Disclaimer: La saga Twilight no es mía, es de la grandiosa Stephenie Meyer y el fanfic Rebirth pertenece a Jayeliwood, yo solo me adjudico la traducción.
N.A: Fanfic beteado por Isis Janet.
Capitulo 8
Leona
Estuve silenciosamente en el suelo del bosque por un rato más. Me sentía débil y no me gustaba. Me gustaba tener el control y al ser Bella tan fuerte me hacia sentir que la había perdido. Antes ella era fuerte pero esto era diferente. Lo amé y lo odié al mismo tiempo.
Decidí regresar a casa después de aproximadamente una hora. El cielo aun estaba oscuro y las estrellas relucían como la plata. Capturé el dulce olor de Bella filtrarse a través de los árboles. Conforme me acerque a la casa pude escuchar los entusiasmados pensamientos de Alice. Pensaba en ropa y en bailar. Tenia a su 'muñeca' Bella arriba. Me gustaba la manera en que Bella era.
La mente de Alice se vació para mí. 'Detente. Quiero que sea una sorpresa'.
"Bella no es una Barbie". Murmuré.
'Al menos se divierte mientras se viste'.
"Bella". Susurré. En un segundo estaba a mi lado en el porche de nuestra linda casa. Sonreí, me gusto que viniera tan rápido. Envolvió sus brazos alrededor de mi cuello y besó mi mandíbula.
"Tanya llamó cuando tu no estabas. Pidió hablar conmigo. Quiere poner a prueba mi fuerza". Dijo la última palabra con veneno. Cerré mis ojos y suspiré. Si Bella no me mataba, Tanya lo haría.
"Por favor, no". Susurré.
"Demasiado tarde. Alice me ha comprado ropa". Dijo con presunción. "Todos estamos de acuerdo en ir. Iré aun cuando tu no vayas".
Estaba derrotado. Esta no era una buena idea. Necesitaba apartarse de los humanos, no ser empujada en medio de ellos. Sin embargo, estaría allí, cuando finalmente ella se diera cuenta de su deseo por la sangre.
"Bien. Iré. Pero no estoy contento". Declaré brevemente. Bella sonrió alegremente y besó mi frente. Ignorando mi humor.
"Ven a la cama conmigo…". Me arrastró, recorriendo uno de sus dedos por mi barbilla.
"No estoy cansado…".
Rodó los ojos. Sabía que estaba siendo infantil. Suspiró y apretó sus labios en el lóbulo de mi oreja antes de susurrar. "Edward, te quiero en la cama conmigo. ¿Tengo que hacerte sentir la manera en que me siento yo cuando me tocas?". Su voz era ronca.
"¿Cómo te sientes?". Miré hacia abajo, hacia sus manos, jugando con sus dedos.
Juntó sus labios con los míos y comenzó a devorarme. Envolví mis brazos alrededor de su cuerpo, acercándola más a mí. Sus dedos se enrollaron dolorosamente en mi pelo mientras chupaba mi labio inferior, haciendo que me estremeciera de deseo. Me empujó con fuerza sobre los ladrillos, su cuerpo se apretó intensamente contra el mío. Sentí que empezaba a temblar. Rompió el beso rápidamente y sentí mis rodillas caer sobre la tierra. Era la segunda vez en la noche que usaba sus poderes sobre mí.
"Sube cuando estés listo, Edward".
Movió sus caderas mientras caminaba hacia la casa. Resoplé, apretando el puente de mi nariz. Y pensé que Bella iba a matarme cuando era humana. Ahora era mucho más letal, mucho más hermosa. La frase que le dije cuando ella aun era humana atravesó mi mente. "Si voy a ir al infierno, es probable que lo haga hasta el fondo". Sonreí para mí.
Corrí hasta el dormitorio tan rápido como pude. Ella estaba allí, envuelta en una sabana, esperando por mí.
Quería hacerle el amor por horas, días. Nunca estaría satisfecho. Quería acostarme para siempre con mi ángel aun cuando ella me molestara como un pequeño demonio. El deseo en sus ojos me volvió loco. Me quité los zapatos. Encendí un poco de música, algo lento con un ritmo fuerte, y caminé hacia donde ella estaba sentada en el suelo, a unos tres pasos. Me apoyé de espalda contra mis muñecas y la miré.
Se movió muy despacio, era como si el tiempo se hubiera detenido. Se apoyó sobre sus rodillas y empezó a gatear hacia mí. Nunca la había visto moverse como un depredador, andando como una leona sobre su presa. Se tomo un tiempo haciéndolo doloroso, asegurándose de que viera cada momento.
Cuando finalmente me alcanzó, se sentó sobre sus rodillas, colocando cada una al lado de mis piernas. Puso sus manos en mis hombros y me besó una vez. Fue un toque suave y lo amé. Mordió su labio, mirándome por debajo de sus pestañas.
"Hazme el amor".
Apenas podía moverme, y mucho menos hablar. Era tan sexy que dolía, de una manera muy literal. Tome demasiado tiempo en contestar por lo que Bella deslizo la sabana hacia abajo de su cuerpo para que quedara solo sobre sus caderas desnudas. Sus senos expuestos subían y bajaban con cada suave respiración que tomaba. Eran perfectos y firmes. Puse mis manos en su estomago, deslizándolas sobre sus caderas para subirlas más. Moví mis manos sobre sus senos, permitiéndole a mis dedos demorarse más tiempo allí y después viajaron a su cuello. Jale su cabeza hacia mí y la besé.
Suavemente se separó y se deslizó hacia debajo por mi cuerpo. Sus ágiles dedos me quitaron la camisa y sintieron la piel debajo. Trazó besos mientras bajaba por mi pecho, siseé cuando inhalé una cantidad fuerte de su aroma. Estaba ebrio de ella, desequilibraba mis sentidos.
Se deshizo de mis pantalones y besó esa zona. Descansaba entre mis piernas, sobre su estomago. Levantó los ojos hacia mi cuando me soltó de la prisión de mi ropa. Su pequeña boca me envolvió y lo que sentí va más allá de las palabras. Masajeó cuidadosamente. Cada caricia estaba perfectamente cronometrada con su lengua y su boca. Cerré mis ojos y eché mi cabeza hacia atrás. Si continuaba mirando su movimiento de arriba a abajo indudablemente acabaría. No estaba listo para terminar aun. Se sentía demasiado bien.
Gemí. Era la mejor sensación en el mundo. Bella ronroneó de placer y se estremeció, mi cuerpo tembló con anticipación.
"No te contengas". Susurró sobre mi piel antes de chupar una vez más.
Alcé una de mis manos del suelo y la descansé en su cabeza. Di un masaje a su cuello, permitiéndole descansar mientras su cabeza subía y bajaba. Su lengua giró alrededor de mí antes de que bajara y me tomara completamente dentro de su boca. Temblé, cerca de perder el control.
Se dio cuenta de ello y retiró su boca completamente antes de que me viniera. Cerré mis ojos y puse mi espalda contra el suelo. Ella continuó pero muy despacio, tomando su tiempo para torturarme. Sus manos se movieron de mis muslos a mi pecho y sentí que se alejo de mí. Suspiré, extrañando su boca. Mis ojos permanecieron cerrados, volviendo a revivir el placer que Bella me había dado.
Mis ojos se abrieron cuando sentí que Bella se deslizaba fácilmente sobre mí. La sabana aun estaba en sus caderas. Su pelo estaba despeinado alrededor de su cabeza y sus labios estaban húmedos. Descansó sus manos en mis hombros y se inclinó hacia delante. Se deslizó para quedar casi fuera de ella y yo estaba igual a sus ojos. Se inclinó hacia mí y me besó. Fue un beso profundo y apasionado. Apreté mis caderas hacia delante para poder estar más cerca de ella.
Ella sonrió y se sentó de nuevo, bajando completamente sobre mí una vez más. Tomó mis manos y las presionó contra sus caderas. Se movió de un lado a otro sobre mi, sumamente despacio al principio. Comprendí que estaba llevando el ritmo con la canción y yo pedía que la música fuera más rápido. Era una tortura, pero de la mejor clase.
Agarré sus caderas fuertemente y empecé a moverla de arriba abajo sobre mí. Su cuerpo se arqueó, tiró su cabeza hacia atrás con un suave gemido. Todo lo que podía pensar era rápido… más fuerte…
Sentí su orgasmo sobre mí. Sus ojos se rodaron cuando clamó mi nombre. "Edward…". Murmuró de nuevo y de nuevo hasta que finalmente dijo, "Por favor Edward. Quiero sentirte…"
Eso fue todo lo que necesité para que me hiciera enloquecer. Mis manos agarraron sus caderas tan fuerte que sabia que si fuera humana la aplastaría ahora mismo. La moví con violencia sobre mí repetidamente. Miré cada movimiento, sus senos botaban por la fuerza. Cada vez que entraba en ella completamente murmuraba "Oh… oh…". Subió sus manos a su cabeza, jalando su propio cabello. Era la cosa más erótica que jamás había visto.
El segundo orgasmo fue mucho más fuerte que el primero y me uní con ella. Cayó sobre mi pecho, aun conmigo dentro de ella. Apretó su nariz justo en el centro, donde estaba mi corazón, descanso las manos en mi hombros.
"Te amo".
"Lo sé". Susurré y deposité un beso en su cabeza.
Si pudiera dormir desearía hacerlo en este momento. Quise dormir con ella en mis brazos y yo dentro de ella. Aunque Bella era fría, yo la sentía tan cálida. Cerré mis ojos y acaricié su cabello.
"No puedo esperar para bailar contigo mañana". Susurró. Sonreí y me reí por la sorpresa.
"¿Bella Swan quiere bailar?"
"No, Isabella Cullen si. Quiere sentirte apretado contra ella en ese club. Quiere estar bonita y elegante para ti. Quiere mostrar cuanto te desea. Quiere formar contigo lo que tiempo con el sonido. Quiero que me sientas". Susurró.
"Has cambiado", dije suavemente. No lo dije para que sonara así. No quería demostrarle mi tristeza, pero lo hice.
"¿Todavía me amas?". Lo dijo suavemente. No se movió de mi pecho y la acerqué más a mí, abrazándola y apretándola.
"Claro que si". Besé su cabeza. "No quiero que pienses lo contrario nunca".
