Disclaimer:Ninguno de los personajes de Naruto me pertenecen ya que éstos son exclusivamente de Masashi Kishimoto.

-Diálogos de los personajes-

N/A: ¡Muchísimas gracias por sus reviews! :D Tan feliz estaba que decidí hacer este capítulo pronto y subirlo ahora :) Bueno... Pachi-chan, ¡¡has acertado en cuanto a de qué es el instituto!! ¡Bravo! (aplausos) aunque era algo bastante obvio, no importa, de todos modos eres la única que ha contestado en el review la pregunta :) Ayame-chan, muchísimas gracias por tu comentario, me halagaste mucho y me subiste el ego x) y gracias a Kanna Hyuuga Cullen y a sasuke9539 por sus reviews, me hacen sentir muy feliz. Bueno... nada más. Gracias una vez más por los reviews y por tomarse la molestia de leer mi historia. ¡FELIZ HALLOWEEN (atrasado) Y FELIZ DÍA DE TODOS LOS SANTOS! ¡DISFRUTEN EL CAPITULO!

"Rewrite"


La veo pasar por el pasillo, con el ceño fruncido y la mirada inyectada de veneno. Nota nuestra presencia, se gira hacia a nosotros y sus ojos cambian, ya no son venenosos sólo gélidamente fríos y recelosos. Con un simple gesto nos saluda y nosotros respondemos de la misma manera. Silenciosos y discretos, tal y como solemos ser.

Se aleja a paso ligero de nosotros, veo como su silueta desaparece tras uno de los muros del edificio. Sus pisadas se hacen cada vez más lejanas y terminan perdiéndose, ahogadas en el bullicio que no debe de estar muy lejos de donde estamos. Finalmente, cuando ya no hay rastro de su presencia, me vuelvo y fijo los ojos en el vacío, atento a la conversación.

Del grupo sólo estamos aquí 5, los demás seguramente están seleccionando a los novatos. No los he visto aún y me pica la curiosidad saber quiénes llegaron este año. No puedo esperar a apostar contra Kakuzu, seguramente gano yo otra vez. Le he acertado con Temari, Dozu, Kin y Zaku, de VI año, y con Chibi-Itachi, Hyuuga y el Nara ese, de V año. Mi ojo para elegirlos es preciso y, por ello, no puedo perder.

-Hey, Deidara. Despierta, afeminado- me dice, para mi disgusto, el cara de tiburón de Kisame.

-Mírate a un espejo y luego hablamos, tiburoncín- le espeto molesto por su "cariñoso" apodo.

Me lanza una mirada de rabia y bufa, evidentemente molesto. Le devuelvo la mirada con más fuerza aún y esbozo una sonrisa burlona. Si el pececito quiere pelea, pelea tendrá y saldrá perdiendo.

-Paren los dos- nos dice Danna con aquella mirada tan típica suya, impregnada de cansancio y severidad.

-Pero... ¡Danna!- reclamo molesto por su intervención. Ya llevo varias semanas aguantándome los apodos de Kisame y ya no me lo banco más. Es más, no me lo banco nunca y sólo porque tú me detienes no le doy una buena lección desde hace... ¡mucho tiempo!

Veo como nota mis intenciones de continuar protestando y me fulmina con la mirada, logrando calmar mis ánimos, pero no logrando que me desenfade. Resignado, cruzo mis brazos sobre mi pecho y desvío molesto la mirada. No quiero tener que ver esos ojos miel que me miran reprochándome, siendo que me basta y sobra sintiéndolos sobre mí.

Escucho el sonido de un móvil vibrando al interior del bolsillo de la casaca. Danna toma su móvil y ve que se trata de una llamada. En silencio absoluto, la acepta y coloca el pequeño aparato plateado en su oído. Escucho el tenue balbuceo que proviene del auricular y sin decir ni una sola palabra, él cuelga y nos mira a todos. Su significativa mirada es comprendida por todos y, acompañados por aquel silencio que nos sigue siempre a todos lados, nos dirigimos a la azotea del edificio.

Subimos las escaleras, no hay nadie en los pasillos. Sin que me diese cuenta, el bullicio que se escuchaba cerca de nosotros se había extinguido hacía ya unos cuantos minutos y, debido a ello, nuestros pasos producían un seco sonido que resonaba mientras ascendíamos por las escaleras.

No tardamos nada en llegar al último piso, donde la puerta hacia la azotea permanecía cerrada con un cartel que decía claramente "Forbidden Access" bastante viejo y descuidado. Ese viejo truco siempre funciona...

-Llegan tarde- nos reciben al momento de abrir la puerta y poner un pie sobre la azotea.

La luz me encandila y tardo unos cuantos minutos en acostumbrarme a la luz, sigo viendo esas manchas oscuras por todos lados. Maldito sol con su luz brillante. Cuando puedo ver todo con aceptable claridad, me encuentro con lo que falta de nuestro grupo. Cuatro figuras se encuentran ocupando toda la azotea, dos esperándonos frente a la puerta y los otros dos apoyados en la reja que impide que alguien se caiga. No obstante, noto que falta una persona, que suerte la mía.

-¿Dónde está el bobo de Tobi?- pregunta Kisame sin ocultar la nota alegre de su voz.

-Le ha dado gripe. Al parecer se ausentará toda una semana- responde Konan con su semblante serio e inexpresivo, apenas dirigiéndonos la mirada.

No puedo ocultar una gran sonrisa al escuchar tales palabras. Toda una semana, 7 días completos sin el escandaloso, infantil, entusiasta y fastidioso de Tobi. No puedo creerlo, es la mejor noticia que me han dado desde que me dijeron que fui aceptado en el programa de preparación superior. Es algo maravilloso, serán los mejores 7 días de mi vida.

Miro agradecido a Konan, me ha alegrado la semana. Nos acercamos a ellos y me apoyo sobre la reja para descansar la espalda, ahora agradezco que estemos en último año. Incluso ahora que recién comenzamos el año, tenemos menos horas innecesarias de clase. Aunque se supone que en estos momentos deberíamos estar preparándonos para los exámenes escritos que tendremos en unas cuantas semanas, tenemos mejores cosas que hacer.

-Bueno, ¿qué tal los novatos?- pregunta Danna al tiempo que se acerca a la reja y enreda sus dedos en los alambres para mirada hacia quién sabe dónde.

-De eso mismo tenemos que discutir. Deidara- me llama Pein mientras me extiende su móvil negro –Tienes que ver esto- tomo el móvil vacilante y veo que se trata de un video que ha grabado.

Le hago clic en aceptar y el video comienza. Se trata de un grupo de chicos, no más de 20. Están saliendo del edificio y se cruzan frente a la cámara sin siquiera darse cuenta que están siendo grabados, o eso parece. Todos caminan tranquilamente, sin charlar entre ellos o dirigirse la mirada. Típica actitud de alumno novato, fingir para intentar adaptarse. No puedo creerlo, esto es... imposible.

-¿Qué opinas?- ignoro la pregunta, me encuentro demasiado absorto viendo el video. No puedo creer lo que mis ojos me muestran, esto es algo que nunca había pasado.

El último de los novatos sale del edificio. Lo reconozco fácilmente, ya lo he visto antes. Es el hermano menor de Temari, su cabello rojizo y tez nívea lo hacen inconfundible. Antes de que desaparezca de la pantalla, se detiene y se gira lentamente para encarar la cámara. Sus ojos son aún más fríos y vacíos que los de su hermana mayor.

El video se detiene, la última imagen se congela y sus fríos ojos se mantienen fijos en mí. Lentamente bajo el brazo y el móvil queda atrapado en mi puño junto a mi costado. Proceso lo recién visto, me cuesta creerlo ya que es algo que no había pasado nunca en todos mis años de observación. Sin embargo, nunca me he equivocado en esto, por lo que debo estar en lo correcto. Me cueste creerlo o no.

-¿Y bien?- me insisten y esta vez sí los tomo en cuenta.

Bajo la mirada para ver el móvil y termino devolviéndoselo a Pein. Fijo mi mirada en la reja y luego poso mis ojos en el lejano suelo a metros de mis pies. Rememoro cada uno de los rostros que aparecieron frente a mis ojos en el video y examino nuevamente sus gestos y expresiones. No, definitivamente estoy en lo correcto y esto lo deben saber los demás.

-Tal y como lo pensaste, estás en lo correcto- digo sin rodeos fijando mis ojos en Pein –Tengo mis dudas sobre la rubia, la Hyuuga, la pelirosa y el chico alto de cabello anaranjado. No obstante, debo ver bien de qué son capaces, así podremos sacarnos cualquier duda- argumento señalando que lo único que podemos hacer en este momento es ponerlos a prueba.

-Bien, entonces eso haremos- finaliza Pein descruzando sus brazos y dejándolos caer a sus costados.

-Sin embargo, deberemos incluir a los de V y VI año- como pensé, me miran confundidos y me exigen una explicación. No me haré de rogar –Esto nunca había pasado y los de V y VI año están relacionados con ellos de alguna manera. Será mejor sacarnos de duda de algunos más y sacar del camino más pronto de lo que pensamos a los que no puedan seguir el ritmo. Eso es todo- doy punto y final y no vuelvo a abrir la boca para emitir alguna otra opinión o sugerencia.

Veo que Pein y Konan se ven, considerando mi proposición. Ellos están más que concientes que soy el más capacitado en cuanto a evaluarlos y mis estrategias siempre son útiles. Finalmente, asienten y rompen su conexión para verme a mí. Han aceptado mi propuesta.

-De acuerdo. Lo haremos en una semana. Tendrás que tener listo todo para entonces- asiento al escuchar tales palabras y no me acompleja el notar el poco tiempo que me dan. Sé exactamente lo que debo hacer y ellos, al saberlo, aceptarán sin rechistar.

Una sonrisa se asoma por mis labios y cruzo una significativa mirada con Danna. Él comprende mi mensaje y asiente sin necesidad emitir palabras o hacer algún gesto con la cabeza, nos entendemos a través del silencio que nos rodea y acompaña siempre.

Nuevamente desvío mi mirada hacia la reja que rodea la azotea y enredo los dedos de mi mano derecha entre los alambres de la reja, fijando mi mirada azulada en los edificios que se alzan entre los cedros y abetos que danzan con el viento. Las caras de los novatos vuelven a mi mente y una sonrisa cruel cruza mis labios...

...una buena dosis de sufrimiento les hará muy bien.