Antes pedir disculpas por la demora, realmente es la universidad que me quita la vida, por otro lado, compencé con un capitulo extra largo, que estos hubiera sido dos capitulos... disfrutenlo


Un beso en la mejilla, un beso en la mejilla, sí, un beso en la mejilla había sido suficiente para no lograr conciliar el sueño esa noche, pensando en él, pensando en que no lo conocía mucho, solo lo suficiente que podía reunir observándolo, y almorzando o desayunando con él algunas veces, pero con eso me bastaba para sentirme asustada de lo que él me producía, asustada de sentirme tan a gusto con él, tan encantada por sus gestos, sus movimientos, lo que hacía en su trabajo, por cómo se preocupaba por el bienestar de la gente, por como amaba ser policía, y por cómo podía ser tan agradable cuando el realmente quería serlo, era verdadero siempre, jamás mentía, jamás fingía, si estaba enojado, se veía enojado, no le importaba lo que pensaran de él, era autentico, y eso, y todo, me parecía tan atractivo.

Además no puedo dejar de mencionar que es tan guapo, alto, fornido, con ese cabello brillante y de aspecto suave, con el que fantaseaba en tirar mientras me besara, los brazos gruesos, ese aire seguro y protector, me estaba volviendo loca, había estado toda la noche pervirtiéndome con él, aun sabiendo que es un hombre inalcanzable, a punto de casarse y realmente prohibido para mí.

Al despertar las ojeras eran evidentes, las oculté como pude con maquillaje suave, me vestí y me dispuse a ir a desayunar, rogué para que solo estuviera Naruto, pudiéramos desayunar juntos me conversara algo entretenido y no tuviera que hablar ni mirar al Sr. Uchiha.

Al entrar a la cocina, mi plan se fue por la borda, realmente alguien allá arriba no estaba oyendo mis deseos, Sasuke estaba radiante con una camisa blanca y un pantalón negro conversando animado con Naruto que llevaba una ropa similar, tenían puestos tres tazas y tres vasos de jugo, decidí actuar normalmente y sentarme con ellos como siempre.

- Buenos días – saludé y me senté al lado de Naruto quedando frente a Sasuke, ok, este no era un buen lugar para no tener que observar mucho a mi jefe

- Buenos días – saludaron los dos hacia mí

- Te trajimos el desayuno, te quedaste dormida? – me preguntó Naruto, y me quitó el cabello húmedo de la cara

- Sí, me atrasé un poco – le contesté sonriente , evitando mirar a Sasuke

- Te acostaste tarde? – me volvió a preguntar

- Un poco – contesté, evité mirar a Sasuke nuevamente y él me acercó el vaso de jugo

- Jugo de naranja estuvo bien? – me preguntó de Sasuke radiante

- Estuvo bien – luché por reprimir una sonrisa, pero no pude, él, me había traído jugo – tengo que pasarle los papeles que encontré ayer en la oficina de Sai, termino el desayuno y se los llevo a la oficina?

- Sí, gracias – me dijo bastante formal.

El resto del día estuvo bastante normal, Sasuke se retiró pronto del desayuno porque tenía que ir a ver lo del salón de eventos con su prometida y colega Karin, con Naruto terminamos nuestro desayuno y él se fue a terminar su trabajo, a revisar los papeles que yo le había conseguido a Sasuke y yo al club a trabajar, a conseguir la información que mi jefe de verdad necesitaba.

La instalación de la ducha estaba terminada, e Ino en histeria máxima por lograr que nosotras pudiéramos bailar con gracia en ese lugar todo mojado, aunque tenía antideslizante en el piso y una buena salida del agua, era bastante incómodo que los pies estuvieran algo sumergidos en el agua. Al final, después de toda la tarde tratando de ver cuál de todas las chicas del club se lucía más en la ducha, Sai se inclinó por Ino y por mí, y entonces vi por primera vez caras de odio de mis compañeras, ok, estaba siendo la favorita de turno del jefe, a nadie le agradaba tanto eso, era una competencia desleal. Decidí hacerme la tonta ante esas malas caras y con Ino nos dedicamos a estar en la ducha, el agua cálida era agradable y con Ino nos reíamos mientras ensayábamos, al final para esa noche, ya teníamos un show ardiente listo para ser presentado y estrenado al otro día.

Ese mismo día llegué tarde en la noche a la brigada, me fui a asomar a la oficina de Naruto para contarle que nuevamente no había conseguido nada, no estaba y lo fui a buscar a la oficina del Sr. Uchiha, el único otro lugar donde podía estar Naruto si el casino no estaba funcionando, claro, golpeé la puerta de la oficina del pelinegro, escuché risas que provenían desde adentro y con entusiasmo abrí la puerta, y ahí estaban los futuros esposos, solos, mirando un álbum de fotos, entretenidos, felices.

- Siento molestar – dije apenada, realmente apenada.

- Qué pasa Haruno?, estamos ocupados! – me retó Karin, era una idiota, había arruinado el momento de amor de ellos

- Estaba buscando a Naruto – le dije, y agaché la cabeza, me moría de vergüenza y me moría de envidia de ella, además que me mirara como si estuviera a punto de matarme no ayudaba mucho

- No está acá – me volvió a retar – y deberías dejar esa costumbre de andar buscando a Naruto por todos lados niñita, y también de venir a molestar a mi marido a estas horas, acaso esas interrupciones tiene una segunda intención? – se puso de pie y puso sus manos en la cintura. Yo abrí mucho los ojos, esto sí que no lo esperaba

- No! – respondí ofendida – venía a dar mi reporte diario, es eso – pasé de ella y le hablé a mi jefe – nada nuevo hoy día, quizá mañana tengamos visitas VIP, se estrena la ducha – salí, di un portazo sin despedirme ni nada, estaba ofendida, muy ofendida, sobre todo sentida porque Sasuke ni siquiera le había dicho a su novia que era una estúpida, no me había defendido, pero, que era lo que yo esperaba, que el se arriesgara a pelear con su futura esposa por defenderme?, estaba loca si pensaba en eso. Entré a mi habitación, di otro portazo y me metí en la cama solo con bragas y polera y me dormí. No quería pensar más en él, en este preciso momento lo odiaba.


En la mañana siguiente, desperté igual, enojada y ofendida y dispuesta a no dirigirle la palabra en más de lo estrictamente necesario a mi jefe, en el casino no estaban ninguno de los dos, fui a buscar algo para mi desayuno y para Naruto, nada para Sasuke, que se preocupara de él su futura esposa, me senté y ordené todo en nuestra habitual mesa, Naruto y Sasuke no se demoraron mucho en llegar.

- Buenos días – Saludé como siempre

- Buenos días – respondieron y Naruto se sentó a mi lado y Sasuke al frente – esto es mío – tomó su tostada con mermelada y comió, lo miré y le sonreí

- Entonces hoy dices que puede que estén allá los clientes VIP? – preguntó el Sr. Uchiha

- Sí – respondí sin mirar

- No me fuiste a dejar los papeles que habías conseguido – me reclamó

- Te dije que los estaba revisando yo adelantando trabajo – interfirió Naruto

- Y que tal va esa información?

- Valiosa, buenas evidencias de la gente que es cliente habitual – respondió el rubio

- Y alguna novedad en el club Saku? – alcé la mirada y lo vi por primera vez en el día, me estaba llamando Saku?, nunca lo había hecho, y era agradable, hacía sentir que éramos cercanos, algo que no era cierto.

- Le dije ayer que no había ninguna novedad, si no lo escuchó probablemente la señorita Karin si lo escuchó – seguí comiendo sin prestarle más atención

- Cierto – dijo, algo avergonzado, no lo miré tampoco, no quería verlo. Se hizo un momento de silencio en el que solo oía el crujir de las tostadas de Naruto y que nos miraba a ambos – y estás lista para el súper show de la ducha?

- Sí – respuestas cortas, nada de entrar en conversaciones, bebí un sorbo pequeño de jugo y me puse de pie – que tengas un buen día Naruto – le di un beso en la mejilla en despedida – buen día Sr Uchiha – alce la mano en dirección a él y me fui. No me volteé a mirar ni a darme cuenta si acaso él me miró mientras me iba.


- Qué te pasa Kate? – me preguntó Ino cuando nos estábamos preparando para salir a lanzar el show de la ducha, el vestuario consistía en un bikini de triángulos pequeñísimo, el mío era blanco, el de ella era negro, en los pechos nos pegábamos un parchecito para cubrir la zona de la areola y el pezón.

- Nada – me alcé de hombros y me miré al espejo, y me puse la bata, no era necesario arreglarme el pelo, pero sí tenía que maquillarme, cosa que la iba a hacer Ino.

- Estás algo distraída – ella también se observó y comenzó a ordenar el maquillaje

- No se – me alcé de hombros y me senté en el tocador – supongo que esto que me vas a poner es a prueba de agua? – le dije apuntando al maquillaje .- no quiero parecer un mapache cuando la máscara de pestañas se arruine con el agua – me reí

- Nada de eso – respondió en una sonrisa pero algo ofendida – mira que tengo todo bajo control – comenzó a maquillarme – te fijaste ayer la cara de odio de las demás chicas porque seremos las responsables de la ducha

- Como no notarlo!, me da lo mismo, que mueran de envidia – le dije, estábamos las dos solas, las demás ya estaban afuera bailando, nosotras estábamos por salir a las 2:00 am

- Pienso lo mismo! – se rió y siguió con su trabajo – estoy algo nerviosa – me confesó

- Por qué, has bailado allá afuera mucho tiempo.

- Temo de caerme en la ducha por culpa de los zapatos

- Yo no pienso meterme a eso con zapatos, y tu tampoco lo harás, no tengo intención de tener un esguince, ni de verme como un hobbit a tu lado. – sentencié

- Sai me dijo hoy que teníamos que meternos con tacos – parecía preocupada

- Salgamos sin zapatos y punto, si se enoja, yo me hago cargo – le apreté la mano

- Ok, dudo que sufras si tienes que compensarlo – dio una risa pervetida

- Quizá sea favorable para mi – ambas nos reimos. Terminó de maquillarme, se maquilló ella y nos dieron las 1:45 am

- Estamos en la hora – me dijo mirando el reloj de pared, - salgamos – salimos al lugar donde uno esperaba para salir a los distintos escenarios y nos quedamos tras el principal donde estaba instalada la ducha – suerte – me abrazó y me dio un beso en la mejilla, oímos al presentador anunciando la novedad de la noche. Nos miramos y salimos con la bata y a pies descalzos.

Afuera estaba el club repleto, nunca había poca gente pero esta vez todas las mesas estaban completas, solo hombres de terno y corbata bebiendo y fumando un cigarrillo, los demás espectáculos de las diversas tarimas que acompañaban a cada mesa se habían paralizado para concentrar la atención en la inversión de Sai. Me sentí un poco nerviosa, la luz que a nosotras nos enfocaba era luz tenue, blanca, nada de colores como luces de discoteca que eran las que se usan habitualmente al bailar.

Comenzó a sonar una música suave y lenta y ambas al mismo tiempo nos soltamos el pelo que llevábamos en un tomate, desatamos la bata y la colgamos en un perchero que teníamos al lado, abrimos la mampara de la ducha y comenzó a caer agua, no mucha ni tampoco muy poca, el agua precisa para poder quedar bien mojada. Sentí el agua golpear mi cabeza, cerré los ojos y comencé a moverme, al abrirlos, noté que Ino también estaba haciendo lo mismo, mi pelo estaba pegado a mi cuerpo, a mi rostro y al abrir la boca el agua bordeaba mis labios y caía. Lo que seguía según lo que ensayamos era que Ino tomara un espumante y me jabonara con él, y yo a ella, lo tomó, se echó en la mano y me ofreció a mi, me eché en la mano, y comencé a frotar lentamente sus brazos, ella los míos, su abdomen y ella el mío y luego el borde de los pechos y ella lo mismo con mi cuerpo. Luego nos acercamos a la ducha y nos quitamos el jabón, bailamos juntas moviendo las caderas pusimos espalda con espalda y bailamos, yo me di vuelta y le quité el nudo a su parte superior del bikini, ella afirmó con su brazo los triángulos, se volteó y me quitó también mi amarra, ambas nos pusimos el pelo en los pechos y nos sacamos el bikini dejando los pechos tapados con el cabello. Nos acercamos al vidrio que mostraba a todo el público y nos apoyamos en el, quedando el cuerpo pegado en el vidrio subiendo y bajando por él, bailamos un momento más y se cortó el agua, salimos nos pusimos la bata, y nos devolvimos al camarín.

- Kate! – me abrazó Ino que estaba empapada al igual que yo – por las caras de esos hombres creo que nos salió realmente perfecto – dio saltitos de la emoción

- Así parece! – le dije y me comencé a secar para ponerme ropa de verdad, estaba teniendo frio – me dio frio, me voy a vestir – le dije y me metí al baño, me puse un jeans, una blusa blanca transparente por la que se translucían mi brasier y unos zapatos de ballerina. – estoy lista, también te cambiaste? – le pregunté al verla con ropa normal, un jeans negro, unos tacos negros, y un corsé rojo de satín

- Sí, también tenía frio, vino Sai, está contento, salió de maravilla todo y te dio el resto de la noche libre a ti y a mi, podríamos ir a un antro, a tomar un trago, a ligarnos un chico, aunque Sai me pidió que no te entrometieras con ningún chico, le dije que lo haría pero es mentira – soltó una risita malévola – quero salir a festejar

- Estoy cansada – me quejé

- Nada de cansada, hoy estuviste algo triste, quero que salgamos y lo pasemos bien, como dos chicas normales – suspiré, Ino y esas cosas de las chicas normales.

- Ok, pero primero tengo que hacer una llamada – le advertí tomé el teléfono sencillo que me había dado Naruto y lo llamé, le iba a pedir permiso, yo no me mandaba sola, me quedé casi en la puerta del club hacia la calle para oir menos la música del club, sonaba a todo volumen toxic de britney spears, le timbré al rubio, esperé su respuesta y nada, volví a marcarle y contestó

- Hola? – dudó, se oía música de fondo

- Naruto soy yo, necesito pedirte algo – le dije ´rápidamente, temía que me pudieran descubrir – quiero salir a bailar con Ino, puedo?, soy Kate – agregué, no es que fuera a salir como Sakura.

- Tu sola con ella? – me preguntó, le oia tan de lejos, y la música de fondo se mezclaba con su voz

- Solas las dos – le respondí, él no contestó de inmediato, y oí de fondo la música, toxic de britney spears, acaso estaba en un antro, me impacienté y caminé hacia la esquina del club esperando su respuesta y vi estacionado en la esquina el modelo de auto de Sasuke, pero no recordaba cual era el número de su patente. Me devolví rápido al club, esta vez tocaban girls on the dance floor, la misma que sonaba por el teléfono, ¿acaso él estaba acá?

- No puedes, Sasuke se opone – me dijo un apenado Naruto por el teléfono

- Y puedo preguntar porqué ustedes están en Akatsuki justo ahora? – le dije rápidamente

- Por que… – iba a responder pero de pronto hizo un silencio – nosotros no estamos aquí – respondió

- Bueno, entonces están haciéndose una fiesta privada en el brigada? – pregunté incrédula, no era como si imaginara a Sasuke de parranda.

- No, estamos en una discoteca, podrías venir acá se llama Claxon, es la mejor de la ciudad, si vienes búscanos, no hay problema que salgas, y engánchate a algún galán – reí por sus indicaciones

- No quiero engancharme a nadie – le dije riendo - entonces si las coincidencias lo quieren , nos vemos! – entré corriendo a los camarines.

- Tengo tu bolso listo! – me gritó Ino cuando entré al camarín, me paré en seco cuando vi a Sai.

- Hola – le saludé de un beso en la mejilla – estoy lista entonces – le dije a Ino

- Bueno entonces querido primo, nosotras nos vamos a pasarla en grande – le abrazó y se despidió

- Bueno, pásenlo bien, tu Kate, no dejes que ningún mal hombre se quiera aprovechar de tu carita hermosa – me tomó del mentón y me besó en lo labios

- Eso no va a pasar Sai – le dije, y le di yo esta vez un beso – Nos vemos! – le grité de espaldas, saliendo atrás de Ino

- Kate, mi primo está tan caliente contigo – me dijo entre risitas, y yo, me atoré con la saliva, tosí para aclarar mi garganta

- Ino, por dios! – le reclamé avergonzada

- Es cierto – soltó alzándose de hombros, como si fuera algo tan normal

- Es que suena tan feo – le reclamé – ella iba concentrada en el camino por el nos dirigía el taxi, así que no me miró – no lo vuelvas a decir, me d vergüenza

- Vergüenza debería darte tener esa cara de niña inocente, ese cuerpo exuberante y que deja a los hombres en llamas – me dijo palmeándome el brazo

- Maldita Ino, te digo que no me avergüences y sale peor, mejor déjalo – le dije entre risas

- Bueno ahora verás que lo que digo es cierto, has venido a esta disco? – me preguntó cuando el taxi comenzó a detenerse

- No, como se llama? –

- Claxon – me dijo, pagó el taxi y salimos, ambas íbamos vestidas producidas, la ropa que yo llevaba y que era de Ino consistía en un vestido verde con escote straples de corazón, ajustado hasta la cintura y vaporoso hasta los muslos y zapatos de tacon negro e Ino, un vestido de tubo lila con zapatos grises, caminé tras ella y pude notar como la observaban, hombres con deseo y mujeres con envidia, movía su cabellara larga y rubia, y aun húmeda a causa de la ducha, habló con el guardia y pasamos, sin hacer fila ni nada. Dentro, una camarera que parecía vestida para fiesta nos dirigió al segundo piso donde desde el balcón se observaba la pista de baile

- Estas son tu influencias? – le pregunté apuntando al local

- Lo son, algún beneficio que tengamos los compañeros del rubro de la entretención – me soltó en broma.

- El rubro de la entretención – repetí graciosa – eso suena "entretenido"

- Lo es – me dijo sonriendo – que vamos a beber?

- Red bull estaría bien – le dije

- Entonces red bull con whisky? – me preguntó

- No, red bull sola – negué con mi dedo índice

- Ohh kate, por favor?! – me pidió – un trago para acompañarme – juntó la manos en petición

- Ok, una laguna azul – le dije de inmediato

- Chica fácil – me retó dándome un empujoncito en las costillas

- No es como si yo pudiera negarme a alguno de tus deseos Ino – le dije como excusa

- Buen punto, voy por los tragos! – se puso de pie, camino a la barra y yo me paré a mirar por el balcón VIP hacia la pista de baile, el lugar estaba lleno de gente bien vestida, aparentemente de clase alta con mujeres guapas, la mayoría, rubias. Mas de alguna andaba con señores de mucha edad y ellas muy jóvenes, esas deberían ser scort, pensé, oi la voz de Ino que se acercaba hablando con otra persona, mi corazón se detuvo y me volteé para que quedáramos de frente, ahí los vi, venían con Ino, mis dos jefes directos, esto no estaba bien.

- Kate! – me dijo Ino animada, dejando en la mesita nuestros tragos – me he encontrado con estos simpáticos chicos en el bar, el es Sasuke, y el es Naruto – nos presentó, yo no pude sonreir, traté pero no pude, y solo estiré la mano para apretarla con cada uno, ellos en cambio se veían agradados, divertidos. Ambos, estaban casi igualmente vestidos, la ropa que usaban en la brigada.

- Mucho gusto – les dije, y me senté en frente de Ino

- Kate?, acaso es usted extranjera? – me preguntó Sasuke, frunc´el seño involuntariamente, acaso iba a preguntarme cosas que el mismo inventó

- Ascendencia americana – respondí.

- Gringa – me dijo Naruto

- Americana está bien – le dije, algo molesta

- Lo siento – se disculpó el pelirrubio entretenido

- Y ustedes, vienen regularmente a Claxon? – les preguntó Ino, me quedé mirando hacia el balcón pero oyendo la conversación

- No, realmente preferimos el pub a la discoteca – respondió Sasuke – y ustedes?

- Yo había venido varias veces antes, para Kate es la primera vez – les dijo y los tres se voltearon a mirarme

- Sí, yo antes no salía – les conté, obvio no es como si pudiese conseguir un permiso especial para salir de la cárcel a la discoteca. Noté que Ino, que estaba sentada al lado de Sasuke, se apegó más a él, y rozó su mano con la de él cuando fue a tomar su trago, lo entendí, le había echado el ojo a Sasuke, y no la culpo, yo también lo estaba haciendo hace algunos días

- Y ustedes, vienen solos?, hombres solteros? – les preguntó coqueta, pasándose la pajita por los labios

- Hombres solteros – declaró Naruto, y tanto Sasuke como yo, nos atoramos con nuestro trago y comenzamos a toser, involuntariamente miramos a Naruto – sin compromisos.

- No es como si alguno estuviera a punto de casarse? – bromeé en la pregunta

- Nooo, ni cerca – negó Sasuke, en el mismo tono, que feo, negar su compromiso, pensé, pero con qué fin lo está haciendo?

- Y ustedes? – preguntó Naruto

- Solteras – dijo Ino mirándome fijamente para luego sonreírle a Sasuke

- No tanto – la contradije yo – es decir Ino está solterísima, yo no – volví a desviar mi mirada, ahí tienes Uchiha, aquí nadie aparte de Ino está interesada en ti

- Pero no importa – dijo Ino divertida – ahora, te interesaría bailar? – le propuso a Sasuke, y le tomó una mano, el la miró sin mucha expresión y luego de mirar hacia el sillón donde estábamos con Naruto, accedió, y se perdieron escalera abajo hacia la pista de baile. Me quedé en silencio

- Saku! – me llamó en susurro Naruto – no estés molesta - me pidió

- No lo estoy – al mirar por el balcón, logré visualizar a Ino con Sasuke

- Y esa cara?

- Es solo que no entiendo por qué están acá y por qué antes estaban en Akatsuki

- Nosotros no… - lo interrumpí

- Eres pésimo mintiendo – le dije – parte la música los delató, vieron el show de la ducha?

- Fuimos – suspiró – necesitábamos ver a algunas personas, corroborar que estaba ahí, y sí vimos la ducha.

- Estoy avergonzada – le confesé

- En serio? – se puso a reír, luego se detuvo al ver mi rostro molesto

- En serio. No es como si tu jefe te tuviera que ver bailando así – le dije

- Yo lo encontré hermoso – me dijo con cara pícara –

- Qué le pasa al Sr. Uchiha, pretende ligar con Ino? – le pregunté y le apunté a la pareja para que los viera bailar, había mucha cooperación de parte de Ino, no mucho de parte de él, pero igual estaba ahí bailando con una mujer que estaba notoriamente interesada en él y mintiendo sobre su compromiso

- No era ese el plan inicial – dijo pensativo

- Y cual era?

- Que tu…. – se rascó la cabeza – que tuviéramos que pasarla bien – sonrió nervioso

- Bueno, tampoco se ve amargado como en la brigada – me alcé de hombros y me senté, evitando mirar la escena – y ahora qué? – le pregunté a Naruto que se sentó a mi lado

- Deberíamos ligar, éramos 4, dos y dos – alzó las cejas, y en vez de molestarme, me causó risa

- Naruto!, algún día! – le dije y le palmeé la espalda, él siempre se me insinuaba de forma directa, me miraba las piernas y el escote, no sé si le gustaba, pero le parecía atractiva, él es muy guapo y divertido, pero no, no me gustaba, más bien me hacía gracia, nada serio.

- Lo intenté – se alzó de hombros

- Mal, pero lo intestaste – le consolé. Estábamos riendo cuando subieron Ino y Sasuke, ella tomada del brazo de él.

- Que calor hace – se quejó Ino al llegar – voy por otro trago, quieren algo?

- Te acompaño – le dijo Naruto y se levantó y fue a la barra con ella. Sasuke tomó asiento al frente mío, y se me quedó mirando

- Hola – lo saludé, hoy no había sido precisamente amable con él – ha estado entretenido? – le pregunté apuntando hacia Ino

- No realmente – me dijo, en tono aburrido, era más el Sasuke de la brigada.

- Ha cancelado su compromiso en el día? – traté de no sonar molesta, pero lo estaba, él, estaba flirteando con Ino descaradamente

- No precisamente – me dijo serio, casi, enojado

- Entonces es un mentiroso – no pensé solo lo dije

- Mentir en una ocasión me vuelve un mentiroso? – me preguntó mirándome fijo

- Mentir en algo tan grande, lo vuelve un mentiroso – le dije – me parece que precisamente ayer estaba de lo mejor con su novia, además a ella no le agradaría esto, parece muy celosa

- Controladora, pero ¿qué es de una mujer controladora si no hay un hombre al que pueda controlar? – bebió un sorbo de whisky, reparé en sus labios húmedos por el alcohol

- Ciertamente me parece que usted un hombre incontrolable, por eso su mujer se siente con el derecho de sospechar de cualquier mujer y tratarla como estropajo – ok, el alcohol me estaba haciendo efecto. Alzó una ceja

- A veces ella actúa como loca

- Usted se lo permite – crucé mis piernas y mis brazos, al hacer esto último mis pechos subieron pronunciando el escote, volvió a beber de su trago, e hizo una pausa

- A eso se debe el comportamiento de hoy? A que Karin te retó y no te defendí? – se inclinó un poco hacia la mesa y quedamos más cerca

- Me ofende, y en ese lugar siempre me siento ofendida – le confesé – solo usted y Naruto me hacen sentir bien, y solo ustedes me pueden defender, yo no estoy en posición de hacerlo por mi sola

- Ella te hizo sentir muy mal? – cambió la expresión de su rostro, a uno mas sereno, y me rozó la mandíbula con su mano, tibia y suave

- Ella me hizo sentir como una puta roba hombres comprometidos – le confesé apenada – y usted no dijo nada, quizá piensa lo mismo.

- Yo no pienso eso

- Bueno – le dije incrédula, y dejé el tema, pero el insistió

- Yo…. Siento no haber dicho nada, realmente si me hubieran dado a elegir habría preferido pasar un momento contigo – estaba mirando al balcón, pero al oír eso, volteé rápidamente la cabeza para mirarlo, olí su aliento a alcohol

- Claro, usted siempre prefiere trabajar – le dije, por un momento pensé que podía ser personal, pero, en serio, no podía serlo, entre él y yo, no había como encontrar puntos de encuentro, no se iba a interesar de forma personal en mí, ilusa

- Yo no hablaba de trabajar – declaró, avasallante, seductor, directo.

- Entonces, de que hablaba? – le pregunté, inconscientemente ambos nos acercamos y nuestras narices se rozaron, nos miramos fijamente y el sonrió de medio lado. Al oír que se acercaban Ino y Naruto, yo me alejé de él. Pero él, no dejó de sonreír triunfante

- Pensé que se te podría haber acabado el trago – le dijo Ino sentándose frente a él y extendiéndole un vaso – me la he pasado tan bien – movió su cabello desde el lado derecho al izquierdo.

- Gracias – le dijo mi jefe, que continuaba sonriendo triunfante, e Ino se acomodó en su sillón, movió las piernas, evidentemente de nuevo coqueteándole. Terminó el trago que le quedaba de un sorbo y tomó el que le tendió Ino

- Que hicieron mientras no estábamos? – preguntó Naruto, yo fruncí el ceño cuando el preguntó, acaso eso tenía segunda intención?

- Aclarar algunas cosas – contestó Sasuke

- Aclarar?, que podrían aclarar? – preguntó Ino divertida, me parece que el alcohol le estaba haciendo efecto

- Nada realmente – le dije yo a ella, restándole importancia… pero era cierto, no habíamos hablada nada realmente concreto y relevante – tengo muchísimo sueño, y un dolor de cabeza insoportable, voy a retirarme – me puse de pie, y al instante Naruto y Sasuke se levantaron al mismo tiempo conmigo

- Te llevo – me dijeron ambos, pasé de Sasuke y miré a Naruto

- Sí, gracias Naruto

- Saku – me ll amó Ino – es prudente que cada una se valla con un hombre que apenas conocimos? – me dijo entre risitas, ebria

- No, pero mi instinto femenino apunta a estos hombres como personas buenas – le dije bajito – cuídate – le besé en la mejilla y caminé hacia despedirme de Sasuke

- Buenas noches – alcé la mano pero el se inclinó a besarme la mejilla – disfrute su soltería – le dije y me fui caminando al lado de Naruto

No sé en qué estaba pensando al momento en que le dije a mi respetable jefe que disfrutara de su soltería, eso prácticamente sonaba a un regaño, yo no estaba precisamente feliz por el gesto que él tuvo al negar su novia, no es como si yo estuviera molesta por el dicho, sino porque a mí el jamás me había dicho, esta noche estoy soltero para ti nena, ni nada por el estilo, así que lo que sentía arder de rabia en mi estómago se podría definir como una estúpida, y sin fundamento sensación de celos, realmente sin fundamento, porque si había alguien que no podía sentir propiedad del Uchiha esa era yo, a veces él era amable, pero otras veces hasta me hacía sentir que era tan poco importante, así como que fuera un esfuerzo para él recordar mi nombre. Y luego iba al club a ver la ducha, nos encontrábamos en la discoteca y declaraba, que habría preferido pasar un momento conmigo más que con su futura esposa, en conclusión yo no entiendo nada de las actitudes que tenía conmigo mi jefe.


Con Sasuke Uchiha

Naruto, siempre es culpa de Naruto, me dejé convencer de que viniéramos a Akatsuki, le comenté, que Sakura me había hablado de lo de la ducha y que me producía curiosidad, él declaró inmediatamente que también y nos alistamos para ir al club de espectadores. La idea según Naruto era que la viera, dejara de imaginarla en mis sueños ardientes y todo volviera a la normalidad, pero al verla ahí, el plan funcionó como la mierda, porque se veía preciosa, sensual e inocente. Luego nos fuimos a un antro donde nos encontramos, tenía previsto bailar con ella y besarla, necesitaba por mi salud mental sacarla de mi cabeza. Pero no estuvo como lo planeé, ni siquiera me dirigió mirada y menos palabra, me autodefiní como soltero a ver si se interesaba en mí, pero no pasó nada, al contrario, pareció molestarse por mi descaro, y tenía razón. Quedamos solos, logre que me dijera porque estaba molesta, y fui más directo, desplegué mis armas de seductor y ella respondió corporalmente de inmediato, su respiración agitada, sus labios entre abiertos, su rubor en las mejillas, pero fuimos interrumpidos, porque quería irse, me ofrecí a llevarla pero no le importó, y me ignoró y se fue con Naruto. Me deshice como pude de Ino, y me fui al departamento, esta noche Karin se había quedado, así que mi cama estaba revuelta ya, y algo tibia.

- Buenas noches mi amor – ella despertó al sentirme en la cama, me beso y me otorgó su lugar que ya estaba cálido, en solo boxers, me dispuse a dormir.

Hice el intento pero el sueño no llegó, lo único que podía pensar era en Sakura, venían a mi mente imágenes de una niña inocente y hermosa en la cárcel asustada, su carita de muñeca llena de terror por su padrastro, su adolescencia llena de locuras y malas decisiones con ese hombre que la llevó a hacer cosas estúpidas. Y luego, aparecían sus imágenes en la ducha, el agua cayendo por su boca entreabierta, su cabello pegado en su rostro, su mano por su cuerpo… Dios, me estaba volviendo loco… el roce de su nariz con la mía, su mirada intensa, mi cuerpo reaccionó de inmediato, y terminé de convencerme de que hacerle caso a Naruto, había sido una estupidez de aquellas.


Con Sakura

Al día siguiente decidí no ir a tomar desayuno con los chicos, sino que dormir hasta mas tarde, levantarme e irme al club, obvio que antes pasé a la oficina de Naruto a avisarle todo lo que haría hoy

- Hola Ino! – la saludé en cuanto llegué a los camarines – como despertó esa borrachera?

- Borrachera?, cual borrachera? – preguntó ofendida – y ti como te fue con el rubio?

- Ahh… él me fue a dejar a mi casa, no pasó nada, ni siquiera estaba interesada en él.

- Lo que es yo, el moreno de infarto no se dio conmigo, intente besarlo como mil veces y no hubo caso, al final tomé un taxi y me fui sola – me dijo aburrida – y tanto que me gustaba – lamentó

- Qué pena – le dije, sin ningún sentimiento de pena realmente

- Hoy tengo un trabajo nuevo para ti – me dijo sacando una carpeta

- Yaaa?, realmente pensé que tenía que ensayar como todos los días – le dije extrañada

- Mira, supuse que esto te va a asustar y no queeras hacerlo, incluso yo le dije a Sai que no, pero es que pagaron por adelantado y extra – se veía realmente apenada, se sentó en una silla en frente mío.

- Dime qué es, me asustas! – le exigí, qué, era como si me fuera a mandar a prostituirme

- Tienes que ir a hacer un domicilio

- Bailar en una casa?

- En un departamento realmente – me corrigió

- Y que tengo que hacer?

- Tienes que bailar, en una despedida de soltero

- Me vas a mandar a una despedida de soltero?, me van a manosear – me tomé la cabeza con las manos, semana maldita

- Saku, yo realmente no quería que fueras, pero es que pagaron…. – la interrumpí

- Pagaron por adelantado y extra…. Lo entiendo

- Además el chico que te contrató, te quiere para que le bailes a un amigo, vino al club, y en seguida te pidió

- Que honor – dije con sarcasmo

- Cambia esa cara y ponte a ensayar, tienes que vestirte de policía, petición explícita del cliente – agregó al ver mi cara descompuesta

- Y voy sola? – le pregunté

- Van dos chicas más, que bailan asi para todos los invitados, y tu te tienes que llevar preso al futuro novio y le bailas.

- Pero me voy a una habitación sola con él, y si me hace algo?

- No va a pasar, generalmente el novio, ni va a tocarte porque sabe que está prohibido y porque se ponen muy nerviosos y tímidos

- Ok – suspire – oh shit!

- Deja de insultar en ingles! – me dio una palmadita en la boca yo me reí y ella se levantó a traer mi traje

- Si el hombre va a tener la despedida de soltero hoy, cuando va a ser el matrimonio?

- Mañana o pasado mañana – me dijo Ino y me tendió el traje, constaba de una micro falda azul, una chaquetilla que no cubría el estómago, que tenía un escote en V pronunciado, y una gorra, en la falta, un cinturón negro grueso con una luma. – tienes dos horas para ensayar y luego partes al domicilio

- Eso es poco tiempo, y después como me devuelvo a mi casa? – le pregunté

- Tomas un taxi, guardas la boleta y eso se te reembolsa en tu sueldo, que con todos estos bailes especiales va a salir gordo! – bromeó, yo me reí con ella

- Entonces – comencé a caminar hacia el escenario para ensayar y ella me siguió – que hago?, bailo como siempre?

- Bailar como siempre pero usando tus cosas de policía, y listo – tomó una silla y se sentó a mirarme – tienes una hora para ensayar, una hora para arreglarte y partes, las va a llevar Itachi

- Entendido, segunda jefa! – le dije y me puse a ensayar

Fue horrible, de verdad fue horrible tener que ensayar, tener que arreglarme, me causó gracia verme vetida de policía así, imaginé que a Naruto se le habrían salido los ojos al verme, y reí para mi misma, al momento de partir Ino me deseó suerte y me subí a la camioneta como co piloto de Itachi, y me fui en silencio, estaba nerviosa.

Al llegar, el departamento estaba en el sector alto de la ciudad, era grande y se oia música fuerte no lograba ver a los hombres, y cuando entramos nos recibió un hombre de cabello castaño y ojos color perla.

- Buenas noches señoritas! – nos saludó muy animado me tomo por la cintura para besarme la mejilla

- Usted es Kate, yo la contraté! – me dijo encantado – una niña muy linda, mi amigo es poco expresivo, y quizá no sea muy perceptivo con su baile, pero usted baile como si fuera la ultima danza de su vida

- Sí – asentí, no entendí muy bien por qué pero le seguí la corriente, el era el que me había visto y había pagado " adelantado y extra" Ino lo repitió tanto que me lo grabé

- Entonces – habló Itachi - bailarán ella dos primero, después entra Kate y se lleva al hombre, a donde se lo tiene que llevar?

- Ahh sii, es acà – apuntó hacia una perta que estaba a la izquierda – es la habitación de él

- Él sabe que no puede tocarla? – Itachi se cruzó de brazos

- Él no va a intentar tocarla en todo caso – descartó el caballero entre risas

- Igual tiene que decírselo – le resaltó Itachi

- Le diré – dijo el en respuesta – entonces, comenzamos con ellas dos? – las apuntó y las tomó de la mano, salió con ellas por la puerta y oímos decir

- Llegaron mis invitadas! – gritó, subió mucho el volumen de la música y se comenzaron a escuchar, gritos de hombres, risas y otros, la estaban pasando súper.

- Les gustan estas cosas a los hombres! – me dijo Itachi en tono de risa, y le seguí la broma

- Quizás por qué – me alcé de hombros

- Bonito traje – me dijo

- Me siento poderosa, como la ley – bromeé. Nos quedamos en silencio alrededor de 15 minutos, escuchando la música que sonaba afuera y los gritos, silbidos y risas de un montón de hombres. Interrumpió el silencio el señor que me había contratado

- Como te vas a llevar al novio? – me preguntó, traía por toda su camisa marcas de labial rojo, de mis compañeras

- Lo voy a arrestar – le mostré las esposas, y luego las guardé entre mis pechos

- Entonces tienes que llegar con una orden de arresto para Sasuke Uchiha – me sentí palidecer y que mi respiración se detuvo – entendido? – no contesté, como era posible si Sasuke se casaba en por lo meno semanas – entendido?

- Cuando es el matrimonio del novio? – le pregunté, acaso había adelantado la boda

- En 3 semanas, pero esta era la unica instancia de juntar a todos los amigos así que decidimos hacerlo anticipadamente

- Comprendo – le dije

- Cuando pare la música debes llegar violentamente arrestarlo

- Comprendo – repetí, estaba muy nerviosa, seguramente el no me iba a reconocer, esta con peluca y con lentes oscuros, asi que no iba a dejar que viera mis ojos. – estoy nerviosa – murmuré para mi misma

- Va a salir bien – me dijo Itachi sobándome la espalda, esbocé una forzada sonrisa

- Sí, gracias, lo voy a hacer bien – le dije en respuesta

Repasé en mi ente la situación varias veces, iba a tratar de que él nunca supiera que fui yo la bailarina, iba a ser profesional, iba a bailar y luego lo olvidaría… listo, punto final, era su despedida de soltero, se iba a casar con esa mujer loca, se merecía una despedida de soltero como corresponde. Dejé de oir la música y salí de mi trance, era el momento.

Caminé con paso firme con mis botas de taco aguja hasta quedar en medio de la sala y me detuve, habían alrededor de 10 hombres sentados en semi circulo, y Sasuke se encontraba al medio, a su lado Naruto y el señor que me contrató

- Tengo una orden de arresto para el señor Sasuke Uchiha! – dije en tono muy fuerte, se oyo un "uuuuuuu" generalizado entre los demás hombres

- Soy yo – dijo Sasuke con voz ronca y mirándome directamente a los ojos, que tenía tapados por mis anteojos. Caminé hasta quedar en frente de él y me senté a horcajadas, saqué las esposas de entre mis pechos y le apresé las manos

- Nos vamos – lo conduje de la mano a la habitación que me había señalado y lo dejé sentado en su cama, su habitación era grande, tenía una cama de dos plazas estilo estilo japonesa, un televisor en la pared, un closet gigante, un escritorio y un computador, todo en colores blanco y negro. Cerré la puerta y me devolví a él – le avisaron que no puede tocarme? – le pregunté en un susurro al oído

- Sí

- Olvídelo, puede tocarme – le dije tomándolo de la mano y guiándolo hacia la silla que tenía en su escritorio, me paseé por alrededor de su silla. Tocándole con la yema de mis dedos su cuello.

- Me agrada tener ese permiso especial – me tomó por la cintura y me dejó sentada en sus piernas, quedé paralizada cuando él me quitó los lentes.

- Tampoco se aproveche – me levanté y comencé a bailarle de espaladas a él me quite la blusita quedando en brasier negro me apollé las manos en sus rodillas y bajé moviendo las caderas, me volteé y moví mi cabello, es decir, la peluca, moviéndome lentamente entre sus piernas. Me instalé a horcajadas de él y tomé sus dos manos, le lamí un dedo y luego lo dirigí por mi cuello, mi pecho, y a los pechos, para dejarlas posicionadas en mi cintura.

- Quítame las esposas – me ordenó

- Recupera las llaves – lo desafié, las había escondido entre mis pechos – aquí están – le mostré, comencé a decepcionarme cuando no movió las manos de mi cintura, pero las recuperé cuando acercó su boca a mis pechos y me quitó la llave, me recorrió una corriente eléctrica y estiré mi mano, me dio las llaves y lo desaté, automáticamente sus manos bajaron a mis nalgas y me aprisionó contra él, le miré a los ojos, esta vez no serios ni preocupados, sino que lujuriosos. Tuve miedo, miedo por mí, porque yo sabía quién era él, tenía que volver a verlo a diario. Me levante y seguí bailando, de espaldas a él me agaché quedando una visión privilegiada de mi trasero, luego quedé frente a él y saqué mi luma, me golpeé un par de veces mi mano como probándola y me volví a agachar, puse la luma entre sus piernas, como si fuera un pene erecto y lo lamí desde la base hacia arriba, lo miré y si antes lo vi lujurioso esta vez tenía los ojos nublados por el deseo, repetí la acción y lamí circularmente la punta de la luma. Me paré, la arrojé lejos y me bajé el cierre de mi falda quedando en el conjunto de brasier y colaless me acerqué más a el y me volteó y me sentó en sus piernas, topando mi espalda con su pecho, movió mi cabello a mi lado izquierdo y beso ferozmente mi cuello en el lado derecho, me tocaba las piernas delineaba mi cintura, me daba pequeños mordiscos en mi espalda, me sentía sentada en su miembro erecto y ansiosa por sexo con él, desabrochó sin dificultad mi brasier y envolvió mis dos pechos con sus manos mientras me besaba el cuello. Se sentía tan bien, sus manos grandes en mi cuerpo, gemí despacio, pero no pasó desapercibido para él, me tomó de las caderas y me apegó aún más a él.

- Ahhh Sasuke! – volví a gemir

- Te gusta esto? – me preguntó al oído, su respiración hacia que se me pusiera la piel de gallina y mi bajo vientre ardiera

- Me encanta Sasuke – le dije algo desesperada

- Quieres más Sakura?

- Quiero más Sasuke – le conteste de forma inconsciente


Algun comentario, felicitación, reclamo, en los reviews que siempre me hacen tan feliz, se dieron cuenta que sasuke llamó por su nombre a Sakura! :O lo sabremos en el proximo capitulo que viene en llamas!

Gracias por comentar XOXO
Nox