Lincoln se encontraba en el centro del pueblo con una miraba perdida, miró en su alrededor el lugar que estaba buscando y cuando lo encuentra, se sorprende al ver el restaurante de su padre.

—¿Se preguntará por qué estoy en el restaurante de mi padre? Pues verán. Después del pequeño incidente qué pasó con mi hermana Luna (En la cual ella había chocando mi auto después de ir a su concierto de rock), quise buscar un pequeño trabajo de medio tiempo para poder ganar algo de dinero. Lo bueno es que la aseguranza de auto logró cubrir los gasto de mi Acura, siendo que Luna era un familiar mío, pero lo malo es que a Luna le tuvieron que darle una multa por manejar sin licencia, aparte que ella era menor de edad, y eso hace que se complique más las cosas. Por suerte la multa no es mucho (Casi $500 dólares), y lo bueno es que lo puedo pagar en la corte del pueblo, claro también estaba la opción de ir a la corte y ver si el juez perdonaría a Luna por tal estupidez, pero por supuesto eso involucraría también la participación de mis padres, y eso no sería una buena opción. ¿Y por qué no castigue a Luna de la manera severa? [Suspirando] ni siquiera yo se esa respuesta... pero bueno. Lo que importa ahora es que Luna esta bien, y posiblemente esta experimentado le aya enseñada una buena lección, con tan solo verla en la casa es lo único que necesito saber. Solo espero que no vuelva hacerlo de nuevo. No me imagino mi vida sin ninguna de mis hermanas. Y no es la primera vez que ellas mismas se pone en peligro.

Una vez llegando a las puertas del restaurante, Lincoln se adentra y a mucha clientela llena y esperando por sus órdenes, en la cual unos cuantos jóvenes mesero comenzaba a dar órdenes.

Lincoln se sorprende a ver lo bueno que iba el negocio de su padre, cuando se entero de que su padre había abierto su propio restaurante, se imagino el trabajando como loco y posiblemente hacia una de sus increíble y a la vez bizarras recetas. Lo bueno es que tenia a toda su familia ayudándolo y supervisando su restaurante, ya se imagino el caos que hubo en su primer día de inauguración,

—Hola, bienvenido a la mesa de Lynn. —Lincoln dejo de observa el lugar y puso su atención a la joven mesera que le estaba atendiendo.

—¡Oh! Disculpa, pero me podría llevarme en donde esta Lynn. Yo soy su hijo y me pidió que viniera aquí a comenzar con mi primer día.

La joven mesera miró detalladamente al joven albino y comenzó a compararlo con su jefe, no tenía ningún rastro facial o algo que lo distinguía a él, aunque no se pareciera en lo absoluto , era un joven muy apuesto.

—P-Por su puesto... puedes acompañarme hacia la cocina, ahí es donde está el gran chef y dueño del restaurante. —La mesera comenzó a caminar y Lincoln la tuvo que seguir.

Una vez que los jóvenes llegara a la cocina, Lincoln miró la cocina, ve a varios cocineros cocinando y unos cuantos meseros tomando los platos de comida lista para dar a la clientela.

En la parte más profunda de la cocina, un chef salía con un plato y de ahí ve a los dos jóvenes. El cocinero camino hacia ellos y después comenzó a darle la bienvenidas a su único hijo varón.

—Hola, Lincoln, que te parece mi restaurante. —Alzando su mano hacia arriba y mostrando la cocina con mucho orgullo.

—No me lo puedo creer, realmente lograste cumplir tu sueños, papá! —Felizmente el albino le da un abrazo a su padre —. Como desearía estar aquí y ver tus logro, papá. —Separando de su padre.

—Así es campeón. Ah por supuesto. Oye, tú tienes la mesa 10, no? —Diciéndole a la joven que estaba junto con su Lincoln.

—Si, yo tengo su orden. —Tomando el plato de comida y después comenzó a dejar al padre e hijo.

—Gracia, Dana. —viendo cómo la joven castaña dejaba la cocina —. Bueno Campeón, listo para ti primer día. —Emocionado el padre de que por fin iba a pasar un buen tiempo de calidad con su hijo, en su restaurante soñado.

—Por supuesto, papá. Y dime qué quieres que haga. —Esperando que su día no fuera tan pesado siendo que había mucha clientela ahí afuera.


En la casa Loud, podemos ver a una pequeña gótica disfrutando de la sala su estancia a solas, o eso era lo que se aparentaba hacer.

Lucy Loud era una niña tranquila, algo que todos los que ella conocía, sabían de ella. Contrariamente a la creencia popular, aunque estaba callada, en realidad disfrutaba pasar tiempo con otras personas, simplemente no lo vocalizaba tanto. Le gustaba pasar tiempo con su familia, siendo que ella se juntaba mucho con sus hermanas. Ella era muy estimulante y en lugar de conversar con ella, disfrutaba sentarse junto a uno de ellos mientras leía un libro.

Pero últimamente había empezado a sentirse un poco... bueno, no estaba segura de lo que estaba sintiendo, algo parecido a la tristeza, pero no del todo. No estaba segura de cuándo había comenzado este sentimiento, pero definitivamente podía recordar la primera instancia en la que este sentimiento estalló.

Flashback

Lucy había cerrado la puerta de su cuarto que estaba compartido con su hermana Lynn, estaba algo molesta siendo que su hermano había escogido a Luna. Aunque era de esperarse siendo que su hermano había preferido más a Luna, que a las demás por obvias razones. Aunque también lo veía venir siendo que nadie quería pasar su tiempo con ella.

Así que Lucy con un suspiro salió de su habitación, toma a su izquierda y fue a la puerta del final del pasillo, una vez llegando tocó la puerta, después de varios segundos la puerta se abre y de ahí fue recibida por una albina de cabellos largos desordenado con un cómic en su mano, mientras estaba sin nada a excepción de su ropa interior.

—Hola, Lucy, necesitas algo? —Poniendo su mano en su cadera, mientras esperaba que su hermanita hablara y saber la razón de su visita.

Lucy estaba un poco nerviosa al ver que su hermana mayor Liberty estaba semi desnuda y que sus dos mechones de cabellos blancos cubrían sus pezones.

—Me preguntaba si estaba tu hermana Linka por aquí. Necesito que me ayude con unas rimas para hacer mi poema. —Esperando que su hermana Linka estuviera en su cuarto.

—Lo siento hermanita, pero Linka salió con Luan hacer una filmación, ya que ella quiere hacer unas cuantas actuaciones y necesitaba la ayuda de Linka con su computadora, ya sabes lo buena que es Linka editando subiendo videos en línea. Aunque he notando como Luan estaba triste por algo. Pero bueno, si quieres yo puedo ayudarte. —Dejando su cómic aún lado.

—No es necesario, pero gracias. —Lucy comenzó a irse pero Liberty le comenzó a hablar.

—¿Y por qué le pides ayuda a Lincoln? El también es bueno con las rimas. —Eso era lo que Lucy no quería escuchar.

—Mi hermano está ocupado con Luna. "Suspiro", no quiero molestarlos, y aparte no me gusta mucho los ruidos fuertes que hace Luna con su guitarra. —Lucy siguió caminado.

—Ok... si quieres puedo avisarle cuando ella vuelva. —Liberty Esperando que su hermanita digiera algo, pero ve como la gótica entra a su cuarto y después cierra la puerta.

Lucy volvió acostarse de nuevo, tomó la estatua de Edwin que estaba a su lado y después comenzó hablar con el objeto inanimado.

—Edwin, me estoy sintiendo más sola que antes, y pensaba que con la llegada de Lincoln, ya no sentiría ese vacío que traigo, pero al parecer mi alma está casi al verde de caer al abismo. ¿Tu sabes por que me siento así?

Lucy esperaba una respuesta de Edwin, pero nada, era de saberse siendo que solo era una pequeña estatuilla de su personaje favorito ficticio de su libro y show de televisión.

Sin decir más, volvió a poner la estatua y después comenzó a acostarse, sabía que era temprano pero sin tener nada que hacer y a la vez perder la oportunidad de ir al centro del pueblo a conocer a la autora de su libro. Ella solo cierra sus ojos y con unas pequeñas lagrimas saliendo de sus cubiertos ojos, comenzó a dormir mientras ese vacío de soledad comenzaba a consumirla por todo su cuerpo.

Era la mañana y el escándalo comenzó a sonar después de que la madre diera un grito de horror. No sabía porque pero todas las que estaban en la planta alta fueron abajo de las escaleras haber qué ocurría y después mira a su hermano junto con su mejor amigo ¿Clyde?

Lori salió corriendo a su cuarto y después le muestra su orden de restricción, en la cual Clyde con los ojos abiertos se sorprende al ver que realmente tenía una, Lincoln se pone en el medio y con algo de calma el comenzó a explicar.

Al parecer Lincoln salió temprano a comprar unas cuantas despensas, cuando iba de regreso, un borracho le había chocado su auto y después el llamo a clyde para que fuera por el, Lincoln le explicó que tuvo suerte de que el saliera ileso, pero que su auto no tuvo la misma suerte, le explicó que todo estaba bien, la aseguranza se encargaría de su auto, mientras que las autoridades se encargaría el resto. Todas su familia lo abrazaron y después todo volvió como antes.

Eran casi medio día y los ruidos habían sido relativamente inactivos, pero todos habían estado descansando sobre el contenido de la casa para relajarse el verano. Pero al parecer una de las hermanas (no estaba segura de quién) había sugerido un viaje al centro comercial local y varios centros comerciales. Esto, en sí mismo, no era nada extraño, sino un hecho regular entre sus hermanas más frívolas. Así que, actuando en consecuencia, todos amontonaron a Vanzilla, con la excepción de Lincoln que había ido a trabajar temprano esa mañana, y casi salieron volando del camino de entrada.

Pero parecía que había un asiento vacío dentro de Vanzilla y ese habría sido el asiento en el que Lucy habría estado si alguien la hubiese despertado de la siesta que había estado tomando mientras el resto de sus hermanos se preparaban para ir.

Una hora después se había despertado con el inquietante silencio que estaba invadiendo su hogar. Ella había buscado a cualquiera de sus otros hermanos preguntándose a dónde podrían haber ido todos. Así que, sin nada mejor que hacer, esperó su regreso mientras mantenía la pregunta, ¿en a dónde se habían ido sus hermanos?

Había pasado unas cuatro horas más tarde que sus hembras habían regresado.

—¿A dónde se fueron ustedes? —Lucy preguntó con una mirada inquisitiva.

—Fuimos al centro comercial ... espera, ¿no estabas con nosotras? —Lynn respondió y preguntó al mismo tiempo.

—No, he estado aquí durante las últimas 4 horas—. Lucy dijo simplemente.

—Oh bien, ¿estabas bien sola? —Lori preguntó, estaba un poco apenada siendo que no se había dado cuenta que su hermanita no estaba con ellas todo el día.

—Sí, estoy bien. —Respondió Lucy sin mucha emoción, tal como siempre hablaba.

—Oh, está bien, entonces. —Todas parecen decir simultáneamente.

Luego todas las dejaron sola para hacer otra vez su propio negocio. Y esto fue solo algunas de las muchas veces que esto sucedería.

Fin del Flashback

Ahora a Lucy no le importaba estar sola, y honestamente, a veces lo prefería, por eso se arrastraba por los conductos de ventilación para pensar a veces. Pero después de haber sido dejada atrás consecutivamente, había comenzado a albergar una multitud de sentimientos negativos. A pesar de que estos pensamientos pasaban por su mente, nunca había sentido la necesidad de actuar sobre ellos antes o incluso encontrarse cara a cara con ellos, simplemente se había embotellado estas emociones para sí misma en lugar de tratar con ellas a medida que surgían. Probablemente, este era el motivo por el que había comenzado a hablarle a Edwin, su personaje favorito, tanto en una serie de libros como en programas de televisión. Ella comenzó a usarlo como un dispositivo de afrontamiento imaginario.

Alguien que no se olvidaría de ella, alguien que tenía que escucharla.

Eso fue hasta hace poco que comenzó a extenderse no solo a ocasiones especiales, sino también en la casa donde ella estaba tratando de hacer una de sus actividades, como leer, leer cartas del tarot, o incluso algo tan simple como tratar de ver a su vampiro. muestra Simplemente entran y toman el control, ignorando completamente el hecho de que ella había estado allí primero o que había estado tratando de hacer algo importante para ella. Estaba llegando a su punto de ebullición y no estaba segura de cuánto tiempo podría mantener estos sentimientos para sí misma.

A partir de este momento no pasaba demasiado, estaba sentada mientras unas cuantas hermanas (Lily, Lisa, Lola, Lana, Linka y Liberty) bajaban a la sala y después comenzaron a sentarse en sus respectivos puesto, mientras que unos cuantos se sentaron al lado de Lucy trabajando en uno de sus poemas con Edwin, sentado en la mesa cerca en donde descansaba su brazo

En la actualidad, sus otras hermanas llegaron a la sala, Luna, Lori, Luan, Leni y Lynn, hacían sus propias cosas: con Lori enviando mensajes de texto a sus amigas , Leni hojeando una revista, Luan contando chistes con el Sr. Coconuts, Luna tocando su hacha pero a la vez se notaba que se quedaba dormida y Lynn jugando a las dominadas con un balón de fútbol (soccer). Todo parecía un día normal, pero poco sabía que iba a convertirse en uno de los peores días de su joven vida.

Lucy no estaba segura de lo que sucedió exactamente, pero lo que claramente recordaba era una cadena de eventos desafortunados que comenzaron con Luan soltando una cáscara de plátano (lo más probable que fuera una mordaza) que llevó a Lynn a resbalar en dicha cáscara, lo que a su vez llevó la pelota manteniéndose en el aire para volar, que a su vez rebotó por toda la sala por un segundo hasta que finalmente alcanzó su objetivo, también conocido como Edwin.

Lucy no estaba segura de lo que había notado primero, el sonido de algo golpeando el suelo y rompiéndose, o la vista de él cayendo, pero era no lo importante. Lo que era importante era el resultado final que era su Edwin tirado en el suelo, roto en pedazos.

Lucy no estaba segura de cómo reaccionar, debería gritarles, hacer que se disculparan y arreglar lo que habían roto, quería que estuvieran tan tristes como ella en este momento, pero en lugar de hacerlo, cerró el libro y se puso de pie. desde su posición en el sofá, recogió los pedazos de su amado y corrió corriendo las escaleras a toda prisa para que no pudieran ver las lágrimas en su rostro.

De vuelta con los ruidos de abajo, quedaron en un aturdido silencio de lo que acaba de suceder. Todos sabían lo mucho que esa estatua había significado para ella. Sin pensarlo dos veces, corrieron hacia la habitación de ella/Lynn y se encontraron con una puerta cerrada. Le precedieron a golpear.

—Lucy, ¿estás bien, lamentamos mucho que hayamos roto tu estatua? —Lynn preguntó con vacilación y expectativa de una respuesta enojada.

—Sí, estoy bien. —Dijo Lucy claramente detrás de la puerta cerrada con llave, aunque podrías ver si observabas atentamente que tenía un indicio de enojo y tristeza en su voz.

—¿Estás seguro de que estás bien? —Luan trató de confirmar.

—¡Dije que estoy "BIEN"! —Lucy les gritó a ellas.

Estuvieron calladas por un momento y con un acuerdo silencioso decidieron dejarla por ahora.

No fue hasta más tarde que Lincoln llegó a casa desde su trabajo, pero cuando cruzó la puerta principal y vio a la mayoría de sus hermanas en la sala de estar, parecía que acababan de descubrir que alguien había muerto.

Al instante pudo darse cuenta de que algo estaba mal y decidió preguntarles qué había sucedido.

—Hola chicas, ¿que sucede? —Preguntó Lincoln con una simple curiosidad.

—Es posible que hayamos molestado un poco a Lucy. —Respondió Lynn, avergonzada, mientras evitaba el contacto visual de su hermana mayor.

—Bueno, ¿qué hicieron ustedes? —Preguntó ahora sospechoso.

Nadie le respondió

—Oh, vamos, no pudo haber sido tan malo, no es como si rompieras a Edwin o algo así, ¿verdad? —Intento adivinar diciendo lo lo más cercano que se le venía en la mente.

Todas miraron abajo avergonzados que antes, Lincoln no necesitaba a Lisa para que ella le explicara la situación ya que de una manera el había adivinado correctamente.

—Oh, cielos. —Dijo Lincoln en voz baja mientras se sostenía la cabeza con la mano —. Bueno, voy a tratar de ir a hablar con ella. —Él continuó mientras pasaba a sus hermanas y después comenzó a subir los escalones.

Todas lo miraron subir, rezando en silencio para que su hermano pudiera ayudarlas a arreglar esto. Mientras subía los escalones, estaba pensando en lo que iba a decirle, pero no estaba seguro porque nunca había tenido que hablar con ella antes. Sin embargo, subió las escaleras y caminó hacia el frente de la habitación donde su hermana pequeña estaba actualmente encerrada en una barricada.

Después de tomar una respiración, llamó y le preguntó si ella estaba allí.

—Lucy... [Knock, Knock, Knock].

Sin respuesta

Intentó de nuevo esta vez explicando cómo había oído lo que había sucedido.

—Lucy, por favor, ¿puedo entrar? ¿Solo quiero hablar contigo? —Lincoln preguntó suplicante desde su lado de la puerta.

Su respuesta fue la puerta abrirse silenciosamente de su lado y lo dejó entrar. Él rápidamente entró, se volteó y cerró la puerta para que pudieran tener privacidad. Cuando miró a su hermana, notó que por fuera se veía completamente bien, pero Lincoln sabía que no debía dejar una situación como esta basada en las apariencias.

—Oye, Luce, ¿cómo te sientes?" le preguntó con la esperanza de que ella no lo bloqueara.

—Estoy bien, Lincoln. —Ella dijo sin mirar el libro en el que estaba escribiendo.

Lincoln se acercó a su cama y se sentó junto a ella, echando un vistazo al libro en el que estaba trabajando y descubrió que estaba completamente vacío de palabras. Miró hacia ella para preguntar de nuevo.

—Enserio, Lucy, porque no creo que estés bien, y sinceramente, estoy bastante seguro de que no lo estás haciendo bien. —Dijo aparentemente ya sabiendo cómo comunicarse con ella.

Ella no respondió así que él lo intentó de nuevo.

—Vamos, Lucy, solo dime cómo te va realmente, cómo te sientes. —Le dijo con súplicas pero se limitó a no presionarla mucho, bajando un poco su voz.

—Yo-yo ... me siento sola. —Ella dijo en voz tan baja que si él tosiera se lo hubiera perdido.

—¿Por qué te sientes así, Lucy? No estás sola. Nos tienes a nosotros. — Él respondió preguntándose por qué ella se sentía así.

—No, sola no es la palabra correcta. Simplemente no sé cómo me siento. —Ella dijo confundida. Por primera vez en su vida ella estaba completamente perdida por las palabras que no sabía cómo se sentía. No fue tristeza, no fue ira, y no fue soledad, fue algo que contenía todos esos sentimientos.

Lincoln miró a su hermanita y comenzó pensar en lo que ella decía. Hasta que...

—Lucy, ¿te sientes olvidada? —Dijo Lincoln sabiendo su respuesta.

Eso fue todo. De repente, y sorprendentemente, Lucy hizo algo que Lincoln no la había visto hacer desde que era un bebé. La vio llorar. Ni una sola lágrima o solo un segundo, pero comenzó a sollozar y todo lo que Lincoln pudo hacer para consolarla fue abrazarla y abrazarla con fuerza. Él envolvió sus brazos alrededor de ella y comenzó a acariciarle ligeramente la cabeza y Lucy le devolvió el favor y se sentaron así por un tiempo inconmensurable antes de que Lincoln rompiera el silencio con algo que ella no esperaba.

—Sé cómo te sientes. —Dijo con dulzura mientras se separa un poco y después le comienza a limpiar sus lagrimas —. Cuando era más joven y todos ustedes nacían, mamá y papá tenían cada vez menos tiempo para mí y se enfocaban más en ustedes. Pero no puedo culparlos porque un día me di cuenta de algo. —Lincoln le dijo al terminar de limpiar sus lagrimas y después la dejara adivinar.

—¿Qué? —Ella preguntó.

—Me di cuenta de que, aunque ellos no tenga tiempo para mí, sabía que todos estaríamos allí el uno para el otro, y quiero que recuerdes algo, Lucy. Que cada vez que sientas esto, solo ven hacia mí y recuerdes que nosotros estaremos allí para ti, y que nunca jamás sentirás olvidada. —Lincoln le dijo sonriéndole brillantemente —. Perdóname por no escogerte. Se que querías ver a tu autora favorita, y realmente estoy apenado por ello si que me diera cuenta de lo que sentías. Por eso, hermanita, nunca más estarás sola, se que no me quedaré por mucho tiempo, pero quiero que sepas, que yo siempre te recordaré, ya que tu eres mi hermanita, y al igual que todas ustedes, son lo más preciados que tengo, y por eso será imposible que yo me olvide de todas ustedes, ya que sin importar donde estemos, los recuerdos siempre duran para siempre, así nunca serás olvida.

Esta explicación hizo que se derramara un nuevo conjunto de lágrimas, pero a diferencia de la última vez, fueron de alegría y no de tristeza. Se quedaron cerca durante unos minutos antes de que Lucy finalmente dejara de sollozar por completo. Luego miró a su hermano y dijo tres palabras que estaban al frente de su mente.

—Te amo Lincoln. —Dijo sonriendo con una sonrisa agradable.

—Yo también te quiero, hermanita. —Respondió él con la mayor convicción posible, mientras el le acariciaba su mejilla

Lucy se sonroja por las caricias que le daba su hermano mayor, esa sensación de calidez hacia que su alma comenzara a sentir el verdadero brillo de su luz.

Su destello blanco.

Ese gran rayo luz iluminada su camino en su gran abismo del olvido, pero gracias a ese destello, ella caminó al camino correcto y finalmente logró quitarse ese peso que llevaba consigo desde que comenzó a sentirse olvidadas, pero ya no más, ya que al final tenía a su hermano mayor en la cual juró nunca olvidarla.

La joven monarca agarró la muñeca de su hermano mayor y comenzó jugar con el para que así lograra sentir su mejilla, la movió un poco hacia arriba y cuando logró alzar sus cabellos negros hacia atrás, pudo ver que su vista se volvió mucho más clara, su hermano lo miraba con la expresión de sorpresa y a la vez encantado al ver sus ojos.

Lincoln estaba hipnotizado al ver los ojos de su hermanita, era como azules claros como un zafiro, o como el mar de un abismo profundo, ¿cuando fue la última vez que vio esos hermoso y bellos ojos?

Lucy con una sonrisa, aprovecho el momento para acercarse a él, puso sus dos pequeñas manos suaves y frías en sus mejillas, comenzó acercarse hacia sus labios y cuando llegó le da un beso, un beso cálido y lleno de amor.

Lincoln estaba encerrado en una burbuja de pensamientos después de ver los ojos de su hermana. Por una razón sentía algo en sus labio que le llenaba de calidez, a la vez de una helada y frió escalofrío. Podía sentir que en su interior de su boca, había algo pequeño que le comenzaba a explorar su lengua, su saber era dulce, cálido, y a la vez frío. No había sentido ese beso desde que Haiku le dio uno igual, aveces desearía volver a repetir esas sensación e imaginarse de nuevo a la chica de velo púrpura.

Antes de seguir adelante, una pequeña silueta comenzaba aclararse y se asusta al saber que su hermanita pequeña la estaba dando un beso en sus labios, uno muy apasionante. Quería apartar de el, pero cuando vuelve a la realidad, ve a su hermana pequeña ya dormida en su pecho mientras su mano la tenía en su cabeza.

Acaso se había imaginado el besando a su hermanita. No, no podía habérselo imaginado, pero... se sintió tan real, tanto que el sabor de su boca se sentía diferente. Dios porque pensó en eso, es su hermana, ella era doce años menor que el, por que diablos solo algo tan perturbador. Gracias a dios que solo fue un sueño, aunque, no debería pensar en esas cosas con sus hermanas, en especial con las menores, ya que eso lo volvería un pederasta de la peor manera. Solo rezo que su hermana no se sintiera incómodo después de esto.

Lucy con un bostezo despierta y mira a su hermano con una pequeña cara de felicidad. Por primera vez en su vida quería expresas esas emociones al que tanto disgustaba expresar, pero con su hermano a su lado, ella podía dar excepciones.

—Gracias, Lincoln.

Lincoln despierta de sus pensamiento y se enfocó a su hermanita.

—¿De que? —Diciendo confundo el albino.

—Por ser el único que realmente me entiende. Y también nunca dejarme sola. —Abrazándolo con mucho amor.

Lincoln le sacudió su cabeza y ve la hora del reloj, al parecía todavía es temprano para salir afuera.

—Sabes, qué tal si, tú y yo salimos a buscar un poco de helado, incluso te conseguiré los pequeños murciélagos de chocolate que te gustan. —Lincoln le ofreció una salida a su hermanita.

Lucy con las mejillas a coloradas, ella asintió en silencio y ambos se levantaron del lugar en el que habían estado sentadas durante más de una hora. Lucy tomó la mano de su hermano entre las suyas y cuando ambas comenzaron a caminar, nota que no había nadie en la casa y también ve que la Vanzilla no estaba. Así que ambos decidieron tomar el autobús, pero no antes Lucy tomar su sombrilla y después ambos sale de la casa.

Cuando caminaba sobre el fuerte sol del verano, Lucy intentó ofrecer su sombrilla pero era dama cuando pequeño para ambos, así que Lincoln tuvo una idea, cargo a Lucy hacia sus hombros y después se la lleva cargando, Lucy acomodó su sombrilla y así ambos tuvieron su sombra. Lucy le encara que la cargara ya que se sentía superior, ella tuvo un solo pensamiento en su mente.

Me alegra que Lincoln sea mi hermano... pero muy pronto será mi amado.


Pasaron media hora, Lincoln y Lucy había llegado a la heladería, Lincoln le dice que pidiera lo que quería, en la cual ella pidió los pequeños murciélagos de chocolate de helado, mientras que Lincoln solo ordenó un helado de menta con chispas de chocolate. Lincoln le pago al cajero y fueron a sentarse en una mesa en donde no daba los rayos del sol.

Ambos disfrutaba de su helado, Lincoln miraba cómo Lucy comía sus pequeño murciélagitos y le comenzó darle una sonrisa. Lucy se sonroja por el gesto y continuó comiendo el helado de murciélago de chocolate.

Pasó un tiempo y ambos hermanos salieron de la tienda de helados y después prosiguieron a tomar el autobús, pero Lucy lo detiene.

—Lincoln, ¿podemos ir a la tienda de libros? Esta unas cuantas cuadras de aquí y quiero ver si tiene la nueva parte de mi novela de Edwin. —Lucy dijo, esperando que su hermano lo llevara allí.

El albino miró su reloj y checo que era las 5:00 pm de la tarde. Tenía mucho tiempo antes de que oscurece así que porque no.

—Muy bien, hermanita. Pero solo una hora. Ya después nos regresamos a casa. —Lincoln camino hacia donde esta la tienda de Libros.

Lucy con una sonrisa, ella se emociona y ve como su hermano la lleva a su tienda de libros favoritos.

Lincoln llegó a la tienda y ve muchos libros, parecía una pequeña biblioteca ya que solo había libros de mucho tipos. Siguió a su hermanita para no perderla de vista, y cuando ella se detiene, agarra un libro y nota como sus labios comenzaron a formar una sonrisa, sonríe al saber que ella tenía el libro que quería, así que ambos comenzaron a ir al cajero y con una pequeña sorpresa, fueron recibidos con una pequeña bienvenida de parte de una joven mujer.

—Gracias por venir a nuestra tienda, espero que ustedes hayan encontrado lo que... oh, hola, Lucy, cómo te va... ¿Lincoln? ¿Eres tu? —La joven mujer se sorprende al ver a un viejo conocido suyo.

—A pasado tiempo, Haiku. Vaya que no has cambiado. —Lincoln notando que llevaba el mismo vestido morado que tanto recuerda.

—Tu tampoco te quedas atrás con el mismo polo naranja que llevas. —Apuntando la camisa naranja de Lincoln.

—Tu ya la conoces, Lincoln? —Preguntando la pequeña gótica, al ver que su hermano interactúa muy bien con su amiga.

—Así es, hermanita. Haiku y yo éramos compañeros de escuela's durante mucho tiempo. —Diciéndole a su hermana.

—Más que compañeros. —Sonriendo de manera pícara.

—¿Huh? —Lucy confundida por lo que dijo.

—¡Ah bueno! Y tú Lucy, desde cuánto se conocen ustedes dos. —Intentando cambiar el tema, ya que no quería que Lucy supiera de sus aventura privadas que tubo con ella.

—La conocí hace un año aquí en la tienda.—Lincoln se sorprende al escuchar lo que dijo Lucy.

—Así es, recuerdo el día en la que su madre vino a comprar varios libros. Parecía estar motivada en ser una autora, pero por uno de sus descuidos la pequeña se perdió y me encontró a mi jugando con las cartas de tarot. Pude ver su potencial y a la vez los gusto que ella lleva en su, y aparte era niña muy linda. —Haiku puso su palma en su cabeza en la caricia, haciendo que Lucy se sonrojara de vergüenza.

—Ya veo. —Lincoln dando una sonrisa, pero a la vez se molestó siendo que su madre le había descuidado un poco en cuidar a su hermana.

—Es por eso que aveces vengo aquí a la tienda, para leer mis libros favoritos y a la vez ser entrenada por mi mentora. —Dice Lucy contándole a su hermano.

—¿Mentora? Así que ustedes dos...

—Soy su mentora en las artes de la brujería, y no es la única. —Haiku apuntando en un lugar, señala a un grupo de góticos sentados en una mesa.

—Ya veo...? —Lincoln miró a Lucy y ve como su hermanita espera que comprara el libro, para así ir con sus amigos que estaba sentados en la mesa.

—Puedo, Lincoln. —Diciéndole con una sonrisa amorosa.

Lincoln no pudo aguantar más en verla sonreír (En la cual era raro, pero alegre al mismo tiempo)

—Está bien, Lucy, solo déjame comprar el libro. —Lincoln le da el libro a Haiku y después ella lo escanea y le dice el precio.

—Será $17,37 dólares. —Diciendo el precio, en la cual Lincoln paga con uno de veinte y después haiku le da su cambio.

—Aquí tienes, Lucy. Ve a divertirte, y recuerda que nos vamos a las 6:30 pm. —Lincoln le da el libro a Lucy, después la pequeña asiente y después se va junto con los demás góticos.

Lincoln miró a su hermana y nota como los góticos suspiraron y después dejaron que Lucy se sentara junto a ellos, le preocupaba un poco por su seguridad, pero al ver a haiku muy tranquila, dejo que la pequeña disfrutara de su tiempo, por supuesto que le tiene que hecharle un hijo de ves enviando.

—Realmente te preocupa mucho por ella, no? —Preguntó Haiku, dejando su puesto en la caja registradora y después se lleva unos cuantos libros.

—Es mi hermana menor después de todo. Es mi deber como su hermano mayor cuidar de los menores, es la responsabilidad del mayor después de todo. —Siguiendo a su vieja amiga.

—Cierto. Tienes suerte de tener hermanos. —Haiku colocaba los libros en su orden.

—Hermanas. —Corrigiéndole a su amiga.

—¡En serio! Vaya pena, pero bueno, tal vez en la otra vida tengas otra oportunidad.

Lincoln pensó lo mismo y tuvo un sueño bizarro en donde era el hermano mayor de 12 hermanos más. Y vaya caos que fue.

—Ni que lo digas. Pero no me quejo... —Lincoln recordó lo de incidente con Luna y después cambio de opinión —. Bueno tal vez un poco.

—Jeje. Puedo ver en tu rostro los problemas que hayas. —Haiku se le acercó a Lincoln y tomó su mano para después tocarlo con sus dedos, y a la hacerlo, vio los grandes problemas que tuvo que pasar, y era tan buenos como ella pensaba —. Vaya, realmente tuviste que hacer todo eso por ella.

—¿Huh? —Lincoln confundido por lo que dijo Haiku.

—No diciéndole a tus padre sobre el accidente de tu auto. En cómo confortar a Lucy en no olvidarla. Y también... así que eso es lo que realmente pasó hace un año... ahora puedo ver por qué. —Haiku soltó la mano de lincoln, y después volvió a comprar sus libros.

—Whoa. Y todo eso con tan solo ver mi palma, realmente eres buena en eso. —Impresionado por todo lo que le dijo las primeras dos —. ¿Pero que quieres decir con lo último? — Curioseado lo que vio.

—No es nada importante, lo que importa ahora es que ya todo está como debería estar, y es mejor olvidarlo que volver a dar el estrés que aún llevas guardando, en especial con esos dos pequeños detalles que no quiero mencionar. —Diciendo con un tono de disgusto y a la vez con odio en sus palabras.

Lincoln no sabía que decir, intento recordar lo qué pasó en ese año, pero solo pudo recordar tres eventos que lo había puesto fuera de su ser, y dos de ellos era algo que deseaba no recordar.

—Pero bueno, cuéntame, ¿cuánto regresaste al pueblo? —Preguntó la gótica poniendo otro libro en la section de detectives.

—Apenas vengo llegando como unos cuatro días, no esperaba que todo cambiara después de unos meses, pero lo bueno es que sigue siendo el mismo pueblo en donde crecí. —Diciendo a su amiga.

—Ya veo. —Terminando con su último libro.

—Y qué hay de ti, no sabía que trabajabas en esta tienda. —Dijo Lincoln curioseado.

—Llevo trabajando desde que comencé a entrar al colegio, ahorro para pagar mis estudios. Al igual les ayudó un poco a mi familia. —Respondió la gótica.

—¿Vives con tus padres? —Preguntó si vivía en el mismo lugar.

—Si, aunque ultímate mi padre viaja mucho en su tierra natal. Y mi madre apenas tiene tiempo para llegar a casa, así que todo el tiempo la casa está sola, tenía pensado mudarme en un apartamento, pero es mejor estar en familia, aparte que la renta está un poco cara últimamente después de instalase varios locales de restaurantes y hoteles turísticos. —Respondiendo todo a Lincoln.

—Ya veo. —Lincoln miró por la ventana de la tienda y apenas notaba que había más hoteles de lo que el recuerda y aparte nota mucha gente caminando por toda las calles del pueblo.

—Si, es algo molesto, siendo que ya no tengo la tranquilidad que antes tenia. "Suspiro" pero al menos tengo mis estudiantes para enseñarles todo lo que se, y ala vez como ser un verdadero gótico. —Sonriendo felizmente a los nuevos jóvenes de la nueva generación gótica.

—Eso lo puedo ver. Aunque no se si debería confiarte tanto con mi hermanita, sabes que Lucy lee libros con no son apropiados para su edad. —Dijo a haiku con los brazos cruzados.

—Nah, te preocupas tanto, estos libros no lleva mucho contenido explícito, aparte casi todo lo que ves son de lo más clásicos qué hay. —Mostrándole a Lincoln los números de Libros que en portada decía las edades recomendad.

Lincoln miró un libro que encontró cerca de el y vio en la portada del libro, un par de tenis todo ensangrentados, en la cual levantó su ceja y leyó el nombre del libro que decía: The long Walk. Creado por el famoso Stephan King.

—Enserio. —Mostrando el libro a Haiku y ella con una expresión nerviosa le guarda el libro y le dice:

—Que puedo decir, los libros puede llegar a inspirar tanto al lector jeje. —Haiku le da una sonrisa, pero Lincoln aún no estaba convencido si dejar que Lucy leyera esos libros que posiblemente le afecte mucho la mentalidad de la niña.

—Disculpa, alguien que pueda atenderme. —Dijo una joven chica, llamando a un trabajador de la tienda.

—El deber me llama. —Haiku salió corriendo, dejando ahora a solas a Lincoln.

Haiku llegó al mostrado y le atendió a la joven chica de cabello oscuro.

—Es todo lo que necesitas, Maggie? —Preguntó a la joven que al parecer ella conocía muy bien.

—Si... —Miró hacia atrás y noto al joven albino —. ¿Acaso el es tu nuevo novio? —Dijo en voz baja con un tono Algo pícara.

—No... aunque si salí una vez con el... y también con su mejor amigo. —Respondió haiku a la joven.

—Ob... ya veo. Así que el fue antes tu ex. —Esperando otra respuesta curiosa.

—No... pero fuimos como, amigos con beneficio. —Al decir esas palabras, Maggie se puso la piel roja al escuchar esa palabras tan atrevidas.

—Ya veo... bueno no quiero arruinar tu oportunidad con el asi nos vemos después, bye. —La joven adolece ante se marcha de lugar.

Una terminada de atenderla, haiku se regreso con el y después ve como Lincoln estaba leyendo un libro, en la cual se llamaba: el hombre invisible, creado por Ralph Ellison.

—Puedo ver que aún te interesa mucho la literatura. —Diciendo la gótica al Albino.

Lincoln cerró el libro —. Nunca pude acabar este libro, aunque creo que nunca lo haré. Pero bueno, dejando lo de Lucy, ¿qué haces para pasar tu tiempo?

Después de esa pregunta haiku y Lincoln comenzaron hablar sobre de los viejos tiempos, en la cual ambos hablaban de sus experiencias en el colegio y como planeada pasar sus vacaciones de verano. Al pasar el tiempo, Lincoln miró al reloj y nota que ya era hora de irse así que el llama a Lucy para avisarle que ya era hora.

La gótica se levanta de la mesa y se despide de sus amigos, en la cual ellos solo suspiraron de después volvieron a leer sus libros. Lincoln toma la mano de Lucy y después se despidió de su amiga haiku. Haiku mira como los dos se van de la tienda y después con una sonrisa ella se dice así misma.

—Espero que nuestros caminos crucen muy pronto, y cuando eso pase, espero que no hayas perdido tu toque encantado. —Mordiendo su labio inferior mientras se cruza así misma sus piernas, en la cual ella fantaseaba a sí misma con su lindo resplandor blanco.


Una vez llegando a la casa Loud, Lincoln y Lucy nota la camioneta, en la cual sabía que las chicas había llegado a la casa, después de eso ambos se adentra a la puerta y por sorpresa, las chicas le dan una buena bienvenida a sus dos hermanos, y después ven a Lynn caminando hacia ellos con algo escondido en su espalda.

—Lucy, espero que con esto nos perdones por lo que hicimos con tu estatua. —Dándole un regalo que era muy grande.

Lucy había olvidado completamente que su estatua de Edwin, había sido destruído por culpa de sus hermanas.

—Se que con eso no compensa mucho, y que también hemos notado que siempre te hemos ignoramos por mucho tiempo, siendo que no ponemos mucha atención a tu presencia, así que espero que nos perdones hermanita. —Luan también se disculpaba con Lucy.

—Y yo también, hermanita. —Leni también se disculpa.

—Y yo, Sister. —Luna se disculpaba también.

—Yo Literalmente me disculpo también, yo debería de ponerte más atención en vez de ignorarte, ya se que te gusta estar sola, pero no siempre es bueno estarlo, ya que también necesita de alguien en que te acompañe en tus momentos más tristes. —Lori se pone de su altura —. No quiero que piense que nosotras no te importamos porque realmente nos importas.

—Así es Hermanita. —Linka se acercó a Lucy —. Tu sabes que siempre estaré a tu lado en lo que necesites.

—Solo pídelo y nosotras te ayudaremos en lo que necesites —Agregó Liberty.

—Si quieres puedo cuidar a colmillos. —Dijo Lana, ofreciendo cuidar de su mascota.

—Mientras que no me asustes, puedo ofrecerte de mis servicios. —Dice Lola con un tono neutral pero a la vez con algo de consideración.

—Shi quieresh, puedo ayudarte a traer varíash criatura tridimensionalesh, aunque eso me tardaría variosh añosh en alcanzar tal logro. —Diciendo la genio, mientras que los otros hermanos pensaba el horror que traería a la casa.

—Poo poo! —Dijo Lily felizmente a su hermana Lucy.

Lucy quería llorar de alegría, al saber que sus hermanas estaría siempre a su lado, tal como dijo Lincoln: Me di cuenta de que, aunque ellos no tenga tiempo para mí, yo sabía que todos estaríamos allí el uno para el otro, y quiero que recuerdes algo, Lucy. Que cada vez que sientas esto, solo ven a mí y recuerdes que siempre estaremos allí para ti, y que nunca jamás sentirás olvidada.

—Vamos, Lucy. Ábrelo! —Dijeron las hermanas al mismo tiempo

Lucy tomó el listo y después desenvolvió el regalo, abre la tapa de la caja y se sorprende al ver una estatua de Edwin, una que se parecía mucha a la que tenía antes.

—Chicas, ustedes. —Sorprendida por el regalo.

—Literalmente nos tardamos mucho en encontrar una idéntica. —Diciendo la hermana mayor

—Si, ósea. Había muchas de ellas, pero no era del mismo tamaño.

—Así que fuimos en cada tienda a buscar uno que fuera idéntico a la que rompimos. —Dijo Luna.

—Si, buscando tantas cabezas que casi perdimos las nuestras, jejeje. Pero enserio, casi nos arrancamos nuestras cabezas siendo que fue difícil encontrar una igualita. —Dice Luan.

—Aunque eso me sirvió de ejercicio de tanto correr por cada tienda. —Comentó Lynn.

—No te imagina lo cansadas que es amos. —Dijo Liberty aún cansado y viendo que aún llevaba gotas de sudor en la frente.

—Tuvimos que checar en línea y haber si había uno disponible en la tienda. —Linka mostrando su laptop.

—Pero al final encontramos una, pero hubo alguien que lo quería comprarla. —habló Lana, pero después vino Lola.

—Así que le tuve que amenazar a esa persona que dejara esa cabeza, si no quería que le arrancara la suya. —Dijo Lola de manera amenazante que hasta Lincoln sintió escalofríos al escuchar lo que dijo su hermanita.

—Y graciash a esho la seguridad vino, pero no antes lograr comprarlo y salir huyendo del lugar exitosa huida. —Agregó Lisa acomodando sus anteojos.

—Poo poo! —Riendo la bebe al recordar las lucirás que hicieron sus hermanas.

Lincoln no sabía si orgullecerlas o regañarlas por meterse en problemas en la mall.

—Gracias, chicas. —Lucy dijo, sacando varias lagrimas de su rostro, y después todas las hermanas abrazan a Lucy.

Lincoln estaba feliz por ello, tal vez las chicas si se merecía tener una segunda oportunidad, tal vez...

—Eso fue un gran detalle, chicas, realmente estoy muy orgulloso de ustedes. —Lincoln se acercó a todas sus hermanas y después el les da un gran abrazo a todas.

Todas las hermanas se ruborizaron por el abrazo fraterno de su único hermano mayor, y también notaron lo fuerte que era sus músculos que hicieron que muchas de ellas casi se quedara desmayadas por lo masculino que era su hermano.

Al terminar el abrazo, Lincoln se separa y fue a tomar su asiento en el sofá, después las hermanas hicieron lo mismo. Pero la única que no estaba sentada era Luna, ya que ella se sentía avergonzada, siendo que aún tenía la culpa por lo que hizo ayer en la noche.

Quiero disculparme con el de una forma... tal vez si le hago una canción... no eso sería sencillo. Pero que debo hacer. Ojalá pudiera pensar en algo para que así me puedas perdonar... tal vez necesito de alguien que me ayude. Y creo saber quién me ayudará. —Luna se va de la sala y después comienza a llamar a alguien.

—¿Hola, quien habla?

—Hola, Big sis, soy yo, Luna. He oído que estás en el pueblo.

—¿Luna? Realmente eres tu? vaya cuánto tiempo Little sis.

—Igualmente... Tabby.


Fui, vaya que por fin acabe, lamento mucho por la tardanza pero aquí está el capituló. Normalmente quería hacer este capituló con 4,000 palabras, pero de nuevo volvió la inspiración y por desgracias tuve que extenderlo. Así que esto capituló contuvo casi de 7,400 palabras, más palabras que el capituló anterior. A este paso creo que haré capítulos más largos.

Bueno como les pareció el capituló, se que era puro relleno, pero estoy haciendo que el arco sea algo extensivo lleno de amor fraternal y a la vez llegando nuevas rivales para las hermanas Loud.

Ahora que Tabby y Haiku están en el juego, ya sabrán quien será la siguiente en parecer. Así que ya se viene lo que muchos quieren, pero eso tendrá que esperar en el siguiente capituló.

Ahora a contestar los comentarios.

334wii: Yeah, and they will keep coming more.

J0nas Negera: Agradezco mucho que siguieras con la historias y que alcanzarás a llegar todo hasta.

Este Lincoln es como el hermano soñado, un hermano que cuida y ayuda a los demás (Algo que Lori debería aprender de el, en vez de esperar por el momento o solo lo hace por culpa)

Y sobre el Lemon, vaya no me esperaba que te gustara, lamento mucho que sientas culpa, siendo que esto sería muy disturbio para ojo del lector. Y si, me inspire todo esto en el libro de "Eso", The Stephan King. Solo que algo diferente por supuesto.

Al principio tenía pensado que Luna tendría una de las peores experiencias qué hay cuando ella fue al concierto a sola, pero al analizar mucho el personaje de Mick Swagger, decidí no llegar poner nada de violacion siendo que el rockero no es mala persona, aunque eso si que el resto de la banda podría hacerlo algo, pero eso efectuaría mucho la drama de la historia y ya eso sería extender más la historia.

Entiendo muy bien porque Lincoln decidió cubrir a Luna en vez de regañarle, siendo que destruyó su auto, pero hay que recordarle que siempre Lincoln encuentra una forma de perdonar a sus hermanas, pero obvio que no se lo dará así de fácil.

Y una vez más, lamento por la trauma XD.

Hisworld39: Gracias por el interés.

Dark-Mask-Uzumaki: Si vi tu voto en el wattpad. Al principio pensaba que Lucy tendría la victoria, pero al ultimo segundo mucha gente votaron por Luna y por eso ella quedó la ganadora de la votación.

Ni te imaginas, tenía muchas ideas en cómo quedaría las hermanas, Lynn tendría una experiencia inobidable, pero al final llegaría en un punto en donde todo lo que ella creía en el deporte se desvaneciera por completo. Luan disfrutaría en de los mejores días en el circo, pero a la vez tendría en de las peores críticas de su vida como carrera de comediante, y Lucy conocería a su autora favorita, pero su inocencia quedaría marcada de por vida.

Leni no siempre será dulce e inocente. Desde que se fue su hermano, ella temia que Clyde vendría a intentar conquistarla. Tabby no será la única que complicará más los problemas con las hermanas Loud.

Bueno eso sería todo, sin más que rellenar, nos leeremos en el siguiente capituló.