Recuerdo el amor que me nacía al tiempo de la lluvia.
Recuerdo los baúles y las colchas de hilo,
las flores de lavanda volando por espacios abiertos y felices,
aquella despiadada multitud de grillos debajo de las lápidas,
y tus besos, pan y aceite, detrás de los postigos.
Recuerdo aquellos días cuando tú me besabas
tras las torres caídas del castillo y las olas.
Y recuerdo las noches naufragando tu cuerpo
en aquella penumbra universal del hambre.
Yo entonces era otra.
Pero no he renunciado ni al amor ni a la herida.
CAPITULO 08
RECUERDOS
Los personajes que aquí aparecen son propiedad de Candy © Misuki & Iragashi.
Este escrito fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro.
Todo lo que aquí aparece, es de mi propia invención.
sandy.
Todo estaba cubierto por la neblina del humo de los cigarros apenas se alcanzaban a ver unos cuantos rostros por las luces del lugar, que de igual manera no alumbraban mucho los focos rojos iluminaban la pista de baile ese baile tan sexual y exótico que solamente los mejores clientes podían estar tan cerca, para poder sentir el calor que en ese momento se sentía.
Ella caminaba entre las mesas, mientras no conseguía cliente, su maquillaje cargado ocultaba algunos moretones ala que había sido expuesta, su piel morena se veía cansada no parecía una joven de apenas 18 años, mientras servía unas copas sentía las ojos libidinosos, y algunas manos tocar donde no se debía, cada instante se sentía más vil y humillada, Al menos Dorothy había tenido suerte pensaba, aunque no se podía llamar suerte a lo que ella tenía, constantemente se veía en ella las marcas del enfermo que la había tomado para sí.
Su mundo de colores, el mundo que ella había conocido, hace apenas unos mese atrás se había roto, todo parecía ser una pesadilla, en esos momentos deseaba volver a tras, deseaba no haber sido tan pretenciosa y egoísta, sin embargo ya no le quedaba nada.
-¡Ey! tu-grito un hombre robusto, en su cara mostraba algunas cicatrices, con tan solo escucharlo su cuerpo se estremecía sabía perfectamente para que era llamada, ya tenía cliente. Otro hombre quizás más loco que el anterior, solamente deseaba que no fuera un masoquista en su cuerpo habían algunas quemaduras de cigarrillos habían unos que le encantaba ver el dolor de ella. –Sígueme
-S..Si-dijo ella en un murmullo a pesar del tiempo a un no se acostumbraba aun sentía asco cuando uno de esos hombres la besaba.
-Es uno de nuestros clientes Vip, mas te vale que lo trates bien o si no….- ella solamente se limito a mover la cabeza, sabia de lo que ese hombre era capaz, y francamente por mucho asco que ella tuviese le tenía más miedo a él, que a cualquiera de los hombres con los que ya había estado. A la final sabia que ellos pagarían las consecuencias aun ella era importante para ellos no sabía si esto la debía de alegrar o de entristecer, en verdad estaba confundida. Seguía caminando sumida en sus pensamientos, cuando de repente se pararon en una puerta era la primera vez que ella entraba en esa recamara, la puerta se veía de roble ella sentía un escalofrió recorrer no sabía que podía encontrar detrás de la puerta. No sabía que demente podría estar ahí.
-Divierte muñeca y ya sabes hazlo gozar-dijo mientras se retiraba.-Ella respiro varias ocasiones y al final ingreso.
Se encontró con un joven delgado buenmozo, en su cuerpo se veía bien ejercitado, tenía una cara amable pero no se dejaría engañar ella sabía que alguien que pagaba por placer, y menos que estuviera en ese lugar no era precisamente un santo, en los meses que ella llevaba en ese lugar había visto las peores cosas y sabia precisamente que en ese lugar nadie era lo que parecía. Ella empezó a quitarse la blusa.
-¡Ey! espera-dijo el rápidamente volteándose a otro lado para evitar verla. Por primera vez después de mucho tiempo se sintió extraña desubicada.
-Que sucede-pregunto ella aun perpleja por la reacción de él
-Mmm… nada solamente no te quites la blusa
-Que-dijo completamente extraña
El sonido del llanto de un niño la trajo de vuelta a la realidad. La noche ya había caído por la ventana entraba brevemente como ladrón la luz de la luna mezclada con la luz de neón de los faroles que iluminaban la calle, ella compartía un pequeño cuarto no eran de las mejores colonias de la ciudad pero todo era mejor que ese lugar, incluso la calle era mucho mejor.
-Que tienes amor-dijo la mujer viendo al niño que la veía desde la puerta.
-No… puedo dormir-dijo el pequeño tallándose los ojos con sus manitas
-Ven corazón acuéstate aquí conmigo.-Dijo ella extendiéndole los brazos acto seguido el pequeño corrió hacia la cama de su progenitora. La hermosa pelirroja tomo a su niño en brazos y lo arropo, empezó a cantarle una hermosa canción de cuna mientras la luna los veía era en verdad una hermosa escena, era lo único bueno que tenia de su trágico pasado. Lo único que tenía para recordar al amor que se fue.
.*.*.*.*.*
Había pasado ya una semana desde que la Sra. Elroy había llegado a la casa de los Andley, para Candy por su parte no había sido lo mejor últimamente se sentía tan pesada y aburrida como lo sospecharon su tía tenía planes para ella, planes que para nada era del agrado de la joven, además que en esa semana ya le había dicho que todo en ella estaba mal hasta la postura de caminar y de comer. En verdad que la joven White deseaba poder correr, su tía era un caso especial pero desafortunadamente ella aun era menor de edad, y mientras lo sea ella sigue bajo la tutela de su tía.
Y para colmo no había podido salir, y solamente se veía con Terry en la escuela y eso era entre los escasos descansos de ellos, los cuales eran muy pocos había días que no habían podido verse, en definitiva ya que su tía mandaba todos los días por ella, y la enviaba en coche, en definitiva cualquiera pensaría que la quería demasiado pero eran solamente apariencias porque a puerta cerrada era como el agua y el aceite imposibles de mezclar la Sra. Elroy inconscientemente la culpaba de la muerte de su sobrina y amada madre agradecía a Dios por tener siempre a su tío Albert porque gracias a él ella no estaba en las manos de su tía, si no segurito ahorita estaría tomando los hábitos, y estaría ya amargada.
-Hola Candy
-Hola Niel
-Que tienes
-Mmm… no mucho
-Te notas triste y distante cuéntame
-Lo que pasa es que mi tía vino de visita y pues…
-¡Oh!, la gran señora Elroy está en con ustedes, eso sí que es raro.
-Ni me lo digas, ahora comprendes-dijo con total enfado- y dime como vas con Esmeralda
-Mas o menos es muy buena persona
-Hay que bonito, -dijo en verdad interesada.
-Y el milagro que no está Terrance por aquí
-No es ningún milagro hoy tuvo que ir a trabajar a la cafetería
-Con razón, por cierto Candy que tienes que hacer en la tarde
-Bueno en realidad nada, pero con mi Tía de segurito me da unas clasecitas de modales, además de que casi no salgo por…
-Jajaja, en verdad.
-Si pero dime por que
-Lo que pasa es que ya tiene tiempo que no salimos juntos y quería saber si podríamos ir al cine hoy se estrena una película muy buena que dices vamos
-Sí, me late pero no creo que me deje ir
-Si es por tu tía yo le pido permiso anda di que si,..
-No creo que acepte pero…
-Ándale di que si y yo me encargo de tu tía
-Si la convences claro que vamos.
-Entonces paso por ti en la tarde te parece. Ahora me tengo que ir ya que tengo clases de Estadística.
-Está bien, conste tú la vas a convencer-grito la rubia.
-Si
-A quien van a convencer amor-dijo Terry a espaldas de Candy
-Terry-añadió la aludida dando un ligero salto.
-Ami tía, lo que pasa es que Niel quiere que vaya con él al cine.
-Mm.. tu al cine con ese, no vas a ningún lado
-Qué te pasa Terry.
-Me pasa que últimamente no hemos salido y de repente haces planes con….
Mientras tanto en el baño de mujeres tres chicas llevaban una plática un poco a mena.
Susana cuidaba la puerta vacilante de que nadie fuera ingresar.
-Yo no tengo la culpa de que ese tipo solamente tenga ojos para ella, además en que les afecta eso.
-Eso es asunto que no te importa-espeto Esmeralda
-Por favor regrésenme al niño
-No, hasta que no cumplas con tu objetivo
-¿Quiénes diablos son?.-decía la joven asustada
-Rose… Rose, creo que te convendría no saber y ponerte a trabajar no crees. No que tú con todos los del colegio ahora quiero que los pruebes.- Añadió maliciosamente Esmeralda, con un brillo en los ojos llenos de toda malicia
-Si, con todos incluso con tu Novio- la joven tenía miedo, en verdad nunca creyó que esa joven era la chica que hasta hace unos meses no mataba ni una mosca, y ahora le tenía mucho miedo, lo único que quería era recuperar al niño y largarse muy lejos, de ahí sabía que no contaba con el apoyo de nadie y la policía mejor ni hablar, tna solo de recordar lo sucedido, se le enchinaba la piel.
Flash Back.
-Quien eres en realidad, y que diablos quieres
-Para empezar deja de hacer preguntas estúpidas-dijo dándole un golpe en la cara
-Creo que te pasaste-dijeron al otro lado del teléfono
-Cállate que hemos hecho cosas peores- la otra mujer solamente cayó.
-Entonces qué dices-dijo sosteniéndola de los cabellos.
-Está bien hare lo que quieras, sin preguntar pero déjenlo en paz.- decía levente desesperada sin dejar de ver el monitor.
-Claro si cumples con tu parte. Al final vas a salir ganando.-dijo con una sonrisa
-Eres una…- mejor se quedo callada.
-Vaya aprendes rápido Rosemary.- decía burlonamente
-Que tengo que hacer Esmeralda-dijo finalmente derrotada, no podía perder a su única familia, contra eso no podía por nada de este mundo haría lo que fuera por ese niño incluso ir al mismo infierno por él.
-Sh… mi nombre es demasiado hermoso para que un insecto como tú me nombre-dijo dándole una patada cayendo esta de rodillas al suelo.
-Que tengo que hacer, para que lo dejen en paz
-Simple cariño como te dije vas a salir ganado, conoces a Terrance Gran chéster-
-A Terry claro quién no lo ha de conocer, pero que tiene él que ver en esto. añadió frunciendo el ceño sin comprender.
-Simple quiero que te acuestes con él-dijo sin ninguna inhibición
-¿Qué?-dijo casi perpleja, ante la petición.
-Como lo oyes, vamos todas aquí sabemos que eres, una basura que solamente sirve en la cama, y te estamos dando carta libre o no Susi-añadió viendo a la aludida
-Y porque no lo hace ella- añadió viendo directamente a la pantalla.
-Ese es asunto que no te importa-dijo dándole otro golpe, la aludida solamente alcanzo a taparle los ojos al niño quien veía la escena.
-Susi, por dios desde cuando te preocupas por un escuincle, -dijo mordazmente Esmeralda- oh, es verdad en aquella ocasión
-¡Cállate Esmeralda!, -grito Susana- Eso es parte del pasado, mejor vamos arreglar nuestro asunto
-Está bien cariño, luego hablaremos de eso-añadió verdaderamente molesta y divertida a la vez por la situación. Mientras tanto Rosemary las observaba tenía miedo pero la vida le había enseñado a no mostrarlo, nunca tuvo una vida sencilla pero tampoco era muy fuerte. La voz de Esmeralda la saco de sus pensamientos.
-Como te decía te tienes que acostar con Terry-dijo algo enfadada
-Y como se supone que hare eso, si él ni me mira-dijo como derrotada
-Ese es asunto tuyo utiliza tus encantos, drógalo, emborráchalo ese va hacer tu problema.- enfatizando las últimas palabras y diciendo todo con una naturalidad
-Y como se supone que sabrán si me acosté con él-añadió finalmente
-Sencillo tiene que ser aquí en tu departamento, todo el evento va hacer grabado.- lo dijo con tanta naturalidad como si fuera una experta en este asunto.
-¿Que acaso estás loca?-dijo totalmente espantada, -
-Cariño creo que te estoy dando muchas libertades, por lo visto aun no entiendes la situación, verdad-añadió mientras levantaba la mano para darle otro golpe, pero en esta ocasión Rosemary fue más rápida de reflejos y alcanzo a deterle la mano pero lo que ella no sabía era que en el baño se encontraba un hombre observando la escena quien al ver cuando Rosemary le detuvo la mano, y estaba a punto de darle un golpe, sintió que algo la golpeo fue tan fuerte que tuvo que caer al suelo inmediatamente una vez ahí Esmeralda sin piedad alguna, la golpeo fuertemente en el Estomago provocando que esta escupiera un poco de sangre
-Se encuentra bien señorita-añadió el tipo dirigiéndose a Esmeralda
-Claro Edgar muchas gracias-añadió Dulcemente
-Sabe que es un placer-dijo el brindándole un saludo a su jefa- y tu mugrosa más vale que nunca se te ocurra –decía mientras la tomaba del cabello como si fuera una muñeca- ponerle una mano encima por que tenlo por seguro que te mueres.
-Ves querida tengo quien me proteja-decía mordazmente mientras la otra seguía tosiendo. provocando la risa de Esmeralda-ahora sí creo que vamos a poder continuar.
-Rosemary no podía emitir ni una sola palabra solamente asintió con un ligero movimiento de cabeza, mientras que tenía una mano en su estomago, y la otra trataba de zafarse del agarre de su otro atacante. Quien después se enfado y la aventó contra el suelo provocando que se abriera un poco el labio.
-Bueno como te decía, te vas acostar con él es un gran pago no, porque vas hacer un video y ese me lo vas a entregar a mí. No te preocupes ese lo voy yo a recoger.
-Rosemary definitivamente no tenía muchas fuerzas para poder decir nada, el golpe la tenía muy cansada además de estar tosiendo.
-Entendiste.- Esmeralda espero un buen rato la afirmación por parte de Rosemary quien no había contestado nada, al final con una simple seña otra vez Edgar la volvió a levantar del cabello.
-La señorita te pregunto algo –añadió mordazmente el hombre sin ninguna compasión levanto a Rosemary del cabello, pero al mismo tiempo pateaba en sus partes nobles de la chica.
-Entendiste
-S…S…Si-dijo finalmente casi en un susurro
-Eso me parece perfecto.- añadió con una sonrisa de triunfo.
-Nos vamos, te espero mañana en el colegio
Rosemary aun se encontraba en el suelo, pero alcanzo a ver cuando ella se retiraba dándole la espalda atrás de ella estaba el tipo que la había golpeado sin piedad, jamás en su vida había sentido tanto miedo como ahora.
-Ah, se me olvidaba-dijo Esmeralda girándose de nueva cuenta antes de salir- De nuestra platica ni una sola palabra entendiste a Nadie, ni a la policía querida, tengo mis contactos,además si quieres volver a ver al niño creo que sabrás lo que te conviene ¿ no?-dijo finalmente saliendo del departamento de ella.
-Se quedo toda la noche tirada en el piso, aguantando el dolor de su vientre a la mañana siguiente había decidido ir a la estación de policía. Al llegar la había recibido un hombre gordo, alto barbón, se veía que era Chicano ya que su apellido lo delataba.
-Buenos días, tome asiento por favor.
-Buenos días oficial
-García, -dijo el hombre dándole la mano a la joven.- dígame en que puedo ayudarla.
Rosemary le platico brevemente lo ocurrido el señor la escucho atentamente, en ningún momento la interrumpió cuando ella termino su relato.
-Ok señorita pero está segura de esto.
-Claro, porque lo dice
-Permítame un segundo por favor.-el hombre salió de la oficina y cinco minutos después lo acompañaba otro hombre unos 10 centímetros mas alto que el García, en su semblante se mostraba distante, algo en el hizo estremecer a la joven.
-Retírate García yo atiendo a la señorita
-Con permiso
-Buenas tardes, García ya me conto, no cree usted que el departamento tiene mucho trabajo como para estar atendiendo los caprichos de una chiquilla, porque le bajaron el novio, cree que puede venir aquí a inventar estas cosas
-Perdón ¿Qué?-dijo ella totalmente desubicada.
-Lo que escucha señorita mi sobrina me contó absolutamente todo.
-Su... sobrina
-Si, Esmeralda es mi adorada sobrina y si no hubiese sido por Edgar usted la hubiera haber lastimado
-¡Yo!...-guardo un poco de silencio- ¡ellos fueron los que me lastimaron que no ve!.-dijo señalando los golpes
-Claro en defensa propia ya que usted la amenazo con un arma,-dijo totalmente molesto
-¡Yo jamás hice eso!-grito también algo molesta- ella fue la que me ataco
-Sabe que no tengo su tiempo, retírese antes de que la mande arrestar por intento de asesinato, y por calumnias contra mi sobrina.
-¿Cómo es posible esto?-dijo ya casi con ojos llorosos.
-Ah, y por cierto agradezca que mi sobrina es una excelente niña y la comprende por lo tanto no levanto cargos contra usted, pero sabe yo no soy tan bueno así que ya retírese.
-Rosemary sentía palidecer, no entendía ¿Quién diablos era Esmeralda?, su sobrino corría peligro en mano de esa loca, y no contaba con el apoyo de nadie, para colmo de males casi la arrestan a ella, a ella que fue a quien lastimaron. La que por primera vez era la víctima en el asunto
Fin del Flash Back.
-Te crees muy lista no, pero no creo que lo seas tanto, ya que recuerda a quien tengo en mis manos y sería una pena que ese Ángel empezara a parecer en las esquinas, mutilado o peor sabes que existen mucho pederastas gay sería una pena que algún degenerado le pusiera la mano encima al chiquillo- Susana palideció al escuchar las palabras de Esmeralda, ella mejor que nadie sabía de lo que ella era capaz.
Rosemary sintió asco, pero sobre todo miedo, desesperación e impotencia tenía ganas de llorar, quería morirse regresar ese día a tras, y jamás cruzarse en el camino de esta loca que ahora estaba canjeando a un niño pobre e inocente
-Dame tiempo lo hare
-Tiempo, ocupas tiempo-dijo mofándose
-Por favor solamente dame un poco de tiempo, hare lo que quieras, pero déjame ver al niño. ¡ No le hagas daño!.
-Tienes 5 días ni uno más-dijo Esmeralda finalmente-entendiste si no tenlo por seguro que del chiquillo no sabrás nunca más.
-Si-dijo Rosemary-Gracias
Esmeralda no contesto nada, solamente se dio la media vuelta y antes de retirarse se volteo a ver a Rosemary que aun estaba en su misma posición
-Ah, una cosa mas, no se te ocurra ir a la policía de nuevo.-dijo finalmente y se retiro. Atrás de ella se fue Susana como su fiel sirviente.
Rosemary solamente las observo irse, sentía miedo y desesperanza, no podía hacer nada, no tenía a quien recurrir, solamente le quedaba hacer una cosa y eso lo tenía que lograr costara lo que costara.
-Vaya, brujas-dijo una voz al otro lado del baño de donde se encontraba Rosemary, esta palideció al ver a la chica que salía del baño, y le tendía un poco de papel para que se limpiara-Toma-
-Gracias, desde a…-
-Desde cuando estoy, mucho antes de que te aventaran al baño, ¿Por qué lo permites?-
-Que acaso no escuchaste.-dijo desesperada, la otra chica solamente se doblo de hombros. Rosemary se desespero de ver la tranquilidad de la chica, y mejor opto por retirarse, cuando se dio la vuelta sintió que la tomaban de la mano.
-Espera
-Que quieres?-dijo cortante.
-Ayudar
-No, yo puedo solo además…
-Mira quiero hablar, contigo se cómo ayudarte.
-¿Que dices?
-Solamente tienes que decirme que tienes que hacer, yo te ayudo
-Que ganas tu
-Eso es asunto mío-dijo la aludida
-No
-Mira no tienes idea de quien son ellas
-Y Tú si-dijo con mofa ante la chica que nunca antes había visto.
-Mas que tu si,- Rosemary entrecerró los ojos tratando de comprender- mira algo que tienes que saber es que si quieres al niño devuelta necesitas mi ayuda pero antes de eso, necesitamos hablar
-Hablar de que
-De ellas, pero no aquí nadie nos debe ver.
-Quien eres
-Mi nombre es Aome. Y la única que sabe de lo que son capaces-añadió la chiquilla mostrando su oído derecho en el cual faltaba una parte del mismo Rosemary sintió que desfallecía en ese momento.
-Búscame alas 05 de la tarde en esta dirección.-dijo la chica mostrándole una tarjeta. Rosemary la tomo con duda la chica solamente camino hasta la salida no sabía si podía confiar en ella o no, pero tenía que saber de que eran capaz Susana y Esmeralda.
-Por fin te encontré Samanta-dijo la chica mientras se dirigía a la dirección.
.*.*.**.**
Mientras tanto Terry se sentía extraño no estaba de nada augusto había discutido con su pecosa, su amada pecosa por culpa del tonto de Neil, tenía un genio fatal, últimamente no habían salido para nada y todo debido a la tía de ella, sentía ¿dudas? ¿ Celos?
El simplemente no comprendía ese sentimiento tan extraño para él, pero al mismo tiempo tan dañino sentía que lo asfixiaba.
El simplemente estaba en otro mundo, Rosemary ingreso al salón, ella al igual que Susana y Terry estaban en el taller de actuación, cada año antes de salir de vacaciones deben de presentar un proyecto este año aun no se decía que era y mucho era a causa de que el anterior profesor había tenido un accidente y prácticamente no había nadie a cargo del mismo.
Un hombre alto de espesa barba, de aproximadamente cincuenta años, entro acompañado de una jovencita de apenas 18 años, de cabello color azabache y ojos del mismo color que el chocolate fundido, vivaz y tenaz digna de ser una reina quien portaba unos jeans, demasiado amplios, su ropa no le hacían justicia pero lo que ella mas odiaba era que alguien viera la estreches de su cintura, y sus caderas, su cuerpo que a esa edad ya estaba formado. En sus pantalones como en sus playeras fácilmente entraban dos veces ella. Atrás de ellos se encontraba un hombre de edad madura de unos sesenta años ligeramente encorvado.
-Buenas días jóvenes-añadió el hombre mayor
-Buenos días director-saludaron todo como si estuviera ensayadito
-Como saben su antiguo profesor de teatro, desafortunadamente se nos adelanto en el camino, hoy les presento a su nuevo profesor espero que lo traten como es correcto.
-Muchas gracias Director, muy amable-añadió el otro hombre.
-Buenas tardes mi nombre es Erik Rockefeller, como sabrán tengo una gran trayectoria en dirección, así que como me platico el director son jóvenes muy talentosos, y creo que tenemos mucho que recuperar, me da un gusto enorme poder trabajar con cada uno de ustedes, es mi primer trabajo como docencia. Y espero que este tiempo sea de su total agrado en verdad lo deseo.
-Bueno profesor
-Erick
-Bueno Erick, se los dejo, son todos suyos.-dijo señalando a los jóvenes-con su permiso
-Muchas gracias.- añadió amablemente- propio.
-Bueno chicos, como les comente mi nombre es Erick Rockefeller, quítense eso del profesor ya que no lo soy, soy solamente un director de cine reconocido a nivel mundial, se preguntaran quien es la hermosa damita que me acompaña-dijo tomando la mano de la niña- ella es mi hija y siempre está conmigo, así que la verán muy seguido por aquí.
-Mucho gusto mi nombre es Aome Rockefeller- la chica observo por todo el salón, se cara se poso en una chica rubia de ojos color azul, vio como esta se puso ligeramente pálida, como si la quisiera reconocer de alguna parte. Ella solamente sonrió siguió su mirada hasta que se topo con la mirada de Rosemary a quien también sonrió pero esta vez fue con una mira de pena, como si con ella le dijera estoy contigo.- bueno ami me gusta compartir tiempo con mi papa y me encanta el teatro, así que estaré también por aquí.
-Bueno nosotros ya nos presentamos me gustaría que ustedes hicieran lo mismo y me digan por que les gusta la actuación.
.*.*.*.*.**
Candy estaba sumamente triste había discutido con Terry, no entendí por que se había comportado así el sabia plenamente que Niel era su mejor amigo incluso antes de que el llegara, ella sabía que tenía razón, ella podía salir con quien quisiera y si ella decidida salir con Niel así lo haría, pero eso la hacía sentir peor, sus clases habían terminado hace rato, y por increíble que parezca ahora más que nunca deseaba llegar a casa y encerrarse en su habitación le hacía mucha falta encerrarse un rato. No quería saber de nada ni de nadie jamás en su vida había discutido, y ahora Terry le venía a decir que…
Llego a su casa, y estaba sumamente tranquilo una tranquilidad que ya no se veía rogaba a Dios que su tía no se encontrara, con paso lento subió los peldaños de la escalera con mucho cuidado para no hacer ruido.
-Candice-se escucho una voz de una persona madura
-Si dígame Tía.
-Que haces en casa tan temprano-Candy puso los ojos como platos, siempre la reprende por que llega tarde, y ahora pro que llega temprano en definitiva quien la entiende. Ella definitivamente no, y su tío lo dudaba.
-Lo que pasa tía es que se cancelaron unas clases, por lo tanto decidí venir a casa-
-Me parece perfecto para que me acompañes a tomar el té con una amiga.-
-Tía es que tengo que…
-Arréglate en cinco minutos nos vamos- dijo dándose la vuelta, la rubia no tuvo tiempo de replicar nada. Solamente tomo aspiro, y se dirigió a su habitación. no puede ser peor mi día. pensó para sí misma.
.*.*.*.**
Mientras tanto en otro lugar de chicago dos mujeres hablaban tranquilamente mientras tomaban sus sagrados alimentos.
-Tom hijo siéntate-dijo la pelirroja
-Mamá
-Si, dime –dijo mientras limpiaba la carita del niño
-Y papá
-Tu papa esta en el cielo corazón
-El es un ángel
-Si, el es un hermoso Ángel que cuida de tu y de tu mama-dijo una mujer castaña.
-Que es esto mami-dijo el niño acariciando el rostro de su progenitora donde se encontraba una leve cicatriz.
-No es nada cariño ven, no quieres jugar.
-SIP, jugar.- dijo el pequeñín- te quiero mamá-añadió el niño dándole un abrazo a la mujer que no pudo evitar derramar una lagrima- y ati tía Dorothy
-Muchas gracias amor-añadió la segunda
-Después de dejar al niño en su corral con algunos peluches y juguetes que ambas habían comprado decidieron sentarse a platicar como muchas otras tardes hacían.
-Ya esta muy grande el niño
-Si, es verdad Dorothy.
-Por cierto no has pensado en buscar a tu familia- la pelirroja como siempre evadía el tema se paró de la mesa y se dirigió ala ventana que daba a un pequeño patio.
-Familia, ¿Cual familia?
-Sabes a quienes me refiero-dijo la mujer dulcemente
-Para que, acaso ellos se apiadaron de mi, acaso no fueron ellos quienes nos vendieron como si fuera mercancía, no solamente a mí, sino a ti que eras solamente su empleada-dijo la mujer con rabia y lagrimas en los ojos.
-No deberías cargar con tanto dolor en tu corazón-decía la mujer tomándola de las manos, hacía tiempo que ambas se habían puesto en iguales posiciones por el dolor compartido, se tenía el valor de decirle las cosas en la cara a esa niña que un día fue la niña de la casa, si bien ambas sufrieron ella fue la que más sufrió perdió al hombre que amaba pero tenía a ese hermosos bebe.- No crees que es hora de perdonarlos.
-No, puedo perdonarles. Lo que nos hicieron no tiene nombre
-Y como estas segura que fueron ellos,
-Estoy segura por que en todo Chicago ya no se mencionan ellos.-
-Quien sabe que les pudo haber pasado.-
-Paso que se largaron de Chicago, para que no preguntaran que paso con su hija y su dama de compañía-
-Por mi nadie hubiera preguntado solamente era una empleada-
-Sí, pero ahora eres mi gran amiga y la madrina de mi pequeño Tom-dijo viendo hacia el corral donde se encontraba su pequeño- Por favor ya no hablemos mas del asunto
-Esta muy bien. Como tú digas.-
-Muchas gracias-
-De que-
-Por estar conmigo, por ayudarme-decía mientras tomaba las manos de esta, y acariciaba levemente las cicatrices que esta tenia, a causa de ella, de ese pasado que unía a ambas mujeres-por estar a mi lado, por quedarte en esa ocasión, gracias por aguantarme.
-No tienes porque gracias a ti por salvarme.-
-No, tú fuiste la que me salvo muchas veces. Si no hoy yo no estaría -con mi hijo. Pero sobre todo gracias por ser una gran amiga.-
-No tienes de que. Para mi es un gran placer estar contigo.-
-Hasta el fin
-Hasta el fin.
Ambas mujeres disfrutaban de la tarde, juntas esos momentos tan tranquilos que hacía mucho tiempo era solamente una añoranza para ambas, recordando las platicas en ese exilió que Vivian donde tenían que sobrevivir, no existía risas, no existía calor, solamente el dolor de un cuerpo, y la humillación que con ello llevaba.
Flash Back.
En un rincón de un pequeño sótano, se encontraba una mujer con serias lesiones debido a las quemaduras de cigarrillo a la que fue expuesta gracias a uno de sus clientes, un tipo tan sádico que disfrutaba del dolor que a esta le impartía.
-Ay, duele mucho Dorothy
-Calma todo va a estar bien, necesitamos un poco de alcohol
-Y crees que lo vas a conseguir-dijo una mujer de la misma edad de la pelirroja pero con una mirada de hielo.
-Sí, yo quiero lo consigo-dijo Dorothy
-Aquí todo cuesta y que ya se callé que ya nos harto sus chillidos
-La que se debería de cayar eres tú.-dijo Dorothy mordaz.
-Jajaja. Te crees mucho porque te acuestas con el jefe.
-Eso es asunto mío
-Mira niña estúpida el al rato se va a cansar de ti y al igual que esta todos te van a tomar.
-Eso no te importa y si no vas ayudar mejor cállate.
-Nadie me cayá estúpida criada de cuarta-dijo la mujer mordazmente mientras aventaba a Dorothy
-Eso no te importa
Mientras tanto la pelirroja seguía quejándose del dolor que le producía las quemaduras.
-Dorothy, Cálmate-dijo la pelirroja.
-Si, hazle caso a tu patrona-dijo mofándose, mientras aventaba a la pelirroja contra el piso.
-No se te vuelva a ocurrir ponerle una mano encima lo oyes-añadió la castaña mientras la aventaba contra el piso.
-Qué te pasa maldita gata, que las hace superior a nosotras, son la peor escoria-decía mientras amenazaba a Dorothy con un puñal.
-Que quiere la princesa Alcohol, pues toma-decía mientras le aventaba un poco de petróleo a la pelirroja.
Eres una mal…- no alcanzo a termina por que el puñal acabo encajado en su brazo derecho.
-Dorothy, Dorothy perdóname-decía la pelirroja llorando
-No, se preocupe voy a estar bien
-Eres una maldita.
-Qué diablos sucede aquí-dijo un hombre barbón.
-Esta que quiso atacarnos-dijo la mujer
-No es cierto, ella, ella le encajo un puñal a
-Dorothy, el señor la busca.-dijo ignorando todo el parloteo.
Pero al ver que esta no contestaba, decidió acercarse y cuál fue su sorpresa al ver a la pelirroja manchada de sangre quien sostenía a la castaña.
-Qué diablos paso
-Ven álzala vamos a llevarla arriba.
-Las jóvenes apenas habían cruzado el vestíbulo cuando escucharon varios golpes, y unas mujeres pidiendo piedad.
Fin del Flash back.
-Éramos lo mismo que mercancía- añadió la pelirroja
-Quizás, pero gracias a ello aprendimos a vivir al día no crees-
-Quizás, tienes razón.-
-Por cierto te llego esto.- dijo entregando una pequeña carta.
-Ami, que raro.-dijo la pelirroja tomando.
-Que sucede-dijo con preocupación, al ver la palidez que tomo la pelirroja.
Mientras tanto en un hotel de chicago Rosemary acudía a la cita convenida, tenía dudas pero quería saber quién era Aome Rockefeller y porque quería ayudarle cual era el objetivo de ella.
-Vaya yo pensé que ya no ibas a venir.-
-La verdad no pensaba venir-
-Y que te hizo cambiar de opinión-
-Mi sobrino-
-Tu sobrino es el niño que tienen verdad.-
-Si así es pero quiero que me digas que sabes de ella, y quienes son.-
-Mira solamente reconozco a una de las chicas.
-A quién y por que-
-Calma, no gustas algo de tomar,
-No gracias-
-Es muy largo te recomiendo algo.-
-Está bien una soda italiana-
-Bueno mi nombre es Aome Rockefeller, antes de contarte algo quiero que me digas que es lo que les hiciste, y que quieren ellas que hagan.
-Antes de decirte quiero que me digas a quien de las dos conoces.
-A Samanta
-Ninguna de las dos es Samanta.-
-Bueno cuando yo la conocí así se llamaba o se hacía llamar según hoy escuche en la clase de papá es Susana Marlow.
-No entiendo dos nombre pero que-
-Es una historia muy larga de contar pero lo que si se, es que Samanta es cruel en ocasiones pero a pesar de todo es noble.
-No tiene nada de noble una mujer que se presta a que secuestren a un pequeño-dijo indignada Rosemary.-
-De donde la conoces.
-Vamos uno a uno ¿no?
-Ahora dime que quieren o porque tienen a tu sobrino secuestrado.-
-Quieren que tenga relaciones con Terrance-
-Terrance? ¿Quién es?
-Es un chico muy atractivo de la escuela, además según yo sé Susana o Samanta como se llame andaba tras él eso es lo que no entiendo.
-Cuál es el problema-
-El problema es que el chico tiene novia, a quien adora y no lo culpo ella es una chica amable y sencilla
-Esto no encaja-
-Que no encaja-
-No entiendo el objetivo-
-Ni yo.-
-Ahora cuéntame de donde la conoces.-
-Bueno es una historia demasiado larga, pero resulta que hace ya algo de tiempo, yo vivía con mis padres en Brooklyn, no éramos ricos pero tampoco pobres vivíamos cómodamente, un día mi padre llego borracho, y con él un tipo mayor, de verdad algo asqueroso, con él iba otra niña de cabellos color de oro esa era Samantha en ella no existía la inocencia, algo en ella me hizo sentir incomoda.
-El tipo reclamaba a mis padres el pago de una deuda.
-Espera dijiste padre entonces el profesor
-El es mi padre adoptivo.
-Oh.
-Bueno como te decía reclamaba el pago de una deuda yo era muy chica en ese entonces, mi padre no contaba con el dinero le pedía un plazo el tipo se negó a dárselo, el hombre a sangre fría lo mato, antes de eso hizo que mi padre viera como mi madre enferma era poseída por ese hombre sin piedad alguna la joven que lo acompañaba no mostraba ningún signo de dolor ante el hecho.
Yo lloraba dentro del closet. Vi como mataron a mis padres sin ninguna piedad, después de eso solamente recuerdo un golpe fuerte y cuando desperté, estaba como en un sótano, habían varias mujeres con maquillaje cargado.-
Aome le conto toda su historia o parte de ella a Rosemary quien escuchaba atentamente cada una de las palabras de la joven quien hablaba con odio y rencor. pero al mismo tiempo se daba cuenta de lo que era capaz Susana si eso era Susana de hacer, que sería capaz de hacer Esmeralda que le daba mucho más miedo.
.*.*.**
Candy estaba sumamente aburrida ir a la casa de la señora Sarah de Madison no era algo agradable, la verdad la aburría demasiado, al mujer tenía muy buenos modales eso no se ponía en juicio pero desde que llego sintió algo totalmente extraño. Esa mujer no le inspiraba la menor confianza posible.
La casa estaba decorada con un estilo minimalista, en la sala se mostraba algunas fotografías de un hombre alto de ojos azules, portando una cazadora. En otra estaba el tipo con un rifle y unos perros de casa.
En el lugar también había varios animales disecados de muy mal gusto para la rubia.
-Tu tía me comento que te encanta la naturaleza-dijo la mujer atrapando la atención de la rubia
-Si- contesto tímidamente.
-Esta colección son de los animales que mi amado esposo ha cazado, el también adora la naturaleza, es un fanático de la caza a ti te gusta la casa
-No, señora con todo respeto, la caza es un salvajismo. Además son más hermosos estos animales cuando están en su medio ambiente.-dijo tajantemente.
-Candice-la reprendió la señora Elroy.- que modales son esos
-Lo siento Tía, la señora pregunto-dijo encorvando los hombros- y simplemente conteste.
-Discúlpala Sarah, tú entiendes.-
-Entiendo Cariño, no se puede esperar mucho de ella, si su padre es….-inmediatamente cayó sabia que se estaba metiendo en un terreno peligroso.
-Mi padre que señora?, por cierto que usted no tenía una hija, y su hijo desde cuando no lo ve…- Candy no alcanzo a terminar por que había recibido una fuerte bofetada.
-Mira chiquilla, tu eres solamente una niña, y deberás aprender a dirigirte con respeto a los mayores-dijo la Sra. Elroy.- creo que mejor nos retiramos Sarah disculpa
-Si, no te preocupes Elroy, eres bienvenida, entiendo que para ti no es fácil.
Candy se contuvo las lagrimas, sentía coraje e impotencia, se sentía vacía su tía la había golpeado la gran dama, se había atrevido a ponerle una mano encima, si bien ella sabía que su padre no era la adoración de la gran señora para ella fue el mejor, siempre atento y cariñoso, siempre tenía atento a la joven.
Después de mucho tiempo se sentía, tan sola ¿cuánto los extrañaba?
*.*.*.*.**
- Tienes que ayudarme ¡por favor!- rogo Rosemary tras haber escuchado la historia de la joven.
- Si te ayudo- la joven se volteo un poco- tu me ayudas
- Claro, lo que sea con tal de tener a mi niño conmigo.
- Bueno primero dime bien, todo lo sucedido.
Rosemary le conto todo lo que paso desde el día en su departamento, hasta lo del baño, lo que tenía que hacer. Aome solamente fruncía el ceño, a pesar de todo le daba repugnancia de lo que eran capaz, pero ahora tenía que averiguar quién era Esmeralda, y de donde encaja y solamente hay una sola persona que la puede ayudar, la única que estuvo en total contacto con ellas, la otra chica que aparte de ella logro salir en esa ocasión. Ya sabía dónde estaba solamente era cuestión de que aceptara la invitación.
-Entiendo, entonces para poder conseguir que él se acueste contigo debes acercarte a él.
-Si, y ese es el problema el no ve a nadie excepto a Candy.
-Ok por lo que se él también está en el taller de teatro de papá
-Si, y…
-Ya sé cómo, mira mañana se van a dar los nombre de los equipos para el trabajo que van a exponer
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En otro lugar de chicago, la joven pelirroja caminaba de un lado a otro desesperada, no podía ser que su mundo que paenas empezaba a tener color y control alguien lo quiere poner en negro, cubrirlo por la obscuridad de su pasado.
-Ya cálmate que me pones nerviosa- Dijo Dorothy, ya frustrada pero al mismo tiempo preocupada.
-Que me calme, como me voy a clamar con esto-decia señalando la carta que aun sostenía en manos dándosela a la castaña.
-Qué diablos es esto
-Eso mismo quisiera yo saber
-Pero nadie, aparte de nosotros y del servicio sabe donde estamos
-Por lo visto no.
-Que piensas hacer
-No sé.
-No pensaras ir ¿verdad?- dijo con severa preocupación- Por dios piensa en el niño, no lo consideres como posibilidad.
-Por mi hijo y por ti lo estoy pensando en esa carta solamente me menciona ami, no a ti, y si dieron conmigo pronto sabrán que tu también escapaste.
-Y eso que, seria exponerte además no sabes que quiere de ti.-
-Precisamente por eso, no sabemos quien es.-
-Piénsalo muy bien- se hizo un pequeño silencio en esa casa ambas mujeres se examinaban una a otra, no entendían como todo les cambiaba tan rápido
-Dorothy-
-Dime..-
-Si algo….- Dorothy frunció un poco el ceño- Si algo me llegara a pasar prométeme que tu…
-No tengo que prometerte nada, tú sabes que Tom es mi vida también, pero nada te va a pasar, te lo juro.
-No podemos asegurar nunca un mañana-
-Pero tampoco debemos perder la esperanza-
-¿Esperanza?-
-Si, recuerda que es lo que aun nos tiene aquí-dijo la mujer tomándola de las manos
-Tienes razón-dijo ya con un poco de lágrimas.- Todo estará bien, solamente ten fe.-Dijo abrazando a su ya amiga.
-Gracias-dijo despegándose un poco
-Por que-
-Por ser mí amiga, mi hermana.-
-Gracias a ti por este privilegio.-
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Mientras tanto Esmeralda estaba alistándose en su casa, en ese lugar vacio lleno de secretos.
-Esmeralda hija ¿ como estas?-
-Bien padre y tu-
-De maravilla-
-Y mi hermano-
-Esta de viaje-
-Haciendo-
-Desde cuando te tengo que dar explicaciones-
-Lo siento padre-
-Quiero hablar contigo-
-De que-
-Asuntos hija-
-Que asuntos requiere mi presencia.-
-Es con respecto a tu novio, desde cuando lo conoces-
-Desde la escuela por que-
-Acaso no sabes quien es-
-Si, y eso que-
-Esmeralda pro dios sabes-
-Si, ya se que no se deben mezclar los negocios-
-Y entonces por que lo haces-
-Por negocios padre-
-Que asuntos tienes-
-Como dices el es un legan,-
-Así es, pero no entiendo-
-Padre como Legan, ellos aun tienen una deuda que su hermana aun no liquido.
-Exacto, pero tu no pensaras-dijo el hombre espantando
-Padre te espantas por ello, cuando nosotros lo hacemos con muchas chicas
-Como dices nosotros tratamos ese negocio que es muy jugoso no lo niego, pero eso no implica que mi hija sea parte de la mercancía
-Claro que no padre, simplemente se me ocurre que despues de que le haga el favor el nos va a deber, y no se
-Como?
-Que te parece otro tipo de variedad
-Que variedad
-Una que también a las mujeres les guste
-Veo que te interesa el negocio
-Padre me sorprende, siempre he estado mas atenta de lo que crees.
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Un hombre alto de cabello gris arribaba el aeropuerto de chicago, no tenia cara de muy buenos amigos, este lugar le traía miles de recuerdos, cosas que quería olvidar pero sin embargo siempre hay alguien que se lo hace ver. Y es precisamente por el que decidió venir de nueva cuenta a Estados Unidos.
Hacia tanto tiempo que no estaba en este lugar.
Hola chicas hermosas ahora actualice más pronto.
Muchas gracias por regalarme un poquito de su tiempo no saben lo feliz que me hacen
Ojala y les guste.
Muchas gracias.
¿Quien es la pelirroja? ¿Donde entra Esmeralda en el pasado de Aome? ¿ a quien busca a Aome?
Estas y otras preguntas se contestaran en el siguiente Capitulo.
por cierto a las nenas que me enviaron un mensajin,les comento que sus dudas quedaran aclaradas en breves, cada vez se pone mejor el asunto no cree?
bueno me despido
le smando un abrazo enorme!
