N/a: perdón por no haber actualizado en tanto tiempo… esq estuve de viaje… pero ahora ya regresé y les doy la continuación, espero q les guste… ah! Y grax por los reviews… los responderé muy muy pronto…
Cap 8
Casi silencio
-Harry! Ahí estás! Yo estaba hablando con Hermione. Me esta contando lo que le pasó. Puedes creerlo?
Harry no sabía que hacer. Él sentía el corazón en la boca, pero Hermione parecía fresca como una lechuga. Sin embargo evitaba su mirada.
-Sí…- contestó un poco perdido, sintiéndose en una realidad imposible y maldiciendo por dentro a Ginny. Ah! Si no fuera por ella Hermione y yo podríamos estar juntos… no hace más que estorbar, pensó llenándose de mal humor por dentro…
-Hermione, pero porque no me lo dijiste? Podías quedarte conmigo en la madriguera como en los viejos tiempos…. –continuó Ginny mientras se ponía cómoda en un banco de la cocina y dejaba sus pertenencias regadas por todo el lugar, como marcando terreno…
-Gracias, pero… con Ron y Emily ahí… No creo… Además, ya me voy hoy mismo.
-Tan pronto!- preguntaron Harry y Ginny a coro
-sí- contestó muy segura -mi vecina, Gwen dijo q me avisaría cómo iban las cosas y según parece puedo quedarme con ella…
-pero… Para qué quedarte con una desconocida, si nos tienes a nosotros- preguntó Ginny con voz extraña y exagerados gestos tanto faciales como de las manos.
-no es desconocida, es muy amiga mía y aparte, así podré supervisar más de cerca los arreglos que se hagan en mi casa, porque he decido hacer varias cosas de una vez…
-ah genial! Pero si necesitas algo, no dudes en pedírmelo- agregó la pelirroja con un tono tan raro que parecía el que usan las mujeres superficiales de las películas –ni sabes… Todo mi problema es q decidí alquilar mi departamento y regresar con mamá y papá. Los dos han estado delicados de salud y soy la única con suficiente tiempo para cuidarlos así que me pasé a vivir con ellos.
-Sí. Harry me lo mencionó- comentó con normalidad, pero sin mucha simpatía.
-Bueno, me parece genial que estés aquí. Imagino q deben haber estado recordando mucho de los buenos tiempos. No?
-Sí sí…- Harry asentía desde lejos, parado junto a la puerta de la habitación de la que salía. No se atrevía a acercarse más a la escena. Se notaba que Ginny no estaba siendo totalmente sincera. Algo le decía eso. Después de tantos años juntos. Algo había aprendido de ginny y era q estar demasiado contenta no era una buena señal.
Pero ya que… Harry caminó hasta donde estaban el par de mujeres y ginny le mostró la mejilla en señal de que le pedía un beso. Él se acercó dudoso y le dio un tierno beso en la mejilla. No sabía si lo había hecho por costumbre, miedo… sabía que no quería tener q acercarse mucho a su novia ni mostrarle afecto, teniendo a Hermione cerca…
Ginny, por supuesto, aprovechó la oportunidad que le daba el pequeño beso y lo aferró a ella, sentándolo en un banquito junto a ella, todo con bastante autoridad. Estaba marcando su territorio, definitivamente. No tenía motivos para sospechar nada de Hermione. Ella sabía lo que sentía ella por su hermano, pero la actitud de Harry no era muy normal tampoco y más valía prevenir q lamentar. Además, Hermione era una buena actriz y eso lo sabía perfectamente.
Hablando de Hermione, ella estaba mintiendo, no se quedaría con Gwen ni nada parecido. Harry estaba seguro. Habían estado juntos todo ese tiempo y era imposible q en todo ese tiempo, ella hubiese hablado con la tal Gwen y que hubieran conversado sobre quedarse con ella… El lo sabía, además, había algo en la mirada de Hermione q la delataba.
-Saben qué? Yo creo que voy a dar un paseo y me voy. Ustedes conversen- anunció Hermione observando como la situación se ponía extrañamente tensa sin que ninguno de los tres quisiese admitirlo.
-Qué!- Harry miró a Hermione suplicándole que no lo dejara, pero ella, por algo q no comprendió pero que era muy parecido a la venganza, salió del departamento con aire decidido y la voz de la conciencia haciéndole trizas el alma.
ººººº
Estaba parada ya en la entrada del edificio decidiendo hacia donde ir, cuando sintió los delicados pero rápidos pasos de Ginny tras de ella.
-Espera!- La llamó desde las escaleras
-Ginny?- exclamó hermione con una sonrisa bastante cansada. No se la podía sacar de encima! Cuando la dejaría en paz para pensar?…
-Mira, tengo q ir de compras y he pensado q talvez ahora q ya estamos juntas podrías acompañarme. Si no tienes nada mejor q hacer, claro…
-Ginny yo…- Hermione pensó en una excusa coherente, pero por el momento no podía decidir cuál sonaba menos falsa…
-Porque ya no pasamos tiempo juntas y quisiera q podamos… hablar…
Ginny era astuta… La estaba quebrando. Le quería sacar información… Ginny era una griffindor, valiente. Pero había veces en que Hermione se cuestionaba qué tan bajo podía llegar para conseguir algo y entonces hacía un esfuerzo sobrenatural por no mirarla de la misma forma que miraba a Malfoy en sus días de escuela… Solo rogaba por que no llegara a utilizar sus tácticas rastreras con ella… Hermione era fuerte pero si Ginny la empujaba al barranco, era definitivo que caería… Todavía la veía como una amiga especial. La quería mucho a pesar de todo y habían vivido demasiadas cosas juntas. Incluso con todas sus manías y cositas, Ginny era una gran persona, una amiga muy valiosa… y era ella quien la había traicionado, Ginny no tenía nada de culpa sobre sus actos de adolescente de novela rosa.
-Ginny. Son cuarto para las nueve… De la noche!- recalcó en su intento de escapar
-Mi tienda favorita cierra a las nueve.
-Segura? Eso es imposible…
-Segura. Y por mi cierran a las diez… Soy cliente vip especial… llegaríamos perfecto si nos aparecemos…
Unos pasos más pesados y masculinos se acercaron a toda prisa. Harry llegó corriendo a medio ponerse la chaqueta q había usado una horas antes para salir a buscar la película.
-Yo también voy!- anunció muy alto
-Vamos a comprar cosas de chicas, amor.
-Lo sé, pero también debo ver unas cuantas cosas. Al menos déjenme acompañarlas hasta donde vayan. Me aburriré solo.
-No vamos al sector mágico, amor, vamos a ver ropa. Muggle!- enfatizó ginny
-Las acompaño…
Hermione sabía que Harry las acompañaba porque no quería dejarlas solas, comunicándose y contándose quien sabe qué tipo de secretos. A veces Ginny podía ser una bruja…
ºººººººººººººººººººººº
-Q buscas exactamente?
-Un vestido largo…
-lo sé. Estamos en una tienda solo de vestidos, creo que lo puedo deducir sola. Y me refiero a qué tipo de vestido…- aclaró una Hermione sin muchas ganas, entornando levemente los ojos.
-No sé, es para el baile del primer ministro muggle la próxima semana. Michael Blechyden es amigo de papá y estaba en casa el otro día. Me dijo que Harry estaba invitado y para q estemos juntos, me dio una invitación a mí también. Así q iré… pero no tengo nada q ponerme
-Ahhh…- Hermione recordó las palabras de Jo con respecto a que Ginny se entrometiera al baile. Se rió para sus adentros.
-Hermione también irá- agregó con entusiasmo la voz de harry desde el otro lado de la tienda.
-En serio?- preguntó ginny con una sonrisa más pequeña.
-Sí. Ella y sus amigas serán las aurores encargadas de la seguridad…
-amigas?- inquirió la pelirroja sin comprender.
-Sí. Es más discreto que seamos mujeres porque sería demasiado obvio poner a hombres en túnicas en una cena de gala como esa…-inventó Hermione con astucia.
-ah. Interesante concepto.
-Si…- contestaron al mismo tiempo harry y hermione.
Ginny se había quedado parada en medio de la nada, como pensando y uniendo las cosas que le habían dicho. Entonces, despertó de su mini trance y tomó lo primero q encontró en la percha y entró al vestidor. Hermione alcanzó a ver le vestido y sabía q esa ni siquiera era su talla… Harry se puso junto a ella. Hermione buscó la forma de imponer distancia.
-así que… decidiste?- comentó sin mirarlo a los ojos
-si. Jo estará feliz- explicó el moreno con una sonrisa dulce de complicidad y una voz de lo más tierna.
-jo?- inquirió Hermione un tanto perdida
-si ella quería estar ahí porq Bill trabaja con el canciller.
-ahhh. Con razón tanto interés.
-hermione?- ginny la llamaba desde el vestidor con un timbre desesperadamente autoritario
-sí?
-Me traes el mismo vestido pero en mi talla?
-claro pásamelo por arriba de la puerta…
Hermione corrió y tomo el vestido que ginny prácticamente disparó con un cañón. Buscó a una ayudante para q se lo buscara en su talla y todo.
Harry la observaba, todos sus movimientos y todos los gestos que hacía. No podía dejar de mirarla. Sentía a Ginny muy cerca de él, vigilándolos, pero de cualquier modo, no era posible para él quitarle la mirada a Hermione.
Le entregó el vestido a una de las mujeres de la tienda y regresó al sector de los probadores. Entonces, Harry pudo ver como se detenía frente a algo que llamaba su atención. Un vestido negro, largo. Se acercó para ver mejor la escena. Hermione lo examinaba con extraño interés.
-Y tú tienes qué ponerte?- preguntó finalmente, acercándose para observar también aquello que había captado el interior de la joven. Viéndolo de cerca, era magnifico. De lejos se veía increíble, peor de cerca, aún mejor… la tela era fina y el vestido era de esos que son pegados al cuerpo. Harry no sabía de moda, pero eso no le impedía imaginarse a Hermione usándolo…
-ammmmm. Más o menos- respondió ella, despertándolo del pequeño sueño en el que se había sumergido -Debo encontrar la forma de entrar a casa de mis padres. Todas mis túnicas y vestidos están ahí.
-Y que tal éste?
-ya tengo un vestido negro- contestó soltando la prenda y cambiando el tono a una forma un poco evasiva.
-y cuál es el problema de tener otro?
-para qué tener dos?
-no sé, el negro siempre es útil…
-tú qué sabes…
Caminó hacia el vestidor de Ginny para ver cómo iban las cosas, pero sintió a Harry tomándola por la cintura y aprisionándola entre sus brazos.
-sé que te verías hermosa…- le susurró al oído
-Harry basta!– le dijo molesta, tratando en vano de soltarse de su prisión. Cómo podía ser tan estúpido? Ginny estaba tan cerca… No solo era estúpido, era peligroso… no podía permitir que Harry arruinara su "amistad" con Ginny… bueno, dejándose de ser tan… hipócrita acerca de su situación de amistad con Ginny, debía reconocer que su amistad en verdad no le importaba TANTO… Pero sí le importaba ser quien le rompiera el corazón. Hermione no tenía derecho a tratarla de ese modo y Ginny tampoco a recibir los golpes.
-vamos, solo pruébatelo…- volvió a pedir con esa voz de coqueto y seductor hablándole tan cerca.
-para qué?- manifestó dejándose vencer -no lo voy a comprar… es muy caro.
-te lo compro.
-no!
-por qué no?
-Harry! Basta! Me escuchaste? Detente! déjame en paz!– no podía gritar pero inconscientemente, lo estaba haciendo en susurros. Trató de zafarse, hasta q finalmente Harry cedió
Justo a tempo para recibir a Ginny, que salió del vestidor muy campante con el traje en la mano.
-Bien… Quiero este!-anunció con la voz de un comercial de televisión.
-segura?- indagó Hermione con el acento amigable de "no quiero que te equivoques", pero que la mismo tiempo ocultaba un dejo de "esos gustos los tuyos"…
-si, Hermione! Me fascina este…
-pregunto porque fue el primero q tomaste…
-lo sé… fue un reflejo o tal vez el destino… Pero sé que éste está bien. Voy a pagar.
-entonces, eso es todo.
-pues… sí.
-me hiciste venir para esto?- se quejó Hermione, tratando de no dejar salir el humo por las orejas. La situación se estaba saliendo de control. O ella se estaba volviendo paranoica o Ginny solo quería mantenerla vigilada… No podía continuar actuando así de "tranquila" sólo por miedo a la victima… Debía salir de ahí antes de perder la paciencia. Error. Antes de perderla más…
-no pensé q sería tan fácil y rápido…-le explicó Ginny con tranquilidad
Hermione sonrió intentando contenerse las ganas de gritar. Con calma, caminó hacia la salida. A pesar de ser de noche, aún no estaba tan oscuro afuera y pensó que el aire le haría mucho bien…
-Yo… voy a ver qué encuentro por ahí… -dijo Harry escapándose también
-bien…- contestó Ginny sin importancia.
-pruébatelo- insistió Harry nuevamente a su amada en el oído.
Sin embargo, ella, solo por llevarle la contraria, dejó el vestido ahí y salió de la tienda.
ºººººººººº
-Uf..- suspiró Ginny dejando un gran paquete sobre la mesa del comedor. Después de la compra del vestido, los tres se habían aparecido silenciosamente en la casa y la única que parecía tener todavía energías era Ginny que llevaba radiante su gigantesca bolsa con la inmensa caja dentro. Harry y Hermione evitaban miradas. Al principio, mientras Harry abría la puerta en la leve oscuridad del corredor, Hermione estaba segura de que la razón por la que se demoraba tanto era porque la estab observando, peor en cuanto cruzaron el umbral, Harry comenzó a mostrar una extraña inseguridad y trataba de mantenerse lo más quieto posible.
-Y esto?
-ah?- preguntaron Harry y Hermione en medio del despiste. Ambos casi mueren paralizados cuando vieron que lo que señalaba Ginny era la caja de la película que estaban viendo antes del "incidente".
-La estaban viendo?- ambos asintieron –Quieren terminarla?
-NO!- exclamaron los dos juntos nuevamente casi con temor presente en la voz.
-bien, bien.. Solo era una sugerencia… Mmmm…- rió por lo bajo -Qué clase de películas habrán estado viendo…
Los dos se miraron. No tenía nada de malo la película… lo que los ponía incómodos era la situación. Harry tenia miedo de que Ginny intente empezar una sesión de besuqueo en medio film y en medio sofá. Con Hermione al lado! No podía permitirlo… Lo que no sabía era q Hermione temía exactamente lo mismo.
Ya se hacía tarde y para tratar de alivianar el ambiente, Ginny les preguntó si habían comido algo. Al recibir como respuesta que no, Ginny puso en marcha sus habilidades para mostrar su capacidad de ama de casa en la cocina. Hermione inmediatamente puso en marcha las suyas para librarse de la cena. Tras intentar con las diez mil excusas que le pasaron por su muy planificada pero atormentada mente, llamó con magia a todas sus pertenencias, las mismas que continuaban en el bolso en que habían llegado y salió por la puerta despidiéndose de lejos.
Cuando el viento frío de las noches londinenses legó con fuerza hasta su cara sintió cómo el alivio la recorría de pies a cabeza. Con un escalofrío se dispuso a caminar hasta su casa, que no quedaba tan lejos. No quedaba muy lejos, sin embargo a ese trayecto lo sintió eterno. La verdad, no quería regresar al departamento de Harry. Nunca, preferiblemente. Ginny tal vez querría quedarse ahí un buen tiempo y lo mejor sería darle tiempo a solas a los "tórtolos". No obstante, el llegar a su propio apartamento le dio más sorpresas de las que se habría esperado.
-Qué haces aquí?- inquirió casi sin voz al ver a Harry parado en medio de su destrozada sala de hace unas horas, mirándola con una sonrisa triste y las manos en los bolsillos.
-regresa. Te necesito.
-Qué? Qué hay de Ginny. Ella te necesita más…
-Ginny, Ginny, Ginny… no te preocupes por ella. Ya es historia…
-de qué hablas?- se alarmó Hermione sintiendo unas raras cosquillas en el estómago
-lo que oyes. Hemos terminado.
-pero tú… Si yo… Creí que…
Harry tomó a Hermione por la cintura y la acercó a hacia él. La besó delicadamente al principio pero más apasionadamente después. Hermione abrazó a Harry poniendo sus brazos alrededor de su nuca mientras le acariciaba el cuello y le despeinaba más su rebelde cabello.
Esto está mal…-susurró hermione con sonrisa en el rostro cuando hubieron terminado con el beso
-Qué?- preguntó Harry también en murmullo, un poco molesto por el bendito comentario que le colmaba la paciencia
-acabas de romper con Ginny es muy pronto y yo…
-y tú…- indagó Harry nervioso….
-nada- dijo secamente Hermione.
-volverás al departamento conmigo?
-No… es muy pronto…-contestó tajante
-Entonces cuándo será el momento correcto..?- preguntó Harry impaciente
-Harry… no.
-por qué no?
-porque yo lo digo.
-está bien… Y no quieres q me quede y te ayude, porque sé q no irás con Gwen y puede q necesi…
-Adiós Harry.- concluyó firme. Con las tripas sonándole, no sabía porqué, le dio un beso a Harry en la mejilla, el cual él recibió con una sonrisa y se dirigió hacia la salida vencido.
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Diiiiing dongggggggggggg
Hermione no había podido dormir bien esas noche. Tenía el beso, o mÁs bien dicho los besos de harry metidos en la cabeza y pensar en lo increíbles q habían sido la mantenían despierta y soñadora. Ya en la mañana se había arrepentido de tanto soñar despierta. En cuanto llegaron los obreros a primera hora, todo el apartamento se puso patas arriba y sentía q tenia miles de cosas por hacer, incluyendo pensar bien en lo q había hecho, había traicionado a su amiga, porq digan lo q digan el simple hecho de que hubo un beso, perdón, VARIOS besos con harry ya era traición… Y no se suponía que ella estaba tratando de recuperar a Ron? Al parecer ron ya se había ido por el retrete y por mas q intentaran mil plomeros no habría forma de sacarlo de donde estaba metido… o ahogado…
-Jo, hablamos luego- decía hermione por el teléfono mientras caminaba hacia la puerta de la entrada esquivando en el camino varios muebles y cubos de pintura y cajas de herramientas..- están tocando la puerta… sí sí. Prometo ir a ayudarte a encontrar el vestido perfecto… sí Jo. Bill no está enojado por el café… Jo… en serio debo irme… Apenas te escucho… Hablamos. Lo sé. Lo sé. No, yo tampoco tengo vestido! Jo! Déjame colgar! Adiós! Jo! Adiós!
Diiiiing. donnnnngggggg
De la forma más cautelosa posible llego hasta la puerta y la abrió sin cuidado.
-Ginny?
-Hermione- respondió la joven con los ojos tan rojos como su cabello. Hermione olvidó todo el trabajo a su alrededor y pensó en cuál sería la mejor forma de rogarle perdón a Ginny, cuá sería la mejor manera de pedirle que no la castigue tanto… "Sólo fueron unos cuantos besos… lo juro" se le venía a la mente, pero su cerebro prefirió ser más cauto y dejar a la pelirroja hablar primero.
