Capitulo 8

Harry abrió los ojos y encontró la habitación vacía y oscura, no había nadie ahí más que el, no supo si lo que había pasado había sido o no un sueño, ya que como bien se dice los sueños son nuestros mas grandes deseos o nuestros mas grandes sueños.

Salió de la enfermería a las pocas horas, en realidad el paso del tiempo era algo que desde el nuevo curso escolar pasaba o muy rápido o muy lento. Supo por unos estudiantes de primero que era hora de la cena así que fue al gran comedor, muchas miradas se dirigieron a el cuando entró, miró al frente y vio a un Snape extrañado de verlo ahí y a un muy sonriente Lupin.

Hermione se acercó a saludarlo y le dio un gran abrazo que era lo que en ese momento el chico necesitaba más que cualquier cosa, detrás de ella estaba Ron.

El pelirrojo se acercó al azabache lo miró fijamente y también lo abrazó.

Parecía que las cosas habían dejado de girar de manera opuesta como en los últimos días.

-Perdón-Ron

Harry lo miró sonriente

-No pasó nada, mejor vamos a olvidar esa parte ¿quieres?-

La cena transcurrió de manera normal. Harry miraba de reojo unas cuantas veces a Snape pero el parecía estar muy bien y el chico empezó a pensar que todo había sido un sueño, empezó a contemplar esa idea mas que cualquier otra.

Una lechuza lo interrumpió y lo sacó de sus pensamientos. Se posó frente a el trayendo consigo un pergamino de color rojo. Este al parecer era una carta de amor, el color era hermoso.

La tomó emocionado y al dar la vuelta la sonrisa se le borró. La marca tenebrosa sellaba el documento.

Desde la mesa de profesores Snape observaba cuidadoso, Dumbledore se había levantado de su lugar y antes de que Harry pudiera respirar sintió una mano en su hombro.

-Harry a mi despacho pro favor-

El chico sintió un vacío en el estómago pero no pudo más que obedecer.

Al llegar a la gárgola de piedra Dumbledore lo miró.

-Pensé en esperarte ya que no sabes la contraseña-

El chico asintió nervioso.

Subieron las escaleras y entraron al cálido despacho. La medalla de Harry tomó un color verde agua y Dumbledore sonrió.

-Me alegra que te sientas mejor-

-Co..como?-

-Tu medalla Harry, en fin, tenemos que hablar de algunos puntos importantes que talvez me hubiese gustado aclararte antes pero por distintas razones no he podido-

En ese momento frente al chico empezó a pasar una película como cuando estaba con Snape, parecía de años atrás de varios años siendo sincero, Dumbledore parecía más joven, el chico movió la cabeza.

-¿Harry ya has terminado?-

-¿Terminado?-

-Bueno por lo que veo no sabes muy bien de lo que te hablo, ni lo que acabas de hacer pero me parece bien por que así puedo ir más directo y no tratar de averiguar las cosas-

El chico parecía mas confundido que de costumbre.

-Lo que pasa es que una de las cosas que compartes con Tom es el hecho de poder leer la mente sin que otro lo note, lo contrario de lo que pasa con la Oclummency, además de que solamente magos con alto poder pueden darse cuenta de esto-

-y usted puede notarlo-

-asi es Harry , tu por ejemplo puedes leer la mente pero no percibes cuando lo hacen contigo como yo lo hago en este momento-

El chico dio un brinco y cerró su mente, Dumbledore rió.

-Tranquilo Harry no te haré daño y además no sirve de nada, ahora dime ¿Qué pasa con tu pergamino nuevo? acaso es una carta de amor?-

-Pues….yo-

-Solo me gustaría que tuvieras cuidado porque por lo que vi puede ser un tanto peligroso-

Harry tenía cara de terror.

-Tom no se dará por vencido hasta obtener lo que quiere-

-Usted como…-

-Lo acabo de ver-dijo sonriente

-Señor,¿puedo preguntarle algo'-

El anciano asintió como si lo esperara.

-Como podré controlar lo que me pasa y como puedo darme cuenta de que me leen la mente si no puedo sentirlo-

-Tranquilo Harry eso es algo que solo el tiempo te enseñará a hacer, solo requiere de algo de tiempo-

Después de lo ocurrido en el despacho de Dumbledore Harry se sentía nervioso.

Otro pensamiento que lo invadía era el hechote que Snape no recordara nada de lo que paso el día que terminó en la enfermería.

-¡OUCH!-chocó con alguien

Vio algo negro, un olor especial y tan familiar, aun no sabía que era pero lo agradaba.

-Disculpe-dio separándose un poco, la cabeza le daba vueltas, quería decirle algo respecto al beso y a que no recordaba nada de lo demás-

-Váyase Potter-

En ese momento sintió toques y un dolor intenso en el corazón se apoderó de el, una mano fuerte le sostenía el brazo.

-Vamos Potter, no me hagas esto, no ahora que todo va tan bien-

El dolor desapareció instantáneo.

Harry miró a Snape fijamente, ya que no sabía que había sido eso y porque el cambio tan repentino.

-Dime que estas bien-

El chico asintió.

-¡HARRY!-

Volteó a su derecha y vio a Lupin caminar de manera apresurada hacia el.

-¿Qué paso?-

-Nada Remus, Potter ya está bien-

El licántropo lo miró con desconfianza.

-Ven conmigo Harry, vamos a mi despacho-

Se voltearon dejando a Snape solo pero fue en un momento en el que Lupin regresó.

-Harry adelántate quieres, yo voy enseguida-

-Si está bien-

Mientras el chico caminaba Lupin se acercó a Snape y lo tomó del brazo.

-Ya basta de todo esto ¿Qué no te das cuenta de que lo lastimas?-

-¡de que diablos hablas!-

-Tu bien sabes a lo que me refiero así que si no le vas a decir nada aléjate de el-

------------------------En el despacho de Lupin----------------------------------------------

-Harry-

-Hola-

-Me alegra ver que ya te sientes mejor, vi como te tambaleabas y como Snape te sostenía-

-si, yo caminaba por el pasillo y de repente choqué con el y después me sentí mareado y me empezó a doler aquí-dijo tocándose el corazón.

-Mira Harry hay algo que debes saber, yo se que Dumbledore me matará por esto pero es lo mejor, al menos a mi parecer. Alguna vez te has intentado quitar la medalla?-

-No, porque-

-Pues no podrás porque ese es un objeto muy tuyo algo que se une a ti y a los sentimientos que tienes, todos los sentimientos están guardados ahí, no te la podrás quitar a menos de que estés con la persona con las que establezcas un lazo muy fuerte o solamente que el lo intente, solo así saldrá de otro modo nada-

El chico tenía la boca abierta.

-ahora también hay una pare mala de todo esto y es que tanto tu como esta persona con la que establezcas el lazo ocultan sentimientos entre ustedes dos podrían causarse daño, ahora entiendes ese malestar, entiendes por que te sientes mal? Porque el lo está ocultando Harry-