Bueno, lemon kakairu y algo más XD gracias por seguir mis bobadas y onegai disfruten por que yo si lo hice escribiéndolo nn
El castaño y el peliblanco caminaban tranquilamente por las calles, ninguno de los dos se dirigía palabra alguna, tan solo paseaban, kakashi no se atrevía a dirigirle la palabra a iruka, el castaño por su parte trataba de relajarse, la tensión era demasiado grande para ambos, pero pareciese que ninguno se decidía a hablar, hasta que kakashi decidió romper el hielo.
-¿Sabes? Tus padres me llamaron ayer por la noche…dicen que para cuando pensamos casarnos
-¿Y…qué les dijiste?-iruka tragó en seco.
-Pues…que aun no lo sabemos…que lo pensaríamos
-Ya…querrás decir que yo lo pensaré ¿no? llevamos más de cuatro años con la misma historia y nunca
me has propuesto matrimonio-las palabras de iruka sonabas ofendidas y dolidas, kakashi se sintió mal,
no deseaba lastimar a su novio, en un impulso tomo su cintura atrayéndolo hacia él, el castaño trató de
alejarlo, pero le fue inútil, kakashi lo tenía bien cogido, iruka trató de protestar pero el peliblanco fue
más rápido y le plantó tremendo besote de los que dejan huella, iruka se sorprendió, hacía tanto tiempo
que kakashi no le demostraba un indicio de cariño, en verdad agradecía ese gesto, aunque intentara negarlo.
-Cuando tu quieras…te prometo que nos casaremos…es una promesa amor-el castaño abrió los ojos sorpresivamente, no se esperaba esas palabras de kakashi, el cual lo besó una vez más, solo que de una forma más pasiva, cariñosa, suave, una forma en la que ambos disfrutaron al máximo, siguieron así un buen rato, la deliciosa caricia se les hacía eterna, hasta que TATA TACHAN el dichoso oxigeno ataca de nuevo, ambos con un maullido se vieron obligados a separarse,
-¿y eso?-iruka estaba anonadado, ese beso significaba algo, nunca le había puesto empeño a ninguno de sus roces, pero sintió que, ese en concreto le decía algo importante.
-Hacía tiempo que no te demostraba lo mucho que me importabas…-el peliblanco besó de nuevo los morenos labios, tiernamente, sin pasiones y urgencias, necesitaba degustarlo al máximo por una vez en su vida.
-Perdóname…he sido un idiota-kakashi lo abrazaba protectoramente, como temiendo perderlo si se descuidaba, iruka cada vez estaba más impresionado, pero correspondió el abrazo, no podía negárselo después de todo lo amaba, ambos respiraron su dulce aroma, hundiéndose en la piel contraria lentamente, deseando estar en esa posición para siempre, hasta que se dieron cuenta de que estaban en medio del trafico con la gente mirándolos como a bichos raros y los carros pitando.
-Será mejor que nos evitemos un viaje sin retorno al hospital U-kakashi agarró la cintura de su koi y lo dirijo al restauran pensado para esa noche, sin dejar de mirarse profundamente, en verdad por primera vez parecían una pareja estable y enamorada, durante el trayecto rieron, hablaron y disfrutaron como nunca, podía decirse que como un par de niños enérgicos y alegres, entre todo se hizo de noche rápidamente, la parejita yacía más melosa de lo acostumbrado, kakashi como de costumbre acabó con todos los platos, si iruka no lo hubiese previsto y hubiese cogido más dinero para entonces andarían fregando cazuelas, el castaño se echó a llorar cuando vio la cuenta, dirigió una mirada a kakashi, quien nervioso rió graciosamente, iruka suspiró resignado, pagando la cuenta y acto seguido haciendo un gesto al peliblanco de que se fueran.
Ese día había sido ideal para ambos, pero aun les faltaba los preeliminares (¬) deseaban culminar el momento demostrándose su amor por acciones y no por palabras, besándose apasionadamente y sin siquiera mirar hacia donde se dirigían, entrando torpemente al apartamento lujoso del moreno se dejaron caer sobre la cama de su dormitorio, acariciándose con ansia, deseo, amor y lujuria en un equilibrio perfecto, lentamente sus cuerpos quedaron semidesnudos, mientras sus sexos rozaban fuertemente el uno contra el otro, sacando gemidos entrecortados de sus dueños, quienes se recorrían arduamente, arañándose con suavidad, besándose de la misma forma, con delicadeza, no deseaban usar la fuerza en una ocasión tan especial, siguieron besándose mientras se desnudaban por completo, kakashi lo recostó suavemente, sin dejar aun su boca que se le hacía tan adictiva, seguidamente acarició el vientre con las yemas de los dedos, provocándole un agradable cosquilleo a su koi, mientras la otra mano acariciaba su cabello con ternura, deshaciendo la cola a la vez, su lengua sedienta rozó el cuello moreno, degustándolo como tantas veces lo había hecho, solo que más pausadamente, disfrutando al máximo de las sensaciones que ambos cuerpos producían en el otro, iruka gemía levemente, acariciando la blanca y fuerte espalda, mientras besaba sus hombros tan suavemente que hasta cosquillas le producía al peliblanco.
Kakashi seguía lamiendo a sus anchas, la barbilla, las mejillas, la oreja, los hombros…hasta que finalmente llegó a la parte sensible del moreno: su ombligo, en el que sin más preámbulos introdujo la lengua hasta el fondo, moviéndola en círculos en un lento mete y saca, escuchando los gemidos placenteros de iruka, quien acariciaba los cabellos fuertemente, empujándolo para que bajase más a un sitio más urgente, pero el peliblanco no le hizo caso, eso ocasionó un bufido de iruka, pero se calmó, todo llegaría a su tiempo, kakashi se entretuvo un poco más en la zona y siguió recorriendo su cuerpo, justo cuando se hallaba pegado a su miembro, subió hacia arriba, lamiendo los botoncitos marrones con hambre, iruka bufó una vez más, sabía de sobra que a su peliblanco le agradaba torturarlo, pero estaba muy impaciente y no disponía de la tranquilidad necesaria para aguantar su tortura mucho tiempo.
-Kakashi…ya basta…hum…para…para de jugar…-rogó extasiado ya a mas no poder, era increíble como una simple caricia podía excitarlos tanto y más una petición, kakashi decidió torturarlo un poquito más, se hallaba entre sus largas y perfectas piernas chocolate, repartiendo besitos por su extensión, dando una lamida de vez en cuando para luego subir a sus labios, y apresarlos felonamente, eso desesperaba a iruka, quien le mordió con fuerza el labio inferior, indicándolo que por su bien siguiera con lo que estaba haciendo, kakashi sonrió, le encantaba los enojos del castaño y la manera en la que hinchaba los mofletes graciosamente, bajó de nuevo haciendo un recorrido de mordidas desde la clavícula hasta el pecho, en el que se entretuvo un rato mordiéndolo y lamiéndolo, ya decidió no esperar y bajó un poco más, pegando su boca a la entrada caliente de su koi.
Comenzó despacio, lamiendo poco a poco la superficie, tanteando por entrar al pequeño agujerito que tantas veces había llenado y deseaba llenar muchas más, dio unas cuantas lamidas leves para después introducirse en su interior, sacando un grito de iruka por la placentera sensación húmeda, el peliblanco comenzó a moverla a modo de penetración mientras masajeaba la próstata, llevando al castaño a la locura, ambos se sumergían en el intenso placer hallado, kakashi siguió con su movimiento vertiginoso hasta sentir el presemen resbalar por el erecto miembro, en ese momento paró, deseaba que terminaran juntos, en un solo grito, en un solo cuerpo. Con rapidez salió de su entrada para segundos después reemplazar la lengua por su erecto miembro, el cual no introdujo de golpe por más que lo ansiaba partir en dos, empezó por la cabeza, sintiendo las paredes interiores del castaño contraerse y relajarse de dolor y placer mezclados en una sola emoción, siguió con el resto del "cuerpo", inundándolo por completo, iruka arqueó las caderas a causa de los pinchazos sentidos en su zona baja, kakashi sentía exactamente los mismos espasmos en su espina dorsal, lo cual hizo que a igual se arqueara flexiblemente, lo cual a su vez hizo profundizar la penetración, ambos gritaron al unísono ante la brusca intromisión.
Ambos respiraban dificultosamente, el sudor les bañaba a ambos, dejando su piel perlada por este, el moreno se aferraba a las fuertes caderas, besando los hombros, el peliblanco besaba el cuello succionando con fuerza y dejando marcas violáceas, mientras lo masturbaba tratando de bajar su dolor, lo cual conseguía con experiencia, dando en el punto clave en una primera y profunda embestida, iruka gritó de puro placer, arañando con fuerza la nívea piel, kakashi aguantó el escozor de los arañazos, sabía a pesar de no haber ejercido nunca de uke el daño que le estaría causando y no tendría ni punto de comparación con el suyo, iruka ya no era virgen claro, pero igualmente su estrecha entrada no le permitía relajarse del todo y amortiguar el dolor, kakashi embistió con lentitud y suavidad, besando la mejilla cariñosamente, continuó en ese ritmo hasta sentir el cuerpo de iruka relajarse, en cuanto notó una bajada considerable de tensión por parte de ambos, comenzó a embestir salvajemente, sin piedad pero sin excederse en fuerza, aferrándose a las sábanas para sostenerse, iruka gritaba de placer, la precisión con la que kakashi le daba en sus puntos erógenos le volvía loco.
El peliblanco lo llenaba de besos por el rostro, distrayéndolo mientras la fuerza era incrementada más y más a cada instante, las piernas morenas se entrelazaron a su cintura, profundizando así más la penetración, kakashi salía y entraba por minutos, alterándolos a los dos, volvía a salir de su interior, esperó varios segundos y embistió de nuevo con fuerza, iruka deliraba de placer, no podía soportar los juegos de kakashi, una vez más salió un tiempo y volvió a penetrar con fuerza y velocidad, gimiendo en el oído del castaño y haciendo rozar su calido aliento en su marcado cuello, eso daba más placer al castaño, quien suspiraba excitado, abrazándolo esta vez con delicadeza, sintiendo las embestidas disminuir lentamente, en un profundo y pasional beso terminaron en un sonoro gemido, el peliblanco explotó en su interior mientras que le castaño lo hizo entre ambos, llenándolos de esa sustancia calentita y a pesar de viscosa agradable, kakashi lo besó repetidas veces en ambas mejillas, iruka terriblemente acalorado propuso darse una ducha de agua fría, ambos se dirigieron a esta, mientras sin darse cuenta habían dejado la puerta abierta, unos pasos firmes se adentraron en el apartamento del umino.
La persona "desconocida" caminó hacia el lugar del que provenían los gemidos de las personas que residían allí, kakashi presionaba a iruka contra la pared, alzando las piernas mientras lo bombeaba con suavidad, escondido en la curva del cuello de iruka, que gemía mientras era besado pasionalmente, los gemidos aumentaron de tono, haciéndose más fuertes por segundos, en un ultimo gemido de ambos se sintió acabar la situación iruka salió de la ducha con una toalla envuelta a la cintura, ingresando en el cuarto a ponerse un pijama para descansar, kakashi ni siquiera se molestó en taparse las vergüenzas, simplemente salió en pelota picada de la ducha, se detuvo en la cocina, bebiendo un poco de naranjada, hasta que sintió unas manos suaves y calientes acariciar su espalda.
-¿Qué quieres más o qué?-preguntó volteándose hacia atrás, para su sorpresa (desde luego ¬¬U) el que yacía a su lado no era iruka, era itachi, quien le miraba en una mezcla de diversión y recelo.
-¿Lo pasaste bien verdad? No, si ya hay que ver como estás-se mofó el pelinegro divertido, kakashi se impacientó, temía que iruka los descubriese y pensase lo que no era (¬¬u…) así que se lo llevó a rastras al cuarto de baño, el cual cerró sin asegurarse de poner pistillo.
-¿Qué diablos haces aquí itachi¡¿Estás loco¡¿Qué demonios pretendes con esto?!-kakashi sonaba furioso, no entendía la osadía del moreno, lo único que temía era verse en un apuro con su novio después de haber conseguido tan difícilmente hacer las paces con él.
-Nada...solo vine a ver como estabas, digámoslo…curiosidad
-Esto lo has hecho a propósito ¿¡verdad¿¿Es que quieres arruinarme la noche¡No vuelvas a hacer eso y lárgate de aquí!
-Calma…no vine con mala intención…-el pelinegro deslizó una mano sensualmente por su pecho, mientras su aliento chocaba con el del peliblanco, provocándolo, kakashi trataba de resistirse como podía, pero le era sobrehumano poder resistir la tentación que itachi representaba para su cuerpo, era como debatirse entre la delicadeza y dulzura del castaño y la pasión y fogosidad del moreno, no sabía por qué no lo echaba de su apartamento, por que en esos momentos lo compartía con su koi, en el fondo deseaba a los dos¿es que no se había dado cuenta del problema que tenía encima¡Amaba a su novio y amante al mismo tiempo!
Eso no podía ser, pero lo era, le encantaba la sencillez y suavidad de iruka, y le encantaba la vivacidad y el deseo que itachi despertaba en él, mientras pensaba el moreno se hallaba besándolo fogosamente, sin darse cuenta iba correspondiendo el beso con la misma intensidad, acariciando el cabello negro tan suave que tanto le gustaba tocar al igual que el de iruka, definitivamente había encontrado a las dos bellezas más grandes del universo y tenía que debatirse entre ellas, maldecía su falta de decisión, no era capaz de rechazar a ninguno, los ansiaba a los dos.
Al final acabó atrayendo la cintura de itachi a su cuerpo, besando su cuello mientras colaba las manos por debajo de la camisa de este (kakashi perver no se cansa ¬/////¬) itachi sonrió satisfecho, kakashi no podía rechazarlo, sabía que lo deseaba al igual que él deseaba al peliblanco y que no despreciaría sus insinuaciones, el peliblanco seguía besándolo con pasión y deseo, atrayendo la nuca mientras apresaba los cabellos negros sin dañarlos.
-Dime…por qué…no puedo….sacarte…de mi cabeza…por qué…me enciendes…tanto-kakashi hablaba besando los labios del pelinegro, acariciando ambos costados de su rostro, mientras bajaba por el cuello dando leves mordisquitos, suspirando mientras lo acariciaba fuertemente, los ruidos alertaron a iruka, quien alarmado se dirijo a la sala, kakashi asustado empujó a itachi, el cual le miró molesto, con señas le ordenó por su vida que saliera volando del apartamento, al moreno decidió no causarle más problemillas por esa vez, en un ultimo y pasional beso que fue cortado por kakashi histérico, se despidió de él, guiñándole un ojo antes de salir.
-Kakashi… ¿pasó algo? He oído ruidos…-iruka se asomó preocupado con una carita que derretiría el mismo infierno.
-No…tranquilo delfín…no pasa nada…-el peliblanco lo besó con ternura, guiándolo hacia el cuarto, ambos se acostaron victimas del cansancio, al menos kakashi durmió bien, iruka no pudo hacerlo, ese beso…olía a…perfume, un perfume que no era el suyo, era extraño, se parecía al que le regaló el año anterior por su aniversario, pero que supiera no lo usaba muy a menudo, era demasiado descuidado para usarlo, pero durante su encuentro no había notado esa esencia, el castaño le miró desconfiado, algo no andaba bien, pero no se iba a romper la cabeza pensando, ya tendría tiempo al día siguiente.
Ya se ya se, saben que siempre la cago en el último momento, pero de momento no pasó nada TTTT espero les gustase y mil besotes y abrazos
