANDO COMO ENTREGARNOS A TU SEÑOR.-
Victoria se sobresalto, jamás la había visto de esa forma. Eso fue todo lo que me tomo volver a mi forma de lobo en solo unos instantes. Pude sentir como Leah también entraba en fase.
'Seth, tienes que calmarte' decía una voz lejana.
Pero yo solo podía ver a Harry y Ron quien aún seguían gritándole a Victoria.
Emmett apareció junto a mi en unos instantes, Jasper y él tratando de controlarme.
-Harry no es cierto...- troto de decir Victoria.
-TRAIDORA, SIEMPRE SUPE QUE NO DEBÍAMOS CONFIAR EN NINGUNO DE USTEDES.- añadió Ron.
Rugí, estaba fulminando a Ron y a Harry con la mirada. Y ellos parecieron percatarse porque me miraron perplejos.
Remus dio un paso enfrente Carlisle y Arthur se levantaron tratando de mantener la situación.
-Detenganse.- dijo Molly a Ron y a Harry.
-Harry deja que Victoria se explique. Estoy segura de que no es lo que estás pensando.- dijo Hermione temiendo por la seguridad de su mejor amigo.
-SETH CÁLMATE.- dijo Jacob poniéndose delante de mí.
Aullé, no quería. Estaban hiriendo a Victoria y no sabía como detenerlos.
'Ella lo estará más si no te detienes, ella quiere a Harry' me recordó Leah. Aúlle con más fuerza.
-SETH AHORA.- me ordeno Jacob.
Puse mi cabeza en el suelo y mi garras se clavaron en la tierra y deje escapar aullidos muy bajitos en señal de frustración. Leah paso su cabeza por mi lomo, tratando de consolarme.
Victoria aprovecho ese momento para hablar. Se limpio la lagrimas de los ojos y se aclaro la voz.
-Harry no tuve otro camino. Sabes que la Tía Cissy significa lo mismo que los Weasley son para tí, no podía quedarme allí y ver como los mataban pudiendo evitarlo. Ahora soy parte de la Orden. Nosotros sabemos donde esta nuestra lealtad.- dijo finalmente, sus voz era firme y cortante. -Y yo no sabía que lo del ministerio era una trampa, no sabes lo culpable que me siento, yo más que tú tenías los medios para averiguar si Sirius corría peligro, pero también me deje engañar. No sabes como me arrepiento de eso Harry.- dijo mientras sus ojos se comenzaron a llenar de lagrimas.
Seth aulló más fuerte, ahora podía sentir el dolor de ella, como su fuera suyo.
'Seth tienes que calmarte' me dijo Leah, extrañamente su voz estaba calmada y su cabeza se apretó con más fuerza en mi lomo.
Volví a enterrar mi cabeza en el suelo, estaba seguro que mis garras dejarían un gran hueco en el suelo, Harry poco a poco comenzó a bajar la varita, su rostro reflejaba culpa.
-¿Qué le sucede a Seth?- pregunto preocupada la señora Weasley.
-Hay dos maneras de que un lobo entre en fase, cuando quiere y cuando se enoja, pero la segunda es algo peligrosa, porque perdió el control.- explico Carlisle con tranquilidad.
-Por eso decimos que son unos lobos temperamentales.- opino Bella.
-Y Harry y Ron amenazaban a Victoria con sus varitas.- termino Charlie entendiendo.
Victoria camino lentamente a donde nosotros estábamos.
Jasper y Emmett no la dejaron pasar.
Estaba lo suficientemente calmado para saber que no debía atacarla, todos menos a ella.
-Seth está bien.- me defendió Edward.
Comencé a temblar para cambiar de forma Leah a mi lado hizo lo mismo.
Abracé a Victoria.
-Necesito respirar Seth.- me dijo entre un risita.
La solté, pero no la aleje de mí.
-Lo siento.- dije mirando a los magos.
-No te preocupes es una reacción normal, yo hubiera reaccionado igual.- me defendió Billy tomando la mano de Fleur.
-Es mejor que vayamos adentro, ya es de noche y los chicos deben dormir.- nos apremió la señora Weasley.
Me toco dormir con Charlie, al igual que Jacob, Edward. las chicas se quedaron en el cuarto de Fred y George, ellos antes de marcharse a su apartamento les avisaron que no debían tocar nada de lo que había en su cuarto, aún era prototipos y no habían sido probados. Victoria dormía en el mismo cuarto de Ginny, junto con Hermione y Fleur. Billy dormiría con Jasper y con Emmett, mientras que Carlisle y Esme tendrían la habitación de Percy. Ellos insistieron en que no necesitaban cuartos si después de todo no dormían. La señora Weasley solo los ignoro y les dijo que no podías dejarlos por ahí mientras ellos dormían. Ellos vieron que no tenía ningún sentido discutir y aceptaron con tranquilidad los cuartos.
VICTORIA POV
Entre a mi cuarto y fingí que dormía. Espere el tiempo adecuado, solo debía esperar a que Fleur se durmiera. Pero para asegurarme le puse un hechizo de sueño profundo.
-Hermione.- dije mientras trataba de despertarla. Hermione se despertó al instante. -Necesito hablar contigo.- dije mientras me volteaba para despertar a Ginny, quien fue un poco más difícil.
-¿Fleur?- pregunto Hermione sacando su varita.
-Ya tiene un hechizo de sueño profundo, no te preocupes.- me apresure añadir, no quería que Fleur entrara en un coma de sueño o algo por el estilo. Billy me mataría.
-Me hubieras dejado a mí ese trabajo.- se quejo Ginny.
-Los Cullen, deben formar parte del Dombuldore Army.- les dije.
-¿Por qué?- pregunto Hermione algo confundida.
-Piénsalo Hermione.- intervino Ginny, podía ver que sus pensamientos eran los mismo que los míos. -Ellos son poderosos y van a estar en el colegio, nos pueden resultar de gran ayuda.- razono Ginny.
-Pero ya no tenemos ningún motivo por el cual debamos volver a activar el Dombuldore Army.- pensó Hermione. -El ministerio ya sabe que ÉL regreso.- enfatizo Hemrione.
-Ella esta hablando del grupo que formamos en el tren. De la promesa que hicimos.- se apresuro añadir Ginny desesperada.
-¿En serio eres la bruja más inteligente de tu época?- pregunte algo desesperada. -No podemos arriesgarnos a que nos delaten como les paso en año pasado. Solo confió en las personas que poseen esta moneda.- dije sacando de mi bolsillo la moneda que Hermione nos había dado ese día en el tren.
Los ojos de Hermione se abrieron por fin entendiendo mi punto.
-¿Qué esta sucediendo?- pregunto Hermione alarmada, Ginny me miro con preocupación en su rostro.
-El Señor Tenebroso nos dejo una misión a mí y a Draco.- confesé, era la primera vez que hablaba de eso. Solo confiaba en ellas y no quería alertar a los demás ni menos a Seth.
Hermione se tapo la boca y Ginny abrió la boca atónita.
-Tengo que esperar a Draco para poder decirles que es. Necesitamos reunirnos y hablar seriamente, ya no me verán más hasta el colegio.- dijo mientras volvía a meter la moneda en su bolsillo, jamás se despegaba de ella.
-Me mando en una misión con Greyback, planea poner a los hombros lobos de su lado.- respondí con amargura a la pregunta que ellos no habían formulado.
-¿QUE?- gritaron ellas dos asustadas.
-SHUUUU.- me apresure a callarlas, había un hechizo que evitaba que los demás escuchaban, pero igual no podía darme el lujo de que los demás se despertaran. -Lupin está mas o menos enterado, mañana Severus cuando venga a buscarme les explicará.- me apresure añadir.
-Me pondré hacer las monedas para ellos.- dijo Hermione sonriendo. -¿Confías en ellos?- me pregunto algo insegura.
-Con mi vida, ellos son parte de nosotros.- le dije mientras sonreía.
-¿Y Seth?- me pregunto Ginny alzando sus cejas.
No pude evitar sonrojarme. Ellas rieron y comenzaron a interrogarme.
