Capítulo 8 Con amor para ustedes :D
Gray recorría los fríos y largos pasillos donde trataba de no hacer mucho ruido para no despertar a los demás ni para llamar la atención de algún vigilante, en su mente había un único pensamiento, una única imagen, podía escuchar una voz que no era la de siempre, una voz que se cortaba y que se ahogaba por el llanto, veía unas lágrimas que se deslizaban por unas suaves mejillas, veía además unos labios rotos que deseaba besar. El chico se detuvo en seco en medio de un pasillo poniendo sus manos en sus piernas tratando de recuperar el aliento y al tenerlo de nuevo unas palabras se escaparon de su boca en forma de recriminación -¡Mierda Juvia! Odio que me hagas sentir así, ¿Por qué hago esto? ¿Cuándo me volví tan suave? Y más contigo, se supone que debía matarte ese día ¿Por qué ahora no puedo dejar de preocuparme por ti?
-¿Quién anda ahí? – Preguntó un hombre que se había percatado del ruido y había salido a investigar, Gray localizó el interruptor de la luz que levemente iluminaba el pasillo rodeado de celdas vacías, era una total mentira lo que el rubio que golpeo a Juvia les había dicho, si había espacio y había mucho sin embargo para mantenerlos controlados Laxus los obligaba a compartir celdas, así eran menos los espacios que tenían que vigilar y habría una menor distribución del personal para intimidar a los refugiados, el chico bajo el interruptor y se metió en una de las celdas escondiéndose expectante a los movimientos de su perseguidor, era mejor que nadie se enterará que él pudo salir del lugar ya que si Laxus conocía la situación ya no podría escapar.
El chico encendió una pequeña linterna que tenía en su bolsillo, la golpeo al notar que titilaba y gracias al golpe la luz quedo fija, empezó a caminar buscando en cada celda de dónde provenía el ruido. Volvió a preguntar - ¿Hay alguien ahí? Su voz tenía un tono de nerviosismo, Gray de inmediato se dio cuenta de que la persona que estaba vigilando esa sección no era más que un pequeño joven cobarde que debió haberse aliado con Laxus únicamente por protección y beneficios. Gray comenzó a hacer ruidos extraños llamando la atención del muchacho, golpeaba las cama y hacia chirrear la puerta de la celda, al joven le empezaron a temblar las manos y la luz de la linterna comenzaba a moverse por la pared, el joven suspiro profundamente, recordó las palabras de Laxus –Si algún maldito piojoso se les escapa y anda por la prisión los mato a ustedes! – Podría ser alguien ingenioso que se escapó, podría ser un zombie o tal vez un fantasma ¿Un fantasma? El chico dejo caer la linterna y se quedó petrificado por unos segundos, luego salió corriendo por los pasillos llorando como una niñita. Gray no pudo aguantar reírse, había escondido la cabeza dentro de su chaqueta formando un hombrecillo sin cabeza. Debió haberse muerto del miedo y es que son muchos los cuentos y leyendas que se conocen de lugares tan grandes y más si algunos presos murieron en ese lugar.
-Gallina – Mascullo Gray entre risas. Luego se dio cuenta que tenía que llegar rápido a su celda y fingir que estaba durmiendo ya que ese hombre volvería con más para verificar la historia, volteo a la izquierda luego el pasillo de la derecha y corrió como cuando era niño y jugaba a las carreras con Natsu, el camino lo había trazado en su cabeza como un mapa, al llegar a su pabellón verificó que su vigilante aún estuviera sentado en la misma posición en la que lo había dejado ya que Natsu le advirtió que si se movía un centímetro el kunai le quedaría en toda la cien. Así estaba completamente quieto, al entrar el joven de cabello negro le dio unos golpecitos en la espalda –Gracias y ya sabes si Laxus se llega a enterar estas muerto -entro a su celda sigilosamente, afortunadamente todos los presos estaban en los brazos de Morfeo y no lo vieron salir ni tampoco entrar.
-Idiota te tardaste demasiado –Dijo el ninja en un susurro.
-Lo sé, pero te traje un regalo de agradecimiento –Gray le paso el arco y las flechas que había recuperado.
-Bueno por esta vez te perdono – Natsu escondió su arco y sus flechas bajo el colchón, Gray lo imitó y Juvia también pensó exactamente lo mismo, no podían enterarse que de nuevo estaban armados así que la chica busco un lugar para esconder sus dos amigas. Diviso por la fuerte luz de las torres un árbol, era perfecto nadie podría trepar ese árbol, ella sí, lo subió y amarradas con unas correas las puso en una rama fuerte. Bajo delicadamente ya que aún sentía el efecto de esa patada y uno de sus ojos estaba medio abierto. Cuando camino lejos del árbol se puso de nuevo sobre el pasto minutos después Evergreen supervisó que Juvia estuviera despierta.
-¡Princesita, si te duermes serás devorada por millones de monstruos! – Le dijo amenazándola, fue una total suerte que ella no hubiera visto a Gray y más fortuna aún que no la viera cuando estaba trepando el árbol. Fue duro para Juvia mantenerse despierta toda la noche, sus ojos le pesaban ya que estaban cansados de tanto llorar y ese morado que se hinchaba en su ojo no le ayudaba mucho. Lo único que la alejaba de los malos pensamientos y del sueño era un abrazo y unas palabras de cierta persona. "Tu maestra no te enseño todo eso para que bajes la cabeza ante una basura" era cierto, el rubio de apellido Dreyar era fuerte, muy fuerte además tenía muchas personas a su favor, pero ella era parte de la organización que elimina basura como ese fortachón. El amanecer llego lento pero llego al fin, los primeros rayos del sol aparecieron y Juvia se alejó de ellos para que no alcanzaran su morado. A eso de las seis de la mañana un fuerte sonido se escuchó en cada rincón de la prisión. Si Juvia estaba quedándose dormida ese ruido infernal mato sus preciosas ganas de dormir.
-¿Qué es eso? Se preguntó la joven de cabellos azules y observo que todos estaban saliendo del gran edificio y se estaban formando perfectamente sin ninguna desviación en la línea, alcanzó a divisar a sus amigas que eran arrastradas hacía el lugar y las obligaron a ponerse derechas. El rubio salió y se dirigió a los presentes con tono de superioridad y arrogancia. Evergreen cogió del brazo a Juvia y la llevó hasta la reunión.
-Como sabrán tenemos nuevos invitados y entre nosotros tenemos una princesa, una princesita a la que todos admiran por sus habilidades, pero como todos saben la realiza necesita una corona y una presentación adecuada. –¡Ven acá tonta! –Laxus agarró fuerte del brazo a Juvia y le puso una corona hecha de cartulina en la cual estaba escrito "Princesa de los monstruos" con su mano que tenía vendada por el disparo de Wendy. Todos se comenzaron a reír, a decirle unos cuantos insultos y otros a escupir el piso en símbolo de repugnancia hacía la chica, todos excepto unas personas.
-Es una princesa muy hermosa ¿No creen? – Grito Lyon en medio de las maldiciones de la gente.
-¡Y fuerte! Puede cortarle el cuello a los estúpidos en menos de cinco segundos – Le siguió el juego Gajeel. Todos callaron para escuchar los gritos de los amigos de Juvia.
-Es verdad iba a cortarme la cabeza pensando que era una enemiga – Apoyó Lucy.
-De camino ha matado a más de cien de ellos, nos ayudó a todos a llegar hasta acá, sin duda es muy valiente –Agregó Natsu.
-¡Y es tan amable! Desde que me separe de mi hermana ella ha cuidado de mí como si yo fuera de su familia, hasta me peina el cabello – Sonó una tierna voz.
-Y nos dio de su comida cuando moríamos de hambre – Dijo la gata blanca.
-Y le gggggggggggggustaaa a Gr… –¡Bueno cállense todos! – Interrumpió a Happy la voz fuerte del rubio.
Juvia miro a Gray directamente a los ojos, movió su cabeza como asintiendo, le sonrió un poco, "Alumna de Erza Scarlet" recordó y levantó su cabeza alto, aunque tuviera heridas en su cara se veía más hermosa que nunca, con su dignidad tan alta como sus habilidades. La corona le quedaba perfecta, si era la princesa de los monstruos ya que había acabado con muchos logrando escapar del lugar donde se originó todo. –Juvia se retira – Hizo una pequeña reverencia como si tuviera un vestido puesto y lo hubiera levantado. Los chicos no aguantaron la risa y las carcajadas se escucharon por toda la prisión. –Imbécil ¿Crees que puedes burlarte de mí? Esta vez Juvia no bajo su mirada, sus ojos se posaron en los del chico del rayo y lo miro desafiante.
-Los idiotas no entienden –Laxus estaba alistando de nuevo sus puños.
-¡Vamos golpee a Juvia! – No había temor en su voz pero sabía que le dolería.
-¡Ya es suficiente Laxus! – Grito la misma joven del día pasado que cacheteo a Juvia.
-Yo mando en esta prisión Mirajane.
-No por mucho –Masculló Juvia casi inaudible para cualquiera excepto para alguien que leyó sus labios y tenía la misma intención.
-Llévenla al cuarto del castigo.
-¡NO! Me la voy a llevar a trabajar en la cocina conmigo – Mordió Mirajane sus labios a la espera de un castigo para ella también.
-Mirajane ¿Estas desobedeciéndome? –Mira vio Laxus de una manera que el jamás había notado en ella, una persona tan dulce como ella se había convertido en un demonio con esa mirada.
-Haz lo que quieras, pero esta noche también hará guardia –Laxus salió y les ordeno a todos que trabajaran, La chica del cabello plateado guío a Juvia por la edificación hasta llegar a un enorme lugar con muchas sillas y mesas entrándola por una puerta que comunicaba a la cocina.
-Es mucho lo que tenemos que hacer en esta cocina, hay más de quinientas personas en este lugar y aunque hay mucha comida tenemos que guardarla por órdenes de Laxus, perdóname por el golpe pero si no lo hacía él te iba a seguir lastimando.
-No se preocupe por favor, Juvia lo entiende.
-¿Enserio? Entiendo perfectamente que me veas como una mujer mala.
-Claro que no, hizo mucho por Juvia protegiéndola ahorita.
-Mira – La chica le puso algo frio en el ojo a la princesa, le quito esa estúpida corona y le acomodo unos sacos de papas vacíos en el piso.
-Acuéstate, Laxus no te dejará dormir esta noche, aunque no es mucho podrás dormir algunos minutos.
No le importo la incomodidad, la chica durmió como un angelito y soñó algo hermoso con un príncipe gris, durante algunos minutos.
-¡Juvia, Juvia! ¡Despierta! Laxus está acá, toma corta estas cebollas –Juvia se levantó y corto las cebollas tan rápido que cuando el rubio llego pensó que en realidad estaba trabajando.
-¿Ya está?
-Si Laxus dame unos segundos -Salió y espero en una de las sillas de las innumerables mesas.
Juvia observo la comida que iba dirigida para los refugiados, era una especie de puré de papas pero estrictamente no era puré, no olía nada bien y menos se veía apetitosa. –Comemos esto las tres comidas al día, Laxus dice que hay que economizar y que es mejor acostumbrarlos a comer poco.
-Entonces ¿Para qué son las cebollas? –Pregunto la joven poniéndose una rodaja de papa en el ojo.
-Son para la comida de Laxus, Eve, Bickslow, Freed y los demás aliados de Laxus, es injusto pero nos tienen dominados –Eran manjares a comparación de lo que iban a comer ellos, habían bastantes recursos para comer decentemente y no esa porquería que les ofrecían. En otra parte los chicos estaban trabajando picando piedras, mientras las chicas hacían manillas y artesanías, eran obligados a trabajar para Laxus según Elfman hermano de Mirajane que acababa de llegar y había abierto la boca esas solo eran excusas para distraer a todos de una rebelión. Happy por órdenes de Natsu voló discretamente la zona en busca de personas que salvar y habían buenas noticias más de tres personas fueron salvadas ese día por el pequeño gato. Wendy al ver que ellos podían dar esperanza le ordeno a Charle que acompañara a Happy que a regañadientes acepto el trato pues podría encontrar a Chelia si lo hacía además como una condición dijo que el gato no debería abrir la boca si volaban juntos. Juvia tuvo que lavar muchos trastes después de la comida, no le permitieron reunirse con sus amigos pero Lyon encontró la forma de escaparse y llegar a la cocina.
-¿Cómo estás bella princesa?
-Lyon-sama, lo pueden reprender por culpa de Juvia es mejor que se vaya.
-Me alegra que estés bien, ¿Necesitas algo?
-No Lyon-sama no se preocupe, no se arriesgue así de nuevo.
-Va te lo prometo si me regalas una sonrisa de esas que me llevan al cielo.
Juvia rió un poco por el comentario que la hizo sonrojar, era una persona muy tímida aunque no lo pareciere.
-Eso es suficiente para mí, adiós Juvia-chan.
-El chico salió de la ventana de la cocina y se fue de nuevo a trabajar como burro para el estúpido de Laxus. Freed se dio cuenta de caras nuevas en la prisión, se lo comento rápidamente a Laxus quien reacciono furiosamente y espero de donde provenían los nuevos visitantes.
-¿Segura que no la viste Charle? – No, Chelia no está en estas partes – La niña iba a comenzar a llorar.
-No te preocupes saldré a buscarla por última vez ya que se está poniendo el sol– Dijo el gato animando a la pequeña.
En ese momento Laxus vio como los pequeños gatos se elevaban para buscar a más gente que pedía ayuda, estaba tan enojado que no pudo evitarlo mostrar en su rostro, esa noche le pidió a Mirajane que lo dejara servir los platos. Juvia ya estaba en su lugar de guardia, sus ojos se cerraban involuntariamente no era suficiente lo que durmió en la cocina y titiritaba del frio. Se acercaba las manos a su boca para calentarlas con su aliento, después de unas horas y de deja de escuchar ruidos por los refugiados en su espalda sintió una chaqueta que la arropaba.
-Yo haré guardia.
-P….pero…
-Si viene alguien lo amenazare con la espada y lo obligare a guardar silencio.
-No es necesario en serio, Juvia puede estar en guardia no quiere que se meta en problemas –Gray se acercó a la chica y la abrazó dejando la cabeza de Juvia en su pecho ella solo sentía los latidos del corazón de Gray, relajando sus nervios, sorprendida se acomodó más en su pecho, hasta que después de unos minutos delicadamente cayó dormida y él la acomodo en sus piernas para que durmiera tranquila y cómodamente.
-¡Happy! ¡Happy! ¿Qué te pasa? ¿Por qué estás tan caliente?
-¡Natsu me duele!
Bueno chicos fin del capítulo, ¿Qué creen que le paso a Happy? Un saludo a todos los que siguen esta historia. Los reviews están disminuyendo y si no quieren ser mordidos por un zombie a publicar reviews, neee mentiras.
Yuuigiri: Jajaja yo tengo un perro y su pequeño hijo demonio y muerden todas mis cosas a cada rato, aún no estoy segura de ser capaz de permitir que muerdan a la tierna Wendy pero pues si las cosas se dan :D A Laxus lo quiero moler a golpes en serio :p Y Gray OMG es cada vez más hermoso.
Son Gashi Uchiha: Gracias por tu apoyo, un saludo gigante me encanta que te haya gustado el capítulo y see Laxus es el demonio.
Cistxc: Un saludo :3 una vez me leí un fic de 14 capítulos de seguido, fueron muchas horas, cuando uno se enreda en un fic es hermoso leer cada capítulo. Estaré publicando de seguido.
Bye a todos hasta el próximo capítulo.
