Disclaimer: Los personajes del siguiente fic no me pertenecen. Solo los uso a mi antojo… porqué sí.

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Capítulo 8

"Maldita obsesión"

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POV Seiya

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Usagi había salido para comprar y yo me quedé dormido en su departamento, en verdad, estaba muy cansado y habíamos tenido relaciones toda la tarde. Ella me avisó y yo la escuche pero fue por un rato para mí. Al rato de ver la hora, me doy cuenta que Usagi no venía más, y ya estaba pasando una hora y me preocupé. Asique me vestí y salí con el teléfono en la mano por si acaso, ella llegaba y no me veía allí.

A las dos cuadras, vi un tumulto de gente rodeando un choque, no pude ver bien, pero algo me dijo en mi interior que esto era malo…, un mal presentimiento.

Y me quise sacar los ojos cuando llegué a ver; Usagi estaba inconsciente en la acera mientras unos paramédicos la asistían, no pude quedarme allí, corrí a todo el mundo que se me ponía en el camino y aclarando que era su pareja para poder verla finalmente. Le habían puesto la máscara de oxígeno, y no abría los ojos. Me desesperé y no sabía que hacer, solo pude atinar a mirar el vehículo y mi sorpresa fue grande. No había atado bien los cabos en estado de shock pero vi a Mizuno siendo interrogada por la policía y por primera vez, mi miedo no me invadió, más bien, fue un sentimiento de enojo, furia, rubia, todo acumulado. Estaba ciego, y corrí hacia ella para tomarla del cuello y ella solo se reía sínicamente.

— ¿Qué hiciste? —le grité mientras dos oficiales me tenían agarrado de los brazos.

—Sí yo no te tengo, no te tendrá nadie — dijo con esa mirada de desquiciada, y más impulso sentí por matarla.

Los policías que estaban interrogándola, la esposaron para llevarla al móvil policial. Recuerdo que le lance unos cuantos improperios pero no recuerdo absolutamente cuales. Ella, con su sonrisa retorcida me seguía mirando con triunfo y desde el vehículo no dejaba de mirarme. Luego llamé a Minako para avisarle y me dijo que enseguida vendría. Quería llorar, quería revolear todo lo que tuviera delante de mí, una teniente me calmó, me ofreció agua y me dio la dirección donde iba a estar Usagi internada para que la fuese a ver lo antes posible.

Como diez minutos después, Mina y Yaten llegaron en ese momento y me abrace con ella primero. Recuerdo que se le caían las lágrimas mientras miraba a cada rato la ambulancia.

—Seiya, deberías ir con ella —me pidió llorando a más no poder mientras me tomaba las manos.

—Sí, nos envías un mensaje y nos dices luego donde está —agregó Yaten mientras ponía una de sus manos en mi hombro. Yo asentí pero sentí un miedo inmenso de tomar un vehículo y manejar.

—Yaten, ¿mejor por qué no me llevas? No me siento bien para manejar— le pedí por lo bajo.

—Sí claro que sí — respondió y los tres fuimos hacía su coche.

Cuando llegamos al hospital general de Tokio, fui a informes y averigüe donde estaba Usagi, los chicos me acompañaron hasta la sala de espera de terapia intensiva y allí esperé al médico a cargo.

— ¿Familiares de Tsukino?— preguntó un señor con bata blanca que se acercó a nosotros, canoso y alto, tenía una tabla de madera con hojas.

Me puse de pie y enseguida le respondí.

—Yo soy su pareja, y ellos son íntimos amigos de ella.

— ¿Solo ustedes? — preguntó mientras nos miraba.

—Sí doctor — afirmó Minako —. Su familia vive muy lejos de aquí, están notificados pero tardaran un día como mucho en llegar.

—Bueno, entonces tú que eres el novio, ven que debo hablar contigo —me dijo y yo miré a mis amigos.

—No te preocupes Seiya, tú ve, nosotros te esperamos aquí — Mina fue quién me dijo eso, me sonrió y le agradecí con un movimiento de la cabeza.

Llegamos hasta la habitación que estaba aislada de la sala de espera, y la vi ahí a través de un vidrio, toda entubada, con aparatos y cosas alrededor, y quise llorar de la impotencia al verla así. Miré al doctor que me miró con pena.

—Doctor, dígame ¿Qué le sucede a mi novia? — pregunté preocupado.

—Pues, la señorita sufrió un traumatismo de cráneo, y contusiones graves en los pulmones, una de sus costillas estuvo a punto de perforar uno de sus pulmones. Pudimos estabilizarla, mañana le haremos una tomografía para saber como está su cabeza. Esta sedada, en coma farmacológico por el momento. Tenemos que esperar al menos setenta y dos horas para ver como progresa.

—P-pero… ¿hay posibilidad de que se mejore? — le pregunté a punto de llorar, conteniendo la angustia y volviendo a mirar a través del vidrio.

—Pues sí, vemos estos casos a diarios, el 70 % evoluciona enseguida, todo depende del reposo absoluto que haga.

No hizo falta que le consulte que sucede con el 30 % restante, no quería saberlo, solo quería que bombón se recuperase lo más antes posible.

—Chico, no te preocupes — me dijo mirándome para infundirme ánimos—. Ella estará bien, ahora solo depende de ella.

—Sí… espero que sí — le respondí, aunque no podía disimular el temor de mi rostro.

—Mi nombre es Keiko Tawada, estoy a tu disposición si necesitas algo más — me estrechó la mano y nos despedimos hasta el próximo informe.

Solo pude observarla a través de ese vidrio que quería romperlo, la enfermera que estaba en el mostrador frente a la habitación me dijo que podía pasar y estar con ella. Asique era eso…, tomar coraje y quedarme allí con ella.

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POV Mina

Estuvimos esperando con Yaten en la sala de espera. Me angustiaba el hecho de no poder ver a mi amiga. En eso, mi novio se puso de pie cuando sonó su teléfono, lo miró y atendió…, era su hermano. De repente, un tremendo sentimiento de hastío vino desde lo más profundo de mi ser mientras veía como Yaten se iba hacía la entrada a buscar a su hermano y su "cuñadita".

En menos de cinco minutos volvieron los tres, Michiru me saludo con un beso en la mejilla y yo intenté ser simpática con ella, después de todo, ella era amiga de Usagi, asique no era momento de mis pataletas. Haruka también me saludo y se sentaron al lado nuestro.

—Si quieren, voy por café — propuse mientras me ponía de pie y me acomodaba la falda del vestido que llevaba puesto, hacía calor y no me sentía cómoda en ropas largas.

—Yo te acompaño — Michiru se puso de pie, y sentí las puntas de mis cabellos erizarse de la rabia que me daba escucharla. Yaten me fulminó con la mirada severamente y no me quedo otra.

—E-eh sí, vamos — dije y empecé a caminar sin esperarla, sentí sus tacos detrás de mí y cada vez me sentía más irritada.

Llegamos hasta la maquina expendedora y yo empecé a sacar para mí y para Yaten, incluso quería demostrarle que no tenía intenciones de cruzar ni una palabra con ella.

—Minako —me llamó mientras acomodaba el primer vaso, la miré —. Creo que tú y yo empezamos con el pie izquierdo, y no te culpo, yo estaría igual que tú en tu lugar.

Vi que sonrío de manera compasiva hacía mí y sentí repulsión.

— ¿Tú crees eso? — le pregunté haciéndome la ingenua, si vamos a disimular, lo haremos bien—. No sé de donde sacaste eso — voltee a ver la maquina para presionar el botón de café cortado para Yaten como le gustaba a él —. Realmente no tengo nada contigo —no la miré, pero sonreí de manera lacónica.

Pero ella me tomó del brazo para que la mirase, la máquina sonó en ese momento avisando que ya había terminado. La vi sonreír de costado.

—Mina, tengo cara de tonta, pero no lo soy…, además, ¿crees que Haruka no me cuenta las cosas que le dices a su hermano? — Abrí la boca tan grande para protestar por eso, pero traté de calmarme al ver que ella me fue soltando el brazo de a poco—. Realmente te digo, no es mi intención volver con Yaten, él fue muy importante en mi vida, sí, pero nada más que eso.

Apreté mis manos y volví a contar hasta cincuenta mil.

— ¿Y entonces por qué sales con Haruka? — pregunté directa y capciosamente.

—Porque en realidad, siempre estuve enamorada de él… — nuevamente sentí mi mandíbula caer. No sabía que sentir o que decir. Tenía mucho que hablar con ella, eso era seguro.

— ¡Ay espera! Realmente no siento que sea el momento para hablar de esto, por Usagi sobre todo, luego si quieres hablamos lo que quieras — le respondí tocando un poco su brazo.

—Tienes razón Mina, solo quiero que las cosas entre tú y yo no estén tensas… además — se inclinó para decirme algo de manera confidente—, estoy embarazada y con Haruka pensábamos darte la noticia para que seas su madrina… pero bueno, esto es más importante ahora.

Me quedé muda, tragué toda la rabia y se esfumó por alguna parte de mí. No lo podía creer.

—Siento mucho Michiru todo lo que te hice pasar, no quiero tener ningún problema… además —la miré acercando mi mano hacia su vientre, como pidiéndole permiso y ella asintió —, ¿yo? ¿Madrina? No me lo creo —dije incrédula mientras tocaba su plano vientre, calculo que tendrá recién semanas, entonces reaccioné—. Tú no deberías estar en el hospital, es riesgoso para el bebé.

Ella río mientras tomaba mi mano.

—No te preocupes, solo puedo estar en la sala de espera, y prometo no quedarme mucho. Solo quiero saber como está Usagi, es todo.

Asentí y terminamos de servir nuestros cafés para llevarles a los muchachos, y creo que se notó que estábamos más relajadas porque Yaten no paraba de mirarme con una sonrisa ¿aliviada? ¿Tranquila?, mientras conversábamos los cuatro.

Un rato más tarde, Lita vino con Taiki, el chico de secundaria que Ami estaba enfermamente enamorada de él. Sentí pena por él por un momento y hasta se me hizo raro verlo junto con Lita, hacían muy linda pareja los dos…, y ahora que me doy cuenta, se lo tenía bien guardado mi amiga. ¡Muchas, pero muchas emociones en el día de hoy! Pero ya tendría tiempo para hablar con ella. Rei ingreso diez minutos después de ellos dos con un chico que… ¿Mamoru?

¡Rayos, si van a estar haciendo esas cosas, al menos avisen! Me siento enredada en un loco fanfiction. Pero bueno…, más tarde tendré que conversar con aquellas mujeres sobre esto.

De repente, una mujer alta de cabello verde, que no creía que volvería a ver después de muchos años entró y se acercó a mí directamente.

—Ho-hola Minako — me dijo mientras me daba un beso de mejilla y me tomaba de los hombros—. Mi mamá está en viaje, vine apenas me aviso.

—Setsuna — solo pude decir con lo poco que me quedaba de razonamiento para asimilar todas las cosas que estaban pasando en el día.

Ella es una hermana perdida de Usagi, pues es la hija mayor de su madre, y pronto el papá la adoptó como hija, pero casi no se hablan ellas dos. Me pareció raro y hasta incomodo verla allí.

— ¿Cómo está Usagi? — me preguntó mientras miraba el grupo que estaba en la sala de espera.

—Pues aún no salió su novio de verla —ella abrió grande los ojos, y lo olvide por completo, la familia de Usagi no sabía sobre su noviazgo y me sentí muy culpable por haber contado algo íntimo.

Ella quiso responderme, abría y cerraba la boca como si buscase una respuesta.

—Ya veo. Bueno, cuando salga, entonces iré a verla —me dijo, hizo una mueca media rara que no entendí bien y luego se sentó a esperar allí.

— ¿Qué hace Setsuna acá? — me preguntó en susurro Rei acercándose a mí con el entrecejo fruncido a la vez que Lita se acercó para escuchar. Estábamos a unos metros de las sillas de la sala.

—Es su hermana — la miré como si no quedase otra—. Es su sangre, tiene que hacerse cargo también.

—Es verdad, no hay tiempo para peleas — acotó Lita y estuvimos de acuerdo las tres.

Luego de lo que parecieron tres horas que estuvimos todos sentados esperando, Seiya se acercó, se lo veía muy pálido y sentí un tremendo nudo en la garganta, me paré y lo abracé, aunque no tuviera la suficiente confianza con él, pues era el chico de mi amiga y sentíamos la necesidad de cuidarla y protegerla. Lo sentí estallar en lágrimas, y no pude evitar sentir lo mismo que él.

Seiya se separó de mí, y en vez de yo limpiar sus lágrimas, él me las limpió tiernamente.

— ¿Quieres ir tú a verla? — me preguntó mientras señalaba hacía el pasillo.

Las demás chicas se acercaron, seguramente se dieron cuenta que él era el novio de Usagi. Por un momento iba a decir que sí, pero entonces fui a buscar a Setsuna.

—Iré con ella —la señale, las demás me miraron raro —. Es la hermana mayor de Usagi, Setsuna, él es el novio, Seiya. —los presenté de manera informal.

—Un gusto, aunque me hubiese gustado conocerte en un mejor momento — comentó ella suavemente.

—Opino lo mismo —Seiya enarcó una ceja —, pero el gusto es mío.

— ¿Qué te ha dicho el médico? — le preguntó amablemente, y todos nos dispusimos a oír lo que el médico le había diagnosticado a Usa.

—… asique solo hay que esperar su evolución —concluyó como si no hubiese más nada que hacer.

Setsuna estaba bastante perdida, asique la tomé de la mano y me la llevé hasta la habitación de Usagi para poder ponerla al tanto mientras.

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POV Yaten

Cuando Minako y Setsuna desaparecieron de la sala de espera, inmediatamente me acerqué a Seiya.

— ¿Quieres hacer la denuncia Seiya? — le pregunté —. Te llevo hasta una comisaria que hay aquí cerca.

—Sí sería lo mejor —opinó Haruka —. Yo voy con ustedes —dijo finalmente mi hermano y estuve de acuerdo con un asentimiento de cabeza.

—Vayan, hay que sumarle cargos a esa Mizuno — dijo totalmente enojada Rei.

Asique las chicas; Rei, Lita y Michiru se fueron a comprar algo para comer junto con los otros dos chicos.

—Cuídenlas hasta que volvamos— los encaré. Ellos prometieron que lo harían.

Haruka besó a su novia y nos fuimos. El camino hasta la comisaría fue tenso, Seiya estaba demasiado angustiado y podía entenderlo, pues si fuese mi novia la que estuviese en esa camilla, estaría igual de loco y creo que hasta no ver a esa mujer loca en la cárcel no pararía.

Cuando llegamos, mi hermano y yo esperamos a Seiya en la puerta. Haruka se encendió un cigarrillo y me quedé pasmado.

— ¿Desde cuándo fumas?

Él me miró como si no le diera demasiada importancia al asunto.

—Desde hace mucho…, solo que ahora — y se quedó mudo, como sí estuviese por meter la pata, y como si no le quedase de otra, decidió hablar —, está bien, te lo contaré, no quería que te enterarás así Yaten.

— ¿De qué? —pregunté lo bastante intrigado pero serio.

—Vamos a tener un bebé — me dijo así, sin más. Y no entendí nada. Tuve que repasar cada palabra que Haruka dijo.

Hasta que reaccioné. Y estuve ido, como si tener un bebé fuera algo de otro mundo.

— ¿Un bebé? ¿En serio Haruka? ¿Eso quiere decir que…?

—Que serás tío — completo él con alegría e inevitablemente lo abracé.

— ¡Felicitaciones!

—Gracias Yaten — me agradeció y se separó de mí para verme—. Pero ahora enfoquémonos en cabeza de bombón. Lo nuestro puede esperar.

—Hay que cuidar mucho a Michiru y al bebé, es todo —le hice saber como eran las prioridades, al menos para mí.

Siguió pitando su cigarrillo mientras esperábamos a Seiya, no creíamos que se iba a tardar demasiado. Pero después de una hora y media salió y volvimos al hospital. Mi hermano me había dicho que no le dijese a nadie. Cuando llegamos, Seiya ingreso y le dije que lo alcanzaría enseguida.

—Debes llevarte a Michiru de aquí, primero es un riesgo por su embarazo, y segundo, las emociones le pueden afectar —le dije preocupado y él sonrió.

—Vaya, al parecer, el papel del tío cuida te queda excelente— se río burlonamente—. Iré a buscarla, mantenme al tanto.

—Sí, solo váyanse y descansen —le sonreí y me hizo caso.

Entré para hacerle compañía a Seiya. Michiru y Haruka se fueron, Rei, Lita, Mamoru y Taiki se quedaron con nosotros. Al ratito vino solamente Mina.

—Bueno, solo pueden ir dos, si alguna de ustedes dos quiere ir con Setsuna — dijo mirando a Rei y a Lita—, puede ir ahora.

Las dos amigas se miraron.

—Ve tú Rei, mañana tienes compromisos, yo puedo quedarme está noche aquí.

— ¿Segura Lita? — preguntó Rei.

—Sí claro, ve.

—Gracias.

Y Rei se fue por donde había venido Minako. Tenía los ojos llorosos y se sentó con nosotros.

— ¿Quieres comer algo? — le pregunté.

—Sí cariño, muero de hambre —me respondió ella y miró a Seiya se le notaba más allá que acá —. Ven con nosotros.

Seiya salió de su ensoñación y la miró confundido.

—Sí, claro — se puso de pie.

—Lita, cualquier cosa me informas —le pidió mi novia a su amiga y ésta le dijo que sí, que le avisaría.

Llevamos a Seiya a comer al buffet del hospital. Dijo que estaba inapetente, pero Minako que tiene un carácter más disuasivo lo convenció de que comiese algo, aunque sea dos bocados de espaguetis, y así lo hizo.

—No sabía que Usagi tenía una hermana — cuestionó un poco, entre decepcionado y confundido.

—Quizá Usagi no te quiso contar hasta que su relación estuviese afianzada —le respondió Minako mientras le daba un mordisco a su torta de jamón. Yo solamente escuchaba la conversación atentamente.

—Imagino que sí, solo pensé que ella confiaba un poquito más en mí, es todo.

—Seiya, no es momento de cuestionar esas cosas, a nosotras también tardó en contarnos sobre Setsuna y somos sus mejores amigas. No te aflijas, de verdad te lo pido — Mina casi que le rogó a Seiya que no estuviese así.

—Tiene razón, Seiya — lo miré mientras le tocaba la espalda —. Ahora no.

Por un momento creí que Seiya querría incursionar más sobre el asunto.

—Quiero ver a Mizuno.

— ¿Qué? — se me escapó mientras comía un pedazo de lasaña de verduras y empecé a toser atragantándome, mi novia se puso de pie mientras me golpeaba la espalda y Seiya me levantaba los brazos para que bajará el pedazo de comida.

— ¡Estás realmente loco! — le regañó ella luego de que dejé de toser.

Dejé de tomar mi vaso con agua para poder hablar tranquilo, sentía la garganta raposa y me molestaba para tragar.

—En verdad, estás loco Seiya para ir a ver a esa demente — secundé.

—Está en encerrada hasta el día del juicio, que será cuando Usagi pueda declarar y si es que ella quiere presentar cargos — casi escupió entre dientes tirándose hacia el respaldo de su asiento—. Tengo que verla, necesito hablar con ella.

Minako se quedó boquiabierta, yo estaba incrédulo ante lo que escuchaba, y necesitábamos disuadir a Seiya de que cambiase de idea, por ahí quería matarla —aunque no era una mala idea—, pero así no funciona la justicia. Sabíamos que teníamos mucho de que hablar con Seiya. Toda la situación se estaba saliendo de control realmente y nos estábamos volviendo locos todos.

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N/A: Bueno, bueno, quizá no era lo que esperaban, y realmente me costó mucho pensar bien éste capítulo. Primero porque en unos capítulos más pienso concluirlo (no sé cuantos exactamente), segundo porque para basarme todo lo que viven Seiya, Minako y Yaten (pero sobre todo, los primeros dos) pensé en cosas de mi vida personal y traté de plasmar un poco eso, espero que no se noté tanto el "bajón" que me producen estos sentimientos.

¿Qué opinan del acercamiento Michiru-Minako y el bebé? ¿Y de la hermana perdida de Usagi? ¿Y de que Mamoru y Taiki sean "algo" de Rei y Lita (respectivamente)? ¿Les gustaría que ampliara un poco más los puntos de vista con otros personajes? ¿De Seiya obsesionado con ver a Mizuno?

Acepto las críticas constructivas y las sugerencias. Espero que les guste.

¡Nos leemos!

Yuki Lunar.