¡ACTUALIZACIÓN!
Gracias a: melilove, NagatoYuki-chan, reader567, Daiu NaruHina, Feyree, Karinits-san, Dark-nesey, TeaganShamir, chico tranquilo, Guest, Natiii, Martu ah.
Por sus reviews, son geniales.
Y sin más, a leer las 46 páginas de Word.
El lugar era magnifico, era la recepción de uno de los hoteles más prestigiosos de Tokio, Sarutobi's Golden, se llamaba aquel majestuoso edificio.
Camarógrafos, paparazzis, reporteros y demás del mundo de la farándula, se encontraban afuera del recinto, esperando que llegaran las celebridades a la fiesta que estaba organizando el dueño del lugar, Asuma Sarutobi, quien era reconocido por tener una gran franquicia de hoteles, y por supuesto, ser familiar del famoso productor Hiruzen Sarutobi. Con el cual tenía una estrecha relación parecida a la de un padre y su hijo.
Pasaban los minutos y el hotel cada vez se llenaba con más artistas de renombre, el ambiente era maravilloso, en el centro de la recepción se encontraba un pista de baile que brillaba y sacaba luces por todos lados, lista para que las celebridades la usaran para mostrar sus mejores pasos de baile. Muebles de terciopelo, luces en todas partes, candelabros, lámparas, sillones que a simple vista costarían miles de dólares. Meseros con bandejas en sus manos y llevando de un lado a otro copas de champañas. Al final, se veía un DJ, el cual era el responsable de las melodías que acompañaban a los asistentes.
Una limosina aparcó abriendo paso entre todos los camarógrafos, los cristales estaban polarizados, impidiendo que se viera quien venía dentro. Todos estaban expectantes por observar quien se bajaría. Hasta que la puerta se abrió dejando notar a los hombres que poco a poco salieron del gran vehículo.
Addictive con su gran pose y vestimenta se hicieron notar. Los flases no tardaron en hacerse presentes y los muchachos sonreían complacidos. Caminaron hacia la puerta y ahí estuvieron otros segundos más para que los paparazzis sacaran sus fotos. Minutos después todos estaban dentro del recinto tomando una copa de champaña que les ofrecieron.
– Mierda, el lugar está lleno – Naruto miró a todos lados y estaba repleto de gente, aunque se podía ver todo muy bien organizado, digno de los Sarutobis.
– ¿Y Suigetsu y Karin? – preguntó Sai viendo hacia la puerta, esa parejita era la que acompañaba a la girlband del momento.
– ¿Quieres saber a qué hora llegará, Gravity Queens, cierto? – atacó Sasuke burlón.
– No es que me interese mucho – respondió el pelinegro mirando hacia otro lado, el Uchiha lo descubrió, pero no podía negar que moría por bailar con esa rubia despampanante que lo traía idiota desde hace semanas.
– Pues más vale que le vayas quintando el ojo a quien sea que te guste de ese grupo, Jiraiya no estaría feliz – intervino Neji tomando un trago de su copa.
– Eso no quita el hecho de que hoy nos sentaremos con ellas – defendió Shikamaru, calmando las aguas – No creo que Jiraiya se entere. – añadió.
– Seria demasiado bueno para ser verdad – soltó Sasuke. Su productor siempre se enteraba de las estupideces que hacían.
Los cinco chicos escogieron su mesa, con más lugares de lo que ellos hubiesen querido, pero si iban a llegar su compañía, debían de ser respetuosos y brindarles asiento. El lugar era perfecto, quedaba cerca de la pista, a unos pasos del buffet e igualmente no tardarían mucho para llegar al bar.
Mientras ellos, estaban ensimismados en su plática, muchas mujeres les mandaban miradas cargadas de lujuria y seducción, Neji era quien les devolvía expresiones de arrogancia y a su vez sonrisas llenas de sensualidad. Por otra parte, Sasuke ni se inmutaba, las mujeres siempre querían estar con él, había tenido varias aventuras pero de ahí no pasaban, nunca las tomó enserio y de eso ya casi la mayoría del país lo sabían.
Naruto era un cabeza hueca pero no era de los que se acostaba con una y con otra, a él la mayoría de las chicas se le hacían frívolas y materialistas, algo que definitivamente no iba con él, pero no podía negar que sí tuvo un par de chicas en su trayectoria. Sai era el más serio y reservado, no le habían conocido ninguna chica y en un momento llegaron a pensar que era gay, pero después se dieron cuenta que estaban equivocados, y por ultimo Shikamaru, el neutro, el que estaba en medio. Había tenido varias relaciones pero ninguna funcionada, él alegaba que las mujeres eran muy problemáticas como para aguantarlas todo el día, así que cuando salía con una, ya no la volvía a ver más.
El bullicio se dejó escuchar y la boyband miró hacia la puerta. E igual que cuando llegaron a los Tokio Awards, Gravity Queens, entraba al recinto, y para mala suerte de Addictive, lo hacían como si fueran unas malditas diosas.
Por más que deseaban dejar de mirar las curvas y el meneo de caderas que cada una emanaba, se les hacía demasiado difícil, era como si ellas protagonizaran un video musical en cámara lenta y ellos fueran los idiotas que las miraban embobados. Por más que lo negaran, eran de las mujeres más bellas del lugar y eso lo pudieron confirmar por las miradas de los hombres que también estaban ahí.
Detrás de ellas se lograron ver Karin y Suigetsu, quienes posaban como pareja frente a los camarógrafos, eran un ejemplo, tenían tiempo de salir y nunca hubo ningún escándalo ni chisme de ellos. Se notaba a leguas que el peliblanco amaba a la pelirroja por la forma en que siempre la miraba y la manera en que la trataba. La presumía en todas sus redes sociales y su amor era como muchos dicen: Goals.
– Bueno, ya vienen hacia aquí, compórtense como caballeros y no armen un escándalo – sentenció Shikamaru conociendo a sus compañeros, pero más bien hablando de Sasuke y Neji – Es una simple fiesta, esperemos que Jiraiya no sepa de esto.
– ¿Jiraiya? – habló detrás de él el Hozuki, llegando solo – Ah, está en la entrada – soltó como si nada.
– ¿QUÉ? – casi gritó Naruto y sus compañeros abrieron los ojos – Mierda, aborten misión, si nos encuentra sentándonos con ellas, será el fin – habló nervioso.
– ¿Gravity Queens? – inquirió Suigetsu de nuevo – Ellas se quedaron allá, platicando con Karin. Pero no se preocupen, ya vienen, que ansiosos están, ¿eh, Addictive? – sonrió ladino.
– Lo que sea que estés pensando, es una estupidez – se defendió Neji, él era el que menos quería estar enredado en esos problemas.
– Ajá – susurró el peliblanco a la par que se sentaba con ellos –. Naruto, ¿por qué fue tu comentario, por cierto?
– Porque Jiraiya es un mal jefe – se cruzó de brazos e hizo un puchero. Suigetsu lo miró raro.
– ¿Alguien que me explique?
Shikamaru fue quien comenzó a hablar.
– Jiraiya nos dijo…
– Ordenó – corrigió Naruto, sin cambiar de posición. El Nara rodó los ojos.
– Jiraiya nos ordenó que no tuviéramos que ver con Gravity Queens, ni hablar, ni relacionarse, ni nada de ese estilo, por ser la competencia – explicó.
– ¿En verdad? – Suigetsu puso su boca en forma de una o.
– Si, por eso es que cuando Karin nos dijo que las había invitado a sentarse con nosotros, quedamos con las manos atadas – Shikamaru miró a la girlband en la puerta posando hacia las cámaras.
– Y ahora que Jiraiya está aquí, nos verá y pensará que desobedecimos – añadió Sai.
Suigetsu lo sopesó un rato.
– Que raro… – susurró poniendo la mano en su barbilla.
– ¿Qué? – fue turno de Sasuke involucrarse a la plática. Le había llamado la atención la forma en la que Suigetsu había hablado, algo pasó y ellos estaban a punto de enterarse.
– Que hace días vi a Jiraiya salir de Senju Records – recordó, dejando a todos con miradas de asombro.
– ¿A Jiraiya? –preguntó incrédulo Neji.
– Si.
– Te has de haber confundido – habló Sasuke, no podía ser que a ellos les prohibiera algo y que él mismo se encargara de romperlo.
– No, era Jiraiya. Un hombre de su altura y de frondoso cabello blanco no se confunde, créeme – se defendió el ojivioleta.
Los cinco jóvenes en verdad que estaban sorprendidos. ¿Jiraiya saliendo del edificio de la que él mismo decía era competencia? ¿Qué rayos hacía del otro lado de la ciudad? ¿Por qué les decía que no se relacionaran con ninguna de ellas y luego él va y se mete a Senju Records? ¡Esta era una noticia muy absurda!
– ¿Viste que era lo que hacía? – preguntó Naruto, todo eso se le hacía demasiado raro.
– ¿Me ves cara de espía o algo parecido? – Naruto le sacó la lengua – Pero lo que sí pude notar, es que no estaba de muy buen humor que digamos. – añadió para después acabarse de un trago el líquido amarillezco de su copa.
Querían seguir con ese tema, pero en ese instante llegaba la Uzumaki con una sonrisa en la cara y detrás de ella venían las cinco chicas, sonrientes.
– Llegamos – avisó Karin, sentándose a lado de su novio y dándole un casto beso en los labios.
– ¿De veras? – soltó sarcástico el rubio, molestando a su prima.
Ella lo miró con los ojos entrecerrados, pero de inmediato lo ignoró.
– Siéntense aquí chicas – invitó y Gravity Queens así lo hizo.
Las mesas estaban juntas, eran un par, en una se sentó Karin y la girlband, y en a otra Suigetsu con Addictive. Separados de mesas, pero a la vez juntos. La música estaba agradable y el ambiente ni se diga, pero la tensión que existía en ese punto casi se podía cortar con un cuchillo, Karin notó eso más no lo entendió, así que quiso comenzar la conversación.
– Y bien, chicas, cuéntenme. ¿Cómo les está yendo en este mundo? – preguntó interesada.
– Demasiado bien, nos han tratado genial y lo estamos disfrutando como nunca – respondió Sakura mientras acomodaba su cabello. Y mencionaba todas las cosas que habían pasado al llegar ahí.
Sasuke que aunque no quería prestarles la más mínima atención, se le hacía demasiado difícil no escuchar lo que estaban diciendo, estaban a menos de un metro de distancia y eso era un problema, todo lo que estaban diciendo ya lo sabían. No por nada se vieron la entrevista en la que casi Jiraiya los atrapa y que si no fuera por él, todos hubieran probado la ira del productor.
Las chicas hablaban y hablaban, de trivialidades e historias graciosas. Parecía que habían hecho una nueva amiga y era de lo más agradable.
– ¿Y bien? Platíquenme eso del concurso de canto en su escuela, suena muy divertido, en mi preparatoria lo máximo que había era la mascota el equipo de futbol – contó la pelirroja soltando una risotada.
La girlband también soltó risitas.
– Bueno, en nuestra ciudad la escuela hizo una competencia, los mejores cantantes de nuestra edad se presentaban, al principio y antes de subir al escenario, estábamos demasiado nerviosas – contó Tenten a la par que recordaba las mariposas en el estómago de aquel día.
– Si, recuerdo que había muchos compañeros talentosos, sentíamos que no íbamos a dar la talla – confesó Temari.
– ¡Y ganaron! ¿Cierto? – inquirió Karin emocionada.
– Así es, fue un momento de muchísima felicidad, pero fue porque ensayamos muchismo, hasta altas horas de la madrugada – habló Hinata.
– Celebramos en grande en la mansión Hyuga, su familia nos hizo una fiesta, estuvo increíble – contó Ino, recordando que ahí también cantaron para todos, comieron mucho pastel y recibieron un montón de felicitaciones.
– Genial, ojalá las hubiera conocido antes, y apoyarlas en todo momento – Karin hizo un puchero y la girlband se lo agradeció – Entonces, no me han dicho que canción presentaron en el concurso.
Gravity Queens se tensó, está bien, ya habían confesado que utilizaron la canción más escuchada de Addictive por televisión abierta. Pero decirlo, ahí, frente a ellos si les daba cierta pena.
Por otra parte, la boyband estaba en su propia conversación, sin embargo, estaban pendientes de la plática y de sus respuestas, aun cuando ellos ya sabían la mayoría.
– Ah, fue una que sonó hace mucho, pero que sigue siendo genial – Tenten respondió a medias rascándose la nuca.
– Sí, sí. Pero, ¿Cuál es? Tengo curiosidad, seguro será una buena canción.
El único castaño de la boyband estaba escuchándolo todo, aunque su mirada dictara que estaba prestándole atención a Naruto y su discusión de qué ramen sabia más delicioso.
– Sip, es una canción que casi alcanza el record – por más que la castaña quería evitar decirlo, no podía seguir así y Neji más se impacientaba en su asiento.
Shikamaru como buen chismoso que era, también estaba escuchando la conversación, más bien, todos en la mesa estaban pendientes de lo que la girlband decía. Pensó que ninguno de ellos sería capaz de meterse en la plática. Eran los suficientemente maduros y…
– ¿Por qué no le dices que fue con nuestra canción que ganaron el concurso?
Todas giraron su cabeza para ver la sonrisa ladina del Hyuga. Shikamaru se golpeó la frente, ¿no se supone que su compañero también era considerado genio? Mejor dicho era un idiota.
Tenten lo miró fijamente y su rostro mostraba reto. Neji por un momento se asombró de la determinación de la chica pero rápidamente se compuso. Al igual que Tenten, quien sonrió de una forma que solo sus amigas conocían.
– Oh si, fue con Shape Of You, adoraron la forma en que la cantamos, los jueces nos felicitaron, y nos dijeron que nuestra versión era la mejor que habían escuchado… – Neji tensó la mandíbula ¿qué quiere decir con eso? ¿Que la de ellos, es decir la original, no era buena? – Sin ofenderlos chicos, Naruto, Sasuke, Shikamaru y Sai… ustedes son magníficos – todos se dieron cuenta como la chica había excluido a Neji de su cumplido.
Karin y Suigetsu miraban alternativamente a Neji y a Tenten, ellos eran nuevos en la "rivalidad" que tenía ese par, así que tardaron un rato en percatarse de ello.
– Pero tengo una pregunta para ti, Neji – su nombre lo arrastró como si le fuese casi imposible nombrarlo – ¿Cómo sabes que fue su canción la que utilizamos?
Lo habían atrapado.
Shiakamaru abrió ligeramente la boca, sorprendido de que se dieran cuenta de ese detalle, Sasuke pensó que no debían permitir que se supiera que vieron una entrevista suya. Neji no supo que responder, al principio encarar a la castaña fue buena idea para que admitiera que por su canción ganaron, pero ahora que lo pensaba bien, fue una idea bastante infantil. Tenía que arreglarlo e inventar una excusa que fuera convincente.
– Oh bueno, es que hace unos días vimos una entrevista suya – la voz de Naruto sonó y la situación se volvió hasta irónica. – Buena presentación de su canción, chicas. Felicidades – sonrió enseñando sus perfectos dientes, y Hinata suspiró quedito desde su lugar.
Sai negó con la cabeza, pero cuando les dijo a sus compañeros que era buena idea que el rubio fuera con una cinta en la boca lo tacharon de loco, ahora estaban quedando como idiotas.
– ¿De verdad? – Tenten sonrió complacida, Neji Hyuga no era un dios como muchas fanáticas lo catalogaban, era un ser humano con defectos y errores como todos, cabe recalcar que ella era una de sus seguidoras fieles, pero ahora ya no. Rogaba porque nunca se enterara. Y que su madre despegara el inmenso poster que tenia de él junto a su puerta. – Eso que sí que es impresionante, Neji Hyuga viéndonos en tv, eso sí es halagador – el castaño ya estaba empezando a enfadarse y sus compañeros podían notarlo.
– Estás cruzando una línea que no podrás retroceder – advirtió mirándola fijo, y lo que más le molestó fue que ella ni siquiera se intimidó – Así no llegarán a ningún lado, ganándose enemigos a diestra y siniestra, este mundo les dará una patada en el trasero cuando menos se lo esperen. Y yo estaré feliz de verlo.
El sitió quedó en silencio por un segundo, sin saber que decir, Tenten quedó seria, no esperaba ese tipo de hostilidad y que les desearan el mal frente a frente hizo que las respuestas desaparecieran de su mente, hasta que una de sus amigas habló.
– Gracias por tus buenos deseos, primo – fue Hinata quien se le enfrentó – Pero nosotras somos suficientemente maduras como para afrontar una situación, a diferencia de ti, si confiamos en lo que damos en el escenario, estamos conociendo gente maravillosa –miró a Karin y ella le sonrió – Así que no te preocupes, estamos disfrutando esto más que nadie y si esto algun dia termina, lo haremos con una sonrisa en el rostro porque fue maravilloso – terminó de hablar y sus ojos perla chocaron con los de Neji.
Naruto casi queda con la boca abierta. ¡Por dios! ¡Así se hace, mierda! La chica le gustaba por lo hermosa que era, pero ahora que le había oído tan determinada, le encantaba. Enfrentarse así al Hyuga y dejarlo callado con una respuesta increíble. Ella se podía ver frágil e indefensa, pero por dentro era una fortaleza inquebrantable. El rubio sonrió aunque puso su mano en su boca para que nadie se diera cuenta.
El castaño se levantó de su lugar y sus compañeros estaban listos por si se pasaba de listo con las chicas. Lo vieron esquivar las sillas y acercarse a grandes pasos al bar del lugar. Todos suspiraron aliviados, aunque era inusual que alguna mujer se revelara ante Neji, generalmente siempre estaban dispuestas a hacer lo que él quería. Parecía que tenía una frustración al no poder controlarla y que no cayera a sus pies.
Naruto quiso burlarse pero Sai y Suigetsu le dieron un codazo en las costillas, uno por cada lado, impidiéndoselo. Sasuke frunció el ceño al ver como la pelirrosa se reía con la castaña, Hinata se sintió muy abochornada, cuando se dio cuenta de todo lo que había dicho, Shikamaru miró a Temari y está lo ignoraba olímpicamente, mientras que Ino tomaba champaña conversando con Karin.
Estaban en un campo de guerra, todos lo sabían. Así que lo mejor era calmar las aguas turbias.
– ¿Hay algún problema entre ustedes y Addictive? – susurró la Uzumaki a la rubia tratando de entender todo lo que había pasado.
– Mmmh, no, espero que no. Pero Tenten y Neji discutieron apenas conociéndose, el Hyuga es un poco engreído y a Tenten le desagradan las personas así. – explicó.
– Oh ya veo, y lo entiendo perfectamente, Neji puede ser muy alzado, pero es un buen tipo. Lo conozco prácticamente desde que llegaron aquí.
Karin para ese entonces ya tenía una relación con Suigetsu, y al enterarse que su primo Naruto venía a Tokio, fue a buscarlo entusiasmada al aeropuerto y ahí los conoció a todos. Con sueños y metas por cumplir, solo que a algunos, la fama los cambia para bien o para mal. Y esta segunda opción, era el caso de Neji Hyuga.
– Espero que no nos pase lo mismo – Ino se preocupó, no quería que ninguna de ellas cambiara y perdieran esa hermosa amistad que llevaban.
– Tranquila, mientras sigas juntas a pesar de todo, estarán perfectas – sonrió y sobó la mano de la rubia dándole apoyo, recibiendo una sonrisa como respuesta.
– Que bueno que decidiste venir, Tsunade – el hombre mayor sonrió al verla llegar.
– Bueno, no tenía pensado hacerlo, pero cuando me fuiste a ver personalmente, no pude negarme – respondió dándole un abrazo, como lo había extrañado. Después de mucho tiempo, lo podía volver a ver.
Hiruzen correspondió su abrazo.
– Siempre has sido muy testaruda – soltó una risa al recordarla cuando trabajaba con él – Y por supuesto, sigues igual de bella.
– Gracias, sensei. Y tú sigues siendo el mismo, pero con más años de experiencia – la rubia se percató de inmediato que Hiruzen estaba envejeciendo, ya no tenía el cabello café como antes, si no blanquecino.
– Vaya forma indirecta de decirme viejo – la Senju se sonrojó al ser descubierta y el mayor se río – Pero no te preocupes, yo más que nadie estoy consciente de ello. Y es por eso que te he citado aquí, por cierto, ¿dónde está Jirai-
Tsunade al percatarse de que su ex iba a salir a la conversación, rápidamente interrumpió.
– ¿Qué sucede? ¿Estás en… enfermo? – la rubia se puso nerviosa mientras tomaba el hombro de su maestro, preocupada por su salud empezó a tocarle la frente, mejillas y tomar tiempo de sus pulsaciones.
– Noto que sigues teniendo tendencias de doctora – dijo mientras se dejaba hacer, había aprendido en nunca interrumpirla mientras hacia su "chequeo".
– Me preocupo por ti, sensei – dijo para después alejarse de él, al parecer su plan había funcionado – No tienes fiebre y tu ritmo cardiaco está estable – informó.
– Me alegro – sonrió e hizo una seña para ir a donde una mesa y sentarse. Ambos ya se habían puesto al día, cuando el hombre fue a su oficina.
Hablaron por horas, recordando el pasado, como trabajaron con él, el apoyo, las risas, las tristezas, el cómo los trataba como si fueran sus hijos y ellos lo respetaban como un padre. Tsunade se puso muy nostálgica aquella tarde. Y por supuesto, evitó el asunto de Jiraiya todas las veces que pudo.
– Tu nueva banda está teniendo mucho revuelo – contó y la mujer sonrió orgullosa.
– Esas chicas son muy especiales, tienen un gran camino por delante – afirmó –. Han de estar por aquí, estaban muy emocionadas por los premios, ganaron un par y todas estaban deslumbrantes.
– Eso lo pude notar, yo estaba en la premiación – la rubia no se sorprendió. Era normal que él anduviera ahí, fue por su canal de televisión que transmitieron los Tokio Music Awards –. Cantaron fenomenal, quedé impresionado, son muy jóvenes y aun así, parecieran que tuvieran años en esto.
– Son las ganas de salir adelante las que las guían a dar lo mejor – sonrió la ojimiel. Gravity Queens había sido su mejor descubrimiento. Jamás se arrepentiría.
– De eso estoy seguro, yo también recuerdo a tres jovencitos que necesitaban apoyo y que emprendieron en este mundo con mucha actitud y personalidad. ¿Recuerdas quiénes eran?
La mujer sonrió y asintió segundos después.
– Si, los recuerdo. Tan llenos de sueños – soltó en un susurro.
– Es por eso que quiero apoyarlos, a ti y a Jiraiya – los ojos miel se abrieron con sorpresa –. Investigué un poco sobre sus bandas, Jiraiya también tiene un grupo, de chicos a diferencia del tuyo, pero igual son bastante buenos. Y me tomé la libertad de preparar una presentación, ¿me apoyarías en eso?
– ¿De qué se trata? – no quería decirle que no a su sensei, si tenía que pasar un minuto a lado de ese mentiroso peliblanco, lo soportaría solo por Hiruzen, no por otra cosa. Aunque esto lo pensará más para su propio convencimiento.
– Como mencioné, investigué un poco, esas chicas cantaron Shape Of You en una presentación en su escuela y si no mal leí, fue con ella que las encontraste, y, también, es la canción con la que Addicive se hizo conocido.
Tsunade estaba escuchando con mucha atención.
– ¿A dónde quieres llegar? – Hiruzen entrelazó sus manos arriba de la mesa.
– Quiero pedirles un favor a ti y a Jiraiya.
No sabía a donde iba a llegar, pero en la mirada del hombre se veía un brillo particular. ¿Qué era lo que estaba planeando?
Pasaron los minutos y no habían vuelto a ver a Neji, los chicos platicaban entre ellos y eso era lo que Karin y Gravity Queens también hacia.
– Se me antojó un trago, ¿Quién viene? – habló Naruto levantándose de su asiento y estirándose en el trayecto.
Todos negaron, así que él se dispuso a llegar al bar, ahí pudo ver como Neji estaba besándose con una chica junto un pasillo poco alumbrado, y lo único que podía ver de ella era que tenía el cabello oscuro. Naruto rodó los ojos, tan clásico de Neji. Enredarse con quien sea en ese tipo de fiestas.
– Cada quien hace de su vida lo que quiere – habló para sí mismo. Y pidió al barman el trago que se venía saboreando de hace un rato. Se giró mirando hacia su mesa recargando los codos en la barra.
Sus ojos azules rápidamente fueron directo a la linda chica de ojos pálidos, su sonrisa era realmente tranquilizadora, reía y charlaba con sus amigas de una manera tan delicada y femenina que el rubio sintió su corazón acelerarse. Eran tan bella que pensó que no era real. Y que ese tipo de hermosura solo la podía imaginar.
– Su trago, señor – el barman le llamó y él se giró para tomarlo y agradecerle. No tardó más de 5 segundos en hacer eso, y cuando volteó a seguir admirando la belleza de Hinata, el trago que estaba en su boca salió disparado justo al barman que estaba frente a él.
– Oh por dios, lo siento mucho. En verdad, no fue mi intención – Naruto se sentía realmente mal por hacerle eso al chico, pero lo que había visto lo dejó sorprendido.
El Inuzuka estaba en la mesa de la girlband y hablaba muy pegado a la Hyuga, quien sonreía nerviosa y de vez en cuando bajaba la mirada con timidez. El rubio apretó las manos y rechinó los dientes en evidente enfado.
– No dudaste en acercarte en cuanto me levanté – susurró frunciendo el ceño – Maldito perro pulgoso – azotó el vasito en la barra.
A lo lejos podía observar como el castaño le hablaba al oído a Hinata, ella en su timidez, se sonrojaba y sonreía quedito. Naruto casi sacaba lumbre de los ojos, ¿cómo es que sus compañeros no lo corrían de ahí? ¡Malos amigos!
¡Esperen un momento! Neji no permitiría que ese rapero a medias se acercara a su prima. Y él no estaba en la mesa. El Uzumaki podía decirle al Inuzuka que se fuera, pero quedaría mal frente a Hinata, y él lo menos que quería era que ella lo viese con los mismos ojos que a su primo.
Así que le diría a Neji que Kiba estaba molestando a Hinata. Sonaba mucho de niños, como quienes se delatan unos a los otros, pero era lo único que se le ocurría en esos momentos. Así que fue a donde Neji se estaba besando con aquella mujer y le tocó el hombro. Neji soló movió su hombro en señal de que dejaran de molestarlo. Sin embargo, Naruto siguió insistiendo, hasta que Neji despegó su boca de la mujer y lo miró enfurecido.
– ¿Qué mierda quieres, Naruto? ¿No has visto que estoy ocupado? – rugió.
– Eh, sí. No estoy ciego y recuerdo también todas las veces que has estado "ocupado" – respondió calmado – Pero tengo que decirte algo demasiado importante.
– Luego me lo dices, ahora lárgate. – dispuesto a girarse a seguir besándose con la mujer, Naruto lo detuvo.
– El Inuzuka está casi encima de tu prima – soltó, ahora esperaba que Neji fuera a donde ellos y los separara.
Neji lo miró con el ceño fruncido, caminó unos pasos lejos de la castaña con quien se estaba besando y Nauruo lo siguió, Kiba era reconocido por tener mujeres en todos lados, sus relaciones no duraban mucho pues tenía la manía de engañarlas cuando tenía la oportunidad. Hoy en día no se le conocía una novia, pero por ningún motivo quería ser familia de ese rapero mujeriego.
– ¿Y bien? – inquirió Naruto al no verlo actuar.
– Mi prima ya está demasiado grande como para decidir con quién acostarse, ¿no fue que dijo que ya que eran muy maduras? – soltó amargo.
– ¿Qué? Bueno, no puedo negar que esa respuesta estuvo ¡wow! Realmente te calló la boca – Neji lo miró mal así que Naruto paró ahí – Sin embargo, no creo que sea prudente que ambos se relacionen.
– ¿Por qué? ¿Por qué así no puedes acercarte a ella? – Naruto boqueó, lo había descubierto.
– ¿Eh? N-no tengo idea de que hablas…
– Vi como platicabas con ella en donde los aperitivos de los premios, como casi se te cayó la baba al verla llegar, como la mirabas de reojo cuando estábamos en las mesas hace un momento. ¿Le sigo? – el Hyuga se cruzó de brazos.
– ¡Bueno! ¿Pero me vas a decir que prefieres que él sea tu primo o me prefieres a mí que soy uno de tus amigos?
– No prefiero a ninguno, conozco a Hinata y nunca saldría con Kiba, en cambio contigo… – recordó como ella le pedía fotos autografiadas de Naruto, pues siempre le decía que era su favorito del grupo y que daría lo que fuera por conocerlo – Tampoco tienes oportunidad con ella, su favorito es Sasuke, siempre me pedía fotos de él y autógrafos – mintió, sabía que era bajo pero el enfado que sentía en esos momentos lo estaba manejando.
Observó como Naruto bajó la mirada por unos segundos.
– De acuerdo, eso no importa, ella puede cambiar de parecer. Aunque tiene sentido, son callados, tienen el cabello negro, cantan fenomenal… – susurraba y susurraba parentescos entre ambos y Neji lo miró raro.
– Si ya terminaste, me voy que me interrumpiste – y se fue de ahí dejando solo a Naruto y sus balbuceos.
La pista de baile se había repleto de hace ya minutos y todos se ensimismaban en mostrar sus mejores pasos. El DJ estaba poniendo canciones rápidas y las personas se movían al ritmo.
Entre ellos estaban Suigetsu y Karin, quienes se complementaban muy bien. Sonrientes abarcaban casi todo el espacio.
– Se ven tan lindos juntos – habló Sakura e Ino asintió mirándolos. Esperaba alguna vez tener un romance así de bonito y sincero.
– Señorita – escucharon una voz y ambas voltearon para ver a Sai mirando a la rubia – ¿Me haría el honor de concederme esta pieza? – apuntó su mano hacia la chica y ella se sonrojó.
– ¿Qué esperas Ino-cerda? Sai te está pidiendo que bailes con él, ¡dile que sí! – susurró al ver como la Yamanaka quedaba estática.
Ino miró al pelinegro y sus ojos se iluminaron inmediatamente. Así que no desaprovecharía esa oportunidad.
– ¡Claro que sí! – Ino tomó la mano del pelinegro y ambos fueron a la pista. Sakura los miró y suspiró, que suerte tenía su amiga.
Por otro lado, Sasuke los miró estupefactos desde su lugar, ¿Qué mierda estaba haciendo Sai? Eso era inconcebible. ¡Tenían reglas! Y pareciera que le valían tres rábanos. Observó la sonrisa de su compañero al bailar con la rubia. Mostraba sinceridad y felicidad combinadas. Algo que solo lograba verse solo arriba del escenario cuando cantaba. Sin embargo, eso no iba a compensar el que Jiraiya los viera.
– ¿Qué pasa con Sai? – el pelinegro giró su rostro a donde estaba Shikamaru.
– Tiene valor, eso es lo que pasa – el pelilargo miraba de refilón a Temari que platicaba amenamente con Hinata, Kiba y Tenten.
Él quería invitarla a bailar, se moría de ganas. Pero era demasiado cobarde como para hacerlo, temía que la chica lo rechazara, y claro, tenía razones para hacerlo.
– ¡¿Sasuke?! – el grito se escuchó lo suficientemente fuerte para que los presentes giraran a ver qué pasaba.
Una chica, de cabello negro, muy hermosa y cuerpo tonificado miraba al Uchiha como si fuera un Dios, en cambio él la miró con aburrimiento y una ceja alzada.
– ¿Q-quieres bailar conmigo? – preguntó la chica, quien parecía estaba haciendo mucho esfuerzo, le recordó tiernamente a su amiga Hinata, Sasuke por su parte la miró de arriba abajo.
– No estoy interesado – soltó estoico dejando de mirarla para tomar un trago de su copa. La chica agachó la cabeza.
– De acuerdo. Siento haberte molestado – y se fue así como apareció.
A Shikamaru a veces le impresionaba la forma en la que Sasuke rechazaba a las mujeres, muchas ocasiones no tenía tacto para hacerlo, como en esta ocasión. Negó con la cabeza al saber que esa era la personalidad de su amigo y que si seguía así, terminaría mal.
– Wow. Que buena presentación del "hombre" que eres Uchiha – Sakura lo miró con esos ojos verdes de una manera que Sasuke sintió como reclamo.
– ¿Disculpa?
– ¿Qué te costaba bailar con ella? – preguntó un poco alterada por lo poco considerado que era alguien que ella pensaba era un caballero – Esa chica probablemente era una fan tuya, quería conocerte, bailar un poco contigo…
– Sakura...- – llamó Temari cuando vio que su amiga se estaba tomando demasiadas confianzas como para hablarle así a un integrante de Addictive.
Pero la Haruno estaba demasiado molesta como para reaccionar.
– Y la rechazas como si fueras alguien que tiene el derecho a hablarle así a las mujeres que te ven con admiración. – Sasuke quiso ignorarla pero la chica parecía no captarlo – Cada día me decepcionan más. Ustedes, una banda que nosotras teníamos en el cielo, están cayendo como moscas. Yo de verdad de admiraba, de hecho eras mi favorito, sin embargo ya no más.
Sasuke frunció el ceño, ¿Quién era ella para decir lo que tenía que hacer y lo que no? Esa pelirrosada no sabía nada de él, más que puras superficialidades de la tv o revistas para adolescentes. No lo conocía como para hablarle de ese modo. Aunque, dijo que él era su favorito, no la culpaba, siempre las chicas iban detrás de él. No obstante, le irritaba que él ya no fuera de su predilección.
Dispuesto a responderle y no quedar como un idiota, la miró con esos ojos negros que Sakura tenía pegadas en todas sus libretas del colegio, los mismos con los que siempre soñó que la trataba como una princesa y le decía cosas lindas, el golpe de la realidad le había pegado demasiado duro y la ojijade se sentía demasiado triste de saber que su ídolo no era como lo pintaban en la publicidad.
– Bella flor, ¿puedo tener el lujo de tenerla como compañera de baile? – Rock Lee había llegado, interrumpiendo de una manera súper caballerosa y miraba fijamente a la pelirrosa, quien sonrió ladina, se giró ignorando la mirada del pelinegro y asintió complacida para después correr a donde estaban Karin e Ino.
El Uchiha miró todo desde su lugar, su semblante volvió a lo serio y postura estática. Rodó los ojos, conocía a ese de cejas grandes desde que llegó a Tokio, siempre con su buena actitud y energía, lo hacía querer vomitar tantas buenas vibras. Y parecía que Sakura era una de esas personas que siempre andan por la vida feliz y sonriente, muy diferente a él. Que pocas veces estaba de buen humor y con ganas de salir.
– Estas chiquillas me sacan de las casillas – soltó Sasuke, evidentemente molesto por lo que acababa de pasar, aunque no tenía claro si era por la forma en que le habló o la manera que lo ignoró por irse con el rapero de quinta.
¿Qué mierda estás pensando? Obviamente que es porque te habló mal, no pienses que es porque ya no te ve como su ídolo. Pero, ¿Qué importa? Tienes a un millón detrás de ti. Eso no tiene que interesarte.
Aunque, el orgullo de los Uchiha es demasiado grande.
– Iré a fumar – Shikamaru se levantó de su asiento – No sigas peleando, y Sakura tiene razón, trata mejor a las chicas, recuerda que son ellas las que hacen que sigamos dando lo mejor en cada concierto – y se fue de ahí, dejando a Sasuke solo en la mesa, con la boca abierta y asombrado de lo que le había dicho Shikamaru.
Chasqueó la lengua, por más que odiara admitirlo, esa niña le dijo sus verdades bien dichas.
– ¡Jiraiya! – exclamó el mayor lleno de felicidad al ver a uno de sus pupilos en la fiesta que estaban organizando.
– Hiruzen-sensei – el peliblanco abrazó con cariño y nostalgia a quien lo ayudó bastante al inicio de su vida profesional. No lo veía desde hace un rato.
– Que bueno verte, Jiraiya. Sabía que ibas a aceptar mi invitación de venir – sonrió dándole palmadas en la espalda, como lo hacía antes, solo que ahora el peliblanco era más alto que antes.
– ¿Cómo no hacerlo? Siempre que quieras que esté en algún lugar, llámame y estaré enseguida – el mayor soltó una risa complacido de oír eso.
– Es bueno saberlo – caminó hasta una mesa, sentándose e invitando a Jiraiya a hacer lo mismo – ¿Tienes una banda a tu cargo, cierto? – preguntó al mismo tiempo que tomaba un trago. – Supongo que ahora estás más ocupado que nunca.
– Bueno, no tan ocupado como para venir, ¿cierto? – rio – Si, Addictive es mi proyecto y gracias a ellos y al público es que están entre las mejores bandas del país.
– Gracias al público, a ellos y a ti, por supuesto – corrigió Hiruzen – Eres un gran productor general, tus títulos y premios lo avalan.
– Gracias, sensei – sonrió agradecido.
– ¿Y Tsunade no está contigo? Pensé que habían llegado juntos – Jiraiya sintió esa pregunta como una lanza atravesándole.
– Ella y yo nos separamos hace tiempo – el Sarutobi se sorprendió de sobremanera – Tuvimos un malentendido y los dos seguimos por caminos separados. Ella igualmente es productora como yo. Una muy buena – sonrió, la rubia tenía muy buenos artistas a su cargo.
– Por dios, no tenía ni idea, te lo aseguro, lo siento, sé muy bien cuanto la querías, eran un dúo muy artístico – alabó recordándolos cuando eran jóvenes y andaban juntos de un lado para otro queriendo salir adelante con todas las ganas –. Es por eso que noté extraño que no vinieras con ella. Y en cambio llegó sola a la fiesta, con razón me evadía el tema.
– No te preocupes, no tenías como saberlo, tú y yo no hemos hablado últimamente. Y para serte sincero, la quería más que a mi vida – soltó nostálgico y con la herida todavía muy abierta, aunque después de unos segundos reaccionó – Espera, a… ¿a qué te refieres con que "vino sola"? – Jiraiya sintió el corazón acelerarse y sus manos comenzaron a sudar de un segundo a otro.
– Pues que invité a mis tres pupilos a venir a la fiesta después de los premios, a ella la vi primero, la saludé y charlamos un poco, después me encontré contigo, me sorprende que no te hayas dado cuenta.
– No, no tenía ni idea de que estaba aquí. Por lo general evita los lugares en los que puede encontrarme – contó dejando ver un deje de tristeza en su voz –. No quiere ni verme en pintura – sin embargo, su expresión cambió drásticamente a una seria – ¿Orochimaru también está aquí? Tengo un asunto que quiero hablar con él.
Hiruzen lo miró y se recostó en la silla.
– No, le mandé correos con la invitación y le llamé infinidad de veces pero nunca me contestó, es como si se desconectara de todo. No logro comunicarme con él desde que se fue.
– Es un cobarde, no quiere darme la cara – masticó las palabras, estaba molesto por tener que vivir con la culpa de algo que no hizo – Y por él, es que perdí a Tsundade…
El mayor le brindó una mirada de compasión.
– ¿Y qué pasó? ¿Por qué dejaste que se fuera? – preguntó preocupado – Eres de las personas que luchan por lo que quieres, no entiendo nada.
– Lo hice, pero el problema se hizo grande, y ya no pude hacer nada, ella no quería saber de mí y si seguía insistiendo le hacía daño a ella y de paso a mí.
– ¿Cómo es que no me enteré de nada? – inquirió frustrado el mayor, ¿Dónde estaba él para darle el apoyo que ambos necesitaban?
– Fue el tiempo en que te fuiste a Estados Unidos por tus vacaciones – explicó.
– ¿Estaba de vacaciones mientras mis pupilos estaban sufriendo? – negó con la cabeza – ¿Qué clase de maestro soy? – mencionó frustrado.
– El mejor de todos – le dijo – Y que esto no te afecte, fue algo entre Tsunade y yo que tal vez fue lo mejor…
– ¿Cómo que lo mejor, muchacho? – abrió los ojos –. Ustedes se amaban, pocas veces se ve ese amor entre dos personas, no puede acabar así nada más. Tiene que haber una solución. ¿Por qué fue la pelea?
– Intenté de todo. Te lo aseguro… – miró a Hiruzen que tenía cara de preocupación, al principio dudó en contarle, pero necesitaba desahogarse con alguien y quien más que su maestro –. Fue porque me encontró con otra mujer.
– Jiraiya, por dios – en sus ojos podía ver el reclamo – ¿Cómo pudiste hacerle eso a Tsunade?
– Juro que yo no sabía que estaba haciendo, en un momento estaba platicando con Orochimaru y para el otro estaba encamado con su "novia", yo no estaba en mis cinco sentidos y no recordaba lo que estaba haciendo, fue muy extraño, fue como si me hubieran drogado, después llegó Tsunade y todo se fue al carajo… todavía duele, ¿sabes?
Hiruzen quedó callado sopesando todo.
– Espera, ¿Orochimaru y Mei están metidos en su ruptura? – Hiruzen preguntó inquieto.
– Si, y ese maldito tiene algo que ver, te lo aseguro – Jiraiya apretó la copa que traía en la mano. Vio como el mayor lo miró serio –. Sé que también es tu pupilo, y que lo quieres igual, pero no paro de pensar en que él me puso una trampa para que Tsunade y yo termináramos.
– Puede ser – soltó y Jiraiya se sorprendió. Se acercó un poco por encima de la mesa.
– Me… ¿Me crees? – el peliblanco no cabía en su impresión el único que lo había apoyado era Kakashi, su asistente, pero no creyó que su maestro estuviera de su lado. Pensó que su favorito siempre fue Orochimaru.
– Mira, deseo con todas mis fuerzas que Orochimaru no haya sido el causante de su ruptura, pero algo me dice que él fue quien lo planeó. Además… – puso su mano en la barbilla e hizo como si estuviera recordando –. El día que se fue del país, me marcó y sonaba nervioso. Me dijo que iba a salir del país por tiempo indefinido a aclarar su mente, que había cometido errores de los que se quería olvidar y…
– ¡Lo sabía! – Jiraiya se levantó de su asiento apretando los puños interrumpiendo al hombre – ¿Por qué querría hacer eso? ¿Por qué? ¡Él era mi mejor amigo, maldición! – golpeó la mesa, frustrado –. Tantos años de amistad le valieron un carajo.
Algunas personas de alrededor se quedaron mirando en su dirección debido a sus abruptos movimientos y palabras. Así que, cuando se dio cuenta, optó por tranquilizarse.
– Tranquilízate, Jiraiya. Solo estamos suponiendo y atando cabos, ¿de acuerdo? – el peliblanco asintió un poco más calmado, no podía armar un escándalo ahí – Veremos qué puedo hacer para hablar con Tsunade y que al menos te dé el beneficio de la duda.
El gran hombre sonrió en agradecimiento.
– Gracias, maestro.
De pronto, un bullicio se escuchó en la puerta, la gente se amontonó y Jiraiya achicó los ojos para ver si podía percatarse de qué estaba pasando.
De un momento a otro, su boca se quedó seca, sintió que el tiempo se detuvo alrededor, cuando observó desde su lugar, el hombre que llegaba y hacia tanto revuelo, era su mejor amigo de la universidad, aquel que le importó un bledo destruirlo y atacar donde más le dolió.
Orochimaru llegaba a la fiesta con mucha elegancia y altura.
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– ¿Cómo es posible que en semejante lugar, los baños estén disponibles hasta el tercer piso? – decía Temari mientras caminaba hacia uno de los elevadores para volver a bajar.
Había tardado más de 15 minutos tratando de encontrar unos sanitarios, en la fiesta no había, subió al segundo piso y tampoco los había encontrado, hasta el tercer piso vio la gloria al meterse en ellos, no supo cuanto pudo haber aguantado. Salió de ahí y se encaminó de nuevo al elevador.
Presionó el botón y las puertas tardaron otro poco en abrirse. Las puertas por fin lo hicieron y ella rápidamente se metió en la gran caja gris. Justo en el momento en que las puertas volvían a cerrarse, una mano se metió, impidiéndolo.
La rubia se cruzó de brazos, era raro que hubiese alguien en ese mismo piso, al ir al baño no había visto a nadie alrededor, encogió los hombros, sea quien sea, igualmente era invitado de la fiesta. Sonrió al darse cuenta en que podía ser algún cantante o famoso y ella podía pedirle un autógrafo y tal vez hasta una foto.
Pero su sonrisa se borró al instante que las puertas se abrieron para dejar pasar a la persona que quería subir también en el elevador.
– Hola, de nuevo – Shikamaru saludó al integrarse en aquel reducido espacio. La rubia no respondió, y no es que fuera que le molestara, sino que nunca pensó que fuera él quien había parado el elevador para poder subir. Le había tomado de sorpresa. ¿Qué hacia él en el tercer piso y no en la fiesta?
El Nara realmente se sentía mal por no tener una buena relación con ella, no quería una formal, pero si se le antojaba conversar, reír, bromear, como amigos, ya que algo más le era imposible.
– ¿Vas a lobby? – preguntó ella antes de presionar el botón que decía "PB". Temari lo miró con sus ojos verdes y esa fue una mala, mala idea.
El chico era demasiado guapo para su propia salud, su perfil era perfecto, su nariz respingada, boca con labios perfectos, ojos negros que podían controlarla si quería. Del cuerpo ni se diga, ese esmoquin le quedaba de maravilla, justo a su medida y su cuerpo se podía notar como la musculatura resaltaba en ese traje formal. Se mordió el labio. Ese hombre era su perdición.
– ¿Me escuchaste? – inquirió él, sonriendo. Al percibir que la rubia parecía ida. La había atrapado mirándolo.
– ¡Lo siento! – su sonrojó se hizo presente, madre mia, no podía ponerse a mirarlo como si se tratara de algún dios, parecía uno, pero en ese momento se sintió tan avergonzada que giró su rostro para que él no la viera tan abochornada – ¿Qué fue lo que dijiste?
Shikamaru sonreía como un idiota. Por primera vez la veía tan vulnerable, nerviosa y sonrojada por su presencia. ¿Eso significaba algo no? ¡Lo esperaba con todas su fuerzas! Se miraba realmente preciosa ahí, tratando de esconder sus mejillas rojas.
– Si, dije que si voy al lobby – respondió despacio para no abrumarla de más.
Temari rápidamente apretó el botón y el elevador comenzó a bajar. Y fue turno del pelinegro observarla, su cabellera rubia estaba perfectamente peinada, pero el flequillo se acomodaba muy bien su frente, el vestido que traía lucia deslumbrante con el cuerpo de ella y Shikamaru casi babeó.
Ya habían pasado el segundo piso, y estaban a pocos segundos para llegar al lobby y salir de ahí. Para el pelilargo eso era tortura, quería arreglar las cosas con ella, explicarle todo con lujo de detalle, aunque no tuviera que hacerlo, esa era la necesidad que sentía, le debía mil y una disculpa por su falta de consideración para con ella.
El silencio era agradable, pero el Nara quería más. No obstante, antes de que él empezara a hablar, un ruido se escuchó, el piso se balanceó no muy fuerte, pero sí hizo que ella se tambaleara con sus zapatillas, en un movimiento en falso, piso su vestido haciendo que casi diera en el suelo, si no fuera porque los fuertes brazos del chico la sostuvieron justo a tiempo evitando su caída.
Quedaron unos segundos así hasta que el elevador dejó de moverse.
– Gracias… por salvarme – agradeció ella, mirándolo a los ojos, estaban a una distancia considerable, pero aun así podía sentir el aliento cálido en su cara.
– No es… nada – respondió completamente ido por la chica y su cercanía, inspeccionó su rostro, era realmente hermoso, su piel lisa y sus labios que estaban entreabiertos lo hicieron suspirar.
No estaban en una posición alarmante, pero sus cuerpos estaban pegados gracias a los brazos de Shikamaru, quien tenía sus manos en la espalda de ella, y Temari tenía las suyas alrededor del cuello de este.
Pasaron segundos y él no quería despegarse de la calidez femenina. Sin embargo, Temari empezaba a ponerse demasiado nerviosa.
– Tal vez debemos separarnos – habló la chica, haciéndolo volver en sí.
– Si claro, lo siento – él reaccionó de inmediato dejándola libre, pero también sintiendo ese vacío entre sus brazos.
Temari se enderezó e inmediatamente se compuso carraspeando en el proceso. Shikamaru la observaba de refilón, a medida que la conoció, la tenía en un concepto de mujer con carácter y directa, y ahora, también había descubierto que era delicada.
Preciosa en todos los sentidos.
– Creo que se detuvo – habló ella, mirando hacia alrededor y agudizando su sentido del oído, ambos se percataron que efectivamente el elevador ya no estaba en movimiento.
– Eso parece – respondió presionando el botón de "abrir puertas", pero no hubo respuesta alguna –. Estamos atascados. – resumió.
La chica se mordió el labio, ¿Cómo podía estar pasándole esto a ella? Sabía que no estaba en muy buenos términos con él. Y que lo vería varias veces en la fiesta y tal vez en otros eventos por ser parte de bandas, pero quedarse atrapados en el elevador.
En cambio, Shikamaru agradeció a los dioses por esta oportunidad que le estaban dando. ¡Al fin valió la pena y el universo le estaba recompensando el aguantar a Naruto y sus ronquidos! Tenía que aprovechar y no desperdiciarla, como siempre lo hacia.
Temari por su parte, traía su celular en su pequeña bolsa de mano, lo sacó para marcarle a alguna de sus amigas y que la fueran a ayudar, pero lamentablemente su teléfono no tenía ninguna rayita de señal telefónica. Haciendo que inevitablemente chasqueara la lengua.
Miró de reojo que también el integrante de Addictive checaba su teléfono.
– ¿Tampoco tienes recepción? – inquirió.
– ¿Eh?... No, no tengo… parece que no hay muy buena señal – respondió rascándose la nuca.
Algo que no sabía Temari, era que él siempre hacia eso cuando estaba mintiendo, Shikamaru si tenía señal para mandar mensaje a sus amigos y que los sacaran de ahí, pero ahora mismo tenía una oportunidad de poder componer las cosas con la rubia.
Se quedaron un rato en silencio, y cada minuto que pasaba era todavía más incómodo que el anterior. Shikamaru ya no estaba tan seguro de si su plan era bueno, pues la chica parecía ignorarlo por completo.
Si quería hablar con ella, tenía que hacerlo de inmediato.
– Escucha… – habló el pelinegro y Temari puso sus ojos en él, poniéndolo un poco nervioso.
Piensa muy bien lo que vas a decirle, ya la has embarrado dos veces con ella, así que no necesitamos una tercera, utiliza tu máxima capacidad de tu cerebro, si no, tus oportunidades con ella se irán al caño.
– Sé que no empecé bien contigo aquella mañana en el centro de Tokio – Temari alzó una ceja.
– De verdad no tienes por qué explicar nada, yo lo entiendo y-
– Déjame terminar, por favor – rogó al ser interrumpido, sabía que no tenía por qué estar diciendo esto, pero necesitaba explicarle todo.
– Mentí y sé que estuvo mal, pero créeme cuando te digo que no fue porque no quisiera darte mi número de teléfono, si no que… – suspiró – Nuestro productor quiere que mantengamos nuestros números personales en completa restricción. Ya sabes, por los fans psicóticos… – hizo una mueca con los ojos que a Temari se le hizo de lo más graciosa, soltando sin querer una risita.
Shikamaru sonrió y su pulso se detuvo un segundo.
– Lo entiendo perfectamente, no te preocupes – respondió ella mirándolo a los ojos. El que estuviera tomándose demasiadas consideraciones con ella se le hacía muy tierno.
– Si pudiera regresar el tiempo, te daría hasta mi cuenta de Skype – soltó y Temari se sonrojó bajando la mirada al suelo – Así que por eso, quiero pedirte formalmente disculpas, por ser un idiota.
El chico se acercó a ella estirando su mano, ella lo miró a él y después a su mano, dudo por dos segundos, los cuales a Shikamaru se le hicieron eternos, pero finalmente estrechó su mano con él. Ambos sonrieron mirándose fijamente.
– ¿Empezamos de cero? – inquirió el Nara, soltándola.
– Hola, gusto en conocerte, soy Temari – se presentó con una sonrisa brillante y él sintió como le temblaron las piernas.
– Shikamaru Nara, el gusto es mío – hizo lo mismo.
Y mientras estaba la fiesta, dos personas encerradas en un elevador, reiniciaban los hechos.
El DJ estaba haciendo un excelente trabajo, las personas bailaban frenéticas, los meseros iban y venían con bandejas llenas con copas de champaña.
En la mesa de Addictive solamente estaban Sasuke y un mal humorado Naruto, para variar. En cambio, en la mesa de Gravity Queens estaba Sakura, Hinata y Tenten. Y para mala suerte del rubio, Kiba seguía ahí, como un puto chicle.
El Uzumaki golpeaba repetitivamente el pie contra el suelo como un tic de desesperación, evitaba mirarlo ahí junto a la pelinegra pero después de varios segundos su vista se posaba en ellos de nueva cuenta.
Y para rematar, el Inuzuka decía tales estupideces que hacían reír a las chicas y, para su disconformidad, también a Hinata. Chasqueó la lengua.
– No es que te tome mucha atención, dobe. Pero ya van como diez veces que oigo tus chasquidos y el puto pie no lo dejas de mover, ¿qué te pasa? – preguntó hosco el pelinegro fijando su vista en la azulada de su amigo.
– Inuzuka me pone de mal humor – dijo nada más.
Sasuke alzó la ceja y miro alternamente a Kiba y luego al rubio.
– ¿Estás molesto porque no tienes la atención de la prima de Neji? – Naruto abrió los ojos.
¡Mierda! Ya eran dos los que le decían prácticamente lo mismo, ¿Qué acaso era demasiado obvio?
– No sé de qué hablas – respondió tranquilo, aunque por dentro estaba nervioso por ser descubierto por segunda vez en la noche.
– Ajá – Sasuke negó con la cabeza. Sus ojos negros fueron a dar a la pista de baile, donde pudo notar ese punto rosa que le empezaba a molestar, y no de la manera en que él quería.
Sakura Haruno había llegado a ese mundo y cuando él pensó que nadie nunca le iba a ser frente, llegaba ella y prácticamente le daba cachetadas con guante blanco, pensó en que lo mismo le pasaba a Neji con aquella chica castaña, pero a diferencia de ellos, lo que Sasuke sentía era frustración y molestia mezclada. La pelirrosa era guapa, nadie lo negaba pero su personalidad era un enigma y agobio para él.
Claro, él empezó al hablarle mal en los premios, pero por eso no tenía el derecho de hablarle así frente a demás personas. ¿Quién era ella para decirle todo eso?
La observó desde su lugar bailando con el rapero Rock Lee. La sonrisa de ambos se dejaba ver. Y él sintió un revoltijo en su estómago. Apenas la había conocido en persona hace unas horas y parecía que la había visto hace meses. Y le pareció demasiado extraño que en vez de que su actitud altanera le causara repudio, lo único que sentía era atracción. Una atracción que definitivamente no quería sentir.
Carajo, ¿desde cuándo me llaman la atención las busca pleito? Son mejor las mujeres sumisas y que se dejan hacer lo que quiero… Aunque no estaría mal tratar con una fierecilla.
Saltó de su asiento de un brinco, ese tipo de pensamientos son los que debía evitar a cualquier costa, necesitaba urgentemente un trago.
Sin querer, fijó de nuevo su mirada en la Haruno, pero con lo que no contó es que ella lo miraba también. Ella sonrió y le sacó la lengua, y aunque lo negara, ese gesto se le hizo gracioso, pero lo ocultó bastante bien rodando los ojos.
– Niña inmadura – susurró yéndose de la mesa hacia el bar.
Por otro lado, Naruto lo miraba como bicho raro. Hablando solo y levantándose como si le hubiesen dado una patada en el trasero.
Aunque rápidamente dejó de pensar en Sasuke, para ver con la boca abierta como el Inuzuka se levantaba de su asiento, agarrando la mano de Hinata para dirigirse a la pista de baile.
Rechinó los dientes y el humo casi sale de las orejas cuando el rapero se giró a verlo y le guiñó el ojo, dándole señal de que era él había ganado el trofeo que habían estado peleando desde los premios.
Naruto miró rápidamente a Hinata, y no es que fuera desesperación la que él sentía, porque llámenlo loco pero la pelinegra no estaba convencida ir a bailar con el perro pulgoso. Sin embargo, fue arrastrada a donde estaban sus amigas. No quería ni mirar. ¿Dónde mierda estaba Neji cuando su prima lo necesita? ¡Pésimo Hyuga!
Pasaron los minutos y él era el único de Addictive que estaba sentado en la vacía mesa. Por lo regular él era el primero en ir a bailar, pero ahora era lo que menos deseaba. Terminó la canción que estaba en el momento y Suigetsu y Karin fueron a descansar, sentándose con el rubio.
– ¿Qué pasa, primito? ¿Por qué tan deprimido? – preguntó la pelirroja sentándose a su lado – ¿No eres tú el que se la pasa en la pista en todas las fiestas?
– No tengo ganas de bailar – respondió aburrido.
– ¿Tu? ¿El autoproclamado rey del baile? – molestó Suigetsu, ganándose una mirada regañona de su novia.
– ¿Qué es lo que pasa Naruto?
– No es nada, simplemente no tengo ganas de hacer mucho – susurró dando una fugaz vista al centro del lobby.
– ¿De verdad? – inquirió la chica – ¿No te importaría saber que alguien que está bailando con Kiba, está demasiado ensimismada mirando hacia donde estás tú?
Naruto la miró rápidamente, enderezándose en el asiento.
– ¿Hinata está mirando hacia acá? – preguntó emocionado y Karin asomó una sonrisa.
– Te lo dije – miró a su novio – Naruto está así por una integrante de Gravity Queen, y es nada más y nada menos que Hinata.
– Como siempre tienes razón, bonita – sonrió acercándose a darse un beso con la pelirroja, pero Naruto los interrumpió.
– Sí, sí. Se aman demasiado. Ya todos lo sabemos – rodó los ojos evitando que derrocharan amor frente a él. Que estaba más solo que un perro de la calle – ¿Enserio estaba mirando para acá? – sus ojitos azules brillaron en expectación.
– Claro, de hecho vine a ayudarte para que se la robas a ese presumido – comentó Karin acomodándose los lentes – ¿Cierto, cariño?
– Si, la verdad no dio lástima que estuvieras aquí solo – Naruto miró mal a Suigetsu – Además, se nota que a la chica también le interesas.
El rubio sintió un vuelco en el pecho, su pulso se aceleró y las manos le empezaron a temblar de nerviosismo.
– ¿Cómo haremos que la deje un momento? No se le despega ni un segundo – Naruto giró su rostro y miró a Kiba agarrando las caderas de la chica pero ésta se las quitó disimuladamente.
– Para eso estamos nosotros – Karin le guiñó el ojo.
– Yo les ayudaré – Naruto giró su rostro para encontrarse con una amiga de la pelinegra, Tenten – Yo tomaré el lugar de Hinata, bailaré con el Inuzuka, para que tú y ella puedan hablar un rato.
– ¿Harías eso por mí?
– De hecho, lo hago por ella, te ha admirado desde que empezaron, y ahora que puede conocer a su favorito de Addictive, Kiba se lo está impidiendo, y eso no lo puedo permitir. Es demasiado buena para rechazarlo, pero yo lo puedo mantener ocupado mientras te la llevas contigo – guiñó su ojo.
– Gracias, en verdad lo aprecio, pero pensé que Sasuke era su favorito.
– ¿Qué? ¿Quién te dijo eso? – preguntó confundida.
– Su primo, Neji – Tenten jadeó indignada.
– Todo lo que te diga ese subnormal, no es cierto – la castaña sintió enojo al saber que Neji era malo hasta con su familia –. ¿De acuerdo? – Naruto asintió y sintió el alma regresarle al cuerpo.
¡Él era el favorito de Hinata! ¡Toma eso perro pulgoso! No tienes ninguna oportunidad.
– Iré a bailar a lado de ellos, y poco a poco iré remplazando a Hinata. – explicó.
– Me besaré con Suigetsu para darte una señal de que puedes ir y robársela.
Naruto puso cara de disgusto.
– ¿No puede ser otra señal?
– ¿Quieres que te ayude sí o no? – preguntó seria.
– Comételo a besos si quieres – respondió. Lo que sea por pasar tiempo con la ojiperla.
Suigetsu, Karin y Tenten caminaron de nueva cuenta a la pista y comenzaron a danzar. Naruto estaba atento a cuando le dieran la señal. Sus ojos chocaron con los de la Hyuga y sonrió obteniendo de ella una sonrisa también. Sin embargo, frunció el ceño cuando Kiba se atravesó y les impidió seguir viéndola.
Segundos después, notó que su prima se besó con Suigetsu y él rápidamente se levantó de su lugar. Se acercó a la pista y notó que Kiba soltó una risa. Tenten sonrió susurrándole algo a Hinata en el oído. Esta se sonrojó y asintió despacito.
Naruto se camuflajeó con las demás personas, hasta acercarse a la chica y después de debatirse en su mente, tomó delicadamente su mano, ella enseguida volteó a verlo. El rubio la jaló a través de la multitud hasta que ambos estuvieron del otro lado.
Sin decir nada, se miraron a los ojos y soltaron una sonrisa cómplice.
Como dos niños pequeños, se escaparon a un lugar donde pudiesen estar tranquilos.
Sakura la estaba pasando fenomenal, Rock Lee era un verdadero caballero, tenía buenos tratos, le hablaba como si fuera una princesa…
¡¿Entonces porque carajo no dejaba de pensar en ese Uchiha engreído?!
Su mente le estaba jugando muy mal, pero en lo que va de la noche solo recordaba aquellos ojos afilados que la miraban serios. Mordió su labio, ¿Por qué le tenía que gustar el mal educado y no un buen chico como Lee? ¿Qué pecado estaba pagando?
De un momento a otro, sintió una mirada directo en su espalda, giró disimuladamente el cuerpo, para darse cuenta que quien la observaba era ni más ni menos que el pelinegro que estaba en su mente sin su autorización. Sasuke se encontraba recostado a una pared junto al bar, con un vaso en la mano derecha y la izquierda metida en el bolsillo.
– Iré a refrescarme, ¿de acuerdo? – le susurró al rapero y este le levantó el pulgar y le regaló una de sus famosas sonrisas brillantes.
– ¡Claro, estaré esperando por ti, preciosa! – la pelirrosa sonrió y se alejó para pegarse a la barra y pedir su bebida.
Miró de refilón a Sasuke, quien estaba a cinco paso de ella y este estaba mirando hacia el frente tomando de a poco de su vaso. Se veía de color azul el líquido así que pidió algo igual.
– No te lo recomiendo – escuchó a un lado de ella, Sakura no volteó, pues ya sabía de quien se trataba – Puede ser demasiado para ti.
La estaba molestando, y lo peor de todo es que el Uchiha lo estaba disfrutando.
– Eso lo juzgaré yo misma – el pelinegro sonrió ladino, el barman se acercó a la chica y con una mueca coqueta se lo entregó. La pelirrosa se sonrojó por el acto.
– Concéntrate en tu trabajo – Sasuke miró mal al chico y este se fue disculpándose, ¿qué se creía para coquetearle a Sakura frente suyo?
– ¿Qué fue eso? – cuestionó ella al ver la expresión de molestia del ojinegro, quien respondió tomándose todo el líquido que le quedaba – Pregunte que qué fue eso, Uchiha.
– ¿No viste? – la miró serio y la pelirrosa sintió un escalofrío recorrerle la espalda – Se estaba tomando atrevimientos que no le corresponden.
La chica boqueó, ¿a qué se refería con eso? Dispuesta a encararse con él, se tomó de un solo trago lo que le dio el barman, algo que no desearía volver hacer en toda su vida, pues estaba tan amargo que raspó toda su garganta, y por más que lo evitó, su rostro se contrajo, sacándole una carcajada de burla a Sasuke.
– Te lo dije – la miró divertido mientras se componía.
– Cállate – alejó el vaso de ella lo más que pudo – ¿Cómo puedes aguantar el sabor y sobre todo la textura?
Él se encogió de hombros.
– Te acostumbras. – respondió.
– Hablas como si fueras un señor – soltó arrugando la nariz. Y Sasuke no pudo evitar que se veía muy guapa haciendo el gesto.
– No un señor, pero digamos que he estados aquí 6 meses más que tú y los hombres aprendemos rápido – explicó sin rodeos, no era secreto que él había aprendido a beber cuando llegó a Tokio, al principio le sacaba resaca de los mil demonios, ahora ya la toleraba. El mundo del espectáculo era más sombrío de lo que podían imaginar y estando un poco ebrio lo podía sobrellevar.
Sakura fijó su mirada en él. Viéndolo con más detenimiento, Sasuke se veía un poco más despejado y menos de mal humor, supuso que ya había estado bebiendo, pues estaban hablando como personas civilizadas y no agarrándose de los cabellos queriéndoselos arrancar el uno del otro.
– Y cambian igual – el pelinegro alzó una ceja no entendiendo el comentario –. Hablo de que ahora ya no estas echándome bronca, estas tratándome bien y eso me sorprende bastante. El alcohol definitivamente hace milagros – molestó.
El chico no respondió, ahora que lo pensaba bien, ella no tenía la culpa de estar ahí, haciéndole competencia con un gran talento y entrega musical, simplemente estaba haciendo lo mismo que él sus amigos. Salir adelante haciendo lo que más le gustaba.
– No te recomiendo que empieces a beber, en lo personal me parece que… – Sasuke paró de hablar en seco, sus ojos negros vieron que a un par de metros caminaba su productor musical junto a alguien que no pensó jamás.
– ¿Qué? ¿Viste un fantasma? – Sakura rio quedito, más el Uchiha seguía mirando hacia donde iban ambos productores.
– No, es Jiraiya, mi jefe…
– ¿Y qué tiene de malo? Es una fiesta… – le restó importancia.
– Pues va hacia una oficina con tu productora y otro hombre que, se me hace conocido pero no recuerdo quien es.
Sakura se sorprendió al escuchar que iba con Tsunade.
– No es cierto.
– Velo tu misma. – señaló hacia donde la mujer rubia era seguida por dos hombres, uno peliblanco y otro pelinegro, ambos con el cabello largo.
– ¿Qué crees que hacen? Se metieron ahí como si fuera ultra secreto – parecía que no, pero ese trago había afectado ligeramente a la pelirrosa.
– A nosotros nos prohíbe estar cerca de ustedes y él se pasotea junto a la competencia. No me parece justo.
– ¿A quién? ¿A nosotros? – Sakura estaba confundida.
– Sígueme, veremos que traman – el chico caminó hacia la puerta donde habían desaparecido las tres personas, y la Haruno venia tras él.
– ¿Qué harás? ¿Te pegaras en la puerta y trataras de escuchar lo que dicen como en las películas? – preguntó cruzándose de brazos.
– ¿Tienes una mejor idea? – Buen punto, así que la ojijade negó con la cabeza.
– Esta mal espiar, ¿sabes? – reprochó – Es tu jefe, él sabe con quién se reúne y con quien no así que-
– ¡Shhh! Que ruidosa eres… – interrumpió él y la pelirrosa jadeó indignada.
– Pero al menos no soy una chismosa como tú…
– ¿Ah sí? – Sasuke sonrió burlón – ¿Entonces porque estas pegada a la puerta igual que yo?
– ¡Yo no…! – y cuando se iba a defender, su cuerpo se había movido solo hasta quedar en pegada a la mentada puerta, chasqueó la lengua – Eres muy molesto.
– ¡Shh! Están diciendo algo… – Sakura iba a reclamar, pero escuchó como Tsunade levantaba la voz del otro lado.
– ¡¿Después de tanto tiempo vienes a decirnos esto?!
La chica abrió los ojos con sorpresa, jamás había escuchado a Tsunade gritar. La voz se le oía alterada.
– Sabes que no es justo ¿cierto?... ¡¿cómo es posible que tengas la cara de venir aquí?!
– Ese es Jiraiya – Sasuke reconoció la voz de su productor. Después comenzó a hablar otra voz desconocida y el pelinegro supuso que era el otro hombre quien hablaba, más hablaba demasiado bajo como para entender.
– ¡Pues entonces explícate, y más vale que nos digas la verdad, si no te irá muy mal, más de que ya te está yendo! Me importará un bledo que estés en este estado.
Sakura puso una mano en su boca en señal de sorpresa, no quería seguir escuchando, sabía que estaba mal, demasiado mal, pero la curiosidad le estaba ganando la batalla y estar bajo efectos del alcohol, no ayudaba.
Pasaron varios minutos y Sasuke y Sakura solo escuchaban murmullos, algunos sollozos y malas palabras. Se notaba que la situación estaba seria y se sintió todavía más culpable de estar metiendo sus narices en algo que no debía.
Sasuke por su parte, estaba recostado en la pared, pensando con semblante serio y teniendo muchas preguntas en mente. ¿Qué era lo que pasaba ahí dentro? ¿Por qué Jiraiya estaba con la dueña de Senju Records? ¿Quién era el otro sujeto que había entrado con ellos?
Fue entonces cuando se escucharon pasos cerca, como si fueran a salir de la oficina. Sakura dio un saltito y se puso alado de Sasuke haciéndolo reaccionar.
– Oh por dios, ya vienen y van a descubrir que estábamos oyendo y nos meteremos en proble-
Paró de hablar cuando el Uchiha le tapó la boca con su mano.
– ¡Shh! Ya es tarde para huir, debemos pensar en algo para que pacemos desapercibidos. – Sakura asintió con los ojos bien grandes.
El pelinegro vio como el picaporte se movió, si no quería ser atrapado, tenía que actuar rápido. Pero en ese momento no sé le podía ocurrir nada. En cambio, la Haruno se quitó la mano de su boca.
– ¡Bésame! – dijo sin previo aviso y él la miró asombrado.
– ¿Qué?
– ¡Bésame! Vamos a hacernos pasar como una pareja que vino hasta acá para besarse y-
Sasuke estampó los labios sin dejarla terminar. Ella abrió los ojos con sorpresa, sin embargo, la calidez de la boca del muchacho hizo que lentamente cerrara sus parpados y disfrutara del tacto, al principio fue suave, como si estuvieran explorando un lugar nuevo, aunque realmente así era. La lengua del pelinegro delineó lentamente el labio inferior de la pelirrosa y esta abrió un poco la boca haciendo que él metiera su lengua dentro.
El roce lo sentían extraordinario, las manos de ella fueron a dar a la cara del Uchiha y las de él en la cadera femenina, haciendo que sus cuerpos se juntaran más de lo que ya estaban.
El beso cada vez se hacía más exigente, y Sasuke se perdió en el tiempo, sabía perfectamente con quien se estaba besando y no le importó en lo absoluto, su boca sabia a alcohol, haciendo que succionara la lengua de la ojijade, sacándole un leve suspiro.
Una mano de él fue a dar a la nuca de ella haciendo más profundo el afecto, Sakura se sentía en las nubes, ni en mil años pensó que se estaría besando con Sasuke Uchiha, integrante de Addictive, y que, él lo estuviera disfrutando tanto como ella.
El ojinegro disfrutaba sus labios como si nunca se hubiese besado con nadie, pero simplemente no tenían comparación con cualquiera que haya probado hasta ahora. Eran suaves, carnosos y agiles al igual que los de él. Le seguían el ritmo perfectamente. Sintió como algo caliente subía por su pecho y a la vez bajaba a su entrepierna.
Fue cuando a poco a poco por falta de aire se separaron con su respiración entrecortada, abrieron lentamente los ojos y verde y negro se encontraron nuevamente. Sakura tenía los ojos brillantes y Sasuke por el contrario, opacos.
– C-creo que no se dieron cuenta que estábamos aquí – dijo Sakura, pero sin moverse un centímetro, no quería dejar de sentirlo cerca.
– Eso creo – Sasuke miró de nuevo sus labios y después devolvió la vista a esos hermosos jades.
– Misión cumplida – sonrió bajando lentamente sus brazos de su cuello y el pelinegro hizo lo mismo de sus caderas, hasta que se separaron por completo.
No dijeron nada, ni se miraban, estaban ahí, solo escuchando el bullicio de la demás gente y las canciones.
– Escucha, eso fue-
Sasuke por primea vez iba a hablar y a Sakura casi se le para el corazón, pero en ese momento la burbuja se reventó, interrumpiéndolos.
– Bella flor, por fin te encuentro. ¿Seguiremos bailando? – Rock Lee los había encontrado y el ceño fruncido de Sasuke significaba que no le gustó para nada su interrupción, más no dijo nada y pasó a lado de ellos ignorando a ambos.
– Espera, Sasuke… – la pelirrosa hizo el intento de detenerlo, tomándolo de la camisa, pero el pelinegro se zafó de un movimiento brusco.
Los ojos verdes lo miraron, se dio cuenta perfectamente que estaba más que molesto y Sakura frunció el ceño cuando el ojinegro la miró con desdén y sonrisa burlona. ¿Cómo había cambiado tan rápido de humor? Hace un momento se sintió fascinada por el trato del Uchiha y ahora se estaba comportando como un patán.
– Lo siento, ¿interrumpí algo? – Lee preguntó avergonzado mirándolos a ambos.
– Absolutamente nada, sinceramente, no sé que estoy haciendo aquí – fue el último comentario antes de irse.
Mientras la pelirrosa veía como Sasuke se perdía entre toda la multitud. Sintió como si le dieran un golpe en el estómago. No literal, si no psicológico.
¡Sasuke Uchiha eran un idiota sin sentimientos!
– ¿Dónde está Hinata? – se escuchó a un castaño bastante confundido buscando con la mirada a quien se suponía que era su compañera de baile.
– Ella fue al baño – comentó Tenten, tratando de ocultar que su amiga no iba a regresar por un rato – Pero me dijo que si por favor te acompañaba, mientras ella regresaba.
Kiba la miró de arriba abajo, como si estuviera examinándola. Tenten rodó los ojos pero cuando el Inuzuka la observó a la cara fingió una sonrisa. El muchacho encogió los brazos.
– De acuerdo.
La castaña se sorprendió cómo los hombres podían cambiar de mujer como de calzones, más no exteriorizó su disconformidad, más bien, agradeció que Hinata se fuera con el rubio de Addictive.
Kiba la incomodaba con su forma de bailar, se arrepegaba demasiado y quería tomarla de su cintura, que por supuesto ella por ningún motivo iba a permitir. Solo pudo aguantar eso dos minutos más.
– ¿Me disculpas? – habló fuerte para que la escuchara, la música estaba fuerte – Voy por un trago.
– Oh sí. Tráeme una cerveza a mí – pidió el castaño y Tenten lo quiso patear por ser un idiota. Ella bufó, no quería pelear con nadie en esos momentos, así que no le respondió y solo le giró para irse.
¡Que te la traiga tu abuela! Pensó yéndose. Los hombres eran unos desconsiderados.
Durante su salida, pudo notar a su amiga Yamanaka. Quien estaba plenamente feliz con su acompañante. Le alegraba que se estuviera divirtiendo.
La sensualidad de Sai ponía loca a Ino, nunca pensó que ese hombre podía ser más sexy de lo que ya era, bailaban tan cerca que sentía los labios de él rozar de vez en cuando su nuca. Porque sí, la canción de esos momentos meritaba que Ino estuviera de espaldas al chico, que sin ser vulgar ni nada por ese estilo, lo tenía completamente embobado con sus movimientos de cadera.
Muchas chicas la miraban con envidia, estaba bailando con Sai, integrante de Addictive, cuantas no querrían tomar su lugar, se sintió realmente con suerte, y más cuando el pelinegro la miraba como si fuera la única mujer del lugar.
Dejaba que el chico pasara sus manos por sus curvas, habían estado ahí más de una hora y ninguno de los dos tenían pensamientos de irse a sentar, estaban con demasiada energía.
– Eres un manjar, Ino – susurró en su oído y ella sintió como su piel se enchinó.
Su única respuesta fue una sonrisa sensual, poniendo sus brazos alrededor del cuello masculino.
Los ojos azules vieron detrás de él y logró percatarse que su productora estaba hablando con un señor mayor, de cabello blanco y de baja estatura.
Se veían algo alterados, ella tenía una expresión de molestia y tristeza a la misma vez, fue cuando vio que el hombre la abrazó consolándola. Ino no entendía muy bien qué estaba pasando. Miró a su alrededor y ninguna de sus amigas estaban a la vista.
¿Dónde se habían metido todas?
Sus ojos azules alcanzaron a percatarse de unos chonguitos estaba parada junto a la bar.
– Vuelvo enseguida, guapo – guiñó su ojo y Sai asintió devolviéndole el gesto.
Ino caminó hasta Tenten y su tercer vasito de vodka.
– ¿Notaste a Tsunade? – preguntó captando la atención de su amiga, quien asintió señalando una puerta.
– Se metió con un señor a una oficina, creo era el dueño del lugar, porque lo llamó Sarutobi-sensei. Quise ir a ver si podía ayudar, pero la vi que estaba ocupada conversando con él – explicó.
– Si, yo igual la vi que tenía expresión preocupada, me sorprendí al verla. No pensé que vendría – Tenten asintió.
– Lo sé. Mi reacción fue la misma cuando la vi.
Ambas quedaron pensativas un rato.
– ¿Y las demás? – preguntó la rubia – Me perdí tanto bailando con Sai que por un momento me olvidé donde estaba – sonrió sacando la lengua. Y Tenten alzó una ceja divertida.
– Seguro que si – dijo –. Sakura no sé dónde se metió, Temari desapareció desde hace rato y Hinata se escapó de Kiba para irse con su ídolo.
Ino abrió la boca con sorpresa.
– ¿Con Naruto? – la castaña cabeceó afirmando – ¡Suertudota! Nos tiene que contar todo, con detalles.
– Eres imposible – Tenten sabía que Ino le sacaría toda esa información a la pobre Hyuga. Bueno, todas ellas.
Pues no todos los días te escapas con tu cantante favorito para estar solitos. Ella también querría hacer lo mismo con su ídolo. Lástima que este fuera tan idiota y egocéntrico.
– No puede ser – Tenten miró con confusión a su amiga, siguió su mirada y al final, ambas estaban viendo como Sai era rodeado por tres mujeres, bailándole sensualmente.
– Ino, ¿A dónde vas? – cuestionó al verla caminar hasta ahí. Desde su lugar, vio como la rubia se acercó y empezó a reclamarle a Sai mientras las mujeres la miraban asustadas. Un par de palabras más y Sai la quiso detener pero Ino lo ignoró por completo.
Segundos después, tenía a Ino devuelta a su lado.
– Imbécil – soltó la Yamanaka roja de la furia, menos mal que el lugar estaba oscuro.
– ¿Qué pasó?
– ¿Qué crees que me dijo cuando llegué ahí a decirle que qué rápido me había reemplazado? – Tenten la esperó – ¡Que ellas había ido a pedirle que bailara con ellas! Y entonces le dije: "Pues entonces quédate con ellas".
– ¿No estas exagerando un poquito? Al fin y al cabo él puede bailar con quien quiera ¿no? – Ino giró lentamente su cabeza hasta que dio con la mirada de Tenten. Quien sintió un escalofrío recorrer su cuerpo – ¡Pero tienes razón! Es un idiota – a veces la rubia realmente daba miedo.
Sabía perfectamente lo territorial que era la Yamanaka con sus parejas, así que entendió porque era que fue a reclamarle al pelinegro. Aunque Ino tenía su punto, si estaba bailando con ella, tenía que respetar. No cabía duda que los hombres a veces eran unos desconsiderados.
Naruto le abrió la puerta como todo un caballero y la peliazul sonrió en agradecimiento pasando frente a él.
– Es un lugar con una vista increíble.
Hinata quedó maravillada, desde ahí se podía ver parte de la ciudad de Tokio, las luces en la noche la hacían ver aún más hermosa de lo que ya era. Era como un balcón, donde podías estar horas y horas y nunca aburrirte.
– Si. Este lugar no tiene mucho que lo descubrí, vinimos a una fiesta igual, pero no era tan grande. Me aburrí enseguida y tratando de encontrar el baño, llegué aquí – la ojiperla lo miró confundida –. Si lo sé, fue raro como llegó a pasar.
Ella en respuesta soltó una risita.
Ambos se recargaron en el barandal y miraron las estrellas, casi eran las tres de la madrugada y la fiesta estaba en su pleno apogeo.
– Perdón por hacer que subieras tantas escaleras – se disculpó rascándose la nuca.
– No te preocupes, aunque es raro que no estuviese el elevador en función – dijo recordando como Naruto presionó varias veces el botón y no pasó nada. Así que optaron por subir a la manera antigua – Por cierto, gracias por "salvarme" allá abajo – habló jugando con sus dedos.
– ¿Por lo de Kiba? – ella asintió – Fue un placer, me di cuenta de inmediato que no estabas disfrutando – Y le dio gracias a dios que eso hubiera pasado, no quería imaginar a la chica feliz bailando con el Inuzuka.
– Es buena persona, pero a veces es algo…
– ¿Presumido? ¿Arrogante? ¿Altanero? ¿Grosero? – Naruto enlistó un montón de "virtudes" que Hinata sonrió divertida.
– Algo así – hizo una mueca recordando como el castaño hablaba y hablaba sobre los premios que había ganado, viajes que hizo, entre otras cosas exuberantes. Que aunque Hinata viniera de una familia que tuviera dinero, nunca hizo de menos a nadie ni presumió de ello – Me gustan más las personas que son leales a los suyos, que apoyan a sus amigos y que por ningún motivo quieren la felicidad de otros para ellos mismos.
El rubio la miró asombrado, cada vez más le gustaba la chica, por su sencillez y personalidad.
– Pienso lo mismo – el rubio no podía estar más de acuerdo con ella. Parecía que tenía más en común de lo que pensó.
Naruto la contempló por varios segundos, era tan hermosa. Su piel estaba libre de imperfecciones, su perfil era realmente digno de revista. Su cabello brillaba bajo la luna como si fuera una estrella más del cielo, y que decir de sus ojos, que aunque eran iguales a los de Neji, ella los tenía aún más brillantes. Más llenos de alegría y bondad.
Recordando que cuando miraba los de su compañero de banda, siempre notó desdén y mal humor. Muy diferentes para ser de la misma familia.
Pasaron los minutos conversando de cosas triviales, conociéndose, aprendiendo el uno del otro, era prácticamente una cita, pero ninguno de los dos se daba cuenta.
– Entonces, ¿tienes cantante favorito o banda? – preguntó tratando saber si lo que le había dicho Tenten era cierto, y por la forma en la que Hinata se sonrojaba frente a él, puede que sea verdad.
– Bueno… en realidad…
– Tranquila, no tienes que responder si no quieres – le dijo al ver como se ponía nerviosa frente a él.
– Si tengo un cantante favorito… – respondió quedito pero aun así el Uzumaki sonrió al escucharla.
– ¿Puedo saber quién es? – inquirió bastante interesado de la respuesta.
– Eh… si – la Hyuga estaba tratando de tranquilizarse, estaba a punto de decirle a Naruto que él era su favorito desde que apareció en Addictive.
Que sus ojos azules la deslumbraron en cuanto lo vio en un video de YouTube, la forma en la que se entregaba en cantar, la manera de transmitir sentimientos a través de las letras de las canciones. Incluyendo su rostro, que por dios, era como un adonis, tan guapo y divertido, alegre y carismático, y muchas cosas más pero que si decía podía llegar a incomodarlo y ella se desmayaría por el atrevimiento.
Bueno, tal vez necesitaba recortar un poco su discurso.
– Tú… eres mi favorito – habló y Naruto pareció que le dieron una buena dosis de sonrisa bobalicona, pues al escucharla, su corazón y pecho se ensancharon orgullosos. Felices de que la pelinegra lo pusiera en esa posición.
Y nunca pensó que esa respuesta fuera a quedarse en su mente para siempre. Ser el favorito de una chica que canta igual o mejor que tú, eso sí que era halagador, además de que era preciosa y tan buena persona.
Hinata jugaba con sus dedos mientras la mirada iba hacia ellos como si fuera la cosa más interesante del mundo y no tuvieras justo frente a ti a tu crush, con quien sueñas estar toda la vida.
– ¿Sabes? Yo no tenía favoritos, pero desde que llegaste, no paro de pensar en que eres la mejor cantante que he escuchado, eres fabulosa – confesó alzando con dos dedos el mentón de la pelinegra haciendo que lo mirara a los ojos.
Los ojos perla miraban con admiración y a la vez con sorpresa aquellos ojos azules que reflejaban deseos de querer besarla y no separarse de ella nunca más.
Y no sabía lo que le pasaba, eso no le había sucedido con ninguna otra, siempre había tenido citas o parejas, pero no le hacían sentir completo, tranquilo, y sobre todo, feliz. No la conocía lo suficiente ni tampoco habían compartido tantas cosas como para dar lugar al amor. Pero esa chica le encantaba como nunca le encantó otra.
Tenía esa calidez que él sin saberlo estaba buscando. La luz de la luna hacía más ameno el momento. Ambos estaban frente a frente, Naruto la miraba hacia abajo por ser más alto, aun con su mano en su barbilla, sujetándola para que no se separara, lo que no sabía era que ella no quería alejarse ni un centímetro de él. La tenía alumbrada, Hinata se sentía en las nubes, teniendo a su amor platónico tan cerca.
Ni en mil años pensó que eso pasaría.
El ojiazul no lo podía soportar más, estaba a escasos centímetros que no podía aguantar más tiempo en poder besarla y probar esos labios color rosa que gritaban que los besaran con mucha lentitud y parsimonia.
Se fueron acercando poco a poco, o más bien el rubio guiaba a la chica halándola del mentón despacito hacia su boca, y Hinata agradeció internamente esto, pues ella no sería capaz de pegarse a él por voluntad propia, primero terminaría en el suelo.
El aliento del Uzumaki pegó en los labios de la chica, quien estaba con los ojos entreabiertos al igual que él.
Hasta que finalmente sus bocas se apegaron lentamente, como si temieran romperse en el trayecto, ambos sintieron sus pulsaciones demasiado arrítmicas, pero ninguno quería acabar con aquello. Naruto movió sus labios lentamente en cuanto sintió los suaves labios de Hinata, quien sentía un montón de mariposas en el estómago.
La mano que tenía en el mentón pasó a la mejilla de la pelinegra, acariciándola despacio. La Hyuga estaba sonrojada, sus manos temblaban, apenas y estaba teniendo en cuenta de lo que estaba pasando. Parecía irreal que alguien que ella pensaba nunca le haría caso. Estuviera besándola con tanta delicadeza, tratándola como cristal.
Naruto se sentía el hombre más afortunado del mundo, ahí, frente a él, estaba la chica más hermosa que había visto en su vida. Con los cachetes enrojecidos, los ojitos cerrados y los labios pegados a los de él.
Se sorprendió cuando la pelinegra posó sus manos en su pecho y movió sus labios un poco más rápido, saboreándolos como si quisiera guardar su sabor para siempre. Él le correspondió inmediatamente, disfrutando como nunca el contacto, sus brazos la estrecharon contra él y ella suspiró despacio.
Nunca había sentido algo así por alguien en tan poco tiempo, ella no era de besarse con alguien porque si, ni porque Naruto fuera su favorito y le encantara en el escenario, se le iba a ir a los brazos. Pero conociendo lo poco que sabía de él, la hipnotizó su forma de ser, su personalidad tan radiante, justo como la reflejaba en la televisión.
Los labios se acoplaban maravillosamente, como si fueran hechos el uno para el otro. El beso que se estaban dando era prácticamente en cámara lenta, como si estuvieran diciendo mil cosas con esos roces. ¡A la mierda la regla de no acercarse a Gravity Queens!
Naruto sentía como algo en su pecho empezaba a crecer, no tenía idea de que era en exactitud, pero era algo que empezaba sentir por ella. De eso estaba completamente seguro. El beso se estaba haciendo más rápido y él con cada segundo que pasaba quería más y más. Y fue ahí que se dio cuenta que lo que crecía dentro de él era una nueva adicción hacia Hinata.
El sonido de su celular comenzó a sonar a todo volumen en su pantalón. Lo quiso ignorar pero la chica se separó algo brusca de él.
– Ay Dios – dijo haciendo la parte de arriba de su cuerpo hacia tras, no pudo dar ni un paso pues Naruto la sostenía de la cintura. Los ojos los tenia ben abiertos y una mano fue a dar a su boca sorprendida – Lo… lo siento, no supe que p-pasó, te besé y fue algo que no estuvo bien y-
A Naruto le pareció muy tierna su reacción. Que lo hayan interrumpido le molestó un poco, pero besarse con ella, era un sentimiento de felicidad más grande que cualquier otro.
– No tienes que disculparte, bonita – la miró a los ojos, interrumpiéndola – Los dos queríamos esto, yo quería besarte y tu igual a mí – la vio sonrojarse hasta las orejas.
– Yo… no… bueno… si… pero…
Sonrió al verla balbucear frente a él, esa chica era un bocadillo andante.
– Tranquila, todo está bien, ¿de acuerdo? – la tomó de la cara con ambas manos y le beso fugazmente la nariz, dejando a Hinata ida por un momento.
El celular comenzó a sonar de nuevo y lo sacó de su bolsillo. Miró la pantalla y el nombre era de Neji Hyuga.
¡Mierda! ¿Se habrá dado cuenta?
Volteó hacia todos lados verificando que el castaño no estuviera por ahí. Cuando se percató que solo estaban ellos dos, contestó el teléfono, carraspeando un poco.
– ¿Hola?
– ¡Naruto! ¿Dónde carajo estás metido? – preguntó alterado el Hyuga.
– Eh… – miró a Hinata y ella se mordió el labio, se le antojó de nuevo sentir esos labios en su boca en demasía – Eh…
– ¿Me dirás o seguirás balbuceando como idiota?
– ¡Ah, sí! Estoy en el baño – dijo lo primero que se le ocurrió, pero pareció que Neji le había creído, pues no hubo ningún grito de respuesta.
– No creerás lo que pasó – contó a medias y la curiosidad en Naruto despertó.
– ¿Qué sucedió?
– Buscando a Shikamaru, nos dimos cuenta que se quedó atrapado en el elevador – soltó una risa, algo raro, a lo que el rubio supuso que estaba con copas de más – Mierda, ha estado toda la maldita fiesta encerrado ahí.
Bueno, está bien. Era gracioso ese asunto. Por eso, puso la llamada en altavoz, para que Hinata escuchara.
– Eh, Neji. ¿Podrías repetir eso? No lo he escuchado bien – la pelinegra negó repetidas veces, pero Naruto la miró con ojitos tristes, nueva debilidad de ahora en delante de Hinata Hyuga, pues se acercó de inmediato para que el ojiazul sonriera de nuevo.
– ¿No estas escuchando? Shikamaru se quedó encerrado en el elevador toda la noche. Con razón no lo había visto.
– Pobre, qué tanto pudo haber hecho solo ahí dentro – Naruto se compadeció de su compañero de banda.
– ¿Solo? ¿Quién dice que solo? Estaba con una integrante de Gravity Queens – Naruto y Hinata se miraron.
– ¿Supiste con quién? – preguntó al percatarse que la Hyuga le hacía señas para que preguntara eso.
– No recuerdo su nombre, pero cuando la vi salir era rubia y de ojos verdes – contó recordando.
Hinata le habló a Naruto al oído, diciendo que esa era su amiga Temari.
– Ah, su nombre es Temari – respondió Naruto.
– ¿Cómo sabes? Estás demasiado interesado en esa banda… – dijo con tono de sospecha – Aunque bueno, me conformo con que dejes en paz a mi prima.
Hinata abrió los ojos mirando a Naruto, quien sonreía con culpa, sin embargo, desapareció de inmediato. No se arrepentía de nada de lo que había hecho.
– ¿Entonces? ¿Qué más pasó con Shikamaru? – intentó volver al tema principal, no quería que Hinata se sintiera más nerviosa.
– Pues después de que los encontramos, la chica salió de inmediato, se le veía mirada de pocos amigos, y Shikamaru estaba serio, después pasó conmigo y me dijo "Las mujeres son demasiado problemáticas, no importa si empiezas desde cero de nuevo" – Naruto soltó una risa, esa frase era típica de su amigo Nara – ¡Si sabré yo que las mujeres son de problemas! Lo mejor es solo pasar un rato con ellas y después olvidarlas…
Hinata jadeó sorprendida por la forma de hablar de su primo, en su vida pensó que hablaría así de las mujeres. Definitivamente había cambiado desde que se fue de casa. Naurto vio la mirada de tristeza que se formó en la cara de la chica. Y la entendió perfectamente.
– Bueno, Neji. Entonces en un momento estoy ahí…
– Date prisa, Jiraiya nos convocó a una reunión – informó.
– ¿Reunión? ¿A esta hora? ¿Aquí? – preguntó realmente confundido y Neji contestó en afirmación –. De acuerdo, en menos de lo que piensen estoy con ustedes.
– Oye Naruto, antes de eso… te estaba buscando Shion, la chica con la que te desapareciste tres días hace dos semanas. Dice que quisiera pasar otro buen rato contigo, ¿qué le di-
Fue lo último que dijo pues Naruto colgó rápidamente la llamada. ¡Maldito Neji bocón! ¡Mierda, mierda y más mierda!
Giró su vista a la chica lentamente, su flequillo tapa sus ojos perla, pero en su boca se podía ver perfecto una sonrisa fingida.
– Hinata, no es lo que tú crees, bueno sí. Pero eso fue hace mucho, antes de conocerte y-
La peliazul alzó una mano al igual que su mirada, parando en seco al rubio.
– No tienes que explicarme absolutamente nada – dijo con mucha seguridad – Me tengo que ir, mis amigas me estarán buscando también – le regaló una sonrisa, pero a Naruto se le antojó falsa.
– Espera, Hinata. Quiero explicarte, por favor – en sus ojos se notaba el arrepentimiento.
– Con permiso – hizo una reverencia y salió casi huyendo de ahí antes de que la detuviera.
Lo que Hinata le carcomió, no era que saliera con otras, pues ellos no tenían ninguna relación, pero si le dolió que él, su ídolo, fuera de esos tipos que pasaban tiempo con mujeres y después las llamaban solo para satisfacer de sus deseos.
Ella no sería de esas, de ninguna manera.
Después de colgar el teléfono, volvió a la barra por otro trago, su raciocinio por el límite de alcohol se había ido por la borda y ahora tomaba cada vez que veía su vaso vacío.
Había estado con una mujer en toda la noche, algo demasiado raro en él, normalmente estaba con cinco o seis si podía. Pero desde hace días nadie los dejaba satisfecho. No daban la talla, algo estaba cambiando en él y lo podía notar.
Dispuesto a dejar ir esos pensamientos, su mirada fue a dar a la pista, donde estaban personas, pero eran menos que hace un par de horas, grave error, porque se podía ver perfectamente que ahí estaba la persona que últimamente le estaba reventando las pelotas.
Con la mirada fija en ella, Tenten estando de espaldas no se dio cuenta que estaba a unos metros atrás de ella, viéndola bailar.
Neji no dejaba de observar como la castaña movía sus caderas de manera sensual y provocativa, miró a su alrededor y varios hombres la miraban de la misma forma en que él lo hacía. Frunció el ceño, así que los ojos perla fijaron su vista en aquellos que la deseaban y los desvaneció de inmediato.
Su acción fue como un macho defiende a su hembra de otros que la asechan a su alrededor, y el deber de él, era hacer que los demás retrocedieran y él quedara como vencedor.
Tenten estaba ensimismada en su baile que no tenía idea de lo que estaba pasando a su alrededor, a ella le encantaba el baile, por eso en puesta en escena, la volvía loca las coreografías sensuales que les ponían. Eso era algo que era su pasión, aparte de cantar: el baile.
Su confianza y movimientos hacían caer rendidos a los hombres, e increíblemente, uno de esos era Neji Hyuga que la veía desde su lugar, y que por más que quería despegar sus ojos de ella, se le hacía imposible hacerlo. Chasqueó la lengua en señal de enojo.
Apretó el vaso y se giró de un movimiento para donde el barman y las diferentes botellas de alcohol que estaban perfectamente ordenadas.
– Es irresponsable, tiene una educación pésima, tiene un malísimo vocabulario… – enlistó, tratando de convencerse a sí mismo de que la atracción que sentía por esa castaña solo era producto del alcohol que estaba en su organismo ahora mismo.
A él no podría atraerle alguien con tan poco criterio y mal hablada. Sería muy irónico de su parte.
– ¿Describiéndote a ti mismo? – escuchó su voz a un lado de él – Te felicito, es el primer paso para aceptar que eres un tipo insoportable y gruñón.
El ojiperla la miró de reojo y tenía una sonrisa pegada en el rostro mientras su lengua jugueteaba con la pajilla que tenía su vaso. Estaba claro que quería molestarlo.
Neji automáticamente sintió unas ganas de arrancarle la lengua con sus dientes. Pero no violento, si no despacio y certero. Los ojos chocolate lo miraron divertidos, la molestia del Hyuga les estaba divirtiendo demasiado y él lo sabía. Se estaba mofando en sus narices.
La luz estaba tenue y solo podían verse el rostro en ese lugar, había focos de colores que parpadeaban al ritmo de las melodías de aquel lobby.
– ¿Quedaste mudo? ¿El gran Neji Hyuga no va a defenderse? – retó segura de sí misma. Inclinándose a él, dejando ver el escote de su vestido y sus pechos bien proporcionados.
¡Está más buena que todas las que he conocido! Será todo lo odiosa posible, pero es una delicia.
Y lejos de enfurecerse, Neji sonrió ladino. Disfrutando de la vista. Jiraiya había convocado reunión, pero él pensó que podía desviarse un momento antes de ir.
– Al contrario, estoy estupendamente – dijo sin despegar sus ojos de los senos de ella –. La que va a quedar muda serás tú.
Tenten frunció el ceño cuando Neji la tomó por el brazo y la encaminó a un lugar más despegado de las personas, tenía poca luz y la música apenas y se oía.
– ¿Qué mierda haces? A qué estás jugan-
No pudo ni terminar cuando sintió la lengua del Hyuga hasta la garganta, las manos estrujaron fuertemente su firme trasero y la pelvis chocó contra su vientre.
Ella abrió fuertemente los ojos sorprendida de que estaba siendo toqueteada por Neji. Sus manos fueron a dar a su pecho queriéndoselo quitar de encima, pero obviamente él era más fuerte que ella. Los besos del chico eran correspondidos solo para que Tenten tomara una mejor posición.
Y sin esperárselo, la castaña le pateó las bolas como si fueran pelotas de golf.
El ojiperla gimió de dolor en su boca, inmediatamente separó sus labios de los de ella, y en otro golpe fue a dar a su cara. Tremenda bofetada le había dado Tenten, que hasta su rostro giró casi 180 grados.
– ¡Eres un idiota! – gritó alterada y limpiándose la boca con el torso de la mano – ¿Qué mierda te crees para traerme hasta aquí y besarme como si fuera una cualquiera? – su enojo se notaba y su quijada temblaba de frustración – ¡Vete al infierno, no te quiero volver a ver!
Y se largó, dejando a Neji inclinado, agarrándose los testículos con una mano y la otra su mejilla adolorida.
Llegó a sentarse de mala gana a la mesa en donde estaban al principio. Susurrando un montón de groserías que no podía gritar. Estaba molesta, más que molesta. ¿Quién se creía ese imbécil para besarla sin su consentimiento?
De acuerdo, estaba buenísimo y siempre quiso besarlo hasta dejarlo sin aliento. Pero eso fue antes de conocer su espantosa personalidad.
Aunque no podía negar que probar su lengua fue algo que le gustó, pero eso no le daba derecho a tratarla como una de sus conquistas de un solo rato.
Giró su cabeza y se sorprendió de no haber notado a sus amigas que igualmente estaban con expresión seria y aburrida. Temari, Hinata, Sakura e Ino estaban serias.
– Chicas… no las había visto de hace rato, ¿por qué las caras largas? – preguntó preocupada –. Déjenme adivinar. ¿Algún integrante de Addictive tiene que ver con su humor?
Y sorprendentemente las cuatro amigas asintieron al mismo tiempo.
– Y que lo digas – comentó Ino, tomando un poco de agua.
– ¿Son unos idiotas, cierto? – Temari le dio la razón.
– Unos completos desconsiderados – secundó Sakura.
– No les importan los sentimientos de las mujeres – Hinata increíblemente no estaba triste, si no enfadada, algo que pocas veces se veía.
– Tienen razón – Tenten bufó.
– Chicas, que bueno que las encuentro – llegó Tsunade a donde ellas un poco apresurada.
– ¿Tsunade? – inquirió Sakura, ¿sería que la descubrió espiándola?
– Hola, lamento no avisar que venía a la fiesta, lo tenía pensado hacer apenas llegara, pero sucedieron un montón de cosas esta noche. – explicó rápidamente.
– No te preocupes – habló Temari quitándole culpa.
– ¿Por qué estás tan de prisa? – cuestionó Tenten viéndola respirar arrítmica.
– Tendrán una presentación hoy…
– ¡Genial! – sonrió Ino, si algo había para olvidarse de sus problemas, era cantar – ¿Qué canción será?
Tsunade dudó un poco en decirlo.
– Será Shape Of You de Addictive – contó rápidamente.
La girlband quedó sorprendida.
– ¿Es algo como un homenaje a Addictive por sus premios por esa canción? – preguntó Temari tratando de hallarle sentido a todo eso.
– No, de hecho cantarán con ellos, allá están poniendo el mini escenario – dijo la productora, y esto hizo que las cinco chicas quedarán perplejas y sin entender nada – Las veo ahí en 5 minutos. ¡Gracias a todas!
Y se fue de ahí, dejándolas con más preguntas que respuestas.
– ¿Qué diablos estabas haciendo, Naruto? – preguntó Jiraiya, algo tenso al verlo llegar tan tarde, ya pasaban 10 minutos de las cuatro de la mañana y Neji tampoco aparecía. Ya le empezaban a poner los pelos de punta.
El rubio llegó con expresión decepcionada.
– Cagarla, como siempre – respondió rodando los ojos y cruzándose de brazos, sentándose a lado de Sai.
Sasuke estaba que los ignoraba a todos, Shikamaru fumaba un cigarrillo ignorando los chillidos del rubio de sobre que es malo fumar y todavía más daño el humo que aspiran los que no fuman.
– ¿Dónde está Neji? Normalmente siempre es el primero en llegar…
Justo después de decir eso, apareció el castaño con la expresión que más le daba miedo al Uzumaki, cuando estaba realmente estaba molesto, unas venas alado de sus ojos aprecian, eran como si de repente se le resaltaran en la piel.
– ¿Qué te pasó en la cara? – preguntó Sai viendo la marca rojiza que traía Neji en el rostro – ¿Esos son dedos marcados?
El Hyuga no respondió y le mandó una mirada fulminante al pelinegro entrometido, pero este no se inmuto, ya estaba acostumbrado a ese tipo de comportamiento.
Por lo general, Jiraiya siempre les preguntaba por sus problemas y los discutían entre todos, pero esta vez se le miraba nervioso y algo contrariado.
– Escuchen, ya que todos están aquí, necesito decirles algo… ¿recuerdan la vez que les prohibí acercarse a Gravity Queens? En una junta en mi oficina.
Los cinco chicos se tensaron en sus lugares, evitando la mirada de Jiraiya, el peliblanco los miró sospechoso. Entrecerró los ojos observándolos detalladamente.
Sasuke tenía cara de estar aburrido, pero por tenía las manos en los bolsillos, algo que hacia cuando trataba de ocultar algo, Naruto tenía mirada triste y como que estaba ido recordando, Neji tenía las cejas fruncidas, muy típico en él, pero el peliblanco notó que lo rojo en su rostro no era normal, Shikamaru iba por su cuarto cigarrillo en menos de 10 minutos y Jiraiya sabía de sobre que estaba tratando de mantener la calma, y por último, pero no menos importante, Sai, que aunque tuviera la misma sonrisa fingida de siempre, se podía divisar que en sus ojos no estaba cómodo con algo.
El hombre mayor los conocía perfectamente, ya había pasado mucho tiempo con ellos como para saber qué era lo que ocurría con cada uno, lo malo de ese momento, es que no tenía tiempo de hablarles como amigos que eran.
– Si, lo recordamos – respondió después de tanto Sai.
– Que bien, porque necesito que la rompan por unos minutos.
Addictive lo miró perplejo y con desconfianza.
¿Era acaso esta una especie de prueba, para después decirles "¡Ajá!" de forma acusatoria?
– ¿A qué te refieres con "romperla por unos minutos"? – Sasuke cruzó los brazos, tenía pensado en preguntarle a Jiraiya porqué estuvo en Senju Records hace días o porque se encerraba a hablar con la dueña de la compañía que era su competencia. Sin embargo, no era el lugar para hacerlo.
– No tengo mucho tiempo para explicarles – Jiraiya miró al pequeño micrófono que estaban apenas posicionando por el equipo de sonido y supo que le quedaba menos de tres minutos – Esto es un favor que quiero que me hagan, no es algo que les pediría normalmente…
– Nos estas preocupando – soltó Naruto, poniendo sus ojos azules en los negros de su productor. La conducta de este último no era de todos los días.
– Necesito que vayan allá – señaló el micrófono –. Y canten.
Los chicos se miraron entre ellos.
– ¿Eso es todo? – inquirió Shikamaru sacando el humo del cigarrillo de su boca – Eso lo hemos hecho un motón de veces.
– Supongo que lo haremos después de que Gravity Queens lo haga, ¿no? – cuestionó Sai viendo como el grupo de chicas conversaba con Tsunade, justo al lado de los micrófonos que estaban instalando.
– No – respondió Jiraiya.
– ¿Entonces antes? – Neji igualmente estaba confundido.
– Lo harán juntos – dijo el peliblanco.
Unos segundos pasaron antes de que Shikamaru hablara de nuevo.
– ¿Eso qué significa? – Addictive rápidamente esperó con expectación la respuesta del hombre mayor.
– Cantarán Shape Of You con Gravity Queens – finalizó mirando a cada uno.
Estáticos. Si, esa era la palabra que los describía perfectamente. La mirada ida, la boca abierta de la impresión. Probablemente estuvieran teniendo un colapso mental en estos momentos.
¡¿Qué clase de broma les estaba jugando ese viejo?!
– Probando, probando… – decía Hiruzen en el micrófono hasta que la sinfonía quedó como él quería, carraspeando un poco comenzó su discurso: – Antes que nada, gracias a todos por seguir en esta fiesta que es de ustedes y para ustedes – las personas presentes aplaudieron sus palabras – Como saben, hace años trabajé con personas que se volvieron como hijos para mí, entregaron toda su concentración y empeño cada día. Yo los quería a todos, y lo sigo haciendo. Sin embargo, como todo ciclo, el padre debe dejar ir a los hijos, y esto pasó, estos muchachos emprendieron su viaje, y no puedo estar más orgulloso de lo que consiguieron ellos mismos por sus propios méritos – los ojitos se le llenaron de lágrimas, sin embargo lo logró controlar demasiado bien – Quiero presentarles de quienes estoy hablando… – hizo una señal hacia su derecha –. Con ustedes, mis pupilos: Jiraiya y Tsunade Senju.
Los aplausos no se dieron a esperar y dúo nombrado pasó a donde estaba Hiruzen, quien los miraba con orgullo, y a la vez, con mucha admiración.
– Ambos son excelentes profesionistas. Ustedes los conocerán, son dos de las compañías de música más grande del país. Y ustedes se preguntarán porqué estoy haciendo esto – el público quedó expectante de lo que iba a decir –. Hoy, les he pedido un favor. Sé que es mucho pedir, pero afortunadamente me dieron el honor de presentarles una colaboración no antes vista.
Tsunade miró a la girlband y les mandó una expresión de apoyo. Jiraiya no quiso ni mirar a sus chicos, no por miedo, sino porque seguramente estuvieran con rostros de póker face.
– Quiero presentarles a dos bandas que estando teniendo un éxito rotundo en la actualidad y están dando a conocer la música de Tokio hacia todo el mundo – La primera de ellas, se integró hace 7 meses, son muchachos que tienen el talento para seguir haciendo cosas fenomenales – el mayor señaló a los 5 chicos y la luz fue a dar directo a ellos, el grito de las fangirls no se hizo esperar y el bullicio comenzó –: ¡Con ustedes, Addictive!
Las personas presentes aplaudieron a más no poder, la boyband se hizo del escenario tomando la mitad de micrófonos inalámbricos que había.
– Es un honor para nosotros estar aquí – habló Sasuke y las fans quisieron hasta llorar de alegría. La voz masculina retumbó haciendo que las pieles femeninas se enchinaran.
– Y, también, presentaré a otra banda que no tiene mucho que se formó y que aun así han roto diferentes records mundiales, algo verdaderamente impresionante, con un talento desbordante, han ganado el corazón de todo el país y que, además de eso, son increíblemente bellas, como su productora – sonrió Hiruzen –. Es un honor para mí, darle la bienvenida al escenario a ¡Gravity Queens!
Los aplausos y gritos también se dejaron escuchar, y desde luego, los silbidos de los hombres que estaban presentes en la fiesta. Ningún integrante de Addictive estaba contento con esto último, pero lo disimularon bastante. Las chicas se posicionaron junto a la boyband, quedando un hombre y unas mujeres, alternativamente.
– ¡Colaboración totalmente sorpresa! – dijo para finalizar el Sarutobi – ¡Con ustedes, Addictive y Gravity Queens cantando Shape Of You!
Gritos, aplausos, silbidos, fangirls y fanboys locos. Se acercaron inmediatamente hacia las bandas para tener mejor vista del espectáculo.
La base de la melodía comenzó, Tsunade ya había hablado con ellas para lo de las partes de cada una y sabían perfectamente qué fragmento les tocaba. Al igual que Addictive ya sabía que cantaba cada quien.
The club isn't the best place to find a lover
So the bar is where I go
Me and my friends at the table doing shots
Drinking fast and then we talk slow
Naruto comenzó a hacerlo como siempre cantaba con esa canción, la pulsación le subió cuando vio que Hinata iba a cantar con él su parte, la miró pararse segura en el escenario, su mirada brillaba y sus movimientos eran de toda una mujer sensual. No cabía duda que esa chica tenia doble personalidad. Algo que le encantaba. Sonrió mucho cuando le tocó cantar con ella.
Come over and start up a conversation with just me
And trust me I'll give it a chance now
Take my hand, stop, put Van the Man on the jukebox
And then we start to dance, and now I'm singing like
La pelinegra tomó el control de la situación como solía hacer en el escenario, no podía negar que la ponía nerviosa el rubio que estaba a su lado pero no por eso iba a fallar en su parte, se la sabia de memoria, prácticamente era su canción favorita porque fue con esa que conoció a Naruto.
Girl, you know I want your love
Your love was handmade for somebody like me
Come on now, follow my lead
I may be crazy, don't mind me
Esta parte era de Sasuke originalmente, pero Sakura se le adelantó a entonarla, su voz femenina la hacía sonar más sofisticada y delicada, los ojos negros del Uchiha observaron por primera vez a la pelirrosa cantar tan de cerca, no podía negar que era hermosa y sus ojos jade combinaban a la perfección con su labios rosados, que para su mala suerte, sabían terriblemente exquisito. Un toque en el hombro lo hizo reaccionar.
Say, boy, let's not talk too much
Grab on my waist and put that body on me
Come on now, follow my lead
Come, come on now, follow my lead
El pelinegro cantó su parte que por poco se le pasaba, Sakura sonrió al darse cuenta que se había quedado ido mirándola cantar. Y por lo mismo hizo que reaccionara a tiempo. Por lo que fue turno de ella en quedarse mirando los movimientos sexys que hacia el Uchiha. ¡Dios ese hombre era dinamita pura! Se relamió los labios discretamente.
I'm in love with the shape of you
We push and pull like a magnet do
Although my heart is falling too
I'm in love with your body
And last night you were in my room
And now my bedsheets smell like you
Every day discovering something brand new
I'm in love with your body
Oh I oh I oh I oh I
I'm in love with your body
Oh I oh I oh I oh I
I'm in love with your body
Oh I oh I oh I oh I
I'm in love with your body
Every day discovering something brand new
I'm in love with the shape of you
Ambas bandas cantaron al unísono, y en vez de sonar desalineados y con muchas voces, todos se sincronizaron perfectamente, sin haber ensayado en ninguna ocasión lo estaban haciendo increíblemente bien. Tsunade y Jiraiya miraban sorprendidos desde sus lugares la forma en que todos lo hacían excelente.
One week in we let the story begin
We're going out on our first date
You and me are thrifty
So go all you can eat
Fill up your bag and I fill up a plate
Una de las pocas cosas que quitaban el aburrimiento a Shikamaru era estar en el escenario dando todo de sí. Era algo que le hacía querer estar toda la vida inmerso. Su parte la entonó como siempre lo ejecutaba: con confianza y seguridad. Temari lo observó de reojo, eso que había pasado en el elevador con él y del cual salió enfadada, la había aturdido, pero ejando atrás eso, el pelilargo se veía realmente guapo. La rubia abrió los ojos cuando él la miró y cantando le guiñó el ojo.
We talk for hours and hours about the sweet and the sour
And how your family is doing okay
Leave and get in a taxi, then kiss in the backseat
Tell the driver make the radio play
And I'm singing like
El guiño de ojo fue parte para que ella siguiera con el fragmento, la rubia tenía tremenda voz y todos lo pudieron corroborar, no desafinó ni un momento, tuvo la canción donde quiso y gracias al Nara pudo cantar a tiempo. Al chico siempre le gustó la forma en la que ella tomaba el micrófono y se entregaba en la canción, y ahora verla a escasos centímetros de él, lo hizo sonreír como idiota.
Girl, you know I want your love
Your love was handmade for somebody like me
Come on now, follow my lead
I may be crazy, don't mind me
Say, boy, let's not talk too much
Grab on my waist and put that body on me
Come on now, follow my lead
Come, come on now, follow my lead
Esta parte fue impresionante, ya que la voz de los dos castaños de ambas bandas se combinaron sin querer. Ya que a Neji le tocaba esta parte y a Tenten le encantaba la misma. El Hyuga la miró de reojo mientras entonaba y ella lo hacía espectacular, las partes un poco rápidas se le daban bastante bien. El ojiperla escuchaba como ambos tonos de voces se complementaban y sintió un leve cosquilleo en el estómago. ¡Diablos que se combinaban perfectamente! Tenten tampoco pasó por alto este aspecto.
I'm in love with the shape of you
We push and pull like a magnet do
Although my heart is falling too
I'm in love with your body
And last night you were in my room
And now my bedsheets smell like you
Every day discovering something brand new
I'm in love with your body
Ino tomó el mando en este fragmento, era parte del coro pero ambas bandas le dieron su espacio para cantarla sola, algo que se escuchaba genial. Su voz única hacia retumbar el lugar, la gente se estaba llevando un gran espectáculo de parte de los diez cantantes. Sai le hizo una seña a la ojiazul y ella asintió entendiendo.
Oh I oh I oh I oh I
I'm in love with your body
Oh I oh I oh I oh I
I'm in love with your body
Oh I oh I oh I oh I
I'm in love with your body
Every day discovering something brand new
I'm in love with the shape of you
El pelinegro se unió a ella en todos los "Oh I" y ella complementaba "I'm in love with your body". Ese par lo hizo tan sincronizado, que sus compañeros quedaron estupefactos de lo bien que lo hicieron, como si tuvieran años siendo una pareja. Ino quedó maravillada en la que Sai se entregaba y él ni se diga, casi se mareó con los movimientos de la chica.
I'm in love with the shape of you
We push and pull like a magnet do
Although my heart is falling too
I'm in love with your body
Last night you were in my room
And now my bedsheets smell like you
Every day discovering something brand new
I'm in love with your body
Come on, be my baby, come on
Come on, be my baby, come on
I'm in love with your body
Come on, be my baby, come on
Come on, be my baby, come on
I'm in love with your body
Come on, be my baby, come on
Come on, be my baby, come on
I'm in love with your body
Every day discovering something brand new
I'm in love with the shape of you
Todos cantaron esta última parte de la canción, Jiraiya y Tsunade observaban como ambas bandas se integraban como si fueran una sola. Como si hubieran ensayado mil y una noches para que ese día quedara perfecto. Pero parecía que era un don el que tenían para sincronizarse de una manera tan acoplada y con muy poco tiempo de organización, por no decir nada.
Addictive y Gravity Queens terminaron la melodía y todos los presentes aplaudieron hasta que se les dolieron las palmas de las manos, silbidos y ovaciones los hicieron sonreír. Ellos respondieron con una reverencia. Felices por lo que acababa de pasar.
– ¡Qué gran espectáculo nos acaban de regalar! – aplaudió Hiruzen en el micrófono una vez todos se bajaron del escenario – Fue un verdadero honor haber presenciado tal presentación, chicos, en verdad, tienen un gran camino por delante – halagó y los chicos agradecieron a su manera –. Y por supuesto, esto no hubiese pasado sin los grandes personajes que hay detrás de estas magnificas bandas. ¡Jiraiya y Tsunade! Un aplauso para ustedes también que sé que vendrán momentos grandiosos para ambos.
La gente estaba demasiado entusiasta después de la canción.
– Sin nada más que decirles, gracias nuevamente por estar aquí – se despidió y bajó del pequeño estrado.
La noche terminó bien. Hiruzen cumplió su sueño: ver cantar a ambas bandas de sus pupilos al mismo tiempo.
Tsunade y Jiraiya tenían mucho de qué hablar, después de la llegada de Orochimaru.
Addictive quedó anonadado por el rendimiento de Gravity Queens y estas últimas estaban orgullosas de su trabajo.
La fiesta tuvo muchas situaciones de las que se tenían que hablar.
Ya era el día siguiente y Tsunade en vez de estar dormida a pierna suelta, estaba con ojeras tremendas y un sueño demoledor, pero había recibido una llamada muy temprano de su maestro. Y ella no tuvo corazón para negarse a la reunión a la cual la estaba convocándola.
Los ojos color miel recorrieron por tercera vez la oficina. Estaba sentada en las sillas frente a un gran escritorio, quien tenía una plaquita con H. Sarutobi. El hombre estaba afuera y ella era la única dentro.
Segundos después la puerta se abrió dejando entrar al mayor.
– Pensé que te habías olvidado que estaba aquí – dijo divertida.
– Claro que no, solo salí a buscar a la persona que faltaba para empezar la reunión – dijo sentándose en su silla.
Tsunade giró su rostro y vio parado a Jiraiya con una sonrisa en su rostro.
– Buenos días – saludó él y ella no respondió.
El corazón empezó a latirle fuerte y rápido. No pensó verlo tan pronto ese día. Todavía tenía que aclarar muchas cosas en su mente.
– Toma asiento, por favor – pidió Hiruzen y el peliblanco así lo hizo, a lado de la rubia.
– Se preguntaran por qué los he reunido aquí – comenzó recargando sus codos en el escritorio y entrelazando sus manos – Pero antes de eso, quiero mostrarles esto.
Sacó unas hojas del cajón que tenía a su derecha y se las ofreció a sus ex pupilos. Estos las tomaron.
Eran varias hojas con gráficos y números en ellas. Tsunade y Jiraiya alzaron ambas cejas al verlas.
– ¿Estos números son de ayer? – preguntó Tsunade observando a Hiruzen.
– Así es – dijo – La presentación de sus bandas de ayer fue subida a YouTube, y como verán… Han tenido más de 15 millones de visitas en menos de 24 horas – informó.
Jiraiya se enderezó en su asiento.
– Eso es increíble, parece que a la gente le gustó la colaboración entre Addictive y Gravity Queens.
– Y no solo eso, – sonrió el mayor – Ya están comprando la canción en Spotify.
Tsunade abrió la boca asombrada. La canción estaba siendo un éxito cuando ni siquiera era una de estudio de grabación.
– Es impresionante – confesó el peliblanco.
– Sus bandas están conformadas por un talento inconmensurable – dijo Hiruzen – Han hecho un gran trabajo con ellos, y claro, los integrantes de cada una están haciendo todo eso posible. Pero tengo algo aún más importante que ofrecerles a ambos – Jiraiya y Tsunade se miraron entre sí –. Tengan y léanlo – les dio otras hojas, pero en estas habían más letras.
Tsunade iba leyendo y se impresionada con cada palabra. Y Jiraiya abrió los ojos con sorpresa.
– ¿Qué es esto? – preguntó la rubia todavía shockeada.
– ¿Es enserio? – preguntó el peliblanco igualmente.
– Si – Hiruzen se levantó de su asiento y fue a dar al frente de sus pupilos – Saturobi's company quiere que Addictive y Gravity Queens tengan una gira juntos. Y no cualquier gira… sino una mundial.
Jiraiya casi se atraganta con su propia saliva y Tsunade no se desmayó de milagro.
– ¿Qué dicen? – inquirió el mayor.
Esa era una decisión que cambiaría la vida y trayectoria musical de sus bandas, así que tenían que tomar la mejor opción.
¿Qué decidirán?
¡Hola, hola!
Reportándome con un nuevo capítulo de mi primer historia en esta cuenta. ¡Ufff! Cómo me ha costado redactarlo, espero que haya quedado bien y que las faltas de ortografía no sean protagonistas jajaja. También lamento haberme tardado tanto, pero es que como que la inspiración no me venía, pero gracias a la presión (de la buena xD) de TeaganShamir, me he puesto a escribir como loca, sé que esta historia la tengo un poco abandonada, pero créanme, la seguiré hasta el final. Y espero que ustedes igualmente me acompañen.
Bueno, este capítulo es particularmente largo, y esto lo hago porque me tardó en actualizar y escribir 46 hojas de Word lo compensan solo un poco, ¿no? Perdonen si me he tardado.
También quiero decir, que la historia está en el PUNTO que yo quería desde que la empecé, ¿será que ambas bandas se vayan de gira? ¿Quieren que pasé? ¡Díganme en los comentarios! Estaré atenta.
¡Gracias a los que siguen este fic, sé que no es fácil quedarse esperando, créanme, me ha pasado, jajaja, pero tengo más historias y cada una requiere atención, así que procuraré actualizarlas también! A los que nos las conocen, los invito a pasar a mi perfil y leerlas, igual tienen parejas canon. Me haría feliz que lo hicieran :3
Se estarán preguntando que pasó en el elevador con el ShikaTema, y siento dejarlas así pero era necesario, tengo una idea de que fue lo que sucedió y sé que les va a encantar, pero quiero que se lo imaginen 7u7 jajaja en el siguiente capítulo lo sabrán. Lo prometo.
¡Díganme que les pareció el capítulo! Es algo que ansió saber, si les está gustando para donde va tomando rumbo la historia. Es algo que a mí me motiva para seguir escribiendo y que las ideas fluyan por si solas. Ustedes son mi motor, pero eso ya lo saben, ¿no? :D
Y sin nada más, ¡los hombres de Addictive son unos desconsiderados! xDDD Y lo demostraron hoy jajajaja pero no se preocupen, esto es el drama (?) JAJAJA no me hagan caso. Estoy loca.
Me despido de ustedes, los quiero muchísimo. Y déjenme un montón de reviews, me haría felizzzz. Son 46 páginas, lo merezco, ¿cierto? *inserte carita triste*
Nos leemos, Lussyvr14.
Canción: Shape Of You – Ed Sheeran.
