Capítulo 8:

Cuando escuchamos el sonido del motor, todos empezamos a gritar como niños pequeños en Navidad, aunque después de un rato nos calmamos debido a la mirada del profesor, cuando nos alejamos de la academia, pusieron mi película casi me pongo a gritar cuando vi que era la adaptación de Abyss.

Antes de que empezaran las primeras escenas de la película Oz y Sharon se me quedaron viendo al reconocer el título de la película.

-Deberían cambiar la película-dijo Oz

-Opino lo mismo-sonrió Sharon

-Sigan hablando y sufrirán la fuerza de B-Rabbit-grité al mismo tiempo que lo hacía la protagonista

-Jajajaja está bien B-Rabbit, ya veremos quién es más fuerte-gritó Oz imitando al antagonista.

-Que comience el duelo sirviente-espetó Alice

-Ya guarden silencio-dijo Elliot, mientras se ganaba una mirada de tigre de mi parte

-No me retes Elliot, que todavía no perdono que salgas con Alyss

-Porque siempre me meten a mí-dijo Alyss

-Alice-interrumpió Break-te traje un pudín-sonrió

-¿Enserio?-sonreí

-No-dijo mientras se comía un pudín enfrente de mí

-Payaso-espeté mientras me tronaba mis nudillos y hacía mi mejor cara malvada

-Tranquila Alice-kun

-Coneja, cálmate y mejor ve la película-exclamó Gilbert mientras me sonreía y me sentaba, aunque mis mejillas se tornaron carmesí al escuchar la forma en la que me llamó

-Gil-exclamó Sharon

-¿Qué pasó?

-Es que hace tiempo que no me dices Coneja-contesté antes que Sharon

-Perdón-dijo mientras bajaba su rostro, aunque pude notar que estaba sonrojado

-No, no te preocupes-le dije mientras levantaba su rostro con mi mano- Cabeza de Algas-sonreí

-Vaya. Hace tiempo que no escuchaba esos apodos-sonrió Oz

-Calla-le ordené-Por cierto chicos ¿qué cuartos les tocaron?

-El 402-espetó Elliot

-Ja a nosotros el 404-dijo Oz

-A nosotras el 403-sonrió Alyss

-Que buena suerte, estamos todos juntos-espetó Oz

-Sí-gritamos todos

-Chicos, cálmense un poco-murmuró algo avergonzada Alyss

-Vamos Alyss, ahora te comportas muy tranquila, que Elliot conozca tu lado demente y psicótico-sonreí con malicia

-Alice-gritó molesta

-Oh vamos-suspiré-Sabes que me encanta hacerte enojar

-Alice, deja de molestar a mi novia-espetó Elliot lanzándome una mirada bastante enojada

-Vamos Elliot, siempre nos molestamos-me defendió Sharon

-¿Qué les parece si hacemos otra cosa? –sugirió Break

-Por ejemplo-le pregunté

-Mmm, podemos cantar

-Sí, hace tiempo que no los escucho cantar-sonreí emocionada

En ese momento sentí unos golpecitos en mi hombro, intenté no darle importancia pero siguieron, suspiré cansada y me giré para ver a la persona que se atrevía a molestarme ya que la última vez que pasó, terminé algo mal.

-Alice ¿puedo hablar contigo?

-¿Qué pasó Rufus?

-Glen, me pidió que te diera esto-me tendió una pequeña cajita rosa pálido

-Gracias-dije bastante sorprendida- Pero no lo voy a aceptar

-Sabía que dirías algo como eso

-Bueno, no todos los días terminan contigo-le remarqué las palabras con enojo

-Alice, debes entender a Glen-intentó excusarlo

-Entiendo a Glen, pero realmente odio que las personas no confíen en mí, y él lo sabe-espeté molesta-Así que puedes llevarte la cajita y devolvérsela para que se la

-Alice-me interrumpió- Me dijo que te lo diera, es el último regalo que te dará

-Si lo acepto me dejarás en paz ¿verdad?-le pregunté

-Te lo juro, además sabes bien que no me gusta meterme en las relaciones

-Bueno, dile que gracias a Glen-suspiré con fuerza-Adiós Rufus

-Adiós Alice… lamento que hayas terminado con Glen

-Ya te lo contó ¿verdad?

-Soy su mejor amigo, aunque para ser sinceros sabía que algo así pasaría

-¿Por qué?

-Porque no lo querías, al menos no de las misma manera que él te quiere a ti

-No lo creo, ve quien terminó con quien-le recordé

-Sí tienes razón, sabes que olvídalo-me sonrió de una manera algo extraña

-No te preocupes

-Alice

-Dime

-Solo no lo lastimes cuando te des cuenta-murmuró algo preocupado

-¿Qué?-le dije completamente confundida

-Nada, nos vemos luego

Rufus se empezó a alejar para volver a su compartimiento, yo no sabía que decir o hacer, él siempre sabe demasiadas cosas y para mi mala suerte algunas tienes que ser sobre mí. Demonios es un chico algo extraño, debí haber huido antes de que me hablara.

Sin más que hacer, decidí regresar con mis amigos. Al llegar vi que Gilbert había empezado a cantar algunas canciones que no conocía, aunque por la expresión de todos pude saber que se trataba de sus propias composiciones para su banda, me quedé hipnotizada por la melodía y por la voz de Gilbert, él tenía una voz hermosa, ese tipo de voz que te provoca todas las emociones y que tu piel se ponga de gallina, esperé a que terminara la canción para anunciar mi regreso.

-Veo que no has perdido la chispa-sonreí

-Gracias Alice-me devolvió la sonrisa como antes

-Alice, que bueno que ya regresaste

-Sharon, solo salí unos minutos-dije mientras ella jugaba con mi cabello

-Lo sé, pero es que es tú turno para cantar-sonrió muy emocionada

-Está bien, les enseñaré como se canta-dije orgullosa-pero comparada con Gil, bueno mi voz es malísima-pensé.

-Es la primera vez que te escucharemos cantar-murmuraron los chicos

-Es verdad-exclamó Sharon -Vamos B-Rabbit enséñales cómo se canta

-Claro que sí-sonreí con autosuficiencia

-¿Cuál canción?

-No lo sé-dije mientras bajaba mis hombros

-¿Por qué no canta la de Ours?

-Pero es muy cursi-murmuré

-Alice tiene razón… que cante la de Smile

-Ahora si me entiendes-sonreí mientras le guiñaba el ojo

-Me sorprende que no sea ninguna en japonés-murmuró Oz para molestarme

-Oz, también se en inglés-dije mientras le hacía un puchero

-Lo sé pero

-Calla, aquí voy-lo interrumpí algo bruscamente

Empecé a buscar la canción en el iPod para proyectar la letra en la pantalla que teníamos en el compartimiento, respiré hondo y comencé a entonar la melodía, a pesar de ser la primera vez que me escuchaban cantar los chicos hicieron varios gestos, seguí cantando con todas mis fuerzas hasta que se terminó la canción.

Empecé a tener un ligero escalofrío al ver que nadie decía o hacía algo, sin poder evitarlo mis mejillas se tornaron de un muy fuerte carmesí pero mi orgullo me ayudaba a tratar de disimularlo

-¿Quién es el siguiente?-pregunté mientras bebía un poco de zumo de naranja

-Alice… cantas hermoso-dijo Oz

-Vaya, así que tienes talentos-dijo Break mientras comía otra paletita

-Cállense-les dije mientras hacía un puchero

-Alice, no sabía que cantabas tan bien-me dijo Gilbert

-Vamos chicos no tienen que ser condescendientes conmigo

-Otra vez con tu modestia, nunca nos crees cuando te felicitamos-espetó Sharon

-Sharon, sabes bien que no me gusta que me mientan-espeté algo molesta- Odio que me mientan y más si son las personas que más valoro, sé que canto mal no me tienen que mentir-pensé

-Alice-suspiró algo frustrada-Sabes que olvídalo

-Alice, pequeña… tienes que creer cuando te decimos que cantas muy bien-me sonrió Alyss

-Bueno… gracias-sonreí- ¿Quién va?

-Debimos dejarlos para el final-susurró Elliot

-¿Por qué?-pregunté sin entender su frase

-Pues porque nadie les va a poder seguir después de eso-dijo Alyss algo burlona.

-¿Por qué no ahora hacemos duetos?-sugerí mientras una sonrisa maléfica se formaba en mi rostro.

-Sí-me ayudó Sharon-¿Cómo los formamos?

-Veamos… Alyss y Elliot

-Sí-sonrieron los dos

-Oz y Gilbert-continuó Sharon

-Y… Sharon y Break-sonreí

La reacción de ambos fue perfecta, sus mejillas se tornaron rojas, se miraron confundidos, Sharon por poco se atraganta con su Zumo, mientras todos nos moríamos de la risa, después de que las risas cesaran ambos chicos se me quedaron viendo bastante molestos, pero aun así siguieron cantando.

-¿Y tú?-me preguntó Break

-Pues…

-Que cante con Gil-dijo Alyss, vaya esta vez se estaba vengando como antes

-Como quieran-suspiré

-A cantar-gritó Sharon

-Qué suerte que los compartimientos sean privados ¿no?-pregunté

-Sí, pero recuerden que el profesor se va a dar sus vueltas para que no hagamos perversiones-explicó Oz

Con el paso del tiempo, algunos empezaron a quedarse dormidos, intenté dormir pero me daba curiosidad la cita de Sharon y Break, además del regalo de Glen, suspiré cansada pero al voltear me di cuenta que Sharon estaba despierta.

-¿Qué pasó hace rato?-me preguntó

-Nada importante-bostecé- Solo que Rufus me entregó un regalo, creo que por mi cumpleaños.

-¿Y qué es?

-No lo sé, no lo he abierto

-Vamos ábrelo

-No sé Sharon-suspiré

-Vamos Alice debes calmar tus dudas, además ya terminaron y por la manera en la que fue, no creo que regresen ¿o sí?

-Claro que no-dije algo fuerte para ser sincera

-Bueno, pues ábrelo-yo solo asentí y suspiré al tomar mi mochila.

Saqué la pequeña cajita para ver que en su interior había un pequeño recado y un broche dorado, el cual te recordaba a una estrella fugaz, pero al verlo de cerca pude ver que en el centro tenía un hermoso Zafiro, una de mis gemas favoritas, sonreí con algo de tristeza.

-¿Alice estás bien? -me murmuró Sharon para no despertar a nadie

-Sí, no te preocupes-sonreí

-Hablamos de esto luego, además quiero ver que dice esa cartita-sonrió

-Claro, pero primero-miré a todos para asegurarme que ya estaban completamente dormidos- Dime qué pasó en tu cita y que demonios traes con el Payaso-le pregunté lo más silenciosa que pude

-Bueno lo que pasó fue…