LA LLAMADA DE UN ESPÍRITU.
¿Dónde estoy? – pregunto Jake mirando a su alrededor.
Se encontraba en una especie de cueva frente de una hoguera. Aún sorprendido y preguntándose como a podido llegar aquí, decidió salir al exterior. Ya en el exterior, no pudo evitar soltar un grito de sorpresa. Lo que vio no lo podía creer, estaba en medio de una montaña y lo que vio además de eso, menos aún lo podía creer. Era un espectáculo que sin duda estaría soñando. ¡Dragones! Veía dragones por todos los lados. ¿Cómo podía ser? Los dragones no existen, salvo en las leyendas y... en sus cartas. ¿Sus cartas? Un momento, lo que veía no eran dragones comunes y normales, sino se parecían mucho a los dragones de sus cartas. ¿Qué significaba eso? ¿Dónde se encontraba?
Ven al pozo antiguo a media noche en medio del bosque y tus preguntas serán contestadas – dijo una voz detrás suya.
El chico rápidamente se giro pero solo vio oscuridad, volvió a mirar otra vez el paisaje, pero sólo se veía envuelto de total oscuridad, quiso gritar, pero ni siquiera podía oír su voz.
Jake se despertó cubierto de sudor y, lo primero que hizo fue mirar a su alrededor. Estaba en su habitación. Suspiro aliviado, solo era un sueño. Pero aquella voz... ¿Quién era? ¿Para qué quería que viniese a un pozo antiguo a media noche y en pleno medio del bosque? Miro su reloj. ¡Apenas le quedaba 10 min. antes de que empiece las clases! Con rapidez se cambio de ropa y se puso a correr a la academia.
¿Os podéis creer la cantidad de deberes que nos han mandado para el lunes? – dijo Jaden levemente enfadado después de salir de clase junto con Syrus y Jake – apenas llevamos un mes de clase y tendremos un fin de semana trabajando.
Tranquilo, Jay – dijo Syrus – haremos la tarea hoy mismo y tendremos un fin de semana tranquilo.
Porque sé que tienes razón que si no...
De pronto una bola de pelos con alas se puso encima del hombro de Jaden e hizo un ruidito que pareció calmar al chico. Jake pareció sorprendido y se quedo parado mientras veía a la criatura.
¿Jake, qué te pasa? – pregunto Syrus al darse cuenta que Jake se había parado de golpe.
Jaden – dijo éste sin hacerle caso - ¿Qué es eso que tienes en el hombro?
Jaden miro al lugar señalado, pero no vio nada. Jake tampoco, la criatura había desaparecido. Syrus también miro, pero tampoco vio nada.
¿De qué estas hablando, Jake? – pregunto Jaden.
Me había parecido ver algo – contesto el chico. Al ver a sus amigos mirarle con cara extraña, alzo sus hombros – Dejadlo, no será nada. Me voy para mi habitación, estoy cansado.
Dicho eso, cogió su mochila y se dirigió a la salida.
¿Qué le pasará a Jake? – pregunto preocupado Syrus – anda muy raro desde esta mañana.
"¿Lo habrá visto? – se pregunto Jaden - ¿Tendrá también un espíritu? Si es así, ¿cómo es que no lo veo?"
¿Jay? – Syrus miro a Jaden pidiendo una respuesta.
¿Hé? – Jaden miro confuso a Syrus – No sé. No sé qué le pasará a Jake. Mejor dejémosle descansar. Estará exhausto después de tanta clase.
Cogió su mochila y salió de la academia para ir a su habitación para hacer sus deberes, Syrus sólo se quedo pensativo antes de ir tras él.
Al llegar la noche, Jake estaba tumbado boca arriba en su cama pensativo. "Ve al pozo antiguo en medio del bosque a media noche y tus preguntas serán contestadas" decía la voz. ¿Debería ir? ¿No habría sido un mal sueño? Y lo que es más importante. ¿Qué era lo que vio esta mañana en el hombro de Jaden? Parecía un monstruo de las cartas, pero no estaba seguro. Al final de tanto pensar, decidió salir a visitar ese pozo. Cogió su linterna, su Duelodisk y su baraja y salió para dirigirse al bosque. Busco durante media hora, pero no encontró nada. Al final, cuando se dio por vencido y pensando que no encontraría nada, vio un resplandor blanco no lejos de dónde estaba, así que decidió comprobar qué es lo que era ese resplandor. Al llegar, vio que se encontraba frente de un pozo viejo y bajo para saber qué es lo había dentro y vio que se trataba de una cueva. Siguió andando un poco más hasta ver un pequeño resplandor no muy lejos de él. Decidió seguir para saber de qué provenía y se encontró con una carta puesto sobre una tablilla. La cogió y oyó un extraño gritito de alegría detrás de él. Se giró y pudo ver un pequeño dragón de color azul verdoso. Jake miro su carta y vio que era el mismo dragón y leyó de quién se trataba.
Es el Dragón Señuelo – dijo un voz detrás suya. Un hombre vestido de blanco y con un casco parecido al Dragón Blanco de Ojos Azules puesto sobre la cabeza se acercaba. – Lleva mucho tiempo esperándote.
¿Esperándome? – se sorprendió Jake - ¿Qué clase de lugar es ése?
Este lugar es el refugio de los Espíritus de los duelos. – dijo el hombre. – es ahí dónde se encuentran todos los monstruos de los duelos que fueron desterrados de sus dueños.
¿Desterrados? – exclamo furioso Jake - ¿Quién osa hacer algo así?
Gente que considera sus monstruos demasiado débil como para usarlos. – dijo el hombre – el Dragón Señuelo es uno de ellos, pero parece que quiere estar contigo. Quizá el destino quiera que estéis juntos.
Jake miro la carta. No era un monstruo fuerte, pero su efecto especial le gustaba, por lo que sonrió.
Por cierto - dijo – La noche anterior soñé con...
Soñaste con algo que existió de verdad – dijo el hombre. – lo sé. Yo soy el hombre que gobierna el reino de los dragones. Mi nombre es Kaibaman.
¡Vaya! Encantado de conocerte.
Sé que amas a los dragones tanto como yo – dijo Kaibaman – pero, ¿tienes el poder suficiente como para controlarlos?
¿Qué quieres decir? – pregunto Jake.
Los dragones son criaturas místicas que no se pueden controlar por el simple hecho de tenerlos. – contesto Kaibaman sacando un duelodisk – Voy a hacerte una prueba, si la superas, los espíritus de los dragones te apoyarán en todo momento.
¿Y sí fracaso?
No serás digno de poseer una baraja de dragones.
Al oír eso, se enfureció. Su padre creó la baraja de dragones y le enseño todos los trucos. Incluso le dio el dragón más potente de la baraja. El Dragón Blanco de Ojos Azules. Saco su Duelodisk, puso el Dragón Señuelo en la baraja y se preparo.
¡Muy bien, señor Kaibaman! – dijo Jake – estoy listo.
¡Duelo! – exclamaron los dos (LP: 8000)
Empiezo yo – dijo Jake – Invocaré primero a la Cria B. De Ojos Rojos (Atk: 800)
Una cría de dragón apareció.
Ahora uso su habilidad especial, sacrificándolo puedo invocar al Dragón Negro de Ojos Rojos desde mi mano. (Atk: 2400)
Un dragón más grande apareció detrás de Jake.
Pondré dos carta boca abajo y acabaré mi turno – concluyo el chico.
No esta mal tu jugada, Jake – dijo Kaibaman – Mi turno. Haré prácticamente la misma jugada que tú. Invocaré a mi mismo, Kaibaman (Atk: 300).
¿Eres un monstruo de duelo? – pregunto sorprendido Jake.
Así es – dijo sonriendo el tipo – ahora usaré mi habilidad especial, sacrificando a Kaibaman puedo invocar de modo especial al Dragón Blanco de Ojos Azules desde mi mano. (Atk: 3000)
Un dragón enorme apareció de tras de Kaibaman.
¿El Dragón Blanco de Ojos Azules?
¿Sorprendido? – dijo Kaibaman – no sólo tu puedes invocar a la bestia legendaria. ¡Dragón acaba con el Dragón Negro de Ojos Rojos!
El dragón de Kaibaman abrió su boca y lanzo un resplandor blanco destruyendo así al dragón de Jake quién se puedo paralizado (LP: 7400).
Así acabo mi turno – concluyo Kaibaman.
Mi turno – dijo Jake inseguro – Pondré un monstruo en defensa y acabo mi turno.
Deberías mostrar más seguridad, Jake – dijo Kaibaman. – tu estrategia de protegerte no funcionará para mis dragones. Y menos aún si invoco al Señor de Dragones. (Atk: 1200)
Un hombre con máscara de dragón apareció.
Ahora le equipo esa carta mágica: Flauta de convoca dragones – Una flauta apareció delante del Señor de Dragones – esa carta me permite invocar de modo especial a otros dos dragones de mi mano. E imagínate qué dragones.
¡No si yo puedo evitarlo! – exclamo Jake - ¡Activo una trampa! Disruptor mágico. Descartándome de una carta, puedo negar y destruir una carta mágica de tu campo y elijo a tu Flauta
La flauta fue destruida.
¡Muy buena jugada, Jake! – Kaibaman sonrió – has adivinado muy buen que tenía a otros dos dragones blancos en mi mano. Dragón ataca al monstruo en defensa
el dragón lanzo otro relámpago destruyendo así al monstruo en defensa que resulto ser Behemoth de Cabezas Gemelas (Def: 1200).
Señor de Dragones ataca a sus puntos de vida directamente. – dijo Kaibaman tranquilamente.
El hombre lanzo una esfera hacia Jake quién se puso de rodillas adolorido (LP: 6200)
Y acabo mi turno.
Uso la habilidad especial de Behemoth – dijo Jake - ¡Vuelve al campo en modo de defensa, amigo!
Behemoth apareció en el campo y pliego sus alas (Def: 1000).
Mi turno – dijo el chico – "¿El Dragón Blanco de Ojos Azules? Si pudiera encontrar la manera de invocarlo ahora, estaríamos en empate" Pondré otro monstruo en defensa y acabo mi turno.
Esta bien, voy yo – dijo tranquilamente Kaibaman – usaré mi favorita. Olla de la Codicia, puedo robar 2 cartas. Ahora vas a contemplar el más poderoso de todos los dragones.
¿Qué?
¡Uso la polimerización! – exclamo Kaibaman – y fusiono a mis tres Dragones Blancos de Ojos Azules, para formar al Dragón Definitivo de Ojos Azules! (Atk: 4500).
Un monstruoso dragón blanco de tres cabezas apareció detrás de Kaibaman. Jake dio un paso atrás.
¡Sí, teme! – exclamo Kaibaman – nadie puede resistir el poder del Dragón Definitivo de Ojos Azules! ¡Ataca!
Las tres cabezas abrieron sus bocas y lanzaron un rayo destruyendo a Behemoth.
¡Señor de Dragones! Acaba con el monstruo en defensa.
Jake se puso de rodillas como abatido
"¿Qué puedo hacer" – iba a robar cuando un oyó un gritito - ¿Hu? ¿Dragón Señuelo?
En efecto, era el dragoncito quién estaba como saltando de alegría a ver a su amo.
Tienes razón – sonrió Jake – los duelos son para divertirse. Usaré mi carta tapada, olla de la codicia y robo dos cartas. "Ahora no puedo hacer gran cosa. Pero si uso bien mis cartas, puedo ganar." Pondré un monstruo en defensa y acabo.
Jugando así no ganarás – dijo Kaibaman - Señor de Dragones, ataca al monstruo en defensa.
Lo siento – dijo Jake sonriendo – es mi Dragón Señuelo, y al atacarle produces su efecto. Puedo invocar de modo especial a un monstruo tipo dragón de nivel 7 o superior de mi cementerio y ponerlo en el campo. y elijo al Dragón Negro de Ojos Rojos.
¡No, el ataque será dirigido a él! – exclamo Kaibaman.
En efecto, la esfera lanzada por el Señor de Dragones se dirigió al Dragón Negro quién lo paro con su zarpa y al cambio ataco al Señor de Dragones destruyéndolo.
¡Dragón Definitivo, acaba con el Dragón Negro! – exclamo Kaibaman (6800)
El dragón lanzo un resplandor blanco destruyendo al dragón de Jake. (LP: 4100).
Ése golpe a sido duro, pero aún estoy aquí – dijo tranquilamente Jake.
Sólo estás a salvo por el Dragón Señuelo. – dijo Kaibaman.
Y mientras éste ahí aún puedo ganar – dijo Jake sonriendo - ¡Mi turno! Pondré una carta boca abajo y acabo mi turno.
¡No te servirá de nada! – dijo Kaibaman – Por mucho que invoques una y otra vez al Dragón Negro, lo destruiré y tú perderás el duelo. ¡Dragón ataca al Dragón Señuelo!
¡Uso la habilidad especial del Dragón Señuelo! – exclamo Jake - ¡Vuelvo a invocar al Dragón Negro de Ojos Rojos!
No importa – dijo Kaibaman – Puedo liquidarte igual.
Claro que importa – Jake sonrió maliciosamente.
¿Qué quieres decir?
Al invocar a un monstruo especialmente, aunque sea yo, se ha activado mi trampa: Tributo Torrencial.
¡No! - Exclamo Kaibaman - ¡Esa carta, no!
Unos rayos cayeron sobre todos los monstruos en el campo dejando todo vacío.
Gracias a esa carta trampa, tu Dragón Definitivo a sido destruido – dijo Jake sonriendo, luego miro su Duelodisk – "Gracias, Dragón Señuelo. De no haber sido por ti, habría perdido hace tiempo" – Un gritito le indico que estaba agradecido de haberle ayudado. – Creo que me toca. Y será tu derrota. Primero uso una carta mágica llamada Monstruo Renacido. Puedo invocar a un monstruo desde cualquier cementerio y elijo al Dragón Definitivo de Ojos Azules del tuyo.
¡No! – exclamo Kaibaman - ¡No puedes hacer eso!
¡Oh sí, puedo! – dijo Jake mientras la criatura apareció detrás del chico – Y aún no es todo. Usaré Reglas Antiguas para poder invocar de modo especial a un monstruo de nivel 5 o superior de mi mano e invoco al Dragón Blanco de Ojos Azules.
El majestuoso dragón apareció tras de él.
¡Oh no! – dijo Kaibaman dando un paso atrás - ¡Eso significa...
... que el duelo a concluido! – dijo Jake - ¡Chicos, atacad a sus puntos de vida directamente!
Los dos dragones lanzaron sus relámpagos que chocaron a Kaibaman quién cayo al suelo (LP: 0). Jake se acerco hacia él y le tendió la mano. Kaibaman le miro y con una sonrisa se la cogió y se levanto.
Acabas de tener el respeto de todos los dragones, Jake – dijo Kaibaman. – Has superado la prueba, por lo que los espíritus te ayudarán en todo momento.
Gracias, Kaibaman – dijo Jake dándose la vuelta para irse.
Y cuida del Dragón Señuelo – dijo el hombre – a partir de ahora seréis como cuerpo y alma.
Lo tendré en cuenta – dijo Jake – adiós.
Más tarde se encontraba en su habitación preparando para irse a la cama, cuando alguien llamo a la puerta. Preguntándose quién sería a esta horas fue a abrirle la puerta y Jaden entro.
¿Qué pasa, Jaden? – pregunto Jake.
He sentido una energía extraña en esa habitación y he venido a ver – contesto Jaden mirando alrededor y luego fijarse en el hombro del chico y viendo que tenía al Dragón Señuelo. - ¿Acaso eso es un espíritu?
¿Lo puedes ver? – pregunto Jake sorprendido – así que no era un sueño cuando vi a esa bola de pelos con alas en tu hombro.
¡Claro que no! – dijo Jaden mientras la criatura apareció sobre la cabeza de Jaden – Jake, te presento a Kuriboh Alado. Kuriboh Alado, te presento a Jake.
¡Kuri, kuri! – el Kuriboh Alado dio unas volteretas graciosas. El dragón Señuelo de Jake, interesado, se acerco y se puso a jugar con el Kuriboh quién salto encantado de poder encontrar a un compañero de juegos.
¡Vaya! – dijo Jake – parece que nuestros espíritus se llevan bien.
Eso parece – dijo Jaden – bueno, me voy. Que es muy tarde. Que descanses.
Buenas noches.
Tras cerrar la puerta, se tumbo en la cama.
Ah sido una noche movidita, ¿verdad, Dragón Señuelo? – dijo Jake.
El dragoncito, él ya se había dormido sobre el colchón. El chico sonrió y apago la luz para dormir también. A partir de ahora, las cosas cambiarán.
