El primero en levantarse en el cuarto de los chicos fue Remus quien agarro la ropa que había aparecido y tenía una nota con su nombre.

Cuando salió del baño ya aseado se acercó a la cama de cada uno de sus amigos pero ninguno despertó así que decidió acercarse a la cama de Harry.

-Harry- lo movió el licántropo - Hey Harry despierta- pero el azabache solo murmuró algo incompresible.

-Si fueras como James te diría algo sobre Lily y despertarías de inmediato- dijo el castaño mirando al hijo de su mejor amigo, aunque se le ocurrió una idea.

-Harry- volvió a llamarlo, pero el azabache volvió a murmurar- Harry, Ginny se está besando con Dean en la sala común- dijo el licántropo aunque no espera que funcionará pero para su sorpresa funciono porque el azabache abrió los ojos rápidamente.

-Ginn- dijo mientras se ponía los lentes y comenzaba a molestarse- ella me dijo que no estaba con él. De seguro Dean la está obligando. Dean yo te mataré como que le hagas algo -decía rápidamente con varita en mano y mirando a su alrededor.

-Para que no te guste Ginny, presiento que estas celoso- dijo burlonamente Remus y Harry se quedó quieto mirándolo y comenzó a sonrojarse al darse cuenta que Remus le había mentido- la pelirroja debe estar con Lily y Hermione- dijo ya sin tono burlón.

-Por favor no...-pero el azabache se quedó callado, ¿Qué le iba a pedir? ¿Qué no le dijera nada a James?, ¿Qué en realidad si se había molestado al imaginar esa situación?, pero Remus interrumpió sus pensamientos.

-No le diré a James que estabas celoso- dijo Remus tranquilamente.

-No estoy celoso- dijo Harry pero algo en su interior le decía que si lo estaba.

-Igual de lento que Lily- dijo Remus- ella también negaba los celos que sentía cuando alguna chica se acerba a James.

-¿Para qué me despertaste Remus?- pregunto para que el licántropo dejara el tema de Ginny.

-Oh si eso, quiero que me ayudes a levantar a estos costales- señalo a Sirius, James y Ron- lo intente pero no despiertan.

-Despertar a Ron es fácil- Harry se acercó al pelirrojo- Ron, Hogwarts se quedó sin comida- e inmediatamente el pelirrojo abrió los ojos asustado.

-¿Cómo que no hay comida?-dijo y se cayó de la cama por enredarse con las sábanas- no pueden dejar la sin comer, no estamos en Azka...-pero se quedó callado al ver a Remus y a Harry aguantando la risa- Maldición Potter- le dijo a Harry- así no se bromea- y se metió al baño a cambiarse. Y Harry solo se encogió de hombros.

-Bueno va uno faltan dos- dijo Remus- yo despierto a este pulgoso y tú despierta a tu padre- Harry se acercó a la cama de su papá- te recomiendo que digas algo sobre Lily, eso siempre funciona- Harry asintió.

-James, Lily dice que terminará contigo- dijo Harry ya que fue lo primero que se le ocurrió, James se removió en su sitio y se levantó de golpe.

-No, no, no- dijo el cazador- Lily no me puede dejar yo, la amo- luego poso la vista en su hijo y en su amigo y frunció el ceño- Lunático eso fue muy cruel- y Harry soltó una carcajada que contagio a Remus y James.

En ese momento Ron salió del baño y James entro a cambiarse cogiendo la ropa donde había una nota con su nombre.

-¿Y cómo levantaran a Sirius? - pregunto el pelirrojo sentándose en su cama.

-Siempre lo levantamos mencionando a Mary McDonald- dijo pensativo el licántropo- pero creo que esta vez usaré un hechizo.

Remus saco su varita y apunto a Sirius que estaba dormido profundamente y babeando su almohada.

-Levicorpus- dijo e inmediatamente Sirius estaba colgando de un tobillo y gritando.

-Lunático, hijo de... BÁJAME- grito desesperado en el aire.

-Di las palabras mágicas pulgoso- le respondió su amigo.

-Bájame de una maldita vez Remus- dijo el joven pelinegro.

-Tus deseos son órdenes, Liberacorpus- dijo y Sirius cayó de cara en su cama.

-Uno de estos días me vengaré Lunático, algún día - dijo mientras cogía su ropa y se metía al baño mientras James salía.

-¿Lo levantaste con Levicorpus?- y el ojimiel asintió y James soltó una carcajada.

Cuando los cinco chicos estuvieron listos salieron del cuarto entre risas, Remus le había prometido a Harry no decir nada sobre como lo despertó y Harry se lo agradeció.

Cuando llegaron a la sala común Hermione y Lily los estaban esperando, el azabache miro extrañado al no ver a la pelirroja Weasley

-Ginny se levantó temprano y fue a ver a sus padres y hermanos- dijo Lily como leyéndole los pensamientos a su hijo, Ron asintió pensando que se lo decía a él.

-¿Por qué tardaron tanto?- pregunto Hermione.

-Es que aquí tienes a tres chicos que por más que les pase un tren encima no se despiertan- Lily negó divertida sabiendo que se refería a su novio a Sirius y por el gesto de Hermione supo que también lo decía por Ron.

-Ya, ya, Lunático, todo porque el señorito prefecto perfecto siempre se levanta temprano- Remus iba a responderle pero Sirius no lo dejo- Ahora señoritas vayamos a desayunar que mi estómago no tiene nada desde hace horas- y todos los presentes rieron.

Todos salieron de la torre Gryffindor y se dirigían al Gran Comedor entre risas y regalada a Sirius.

-Hola Harry y hola a todos - lo saludo una chica con cabello negro y ojos rasgados algo sonrojada, Harry se sorprendió ante el saludo y su reacción ya que habían rumores que Cho salía con Michael Corner.

-Hola Cho- saludo por cortesía pero a la vez parco y los demás hicieron un movimiento de cabeza en modo de saludo ya que no conocían a la chica, - ¿Cómo estás?- le pregunto al azabache y sonrojándose más; pero cuando estuvo a punto de contestar una persona apareció.

-Ginny- dijo James con una sonrisa en el rostro y sonrió más al ver la sonrisa de su hijo al ver a la pelirroja y dejar de prestarle atención a la chica con quien hablaba- hola querida mini-pelirroja- Ginny saludo a los chicos con un buenos días y un beso en la mejilla excepto a Harry y Ron.

Harry al escuchar el nombre de la pelirroja volteo enseguida olvidándose de Cho y sonrió al verla y recordó lo último que le dijo No soy novia de Dean pero se extrañó cuando a él no lo saludo con un beso en la mejilla como a los otros.

-Bueno Harry nos vemos- le dijo Cho al ver que el azabache no le prestaba atención y le dio un beso en la mejilla, ese gesto a Harry lo tomo por sorpresa y volteo a ver a Cho pero esta ya se estaba yendo.

Ginny dejó de sonreír y se recriminó mentalmente, porque pensaba que al fin Harry la estaba mirando diferente pero se equivocó, él siempre estaría enamorado de Chang.

-Un gusto saludarlos- dijo la pelirroja y comenzó a avanzar.

-No vienes con nosotros- le pregunto su hermano.

-No, quede en desayunar con Dean- mintió la pelirroja y en el pecho de Harry algo rugió molesto.

-Te entiendo- dijo Lily y James la miro- quieres pasar tiempo con tu novio- le guiño el ojo y la pelirroja sonrió y se dio la vuelta de nuevo entrando al gran comedor.

Cuando Ginny ya había entrado James miro a Lily serio.

-Ni empieces con tus tonterías James, es muy temprano- James suspiro resignado y así entro al gran comedor.

-Él es Michael Corner- le dijo Hermione a Lily señalando a un chico en la mesa Ravenclaw.

-Ginny tiene buenos gustos, porque Dean tampoco es feo- dijo en un susurro para luego reír.

-¿De qué hablan?- pregunto James. -De lo mucho que te amo- le respondió Lily abrazándolo de un costado y James sonrió radiante

Todos se sentaron como el día anterior.

James, Remus y Sirius hablaban animadamente con los gemelos, Lily conversaba con la señora y con el señor Weasley y como de costumbre Hermione y Ron discutían porque Ron no comía con la boca cerrada.

Harry vio a su familia y amigo conversar y sonrió, pero luego su mirada busco a la pelirroja que no estaba con Dean ya que su compañero estaba con Seamus riéndose de algo, la siguió buscando y la encontró cabizbaja. Harry se levantó de su sitio y se sentó a su costado.

-Deberías estar con nosotros- dijo asustando a la pelirroja.

- Se te está haciendo costumbre asustarme Potter- le respondió y Harry solo sonrió.

-Ven con nosotros- le dijo.

- Quizás después, ahorita necesito pensar- dijo bajito.

-No te dejaré aquí sola- le dijo el azabache y la tomo de la mano y la llevo con los demás haciendo que se sentará a su costado y que los demás le sonrieran.

Después que todos terminaron de desayunar y que Sirius se quejará que era muy poco lo que le habían dado, el director pidió silencio.

-Buenos días jóvenes y señores- dijo el anciano viendo a los señores Weasley- hoy continuaremos la lectura y si el tiempo está a nuestro favor hoy podríamos terminar el primero libro- los cuchicheos comenzaron - Ahora- dijo Dumbledore callando así los murmullos- ¿Quién se ofrece a leer?

En la mesa Slytherin una chica castaña con ojos claro levanto la mano ganándose una mira extraña de sus amigos y una sonrisa de su hermana pequeña.

-Bien señorita Greengrass- dijo el director haciendo levitar el libro hasta Daphne- comience.

-El capítulo se llama "El guardián de las llaves"

James y Lily sonrieron en el acto, si sus sospechas eran ciertas ese guardián sería Hagrid y su hijo al fin estaría con un amigo.

BUM. Llamaron otra vez. Dudley se despertó bruscamente.

¿Dónde está el cañón? —preguntó estúpidamente.

-Hasta el libro sabe que tu primo es un i...- pero Fred no pudo decir más porque la mirada de su madre y la que le dio la Slytherin que leía lo asusto mucho.

Se oyó un crujido detrás de ellos y tío Vernon apareció en la habitación.

Llevaba un rifle en las manos: ya sabían lo que contenía el paquete alargado que había llevado.

¿Quién está ahí? —gritó—. ¡Le advierto... estoy armado!

-¿Un rifle?- preguntaron varios incluyendo a James y a Sirius, loa dos miraron a Lily pero esta estaba con el ceño fruncido.

-Recién van unas cuantas líneas y los deseos por matar al esposo de mi hermana se incrementan.

-¿Lily?- pregunto James.

-Luego te explico cariño- le dijo a su novio- y a usted también señor Weasley - le dijo la pelirroja a Arthur quien estaba con una mirada curiosa que cambio a alegría cuando Lily le dijo eso.

Hubo una pausa. Luego...

¡UN GOLPE VIOLENTO!

La puerta fue empujada con tal fuerza que se salió de los goznes y, con un golpe sordo, cayó al suelo.

Un hombre gigantesco apareció en el umbral. Su rostro estaba prácticamente oculto por una larga maraña de pelo y una barba desaliñada, pero podían verse sus ojos, que brillaban como escarabajos negros bajo aquella pelambrera.

El gigante se abrió paso doblando la cabeza, que rozaba el techo. Se agachó, cogió la puerta y, sin esfuerzo, la volvió a poner en su lugar. El ruido de la tormenta se apagó un poco. Se volvió para mirarlos.

Podríamos preparar té. No ha sido un viaje fácil... Se desparramó en el sofá donde Dudley estaba petrificado de miedo.

Una carcajada retumbo en todo el gran comedor y todos miraron hacia la esa de Gryffindor.

-Solo Hagrid puede hacer una entrada tan fenomenal y luego pedir el té- volvió a reír mientras el semi-gigante se sonrojaba.

Todos veían a Sirius reír, tan joven y al lado de la persona que había traicionado aunque en los diarios salió que era inocente, pero ya nadie creía lo que decía el profeta.

Levántate, bola de grasa —dijo el desconocido.

Dudley se escapó de allí y corrió a esconderse junto a su madre, que estaba agazapada detrás de tío Vernon.

-Lo ven Hagrid es genial- dijo Sirius ganándose un golpe de Remus.

-Cierra el hocico pulgoso- y Sirius se quedó callado pero sobándose donde le cayó el golpe.

¡Ah! ¡Aquí está Harry! —dijo el gigante.

Harry levantó la vista ante el rostro feroz y peludo, y vio que los ojos negros le sonreían.

La última vez que te vi eras sólo una criatura dijo el gigante—. Te pareces mucho a tu padre, pero tienes los ojos de tu madre.

Harry sonrió, esa fue la primera vez que le decían eso aunque después se volvió molesto ya que se lo repetían a cada rato; pero ayer en la noche cuando Ginny se lo dijo esa frase volvió a cobrar sentido y sonrió mirando a la pelirroja que estaba a su costado pero ella no lo vio porque está atenta a la lectura.

Tío Vernon dejó escapar un curioso sonido.

¡Le exijo que se vaya enseguida, señor! dijo—. ¡Esto es allanamiento de morada!

Bah, cierra la boca, Dursley, grandísimo majadero dijo el gigante. Se estiró, arrebató el rifle a tío Vernon, lo retorció como si fuera de goma y lo arrojó a un rincón de la habitación.

-Bravo Hagrid- se levantó Sirius a aplaudir.

-Señor Black ¿Podría dejarme leer por favor?- le dijo la joven Slytherin pero Sirius seguía aplaudiendo y Lily lo jalo del polo.

-Siéntate Black- y Sirius quedo sentado en su sitio de golpe y no dijo nada ante la mirada de Lily.

-Sigue querida- le dijo Lily a la joven Slytherin que a todo lo contrario que sus amigos pensaban le sonrió a la viajera.

Tío Vernon hizo otro ruido extraño, como si hubieran aplastado a un ratón.

De todos modos, Harry dijo el gigante, dando la espalda a los Dursley—, te deseo un muy feliz cumpleaños. Tengo algo aquí. Tal vez lo he aplastado un poco, pero tiene buen sabor.

Del bolsillo interior de su abrigo negro sacó una caja algo aplastada. Harry la abrió con dedos temblorosos. En el interior había un gran pastel de chocolate pegajoso, con «Feliz Cumpleaños, Harry» escrito en verde.

-Oh Hagrid- dijo Lily emocionada- muchas gracias -sollozo y el semi-gigante se levantó de la mesa de profesores y se acercó a la pelirroja y le dio un abrazo.

-No es nada pequeña- le dijo- era lo menos que podía hacer por él- todos miraban la escena sin interrumpir aunque Snape y algunos Slytherin pensaban que era una ridiculez.

-No Hagrid- hablo esta vez James- en serio muchas gracias por ese gesto, eres un gran amigo- y Hagrid soltó a Lily y abrazo a James aunque con él fue menos delicado que con Lily.

Después que Hagrid dejará a los chicos regreso a la mesa de profesores y la lectura continuo.

Harry miró al gigante. Iba a darle las gracias, pero las palabras se perdieron en su garganta y, en lugar de eso, dijo:

¿Quién es usted?

-Gracias a Merlín eres más educado que Cornamenta- dijo Remus aliviado.

-Hey, yo soy educado- dijo James frunciendo el ceño y Sirius comenzó a carcajearse.

-No te rías pulgoso- le dijo a Sirius mientras se cruzaba de brazos- yo si soy educado ¿Lily?- dijo mirando a su novia.

-Cariño, ambos sabemos que tú hubieras preguntado de una manera diferente- le contestó Lily con cariño y James bufo- no te molestes cariño- le dio un beso la pelirroja en la mejilla y James sonrió con los ojos brillantes.

-Tus padres son muy tiernos- le dijo Ginny a Harry en un susurro- y están muy enamorados- Harry miro a sus padres y sonrió ante el beso que le dio su madre en la mejilla a su padre luego, volteo y vio a Ginny que también sonreía ante la escena y Harry no pudo evitar pensar en el beso que ella le dio y como le gustaría que lo vuelva a hacer ¿Qué rayos piensas Potter? ¿Qué te sucede con Ginny?, recuerda que ella es la hermana de tu mejor amigo le dijo la voz molestosa en su cabeza aun así no le hizo caso a esa voz y sonrió cuando ella posos sus vista en él y la pequeña criatura que estaba despertando en el rugió de felicidad cuando ella se sonrojó.

La voz de Daphne lo saco de ese estado de felicidad y continuo escuchando la lectura.

El gigante rió entre dientes.

Es cierto, no me he presentado. Rubeus Hagrid, Guardián de las Llaves y Terrenos de Hogwarts.

Extendió una mano gigantesca y sacudió todo el brazo de Harry

¿Qué tal ese té, entonces? —dijo, frotándose las manos—. Pero no diría que no si tienen algo más fuerte.

-Hagrid nunca cambia- dijo Sirius soltando una risa perruna- el sin alcohol no puede vivir.

-¡Sirius!- dijo Hermione viendo al pelinegro quien solo le guiño el ojo haciendo que la casta se sonrojará; ya que el padrino de su amigo a esa edad era muy guapo y ella sabía la fama de donjuán que tenía.

A su costado un pelirrojo al ver el sonrojo de la castaña no pudo evitar que sus orejas se pusieran rojas de los celos y soltar un bufido que para su mala suerte fue escuchado por Canuto.

-Tranquilo pelirrojo, yo sé que la castaña es tuya- dijo como quien no quiere la cosa, causando el sonrojo de ambos adolescente y antes que alguno diga algo la joven Slytherin continuo con la lectura.

Sus ojos se clavaron en el hogar apagado, con las bolsas de patatas fritas arrugadas, y dejó escapar una risa despectiva. Se inclinó ante la chimenea. Los demás no podían ver qué estaba haciendo, pero cuando un momento después se dio la vuelta, había un fuego encendido, que inundó de luz toda la húmeda cabaña. Harry sintió que el calor lo cubría como si estuviera metido en un baño caliente.

-Si quieres un baño de agua caliente, el baño de prefectos es el indicado- dijo Ginny con una sonrisa pero luego se asustó.

-¿Y tú como sabes lo del baño de prefectos Ginny?- le dijo su madre mirándola con el ceño fruncido.

-Si señorita Weasley, ¿Usted cómo lo sabe?- esta vez pregunto la profesora McGonagall.

- El día que me castigo- comenzó la pelirroja- en vez de limpiar el baño como me dijo, preferí darme un baño- la profesora la miro frunciendo más el ceño- lo siento profesora pero si ya estaba ahí tenía que probarlo y fue la única vez- finalizo con una sonrisa.

-Esto le costará un cast...- iba diciendo la profesora pero para sorpresa de todos Harry la interrumpió.

-Pero profesora es que es imposible no querer darte un baño ahí- dijo mirando a la profesora.

-¿Usted también, señor Potter?- le pregunto la profesora.

-Profesora ya se enterará conforme vayamos leyendo, además estoy seguro que Ginny solo entro a ese baño esa ocasión- le dijo el azabache y Ginny asintió.

-Está bien, solo por esta vez lo dejaré pasar Potter y Weasley- dijo la profesora y la lectura comenzó.

-Gracias- le susurro Ginny a Harry.

-De nada pelirroja, pero yo no te creí que solo hayas ido una vez- le susurro sonriendo para luego prestar atención a la lectura.

Le había dicho pelirroja, él jamás le decía así se dijo ella misma, desde ayer estaba diferente con ella. No pienses eso Ginevra le dijo una voz, recuerda que él aun quiere a Cho y a ti te gusta Dean suspirando prefirió seguir escuchando la lectura.

El gigante volvió a sentarse en el sofá, que se hundió bajo su peso, y comenzó a sacar toda clase de cosas de los bolsillos de su abrigo: una cazuela de cobre, un paquete de salchichas, un atizador, una tetera, varias tazas agrietadas y una botella de un líquido color ámbar, de la que tomó un trago antes de empezar a preparar el té.

-Lo dije el alcohol es el mejor amigo de... Aush porque me pegas Lunático- dijo Sirius mientras se sobaba la cabeza.

-Yo no fui- le dijo el licántropo con una sonrisa inocente.

-De seguro fue un torposolo- dijo Luna mirando a Sirius- descuide señor Black ellos intenta apoderarse de las mentes débiles- finalizó la Ravenclaw. Ocasionando la risa de Ginny.

-¿De qué te ríes pelirroja?- le pregunto Sirius pero Ginny seguía riendo.

-Es que la niña te dijo idiota- le respondió James que también se empezó a reír y Sirius bufo.

-¿Puedo continuar con la lectura?- pregunto Daphne Greengrass quien también sonreía.

Todos asintieron y la joven continúo.

Muy pronto, la cabaña estaba llena del aroma de las salchichas calientes. Nadie dijo una palabra mientras el gigante trabajaba, pero cuando sacó las primeras seis salchichas jugosas y calientes, Dudley comenzó a impacientarse. Tío Vernon dijo en tono cortante:

No toques nada que él te dé, Dudley.

El gigante lanzó una risa sombría.

Ese gordo pastel que es su hijo no necesita engordar más, Dursley, no se preocupe.

Todos comenzaron a reírse ante lo dicho por Hagrid, hasta Draco mostró un amago de sonrisa.

Le sirvió las salchichas a Harry, el cual estaba tan hambriento que pensó que nunca había probado algo tan maravilloso,

Ron y Hermione miraron a Harry ya que ellos sabían el arte culinario que tenía Hagrid.

- El mismo libro lo dice, estaba hambriento- les respondió el azabache- además si estaban deliciosas las salchichas- Ron y Hermione se miraron y se encogieron de hombros.

pero todavía no podía quitarle los ojos de encima al gigante. Por último, como nadie parecía dispuesto a explicar nada, dijo:

Lo siento, pero todavía sigo sin saber quién es usted.

-Bueno si, Harry tiene más modales que James- dijo su novia y James la miro ofendido. Lily le dio un leve beso en la comisura de los labios y James paso un brazo por su cintura acercándola más a él.

El gigante tomó un sorbo de té y se secó la boca con el dorso de la mano.

Llámame Hagrid contesto—. Todos lo hacen. Y como te dije, soy el guardián de las llaves de Hogwarts. Ya lo sabrás todo sobre Hogwarts, por supuesto.

Pues... yo no... —dijo Harry

Hagrid parecía impresionado.

Lo lamento —dijo rápidamente Harry

-Siempre pidiendo disculpas por todo Potter- le dijo Ginny- tú y tu estúpida manía de sentirte culpable.

-¿Cómo es eso Ginny?- le pregunto Lily.

-Señora Potter con la lectura se dará cuenta a lo que me refiero- le respondió la cazadora.

-Ginny...- dijo Harry pero la pelirroja lo interrumpió.

-Y ni se te ocurra negarlo Potter- le dijo señalándolo con un dedo.

-Está bien- dijo el azabache- pero llámame Harry, no me gusta que tú me digas Potter- se cruzó de brazos. Los padres de los dos chicos veía a los jóvenes con una sonrisa ante su tonta discusión.

-Está bien- dijo Ginny- ahora no interrumpas la lectura, Potter- y Harry bufo ya que sabía que con la pelirroja Weasley iba a perder siempre.

Hermione miraba la interacción de sus amigos y una sonrisa apareció en su rostro, desde el día de ayer la castaña sabía que Harry estaba empezando a ver a Ginny de diferente manera aunque sabía que su amigo no se daba cuenta aún.

¿Lo lamento? —preguntó Hagrid, volviéndose a mirar a los Dursley, que retrocedieron hasta quedar ocultos por las sombras—. ¡Ellos son los que tienen que disculparse! Sabía que no estabas recibiendo las cartas, pero nunca pensé que no supieras nada de Hogwarts. ¿Nunca te preguntaste dónde lo habían aprendido todo tus padres?

¿El qué? —preguntó Harry

¿EL QUÉ? —bramó Hagrid—. ¡Espera un segundo!

Se puso de pie de un salto. En su furia parecía llenar toda la habitación.

Los Dursley estaban agazapados contra la pared.

¿Me van a decir rugió a los Dursley— que este muchacho, ¡este muchacho!, no sabe nada... sobre NADA?

-Eso Hagrid mátalos- grito Sirius.

-Señor Black/Sirius- dijeron a la vez la profesora McGonagall, Lily y Molly.

-Ya está bien lo siento- dijo el animago- pero aunque sea que los lastime y mucho- susurro para que solo James y Remus lo escucharan y mientras James asintió Remus negó.

Harry pensó que aquello iba demasiado lejos. Después de todo, había ido al colegio y sus notas no eran tan malas.

Yo sé algunas cosas —dijo—. Puedo hacer cuentas y todo eso.

-El libro cada vez muestra que solo eres un estúpido Potter- le dijo Draco con burla.

-Entonces a ti te dejará como un idiota- le respondió Astoria- y eso que aún no sales pero presiento que cuando lo hagas en la primera palabra que digas se notará que la idiotez está en tus genes.

-Tú maldita ni...- dijo Draco sacando su varita y poniéndose de pie.

-Alto ahí hurón- le dijo Daphne apuntando al joven- hazle algo a mi hermana y ni tu padre te reconocerá cuando salga se Azkaban- Draco solo se molestó más pero su madre lo cogió del brazo y el rubio solo se sentó pero aún seguía con la varita en mano.

-Demuestra la clase, Draco- le dijo su madre- tú no eres igual a ellos- dijo Narcissa mirando despectivamente a las dos Greengrass, a las cuales les importó muy poco esa mirada y Daphne continuo leyendo.

Pero Hagrid simplemente agito la mano.

Me refiero a nuestro mundo Tu mundo. Mi mundo. El mundo de tus padres.

-Si Harry, como es posible que no sepas nada de tu mundo- dijo Fred.

-Si está claro que tu mundo es el mismo que el de tus padres- le siguió George.

-Y si ustedes no dejan de decir tonterías su mundo será el de los castigados- dijo su madre y los gemelos se quedaron en silencio y Molly sonrió, era bueno saber que aunque sus hijos ya fueran mayores seguían haciendo caso.

¿Qué mundo?

Los gemelos estuvieron por decir algo pero la mirada que les dio su madre los hizo estremecerse y se quedaron callados.

Hagrid lo miró como si fuera a estallar.

¡DURSLEY! —bramó.

Tío Vernon, que estaba muy pálido, susurró algo que sonaba como mimblewimble. Hagrid, enfurecido, contempló a Harry.

Pero tú tienes que saber algo sobre tu madre y tu padre —dijo—. Quiero decir, ellos son famosos. Tú eres famoso.

Snape rodó los ojos, estaba seguro que Potter iba a ponerse a presumir su fama, igual de arrogante y presumido que su padre, pero lo que Snape no se esperaba era la siguiente línea.

¿Cómo? ¿Mi madre y mi padre... eran famosos? ¿En serio?

Snape miro al joven Potter sorprendido aunque este estaba mirando la mesa. No saques conclusiones antes de tiempo se dijo a si mismo, Potter es igual de arrogante, presumido y egocéntrico como su padre y con la lectura todos se darán cuenta de eso. Snape siguió escuchando la lectura.

No sabías... no sabías... Hagrid se pasó los dedos por el pelo, clavándole una mirada de asombro—. ¿De verdad no sabes lo que ellos eran? —dijo por último.

-Hagrid se comienza a molestar- dijeron los gemelos a la vez- sálvese quien pueda- gritaron a la vez mientras se abrazaban.

-FRED, GEORGE- grito su madre- no interrumpan- y los gemelos dejaron de abrazarse y se sentaron derechos y prestando atención a la lectura.

De pronto, tío Vernon recuperó la voz

¡Deténgase! ordenó—. ¡Deténgase ahora mismo, señor! ¡Le prohíbo que le diga nada al muchacho!

-No tienes derecho a prohibirle algo Dursley- dijo James- anda Hagrid dile a Harry que es un mago- finalizo el cazador mientras todos lo veía raro.

-Seños Potter- le dijo Hermione- eso ya paso y Harry ya sabe que es un mago y por si no se había dado cuenta- prosiguió la castaña- le está hablando a un libro- James se puso más rojo que el cabello de los Weasley y las risas de sus amigos no ayudaron.

Un hombre más valiente que Vernon Dursley se habría acobardado ante la mirada furiosa que le dirigió Hagrid. Cuando éste habló, temblaba de rabia.

¿No se lo ha dicho? ¿No le ha hablado sobre el contenido de la carta que Dumbledore le dejó? ¡Yo estaba allí! ¡Vi que Dumbledore la dejaba, Dursley! ¿Y se la ha ocultado durante todos estos años?

¿Qué es lo que me han ocultado? —dijo Harry en tono anhelante.

¡DETÉNGASE! ¡SE LO PROHÍBO! —rugió tío Vernon aterrado.

Tía Petunia dejó escapar un gemido de horror.

Voy a romperles la cabeza —dijo Hagrid—. Harry debes saber que eres un mago.

- Vaya Hagrid y yo que pensaba que con los años habías aprendido a tener tacto- dijo una voz que se escuchó en la entrada del Gran Comedor- el pobre de Harry creerá que le estas bromeando- finalizo el recién llegado, de cabello pelirrojo como sus hermanos, algunas cicatrices pequeñas y la piel bronceada.

Ginny tenía una sonrisa de oreja a oreja y fue la primera en levantarse e ir corriendo hacia el recién llegado -CHARLIE- grito abrazándolo con fuerza, ella sabía que él ya había regresado a Rumania hace unas semanas pero igual sentía que no lo había visto años.

Los viajeros no sabían quién era el recién llegado pero por el recibimiento de Ginny y por el color de cabello debía ser un Weasley.

-Enana- dijo Charlie mientras abrazaba a su hermana- creo que eres la única que me ha extrañado- dijo con una sonrisa Charlie mirando a su familia quien de inmediato se acercaron a abrazarlo.

-Oh hijo- le dijo Molly mientras le daba un beso en la mejilla-

-También te extrañe madre- le dijo dándole un abrazo y también abrazo a su padre.

-El caza dragones- dijeron a la vez los gemelos quienes abrazaron a su hermano.

-Las bludgers humanas- dijo Charlie devolviéndoles el abrazo- tú no te escapas de abrazarme Ronnie- dijo mientras jalaba a su hermano y le daba un gran abrazo.

-También te extrañe hermano- le dijo Ron después de soltarlo.

- Y ahora, ¿Dónde está el cuatro ojos y mi castaña favorita?- pregunto el segundo hijo del matrimonio Weasley mientras que Harry y Hermione se levantaba a saludar con un abrazo.

Luego Charlie miro a los viajeros y se sorprendió de ver a Sirius a quien se acercó y le dio la mano al igual que con Remus, luego miro a Lily y a James e inmediatamente a Harry quien sonreía.

-En serio eres igual a tu padre Harry claro a excepción de los ojos- volvió a ver a Harry y luego a Lily- pero parece que la belleza de tu madre no la heredaste- dijo haciendo que Lily se sonroje, que Harry se avergüence y que James mire mal al pelirrojo recién llegado- sigo sin entender como Ginny sigue enamorada de ti Potter, pero bueno en gustos nadie manda- esto hizo que Harry se sonrojará tanto que su cara hacia competencia con el cabello de su madre, aunque el monstruo de su interior rugió de alegría.

-¡Charlie!- le dijo Ginny- yo no estoy enamorada de Harry- miro al azabache- solo somos amigos- y así como la alegría llego a Harry se fue rápidamente al escuchar las palabras de la pelirroja.

-Si hermanita lo que digas- dijo el pelirrojo- ¿Por qué estoy aquí?- pregunto y su familia le conto por qué estaban ahí y de lo que trataba la lectura.

-La vida de nuestro próximo cuñado- dijo Charlie- esto será interesante, así sabremos si en algún momento se sobrepasa con nuestra hermanita- dijo pensativo ganándose una mirada curiosa de James- aunque con lo tímido que es Harry creo más que Ginny se propasará con él - lo que hizo reír al resto e hizo que Harry y Ginny adquirieran un nuevo rojo que solo ellos podían inventar.

- Ginny y yo solo somos amigos- dijo el azabache y justo cuando James iba a dar un discurso Lily lo cortó.

-Hora de seguir con la lectura- miro a Daphne quien asintió y prosiguió una vez que vio que todos ya se habían sentado.

Se produjo un silencio en la cabaña. Sólo podía oírse el mar y el silbido del viento.

¿Que soy qué? —dijo Harry con voz entrecortada.

- Se los dije, Harry pensó que le estaban bromeando- dijo Charlie.

- Y nadie te lo rebatió- le contesto Ginny- ahora cállate para que Greengrass continué- y Charlie se quedó callado por miedo a su hermanita.

Un mago —respondió Hagrid, sentándose otra vez en el sofá, que crujió y se hundió—. Y muy bueno, debo añadir, en cuanto te hayas entrenado un poco. Con unos padres como los tuyos ¿qué otra cosa podías ser?

-Eres mi hijo- dijo James- claro que serás el mejor- finalizo con arrogancia.

-Arrogante- dijo Snape- siempre creyéndote algo que no eres- siguió - y tu hijo es igual de mediocre que tú.

- Quejicus- dijo James cogiendo su varita con fuerza- que tú seas un pobre infeliz no te da derecho de decirle mediocre a mi hijo.

-Tú hi...- pero no puedo continuar porque fue interrumpido.

-No se te ocurra decir algo contra MI hijo Snape- dijo Lily molesta- y tampoco hables de arrogancia que tú eras peor que James cuando comenzaste a juntarte con tus amiguito- Snape se quedó callado y miro con odio a James. Luego Lily miro a James- Ahora tu cariño, deja tu arrogancia porque si Harry es un gran mago es porque yo soy su madre- finalizo con el mismo tono de James haciendo que este le diera un beso nada casto a Lily haciendo que se escuchara un búsquense un cuarto de Sirius que al final se ganó un golpe de Remus por arruinar el momento de la pareja.

Y creo que ya es hora de que leas la carta.

Harry extendió la mano para coger, finalmente, el sobre amarillento, dirigido, con tinta verde esmeralda al «Señor H. Potter, El Suelo de la Cabaña en la Roca, El Mar». Sacó la carta y leyó:

COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA

Director: Albus Dumbledore (Orden de Merlín, Primera Clase,

Gran Hechicero, Jefe de Magos,

Jefe Supremo, Confederación

Internacional de Magos).

-Sí que el profesor tiene varios títulos- dijo Hermione mirando al director con una sonrisa que fue devuelta por este.

-Y solo esos títulos llenan la mitad de la carta- dijeron los gemelos y Dumbledore les sonrió divertido.

Querido señor Potter:

Tenemos el placer de informarle de que dispone de una plaza en el Colegio Hogwarts de Magia. Por favor, observe la lista del equipo y los libros necesarios.

Las clases comienzan el 1 de septiembre. Esperamos su lechuza antes del 31 de julio.

Muy cordialmente, Minerva McGonagall

Directora adjunta

Las preguntas estallaban en la cabeza de Harry como fuegos artificiales, y no sabía cuál era la primera. Después de unos minutos, tartamudeó:

¿Qué quiere decir eso de que esperan mi lechuza?

Todos rieron ante la pregunta de Harry.

-¿En serio?, de toda la carta solo preguntas eso- le dijo Hermione asombrada.

-Yo quería saber a lo que se refería con la lechuza- dijo bajando la cabeza.

-No te avergüences Harry- le dijo Ginny mientras le ponía una mano en el hombro- ellos están envidiosos porque tu pregunta fue estupenda- Harry sabía que la pelirroja solo lo quería animar y realmente funcionó porque después no le importó la burla que le hizo Sirius por la pregunta tan tonta que hizo.

Gorgonas galopantes, ahora me acuerdo —dijo Hagrid, golpeándose la frente con tanta fuerza como para derribar un caballo. De otro bolsillo sacó una lechuza (una lechuza de verdad, viva y con las plumas algo erizadas), una gran pluma y un rollo de pergamino. Con la lengua entre los dientes, escribió una nota que Harry pudo leer al revés.

-Lo ven- dijo Ginny mirando en especial a Sirius- su pregunta fue muy importante porque le hizo acordar a Hagrid en mandar la respuesta- Sirius bufo.

-Gracias- le susurro Harry a Ginny en el oído haciendo que la pelirroja volteara rápidamente y quedará a centímetros del azabache. Harry sentía cerca la respiración de la pelirroja y sabía que si se movía un poco hacia adelante la besaría estaba por hacerlo pero un pensamiento le vino a la mente Es hermana de tu mejor amigo y es como tu hermana Potter, contrólate, ella está prohibida y así se alejó y cuando Ginny lo miro, Harry vio en sus ojos tristeza y confusión.

Ginny pensaba que Harry la besaría pero al verlo alejarse se dio cuenta que ella sola se estaba mintiendo y que Harry solo la veía como una amiga.

Querido señor Dumbledore:

Entregué a Harry su carta. Lo llevo mañana a comprar sus cosas. El tiempo es horrible. Espero que usted esté bien.

Hagrid

Hagrid enrolló la nota y se la dio a la lechuza, que la cogió con el pico.

Después fue hasta la puerta y lanzó a la lechuza en la tormenta. Entonces volvió y se sentó, como si aquello fuera tan normal como hablar por teléfono.

-¿Que es un telephono?- dijo Sirius mirando a Lily.

-Es un medio de comunicación- respondió Hermione rápidamente- los muggles lo utilizan en vez de las lechuzas.

Sirius no entendió ni una palabra así que solo asintió.

Harry se dio cuenta de que tenía la boca abierta y la cerró rápidamente.

¿Por dónde iba?dijo Hagrid. Pero en aquel momento tío Vernon, todavía con el rostro color ceniza, pero muy enfadado, se acercó a la chimenea.

Él no irá —dijo.

Hagrid gruñó.

Me gustaría ver a un gran muggle como usted deteniéndolo a él —dijo.

¿Un qué? —preguntó interesado Harry

-Ni se te ocurra responder querida Hermione- dijo George- estoy seguro que Hagrid se lo explicará.

Hermione ya estaba por explicar pero se quedó callada cuando George hablo.

Un muggle respondió Hagrid—. Es como llamamos a la gente «no-mágica» como ellos. Y tuviste la mala suerte de crecer en una familia de los más grandes muggles que haya visto.

-Buena explicación Hagrid- le dijo Charlie- Hermione lo hubiera explicado dando fechas- dijo recordando la vez que le pregunto a Hermione sobre leyes de dragones y ella comenzó a darle fechas que ni se acuerda.

Cuando lo adoptamos, juramos que íbamos a detener toda esa porqueríadijo tío Vernon—. ¡Juramos que la íbamos a sacar de él! ¡Un mago, ni más ni menos!

-Juramos nada- dijo James- mi hijo es...- pero su hijo lo interrumpió.

-Papá yo estoy aquí y si sé que soy un mago por favor, vamos más de una hora y seguimos en el mismo capítulo- James ya no dijo nada- Greengrass- dijo el azabache- continua por favor.

¿Vosotros lo sabíais? preguntó Harry—. ¿Vosotros sabíais que yo era... un mago?

¡Saber! chilló de pronto tía Petunia—. ¡Saber! ¡Por supuesto que lo sabíamos! ¿Cómo no ibas a serlo, siendo lo que era mi condenada hermana?

-Lily no es condenada- dijo Sirius- podrá ser amargada, renegona, abusiva- iba enumerando Sirius - una sabelotodo-

-SIRIUS- grito Lily.

-Ah sí, y muy gritona, pero jamás una condenada- finalizó el pelinegro.

-Vaya Sirius, gracias por la defensa- le dijo la pelirroja.

-De nada- volvió a responder el animago- todo por una amiga y la abrazo con fuerza ante la risa de James y Remus.

Oh, ella recibió una carta como ésta de ese... ese colegio, y desapareció, y volvía a casa para las vacaciones con los bolsillos llenos de ranas, y convertía las tazas de té en ratas. Yo era la única que la veía tal como era: ¡una monstruosidad! Pero para mi madre y mi padre, oh no, para ellos era «Lily hizo esto» y «Lily hizo esto otro». ¡Estaban orgullosos de tener una bruja en la familia!

Se detuvo para respirar profundamente y luego continuó. Parecía que hacía años que deseaba decir todo aquello.

Lily tenía lágrimas en los ojos, ella no pensaba que su hermana la odiara tanto, James la abrazo.

-Su hermana es una tonta- dijo Hermione- se nota que es una persona admirable.

-Es cierto- siguió Ginny- solo hemos conversado con usted una noche y es una persona súper dulce y muy centrada- Lily se levantó de su asiento y abrazo primero a Hermione y luego a Ginny.

Harry veía a su madre abrazar a Hermione y Ginny y les sonrió a las dos agradeciéndole ese gesto.

Luego conoció a ese Potter en el colegio y se fueron y se casaron y te tuvieron a ti, y por supuesto que yo sabía que ibas a ser igual, igual de raro, un... un anormal.

-Lo dice como si hubiera sido fácil- dijo James- siete años en que aceptará que estaba loca y perdidamente enamorada de mí- se cruzó de brazos.

-Y no sabes cómo me arrepiento de no haberte echo caso antes amor- le dijo Lily acariciándole la mejilla.

-No Lily- dijo James cogiendo la mano de Lily y presionándola contra su mejilla- todo llego al momento que tenía que llegar- sonrió y la mirada chocolate de James se posó en la mirada esmeralda de Lily y se dijeron muchas cosas si hablar.

¡Y luego, como si nofuera poco, hubo esa explosión y nosotros tuvimos que quedarnos contigo!

-Lo dice como si fuera lo peor que les hubiera pasado- dijo Arthur molesto- nosotros no tenemos mucho, más que amor por nuestros hijos pero hubiéramos estado felices de haberte recibido Harry- le dijo al azabache quien sintió un cariño especial por el patriarca de lo Weasley.

-Gracias señor Weasley- dijo James- gracias a todos ustedes por querer a Harry- miro a todos los Weasley presentes.

-No es nada querido- le respondió Molly- Harry es un Weasley más al igual que Hermione- los mencionados le dedicaron una sonrisa radiante a Molly.

Todos se quedaron unos minutos en silencio.

-Algo me dice que a Harry no le gustara el cambio de versión- dijo Ron para romper el silencio.

-Cinco knuts a que no le importa- dijo Fred

-Trato- dijo Ron.

Harry se había puesto muy pálido. Tan pronto como recuperó la voz, preguntó:

¿Explosión? ¡Me dijisteis que habían muerto en un accidente de coche!

-Se los dije- dijo Ron a sus hermanos gemelos- a pagar- estiro su mano y cada uno le dio cinco knuts a Ron.

¿ACCIDENTE DE COCHE? —rugió Hagrid dando un salto, tan enfadado que los Dursley volvieron al rincón—. ¿Cómo iban a poder morir Lily y James Potter en un accidente de coche? ¡Eso es un ultraje! ¡Un escándalo!

Los nombrados miraron al semi-gigante con cariño y este les dio una sonrisa y así sin decir nada la lectura continuo.

¡Qué Harry Potter no conozca su propia historia, cuando cada chico de nuestro mundo conoce su nombre!

Pero ¿por qué? ¿Qué sucedió? —preguntó Harry con tono de apremio.

-Recuerdo que siempre le contaba una historia sobre ti a Ginny- dijo Charlie- y cada vez que terminaba de leerle ella decía que se casaría contigo- miro a Harry- se ponía a saltar en la cama y gritaba que ella sería la señora Potter algún día- termino de contar Charlie haciendo que su hermana terminará sonrojada y al monstruito de Harry bailando la macarena.

Dean había escuchado el relato de Charlie y luego vio la reacción de Ginny y la sonrisa de Harry; y entonces lo supo la pelirroja jamás le diría que si, ella seguía enamorada de Harry y cuando haya un descanso se prepararía para la negativa de la pelirroja.

La furia se desvaneció del rostro de Hagrid. De pronto parecía nervioso.

Nunca habría esperado algo así dijo en voz baja y con aire preocupado—. No tenía ni idea. Cuando Dumbledore me dijo que podía tener problemas para llegar a ti, no sabía que sería hasta este punto. Ah, Harry, no sé si soy la persona apropiada para decírtelo, pero alguien debe hacerlo. No puedes ir a Hogwarts sin saberlo.

Lanzó una mirada despectiva a los Dursley.

Bueno, es mejor que sepas todo lo que yo puedo decirte... porque no puedo decírtelo todo.

-Y lo que Hagrid quiso decir fue...-dijeron los gemelos.

-Par de copias- dijo Astoria Greengrass mirando a los gemelos- dejen que mi hermana termine de leer- los miro con una sonrisa.

-La pequeña serpiente nos dijo copias Gred- le dijo George a Fred.

-La pequeña serpiente tiene su gracia, Feorge- le siguió el juego Fred-

-Hey ustedes dos- dijo Daphne- puedo continuar

-Por supuesto- dijeron los dos a la vez y Daphne solo negó divertida ante esos dos chicos.

Es un gran misterio, al menos una parte...

Se sentó, miró fijamente al fuego durante unos instantes, y luego continuó.

Comienza, supongo, con... con una persona llamada... pero es increíble que no sepas su nombre, todos en nuestro mundo lo saben...

¿Quién?

Bueno... no me gusta decir el nombre si puedo evitarlo. Nadie lo dice.

¿Por qué no?

Gárgolas galopantes, Harry, la gente todavía tiene miedo. Vaya, esto es difícil. Mira, estaba ese mago que se volvió... malo. Tan malo como te puedas imaginar. Peor. Peor que peor. Su nombre era...

-Si logras que diga el nombre de Voldemort- le dijo James a su hijo- te regalo lo que quieras.

Harry asintió a lo que dijo su padre.

Hagrid tragó, pero no le salía la voz.

¿Quiere escribirlo? —sugirió Harry.

No... no sé cómo se escribe. Está bien... Voldemort. Hagrid se estremeció—. No me lo hagas repetir.

-Ese es mi hijo- dijo James y le revolvió el cabello- ahora si puedes pedirme lo que quieras.

-Por ahora no quiero nada- dijo Harry- solo estar con ustedes- sonrió y James volvió a revolverle el cabello.

De todos modos, este... este mago, hace unos veinte años, comenzó a buscar seguidores. Y los consiguió. Algunos porque le tenían miedo, otros sólo querían un poco de su poder, porque él iba consiguiendo poder. Eran días negros, Harry. No se sabía en quién confiar, uno no se animaba a hacerse amigo de magos o brujas desconocidos... Sucedían cosas terribles. Él se estaba apoderando de todo. Por supuesto, algunos se le opusieron y él los mató. Horrible. Uno de los pocos lugares seguros era Hogwarts. Hay que considerar que Dumbledore era el único al que Quien-tú-sabes temía. No se atrevía a apoderarse del colegio, no entonces, al menos.

-Y descubrimos que Voldemort le sigue temiendo a Dumbledore- dijo Harry recordando lo que paso en el Ministerio.

- ¿A qué te refieres cervatillo?- pregunto Sirius y Harry solo negó.

-En los libros se enterará joven Black- le dijo el director cortando así cualquier pregunta.

»Ahora bien, tu madre y tú padre eran la mejor bruja y el mejor mago que yo he conocido nunca. ¡En su época de Hogwarts eran los primeros!

Snape no creí que eso sea cierto, claro que Lily si era la mejor bruja que haya conocido, pero Potter solo era un mediocre. Y lo odio más ya que muerto todos olvidaron lo idiota que era y siempre estaban que decían cosas buenas de él.

Supongo que el misterio es por qué Quien-tú-sabes nunca había tratado de ponerlos de su parte... Probablemente sabía que estaban demasiado cerca de Dumbledore para querer tener algo que ver con el Lado Oscuro.

-Y jamás hubiéramos estado del lado de Voldemort- dijo James- jamás hubiéramos caído tan bajo como para usar magia oscura- dijo mirando directamente a Snape.

Snape estaba por responderle pero Albus negó con la cabeza y Snape solo ignoró a James Potter.

»Tal vez pensó que podía persuadirlos... O quizá simplemente quería quitarlos de en medio. Lo que todos saben es que él apareció en el pueblo donde vosotros vivíais, el día de Halloween, hace diez años. Tú tenías un año.

Él fue a vuestra casa y... y...

De pronto, Hagrid sacó un pañuelo muy sucio y se sonó la nariz con un sonido como el de una corneta.

Lo siento —dijo—. Pero es tan triste... pensar que tu madre y tu padre, la mejor gente del mundo que podrías encontrar...

Harry ahora sabía él porque Voldemort fue a su casa ese día, todo por la culpa de esa profecía; esa profecía había sido la causante de todo, de que él no tuviera padres y ahora se hubiera quedado sin padrino. Miro a Neville y se preguntó ¿Qué hubiera pasado si Voldemort hubiera ido por Neville?, pero ese pensamiento se esfumo cuando sintió una mano cálida agarrando la suya debajo de la mesa y sintió la misma electricidad que la noche anterior. Ginny le había tomado la mano y le dio un suave apretón en forma de apoyo, el azabache la miro sorprendido y trato de sonreír pero solo fue una mueca y Ginny tomo ese gesto como algo negativo y le soltó la mano y se volteó a seguir escuchando la lectura.

Harry se extrañó por la reacción de la pelirroja y sintió que a su mano le faltaba algo y quiso volver a tomarle la mano pero desechó la idea.

»Quien-tú-sabes los mató. Y entonces... y ése es el verdadero misterio del asunto... también trató de matarte a ti. Supongo que quería hacer un trabajo limpio, o tal vez, para entonces, disfrutaba matando. Pero no pudo hacerlo.

Harry miro a la que sería su madre, fue gracias a ella que Voldemort no lo puedo matar, fue ese sacrificio que le permitió seguir con vida aunque ese sacrificio lo dejó sin ella. Lily miro a su hijo que la miraba y le tomo la mano dándole un apretón que él le devolvió y a diferencia de Ginny, Lily no le soltó la mano.

¿Nunca te preguntaste cómo te hiciste esa marca en la frente? No es un corte común. Sucedió cuando una poderosa maldición diabólica te tocó. Fue la que terminó con tu madre, tu padre y la casa, pero no funcionó contigo, y por eso eres famoso, Harry. Nadie a quien él hubiera decidido matar sobrevivió, nadie excepto tú, y eso que acabó con algunas de las mejores brujas y de los mejores magos de la época (los McKinnons, los Bones, los Prewetts...)

-Mc-Mc-McKinnons- dijo Lily- no Marlene- soltó la mano de su hijo y se llevó las dos manos al rostro ocultando su llanto, no lo podía creer su mejor amiga y su familia habían muerto- eso no puede ser verdad- miro a James quien no se encontraba mejor que Lily- James ellos no...- James abrazo a Lily.

-Los Prewetts, oh no Fabian y Gideon- dijo Sirius mirando a Molly, él sabía que ellos eran hermanos de la matriarca de los Weasley- No permitiremos que eso suceda, Molly- dijo Sirius mirándola - por algo estamos aquí y eso lo solucionaremos- dijo convencido y la señora Weasley le agradeció; pero luego la preocupación se apodero de Sirius y miro a Dumbledore.

-¿Mary McDonald?- preguntó y Lily lo miro preocupado ella sabía los sentimientos que Sirius tenía por su amiga- Ella... Ella está...- pero no pudo seguir porque se le formo un nudo en la garganta.

Lily soltó a James y fue a abrazar a Sirius cuando vio el gesto afirmativo de Dumbledore, ella tampoco podía creer sus dos mejores amigas estaban muertas. Sirius abrazo a la pelirroja y lloro en su hombro, él amaba a Mary pero jamás se lo había dicho por su estúpida ley de ser un alma libre.

-Lo cambiáremos Canuto- dijo James y le puso una mano en el hombro.

-Sí, Sirius no dejaremos que ni Mary, ni Marlene y ni los Prewetts- lo último dijo mirando a Molly- mueran, estamos aquí y cambiáremos lo malo o intentaremos hacerlo- finalizó Remus.

Sirius miro a sus amigos agradecido y los cuatro viajeros terminaron abrazados.

Daphne se aclaró la garganta y continúo con la lectura.

y tú eras muy pequeño. Pero sobreviviste.

Algo muy doloroso estaba sucediendo en la mente de Harry. Mientras Hagrid iba terminando la historia, vio otra vez la cegadora luz verde con más claridad de lo que la había recordado antes y, por primera vez en su vida, se acordó de algo más, de una risa cruel, aguda y fría.

Voz que ahora iba acompañada de las súplicas de su madre y de la impotencia de su padre. Miro a sus padres quienes lo veían asustados por lo que recordaba.

-Deberías ir con ellos- le dijo Hermione pero Harry negó.

-Anda Harry, ellos y tú agradecerán ese gesto- ahora hablo Ginny, Harry le obedeció, se puso de pie y fue a darle un abrazo a sus padres quienes lo abrazaron fuerte, los tres todavía no habían hablado y sabían que ese momento llegaría muy pronto.

Cuando los tres se separaron Harry regreso con sus amigos y James y Lily miraron tanto a Hermione y Ginny agradecidos.

Hagrid lo miraba con tristeza.

Yo mismo te saqué de la casa en ruinas, por orden de Dumbledore. Y te llevé con esta gente...

Tonterías —dijo tío Vernon.

Harry dio un respingo. Casi había olvidado que los Dursley estaban allí. Tío Vernon parecía haber recuperado su valor. Miraba con rabia a Hagrid y tenía los puños cerrados.

Ahora escucha esto, chico gruñó—: acepto que haya algo extraño acerca de ti, probablemente nada que unos buenos golpes no curen.

-Unos buenos golpes se ganará esa morsa si en alguno de estos libros sale que golpeo a mi hijo- dijo James tan serio que daba miedo- y que ni crea que me quedaré tan tranquilo por todo lo que te ha hecho durante estos años que has vivido con ellos- finalizo mirando a su hijo.

Y todo eso sobre tus padres... Bien, eran raros, no lo niego y, en mi opinión, el mundo está mejor sin ellos... Recibieron lo que buscaban, al mezclarse con esos brujos... Es lo que yo esperaba: siempre supe que iban a terminar mal...

-¿Cómo se le ocurre decirle a un niño que sus padres merecían morir?- dijo Astoria- Era un niño -se quejó.

-El cara rajada se merece eso y ese muggle idiota tiene razón, el Señor Oscuro hizo muy bien en asesinar a un maldito traidor a la sangre y aun sangre sucia- dijo con asco, Harry estuvo a punto a de atacarlo pero fue Astoria quien se adelantó.

- Sabes Malfoy- dijo mirando al chico con tristeza- pensé que solo eras así por la influencia de tu padre, pero ahora me doy cuenta que solo eres un niñito inmaduro y que dentro de ti no hay ni una pizca de bondad- miro directamente a los ojos grises del chico- es una lástima que por pensamientos como el tuyo todos tomen a los Slytherin como unos puristas- se puso de pie- estoy orgullosa de ser una Slytherin- miro a sus compañeros- pero no de las ideas que tienen la mayoría de ustedes.

Astoria dejo la mesa Slytherin y se acercó a la mesa de Gryffindor. -Buenos días- dijo con educación- ¿Puedo sentarme aquí?- pregunto tímidamente.

-Por supuesto- contestaron los gemelos Weasley por todos- cualquier persona que enfrente al hurón y lo deje callado puede sentarse con nosotros-. Astoria les sonrió y se sentó en medio de Hermione y Ginny ya que la pelirroja la había llamado.

Ginny sabía que Astoria era muy diferente a los demás Slytherin, a pesar de ser sangre pura a ella no le importaba la pureza de la sangre lo que a ella le importaba era la bondad y humildad que podía haber dentro de las personas.

Su hermana mayor vio a su hermana levantarse de la mesa de Slytherin luego de haber dejado callado a Draco y sonrió orgullosa, ella sabía que su hermana tenía más de Gryffindor que de Slytherin, pero también sabía que su hermana le había pedido al sombrero está en Slytherin solo para estar con su hermana.

Pero en aquel momento Hagrid se levantó del sofá y sacó de su abrigo un paraguas rosado. Apuntando a tío Vernon, como con una espada, dijo:

Le prevengo, Dursley, le estoy avisando, una palabra más y...

-No, que siga- dijo Sirius después de que todos salieran del shock anterior y lo miraron raro- así Hagrid podrá darle su merecido a esa morsa- explicó el animago y sus amigos negaron con la cabeza.

Ante el peligro de ser alanceado por la punta de un paraguas empuñado por un gigante barbudo, el valor de tío Vernon desapareció otra vez. Se aplastó contra la pared y permaneció en silencio.

Así está mejor —dijo Hagrid, respirando con dificultad y sentándose otra vez en el sofá, que aquella vez se aplastó hasta el suelo.

Harry, entre tanto, todavía tenía preguntas que hacer, cientos de ellas.

Pero ¿qué sucedió con Vol... perdón, quiero decir con Quién-usted-sabe?

-Harry- dijo su padre.

-Descuide señor Potter, que eso de quien-tu-sabes le duro poco- dijo Ron.

-¿Ah sí?- pregunto James.

-Con el paso del libro se dará cuenta- le respondió de nuevo el pelirrojo.

Buena pregunta, Harry Desapareció. Se desvaneció. La misma noche que trató de matarte. Eso te hizo aún más famoso. Ése es el mayor misterio, sabes... Se estaba volviendo más y más poderoso... ¿Por qué se fue?

»Algunos dicen que murió. No creo que le quede lo suficiente de humano para morir. Otros dicen que todavía está por ahí, esperando el momento, pero no lo creo.

Dumbledore escucho las palabras del guardabosque y tuvo que estar de acuerdo, sus palabras aunque él no lo supiera estaban en lo cierto.

La gente que estaba de su lado volvió con nosotros. Algunos salieron como de un trance. No creen que pudieran volver a hacerlo si él regresara.

»La mayor parte de nosotros cree que todavía está en alguna parte, pero que perdió sus poderes. Que está demasiado débil para seguir adelante.

-La mayoría fingió haber salido de un trance y siguieron apoyando las artes oscuras- el azabache miro directamente a los dos Malfoy que estaban presentes- aunque algunos idiotas están en Azkaban.

Draco solo lo ignoró y siguió escuchando la lectura.

Porque algo relacionado contigo, Harry, acabó con él. Algo sucedió aquella noche que él no contaba con que sucedería, no sé qué fue, nadie lo sabe...

Pero algo relacionado contigo lo confundió.

Amor pensó Dumbledore, el amor la magia más poderosa que cualquier otra, magia que Tom jamás entendió.

Hagrid miró a Harry con afecto y respeto, pero Harry, en lugar de sentirse complacido y orgulloso, estaba casi seguro de que había una terrible equivocación. ¿Un mago? ¿Él? ¿Cómo era posible? Había estado toda la vida bajo los golpes de Dudley y el miedo que le inspiraban tía Petunia y tío Vernon.

-Eres especial Potter- fue lo único que le dijo Ginny y Harry creyó que se refería por ser el elegido y al ver que la pelirroja no iba a decir más se sintió molesto no podía creer que Ginny lo creyera especial solo por ser el elegido.

Si realmente era un mago, ¿por qué no los había convertido en sapos llenos de verrugas cada vez que lo encerraban en la alacena? Si alguna vez derrotó al más grande brujo del mundo, ¿cómo es que Dudley siempre podía pegarle patadas como si fuera una pelota?

Hagrid —dijo con calma—, creo que está equivocado. No creo que yo pueda ser un mago.

Y el azabache de ojos verdes se ganó un zape de su amiga castaña mientras James y zape de Lily.

-Por pesimista- le dijo Hermione a Harry y este prefirió no decirle nada.

-¿Y a mí por qué me pegas?- dijo James sobándose la cabeza.

-Es por tú culpa que Harry sea pesimista, no sé como pero sé que es tu culpa- dijo Lily y James solo se dedicó a sobarse la cabeza.

Para su sorpresa, Hagrid se rió entre dientes.

No eres un mago, ¿eh? ¿Nunca haces que sucedan cosas cuando estás asustado o enfadado?

Harry contempló el fuego. Si pensaba en ello... todas las cosas raras que habían hecho que sus tíos se enfadaran con él, habían sucedido cuando él, Harry, estaba molesto o enfadado: perseguido por la banda de Dudley, de golpe se había encontrado fuera de su alcance; temeroso de ir al colegio con aquel ridículo corte de pelo, éste le había crecido de nuevo y, la última vez que Dudley le pegó, ¿no se vengó de él, aunque sin darse cuenta de que lo estaba haciendo? ¿No le había soltado encima la boa constrictor?

-Magia realmente asombrosa y muy poderosa, joven Potter- dijo la profesora McGonagall y sus padres sintieron orgullo por su hijo- con una madre como la suya era claro que usted seria excepcional- finalizo.

-Gracias por lo que me toca profesora- dijo James- yo también tuve que ver con su nacimiento- se quejó.

Y todos rieron por el berrinche de James, excepto Snape que veía todo eso con nula expresión en su rostro.

Harry miró de nuevo a Hagrid, sonriendo, y vio que el gigante lo miraba radiante.

¿Te das cuenta? —dijo Hagrid—. Conque Harry Potter no es un mago...

Ya verás, serás muy famoso en Hogwarts.

-Fama que odio- dijo aun pensando en lo que le había dicho Ginny- jamás me ha gustado- bufo molesto mirando ahora a la pelirroja que lo miraba confundido y el azabache solo ignoró esa mirada.

Pero tío Vernon no iba a rendirse sin luchar.

¿No le hemos dicho que no irá? —dijo con desagrado—. Irá a la escuela secundaria Stonewall y nos dará las gracias por ello. Ya he leído esas cartas y necesitará toda clase de porquerías: libros de hechizos, varitas y...

-¿Cómo si él necesitará las miserias de ellos?- dijo James con arrogancia- tienes dinero hasta para regalar- finalizo y Harry miro a su padre y pensó que hablaba de la cámara donde el sacaba dinero para el colegio.

Si él quiere ir, un gran muggle como usted no lo detendrá —gruñó Hagrid—. ¡Detener al hijo de Lily y James Potter para queno vaya a Hogwarts!

-Eso Hagrid párteles la madre- dijo Sirius.

-Sirius Orión Black- dijo Molly Weasley roja de la furia y Sirius temió por su vida- vuelves a decir algo así delante de mis hijos y lo lamentarás- Sirius trago grueso y miro a sus amigos que inteligentemente se quedaron callados.

-Mamá- intervino George- lo que dijo Sirius no es tan malo.

-Si mamá, ni siquiera fue tan fuerte- lo siguió George.

-Nosotros hemos escuchado cosas peores- finalizaron a la vez haciendo que su madre los mirará dudando y que Sirius agradeciera con el alma a los gemelos.

Está loco. Su nombre está apuntado casi desde que nació. Irá al mejor colegio de magia del mundo. Siete años allí y no se conocerá a sí mismo. Estará con jóvenes de su misma clase, lo que será un cambio. Y estará con el más grande director que Hogwarts haya tenido: Albus Dumbled...

¡NO VOY A PAGAR PARA QUE ALGÚN CHIFLADO VIEJO TONTO LE ENSEÑE TRUCOS DE MAGIA! —gritó tío Vernon.

-Tu tío es un suicida- dijo Luna con su típico tono soñador- nadie en su sano juicio se atrevería a insultar a Dumbledore delante de Hagrid.

-Claro y tú eres la más cuerda para hablar de sano juicio- dijo Zacharias Smith.

-No te metas con Luna, idiota- hablo Neville apuntándolo con la varita- vuelve a decirle algo malo y no me importara hechizarte- el Hufflepuff trago en seco.

-Oh Neville no era necesario- dijo Luna mirando a su amigo.

-Eres mi amiga y nadie se meterá contigo- dijo Neville seguro y Luna le sonrió agradecida.

Pero aquella vez había ido demasiado lejos. Hagrid empuñó su paraguas y lo agitó sobre su cabeza.

¡NUNCA... bramó— INSULTE A ALBUS DUMBLEDORE EN MI PRESENCIA!

Agitó el paraguas en el aire para apuntar a Dudley. Se produjo un relámpago de luz violeta, un sonido como de un petardo, un agudo chillido y, al momento siguiente, Dudley saltaba, con las manos sobre su gordo trasero, mientras gemía de dolor. Cuando les dio la espalda, Harry vio una rizada cola de cerdo que salía a través de un agujero en los pantalones.

Todos comenzaron a reír, hasta los Slytherins no pudieron ocultar la risa. Daphne entre risas continuo leyendo aunque le era difícil ya que ella misma no podía dejar de reír.

Tío Vernon rugió. Empujó a tía Petunia y a Dudley a la otra habitación, lanzó una última mirada aterrorizada a Hagrid y cerró con fuerza la puerta detrás de ellos.

Hagrid miró su paraguas y se tiró de la barba.

No debería enfadarme dijo con pesar—, pero a lo mejor no ha funcionado. Quise convertirlo en un cerdo, pero supongo que ya se parece mucho a un cerdo y no había mucho por hacer.

-Eres genial Hagrid- dijeron los Merodeadores riéndose hasta más no poder.

-No puedo creer que hicieras lo que Tonks te enseño- dijo Charlie también carcajeándose.

-Su idea siempre me pareció genial, solo que no tenía en quien probarla hasta ese momento- contesto el semi-gigante y Charlie seguía riendo.

-¿Tonks? ¿Mi sobrina?- pregunto Sirius.

-Sí, tu sobrina Sirius- le respondió Charlie- siempre se metía en problemas y siempre me metía en problemas a mí por quererla ayudar - recordó Charlie.

-¿Tú y ella?- pregunto Sirius un poco burlón.

-Solo somos amigos- contesto Charlie negando con una sonrisa- a ella siempre le gusto otra persona- dijo mirando a Remus y Sirius entendió.

-Sigue enamorada de Lunático- dijo Sirius y Remus- ¿Hasta ahora?- pregunto a los del presente y estos solo asintieron y Sirius se volvió a carcajear mientras Remus miraba mal a su amigo, él veía a Tonks como su familia y jamás se fijaría en ella a parte que era una niña y él ya era un adulto.

Miró de reojo a Harry, bajo sus cejas pobladas.

Te agradecería que no le mencionaras esto a nadie de Hogwarts dijo—. Yo... bien, no me está permitido hacer magia, hablando estrictamente.

Conseguí permiso para hacer un poquito, para que te llegaran las cartas y todo eso... Era una de las razones por las que quería este trabajo...

-Hagrid no tiene nada de qué preocuparse- dijo Dumbledore- no recibira ninguna sanción, además tenía permiso para usar magia- finalizo dando por zanjada cualquier discusión o pregunta de parte de los alumnos.

¿Por qué no le está permitido hacer magia? —preguntó Harry.

Bueno... yo fui también a Hogwarts y, si he de ser franco, me expulsaron.

-Es algo que siempre me pregunte- dijo Remus- ¿Por qué te expulsaron Hagrid?- pregunto mirando al guardabosques.

-Yo..Esto...-dijo el guardabosques sin saber que contestar- debemos seguir con la lectura, no interrumpas Remus- dijo el semi-gigante rápidamente para que no le pregunten más.

En el tercer año. Me rompieron la varita en dos. Pero Dumbledore dejó que me quedara como guardabosques. Es un gran hombre.

¿Por qué lo expulsaron?

Se está haciendo tarde y tenemos muchas cosas que hacer mañana —dijo Hagrid en voz alta—. Tenemos que ir a la ciudad y conseguirte los libros y todo lo demás.

-Su increíble cambio de tema- dijo Sirius- cada vez que no nos quería decir algo cambia así el tema.

-¿Por qué no nos quieres contar?- pregunto James.

-Señor - lo llamo Ron- eso lo sabrá con los libros, específicamente en el segundo- dijo el pelirrojo; James solo asintió.

Ginny palideció un poco, si su hermano tenía razón, en el según libro sabrían que ella fue la que abrió la cámara de los secretos, que ella fue la que petrifico a sus compañeros y la culpable de que Harry y Ron arriesgaran su vida, trato de sacudir esos pensamientos aún faltaba para eso.

Se quitó su grueso abrigo negro y se lo entregó a Harry

Puedes taparte con esto —dijo—. No te preocupes si algo se agita. Creo que todavía tengo lirones en un bolsillo.

- ¿Lirones?- dijeron a la vez los gemelos.

-Yo quiero una chaqueta así- dijeron los merodeadores

-No empiecen- dijeron a la vez Molly y Lily.

-Está bien mamá/Lily/pelirroja/amor- dijeron los gemelos y los merodeadores.

Daphne devolvió el libro y se sentó en su sitio habitual aunque varios Slytherin la miraban mal.

-¿Qué demonios me miran?- pregunto la mayor de las Greengrass.

-No le dijiste nada a tu hermana cuando se fue con los traidores- le dijo Parkinson quien ya había regresado después de que Astoria la hechizará- o la pequeña Greengrass es una traidora- dijo con burla.

-Escúchame algo Parkinson- dijo Daphne poniéndose de pie y apuntándola con su varita- no te metas con Tori si sabes lo que te conviene y ella tiene razón en lo que le dijo a Malfoy, ustedes son una vergüenza para la casa- y sin más se puso de pie y se dirigió a la mesa de los leones, dejando a todo el Gran Comedor en silencio al igual que lo hizo su hermana.

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Recién llego de viaje, necesitaba relajarme un poco y aproveche mis vacaciones pero ya estoy de vuelta y mañana hay otro capítulo :)

A Tori le estoy dando una personalidad diferente igual que a Daphne, espero les guste.

Verdad antes que me vaya quisiera preguntarles algo... ¿Quieren una Cho interesada y muy mala onda o a una Cho que sepa darse cuenta que ya no tiene oportunidad con Harry y que en un momento de la lectura defiende el amor de Harry y Ginny?

Respecto a la tercera generación, mi idea principal no era involucrarlos en este fic, pero hay una persona que me ha pedido a Teddy y pues si dos personas mas piden a la tercera generación los pondré, pero háganmelo saber antes del capítulo El viaje desde el anden 9 y 3/4... Porque antes de ese capitulo viene la misión de Remus de 1996 y pues si la tercera generación va... pues quiero poner un poco de ellos en ese capítulo.

Ahora si disfruten :) V