Sean bienvenidos a un capítulo más de esta historia, gracias también por los comentarios anteriores.
Señorita MariaD24… guarde la escopeta que si lo mata me malogra el drama xD.
Ya eran diez minutos desde que Matsuri había salido de su casa y en esos momentos la lluvia se había intensificado un poco, pero decidió no tomarle importancia, algo dentro de ella la impulsaba a llegar a donde su sempai y ella siendo como es no iba a detenerse hasta lograr lo que quería
Cuando llegó a la estación, guardó su paraguas y sacó su teléfono marcando el número de Harumi.
-"Es mejor que la llame, el clima puede empeorar…aunque ya estoy aquí y, sería bueno tener compañía en este día, quizás pueda repetir lo de esa vez y molestarla un poco o… simplemente pasar un momento agradable junto a ella"- ante ese último pensamiento pudo sentir un pequeño calor en el pecho.
Sin embargo la castaña nunca contesto la llamada, lo intento dos veces más, pero el resultado fue igual.
-"Supongo que…tendré que ir a verla de todos modos"- se dijo así misma. Tiempo después, se colocó sus auriculares y subió al tren que acababa de llegar.
Harumi seguía sentada en el piso frio de su habitación, si bien había dejado de llorar, el dolor aún seguía persistente en su pecho y no tenía ganas de siquiera pararse a cerrar la ventana, por la cual ya se había filtrado una gran cantidad de agua, hasta que el repentino timbre de su celular la sacó de su trance.
Por primera vez en unas horas se paró de allí y tomo el aparato creyendo sería una llamada de su hermana.
"Matsuri"
Al ver ese nombre en la pantalla inmediatamente lo volvió a dejar en su lugar, no estaba de humor para hablarle.
-"No quiero escuchar su voz"
El teléfono sono otras dos veces más, en un arranque de furia, la castaña lo tomo y lo arrojó lejos, poco importándole lo que le sucediera.
-"Por favor no me atormentes más"
Matsuri caminaba bajo la lluvia hacia la casa de la gyaru, afortunadamente el temporal mantenía su baja intensidad y el viento no era tan fuerte para impedirle seguir su camino.
-Esto me recuerda a esa vez- se dijo a si misma cuando llegó a la residencia Taniguchi. Por alguna razón que aún no comprendía del todo su corazón estaba acelerado y sentía su rostro ligeramente caliente.
Pero realmente era que… ella se rehusaba aceptar la posibilidad…de haberse enamorado. Después de todo, ella rara vez había sentido, demostrado o recibido amor.
-Hmm- lanzó un pequeño suspiro, tocó el timbre de la casa y esperó, diez, quince, veinte segundos, pero nadie salía a abrir.
-¿Será que no hay nadie? - volvió a tocar y nuevamente esperó. Esta vez la puerta se abrió revelando a una Harumi con su uniforme sumamente desordenado.
-¡Ah Tanoguchi sempai!- saludó Matsuri algo sorprendida por su aspecto y casi dejando caer el paraguas que sostenía sobre su cabeza.
-Tú ¿Qué haces aquí?- Harumi preguntó con algo de irritación, se había levantado únicamente creyendo que era su hermana.
A Matsuri se le había tensado el cuerpo por ese tono usado y de algún modo se le complicaba responder sentía como si algo terrible hubiera sucedido.
-Tú… me citaste hoy en la tarde, así que como no llegaste creí que estabas enferma así que… vine a verte.
Al decir eso no pudo evitar desviar la mirada, era como si… temiera lo que dijera la mayor más adelante.
-¿No llegué?- Harumi comenzó a decir con rabia- ¡Por supuesto que llegué! ¡Rechacé pasar algo de tiempo con mi amiga! ¡Corrí el riesgo de ser suspendida todo por irte a ver!¡¿Y todo para qué!? ¡Para encontrarte besándote con un tipo mucho mayor que tú!
Así que era eso, después de todo Harumi si había ido y…había visto eso.
-Creí… de verdad pensé que valía la pena, que podía darte una oportunidad, pero no… solo eres una estúpida chiquilla inmadura, a la que le gusta jugar con los sentimientos de los demás- decía la castaña en medio de las lágrimas.
Como sintiendo el dolor que se había presentado en ambas en ese momento, un fuerte trueno se escucha en el cielo y con eso la fuerza del temporal aumenta.
-Yo… déjame explicar…- la pelirosa trató de hablar, pero fue interrumpida por las palabras de la mayor.
-¡No quiero que me hables! Solo… ¡Aléjate de mí y deja de atormentarme!- Volvió a gritarle Harumi esta vez dando la vuelta tratando de entrar a su casa.
Sin embargo Matsuri no se iba a dar por vencida fácilmente, tiró la sombrilla que traía e inmediatamente la sujetó fuertemente por la espalda impidiendo que diera un paso más.
-¡Espera! Por favor déjame hablar- comenzó a decir la menor- eso no fue así, yo…realmente quería verte esta tarde.
Y es que estaba tan alterada y confundida que toda la confianza que tenía para desenvolverse se le había ido del cuerpo.
-¡Sueltame pequeño demonio!
Se había dado cuenta que cada vez que Harumi la llamaba por ese apodo, la menor se sentía especial.
-Es…curioso sabes, inicié esto como un tonto juego, pero al final terminé realmente enamorándome de ti.
Por primera vez en mucho tiempo, sentía que sus palabras eran sinceras.
Harumi volteó y la miró directamente a los ojos permitiendo que la pelirosa a la vez viera los suyos rojos e hinchados por las lágrimas, fueron unos segundos así hasta que en un repentino movimiento la gyaru lanzó una bofetada a su mejilla.
-¡No te creo nada! Por favor, ya vete.
Después Harumi entró rápidamente a la casa y cerró fuertemente la puerta.
Matsuri siguió parada frente a la puerta con un fuerte dolor tanto físico como emocional.
-Espero que podamos hablar otro día- susurró, después tomo su paraguas y comenzó a caminar hacia la estación, aunque con este clima estaba segura de que ya no habría transporte, en fin, tendría que ir caminando hacia su casa.
Por primera vez en mucho tiempo se había sincerado, había estado dispuesta a cambiar por esa persona y todo se había ido por el desagüe.
-¿Cómo te va?- preguntó una voz, con solo reconocerla una inmensa ira se apoderó de ella.
-Tu ¿De nuevo estás siguiéndome?-preguntó la pelirosa tratando de mantener la calma.
Souma le dirigió una sonrisa de malicia y se acercó a ella.
-Ya te dije que estoy interesado en ti.
Matsuri inmediatamente retrocedió unos pasos.
-Y yo ya te dije que me dejes en paz, no quiero discutir contigo en estos momentos, así que vete si no quieres que llame a la policía - después continuó caminando a paso un poco apresurado, algo en el peliazul le daba mala espina.
El muchacho por su parte comenzó a seguirla, Matsuri al notar eso comenzó a apresurar más el paso, buscando un lugar donde alejarse de él.
Lamentablemente el lugar al que se metió era literalmente un callejón sin salida, para cuando quiso salir de allí, Souma ya la había encontrado.
-¡Oh! Parece que no tienes donde escapar- dijo acorralándola.
-¡Dejame en paz!- gritó Matsuri viéndose en esa situación.
El muchacho hizo el ademán de pensar un poco para después hablar.
-Está bien, pero con una condición.
Matsuri suspiró, sea lo que sea que le pidiera no podía ser nada bueno.
-¿Qué es lo que quieres? ¿Más fotos? Últimamente no he estado de humor para hacer eso.
- No nada de eso… que te parece si, me presentas a tu amiguita, eso sería grandioso.
Al oír eso y sabiendo a quien y a que se refería la furia nuevamente creció en su cuerpo.
-Aléjate de ella o…
-¿O qué?
Inmediatamente Matsuri se dio cuenta de que su amenaza era inválida.
De repente Souma comenzó a reír para sorpresa de la menor.
-Yo lo vi todo, vi como ella te rechazó, nunca pensé que…tú algún dia terminarías…enamorándote jaja- decía entre carcajadas.
Eso solo hizo que su furia creciera más.
-Si tan solo tú no hubieras llegado a molestar hoy…
Y fue interrumpida por el impacto de los labios del chico contra los suyos. Reaccionando momentos después, reunió todavla fuerza que tenía empujó a Souma.
-¡Púdrete!- le gritó y pasó de largo dispuesta a salir de allí, sin embargo la otra persona la tomó del brazo y la jaló nuevamente hacia dentro, provocando que Matsuri impactara contra unos escombros.
La menor intentó pararse, pero el golpe provocó que se lastimara la pierna, quedando inmóvil e indefensa ante el peliazul.
-Oye, eso no fue muy amable de tu parte-dijo acercándose a Matsuri.
Había anochecido ya y la precipitación había aumentado su intensidad, volviéndose para la pelirosa un escenario completamente sombrío, sin poder defenderse volteó su mirado esperando lo que vendría.
Sin embargo nada sucedió, en lugar de eso escuchó un fuerte golpe y un quejido, cuando abrió los ojos pudo ver con dificultad debido a la lluvia a Souma en el suelo y a una familiar figura parada sosteniendo un paraguas.
-Taniguchi sempai…
Hasta aquí llega el octavo capítulo, lo lamento trato de hacerlos algo más largos, pero siempre terminan con menos de dos mil palabras :"v
Ahora, por si no entendieron lo que dijo Matsuri creo que en el manga dijo que enviaba fotografías de mujeres a los hombres…o algo así entendí : v
Ya saben pueden dejar sus comentarios y si gustan responderé los PM.
Hasta el próximo capitulo.
