Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a C.S Lewis los demás pertenecen a ArneiaScarlett
Summary: Arneia, la hija del Gran León, tiene su propio camino a seguir en Narnia, pero en el camino conocerá a su salvador y al amor de su vida Peter/OC
Traducción: Historia de ArneiaScarlett.
Capitulo VIII
Pueden haber milagros, cuando crees
Aunque la esperanza sea poca, sigue ahí
Quien sabe que milagros puedas lograr?
Cuando crees, de alguna manera lo lograras
Cuando crees
When you believe- Mariah Carey
Arneia estaba despierta, igual que toda esa noche. Los rayos del sol se filtraban en la tienda.
Se dio la vuelta con un suspiro, se sentó, empujando el pelo de su cara. El día había llegado, tal vez Aslan estaba allí, o tal vez no… Tenia que saberlo.
Empujando la sabana, se puso un par de zapatillas y puso una manta sobre su camisón. Afuera, el sol estaba alumbrando lentamente el campo, iluminando las armaduras y las armas que estaban cerca de las tiendas, con una brillante capa de roció. Cuanto tiempo esa paz y belleza duraría? Los narnianos ya se reunían para prepararse.
Fue hasta la tienda en silencio. No se oía ningún sonido desde allí, trago saliva. Quito la solapa y entro.
Estaba vacía, todo en su lugar, excepto su dueño. Respiro con dificultad y se sentó en una silla tallada. Sintió como una lágrima trazaba su camino por su mejilla. Ahora era su responsabilidad, como Aslan había dicho.
-Hola- dijo una voz un rato después. Arneia lo miro con sorpresa, su mente aun no se concentraba. Era Peter, vestido y viéndose esperanzado.
-Ho…hola- dijo en voz baja y vacilante.
-Don… Donde esta Aslan?- pregunto. Arneia parpadeo varias veces y sacudió la cabeza.
Se ha ido- dijo mirándolo.
-Es decir que la bruja en realidad...- Peter vacilo, mirando a Arneia.
-Como lo sabes?-
-Lucy y Susan están con él, enviaron un mensaje- dijo con suavidad.
Arneia asintió – Bien…-
Se quedaron en silencio por un momento.
-Vamos- dijo Peter finalmente le tendió una mano. Ella lo miro, luego a la tienda. Esa había sido su infancia, al igual que la de muchos narnianos-
Tomos su mano con suavidad y salieron de la tienda.
-Tienen razón- murmuro Peter al salir de la tienda – Se ha ido-
Edmund estaba afuera con Oreius. Un mapa estaba en una mesa junto a ellos. Arneia siguió a Peter y miro el mapa.
-Entonces tú tendrás que ser nuestro líder- dijo Edmund simplemente.
Peter negó con la cabeza.
-Peter, hay todo un ejercito esperando por las ordenes- le dijo Edmund con seriedad.
-No puedo- respondió Peter en voz baja.
-Aslan confiaba en ti. Arneia confía en ti. Y yo también- dijo Edmund firmemente.
Sin pensarlo, Arneia puso su mano suavemente sobre la de Peter, y lo miro.
-Edmund tiene razón- dijo – Tu eres el Gran Rey-
-Y que hay de ti? Ellos confían en ti para que los lideren- dijo Peter.
-Los reyes siempre superan a las damas, y ellos confían en ti. Es tu derecho y deber guiarlos. Yo estaré ahí todo el tiempo-
Peter miro hacia el mapa, tragando saliva asintió.
-El ejercito de la Bruja se esta acercando, señor, cuales son las ordenes?-
Arneia se miro en el espejo, era extraño verse así. Aunque había luchado toda su vida contra la bruja, solo había usado una armadura dos veces. Una mujer seria la miraba desde el espejo, tenía un vestido rojo, con cota de malla pulida, y una armadura en el corpiño. La figura del león estaba grabada en hilos dorados, en el corpiño, al igual que casi todas las túnicas narnianas de batalla. Revelaba su delgada figura, las mangas llegaban a los codos y sus antebrazos tenían otras piezas de metal. Su cabello rubio corría en su espalda trenzado. En su cintura, tenia dos cinturones de cuero cruzados, a cada lado iban sus armas mortales.
Suspiro y se alejo del espejo. Ya no había vuelta atrás. Salio de la tienda, vio a Peter delante de la tienda, adaptándose a su nueva armadura. Partes de metal y cotas de malla protegían su cuerpo, con una túnica roja con la figura dorada del león. Sacudió su cabello rubio mientras veía a Edmund, vestido con una armadura parecida – Has visto a Arneia?- le pregunto a Peter.
-No, ella debe estar…- la voz de Peter murió en sus labios, cuando Arneia se le acerco.
-Aquí- concluyo. Se puso junto a los hermanos y sonrió tristemente – Todos están listos para salir-
Los chicos se quedaron mudos.
-Que?- pregunto ella – En nombre de Aslan, que miran? Hay una guerra que esperan!-
-Eso no es muy protector verdad?- comento Edmund.
Arneia entendió, había oído comentarios similares antes – No tanto como deberia serlo, pero me parece mas sencillo y ligero de llevar-
Kyrin aterrizo junto a ella que estaba sobre Alrohar, lo movió de la roca para permitir que el grifo hablara con Peter con claridad.
-Ya viene altezas, sus números superan a los nuestros- dijo sin aliento, en su cara se dibujaba la preocupación.
-Los números no ganan batallas- respondió Oreius con confianza.
-No, pero apuesto a que ayudan- murmuro Peter. Arneia lo miro.
-Oreius tiene razón, he ganado batallas con la mitad del número de mi oponente. No es el tamaño de su ejército, sino el tamaño de su valentía y espíritu.
Peter trago saliva y ambos miraron hacia el horizonte que se extendía frente a ellos. Kyrin tenía razón, el ejército de la bruja lleno la colina por la que estaban llegando, era mayor de lo que ella había imaginado. Entre ellos, iba la bruja. Jadis tenía su propia armadura, iba en un carro tirado por dos osos blancos.
Arneia vio como Peter miraba a Edmund por encima de su hombro. Peter saco su espada en un alto desafió, los narnianos gritaron apoyándolo. Arneia vio como la bruja le decía a su general . – No quiero prisioneros, mátenlos a todos-
Peter dejo caer su espada, que era la señal para que los grifos volaran, cada uno llevaba una piedra del tamaño de un leopardo. Kyrin movió sus alas violentamente levantándose en el aire a unirse con los demás.
Arneia miro con ansiedad como los grifos enviaban las piedras al ejército enemigo. Los enanos no perdieron el tiempo en atacarlos, se estremeció al ver como tres grifos eran derribados. Cayeron al suelo, estrellándose contra el enemigo, dejando solo destrucción a su paso.
Peter se volvió hacia Oreius aun con los ojos en la escena – Estas conmigo?-
Arneia y Peter miraron a Oreius, que respondió – Hasta la muerte-
Peter asintió y la miro. Ella parpadeo y asintió en silencio. No tenia nada nuevo que decirle, Peter sabia que estaba dispuesta a morir por Narnia y por él…
Peter trago saliva y levanto su espada. En movimientos rapidos y fluidos, Arneia saco sus dos espadas. Alrohar salto sobre sus cascos preparándose.
Centrada en sus objetivos, las estrategias se veían a punto de llevarse a cabo, apretando sus dedos en las espadas, oyó como Peter daba el grito de guerra.
-Por Narnia! Y por Aslan!-
Florian se preparo y cuando Peter grito, empezó el galope feroz. Alrohar y Oremus partieron tras ellos, fácilmente, Arneia mantuvo el equilibrio sobre el semental. La bruja venia a su encuentra. Todo parecía más lento…
Y con un choque, todo se hizo real…
REVIEEEEEWS? SII VDD? :D
