Rosalie POV
Otro sollozo mas inundaba la habitación de tristeza y dolor. Era incapaz de moverme en este estado. Arrinconada entre la bañera y el mueble del baño, me encontraba segura y a salvo de la realidad. Fantaseaba con que esto no hubiera pasado y que cuando abriera los ojos todo volvería a ser como hace dos semanas. Yo estaría con Emmett y Emmett conmigo… Ahora me doy cuenta de lo que he perdido, jamás hubiera pensado que Emmett se cansaría de mi y menos que me dejara. No; no lo hubiera pensado nunca. Pero supongo que las cosas pasan, ya no es como antes que con el matrimonio te lo asegurabas todo. Te asegurabas hijos y una vida plenamente feliz con el hombre de tus sueños. Y ni siquiera sé porque pienso en hijos, aunque sea lo que más deseo, jamás los tendré, jamás. Adoptar es una opción pero Carlisle es demasiado prudente. La sangre de bebe es la más jugosa de todas, tiene un olor que la caracteriza y no es tan amarga como la otra sangre. ¿Qué como lo sé? No; no la he probado. Solo que me lo han explicado. Amigos de cuando era más joven. Si; vampiros que eran más sanguinarios que yo, la probaron. Y por lo que me han dicho no se arrepienten. Hace ya tiempo que no hablo con ellos. En realidad son grandes personas.
Si hubiera podido llorar, habría llenado toda la bañera. Me siento muy triste, necesito consuelo pero la persona que me gustaría que me consolara está demasiado enamorado de una jovencita como para hacer caso de una vampira de cien años.
El sonido de unos pies apresurados que se acercaban captó toda mi atención, decidí moverme pero ni siquiera en ese momento pude hacerlo, una tristeza demasiado grande me lo impedía. El chirriar de la puerta causó un gran estruendo en mis oídos acostumbrados al silencio. Dos segundos más tarde vi su imagen allí de pie, escrutándome con sus enormes ojos dolidos. Me tendió su mano para que pudiera levantarme. Y así lo hice pero sin su ayuda, no iba a ser débil y menos en su presencia, tampoco iba a aceptar nada que viniera de él, excepto un perdón y un te quiero. Pero eso se encontraba demasiado lejos ahora mismo.
-¿Por qué lo has hecho?- preguntó Emmett.
-¿Hacer qué? Yo no he hecho nada, no te inventes cosas que no son. – respondí descaradamente.
-¿Por qué la has ayudado?
-Mira sabes que tengo por costumbre no ayudar a nadie, excepto a la gente que me importa.
-Pero Eleazar me ha dicho que tú le ayudaste a descubrir el don de Melissa, que si no hubiera sido por ti no lo hubiera sabido nunca. ¿Pero como lo averiguaste?
-Sea lo que sea lo que haya dicho es mentira yo no fui allí para ayudar, sino para destruir.- Eso es una verdad como un templo. Además yo jamás ayudaría a alguien que me ha destrozado la vida.- Lo descubrí porque tu amiguita uso su don contra mí.
-Eso es imposible. Ella os tiene a todos por dioses. No sería capaz de hacer eso.
Que ingenuo es. Pero me gusta tanto… No; ahora no me puedo quedar embobada con sus encantos.
-Claro que sí. ¿Por quitarse de en medio a la ex – novia celosa? Ya te digo yo que esta es capaz de hacer eso y mucho más. Es más, cualquier chica hace todo lo que está en su mano para poder quitarse de en medio a la ex –novia celosa.
-¿Así que te declaras como la ex –novia celosa?
-Yo no he dicho eso. No te equivoques.
-Lo siento mucho, Rosalie. Sé que no debí hacerlo así pero es que olí su sangre y cuando la vi, algo en mi interior me dijo que tenía que hacerlo, que ahora era el momento. Y ya sabes cómo soy yo, que vivo de los impulsos.
-No quiero tus disculpas, no te las mereces. Solo quiero saber si todavía me quieres, si no es así, te prometo que me iré y no os molestare jamás, y si todavía hay algo tu interior latiendo por mí, conservaré una pizca de esperanza que me hará ser feliz.
-Rosalie sabes que para mí siempre serás la excepción entre las excepciones… Pero yo te deje y eso debe significar algo.
En su rostro vi como se formaba una mueca de dolor. Inexplicable para mí pero creo que con mucho sentido para él.
-Solo mírame a los ojos y dime "No te quiero".
Levantó la cabeza del suelo para mirarme a los ojos. En aquel momento me entró miedo. Separó los labios como para querer hablar.
-No te quiero.
Algo dentro de mí se rompió. Era todo lo que necesitaba saber. Tres palabras que, para él, lo solucionaban todo pero para mí rompían toda una vida de felicidad. Al pasar por su lado le rocé la mano sin querer, noté como se estremecía y apartaba la mano. Él seguía de espalda y yo me gire para mirarlo por última vez antes de dejar atrás todo esto. Salí por la puerta en dirección a la casa grande para comunicar que me iba. No sé cómo podre superar la perdida de mi queridísima hermana Alice. Tampoco sabré como superar la perdida de mis dos hermanos aunque según los humanos el tiempo lo arregla casi todo.
Hola!
Espero que os guste, pero los fans de Rosalie no os pongáis tristes. Os voy a proponer una cosa, quiero que me digáis como creéis que va acabar esta historia y así yo podre ver lo que os esperáis de la historia.
Y sobre todo esto no es el final de la historia aunque el capitulo se llame asi.
Gracias.
