Personajes propiedad de SM

Hello, les dejo otro capi de esta linda historia… manden Reviews… Besos!

Chapter 8

Edward

Hubiera seguido besándola.. en mis dulces y placenteros sueños si el sonido de mi celular no me hubiera despertado… Mire el identificador.. Era ella.. Suspire..

- Edward? – su voz estaba un poco quebrada.

- Bella?.. Hoola – me talle los ojos..

- Lo siento – dijimos al mismo tiempo.. y ella soltó una nerviosa risa tonta.

- Lamento mucho todo Edward, no quería irme así y yo… Debí contarte que había aplicado y cielos, no creí que fueran a aceptarme – suspire nuevamente.. Por mucho me doliera, yo la quería en mi vida, como cualquier papel que a ella le apeteciera darme… aunque fuera solo como amigos…

- Esta bien Bella, no tienes porque darme explicaciones, somos amigos, y eso no cambiara aunque decidas irte a Marte – dije muy a mi pesar.. Lo que en verdad quería decir era.. No dejare de necesitarte sin importar que tan lejos estés…

- De cualquier manera Edward, te he hecho el deposito del dinero del alquiler que ya habías pagado, quizás puedas poner algún anuncio en el periódico y buscar un compañero, no se – que idiota era yo…

- No, no pequeña, sabes que el dinero no tiene nada que ver con esto, solo lo dije porque estaba molesto, no me refería a ello. Te lo enviare de vuelta mañana mismo, y sobre un compañero, creo que me quedare solo, en caso de que cambies de opinión – quería dejarle en claro que siempre, sin importar porque o a en que momento, yo estaría esperándola..

- Edward, apenas tengo un día aquí.. Y ya siento que pongo a todos los que conozco el papel de ustedes –

- A mi me pasa igual… aunque debo decirte tontita que el condo es realmente perfecto – me quede observando el collage que había ido a traer de su habitación vacía en medio de la noche.. Menudo patético…

- Lo siento muchísimo Edward, pero sabes que me hubiera sido imposible pagarme un máster en Paris por mi propia cuenta, ahora solo tengo que financiar mis gastos y el 50% de la matricula –

- Que bien que te dieron la beca Bella, en verdad me alegro muchísimo – me quede pensando.. Debí pensarlo por un minuto, ella era siempre tan minuciosa en su economía.. De verdad era un idiota…

- Te.. Te extraño – mustio..

- Yo te extraño mas… - ahogue un gruñido – bien, prométeme que estarás en contacto conmigo, todos los días de ser posible – trate de grabar su voz y el perfecto sonido de su respiración.

- Lo hare… Descansa.. Ohh y Edward… Te quiero muchísimo – mi corazón se hincho y luego volvió aquel dolor punzante… Claro.. Como amigo..

- Y yo a ti Bells… - yo a ti te amo… pensé colgando el teléfono…

Me levante un tanto mas animado, al menos las cosas se habían aclarado y podía llamarla frecuentemente, y claro que lo haría. Mi primer día en la escuela, había sido tranquilo, ya tenía designadas mis materias. Harvard era demasiado ortodoxa para mí… Pero sabia que no renunciaría.. Por respeto a mi padre.. Durante clases, no lo negare, me dedique a buscar un rostro familiar entre los compañeros… Los grupos estaban bastante aislados, cada quien con sus compañeros de fraternidad.. Y bueno, yo realmente no quería mezclarme en esos ambientes, quizás si hubiese llegado con la venda en los ojoso y sin un corazón roto.. Me habría valido un comino y hubiera entrado ya en el alguna casa.. A conocer chicas y a disfrutar de la vida.. Pero me sentía mas como un inadaptado.. Agh.. Odiaba mi situación actual. El poco contacto que hice fue para la distribución de equipos escolares, en el que no me quedo mas remedio que unirme con una chica llamada Tania, quien era.. Muy bonita pero en la manera en que yo tanto admiraba de mi ausente amiga. Me tomaría el fin de semana para conocer la ciudad… Ahora quería asegurarme de dejar un horario fijo… Ocupar mi mente me recompensaría..

Me puse al día con los temarios escolares, recogí los títulos en la biblioteca y me encerré en casa como cualquier nerd… Llame a Antoine y me pidió que me presentara en su oficina después de clases, vestido muy formal y listo para empezar… Puse un poco de música para relajarme y no supe ni en que momento me quede dormido, el disco de matchbox 20 debió repetirse hasta el cansancio…

La mañana siguiente mi celular sonó, justo cuando salía de mi clase criminalística.

- Edward! – su risa ilumino mi rostro.

- Hola – bebí un sorbo de mi expresso de maquina, acaso sabia mejor?

- Estoy por irme a la cama.. Solo quería.. Desearte un buen día – y que mejor manera de hacerlo pensé..

- descansa pequeña, me has alegrado el día – estoy seguro de que escucho mi risa.

- Te quiero- su voz sonó tan dulce..

- Y yo a ti.. Dulces sueños.. – me tomo veinte minutos dejar de sonreír como un idiota para suspirar tontamente.

Conduje directo a las oficinas de Antoine, era una zona en el centro, la secretaria me paso de inmediato, si, mi dia estaba yendo de lo mas relajado.

- Antoine – salude al viejo amigo de mi padre mientras alguien tocaba la puerta.

- Pasa – sonrió – Que gusto verte Edward.. Como has creído, como esta mi viejo amigo Carlisle? –

- me llamaste? – pregunto un joven de aproximadamente mi edad, vestido muy formal.

- Siéntense –

- Mi padre esta bien, trabajando, como siempre – sonreí.

- me alegra escucharlo. Ya planeare un viaje para visitarlo – sonrió y se sentó detrás de su elegante escritorio – Bien, Alec, el es el hijo de Carlisle Cullen, Edward, empezó sus estudios en Harvard y nos gustaría que empezara a practicar con nosotros, hay que trabajar duro si quieres ser de los mejores – mustio Antoine mientras firmaba un bonche de papeles en su escritorio, con su pluma montblanc. Mi padre también las coleccionaba.

- Seguro – Alec me dedico un gesto amable.

- Pensé que quizás podría acompañarte en tus asuntos, quiero que te pongas al tanto del caso Roseworth – le extendió un folder negro.

Acto seguido salimos directo a las oficinas gubernamentales a revisar las últimas actuaciones del expediente. Mientras esperábamos, decidí tomar un café.

- Y has pensado en que quieres especializarte? – me pregunto Alec.

- No realmente – ni siquiera lo sabía.

- Yo estoy por tomar mi máster en forense – dijo

- Cuantos años tienes? 24, No? – el asintió mientras yo lo miraba atónito

- Ser hijo del dueño de la firma mas importante de Boston ayuda, me gradué con honores en la mitad tiempo, llevando sobrecarga de materias – debí sentirme celoso pero la abogacía simplemente no despertaba ese anhelo en mi. No tenia duda alguna de que seria bueno en mi profesión, fuera cual fuera. Yo no era conformista y me gustaba hacer todo a fondo. Después de otros sesenta minutos finalmente nos dieron los papeles, hicimos un par de copias y regresamos al auto.

- entonces el ex esposo, el Sr. Pierce esta tratando de anular el acuerdo prenupcial – leí la demanda, tenia algo de experiencia debido a los tramites que había acompañado a hacer a mi padre, era increíble la locura legal que podía ocurrir en un hospital.

- Si, la esposa nos contrato –

- Si me preguntas, creo que el muy bastardo la tiene ganada, ella cometió la indiscreción de tener un amorío poco, muy poco después del divorcio, no hay manera de probar que ya estaban separados – carraspeo – te parece si lo dejamos por hoy, siento que me dará jaqueca, te invito un trago –

-Apenas es jueves – dije mas para mi mismo

- Solo un bar, no irnos de fiesta toda la noche Cullen –

- Claro – que daño haría, ninguno, si mas, me relajaría y olvidaría mis penas.. Un par de horas.

Menos de treinta minutos después, los dos estábamos bastante ebrios, riéndonos de todo un poco y lamentándonos también, casi me sentía en casa, con Emmet o Jasper, por lo menos ya no me sentía tan aislado. Deje a Alec en el estacionamiento de las oficinas y conduje muy lentamente al condo. Mientras tomaba el celular.. Era tan mala idea irme a dormir sin escuchar su voz antes…

- Bella? – balbuce un poco mientras bajaba del auto

- Edward. Te encuentras bien? – sono preocupada…

- Perfectamente, hola chicas – ni siquiera me había dado cuenta de que había una serie de condos en la colonia en la que estaba viviendo, las chicas sonrieron coquetas y luego entraron en su condo.

- Has estado bebiendo Edward? – Elevo la voz – Estas solo Edward? –

- bella.. Hermosa.. A veces puedes ser tan histérica – reí

- estas solo? –

- Eso no importa, o si? – sonó a reto

- Toma una ducha Edward Cullen y llámame tan pronto como estés sobrio – gruño

- Me gustaría tenerte aquí, en este preciso instante – susurre ligeramente relajado, escudándome en el hecho de que estaba ebrio…

- Oh.. Claro que me gustaría estar ahí.. para patearte el trasero por ser tan bobo, apenas conoces la ciudad! – grito.

- tu.. Tienes un lindo trasero Bells.. – sentí mis mejillas sonrojarse mientras me desplomaba en la cama –

- Cullen pedazo de – no recuerdo nada mas….. Excepto caer en un profundo sueño…