Luego de mucho tiempo aqui están el capítulo 8 y además el 9. Espero les gusten.

¿?

Capítulo 8

Era el día siguiente a la aparición de Deep Blue. Misa se encontraba en ese momento en casa de Akira junto con Chiyo y Kaii. Akira había ido por algo de comer y mientras tanto los chicos hablaban entre ellos de lo del día anterior.

-Ese tipo de verdad daba miedo. Aunque se veía peor que en la serie. -Dijo Kaii.

-¿Y que esperabas? Esto es la vida real. De todos modos me pregunto que va a pasar ahora.

-Bueno, por lo pronto hay que seguir peleando... -Respondió Akira cuando iba entrando a la habitación.

-¡Golpeemos extraterrestres! -Gritó Chiyo alegremente.

-Eso si me parece buena idea. -Dijo Kaii.

-Shhh. Está sonando mi celular. -Dijo Misa en ese momento.- Bueno... Sí soy yo... ajá... sí... okay, entonces iré enseguida.

-¿Quién era? -Le preguntó Akira extrañado por el tono de voz que Misa había usado.

-Ahh... no te había dicho que mi papá es algo como funcionario del gobierno, ¿verdad? -Dijo Misa tratando de explicarse.

-No. ¿Eso que tiene que ver? ¿Pasó algo?

-Lo que pasa es que una vez tuve que ir junto con Kaii a dejarle algo al trabajo. Me presentó a alguien y me preguntaron que si no los quería ayudar con una cosa que no me acuerdo de que era... pero se que había un chico muy lindo ahí, aunque creo que es muy grande para mi pero igual era lindo y... la verdad no me acuerdo lo que me dijeron por qué él era realmente lindo, pero se que tenía algo que ver con el trabajo de mi papá.

Akira no dijo nada y solamente se le quedó viendo mientras trataba de comprender lo que Misa había dicho. Finalmente volteó a ver a Kaii.

-Se supone que querían que ayudáramos con algo, y dijeron que nos hablarían luego para ir y que nos explicaran todo bien. -Le explicó Kaii.

-Ah... entonces tienen que irse.

-Supongo que sí.

-¿Pero por que no vienen con nosotros? A lo mejor ustedes también pueden ayudar. Digo, no creo que sea algo muy secreto o importante. Digo, si no no nos hubieran pedido ayuda a nosotros.

-Eso tiene sentido. -Comentó Akira.

-Entonces vamos. -Exclamó Chiyo y de inmediato se dirigió a la puerta.

Los cuatro chicos salieron de la casa y se dirigieron hacia la dirección que le habían dado a Misa. Cuando llegaron se encontraron frente a un gran edificio de oficinas. Entraron y se dirigían al mostrador cuando escucharon que alguien les hablaba. Se voltearon y vieron a un chico al otro lado de la habitación. Él tenía el cabello negro y estaba en una silla de ruedas.

-Buenos días. -Los saludo en cuanto estuvieron junto a él.

-Buenos días. -Le respondió Misa. Aquel chico le parecía realmente guapo.- Este... trajimos a un par de amigos... espero que no importe mucho.

El chico volteó a ver a Akira y a Chiyo en ese momento, pero no pareció molestarle.

-No creo que importe mucho, además, también pueden ayudarnos. -Respondió tranquilamente.- Bueno, entonces síganme. -Les dijo y los guió hasta un elevador. Apretó el botón y esperó.

En cuanto llegó el elevador todos los chicos entraron.

-Oye, ¿no eres muy joven para trabajar en algo de gobierno? -Le preguntó Akira ya que el chico parecía ser de preparatoria.

-Supongo que sí, pero aquí no es tan importante...además, solo hago trabajos pequeños desde hace algún tiempo. -Respondió el chico. Luego volteó a ver a Misa.- Oye, ¿puedo preguntarte algo? -Preguntó. En su voz se escuchaba cierta preocupación.

-Sí, claro.

-¿Cómo está Daisuke?

-¿Eh? -Dijo Misa que no comprendía por que le hacía esa pregunta.

-Lo que pasa es que somos vecinos y bueno... pasaron la pelea por televisión y bueno... -Dijo como para tratar de explicarse.

-Ah, está en el hospital. Dijo el doctor que solo fueron golpes y que va a estar bien. -Le dijo Misa.

-Ya veo, que bueno.

El elevador llegó a su destino segundos más tarde y todos salieron al tercer piso. El chico los hizo pasar a una pequeña oficina no muy lejos de ahí y cerró la puerta.

-Bueno, ahora les explicaré de que se va a tratar todo esto. -Les dijo.- Pero primero... Lamento no haberme presentado antes, mi nombre es Aoyama Yusuke. Gusto en conocerlos.

-Oye, de casualidad no serás familiar de... -Le dijo Kaii.

-Es... mejor dicho, era mi padre. Murió hace unos años en un accidente. Fue algo realmente triste.

-Entonces como sabemos que tú no eres ese tipo de ayer. -Exclamó Kaii.

-Eso es fácil. -Respondió Yusuke.- No puedo ser yo por que fue Deep Blue culpable de que esté en una silla de ruedas.

-¿Por qué? -Preguntó Misa muy consternada.

-Bueno, cuando era niño era muy lindo, pero luego llegó Deep Blue y pensé que podía detenerlo.

-Entonces te rompió la columna. -Le dijo Akira.

-Eso hubiera sido muy bueno, pero no. En realidad podría caminar si quisiera, pero lo que pasa es que me puso un veneno que cuando me muevo demasiado se activa y no es nada bueno, aunque bueno, igual va a matarme con el tiempo por que me está paralizando, pero al menos así va a tardar un poco más.

-¡Eso es horrible! -Exclamó Misa.- Venceré a Deep Blue y lo haré que me de el antídoto.

-Entonces esperaré a que eso suceda. -Le dijo Yusuke con una sonrisa.- Bueno, entonces les explicaré de que se trata todo esto. Lo que sucede es que... bueno... no todos lo saben pero actualmente hay muchos cimiclones que viven en el mundo y nosotros nos encargamos de que estén bien y se adapten y todo eso. Lo que queremos que hagan ustedes es que nos ayuden con los más jóvenes para que puedan adaptarse mejor a vivir aquí. Así que, ¿qué les parece?

-Suena bien. A lo mejor conozco a un chico lindo y que no sea un psicópata o un idiota. -Dijo Misa de inmediato.

-Supongo que es buena idea; pero ellos no van a tratar de atacar el planeta, ¿verdad? -Preguntó Akira.

-No, la mayoría de los cimiclones viven en paz. Lo de Deep Blue es caso especial.

-De acuerdo. -Dijo Akira un poco más convencido.

Se escuchó que alguien tocaba la puerta. Yusuke abrió y se encontraron con un hombre que acompañaba a dos chicos. Mediante una seña el hombre los hizo pasar a la oficina y luego entró el también.

-Buenos días. Yo soy Harada Jiro. -Les dijo el hombre.- Ustedes deben de ser los chicos que iban a ayudarnos, ¿no es así?

-Sí. -Respondió Misa.

-Entonces los presentaré. Él es Ryoma y él es Yamato. Tienen doce y quince años y son hermanos. Llegaron al planeta junto con sus padres hace un par de días y van a vivir aquí en Tokyo de ahora en adelante. Espero que puedan llevarse bien y los hagan sentirse más cómodos mientras se acostumbran a vivir en nuestro planeta. ¿Alguna pregunta?

-No ninguna. -Respondió Misa. Ese hombre le recordaba al director de su antigua escuela.

-Entonces los dejaré con Aoyama. -Tras decir esto, el señor Harada salió de la oficina.

Misa observó entonces a los dos chicos. Ryoma, el mayor, era un chico bastante alto a pesar de que era solamente un año mayor que ella. Su piel era muy pálida y como todos los cimiclones tenía unas orejas largas y puntiagudas. Su cabello era de color negro y le llegaba apenas a las orejas. En cuanto a la ropa: vestía una playera gris y unos jeans.

Yamato, su hermano menor era muy parecido a él aunque tenía el cabello un poco más largo y había algunas pecas en su cara. Él llevaba una playera roja y unos pantalones cortos de mezclilla. Parecía estar muy interesado e Kaii ya que no dejaba de mirarlo.

-Supongo que es hora de las presentaciones. -Se apresuró a decir Yusuke.- ¿Quién quiere ir primero?

-Yo voy. -Dijo Misa de inmediato. -Mi nombre es Ichihara Misa y tengo 14 años. Mi mamá es humana, pero mi papá es del mismo planeta que ustedes.

-Yo soy Kaii y tengo 12. De lo demás es lo mismo que mi hermana.

-Mi nombre es Shirogane Akira y tengo quince años. Yo soy humano, pero mis padres conocen a los de Misa y Kaii desde hace algún tiempo.

-¿Ustedes también pueden volar? ¿Todos los de su planeta pueden hacerlo? ¿Por qué se mudaron?... -Comenzó a decir Chiyo en lugar de presentarse. Los dos chicos la miraron algo confundidos mientras ella seguía haciéndoles todo tipo de preguntas.

-Ella es Chiyo. -Les dijo Misa luego de que Akira la había callado con un dulce.- Tiene 11 años y es algo hiperactiva, aunque es una buena niña. Espero que no les moleste demasiado.

-Ustedes salieron ayer en esa caja... televisión. -Les dijo Yamato de pronto.- ¿verdad?

-Sí, son ellos los de la televisión, ¿por qué preguntas? -Respondió Yusuke. El resto de los chicos no sabían que decir.

-¿Enserio?

-¿Y que te pareció? -Dijo Kaii finalmente.

-Fue increible, pelean muy bien. -Exclamó Yamato.

-Gracias. ¿No te molestó que peleáramos contra ellos? -Le preguntó Misa.

-No, el señor Harada nos explicó todo. ¿Cómo está el chico que estaba lastimado? No se murió ¿verdad?

-Dai, no, solamente está en el hospital, pero va a salir en unos días. -Respondió Misa.- ¿Qué les parece si los llevamos a conocer la ciudad?

-Eso sería divertido.

-Ah... ¿crees que pueda tomar una muestra de tu sangre? -Le preguntó Akira a Yusuke

-Supongo que si, aunque no se para que.

-Creo que si la estudio un poco podría encontrar un antídoto para el veneno.

-En ese caso te la daré con mucho gusto.

-Oye, ¿por qué le preguntó eso? -Le preguntó Yamato a Kaii.

-Lo que pasa es que el es muy bueno con eso de las armas y esas cosas.

-Ah.

Ichigo se encontraba en el hospital. Estaba sentada en una silla justo al lado de la cama de Daisuke y mientras tanto veía la televisión. En cuanto a Daisuke, el doctor había dicho que los golpes eran lo mas grave y que probablemente despertaría en poco tiempo. En cuanto a sus padres, Ichigo los había llamado varias veces pero tal parecía que el celular de la madre de Dai no tenía señal o estaba apagado. Finalmente se había dado por vencida ya que como Dai le había dicho, a veces nadie sabía nada de su madre por varias semanas.

-¿Dó...dónde estoy? -Escuchó Ichigo que preguntaba Dai.

-Que bueno que despiertas, estás en el hospital. -Le respondió Ichigo al mismo tiempo que volteaba a verlo.

-¿Y cómo llegué a aquí? Lo último que recuerdo es que... -Se calló al recordar que no debía hablar de eso.

-No te preocupes, Misa nos contó todo. Además, no eres al primero que Deep Blue engaña así que realmente no estamos muy molesto contigo, aunque si vas a tener un pequeño castigo.

-Supongo que es justo. ¿Y cuanto tiempo va a ser?

-Tal vez un par de meses sin salidas. Pero probablemente tu castigo se pase rápidamente por que todavía tienes que recuperarte.

-La verdad siento como si me hubieran atropellado o algo así.

-El doctor dijo que fueron solamente golpes, no te preocupes.

-Está bien. -Respondió Dai y volvió a quedarse dormido.