Capítulo ocho

Complicaciones


POV Luvie

Mi rostro palideció al verla… era… ¡era yo! ¿Cómo era eso posible? La mire por unos momentos más, ella era como yo, era idéntica a mí, solo que tenía ciertas diferencias… Para empezar estaba el hecho que se veía como cuando tenía siete; su cabello estaba hasta los hombros como en ese tiempo, tenía unas mechas blancas que caía a cada lado de su rostro, ojos rojos rayando a naranja, la piel seguía siendo tan pálida y blanca, líneas negras como si de un collar de espinas se posaban en su cuello y subían por una mejilla hasta llegar a su ojo izquierdo, unas líneas negras formaban un tipo tiara en su frente y otra como lágrimas bajo su ojo derecho, por último, estaba el hecho que de su boca sobresalían unos pequeños colmillos…

—P-p-pero ¿Por qué? ¡Soy yo! ¿Cómo es posible? —fue lo que me atreví a decir para tener una respuesta, la cosa es que en verdad me asombra, pero lo único que conseguí fue el ceño fruncido de parte de la niña...

—Tonta, ¿Cómo es que piensan que yo soy tú? —Me dijo empezando a caminar por la sala y con sus manos agarraba algunas cosas para verlas—Decir que tú eres yo… Tú solo eres una simple copia —me dijo con voz inexpresiva lo cual me descoloco completamente ¿Qué era una copia…? ¿Qué significaba eso?

La vi dejar de curiosear las cosas de la sala para ahora penetrarme con esos ojos…— Tú no eres real… solo algo de lo que fui. Gracias a mi vives —aquellas palabras que me confundían sonaban a doble voz… no sabía cuál de esas me la decía, pero algo en mi interior comenzó a romperse…— Sepárate ahora —dijo ella al aire mientras cerraba los ojos…— Como desee —esa voz la conocía, era aquella del día anterior… aquella que escuche antes de desmayarme.

—¿Quién eres? —pregunte mientras miraba como la figura cambiaba un poco, su rostro perdía mucho más color hasta volverse literalmente blanca…

—Tengo muchos nombres pero luego te lo diré —dijo la voz a la que reconocía, era aquella que me dijo que leyera en diario de papá— Antes que nada, quiero que cuides de esta niña hasta dentro de siete meses cuando será la ducentésima trigésima cuarta luna llena desde tu nacimiento —sus palabras me dejaron sin habla cuando de la larga capa que llevaba salía una pequeña de no más un año de edad tal vez, su aspecto era como cuando esa sombra tenia doble voz, solo que no tenía las marcas ni los colmillos…

—¿Por qué tengo que cuidarla? —pregunte sin comprender cuando me entrego a la niña, mis ojos confundidos se posaron en ese ser y este solo suspiro.

—Si quieres vivir tendrás que hacerlo, ese es tu verdadero cuerpo —esas palabras no lograban ser entendidas en mi mente ¿de que hablaba? ¿Cómo que mi verdadero cuerpo?

—No te entiendo… ¿Cómo que esta niña es mi verdadero cuerpo? —indague con nerviosismo mientras temblaba ligeramente.

—Tú solo eres una réplica como lo dijo ella, hace diecisiete años ella estaba a un hilo de morir, yo no podía perder un cuerpo tan valioso para estar aquí en el mundo humano, por lo que la salve y desde entonces empecé a reconstruir su cuerpo, pero ella necesitaba un enlace a este mundo así que utilizando un poco de ella te cree y te deje cerca del cementerio, tú eres solo un cascaron vacío con parte de la mentalidad de ella, eres una parte de su conciencia, una que vivió en el mundo humano mientras su cuerpo terminaba de reconstruirse con mi poder, pero como vez, solo llego a esa edad, ahora solo debe de llegar a la edad donde más me manifesté en ti y tú te unirás a ellas y así Hannah volverá —dijo la sombra, yo no entendía del todo sus palabras, mi cabeza daba vueltas y con miedo mire a la niña… Si lo que comprendí era cierto entonces… ¿todo lo que viví se desaparecería al igual que yo? ¿yo dejaría de existir y ella tomaría mi lugar?

—Yo… ¿yo voy a desaparecer…? —indague con nerviosismo.

—Sí y no, tú eres Hannah y Hannah eres tú, solo se fusionarán nada más —dijo la sombra, yo trague saliva, aunque me dijera eso era más que obvio que cuando pasara lo que me decía yo iba a desaparecer… de seguro mi mentalidad era diferente al de mi "verdadero yo" yo solo soy una parte no toda, eso es lo que capte…

—Espera… le dices Hannah… acaso… ¿ese es mi verdadero nombre? —pregunte al dar con ese detalle, mire a la niña que estaba en mis brazos… de modo que… de modo que yo…

—Sí, ese es tu nombre ya que ese es el nombre real que le pusieron a ella cuando nació —me respondió la sombra a lo que yo solo asentir lentamente.— Debes cuidarla bien si quieres seguir viviendo, tú ya no estas como para seguir aquí, una clara advertencia de que mi magia se debilita es que empezaste a vomitar sangre… tu cuerpo debe fusionarse con el de ella para que sigas viva —esas palabras me estremecieron y sentía como mi corazón se iba rompiendo por cada palabra que me decía…

Mi cuerpo se tambaleo y a tiendas me senté en el sofá mirando aun en confusión a la Sombra…

Después… solo escuche una vez más lo que tenía que hacer para seguir viva…


A la mañana siguiente…

Harold despertó muy temprano al día siguiente, sus ojos bi-colores miraron la habitación en donde estaba… Recordó que ahora estaba en la mansión Creepy… se había unido a los creepy no hace mucho…

—Hora de comenzar —susurró en medio de un suspiro mientras saltaba de la cama y se disponía a ir a bañarse.

Había pasado muchas el día anterior, tuvo un encuentro con aquel de la cara cortada, aun no sabía su nombre pero al parecer lo había sorprendido, también vio a todos los integrantes de la casa, además de esa chica un tanto extraña a la que no le dio mucha importancia…

Ya dentro del baño el gua de la regadera empezó a recorrer su cuerpo lechoso haciéndole brillar por el grado de blanco que era… Con tranquilidad paso el jabón por toda la superficie de su cuerpo hasta cubrir su piel tras la espuma, lo que parecía ser un tatuaje en su costado derecho estaba haciéndose menos notorio llevándose aquellas marcas en forma de raíces de su rostro y encapillándolos en unas dos esferas circulares en relleno siendo rodeada con unas pequeñas formas que parecían espinas, dejándolo ahora eso como si de una marca rara de nacimiento en sus costillas derechas…

—Me pregunto… ¿a quién escogeré como mi primera víctima? —se decía a si mismo mientras enjuagaba los restos de jabón de su cuerpo con el agua…

No paso mucho como para que escuchara que alguien tocaba la puerta, para entonces él ya estaba envolviéndose con una toalla desde la cintura para abajo, se había olvidado la muda de ropa en la habitación, por lo que tendría que irse en toallas del baño…

—Ya va —dijo acercándose a la puerta con su antigua ropa en mano y abriendo luego la puerta para salir.

Del otro lado se encontraba a un sujeto de mascara azul, esto no le importó mucho al peli negro que sin decir nada se retiró dejando el baño disponible para el enmascarado.


—¿Por qué estas vestido así? —indago Slender al ver al nuevo asesino estar con una camisa blanca, pantalones oscuros y una mochila mientras bajaba por las escaleras.

—Iré a la preparatoria, buscare victimas —dijo como si nada el otro mientras se sentaba en la mesa con los otros asesinos.

Slender y los demás miraron al chico por unos segundos mientras comía, no esperaban que este se mostrara en público siendo un asesino, pero por su apariencia seguramente nadie sospecharía de él si empezara a matar en la preparatoria…

—Gracias por la comida, me retiro por ahora, adiós —dijo Harold al terminar su desayuno y desaparecer por la puerta principal.

Los demás solo siguieron comiendo tranquilamente, Jeff aún no había bajado al igual que Sofía y la tranquilidad era taaan grande, pero eso cambio cuando vieron como los que faltaban estaban bajando por las escaleras, Jeff con una cara enojada a pesar de su sonrisa tallada y Sofía colgada en su espalda con sus brazos alrededor de su cuello.

—¡Hola mundo, estoy de vuelta! —dijo la pelinegra con una sonrisa causando un estremecimiento en Jack.

—Lo notamos… ahora bájate —dijo Jeff intentando inútilmente separarse de la chica que tenía colgada al cuello.

—No quiero y… ¿dónde está el nuevo? —dijo empezando a mirar a todos en busca de una carita nueva.

—Ya se fue… a la preparatoria… —dijo Nina mientras miraba a la azabache con el ceño fruncido, ya que era obvio que a su maestro le molestaba la chica colgada de su cuello.

—Wow, se presenta en público, que bien —dijo Sofía con una sonrisa un tanto extraña.

Esta chica es una creppypasta no muy conocida por ser más discretas que otros, su forma de matar es desconocida y la manera de atraer victimas es a través de un circo ambulante que ella fundo… La historia de ella tampoco se la puede encontrar en sitios wed como de los demás, ya que ella no dejo escapar a ninguna víctima que cayó en sus manos…

Hay rumores sobre ella pero nada concluyente, se dice que su nombre completo es Sofía Liswil, que actualmente tiene 18 años y en el pasado vio morir a su hermano menor a manos de su padre de una manera brutal, algunos datos médicos dicen que ella estuvo internada en una clínica para ayudarla con su trauma al ver morir a su hermano hace dos años, se cuenta que escapo y que la tumba de su hermano fue profanada… Lo siguiente que se sabe, es que en su ciudad empezaron a desaparecer niños misteriosamente luego de visitar un circo ambulante de pocas atracciones unos días antes, este circo se llamada "Circo Cosido" un nombre inusual para un circo, pero la policía nunca pudo dar con dicho circo…

Desde entonces hasta ahora, no se sabe muy bien el por qué ella mata en realidad, su circo ha logrado mantenerse oculto y continuar con su recorrido por todo el país y eso nos lleva al ahora, Sofía había vuelto a la casa Creppy, casa que conoció hace un año cuando piso por primera vez esta ciudad tan lejana…

—Tú haces lo mismo, Sofía —menciono Jack luego de un rato mientras la miraba como ella de a poco liberaba a Jeff de sus brazos y se sentaba para tomar el desayuno.

—Pero nadie me reconoce jamás porque uso maquillaje, lo mío es diferente —dijo como si nada la chica mientras pensaba que hacer ahora que tenía que buscar otro cuerpo para su hermano ya que el actual se estaba descomponiendo…


Mientras en la preparatoria

—…entonces puede irse ya a tomar sus clases en el aula B de los de tercer año joven Callie —dijo un hombre mayor con rostro serio mientras miraba al chico pelinegro que acababa de inscribirse en su escuela, este le había regalado una sonrisa al escucharlo.

—Gracias, con su permiso me retiro —mencionó el chico mientras se acercaba a la puerta y salía cerrando tras de sí de manera pausada la gran puerta de madera maciza…

Curiosamente los alumnos que estaban en los pasillos se le quedaban viendo a cada paso que él daba para ir a su curso, Harold miro curioso a los otros chicos, parecían que él les causaba miedo aunque aun no había hecho nada como para ganarlo por lo que la incertidumbre crecía en su cabeza con más rapidez…

"Me pregunto qué pasa" pensó el chico mirando de reojo a los alumnos. Un poco confundido Harold ingresa al aula B de los de tercer año con cautela mirando desde su lugar a todos.

—…Y así los cavernícolas… ¿Hum? Disculpa, ¿quién eres? —indagó el maestro al ver a un joven nuevo estar parado en el marco de la puerta.

—Buenos días, me llamo Harold Callie, soy un alumno nuevo a partir de hoy —dijo mientras daba dos pasos para adelanta y daba una leve inclinación de cabeza a manera de respeto.

Por unos momentos la clase entera se le quedo mirando, pronto todos empezaron a quedarse asombrados y sus corazón dieron un latido frío, ese chico era demasiado parecido a su peor pesadilla… se parecía demasiado a… a ella… Un escalofrió recorrió el cuerpo de todos al ver que el chico se había dado de cómo lo miraban y daba una sonrisa inquietante.

—No me miren así, hacen parecer como si estuviera por matarlos… —había dicho con un tono burlón y su rostro tranquilo, esto hizo que un gritó ahogado saliera de los labios semi abiertos de todos, esas palabras los había inquietado mucho más que antes y esa sonrisa no ayudaba a tranquilizarlos…

—Pasa por favor Harold… es mejor que tome asiento y empiece a atender para no tener problemas con las pruebas luego… —dijo el profesor tratando de tranquilizarse, él había visto lo sucedido hace diez años, ¡Dios, se había salvado a duras penas esa vez! , pero tranquilizarse era algo que no lo logro con éxito y como no lograrlo cuando miras una cara de más de parecida a la raíz de tus miedos…

Harold aun un poco curioso y confundido entro en el curso con pasos firmes y lentos, mirando de reojo a los demás mientras se acercaba a su asiento, no entendía el temor de ellos pero he de decir que le encantaba que le tuvieran miedo fuera por la razón que fuera…


Casa Grafton

Luvie estaba en un gran problema a la hora de levantarse… se suponía que estaba atrasada para llegar al colegio pero…

"¿¡Pero cómo voy a dejar a una bebé de 10 meses sola!? "

Esa era la pregunta que rondaba en su cabeza, tal vez fuera mejor no ir a clases por ahora… al menos hasta saber qué hacer con la bebé, que según lo ocurrido el día de ayer esa niña era literalmente su cuerpo original en pleno desarrollo externo hasta alcanzar la edad que necesita para fusionarse…

—Además… con esto… no creo ser capaz de ir… —dijo llevándose una mana a su ojo descubierto de su parche pero cubierto por su cerquillo, ahí en el inicio de su pómulo no había piel ni hueso… se había roto como el cristal hace poco dejando al descubierto que debajo de esa pequeña porción de piel y hueso no había nada… estaba vacía por dentro como la sombra le había dicho…

—Ya, ya, Hannah vamos cálmate —dijo Luvie mientras arrullaba a la bebé en sus brazos, la niña estaba llorando demasiado, Luvie no sabía qué hacer y además aún se sentía raro ya que estaba cuidando de ella misma en su forma de bebé y además de eso que era su verdadero cuerpo de nombre Hannah.

—Tal vez tenga hambre… ¡Ah! Se me hace tarde ¿qué hago? —dijo Luvie caminando en dirección a la cocina mientras que por un momento miro el reloj de la sala.

Luvie se puso a preparar un poco de lecho con una Hannah en brazos, era muy difícil hacer ambas cosas a la vez y esto en definitiva significaba que no podría ir a la escuela con las cosas aso, debía encontrar una solución rápida a todo esto.

—Toma —dijo ella colocando el biberón en la boca de la bebé, quien detuvo su llanto y empezó a tomar la leche con tranquilidad.

En estos momento Luvie se alegraba de que su padre no se hubiera desecho o donado ni nada todas sus cosas de su infancia, ya que gracias a eso tenía el biberón para Hannah.

Luvie con Hannah en brazos se acercó al teléfono de su casa y tomándolo con mano libre se dispuso a llamar a la escuela al momento que se sentaba en el sofá con la bebé.

¿Hola, con quien hablo?

—Buenos días director, le habla Luvie Grafton, una alumna de la clase A del tercer año, le llamaba para pedirle por favor que me diera una licencia de ausencia por unos pocos días… —dijo al escucha la otra voz tras el teléfono.

Señorita Luvie ¿Cuál sería la razón de esto? Usted no suele pedir este tipo de licencia —dijo la voz del otro lado de la línea, tal vez este sería el único adulto que no temía ni creía en los rumores del colegio y la ciudad, por lo que Luvie estaba muy agradecida de poder hablar sin tener que ver miedo o escuchar temblar la voz de esta persona.

—Bueno… es algo complicado de explicar, señor director…

Escuchare atentamente, tengo tiempo.

—Es que no creo que me crea… —empezó a decir Luvie con un suspiro "¿Cómo le digo que tengo que cuidar de mi cuerpo real para seguir con vida?"— Hah… bueno, la razón es que tengo una bebé aquí y no tengo quien dejarla y… —en esos momento Hannah volvió a llorar soltando el biberón en medio del llanto y Luvie empezó a mecerla para tranquilizarla.

El director desde el otro lado de la línea quedo con los ojos abiertos, el llanto que escucho confirmaba lo que decía la joven pero la pregunta era ¿Cómo había un bebé en casa de Luvie Grafton? Hasta donde sabia ella era hija única, no tenía familiares cerca y su padre estaba muerto al igual que su madre, aunque este último no estaba confirmado...

Señorita… puede tener la licencia que me pide por unos días, pero ¿de quién es la bebé? ¿De algún pariente? —indagó el directo, era necesario saber que pasaba con una de sus estudiantes más destacadas…

—Pues… como decirlo, ella es —Luvie no sabía que decir, no podía decir que algún vecino se la dejo ya que no se lo creería, tampoco que era su hermana y mucho menos su hija…— Es… una prima mía… Sí, eso, una prima, mi tío hermano de mi padre que Acaba de llegar a la ciudad me pidió que cuide de su hija ya que lo llamaron para ver a mi tía que estaba en el hospital en la ciudad del este —dijo la azabache con rapidez, el director del otro lado de la línea solo levanto una ceja interrogativa al escucharla.

Está bien… espero pueda buscar donde dejarla para no perder más días de escuela —dijo el director y Luvie donde una afirmación colgó el teléfono.

—Bien… ahora… ¿Qué demonios debo hacer? —se preguntó si misma la azabache mirando como Hannah estaba más tranquila y hacia burbujitas de saliva con su boca…

*/*/*

—¿Dónde puedo dejarla durante la mañana? —decía en voz alta Luvie mientras miraba a la bebé que se encontraba dormida, ya había pasado una hora desde que llamo a su director y había podido por fin hacerla dormir.

"Hannah estará aquí hasta alcanzar cierta edad, lo que llevara siete meses… Hah, no entiendo esto"

—Solo será por poco tiempo, dentro de poco tendrá un año y será más fácil —se escuchó de la nada y Luvie se exalto y ahí frente a ella la sombra apareció.

—No me asustes así… ¿sombra? ¿o cómo debería llamarte? —indago Luvie mirando a aquella sombra.

—Llámame así mientras tanto, ya sabrás mi nombre cuando te fusiones con ella y recuerdes todo—dijo la sombra mirando a la bebé que estaba en la cama de la chica.

—Ok… aunque no se debo recordar de todas maneras —dijo Luvie mientras miraba a la niña que dormía en su cama.

"Pero siendo verdad que ella soy yo… y yo solo soy un cascaron vacío… todo lo que conocí hasta ahora ¿lo olvidare¿ ¿olvidare a mi padre? Tengo miedo… miedo de lo que pase dentro de siete meses…"


Harold se dispuso a comer una hamburguesa en la hora de receso, este colegio no estaba tan mal como pensó, creía que sería hostigado con preguntas, pero estaba tranquilo y la enseñanza era buena.

¿Escuchaste? La hermana de Kira murió el mimo día que hablo con ella…

¿Enserio? Dios… pobrecita, pero ella le hablo sin saber las consecuencias… debieron decirle lo que ocurría cada vez que ella está de por medio.

Sí… mírala ahora, está muy callada y sigue en estado de shock.

Una conversación que se llevaba a cabo en una banca abajo del árbol donde estaba recostado llamo la atención de Harold.

¿Había algún asesino más en esta escuela?

Harold miro en dirección a lo que miraban las chicas y vio a lo lejos en una banca alejada a una pequeña ¿?, este sintió curiosidad por la chica y también sobre lo que había escuchado…

¿Quién era aquella chica de la que hablaron?

¿Cómo era?

¿En verdad era una asesina?

Estas dudas surgieron en la mente de Harold y con esto en mente bajo del árbol y se acercó a la chica— Hola —dijo sin más.

Ka joven se sobresaltó al escuchar una voz y al girar su cabeza para mirar quien le hablaba, dio un pequeño grito ahogado de sorpresa al verlo y esto extraño a Harold aún más.

—¿Quién eres? —indago la joven mirándolo con cautela… se había sorprendido antes por el gran y extraordinario parentesco entre esta persona y la joven Luvie, aquella chica que lo ayudo.

—Me llamo Harold… dime ¿Cómo te llamas? ¿Cómo estás? ¿Qué fue lo que sucedió? —pregunto con simpleza el joven pelinegro.

La joven al escucharlo supo que este chico había escuchado aquello que circulaba por la escuela sobre su situación… y era obvio que tenía curiosidad de ello.

—Me llamo Kira… seguro escuchaste lo que dicen ¿verdad? Sobre lo de mi hermana mayor… —dijo la joven con sonrisa algo triste al mencionarla.

—Ehm… algo así, decían que fue a causa de alguien… pero no entendí eso muy bien ¿me lo pudieras explicar? —dijo naturalmente como cualquier adolescente curioso, lo cual no extraño a Kira.

Pero antes de decir algo recordó cierto punto, este joven era casi la réplica exacta de Luvie, solo que un poco más alto y su peinado aunque parecido iba peinado para el lado contrario cubriendo su ojo derecho…— Pues dicen que si te acercas o te juntas con Luvie Grafton del aula A de los del tercer año siempre te pasaran cosas malas, dicen que ella es una asesina suelta, también dicen que todo mundo lo sabe pero si no hay pruebas no pueden hacer nada… ¿no es ilógico y exagerado? No creo que sea verdad de todos modos… —dijo la joven bajando la mirada.

—¿Y por qué lo crees? Digo, puede que sea verdad y ella es cuidadosa con sus crimines para salir ilesa de toda sospecha… claro, solo tal vez… —dijo Harold un poco más interesado, ya que si acaba con la tal Luvie podía tener este territorio para él solo.

—Es que no le veo lo lógico a lo que dicen todos, desde mis vecinos hasta ms compañeros… Eh llevado viviendo poco tiempo aquí y no sé por lo dicen pero estoy segura que ella no tiene nada que ver, ella es buena, además de eso… yo vi al asesino de mi hermana esa noche… y no era Luvie… era otra persona… —dijo la joven sintiendo un poco de escalofríos al recordar al asesino que vio la anterior noche.

Harold estudio sus reacción, él tampoco sabía lo que se decía por los alrededores pero mirando a la joven entendió que ella no los creía para nada, lo cual no sabía si era bueno o malo para poder saber si en verdad tenía un rival por aquí…

—¿Y quién era en ese caso? ¿Recuerdas su rostro? —indago para continuar la conversación y así enterarse de la situación del colegio para tomar víctimas y que estas fueran reconocidas después como su trabajo, aunque claro, ellos obviamente no sabrían que es él el asesino pero… bueno, ya entenderán.

—Era un hombre mayor… tenía el cabello oscuro y semi-largo, su rostro era blanco y tenía sangre e toda la ropa…, tenía una sonrisa grande, bueno, no es que fuera grande, si no que parecía que sus mejillas estaban cortadas para que pareciera una sonrisa, sus ojos eran redondos contorneado con negro, como si no tuviera parpados y cuando me miro con esos ojos… yo… Esa era sin duda una de la más siniestra mirada que haya visto en mi vida —dijo la joven abrazándose a ella y cerrando los ojos mientras un nuevo escalofrió recorría su cuerpo.

"De modo que fue ese tipo" pensó Harold al escuchar la descripción del asesino, solo conocía a una persona con esas características y era aquel con quien choco la otra noche al salir del baño… Esta misma mañana había logrado saber su sobrenombre como lo conocían en gran parte del país… era si lugar a dudas Jeff The Killer.

—En verdad lo siento por lo de tu hermana, Kira —dijo Harold con una voz vacía de compasión o algún sentimiento de pena en realidad.

—No hay problema… solo espero que encuentren al culpable, digo, no puede haber muchos con esas características —dijo ira y luego miro a Harold con curiosidad— Ham… Harold… tengo una pregunta que quisiera hacerte… ¿Cuál es tu nombre completo? —indago la chica logrando confundir al pelinegro.

—¿Eh? Pues Harold Calle… ¿por qué? —respondió el chico con una ceja encarada.

La chica pareció confundida por un instante— Entonces… ¿no eres nada de ella? —indago a lo que el otro la miro de lado sin comprender— Me refiero a Luvie… es que… eres muy parecido a ella, demasiado la verdad, hasta lo tomarían por gemelos, pero sus apellidos son distintos… pero puede que sus padres se hallan separado y ustedes se separaron… o tal vez solo sea un parecido cualquiera… eh… eh… —dijo la joven confundida sin poder decir más razones para aquel parecido.

Harold abrió los ojos al escucharla ¿Esa chica se parecía a él? ¿Por qué se parecían? ¿Quién era Luvie de todos modos?

—¿Eh? Yo no conozco a esa chica acabo de llegar a la ciudad y… —Harold paro de hablar, un recuerdo amargo lo atacó, él si tenía una gemela pero ella murió hace ya mucho tiempo…

—Lo siento… —dijo Kira al ver la expresión triste de Harold, tal vez dijo algo fuera de lugar sin darse cuenta en medio de querer saber si ellos dos tenían alguna conexión sanguínea, Harold la miro unos segundos cuando se disculpó y noto cierta cosa, esta chica tenía algo, no sabía que era pero una aura como la de Ilusión había alrededor de ella…


Espero les haya gustado el capitulo n.n Hay muchas que aclarar pero muy pronto todo estara claro en el fanfic :D Espero les este gustando y si hay algo que no entiendan de la historia me lo pueden decir en comentarios...

*tensión*

Bien…

¡Lo siento por haber tardado más de medio año en actualizar! TOT

De verdad que quería actualizar muchísimo antes pero como tengo varios fic abiertos me olvido de la trama de algunos y mi cabeza queda en cero, últimamente me estos enfocando más en mis yaois pero como sea tratare en balancear todas mis historias para poder actualizarlas semanalmente o cada dos semanas… Para esto, a los que siguen cualquiera de mis historias aparte de esta les recomiendo revisar entre Viernes a Domingos para ver si actualizo la historia, ya que entre esos días subiré, bien sea semanal o en dos semanas por capitulo…

Gracias por tenerme paciencia y seguir leyendo mi historia, y si eres nuevo leyendo te agradezco por tomarte la molestia de leerlo n.n me disculpo por todas las fallas ortografías como gramaticales en el transcurso del fic en general, sin más que decir me despido de ustedes hasta la semana entrante entre un viernes, sábado o domingo cuando actualice n.n

Sayonara