Me tengo que ir ya asiq ue no me puedo poner tan sentimental como siempre :'v sorry
Gracias a las que comentaron :3 me alegran la vida y espero volver a laeerlas despues de este cancercito de capitulo :v
espero que les guste
Zakovannyy v kandaly
—No me puedo creer que llegaras hasta aquí, es una verdadera sorpresa—decía con voz sorprendida y su sonrisa pedante, Viktor no le respondió—Oh vamos, no me digas que ahora Yuuri te comió la lengua o algo así.
—Me trajeron hasta acá, no sabía que existía… esto, sea lo que sea—se hizo el desentendido, Jean amplió su sonrisa.
—Este mundo tiene su manera de protegernos, no permite a los humanos entrar—comenzó a explicar dando pequeños pasos alrededor del pequeño claro. —Por eso sea la entrada por aire, tierra o agua jamás lograrán entrar a menos que—se detuvo una vez estuviese delante del peli plata —pase por debajo del radar gracias a otra criatura que sí sea de este mundo ¿Te suena?
—…
—Literalmente el mundo puede echarte si le da la gana, esta entrada a veces cambia de lugar a donde le place—siguió hablando, como si estuviera explicando algo sencillo a un niño—Aunque bien, por desgracia no te saco de este lugar.
—No quiero ni me iré si eso es lo que quieres insinuar con toda esta plática que perfectamente pudo darme Yuuri, en su boca sonaría menos pretencioso—aseguro con seriedad, dejando de lado el miedo que le daba que Jean le pudiese empujar y echarle del mundo sin ninguna medio para volver después, también que este pudiese matarlo de cualquier forma.
— Que estés aquí dice lo contrario, de no ser así ¿Qué haces parado frente a esa entrada? Supongo que el polvo con Yuuri cumplió tus expectativas de una noche.
—No tengo por qué darte explicaciones—rechisto, siendo interrumpido al momento de dar un solo paso.
—Tranquilo, quieras o no, volverás a tu mundo… me parece que alguien se aproxima—tal como dijo, Yuuri apareció viéndolo con ¿Decepción? ¿Desilusión? — ¡Yuuri! Quién diría que aparecerías por aquí.
—Oye espera…
—calla Jean, vuelve a la manada, más tarde hablaremos. —ordenó con el ceño fruncido, viendo de mala manera al dragón de fuego que hizo un gesto de desinterés, pero sin moverse de su lugar.
— ¿Qué pasa? No quieres que vea como tú "Alfa" pensaba huir de ti tan lejos como le es posible, pobrecito…
— ¡he dicho que te calles y vuelvas a la manada!
—Yuuri esto no es lo que crees que pasa-
—Admítelo Yuuri, escogiste terriblemente mal—se acercó al Omega, poniendo su brazo por sobre el hombro de este—Decidiste darle la oportunidad a un humano que no lo aprecia en lo más mínimo
—Lo estas mal interpretando, yo no pensaba—intentó excusarse, más bien decir la verdad del asunto.
—También le entregaste lo que un Alfa de verdad debía tener ¿Qué harás ahora que le diste tu primera vez a quién no te dará crías o tan siquiera estará contigo? Ningún alfa te aceptara de esta manera… Eres un desecho—su tono venenoso y cizañero afecto al Omega, que tan solo quería una explicación de Viktor, pero la incredulidad y la sorpresa no le permitían insistir en la pelea verbal contra Jean. —Siempre hay otra opción, sabes que yo—antes de acariciar de mala manera el cuello del pelinegro…
— ¡NO LO ESCUCHES! —jadeando y sudando por haber dado la carrera de su vida llegó Yuri, por un lado, casi contrario al camino que él había mostrado a Viktor para llegar. El peli plata lo miro casi desesperado
—Tienes que decirle la verdad—quisquillo apresurado, teniendo el miedo de que Yuuri no creería del todo sus palabras, menos si acusaba al rubio que era alguien tan importante para él.
—Fuera de aquí Yuri, esto no te incumbe—bufo Jean con notoria molestia, después de todo parte de su plan se echaría a perder si el rubio abría la boca. Él sabía que Yuri había llevado a Viktor hasta ahí, de hecho, por eso se enteró de que estaban ahí, el dragón de hielo tenía aún un muy fuerte olor, uno que no debería tener y hasta ahora se percataba de él.
—El no encontró esto…—se enderezo aun respirando acelerado—Yo… yo fui quién lo trajo—bajo la mirada, sin poder enfrentarse a la mirada de incredulidad y dolor que Yuuri le estaba dedicando. —Pensé que… era buena idea que se fuera.
— ¿¡Por qué!? —interrogó en tono suplicante, sin comprenderlo—Él no me hará daño…
— ¡LO SE Y ME JODE! —chillo fuerte, exasperado y viéndolo con ojos llorosos—No te hará daño, pero… ¿Cómo vas a vivir cuando él muera? No durará tanto como tú o yo, no puedes tener crías con él por más que intentes aparearte con el de ahora en adelante.
— ¿Como que no? —fue turno de Viktor interrogar, pensó que, aunque saldría posiblemente humano, era muy posible lograr un embarazo, no eran tan diferentes ambas especies si lo pensabas mucho.
—Eso no me importa—miro a otro lado, intentando fingir que la idea de no poder tener crías en esta vida no le doliera.
—No intentes mentirme, sé que quieres, pero… No se puede, no eres lo suficientemente fuerte como para fecundarlo—dijo esta vez hablando hacia Viktor—hay una posibilidad de 1 sobre 500, es imposible y ya está—miro a Yuuri con cierta desesperación—Por favor entiéndeme, quiero que seas feliz.
El pelinegro se alejó de Jean, casi ignorando lo que Yuri acaba de decir, tomando la muñeca de Viktor y jalándole consigo, alejándose de ese lugar.
—Yuuri…
—Cállate, solo… cállate—pidió de la manera más suave que pudo. Yuri los vio irse, bajando la mirada y comenzando a llorar.
—No te preocupes por esto, pronto se irá—aseguro Jean palmeándole la cabeza, aunque estuviese llorando no quiso decir que permitiera del todo el toque, pues se alejó del dragón de fuego—Es una corazonada—frunciendo el ceño se fue por donde vino y Jean amplió su sonrisa, aún más de ser posible. —Parece que de todas formas funciono.
No creyó que fuera a salir tan bien, herir a Yuuri era muchísimo más fácil de lo que imagino, romperlo a través de lo que más quería era la mejor forma de ganar por sobre él, destruir su frágil y débil mente al jugar con sus emociones tan volátiles, ahora solo faltaba borrarlo de su vista. Atravesó el portal, apareciendo en el mismo claro en el que había estado hablando con Celestino, no tenía muy en claro cuánto tiempo había pasado, pero…
—Viniste un poco más pronto de lo que espere—Celestino llegó con su postura de siempre, el traje de empresario y su cabello recogido como de costumbre
— ¿Estás listo entonces?
—La duda ofende
—No creo que debas estar molesto con Yuri, él solo estaba pensando en ti—le molestaba un poco pero viéndolo desde el punto de vista que Yuri planteó, tenía cierta razón.
—No estoy molesto, solo…—no le daba la cara, solo seguía dándole la espalda y con las alas ligeramente hacia adelante, cubriéndole parte de su rostro y cuerpo—…Jamás pensé que él me haría algo como esto…
—Yuuri
—Se supone que él y yo… yo—Viktor no tenía una idea del todo clara como era la relación de ambos Omegas, que tan profundo era el sentimiento de cariño y preocupación que tenían entre sí, a juzgar por esto, a Yuuri le lastimaba inmensamente el acto de ligera traición que el rubio había hecho. —Tu no ibas a abandonarme ¿Verdad? —preguntó en tono pañoso, Viktor suspiro y se acercó a él para abrazarlo.
—No lo haré, ya no quiero alejarme de ti… aun si no funciona del todo—dio un suave beso en la coronilla de Yuuri, quién se aferró a él, resultaba tan extraño como ahora Yuuri demostraba esa faceta tan insegura, tan diferente a la que veía todo el mundo pues… Él era su Alfa, la debilidad debía ser algo impensable.
—No me lo va a perdonar, yo solo no quiero que sufra… Pero ahora debe odiarme—sollozaba Yuri, Otabek acariciaba su espalda suavemente dejándolo desahogarse.
—Es imposible que te odie, pensabas en él, seguramente lo entenderá—intentó calmarlo, aunque sabía que era un poco inútil, un Omega era tan débil frente a las emociones negativas que posiblemente no mejoraría hasta que la causa de estas emociones desapareciese. —No puedes estar con este tipo de emociones, lo sabes…
—Pero… ¿Qué se supone que haga ahora? —sollozo mirándolo a los ojos, con un miedo terrible al odio del dragón de Cristal, desde esta vida hasta en la pasada habían sido simplemente complementarios el uno para el otro, era como pedirle aceptar odio de quién estuvo ahí como su hermano o incluso su madre por tanto que lo cuido.
—Esperar a que esté calmado, Viktor debe estar con él, estoy seguro de que nada malo pasara—beso la frente de su Omega con cariño. Le dolía verlo tan triste, sin esa típica rebeldía discordante a su casta, era una de las cosas que más amaba de él, después de todo era lo que más lo caracterizaba. Yuri pegó su rostro al pecho de su alfa, queriendo creer en sus palabras
—Que alguien me diga que no soy el único que no siente el ambiente incómodo…—murmuró Pichit algo encogido en su lugar.
—No, no eres el único—suspiro Seung, sintiéndose excesivamente molesto por el ambiente que tenían, apenas era de tarde ¿No podían esperarse a que fuera de noche para arruinar el entorno?
— ¿Habrá pasado algo? —preguntó Mila por lo bajo, Yuuri no estaba sentado en la mesa comiendo, tan solo observaba a todos desde una de las rocas altas del comedor, Yuri por otro lado comía excesivamente lento y sin alzar la vista de la carne.
—Escuche que Yuri llevó al humano a Glavnaya Zemlya—comenzó a decir Minami—Y… ustedes saben que pasa con el humano y Yuuri.
— pero ¿cómo lo encontró? Se supone que solo los Elfos saben dónde está—susurró Sala, todos en un pequeño grupito secreteando sin mucho disimulo.
—No es tan difícil, se siente similar a Paroobraznoye bezdna—comentó un muchacho de cabello negro y ojos grises—Posiblemente lo encontró buscando la misma esencia.
—Pero es absurdo lo mires como lo mires, Yuuri había prohibido hacer cualquier cosa al humano ¿No? —interrogó otro, más alto y musculado, con una cicatriz en el puente de la nariz, cabello negro y un mechón blanco.
—Quizás es un rumor falso—dijo Minami encogido de hombros—Aunque Chantal siempre se entera de todo, no como lo hacen esas dragonas de Luz.
—De la misma manera que yo estoy en todos lados—el pobre Beta brinco asustado por escuchar la voz de Sebastián atrás suya—Un misterio para ustedes—se rio divertido de su logro.
—Hay un aroma extraño—resaltó Lightning, lo suficientemente alto como para que todas las mesas escucharan.
—Esta vez no es de celo—dijo Otabek levantándose. Yuuri se bajó de la roca.
—Iré a ver qué ocurre, no reconozco que es, todos quédense aquí—más que una sugerencia sono como una orden. Yuri se levantó y comenzó a seguirlo—Dije que se queden aquí—resalto y el rubio solo apretó los labios, siguiéndolo de todas maneras.
Alzaron la vista, espantándose con lo que veían de forma casi inmediata. Los que no se encontraban en el comedor corrían en dirección a este, con una estela de humo gigante se veía a la distancia, como si fuera poco muchos Pegasos e hipogrifos huían de aquel lugar, yendo por completo en contracorriente Yuuri y Yuri tomaron rápido camino en esa dirección, sin detenerse a preguntar que ocurría.
—¿Qué pasa? —preguntó Viktor a Emil que apenas entraba al comedor, exhausto por su maratón hasta este.
—Llegaron... desde el bosque... Son humanos.
—¿¡Humanos!?—el pánico comenzó a cundir, sin embargo, Otabek parecía angustiado por otra cosa muy aparte de estos. Lo vio irse a toda velocidad, angustiado por lo que pudiese pasar también tomó dicho rumbo.
Lo que encontró al llegar era sencillamente desastroso, no tenía idea de que estaba ocurriendo o como tan siquiera estaba pasando. Lo que podía considerarse un gran pelotón -calculaba unas 30 personas- de hombres armados, uniformados y que estaban quemando los inicios del bosque que había a uno de los lados de la "aldea". Aun con esto, lo más resaltante era Yuuri, que a pesar de no tomar su forma de dragón escupía cristal, cubriendo a los que no estaban huyendo ya fuera por miedo o por tener alguna dificultad.
—Oigan por favor esperen—se acercó a ellos, que le veían como si acabaran de ver un premio o algo por el estilo, sin tener tiempo para evitarlo lo tomaron en una especie de llave en el cuello.
—Objetivo Viktor Nikiforov localizado—escuchó decir al que estaba cortándole la respiración.
—Que...coño—intentaba soltarse, pero debido al mastodonte que era quien lo sujetaba se dificultaba un poco esta acción.
—¡Aléjense de él! —rugió Yuuri colérico, parte de su piel volviéndose escamosa a la vez que sus ojos refulgían en un brillante carmín. A pesar de la ira que daba esto, lo que terminó de colmar el vaso fue un claro grito de Yuri.
—¡Otabek! —exclamó, un repentino mareo le había tirado al suelo, justo en el momento en el que le apuntaban y al disparar, dicha bala impactó contra el cuerpo del alfa, estando así eran más frágiles por lo cual no era tan extraño verlo escupir sangre por donde atino aquel metal caliente.
Era difícil definir qué aconteció en ese instante, Yuuri cambio de forma más rápido que nunca, comenzado la carnicería más horrible que hubiera visto en toda su vida y que no olvidaría bajo ningún concepto. El dragón de cristal rugió con ira, aplastando sin remordimiento alguno a los soldados que se encontraban cerca de la pareja, en la que dicho alfa intentaba incorporarse para ayudarlo. Viktor no supo más de lo que paso, logrando soltarse por un simple momento y noqueado de un certero golpe en la nuca antes de decir nada. Yuuri notando la balacera que rebotaba contra su piel comenzó a formar una muy gruesa barrera de cristal, cerrando el paso atrás de sí, justo frente a Yuri y Otabek que no tardaron en arrimarse a esta pared de hermoso cristal que impedía que les dañaran.
—Así que este es el dragón de Cristal, realmente mereces todo el esfuerzo y atención—miró al humano que hablo, la ira que destilaba su ser era más que evidente, fijo su vista hacia atrás de Yuuri, distinguiendo un dragón de escamas amarillas intentando romper la pared en lugar de volar, algo curioso pero que sinceramente no le interesaba—Y a juzgar por como luce ese asumo que eres el más bello. Me serás útil.
—No si te mato primero—gruñó mostrando sus colmillos, abrió sus fauces con intención de volverlo un simple y frío cristal para luego destruirlo contra el suelo, sin embargo, algo entró su hocico al hacer esto, casi directo a su garganta—Cogh...
Comenzó a toser, moviendo la cabeza de un lado a otro, la visión se le estaba haciendo borrosa y oscurecida, por su nariz salía un poco de humo, siguió moviendo la cabeza de un lado a otro, intentando ver un punto fijo en lugar de tambalearse
—YUURI—gritó el dragón de hielo con todas sus fuerzas, viendo como su mejor amigo, una de las personas más importantes en su vida caía al suelo, intentaba volver a levantarse, pero no podia—ALGUIEN TIENE QUE-
Un peso descomunal casi aplasta por completo su cuerpo contra el suelo, impidiéndole moverse o abrir el hocico, Otabek tirado contra el cristal como si alguien lo hubiese lanzado en esa dirección. Muchos llegaron para ver como Yuuri caía finalmente al suelo, inconsciente por aquella bomba llena de Pasiflora que habían arrojado directo a su boca. Los humanos sin tardarse en lo absoluto se montaban sobre el dragón de cristal dormido, usando cadenas que curiosamente eran de su justo tamaño.
—Yuuri...—sollozó Yuri sin poner resistencia alguna a quien aún le tenía aprisionado.
—Esto no puede ser...—Mila se tapó la vida, negando con la cabeza.
—Pero como... llegaron aquí —balbuceo Pichit apretando la mano de Seung debido al miedo.
—No.… puede estar pasando—dijo Minami dando un par de pasos atrás.
—Pues fíjense que si está pasando—se mofó Jean, imposibilitando los movimientos de Yuri.
Para los aterrorizados dragones, que veían cómo se llevaban a su querido alfa casi sin esfuerzo, encadenado e inconsciente, no notaron la completa y absoluta satisfacción que Jean demostraba, despidiéndose de Yuuri mentalmente, por su mente o su consciencia no pasaba el más mínimo resquicio de culpa por la jugada tan sucia, tan solo se sentía victorioso, mucho más cuando noto como se llevaban al humano peli plateado como si fuera un saco o un cadáver. Las máquinas que los humanos habían llevado pudieron comenzar a arrastrar el cuerpo de Yuuri sin demora, desapareciendo casi demasiado pronto de su rango de visión entre el camino hecho a base de quemar vegetación a la vez que era cortada.
—Entonces... Ya que nuestro Alfa ha perdido contra los humanos y más nadie aquí está capacitado para esto, tomaré su lugar como Alfa de la manada—al mismo tiempo que Yuri volvió a su forma humanoide. Al estar así Yuri intentó soltarse pero el fuerte agarre no se lo permitía.
—Mal-maldito…—balbuceo, un gemido dolorido salió de sus labios por sentir como el dragón de fuego pisaba fuertemente su espalda.
—Déjalo—gruño Otabek levantándose, la cabeza le estaba dando vueltas por el golpe tan duro contra la barrera cristalina, aparte de la pérdida de sangre que estaba teniendo por aquella bala que aún seguía dentro de su caja torácica.
—Ya no está Yuuri aquí, por lo que puedo tomarlo como mi Omega—resalto con una sonrisa pedante.
Otabek se lanzó hacia el con intenciones de golpearlo hasta desfigurarle la maldita cara y la expresión que mantenía. Sin embargo, Jean lo tomó del cuello y lo golpeó contra el suelo repetidamente, dejando un gran cráter en este, el dragón de metal lo miró desafiante, no le importaba el dolor, iba a soportarlo si con ello podía impedir que Jean se acercara a Yuri.
—Ríndete, tendrá mis crías
— ¡ÉL YA ESTA ESPERANDO MIS CRÍAS! —grito y algunos miraron a Yuri que bajo la mirada. Jean bufo, eso explicaba el olor tan dulce que emanaba del rubio.
—Esperar que las tenga para matarlas, que fastidio. Como sea—bufo molesto, dejando a Otabek maltrecho en el suelo, Yuri llegó hasta el preocupado— ¿Alguien más que tenga algo que decir? —la gran mayoría solo dio unos cuantos pasos atrás, no sabían cómo discutirlo, ninguno tenía la suficiente fuerza física como para derrotarlo, después todo no se preparaban para algo así ni mucho menos. —Perfecto, las cosas cambiaran un poco por aquí.
—Está despertando…
—Trae los tranquilizantes si hacen falta.
—Ummm ¿Qué? —parpadeo repetidamente, intentando acostumbrarse a la luz más cegadora que haya visto en su vida.
— ¿Cómo se siente Sr. Nikiforov? —miro a la enfermera que el hablo, con gesto aburrido y de cero intereses, no le sorprendía en realidad.
—En donde se supone que… estoy—suspiro, se sentía cansado, angustiado y sumamente incómodo.
—Estamos en las instalaciones Cialdini de Rusia. Mire la luz por favor—aun cuando iba a quedarse ciego siguió con el ojo la luz de la pequeña linterna—Lleva dos días inconsciente—informó apagando la linterna.
—en…—abrio los ojos totalmente, sentándose— ¿¡RUSIA!?
—Cálmese.
— ¿¡Que hago aquí!? ¿En dónde está Yuuri? —reaccionó, aparto la sabana, ni siquiera tenía una ropa diferente a la estuvo usando, no sabía que había pasado, sentía a Yuuri cerca, por lo cual era imposible que todo saliera bien.
— ¿El dragón? Puede decirme como sabe que él está aquí—interrogó anotando algo en la tabla que tenía en sus manos. Viktor frunció el entrecejo, levantándose pero derritiéndose como si fuera una simple gelatina, volteo al escuchar un ladrido, Makkachin estaba ahí pero tenía un ojo irritado—Señor Nikiforov, le estoy hablando.
— ¿Qué le hicieron? —preguntó tomando la carita de su perro, debían de haberlo golpeado, no existía ninguna otra explicación. Apoyándose de la camilla en la que antes estaba echado se levantó, se acercó de forma amenazante a la enfermera—Dígame dónde coño está Yuuri, qué fue lo que hicieron—gruño.
—Se-Señor tengo que insistir en que se-
— ¡DÍGAME! —bramo, por primera vez con ganas de golpear a una mujer.
—Cuánta energía—miro a quién hablo, Celestino estaba cruzado de brazos en la entrada del lugar. Viktor con un andar medianamente torpe se acercó a él, tomándolo por las solapas del caro traje que estaba usando el castaño.
— ¿Qué fue lo que hicieron? —interrogó en un gruñido bastante particular, sin embargo el castaño no borró su expresión confiada y tranquila.
—Ven, yo te muestro—le dio una palmada en la espalda y el ruso le miró casi impresionado ¿Estaba tan calmado? Ahora no estaba tan seguro de querer saber que había pasado. Makkachin se mantenía muy cerca suyo, lo tomó en brazos al notarlo asustado—Soy un hombre de negocios, inversionista en varias empresas que quizás conozcas, incluso en GPF—Viktor tan solo lo seguía un par de pasos por detrás, el lugar parecía aún en construcción o algo por el estilo.
La mayor parte de lo que veía era cristal, posiblemente a prueba de balas conociendo lo paranoica que era la gente como Celestino. Muchos obreros y aparentemente mecánicos estaban de un lado para otro, llevando materiales, soldando piezas de maquinaria, habían camiones llevando vigas, lo que parecían unas enormes cadenas… El panorama no podía tenerle más aturdido, como guinda del pastel, un montón de hombres con grandes armas y aspecto de haber salido de un juego de guerra.
—Sin embargo, todo eso puede fallar un día de estos sin que me dé cuenta por lo que comencé a buscar algo que me diera mucho más dinero del que ya gano—seguía explicando—Y lo encontré. Ábranla—ordenó y el hombre frente al panel asintió, presionando unos cuantos botones y palancas—Te presento la nueva atracción que todos pagaran por ver, científicos por investigar y gobiernos por tener.
El lugar aparte de ser gigante daba un repelús terrible, unas enormes puertas de acero se abrieron, un mecanismo jalaba una enorme y gruesa cadena de brillante material. Como el mal presentimiento que llevaba desde que salió de la enfermería, trago duro, abriendo ligeramente la boca con horror y dolor ante la imagen. Yuuri estaba siendo jalado por esa cadena que mantenía su hocico cerrado, intentaba no dejarse llevar pero parecía estar tan débil. Sus alas juntas de dolorosa manera y sus patas unidas entre sí por más y más cadenas.
— ¿Impresionante verdad?
—Esto es horrible…—Yuuri se le quedó mirando, pidiéndole ayuda de forma terriblemente clara, sentía su alma rogando por auxilio.
—68 metros exactos, 15 mil toneladas, resistente al fuego, capaz de romper hierro sólido, escupir diamante y cambiar de forma, aunque en estos días no lo ha hecho, una maravilla de la naturaleza. —su fascinación era imposible de disimular o no notar, Yuuri jalo con fuerza para soltarse de la atadura en su hocico.
—Tiene que soltarlo. Ahora—Viktor miro al castaño que no parecía salir de su fascinación—Este no es su mundo, no es algo que-
—Que inocente eres ¿Crees que dejaré a esta cosa irse? Parece que no me prestaste mucha atención, todo el mundo pagaría por verlo al demostrar que es real, sea cual sea el motivo estaré dichoso de proveer mi hermosa pertenencia.
—Yo no le pertenezco a los humanos—gruño Yuuri, un grito se escuchó de su parte.
— ¿Te digo algo curioso? Es débil frente a la electricidad, someterlo a base de choques eléctricos ha sido de mucha utilidad, la Pasiflora solo en el aire parece no tener tanto efecto.
—Es un ser vivo, pensante ¿Cómo puede hablar de él como si fuera un objeto? Suéltalo, ahora—insistió—La humanidad no tiene por qué volver a destruir lo que él representa
—Oh… Parece que sabes más de lo que me imagine, me gustaría que me contaras más. —puso una mano en el hombro del peli plata, un brusco traqueteo se escuchó, Yuuri ahora con la cabeza tan cerca como podía de Celestino.
—No lo toques—gruñó, queriendo poder acercarse más y así matarlo aun si era de un golpe. Celestino dio unos cuantos toquecitos al hocico de Yuuri.
—Ahora tengo más razones para mantenerlo aquí, gracias—se burló—métanlo de nuevo.
—No, espera. Yuuri—apenas alcanzó a rozar con una mano el hocico del dragón antes de que este se apartara, casi como si quisiera huir de algo que Viktor no podía ver. Aquel simple y mínimo contacto le dejo ver el miedo tan profundo que estaba sintiendo el Omega, que desapareció por donde entró.
—Tenemos mucho que hablar señor Nikiforov.
—Pero es que míralo… Es precioso—abrió los ojos al escuchar la voz fina y femenina que habló, alzando un poco la cabeza.
—Yuko aléjate… de él…—hablo lentamente un hombre que estaba detrás de la chica de cabello castaño recogido. Ladeo mínimamente la cabeza— ¡Yuko! —insistió al ver que en lugar de alejarse se acercaba más, tenía especial temor hacia el animal por no tener el grillete en su hocico.
—Es tan lindo—puso una mano en el hocico de Yuuri, quien cerró los ojos chocándose suavemente contra la muchacha— Me deja acariciarlo, lo viste Takeshi—exclamó emocionada.
—No eres mala persona, no tengo porque repudiar tu toque—explicó suavemente, Yuko casis e va de espaldas, siendo el mismo caso con Takeshi.
—Ha-habló—balbucearon a la misma vez dándose a la fuga del lugar. Yuuri respiro profundamente, Viktor estaba cerca, podía sentirlo, pero el mareo que producía oler pasiflora por tanto tiempo no le permitía saber dónde estaba con exactitud.
—Por favor ayúdame…—pidió, como si Viktor estuviera a su lado para ayudarlo.
—Viktya
— ¡Yakov! —se levantó de donde estaba sentado, abrazando al anciano que apenas había pasado a aquella sala de estar.
— ¿Qué hiciste para meterte en este lio? Han pasado solo dos semanas y ya estás armando tanto revuelo—regañaba Yakov con ese estilo tan encantador suyo, Viktor pensaba explicarle, pero se quedó tieso al escuchar lo que dijo
— ¿Dos… semanas?
—Sí, dos semanas en los que no respondiste ni una sola llamada, en serio ¿Qué fue lo que hiciste? —volvió a preguntar, aun en su tono de regaño se le notaba preocupado, aunque el peli plata no estaba muy pendiente de eso, sino que ahora estaba con ese meollo mental
Estaba casi seguro de que había sido más de un mes el tiempo que pasó en ese mundo ¿Cómo era posible que Yakov dijera que fueron solo 2 semanas? Tenía que hablar con Yuuri, ahora era muchísimo más urgente para su cabeza revuelta y confundida.
—Co-como sea… Dime que me puedes ayudar.
—Tan solo me dijeron que te quedarías aquí por tiempo indefinido, no puedo hacer nada con eso Viktya, no tengo ninguna clase de influencia—explicó con pesar al peli plata, si pudiera ya ni siquiera estaría ahí, el muchacho era como su nieto, ver que lo tenían en una casa dentro de un lugar parecido a la típica película de ciencia ficción cuando atrapan un Alíen o un experimento le ponía de mal.
— ¿Qué hago ahora? —se sentó en el sofá, agarrándose la cabeza con las manos y jalándose suavemente el cabello—No puedo quedarme aquí y mucho menos dejar que lo traten como una atracción de feria o experimento.
— De quién hablas Viktya—preguntó algo confuso sentándose a su lado, poniendo una mano en su espalda—algo extraño pasa aquí, preferiría que fueras tu quién me lo diga.
—Es una historia larga…
Espero sus maldicions a Jean .v las hamo con todo mi ser
Bye .3.
P.D: Por favor diganme que le sparecio TwT plz... no sean asi
P.D2: ayer subi un One Shot llamado Cold Fire, de Viktuuri igualmente para quien quiera leerlo
