Capitulo 8
La Firma
En Inglaterra, Richard conversaba con Terrance,
-Hijo, Andrew envió toda la caballería a un nuevo proyecto, debemos investigar de que se trata, nos están ganando esos Andrew entre Albert y sus sobrinos, han llevado a toda la unión americana a un éxito total, ahora puedo comprender lo que decía Clint, Inglaterra tiene un tope, América no tiene límite. Qué lástima que no fuera más ambicioso que visionario, así ahora sería mi socio y con él esto sería un triunfo completo.
-Padre ya sé de qué se trata, dijo con cara de tristeza
- ¿Ah sí?
-Lo que sucede es desde que me entere que Candy se fue a América y emprendió una empresa en unos terrenos abandonados por el loco de su padre, la estuve investigando todo este tiempo, ella durante cinco años ha estado levantando todo un corporativo nuevo White, pero aun más grande con la visión de su padre, el problema es que ella piensa igual que su padre, y no maneja las ganancias bien, así que se lo llevo muy lento ese crecimiento. Un empleado americano de Candy era mi contacto y siempre me dijo que la loca de mi Candy estaba haciendo cosas extrañas, una ocasión me dijo que aprendió a manejar un tráiler y en otra que llevaba en una auto bus a muchos niños de la escuela que lleva por nombre el de su madre, así que pensé ir y ofrecerle comprarle sus empresas, pero como se enojo mucho porque su padre nos vendió, estaba buscando otra forma para que ella confiara de nuevo en mi, y esta vez casarme con ella, hace unos días me llamo el imbécil ese de mi contacto y me dice que su prometido se está haciendo cargo de todo en las empresas, le llame y resulta que todos estos años ha estado con Andrew, y está embarazada, por eso se va a casar con ella, es su mujer.
En ese momento Anthony estaba escuchando todo, se quedo serio recargado en la pared, recordando cuando Candy era su novia, como no se quiso entregar a él, porque quería esperar a casarse por la iglesia frente a Dios, ahora resulta que con el Andrew ese si se había adelantado, toco la puerta y entró.
-Hola Papá, ¿qué hay de nuevo?
-Nada que tu hermano seguía enamorado de la hija de White y Andrew se la gano. Anthony bajo la cara y Richard agregó - Anthony tu lo sabías.
-Me tope con Alister, en una convención, me dijo que Candy es la mujer de Albert y que esperan un hijo. Los ojos de Anthony delataban tristeza, Richard dijo
- ¿La amabas hijo? Terrance volteo bruscamente, vio a Anthony a la cara. Anthony dijo
-Fue mi novia en la universidad, pero ella no me amaba como ama a Andrew. Terrance molesto dijo
- ¡Tu novia! ¿Por qué no me lo dijiste?
-Ella supo de la apuesta que hiciste y me mando al diablo.
-Anthony ¿Porqué no me dijiste que eran novios?
- Porque Candy y yo nos habíamos peleado, ella no quería entregarse con nadie hasta que estuviera casada, y mira el colmo, ese bastardo de Andrew si logro estar con ella antes de casarse y la embarazo.
- ¿Ya es su esposa? Pregunto Richard
-Según Alister solo legalmente. Terrance dijo
-Unieron sus empresas y ahora el corporativo Andrew será inmenso. Richard dijo
-Tal vez todavía no… sería bueno investigar
En un aeropuerto privado Candy y Albert subían a un jet Andrew con destino a Toronto.
-Es hermoso Albert
-Ahora es tuyo, cuando quieras podemos volar en el.
- Pues al parecer pronto, si nos casamos en tres meses, según los cálculos de Alister.
-Te gusta la idea.
-La verdad sí, me gusta todo Albert, aunque a veces me da preocupación que alguien se entere de nuestro trato.
-Nadie se puede enterar, eso es solo entre tú y yo
-Y si te arrepientes Albert. Este sonrió
-Crees que deseo perder mi corazón
-Espero que no, porque entonces también perdería el mío.
-De verdad Candy, realmente me amas.
-Realmente te amo Albert y la forma en la que iniciamos esto no fue la más correcta, al menos ahora que vi a tu familia tan preocupada porque nos casáramos, me doy cuenta que me aceptan también.
-Por supuesto que te aceptan, y si no lo hicieran, te robaba conmigo.
- ¡Albert! Ambos se besaron amorosamente.
Llegaban a un edificio donde unos hombres estaban esperando a Albert, este llegó con Candy de la mano, entraron a una sala enorme de juntas, Candy estaba nerviosa, el estaba ahí, por ella, todo era parte de el avance tecnológico para White Corp. Pero ellos pedían seguridad en el proyecto enorme. Albert estaba ofreciendo la seguridad de Andrew Corp. Para respaldarlo, los hombres querían pensarlo, Candy dijo
-White Corp. No existe, es parte de Andrew Corp. Y en poco tiempo será parte de Andrew, los hombres sonrieron, de inmediato aceptaron, pero querían ver que les enviaran los documentos de lo que Candy les había dicho, ella sonrió y mostro su anillo dijo
-Solo puedo mostrarles mi diez por ciento, ellos sonrieron pidieron que los invitaran a la boda, que ellos querían asistir, firmaban el convenio agregando a Candy White, Albert sonreía, Candy había cerrado el trato que se llevaría varios días por lo que pedían y ella lo cerró en el primer día, asegurando que White era de Andrew. Ella firmó los papeles donde aseguraba que las empresas White estaban de acuerdo y ese fue el primer documento que avalaba todo entre ellos dos.
Salieron dirigiéndose al hotel, donde ella tenía una habitación a un lado de la de Albert, ambos entraban se cambiaban y salían a brindar
-Me sorprendiste Candy, no esperaba que hicieras esto.
-No hay marcha atrás, no me dijiste que tu compañía respaldaría la mía para el proyecto Albert.
-Bueno Candy, es muy ambicioso el proyecto, tenía que ser así.
-Albert, sentí que estaba firmando nuestra acta de matrimonio.
-No vi que estuvieras nerviosa, por el contrario te vi muy decidida.
-De verdad, es que contigo obtuve la seguridad de que todo estaba bien.
Albert sonrió, la tomo por su cintura y la beso intensamente, eso lo hacía el hombre más feliz del mundo ella estaba confiando en él, con eso se lo demostraba que a pesar de que tenían tan poco juntos, pero ya la amaba perdidamente. Ambos comieron en el restaurant, brindaban y salían
-Candy quieres salir a conocer algún lugar.
- ¿A donde quieras Albert? El sonrió, dijo sin pensar
-A mis brazos mi amor.
- ¡Albert! Ella lo abrazó, le dijo
-Es donde más segura me siento.
-Candy ¿eso es verdad?
-Por supuesto Albert, no dudes que estamos en esto juntos, no esperes de mí una traición
-Ni tampoco de mi, cuando deseo de todo corazón que estemos juntos toda la vida.
- ¡Albert!
Se fueron a conocer partes de Toronto, ambos se conocían más, a él le gustaban los animales y a ella, le fascinaba como se lo explicaba, como respetaba la vida silvestre y en cada uno de sus proyectos, contaba con vegetación suficiente para que la gente tuviera lugares de diversión y esparcimiento.
Candy lo observaba como hablaba, veía su rostro emocionado, como le contaba de sus proyectos y de la implementación que hacía en cada uno de ellos, para que se mantuvieran unidos y en contacto, así es como el obtenía libertad, misma que aprovechaba para salir a caminar, a correr.
Candy mentalmente se fue al momento en su anterior relación sus pensamientos viajaron a como rompieron antes de la apuesta, que Anthony deseaba demostrarle cuanto la amaba, teniendo relaciones con ella y la consideraron una mojigata, ella ahora contaba con mayor edad, era una adulta y una empresaria, como tomaría Albert que ella no fuera tan liberal en su forma de pensar, recordó como encontró a su ex con otro y si él no ha estado con nadie todo este tiempo, solo esperándola a ella, acaban de firmar el convenio donde ambos se comprometen a estar unidos, y el proyecto quedaba con mayor garantía, pero ella no le había demostrado que realmente formara parte de su vida. Albert sonrió dijo,
-Te preocupa algo Candy, te noto seria, todo va a salir bien, sabes me encanta saber que pensamos en muchas cosas de forma similar, tu compromiso ante el trabajo es muy intenso, muchas veces me decían que estaba mal, pero el compromiso de sacar adelante las metas siempre fue muy intenso para mí. Candy sonrió,
-Para ambos Albert, en las empresas en las que siempre soñé participar me limitaban, aquí, soy mi propia jefe, me autorizo lo que requiero, ella comenzó a contarle de su trabajo y del diseño de los planos. Albert sonreía, su mente pensaba en Kim, diciéndole que no era un hombre que la tenía como su dedo meñique y si Candy esperaba más de él, ella ya había tenido novio antes, tal vez quería pasar al siguiente paso, no debo perderla, pensará a caso que no le cumpliré o que sigo pensando en otra y no la veo como mujer a ella. Su sonrisa, su confianza, su determinación, ella sabe que nos casaremos que cumpliré con ella, no te voy a perder Candy, eres mi prometida, te amo.
Salieron felices, sonriendo algo nerviosos mientras subían por el elevador hacia sus habitaciones Candy pensaba lo invitare a pasar y si veo que él quiere avanzar… subieron al hotel ya era tarde, la acompañó a su habitación, este paso dentro, Albert pensaba, siempre confía en mí, me invita a pasar a su habitación, cerró la puerta y ambos se besaron intensamente, habían bebido un poco, solo la botella de champagne completa, ambos estaban muy felices, las caricias se tornaban muy insinuantes, ambos las estaban aceptando.
-Candy mi amor, falta poco tiempo para casarnos, te prometo que te haré muy feliz.
-Ya soy muy feliz Albert, contigo soy muy feliz, te amo.
-Y yo a ti, pero debo cuidarte amor,
-Por eso te alejas de mi, para cuidarme, debes quedarte a mi lado.
-Candy no quiero que te arrepientas después.
-No hay marcha atrás Albert, no quiero perderte, quiero amarte para siempre.
- Candy estás consciente que esto es para siempre.
-Por supuesto entregaste toda tu compañía para respaldar mi sueño, estoy entregándote mi vida para respaldar el tuyo.
- ¡Candy! En ese momento bajo su cierre en la espalda, ella abrió su camisa, ambos se entregaban a la pasión desenfrenada de una entrega total, las caricias se tornaron mayores, el estaba extasiado ante ella,
-Candy te amo, te amo como un loco, estoy tan feliz de escucharte que me amas.
-Albert yo… siempre quise… y te amo
Los besos acabaron con el intento de explicar, la pasión envolvía por completo a ambos, en un éxtasis insuperable, Albert jamás se había sentido tan amado por una mujer, entregarse con esa pasión, no le importaba que ya haya tenido novio, para él sería su único amor. Y esperaba serlo para ella también. Se ganaría su amor con todo su ser, ella lo amaba y eso era lo único que le importaba.
Con tiernas caricias, notaba que ella aun no estaba lista y besaba con mayor amor a la mujer se su vida, bajo y besaba con ternura, notando que ella temblaba ante él, eso jamás lo había visto en una mujer, pero que mujer podría compararse con Candy, cuando ella era única irrepetible, en el mundo no podía haber un ser tan amoroso para preferir a la gente que al dinero.
Albert con ternura por fin se acomodo en ella, el se posesionó con amor y noto que era su primera vez, al ver el dolor que ella mostraba, al sentir como se detenía y se esforzó más,
-Tranquila mi amor, pasará, te lo prometo, no dolerá más.
-Lo… sé… te amo.
-Y yo a ti corazón, con todo mi ser, besaba con cariño su cara que aguardaba lagrimas en sus ojitos, haciendo que él se sintiera tonto, al no comprender que ella era virgen, que se entregaba a él para demostrarle que lo amaba.
El movimiento de sus cuerpos dio a un placer indescriptible para Albert, el corazón no le cabía en el cuerpo, ella era una sorpresa constante en su vida, con todo el cuidado y amor, llegaba a la cúspide de sus deseos, abrazando cuidadosamente a su mujer,
-Te hice daño, mi amor… ella sonrió
-No Albert. Te amo, cerró los ojos y se quedo dormida en su pecho. Albert beso sus labios con ternura, la abrazó fuerte, la cubrió con las sabanas y no la soltaba, la ajustaba con ternura a él. Albert estaba emocionado viéndola dormida en sus brazos, se le brotaron algunas lagrimas, que dejo caer en el cabello de ella, jamás en su vida pensó tener derecho a un amor nuevo.
En Nueva York llegaban Terry y Anthony, mismos que investigaban la situación financiera de los Andrew, notaban que Andrew Corp. De un tiempo a la fecha no contaba con los mismos respaldos, pertenece a William Albert Andrew, no posee suficientes fondos como para hacer un trato justo con las empresas White, pues Andrew Corp. No podía igualar en bienes a White Corp. por tanto no sustentaba una posibilidad de unión en ambos corporativos, Terry sonrió de medio lado, no era equitativo y justo el trato de unirlas y eso se lo haría saber a Candy.
En ese momento Archie el genio en finanzas más joven de la unión americana, era informado que los Grandchester estaban en New York, que estaban adquiriendo información acerca de Andrew Corp., y todo lo que la respaldaba, para comparar con las posesiones de White. Este al enterarse se molesto, llamó a la bisabuela para ver sobre los bienes reales de Albert, pues Escocia era la matriz de Albert, al respaldarse con su herencia, la bisabuela le informo que William tenía detenido todos los bienes Andrew por no estar casado. Archie pensó dedicándose a nosotros todo ese tiempo, llamó a Alister quien de inmediato se molestó.
-Malditos Grandchester vienen a convencer a Candy de que no se case con Albert, porque no tiene los suficientes, pero ellos no saben lo que valen los Andrew, Archie, tus empresas y las mías sustentaron todo este tiempo a William Albert Andrew, así que mientras nos cuidaba nuestros bienes, se hizo de los suyos y por eso el nunca tuvo la obligación de casarse, el empezó desde cero.
-Si se hizo un Corporativo sin los bienes Andrew, ahora los Grandchester van a buscar a Candy.
-Ella no está, se toparan conmigo Archie.
-Alister si vez que van contra Albert, todos mis bienes pasan a él y lo sustentan.
-Archie, los míos también, no vamos a dejar que esos Grandchester humillen a Albert.
-Y no sabes lo mejor, hable con la bisabuela y me dijo que todo este tiempo la fortuna Andrew está detenida en Escocia porque Albert no está casado.
-Es decir que cuando se case se volverá multimillonario el tío Albert.
-Aunque usted no lo crea, el hizo todo su corporativo desde cero Alister, y según los cálculos esa herencia es enorme mucho más que las nuestras juntas, siempre pudo acabar con los Grandchester si quisiera, solo sería que esa mentirita tuya la hiciéramos realidad.
- ¿Cual de todas?
-Casar a Albert y Candy legalmente, podemos hacerlo ahora, que firmen y George que se haga cargo de la apertura de su herencia a las bases Andrew.
En el bar de un hotel lujoso ambos Grandchester estaban pensativos…
Terry estaba serio, pensativo ahora comprendía que su hermano también amaba a Candy, pero ella no era su tipo, ella era una mujer fuerte, valiente, una loca como él. La única mujer capaz de ser esposa de un hombre como yo, mientras Anthony buscaba a una mujer dulce, romántica, y cariñosa, por eso no se quedo con él, terminaron antes de la apuesta, no fue por su causa, ahora sabía que nunca estuvo con su hermano, por lo tanto, ese Andrew no se la ganaría, aun que tuviera que hacerse cargo de un hijo, era de ella y eso era lo mejor.
Anthony deseaba verla, como se vería embarazada, acaso había cambiado tanto, ya eran casi seis años de que la vio en el corporativo White y recordaba la cara de tristeza y enojo al ver que su padre había vendido todo a los Grandchester, recordaba su carita molesta, viendo con furia a Terry y como verla enfurecida le atraía más a Terry, su hermano mayor, mientras que el beso sus labios, conoció a una mujer con romance, con ternura, con las cualidades que Terry jamás conoció de Candy.
En las empresas White, Alister bromeaba con Jack, ambos jugaban estacionando los tráiler,
-Por favor Jack, no porque tenga años de no hacerlo, eres más rápido
-Vamos Jefe, reconozca que su fuerte son los aviones no los tráiler, esto es lo mío
-Está bien Jack, desde hoy tienes descuento, cuando vayas a las aerolíneas tu gana.
Ambos se reían y se abrazaban, jugando divertidos, viendo quien lo hacía en el menor tiempo, cuando recibió una llamada de Rita, que la escuela se estaba incendiando, se escuchó la alarma como si el incendio fuera en la empresa, pero todos veían en donde estaba el humo, todos los choferes se iban corriendo, Alister los seguía, pasaba a una área grande una nave industrial especial, se cambiaban algunos como "bomberos", este los seguía y hacía lo mismo, con el celular llamaba a Archie le explicaba la situación y pedía un avión con agua de inmediato para arrojarla por encima, llegaban los dos camiones de bomberos a la escuela las flamas estaban enormes, era extraño para Alister ver todo eso, había todo con normas de seguridad extrema. Alister sorprendido pensaba
- ¿Cómo paso esto?
