Storm y el resto de los profesores intentaron que John y Tabitha se quedaran en la mansión, pero el temor de volver a las batallas era demasiado intenso y las ideas de los X-men no eran compartidas por el dúo.

-Llevamos años sin conflictos con los humanos- había argumentado Storm.

-Además no les ofrecemos ser parte de los X-men- agregó Rogue-. Solo queremos que des algunas clases de literatura a los alumnos, John. Y Tabitha puede ser la maestra de gimnasia.

-Incluso puede impartir una clase de defensa personal- sugirió Ángel, que parecía ser el admirador numero uno de la rubia.

-¿Qué opinas?- Boom boom le preguntó por lo bajo a Pyro, que no soltaba su mano.

-Siempre podemos escapar en medio de la noche sin decir adiós- murmuró con una pizca de humor.

-No volveremos a pelear ¿verdad?- le preguntó con un brillo de temor en sus ojos azules.

-No, ni de broma- prometió con una sonrisa cálida. Ella asintió. No necesitaban decirse más-. Podemos dar clases de forma periódica, pero no nos quedaremos- John afirmó en voz alta para que los presentes escucharan.

Todos sonrieron victoriosos.


-Oigan chicos, les presentó a Remy LeBeau- Rogue señaló al hombre de ojos rojos que tallaba cartas a su derecha.

-Un placer- Tabitha trató de estrechar la mano del cajún-. Soy Tabitha.

-Llámeme Gambito, por favor chéri- aceptó su mano sin estrecharla, solo la giró para besar el dorso.

-Y tu mejor llámame Boom boom- replicó ácida-. Él es St. John Allerdyce- señaló al castaño que jugaba con el mechero llevando el ceño fruncido. Dio su nombre completo solo por malicia hacia el nuevo mutante.

-Llámame Pyro- murmuró molesto. El cajún soltó lentamente la mano de la rubia, como si temiera una reacción violenta del hombre frente a él.

-¿Tu eres Pyro?- parecía gratamente sorprendido-. Una leyenda viviente- farfulló sonriente.

-Una muy peligrosa leyenda viviente- agregó John amenazante.

-Así que, Gambito- Tabitha interrumpió la pelea de los machos alfas-. ¿Cuál es tu don?

-Puedo cargar los objetos de energía cinética.

-Ajam… muy bonito… Creo que sería mejor una demostración.

-Será un placer- Remy tomó una carta entre sus dedos haciendo que comenzara a brillar.

-Remy, no creo que sea una buena idea- Rogue trató de detenerlo, pero era demasiado tarde, el cajún arrojó la carta al centro del salón, donde estalló dejando un regadero de objetos.

La sonrisa de Tabitha era deslumbrante. Ella amaba las explosiones.

-¿Quieres entrenar después?- daba pequeños saltitos en su lugar.

-Lo que quiera, chéri- aceptó.

-Cuidado, Franchute- John y Rogue replicaron al unísono. Luego ambos se sonrieron.

-No se preocupen, solo le patearé el trasero- Boom boom les aseguró arrogante.

Aunque no fue así. Se volvió un entrenamiento periódico. Ambos eran muy buenos y se divertían juntos. Despertando los celos de John y Rogue ante la increíblemente buena dinámica de ambos. Una muy peligrosa dinámica juntos.


Los alumnos se habían enterado de que Ben Fire era nada más y nada menos que John Allerdyce, mejor conocido como Pyro.

Shoot fue quien increpó al pirómano, acusándolo de estar tomándoles el pelo a todos, al fingir ser un mutante de cuello azul. Esto hizo que los ex miembros de la Hermandad decidieran que no podían estar fingiendo ser quienes no eran. Realizando una reunión en donde se les informó a los alumnos la verdad.

-Eres parte de la historia- Shoot sonreía sorprendido. Realmente no se esperaba que sus deducciones fueran correctas, pero le alegraba que así fuera.

-¿Cómo sabemos que no nos traicionarás de nuevo?- preguntó un niño que controlaba la tierra, Cooper era su nombre.

-No puedo traicionarlos… porque no estoy de su lado- replicó arrogante. No podía evitarlo-. El hecho de que no soy de la Hermandad no quiere decir que sea un X-men- les explicó-. Yo no creo en lo que les enseñó Charles Xavier. Los mutantes merecemos nuestros derechos. Somos superiores y los humanos nos tratan como escoria…- más de un niño lo miraba con miedo-. Pero yo no soy el que va a encabezar la revolución que es necesaria. Estoy cansado de luchar, solo quiero algo de paz… Y si sus maestros me prometen que las clases que impartiré no tienen nada que ver con las peleas, me quedaré… es divertido hablar de libros con ustedes- elevó un hombro-. ¿June?- llamó a la rubia que tenía los ojos llenos de lágrimas.

-No miente- aseguró.

-No les pido que me quieran- dijo John-. Pero sí les pido que acepten que de clases aquí… luego pueden odiarme cuanto quieran- les concedió.

Sesee se puso de pie.

-Si continuas escribiendo te puedo perdonar- sonrió ampliamente.

-No dejaré de escribir, no te preocupes- sonrió de lado.

Con el pasar de los días parecían haber aceptado a John nuevamente. Los niños habían aprendido bien las enseñanzas del difunto Charles Xavier.


Tres meses después, las noticias comenzaron a inundarse de títulos que llevaban la palabra "mutante" repetidas veces.

Los mutantes cometían delitos, desaparecían o eran considerados peligrosos. Se abrían nuevamente el debate sobre ellos.

Resurgían viejos temores.


-¿Qué tal las cosas con Gambito?- John interrogó a Rogue en una de sus escapadas al techo. Habían recuperado su vieja tradición.

-Estamos saliendo- susurró sonrojada.

-¿Logan ya lo amenazó?- bromeó. Empujando hacia atrás la decepción y los celos.

-Aún no se lo digo. No es nada serio.

-Bien… entonces me veré obligado a tener unas palabras con él.

-¡John!- chilló ella entre risas.

-Oye, es mi deber de hermano mayor… o algo así- farfulló sin creerse sus propias palabras.

-No seas duro con él- le pidió.

-Eso dependerá de él.


Aumentaban las desapariciones mutantes y los delitos con ellos como protagonistas.

-Es sospechoso- comentó Mystique. Sus ojos azules ahora eran verdes y su cabello negro era más bien castaño. Con un poco más de tiempo recuperaría sus antiguos rasgos.

La mutante se había vuelto una visitante regular. Veía a Kurt, Tabitha y John, e inclusive intercambiaba conversaciones con los demás X-men, aunque Logan seguía esquivo.

-De repente los mutantes se vuelven el foco de la atención- replicó John.

-Hay que estar alertas.

N/A: Bien, review, por favor. Serán respondidos en el siguiente capítulo, ya saben. Quedó muy corto el capítulo ¿verdad?

Subí una historia: "El espejo le mintió", de solo dos capítulos (no sé si tiene un nombre ¿two-shoots?) es de Pyro y QuickSilver. Una historia con pareja homosexual y mucho drama. Tenía ganas de escribir algo así, nunca lo había hecho. Se los agradecería si pasan y dejan alguna opinión para saber que tan mala soy en ese género.

En el próximo capítulo: Bestia les informa a los demás en qué situación se encuentran los mutantes con respecto a la opinión del gobierno; además Pyro tiene una plática con Gambito.

Ahora, a responder mis amados reviews:

Saphira Casterwill: Hola, cielo. Me alegro que no te esperes lo que está pasando y que te guste.

John no le rompió la cara a Bobby, pero cuanto menos lo amenazó y lo obligó a decirle a la Belleza sureña la verdad. Quizás reciba su merecido... mmm...

El cajún es querible. En los comics es el verdadero amor de Rogue lejos, pero esta es mi historia... y no sé a dónde va XD

No sé qué va a pasar con las parejas, en serio. Tengo un problema: realmente adoro a John y Rogue, entonces me es dificil establecer con quienes estarán. Es algo que voy viendo sobre la marcha, pero no lo sé aún. No te cases con ninguna teoría por ahora.

Gracias por tus palabras, siempre me sacas una sonrisa enorme, enorme y mi familia pregunta qué diablos pasa conmigo. Gracias, en serio.

Guest: Hola. Realmente me siento mal, porque no he comprendido tu review. Lo siento, en serio :( Por las dudas te digo que aparecerán Sentinelas, si ayuda en algo. Saludos y si dejas reviews te responderé, ya ves.