Los meses de nuestro matrimonio han sido cada vez más llenos de besos y amor, aunque Rhaegar partió hace unas semanas, yo hoy espero la luna, y veo que es otro mes sin sangre, será el tercer mes. Lo anoto en mi diario, el cual tengo desde que llegue aquí anotando cosas importantes y pensamientos, me han ayudado a mantenerme cuerda. Escucho la voz de Arthur
-Lyanna-
-¡Arthur!- cierro mi diario
-¿ocurre algo?-
-No, nada- toco mi vientre- todo está bien, ¿Por qué?- veo en sus ojos la angustia- Arthur ¿Qué ocurre? ¿le ocurrió algo a Rhaegar? ¡Dime!-
-No, nada- esquiva su mirada
-Arthur, yo- sonrió tocando mi estómago- está bien respetaré tu decisión- sonrió tocando su rostro
-¿Qué le pasa?-
-creo que estoy embarazada- me ve sonriente- aún no se lo he dicho a Rhaegar ni mucho menos-
-Lyanna- se arrodilla- es un honor ser el primero en saber ¿Por qué esa confianza?-
-Rhaegar no me imagino a nadie más siendo el padrino de mi hijo o hija- llora y me abraza- además no sé si Rhaegar lo tome a bien, después de todo aún tiene a sus hijos- en eso Arthur se separa de mí y se levanta, me vuelve abrazar
-gracias por la confianza, enserio, sospecho que al príncipe le va agradar la noticia- se ve frio- debo retirarme-

Eso se me hace extraño, ¡hombre! ¿Quién los entiende?, me dedico a leer unos cantos y en eso escucho unos caballo, me asomo por la ventana y veo Rhaegar.

-Mi amor tu padre ha llegado-

Bajo rápidamente, pero logro ver a Arthur con su mano en el pecho de Rhaegar.

-iré a verla-
-No, por favor, eres mi príncipe, mi amigo, mi hermano, necesitamos hablar, Rhaegar-
-Arthur, luego necesito ver a Lyanna tengo tiempo sin verla-
-Rhaegar- eleva su voz- escúchame, tienes que parar, Lyanna ella no se merece esto-
-¿de qué hablas?- ambos se observan desafiantes
-¡Rhaegar! Tu sabes a lo que me refiero, conmigo no juegues, la tendrás a ella aquí en esta prisión de rubíes y plata pero no puedes alejarla así del mundo, ¿Cuándo le dirás de su padre, su hermano?-
-aun no es momento- mi corazón se acelera, siento como si una tormenta lo cubriera- ella no necesita saber eso, aun-
-Rhaegar es su familia-
-¡¿qué le digo Arthur?! Que su padre y hermano fueron asesinados por mi padre, ¡¿qué fue porque piensan que la secuestre?! ¡¿le digo que hay toda una rebelión allá por esto?! ¡Claro le diré que Robert y su hermano Eddard están buscando la manera de salvarla!-

¿Qué?, no, no, mi corazón se está quebrando poco a poco, siento que se parten algunas piezas.

-Ah ¡Rhaegar!- veo a Arthur moviéndose
-están avanzando, Robert esta consiguiendo un poderoso ejército, créeme me han comparado con mi padre, creen en su causa, además, la muerte de Rickard y Brandon Stark fue la gota que derramo este vaso, la gente se quiere unir para pelear, créeme habrá sangre, muerte, yo no voy a exponer a Lyanna a eso, ella no-
-¡¿y todo para qué?! ¡por tu estúpida obsesión!- quiero dejar de escuchar, quiero correr pero no puedo- ¡Tu estupidez con el príncipe prometido! ¡Rhaegar! Por los siete infierno, y todo por querer las tres cabezas del dragón- veo la ira en los ojos de Arthur y la tranquilidad en el rostro de Rhaegar, ¿eso es una afirmación?- por lo único que secuestraste a esa maravillosa doncella fue para completar tu capricho, sabes que con ella cumplirías la profecía y que suya sería la canción de hielo y fuego, pues déjame decirte Lyanna merecía más que ser solo objeto de ese plan, ese niño no será el príncipe prometido ni mucho menos-
-¡¿y tú que sabes?! ¡Lyanna es lo mejor del hielo! ¡Es maravillosa! El poder del hielo y su intensidad es parte de ella-

¿Por qué no ha desmentido? ´ ¿Por qué no dice que solo me ama? Mi hijo no será solo un número, eso se lo juro, toco mi vientre, no mi amor, no dejaré que te hagan un número más, un soldado más, no, tu eres mi hijo.

Subo a mi habitación, tomo un saco y meto ropas en él, joyas y monedas, me cambio por ropa más masculina para poder pasar desapercibida, trenzo rápido mi cabello, tomo mi espada.

Bajo rápido con todo lo que puedo, al salir veo mi caballo y trato de caminar rápido hacia el pero Rhaegar me mira y corre hacia a mí, mi única reacción es sacar mi espada.

-¡Aléjate de mi!- lo apunto, él me sonríe
-amor mío ¿Qué ocurre?-
-cállate Targaryen, aléjate- entonces saca su espada y mueve mi brazo, dejo caer mis pertenencias.

Abatimos en duelo, Rhaegar siente mi ira, por lo cual trata de ser más rudo con sus movimientos, pero no me dejaré, pongo sus propios movimientos en su contra.

-¡¿Lyanna?! ¡¿Qué te ocurre?!-
-hoy no, príncipe Dragón- doy el último golpe desarmándolo y con una patada lo empujo, apunto a su cuello- me iré de aquí, me iré sin mirar atrás, tu no me seguirás, ni te atreverás a pronunciar mi nombre, ya mucho daño hemos hecho-
-Lyanna…-
-Los escuche- mis lágrimas brotan- mi hermano, mi padre, muertos… y a ti te da igual, no, no me quedaré aquí-
-Lyanna si te vas nada cambiara, seguirán habiendo matanzas, la rebelión se ha detonado-
-no volveré a casa, mi casa es donde está la persona que amo- toco mi vientre- hoy peleo por quien amo, viviré por quien amo y protegeré a quien amo, aunque sea de ti Rhaegar Targaryen- quito mi espada, tomo mi saco y lo subo a caballo, subo yo
-Lyanna juraste que nunca te irías de mi lado-
-juré permanecer a lado de la persona que amo y la persona que amo no está aquí- miro a Arthur- Ser Arthur Dayne, hubiera preferido escuchar la verdad de sus labios, pero ahora ya no puedo perder el tiempo, ahora tengo a alguien a quien proteger-
-Lyanna, no- Rhaegar mi suplica-No sabes nada Lyanna-
-¡No lo Harás un número más Rhaegar! ¡Hia!, - lo rodeo con mi caballo y arranco de mi cuello mi collar- adiós príncipe Rhaegar Targaryen-
-¡Lyanna yo te amo!-
-El amor es maravilloso pero no cambia la naturaleza de un hombre-

Sigo mi camino, sin mirar atrás, trato de mantenerme firme, mi corazón está roto, siento morir

-No, no mi amor- toco mi vientre- tu, eres quien me mantiene viva, has llegado en el momento justo-

Cabalgo todo el día y descanso por fortuna tome algunos víveres, descanso, duermo tapándome con mi capucha, no puedo dejar de llorar.

-papá perdóname, por favor, perdóname-

"Veo a un joven de cabello oscuro, ojos grises, me recuerda a mis hermanos… incluso me recuerda a mí, pero en sus gestos no, lo veo esperar una horda de caballo que vienen hacia él, pero el solo saca su espada haciendo frente.

-¡Muevete! ¡Muevete!- le grito, pero veo en sus ojos esa fuerza.

Todo cambia, veo una escena diferente, estoy en casa, en mi casa, veo a gente de varios lugares, ¡salvajes incluso!, pero sobretodo veo a una niña con un rostro duro, me atrevería decir que es una niña de bear island. No logro descifrar que dice."

Abro mis ojos y veo a un anciano cocinando sopa en donde había hecho fuego.

-oh ya despertó, se veía tan cansada que preferí no despertarle-
-gracias, ¿Quién es usted?-
-solo un amigo-
-pero no nos conocemos-
-¿y eso importa?- ambos reímos- ande, prepare , es conejo, le gustara-
-gracias, pero no quiero que gaste su comida-
-señorita, no es un gasto, véalo más como una inversión su fuego me ayudo a no perderme entonces véalo como mi manera de pagarle que encontré el camino-
-de acuerdo- tomo el cuenco con comida
-se ha enterado, lord Robert Baratheon tiene todo un ejército-
-ah si-
-pero para mí es más una lucha de vanidad, lady Lyanna era su prometida, pero eso no le impidió seguir con sus mujeres, si fuera amor hubiera ido el a buscar solamente a Lyanna no a mostrar todo un ejército-
-tal vez tiene miedo de que el rey lo asesine como a los Lords Stark-
-si fuera amor, haría tonterías, ¿y a dónde vas niña?-
-quiero buscar un barco e ir a donde pueda proteger a mi hijo-
-¿estas embarazada?-
-si-
-suena una idea inteligente, el amor de las madres es el más fuerte que hay, siempre lo he creído-
-¿enserio?-
-sí, solo ese amor es capaz de hacer a una dama arriesgarse tan noche a andar en rumbos tan peligrosos-
-cualquier lugar ahorita es peligroso-
-eso que ni que- seguimos comiendo- ¿Cuánto tiene?-
-tres meses-
-¿y qué le gustaría que fuera?-
-no me importa, pero algo me dice que será un niño-
-¿Por qué?-
-no lo sé, mi corazón me lo dice-
-sabe, que honor, los hijos traen mucho honor a sus casa-
-¿de qué habla? Mi hijo no quiero que sea un guerrero-
-eso suena algo hipócrita ¿no lo cree? Usted es una guerrera y del norte, su acento la delata y esa espada, lady Stark, además ¿Quién más podría ser el padre de ese hijo que el príncipe dragón? Ese niño será un guerrero, un lobo, un drago, ambos, y ambos son fieros, detener su naturaleza es cruel y solo asesina su espíritu-
-no quiero que sea un numero- me siento molesta
-esa combinación será todo, ¡todo! Antes que un solo número, me atrevo a decir que ese niño sería incluso rey-
-rey…- toco mi vientre- no, no lo quiero en es juego, en el juego de tronos se gana o se muere, no hay punto medio-
-lady Stark, yo conozco a su familia, soy un nómada, sé que el miedo no es algo que les caracterice pero si acepta mi humilde opinión usted ha puesto más en peligro a su hijo tratando de protegerlo, ahorita en todos lados hay enemigos, si alguien la reconociera, créame la matará o la llevaran ante el rey loco-
-¿Por qué me dice todo esto?-
-porque de cierta forma le tengo aprecio a los Stark-
-gracias, entonces lo mejor sería irme a casa-
-sería un largo tiempo de camino pero si cree que eso sería lo prudente-
-¿y usted a dónde ira?-
-a donde el tiempo me lleve-
-suena hermoso-
-y peligroso-

Ambos sonreímos, me ayuda a subir al caballo.

-adiós- le abrazo, subo a mi caballo y me despido- ¡ADIÓS!-
-Adiós…tía-

Alcanzo a escuchar en un susurro, pero cuando giro ya no lo veo.

-Tía…- mi pecho se siente cálido.

Cabalgo pensando en qué camino tomar, desearía decir que tengo un plan, si voy a las costas a tomar un barco a todos nos revisan por la rebelión pero usualmente si pago la cantidad correcta eso no pasaría, si voy al norte no sería a mi hogar, con qué cara iré a hablar con ellos, no, no puedo, tal vez si atravieso el muro, allí podría estar a salvo, allí encontraremos la paz, no más reyes locos, seremos como lobos, protegiéndonos el uno al otro, toco mi vientre, sí, eso haré, es cierto que es un viaje largo pero tal vez si no paro lleguemos.

Y así me dirijo a mi destino con mi bebé en mi vientre, los días pasan e incluso se cumple el mes, lo sé por la luna, cada vez que detenía en un pueblo era para trabajar y ganar algo de dinero, la gente no solía hacer preguntas y menos cuando solo pedía unas cuantas monedas y un plato de comida.