Capitulo 8 Brasil

Ambos bajaron del taxi cogidos de la mano, pronto se encontraron con Roberto, Adriano y algunos otros que venían de casa de Marian…

- ¡Hola chicos y chicas! -dijo Oliver.

- Un poco más y llegas tarde Oliver -dijo Adriano.

- Aún falta un rato para salir… exagerado -dijo Oliver.

- ¡Patty, Oliver!, quería regalaros unas pulseras, que hice yo misma, a vosotros también, ya se las he dado a los demás. Sé que no es comparable a todo lo que vosotros habéis hecho por mí, pero me gustaría que las aceptarais, son dos para cada uno, del mismo color, y yo siempre digo que cada miembro de la pareja lleva una del mismo color estarán juntos para siempre.

- Muchas gracias Marian.

- De nada chicos.

- Toma Patty, la mía es roja y la tuya azul… intercambiémoslas… los dos llevaremos la roja en la mano izquierda y la azul en la mano derecha, ¿te parece?

- Claro cariño… los dos se las pusieron el uno al otro…

Pasajeros del vuelo 2351 con destino Brasil embarquen por la puerta 206.

Bueno, debemos irnos ya -dijo Roberto.

- Sí -dijo Oliver, despidiéndose de todos y todas, y abrazando y besando fuertemente a Patty.

- Sí -dijo Marian. Lamento haberos conocido en estas condiciones chicos y chicas… muchas gracias por toda la ayuda que me habéis dado… espero poder veros de nuevo algún día… y que sepáis que a pesar del poco tiempo que hemos pasado juntos, os considero amigos míos.

- Marian, toma esto -dijo Adriano entregándole una libreta. Aquí tienes direcciones y teléfonos de toda la gente amiga de Roberto, mía y de algunos de los chicos como Tom, Benji y Mark… por si necesitas en algún momento ayuda o volver a irte… acude sin pensarlo si lo necesitas.

- Está bien… gracias de nuevo a todos… dijo yendo uno por uno de los chicos y chicas dándoles un abrazo y dos besos. Cuando llegó a Adriano, le dijo:

- Gracias de todo corazón Adriano… por todo… nunca podré agradecéroslo lo suficiente… ¿podrías encargarte tú de darles a los que faltan las pulseras de mi parte? Y también les das las gracias por todo.

- Claro… tranquila. Cuídate ¿de acuerdo?

- Lo haré, lo prometo.

- Vamos Oliver, Marian… o perderemos el vuelo… -dijo Roberto.

- Sí -dijeron los dos a la vez.

- ¡Que vaya bien Oliver! Gritó Patty.

- Cuídate Marian -gritaron Jenny y Amy.

- ¡Adiós Oliver! ¡Adiós Marian! -gritaron los demás.

Los tres ya estaban sentados en el avión camino a Brasil…

Los amigos de Oliver una vez que despego el avión, se fueron… y fue cuando Bruce le dijo a Benji:

- Oye Benji… son imaginaciones mías o me ha parecido que te gustaba esa chica, Marian…

- A mí también me ha dado esa sensación -dijeron Julian y Phillip.

- No digáis tonterías chicos… simplemente fui amable con ella… -dijo disimulando un poco el sonrojo de sus mejillas…

- Claro… le dejas tu chaqueta, la salvas de caerse a la salida del hospital, las mil sonrisas de bobo que le has regalado, te preocupaste porque no hiciese esfuerzos en su casa, ¡ah! y fuiste el primero que se ofreció a darle tú dirección y tú teléfono por si necesitaba algo… todo eso ahora se llama ser amable con alguien…

- Jajaja rieron los demás… al ver la cara de Benji, de no saber qué decir o qué hacer…

- Aunque te moleste Bruce tiene razón, Benji… todos te hemos notado mucho menos estúpido, borde y serio cuando estaba ella presente -dijo Mark.

- Yo no soy estúpido con la gente y aún menos serio y borde, esa chica ha pasado muchas cosas en poco tiempo, simplemente quería ser amable y agradable… Bueno que más da, me da igual lo que penséis sobre como soy… -dijo Benji con algo de molestia en su voz dando por terminada la conversación.

- No te pongas así Benji - le dijo el otro portero Ed, aguantándose la risa por el comportamiento de Benji.

- Aún será verdad que se nos ha enamorado -dijeron Patty, Amy, Jenny, Eva, Anabel - sino, no sé pondría así.

- Deberíais de saber que uno en un par de días no se enamora de alguien... ¿estáis locos o qué? Además como me va a gustar si apenas la conozco.

- Existe el amor a primera vista… -dijo Patty suspirando. A mí me ha parecido que además, Marian había despertado en ti ganas de poder protegerla y ayudarla…

- Soy humano y tengo corazón ¿sabéis? Me voy a casa… ¡nos vemos! -dijo Benji enfadado.

En el avión, Oliver iba en el asiento más cercano a la ventanilla y estaba dormido, en el centro estaba Roberto que iba leyendo, y en el asiento más cercano al pasillo se encontraba Marian…

Unas lágrimas silenciosas recorrían las mejillas de Marian… no hacía otra cosa que pensar… en que otra vez, por tercera vez, tenía que volver a huir, y ahora con las lesiones que tenía no iba ni a poder buscar trabajo en cuanto llegaran, ¿cómo podría pagarle a Roberto todo, y todos los gastos que iba a causarle, si no podía trabajar? Y otra cosa que le atormentaba aún más era, ¿cuánto tiempo podría quedarse esta vez, en el nuevo país?… siempre en unos dos meses, él ya la encontraba… y ¿si ahora por aceptar la ayuda de Roberto le hacían daño…?

Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando alguien habló:

- ¿Marian qué ocurre? ¿Por qué lloras? -preguntó Roberto.

- Eh… no por nada, no pasa nada.

- Marian, es evidente que sí te pasa algo, si no, no llorarías, me lo puedes explicar si quieres…

- Bueno, es que yo… pensaba en muchas cosas -dijo Marian finalmente.

- ¿En qué cosas?

Marian le fue sincera y le explicó todo lo que había estado pensando, él la escuchaba con mucha atención y finalmente le dijo:

- No te preocupes por nada ahora… todo pasará, tienes que ser positiva y pensar que ya no estás sola… y que entre todos haremos lo posible por ayudarte.

- Lo sé, pero tengo miedo que os puedan hacer daño a alguno de vosotros… jamás podría perdonármelo, sí encima que me ayudáis os hicieran daño… yo… yo… -decía Marian volviendo a llorar.

- Tranquila Marian… deberías calmarte, tú úlcera podría volver a abrirse y que eso pasara en el viaje sería muy peligroso, así que intenta relajarte… -dijo Roberto.

- Sí, lo siento.

- Intenta descansar y dormir un rato -le dijo Roberto dulcemente.

- Lo intentaré… gracias.

Los tres dormían en el avión, Marian mientras dormía acabo apoyando su cabeza en el hombro de Roberto sin darse cuenta. Al cabo de tres horas, Marian se despertó de nuevo con dolor en su cuerpo, no se sentía nada bien… se incorporó de golpe quedándose encogida apretándose el estómago… con la brusquedad del movimiento de Marian, Roberto se despertó y la vio allí inclinada hacia delante…

- Marian ¿Estás bien? -pregunto Roberto algo nervioso.

- No, me duele mucho todo el cuerpo… debería tomarme la medicación a ver si se me pasa.

- Sí, espera que la buscaré en tu bolso y pediré un vaso de agua.

- Sí por favor…

Se tomó sus pastillas y en cuestión de media hora, se había vuelto a quedar profundamente dormida, esas pastillas realmente eran fuertes, porque enseguida le hicieron efecto.

En unas cuantas horas más, el piloto dio el aviso de que estaban a punto de aterrizar en Brasil… La azafata les despertó, Oliver, Marian ya hemos llegado, vamos a aterrizar…

- ¿Ya hemos llegado? -pregunto Oliver somnoliento.

- Sí, vaya marmota, dormiste durante todo el vuelo -le dijo Roberto.

- Tengo ganas de bajar ya del avión… tengo sueño y me siento muy cansada -dijo Marian.

En una hora los tres se encontraban en el piso de Roberto, le enseño a Marian su cuarto, ella empezó a guardar su ropa en el armario… La habitación no era excesivamente grande, pero era muy acogedora, se respiraba tranquilidad en el ambiente, y la decoración era sencilla pero a Marian le gustaba… Cuando guardó todo su equipaje, fue al comedor… no había nadie. Fue a la cocina y encontró una nota: "Marian he ido con Oliver a que vea el campo de fútbol de los Brancos, donde esta tarde hará la prueba para ingresar en el equipo. Volveremos en un rato. Descansa un poco te irá bien. No llegaremos muy tarde"

Una vez vio la nota pensó, bueno pues iré a arreglar el que va a ser mi cuarto un poco, en cuanto le ponga unas cuantas fotos de mi familia, será como estar en casa… no tardó mucho en acabar, pero le gustó el resultado… Dejó la muleta a un lado de la cama y se tumbó en ella, rápidamente volvió a quedarse dormida.

Al cabo de un par de horas llegaron a casa Roberto y Oliver, tenían que ir a comer y luego debían ir a que Oliver hiciera la prueba para entrar en el equipo de fútbol.

Oliver y Roberto dijeron:

- Ya estamos en casa, ¿Marian? -dijo Roberto.

- ¿Marian? -la llamó Oliver.

Los dos se empezaron a preocupar al ver que no contestaba y que no se escuchaban ni un ruido en toda la casa… Empezaron a buscar, pero cuando entraron en la habitación que ahora ocupaba Marian, la vieron allí tumbada en la cama con la misma ropa que llevaba en el viaje, suspiraron tranquilos… Roberto entró para ver si estaba bien y le dijo a Oliver hablando bajito:

- Solo está dormida… menos mal… que susto nos hemos llevado.

- La verdad es que sí… Despiértala que hemos de ir a comer.

- Me da lástima despertarla, con la medicación que le han dado para que este tranquila, le entra mucho sueño… pero tienes razón. Marian, Marian despierta hay que ir a comer…

- Eh… comer… no tengo hambre… quiero dormir… ¿dónde estoy?

- Marian estás en Brasil con Oliver y conmigo, acabamos de llegar hace un par de horas de Japón… y aunque no tengas hambre debes comer, has tomado toda la medicación que te mandaron, en el avión y aún no has comido. A sí que levanta…

- Está bien…

Marian se vistió con algo de dificultad, cogió su muleta y salió al comedor donde los dos la esperaban. Fueron a un restaurante cercano y luego acompañaron a Oliver a su prueba.

- Mucha suerte Oliver -dijeron Roberto y Marian al verle alejarse para empezar las pruebas de selección para entrar en el equipo de los Brancos.

Roberto y Marian decidieron ir a comprar, mientras Oliver hacía las pruebas, ya que después de tanto tiempo en Japón, Roberto no tenía nada de comida en el piso.

- Roberto, ¿Te gusta la comida española y catalana?

- La verdad… es que no lo sé… he viajado mucho en mi época como futbolista, pero creo que no he probado ninguna comida de allí.

- ¿Te gustaría que te cocinara algo de mí país?

- Claro, por qué no…

- Muy bien.

Entre las muchas cosas que compraron, Marian cogió las cosas necesarias para hacer una paella de marisco, un cocido de garbanzos, butifarra con judías, fricandó, gazpacho, compro cava, carne para que lo pudiese probar con alioli, algo de embutidos para comerlos con pan con tomate, quería hacer también escalibada…. Bueno de momento creo que es todo…

Llegaron al piso todo cargados, guardaron todo en la nevera y en los armarios y por la hora que era, Oliver tendría que estar a punto ya, de salir de la prueba. Así que se dirigieron a buscarlo.

- ¡Roberto lo he conseguido! -gritó Oliver al verlos, tirándose a los brazos de Roberto.

- ¡Felicidades campeón! - le dijo Roberto.

-¡Felicidades Oliver! Me alegro mucho por ti - le dijo Marian.

- Gracias Marian -dijo devolviéndole la sonrisa a Marian.

- Tendrás que llamar rápido a Patty, para darle la noticia -dijo Marian.

- Sí, ahora mismo la llamaré, bueno he de ir a acomodarme en las instalaciones del club, quiero ver todo por dentro y saber cómo es… ya os iré llamando para que nos veamos.

- Está bien, pero no te olvides de nosotros -dijo Roberto.

- Claro que no, ¡cuidaros!

- Hay que ver que chico tan activo, justo llegamos hace 6 horas a Brasil y ya se ha ido… -dijo Marian sonriendo.

- Oliver es así… ya lo irás conociendo, solo tiene ojos para el fútbol y ahora gracias a Dios para su novia.

Roberto y Marian fueron a dar un paseo por la ciudad, comieron un helado y se sentaron en un parque… Marian había estado pensando en las últimas palabras de Roberto:

- Oye Roberto, ¿puedo preguntarte algo? Espero no te suene entrometido por mi parte…

- Claro que no, pregunta lo que quieras…

- Bueno las últimas palabras que le dijiste a Oliver, ¿por qué lo decías?

- Mmm… cuales el que ahora gracias a Dios también tenía ojos para su novia o algo así, dije ¿no?

- Sí, esas… me pareció que era como si ta ti…

- Sí, es así Marian… yo de pequeño lo pase muy mal, me quedé solo siendo solo un niño por qué mi madre murió…

- Lo siento mucho… yo no… -murmuró Marian.

- Tranquila no pasa nada… éramos una familia muy pobre y al morir mi madre ya no tenía a nadie más para cuidarme. Un hombre me dio un balón de fútbol que mi madre le estaba comprando a plazos para mi cumpleaños… desde entonces empecé a jugar a fútbol, con la única aspiración de convertirme en profesional y salir de esa pobreza en la que vivía…

- Entiendo… siento que ya desde niño, lo hayas pasado tan mal…

- Pero por esa obsesión de convertirme en profesional y ser uno de los mejores jugadores del mundo… dejé de lado todo lo demás, jamás quise enamorarme de ninguna chica, tuve muchas aventuras de una noche no puedo negarlo y muchas querían salir conmigo, pero eso para mí; en esos momentos significaba dedicarle menos tiempo a entrenar y eso impediría que, algún día, pudiese cumplir mi sueño… y ahora te das cuenta que cuando no pude cumplir mi sueño, por culpa de la lesión en mi retina, estaba completamente solo, sin nadie que me animará, que estuviera conmigo en esos momentos tan difíciles para mí cuando me enteré que no podría volver a jugar a fútbol, y sin que nadie me esperara en casa con una sonrisa. Gracias a Dios conocí gente como la familia Atom, que fueron un gran apoyo para mí. Por eso me alegra saber que Oliver a pesar de querer cumplir su sueño con el fútbol, tiene otros muchos proyectos al lado de Patty y eso es algo muy importante.

- Roberto… entiendo lo que dices, fueron tiempos y momentos difíciles y quizá pensamientos o ideas equivocadas, pero has de seguir adelante como has hecho hasta ahora… Además eres un hombre joven, guapo y lo más importante buena persona, encontrarás a alguien, ya lo verás… Sabes una vez, me dijeron que nunca hay que arrepentirse de lo que uno hace, porque en el momento en que decides hacerlo es porque consideras que es lo correcto y lo apropiado… Así que no te preocupes…

- Esa frase es muy interesante… pero ya no soy tan joven ¿eh?

- Ni yo, ya tengo 27 años, no soy tan joven… y como me veo, huyendo de nuevo, pero no me rindo… un día seré libre, se hará justicia con Deivid, y podré amar a quién quiera, sin miedos, sin lágrimas, sin golpes, sin dolor… a pesar de todas las veces que Deivid me ha hecho huir, me ha golpeado, amenazado e incluso ha intentado forzarme… jamás le daré el gusto de que tenga mi corazón… jamás podría amar, ni entregarme a alguien como él, con otro sentimiento que no sea el desprecio… porqué nadie puede obligarte a querer y a tener sentimientos hacía otra persona si tú no sientes lo mismo…

- Marian… eres una mujer muy fuerte y valiente… y no digas otra vez que eres mayor con 27 años ¿por qué entonces yo que soy un abuelo?

- Jajaja, dudó mucho que seas un abuelo, pero tampoco me has dicho tu edad así que podría tener dudas… -dijo sonriendo y aguantándose la risa…

- Mmmm… -dijo dudando si decírselo -tengo 32 años.

- Ostras Roberto… pero si eres muy joven, aún eres un yogurín, te aparecerá cualquier chica dispuesta a cualquier cosa por tenerte a su lado… te lo digo yo…

Roberto se sonrojó un poco por el comentario de yogurín… y aún se quedó más sorprendida cuando Marian continuó diciendo:

- Es más yo, si no estuviera en la situación en la que estoy… pagaría por estar con alguien como tú, Roberto… pero como he de conformarme con tener alguna que otra aventura con chicos… sin poder ofrecerles ninguna seriedad y estabilidad por si el otro aparece de nuevo… ainsss bueno es lo que hay, ojalá pudiese tener una vida normal…

Roberto se había sonrojada como un tomate por la frase de Marian, y a la vez que pensaba en lo duro que tenía que ser para ella tener que conformarse con aventuras, sin poder enamorarse de nadie, por si debía volver a huir…

- ¿Volvemos a tu casa? -ya esta anocheciendo y deberíamos ir a hacer la cena -dijo Marian.

- Sí, es cierto, se nos ha hecho tarde, tanto hablar… jejeje -rió Roberto.

Uoooooohhhh vaya conversación están teniendo estos dos... Haber como se amolda Marian a su nueva vida en Brasil, de momento ya ha comprado muchas cosas para cocinarle a Roberto comidas caseras típicas de Españ otro lado, Oliver ya está dentro del equipo de los Brancos. Bueno gracias por leer y espero con ganas e ilusión sus reviews! Nos vemos pronto, prometo no tardar en actualizar! ;) Saludos a todos y a todas! Gracias de nuevo por sus comentarios!