Hola!
Debo agradecer a Britney y Yaz por su aguante, corrección, aliento, apoyo y mil motivos más! Son genias las dos, las quiero!
A Susy que se pone al día con esta historia (Lo que hace la amistad ajajaja) y por supuesto, también a la yegua loca! ¡Va por ustedes!
¡Sin más rodeos les dejo el capítulo!
Disfruten ;)
Capítulo 8: ¡Mierda!
Había sido horrible explicar a Oliver que había reconsiderado su propuesta y lo mejor por un tiempo era que siguieran como amigos. Ella estaba enfocada en su trabajo y en un objetivo. Harry Potter. En lo único que podía pensar era en devolver la humillación que él le había hecho pasar. Y le devolvería cada sensación amarga... de eso estaba segura.
Desde aquella fatídica noche Harry no se había separado de ella, él salía del ministerio y pasaba por ella al hospital, compartían un par de horas hablando de todo y luego la dejaba en su casa. A veces los fines de semana él se quedaba hasta tarde en casa de la pelirroja, o cenaban en restaurantes... debía reconocer que Harry siempre se mostraba amable y cariñoso con ella, el desafío por ganar siempre estaba latente entre los dos, salvo que los premios eran diferentes. El triunfo para Harry significaba conocerla más y más, y para Ginny cada pequeña victoria era un centímetro más cerca de la humillación para él.
— Lily me ha llamado toda la semana y por trabajo no he podido hablar con ella, me deja mensajes en recepción diciendo que no es nada urgente, pero me preocupa su insistencia.
— Cariño, ayer te dije que no hicieras caso de las locuras de mi madre — Decía Harry sentado en el cómodo sillón de Ginny color escarlata, mientras apretaba el botón del control remoto sin apartar la vista del televisor.
— ¿Y si es algo urgente?
— Se habría presentado aquí
— Siempre eres tan descuidado con tu familia — Murmuró Ginny perdida en unos papeles que había traído del hospital, Harry frunció el ceño y se giró en el sofá para observarla.
— No soy descuidado con mi familia.
— Lo eres todo el tiempo y no sólo con respecto a tu familia, mi crítica abarca todo aspecto, Potter — Manifestó Ginny aún sin alzar la vista. Harry la observaba confuso.
— Claro, entiendo... ¿A qué mierda viene esa opinión tan odiosa, Weasley?
— No es odiosa, es honesta, es una apreciación ante la cual podrías analizar tus actos y obtener un aprendizaje... — Ginny se acomodó las gafas sin montura mientras rebuscaba algo entre los papeles —... y si me permites ser honesta, sería algo estupendo viniendo de ti — Harry lanzó el control sobre el sillón y se levantó para enfrentarla.
— No soy un maldito paciente tuyo Ginny, odio cuando...
— Es obvio que no eres mi paciente...
— ¿Te escuchas? ¡Siempre criticando todo y a todos, cómo si tú fueras perfecta!
— ¡Por supuesto que no lo soy! — Soltó ella dejando los papeles sobre la mesa y mirando por fin los ojos de Harry — Pero siempre intento hacer lo correcto, siempre estoy pendiente de mi trabajo y de mi familia, me preocupa no saber qué es lo que Lily necesita...
— ¡Por favor! — Resopló Harry molesto, dejando ambas manos en la cintura — Lo último que debiera preocuparte son las tonteras de mi madre — Ginny boquiabierta se quitó las gafas y con cuidado las dejó sobre la mesa.
— ¿Y según tú, qué debería ser lo primero en mi lista de prioridades? — Harry la fulminó con la mirada y aún así con decisión se acercó a ella.
— ¡Yo! — Declaró Harry casi con desesperación. Sin embargo Ginny soltó una carcajada carente de alegría.
— Olvidaba tus ganas enfermizas por ser el centro del universo — Decía Ginny señalando a Harry con su dedo índice mientras él la observaba con exasperación — ¡Eres un maldito arrogante! ¡Un idiota!
— Tienes toda la razón...
— ¡Hasta que al fin lo reconoces! mañana traeré una estrellita y la colgamos junto a los imanes del refrigerador — Lo interrumpió Ginny mordaz.
— Sabes dónde te puedes meter la maldita estrellita...
— ¡Eres un grosero!
— Y tú una bruta que no entiende que trato de decir — Resolló Harry mirándola a los ojos.
— Es que nunca tratas de decir nada, te limitas a decir estupideces todo el tiempo pensando que la vida es un chiste cuando en realidad hay un mundo de responsabilidades ante las cuales hacerse cargo, y tu familia es uno de esos compromisos por si no te has dado cuenta — Harry la miró unos segundos a los ojos y asintió. Fue hasta la silla en la que estaba su chaqueta, la tomó y volvió a mirar a Ginny.
— Cómo siempre la señorita Weasley tiene la razón — Expuso él moviendo las manos mientras en su rostro aparecía una sonrisa fría — Tú y yo jamás nos debimos plantear estar juntos, tan sólo la idea es absurda...
— Yo jamás he dicho eso — Se apresuró en decir la pelirroja, asustada al ver las tremendas posibilidades de que su venganza no terminara por concretarse.
— No lo dices directamente, pero la opinión tan ácida que tienes de mí lo dice todo...
— Te apresuras con tus alocadas ideas y formas un concepto erróneo...
— Yo te diré que es erróneo... ¡Ésta estúpida relación que me esfuerzo en tener contigo!
— No es descabellado lo que hay entre tú y yo.
— Incoherente, insensato, irracional, incongruente... no eres la única que puede dar sinónimos en una conversación...
— ¡Por Dios Harry!
— ¿Qué? — Ginny sonrió ante la actitud infantil de él. Ese último tiempo debía admitir que la locura de Harry la contagiaba en cierto modo. Sólo él provocaba sonrisas en ella que no tenían una razón concreta, a veces simplemente recordaba las conversaciones disparatadas que tenía con él en su consulta a primera hora de la mañana y ocurría el milagro... ella sonreía.
— Tienes razón, a veces soy un poco "intensa"...
— Eso no está mal, pero... ¿Un poco?
— Tampoco te pases.
— Está bien, sólo un poco — Sonriendo se acercó a Harry y sin pensarlo mucho le dio un suave beso en los labios. Él la miró a los ojos y sonrió — Eres un caso lechuza...
— Touché alcohólico.
— Tienes un concepto erróneo de mí y espero que eso cambie.
— Harry...
— Ginny si eso no cambia esto no va a funcionar
— ¿Nunca nos vamos a entender sin que existan peleas entre los dos?
— Las peleas contigo me parecen excitantes...
— Te hablo en serio...
— Yo también...
— Harry, ¿Quieres... ? — Él sonriendo tocó la pequeña nariz de Ginny con su dedo.
— Sí, estoy calie...
— ¡Harry!
— Lo siento — Ella negó con la cabeza e inevitablemente sonrió — Si te soy honesto me muero por estar contigo, pero...
— ¿Pero?
— Llegaremos a ese momento cuando tú quieras.
— ¿Lo dices en serio?
— ¿Prefieres que ponga alguna clase de sedante en tu vaso de agua y me aproveche de ti?
— Preferiría que fueras más activo y consiguieras excitarme lo suficiente — Harry esbozó una sonrisa peligrosa y Ginny se ruborizó por su atrevimiento.
— Vas a estar en serios problemas cuando llegue tu momento Ginevra — La besó con desesperación y Ginny disfrutó de ese beso como nunca había disfrutado tanto de algo en la vida.
— Sabes que me encanta resolver problemas, Potter...
— Maldición lechuza... — Suspiró besando el cuello de la pelirroja.
— Mañana...
— Paso por ti y juntos llegaremos a La Madriguera...
— ¿Preparado para enfrentar a la familia? — Harry la miró a los ojos.
— Cómo nunca, ¿Tú?
— Cómo siempre — Ambos sonrieron.
— Esa es mi chica
Después de un último, largo y profundo beso Harry abandonó la casa de Ginny, dejando a la pelirroja sonriendo y... anhelando presentar a Harry Potter como su novio a su familia y su corazón se aceleró emocionado... y su venganza no tenía relación con la alteración de su corazón.
Alcohólico&Lechuza
— ¿Trajiste el helado que te pedí?
— Mierda...
— Sólo te pido una cosa Harry — Susurró Ginny molesta.
— Descuida, ahora mismo voy a comprar el dichoso helado...
— No te molestes, ya lo hice — Harry miró el perfil de Ginny frunciendo el ceño.
— ¿Por qué carajos...?
— Esa boca...
— ¿Por qué me preguntas por el jodido helado si tú lo traes?
— Siempre te olvidas de las cosas — Harry se detuvo un segundo antes de cruzar el umbral de la puerta abierta de la cocina de la Madriguera, Ginny al reparar en que él no avanzaba también se frenó — ¿Qué?
— Actúas de una manera preventiva que me... Vas un paso delante de mí como si ya supieras que la voy a cagar de alguna u otra manera.
— No es eso...
— Es así, Ginevra — Sondeó él.
— Me gusta el control, además nosotros nos comprometimos con el postre...
— Eres tan frustrante, Lechuza.
— ídem...
— Déjate de joder — La paciencia de Ginny había muerto ante la ineptitud de Harry.
— ¿Qué yo me deje de joder? ¡Merlín Potter! Si mi madre nos hubiese pedido una botella de vino hasta la traes con un moño de regalo, pero...
— ¿Por qué tienes que chillar todo el tiempo?
— ¿Por qué tienes que ser idiota todo el tiempo? ¿No te cansas?
— Veo que las discusiones no acabarán — Sonrió Sirius.
— Gracias a Merlín, las comidas no se volverán aburridas — Secundó James.
— James, Sirius, es un placer verlos — Saludó la pelirroja ruborizada al ser descubierta.
— ¡Qué alegría ver al par de...!
— ¡Harry! — Se horrorizó Ginny.
— ¿Qué? Iba a decir "Par de buenos amigos" — Se encogió de hombros el joven, Ginny resopló molesta y se encaminó dentro de la casa. Sirius y James miraron divertidos a Harry.
— ¿Es verdad? — Preguntó ansioso James.
— ¿Qué cosa?
— Que estás de novio con la niña...
— ¿Qué niña? — Sirius le dio un fuerte golpe en la cabeza.
— No te pases de listo mocoso, ¿En serio esa mujer puso los ojos en ti? — Harry deslizó las manos en los bolsillos del pantalón y sonrió petulante.
— Pues todos sabían que ese odio injustificado de Ginny era resentimiento...
— ¿Resentimiento?
— ¿Nunca notaste esa tensión sexual?
— Calma tus callosas manos sol sonriente — Intervino una voz, los tres hombres se giraron y vieron la alta figura de Ronald Weasley.
— Imaginaba que esto sería así
— ¿A qué te refieres Harry?
— Tener esta conversación sobre tu hermana.
— Cada vez que te vea cerca de mi hermana vas a aplaudir Potter — Determinó Ron y los otros tres rieron.
— Jamás haría algo que ella no quisiera Ron... es tu hermana — Recalcó como si con eso firmara un acuerdo de confianza entre los dos. El pelirrojo asintió sin dejar de mirar a su amigo.
— Debes explicar eso seis veces más... eres de la familia Potter, pero ella es nuestra hermana.
— ¡Auch! — Exclamó James.
— Eso dolió — Añadió Sirius sonriendo. Ron sonrió y Harry asintió tragando ruidosamente.
Los cuatro caminaron hacia el patio donde estaba el resto de la familia alistando la mesa entre bromas y advertencias hacia los gemelos. Ted Lupin corrió emocionado a los brazos de su padrino en cuanto lo vio y Harry con una ancha sonrisa lo levantó.
— ¡Compañero!
— ¡Padrino! — Rieron los dos.
— ¿Cómo te fue en el paseo?
— Me porté pésimo...
—Entonces lo pasaste bien...
— ¡No le digas que está bien Potter! — Gruñó Tonks mientras agitaba la varita y varias sillas aparecían rodeando la larga mesa.
— Es apenas un niño...
— Tiene siete años...
— Tengo derecho a vivir mi vida — Intervino Ted haciendo reír a carcajadas a su padrino.
Unos metros más allá Ginny observaba la escena con una pequeña sonrisa en los labios, a veces los disparates de Harry resultaban... adorables y terroríficos a la vez. Esos instantes de dulzura significaban que ella olvidara un poco, sólo un poco, su venganza. Debía evocar sus palabras, la rabia y el odio que él siempre utilizó para denigrarla, necesitaba humillar y destrozar a Harry Potter.
— No me di cuenta antes que te ves preciosa cuando estás perdida en tus pensamientos — Susurró una voz cerca de su oído y el roce de esa espiración hicieron que se estremeciera. Cerró sus ojos y maldijo su falta de control.
— Pensaba en ti — Sonrió ella girando su cuerpo para mirar los ojos de Harry, él sonrió.
— Respuesta correcta, Weasley —
Media hora más tarde todos disfrutaban, como siempre, de la excelente comida, la agradable conversación y... las interminables discusiones de Harry y Ginny, que sin embargo terminaban con una sonrisa y la felicidad absoluta para Lily y Molly.
— Creo que llegó el momento...
— Momento de la verdad...
— La verdad ahora — Decían Fred y George. Harry carraspeó y Ginny sonrió... estaba esperando ese momento. Quizás podría hacer, incluso, que ese momento fuese más desagradable para Harry.
— Tienen razón, bueno, si te refieres a la relación sin nombre que tengo con Harry.
— ¿Sin nombre? — Interpeló Molly y Harry miró asustado a Ginny.
— Eso he dicho, madre
— Eso no fue lo que sol sonriente me dijo hace unas horas — Interrumpió Ronald mirando a su amigo mientras sus orejas enrojecían furiosamente. Harry carraspeó.
— Deja de llamarme así, ¿Quieres?
— ¿Nos vas iluminar, Potter? — Interrogó Bill con Victorie en sus piernas.
— Estoy segura que Harry nos dirá qué pasa...
— ¿Te sientes bien, cielo? — Consultó Ginny con una sonrisa traviesa en los labios que Harry advirtió.
— Por supuesto — Respondió nervioso y la pelirroja amplió su sonrisa.
— Entonces ¿Qué pasa? Hace unos días Lily aseguró que ustedes mantenían una relación...
— ¡Merlín Arthur! — Lo reprendió Lily ruborizada.
— Quizás Harry quiere hablar en privado...
— No, si vamos a hablar lo haremos aquí, con nuestra familia reunida — Aseguró Harry con voz temblorosa, pero decidida. Tomó la mano de Ginny y miró a cada hermano de la pelirroja, ella estaba horrorizada y ruborizada.
— Ese es mi hijo — Sonrió James orgulloso. Molly miró a su amiga, la tomó de la mano y Lily asintió. Amabas estaban a punto de llorar.
— Sabía que cuando llegara este momento iba a llorar...
— Pero madre, aún no comienzo...
— ¡Cierra la boca y déjame disfrutar del momento!
—¡Años esperando! — Secundó Molly, Arthur bufó y se acomodó en su asiento.
— ¿Decías Potter...? — Apremió Sirius. Ginny se giró para mirar escandalizada a Harry.
— No es necesario — Susurró ella sólo para que él la escuchara.
— Claro que lo es...
— En serio...
— Me desafiaste Lechuza...
— Nunca pensé que se armaría tal espectáculo...
— Sólo disfruta del show que armaste, bonita — Harry se levantó arrastrando la silla provocando un sonido seco. Para espanto de Ginny él se arrodilló. Molly se llevó una mano al pecho y Lily ahogó un jadeo.
— ¡Te dije que trajeras la cámara para grabar este momento! — Le espetó a su marido en un susurro que sin embargo todos escucharon. Harry sonrió y miró a Ginny... una sensación agradable se apoderó de él.
— Lo que hay entre tú y yo es... un sueño — Suspiró divertido, Ginny entornó los ojos notando el sarcasmo, sin embargo el resto miraba la escena sin pestañear — Quizás nadie hubiese creído posible esto, pero esa palabra jamás estuvo en mi vocabulario y sé que en el tuyo tampoco. Admiro cada faceta de ti, y la mayor parte del tiempo me vuelves loco, pero es eso lo que me cautiva cada día Ginevra Weasley — No sabía de dónde salían esas palabras, pero le aterró pensar que en el fondo eran verdad. Esa mujer los trastornaba cada día un poco más y eso le gustara admitir o no, le encantaba — Me gustaría hacer una pregunta en frente de nuestra familia cariño, a pesar de que estamos juntos y cómo bien dijiste hace un momento jamás lo hemos oficializado y sería perfecto hacerlo frente a las personas que más queremos — Ginny asintió embobada — ¿Quieres ser mi novia y ser felices? Porque cariño, con sólo sostener tu mano me haces el hombre más feliz del planeta... — El estridente sollozo de Lily interrumpió el monólogo de Harry, James la abrazó y ella se refugió en el pecho de su marido. Ginny carraspeó y se tomó un segundo para calmar las emociones que el discurso de su "novio" había alterado... demonios si había creído cada palabra la muy estúpida "Venganza Ginevra, venganza" Se recordó con desesperación.
— Por supuesto que quiero ser tu novia... cariño — Sonrió ella, Lily que había alzado la cabeza para ver la respuesta de Ginny volvió a sollozar y refugiarse en el pecho de James. Harry sonriendo se levantó e hizo que su novia también lo hiciera, ambos se miraron a los ojos... entonces Harry le dio un dulce beso en los labios y la abrazó.
— ¿Qué te pareció mi discurso, cariño? — Preguntó divertido.
— Eres imposible, Potter
— No me desafíes
— Es una lástima, porque lo haré cada segundo de tu existencia — Harry soltó una carcajada.
— Quizás, por eso es que me gustas tanto...
— Probablemente.
— No te imaginas las ganas que tengo de...
— ¡Harry! — Susurró molesta y el sonrió divertido.
— ¿Por qué siempre piensas lo peor?
— Nunca sé que vas a decir o hacer...
— Sólo quiero que este día termine para ver esa película que tanto te gusta mientras acaricio tu cabello — Ginny sonrió mirando los ojos de Harry... olvidando todo — Te pierde tanto esa película y yo me pierdo cada vez que sonríes de esa manera Lechuza...
— La última palabra le quitó el romanticismo a todo.
— ¿Eres romántica?
— No, pero...
— ¡Mi niña! — Lily de un empujón se interpuso en el cálido abrazo entre la pareja y se abalanzó sobre la pelirroja, Harry bufó y maldijo a su madre por unos segundos. Amabas familias felicitaron a la joven pareja, aunque esa chispa y química para las peleas jamás abandonaron a Harry y Ginny, deseaban que fueran felices... Juntos eran mágicos, el complemente perfecto.
Ginny observaba cada movimiento de Harry, se dio cuenta que no era fanático del té, y que un postre lo devoraba en menos de tres minutos, las charlas de Quidditch lo perdían al igual que Ted. Se esmeraba por ver una sonrisa en los labios de su ahijado, era cariñoso con los niños y a diferencia de lo que ella pensaba, era completamente dedicado a su familia. Estaba pendiente de ella, pero también le daba el espacio que ella necesitaba... "Mierda"
Cada vez que sus miradas se encontraban él le guiñaba un ojo y ella respondía con una escueta sonrisa y él suspiraba aún más divertido "Mierda"
Pudo observar también que Harry dejaba que Lily lo acariciara mientras hablaba con su padre acerca del trabajo, y que incluso él la sorprendió mientras lo miraba y con un gesto divertido la hacía sonreír... sí... "Mierda"
Su teléfono celular comenzó a vibrar anunciando un nuevo mensaje por whatsapp
"Sonríe Lechuza :D"
Era Harry y sin poder evitarlo sonrió.
— ¿Preparada para ver esa película? — Preguntó Harry sonriendo. Ella asintió — Perfecto, pasamos primero a un local y compramos palomitas de maíz y...
— ¿Coca-cola? — Aventuró Ginny.
— ¡Coca-cola!
"¡Mierda!"
Qué les parece? Ginny al parecer está sucumbiendo a los encantos de Harry... ya veremos que sucede ;)
¡Espero sus comentarios! ;)
¡Gracias!
