Hi again people. La continuación finalmente :D
Gracias a quienes han leído mi historia y por sus bellos reviews ^^
Soul Eater creado por Atsushi Okubo
Canción perteneciente a Nikki Clan
Historia escrita por mí.
Yo no te puedo olvidar
El sol ya había salido, pero yo no quería levantarme.
De repente sentí los labios de Crona sobre los míos.
-Kid, amaneció. Despierta.
Lo único que hice fue tallarme los ojos y bostezar.
Al abrir los ojos, me encontré con la bella mirada de mi amada.
No quería levantarme. Quería estar a su lado.
Pero, al cabo de unos minutos más, mi celular sonó.
Al principio no quise responder, pero no dejaban de llamar, así que contesté finalmente.
Era mi representante. Estaba bastante molesto porque olvidé que tenía que ir a una reunión y firmar un contrato en la mañana, pero claro, no me encontraba en mi habitación cuando quiso ir a despertarme.
Así que quería saber exactamente dónde estaba, y, en todo caso, con quién.
Yo respondí que estaba en casa de un amigo al cual ayudaba con algunos temas que no entendía.
Claro, él no me creyó y dijo que mi padre tuvo que ir a esa reunión.
Realmente me asusté al escuchar eso.
Mi padre debía reposar o empeoraría nuevamente.
Qué idiota fui. No es que hubiera olvidado por completo esa reunión. Estaba presente en mi cabeza, pero no la creí importante.
Por eso decidí traer a Crona a este lugar para decirle lo que sentía por ella.
Después de unos minutos, colgué.
Pude ver que Crona se estaba vistiendo, así que hice lo mismo.
Después sacudí las toallas en las que estábamos acostados y las guardé en la cabaña.
-¿Sucede algo malo?- Preguntó Crona con un poco de nerviosismo.
-Era mi representante. Quería saber dónde estoy y también quiere verme ahora mismo en la casa. Dijo que tiene algo importante que decirme.
La cara de Crona se tornó triste.
La entiendo. Después de una maravillosa noche, seguramente quería compartir la mañana a mi lado, tal y como yo también deseaba.
De repente el celular de Crona sonó.
Ella no respondió. Simplemente lo apagó.
Ella y yo nos miramos. Ambos lucíamos tristes.
-Bueno, al parecer debemos regresar a nuestros hogares.- Dije, abrazándola.
-Lo sé… pero no quiero.- Respondió, abrazándome y sumergiendo su cabeza sobre mi pecho.
-Te esperaré esta noche, en el lugar de siempre. No importa cuánto tardes, supongo que ambos tardaremos en llegar.- Dije riendo un poco.
Ella se quedó pensando por unos momentos.
Y antes de separar nuestros pasos, nos besamos una vez más.
-Hasta la noche.- Respondió, alejándose poco a poco.
Yo hice lo mismo.
Al llegar a mi hogar, mi padre se encontraba en el sofá, esperándome junto a mi representante.
-Padre…- Dije con nerviosismo.
-Sabías de esta reunión y aún así decidiste irte con aquella pelirosa, ¿cierto?
Mi padre siempre era directo cuando cometía un error.
Pero no fue eso lo que me sorprendió, sino el hecho de que supiera de Crona y de que pasé la noche con ella.
-Pero… ¿cómo lo supiste?
-Has estado extraño desde que llegamos a esta ciudad. Y más cuando entraste a la escuela, así que supuse que era debido a una mujer. Así que, cuando comenzaste a salir todas las noches, envié a alguien a vigilarte para saber qué hacías exactamente. Y a pesar de que comenzabas a ver demasiado a aquella pelirosa, decidí no entrometerme, siempre y cuando tus calificaciones continuaran siendo las mejores al igual que tu trabajo. Pero esta vez no fue así. Faltaste a esa reunión y tuve que ir yo para no perder ese contrato, por muy pequeño que fuera. Así que no quiero que vuelvas a hablar con esa chica. Es una distracción para ti, y no quiero errores en esta empresa ni en tus estudios. Habrán escoltas cuidándote y los guardaespaldas no te dejarán solo ni un momento. Ahora retírate. Hoy tendrás una reunión en la noche.
-Te equivocas. Crona no es ninguna distracción. Ella es la única persona que le ha dado una razón a mi vida- Dije.
Mi padre me miró con desaprobación.
-Es una distracción y una mala influencia para ti. Es una chica que no tiene ningún futuro. El que su madre sea la mejor cirujana de esta ciudad, no significa que ella será igual. Además, por lo que investigué, perdió un año escolar, por lo cual podemos denominarla como una fracasada, ya que no va al corriente con su curso escolar. Si así fuera, ella estaría ya en la preparatoria, al igual que tú.- Dijo mi representante.
-¡¿Y tú qué sabes sobre ella! ¡No sabes nada, así que no vuelvas a llamarla así!
Respondí enfurecido. No iba a permitir que nadie, ni siquiera mi padre, hablara mal de Crona.
-¡Ella es un fracaso para tu vida, ella no tiene lo que yo te he dado, así que no volverás a hablarle nunca o me encargaré de alejarla de esta ciudad! Ahora, largo de mi presencia.- Concluyó mi padre
Yo me quedé totalmente sin palabras. ¿Realmente sería capaz de hacer cualquier cosa con tal de alejar a Crona?
No quise caer en la tentación de retarlo, así que me dirigí a mi habitación y golpeé con fuerza la pared.
Fui un completo idiota al haber dejado pasar esa maldita reunión.
De haber asistido, esto no habría pasando.
Tomé mi celular e iba marcarle, pero en eso entró mi representante y me lo arrebató de las manos, pero inmediatamente me dio uno nuevo.
-Éste será su nuevo teléfono, por órdenes de su padre. Y aquí está la agenda de la siguiente semana con citas programadas. Le aconsejo que la lea.
Y sin más, se fue.
No podía creerlo. Fueron muy enserio las palabras de mi padre sobre no volver a hablar con Crona.
Pero no podía dejar las cosas así.
Pero, lamentablemente me tenían totalmente vigilado, por lo cual no pude ver a Crona, tal y como le dije.
El lunes llegó. Pero no estaba para nada entusiasmado.
Seguramente vería a Crona y me pediría una explicación, pero yo tendría que ignorarla, tal y como mi padre ordenó.
El día pasó, la clase terminó y recogí mis cosas para salir y no toparme con Crona.
Cuando salí del salón, pude ver cómo se dirigía hacia mí.
Cuando quiso saludarme, yo tomé su mano y le dejé una pequeña bolsa con algo dentro.
-Lamento lo de la otra noche, me haré responsable de cualquier cosa que suceda.- Susurré a su oído e inmediatamente me fui, dejándola ahí, confundida.
Mis guardaespaldas estaban esperándome. Y si le decían a mi padre que hablé con Crona… bueno, no quería imaginar lo que podría hacer.
En aquella bolsa le entregué algunas pastillas del día siguiente. Debido a que algo inesperado sucedió aquella noche, realmente no quería dejarla embarazada o algo así.
Pero si sucedía, me responsabilizaría de mi parte. No la dejaría sola, no en ese sentido.
Los meses pasaron, y se me hacían dolorosos.
Al principio, Crona encontraba la manera para mandarme cartas pidiendo una explicación, pero yo me deshacía de ellas.
No quería que mis guardaespaldas supieran de esas cartas.
Estaba amenazado y no quería que por mi culpa, mi padre inventara algo para alejar a Crona.
Así que continué ignorándola, hasta que dejó de insistir.
No sé qué era más doloroso, el que Crona me pidiera explicaciones o el que se haya dado por vencida.
Finalmente, el curso escolar llegó a su fin, y mis calificaciones fueron las mejores, tal y como mi padre esperaba.
Gracias a que terminé otro año escolar, pude concentrarme en el trabajo, teniendo cada vez más tiempo libre.
Los escoltas y guardaespaldas me dejaron en paz una vez mi padre vio que estaba totalmente concentrado en lo que debía.
Aprovechando que ya no estaba siendo vigilado en la escuela, pude conseguir el número celular de Crona gracias a una chica de su salón llamada Kim.
Había perdido la esperanza de conseguirlo, ya que, al parecer Crona no tenía amigos, más que Kim.
Así que, una noche que no tenía nada pendiente, decidí ir a la playa y reunirme con Crona para explicarle finalmente lo que sucedió.
Le mandé un mensaje de texto, diciéndole que la esperaba en el lugar donde nos conocimos.
Esperé y esperé en la playa, pero Crona jamás apareció.
Claro, no esperé a que llegara. Después de no hablarle durante 5 meses, era más que obvio que no quería verme.
Pero no me dí por vencido. Las siguientes dos noches le mandé más de 8 mensajes, suplicándole que viniera a la playa, y pidiéndole perdón.
Pero no apareció.
En vez de Crona, vi a Kim.
Me acerqué con ella. Era mi última esperanza para poder localizar a Crona.
-¡Kim!- Dije, saludándola mientras me acercaba a ella.
-Hola.- Respondió ella.- ¿Pudiste localizar a Crona?
-No responde a mis mensajes, es por eso que quisiera preguntarte algo.
-Dime.
-¿Sabes dónde vive Crona?
Kim se quedó pensando un momento, después sacó de su mochila una libreta y una pluma, y comenzó a escribir algo.
Al terminar, arrancó la hoja y me la entregó.
-Esa es su dirección, más te vale pedirle perdón por lo que le hayas hecho.
-¿Huh? ¿A… qué te refieres?- Pregunté un poco nervioso.
-La he visto muy distraída y triste. Y si intentas localizarla y no responde a tus mensajes, es obvio que algo malo le hiciste.
Ella tenía razón.
Pero aún así, abracé a Kim.
-Gracias.- Dije y regresé a mi hogar.
Si Crona no venía a mi, entonces sería yo quién iría hacia Crona.
Al día siguiente decidí no mandarle ningún mensaje a Crona. Estaba más que seguro que no lo respondería, así que espere el atardecer, tomé la hoja que Kim me había entregado y salí de mi hogar en dirección al suyo.
Después de correr algunos minutos, cerca de la playa pude verla.
Crona caminaba cabizbaja, con una mochila en su hombro.
Se dirigía a la playa.
Corrí hacia ella y la abracé.
Ella me miró. No se movió los primeros segundos, pero después sentí sus manos sobre mi pecho y acto después me empujó y continuó su camino, como si yo no existiera.
-Crona, espera por favor.
Al escucharme, se detuvo y volteó hacia mí.
-¿Esperarte? ¡Te esperé durante 5 malditos largos meses y me pides que espere nuevamente! ¿Qué clase de juego soy yo para ti?
Después de decirme eso, lágrimas brotaron de sus ojos y después corrió hacia la playa.
Yo me quedé ahí, paralizado.
Estaba lastimada. Era obvio, pero, no fue mi intención haberlo hecho.
Regresé en sí y seguí sus pasos.
Al llegar a la playa, ahí estaba ella, viendo la puesta de sol justo en el mismo lugar donde nos reuníamos cada noche, donde nos vimos por primera vez.
Mis ojos comenzaron a humedecerse. El recordar aquellos bellos momentos y el darme cuenta de que los arruiné me hacían sentir de lo peor.
Tenía que arreglar las cosas con Crona. Y, si debían terminar… al menos lo terminaría bien.
Me acerqué a Crona y la llamé, pero ella simplemente me ignoró.
Ahora entendía cómo se sintió ella cuando yo la ignoré todo este tiempo.
Caí sobre mis rodillas y las lágrimas comenzaron a brotar.
Aún amaba a Crona y no quería que siguiera lejos de mí.
-Crona… por favor… perdóname, por todo.- Dije.
Y sin pensarlo dos veces, me lancé hacia ella y la abracé fuerte, pero cuidadosamente para no lastimarla, mientras continuaba susurrándole que me perdonara.
Ella, después de unos minutos, me abrazó de igual manera y comenzó a llorar, preguntándome por qué la dejé.
Yo la abracé más fuerte. No quería separarme nunca más de ella.
Crona es la primera y única mujer a la que he amado ciegamente, y la primera que ha sentido lo mismo por mí, y no por poseer un estatus importante o el dinero suficiente como para comprar un país.
Simplemente la primera que me ha amado por ser yo.
Iba a remediar las cosas de una vez por todas, así que le expliqué a Crona lo que realmente sucedió, a excepción de la amenaza que hizo mi padre en contra de ella si volvía a hablarle. No quería asustarla.
Después de explicarle todo, ella me miraba confundida.
Seguramente pensaba que era una mentira.
-Yo… no sé… ¡yo no sé cómo lidiar con esto!- Gritó.
-Por favor, Crona, perdóname. Fui un idiota al no saber manejar esta situación.
Me alejé un poco de Crona y levanté su rostro. Pude ver esa bella mirada azul de la que me enamoré. Y sin pensarlo demasiadas veces, besó sus labios.
Algunas lágrimas corrían por mi rostro aún.
Y ella respondió a mi beso.
El sentir esa reacción suya era agradable. Extrañé sus dulces labios sobre los míos.
Después Crona se separó y me abrazó fuertemente.
Yo rodeé mi brazo izquierdo en su cintura, y coloqué mi mano derecha sobre su cabeza, acariciando su peculiar cabello rosa.
-Por favor, perdóname.- Dije nuevamente.
-¡Te extrañé demasiado! Por favor, no vuelvas a dejarme.- Suplicó.
-No lo haré, lo prometo. Esta vez tendré más cuidado.- Prometí tanto a ella como a mí mismo.
No me perdonaría el verla sufrir de esa manera nuevamente.
Pero, lamentablemente aquel reencuentro no duró demasiado.
¿Qué tal? Ahora ya saben qué sucedió realmente y por qué Kid fue un patán con Crona D:
Espero les haya gustado, y wa estoy emocionada, ya casi terminamos x)
Sin más, nos leemos hasta el próximo capítulo ;)
