Niñas miles de perdones, la actualización es el capitulo anterior, ahí les explico que paso.
Yo y mi mente volada, me iré a tirar del acantilado. Mil disculpas por los inconvenientes
Para compensarlas pondré otro capitulo más
Edward POV II
-Deberías ir con más cuidado -añadí. De repente me salió una de aquellas sonrisas que hacía que Bella se sonrojase a veces, ella me la devolvió-, por aquí hay mucha gente cruel que no pondría reparos en devolverte al suelo -dije refiriéndome a las animadoras y a algunas cuantas chicas del Instituto, nadie más que Bella sabía lo crueles que eran, sobre todo al enterarse de que yo estaba con ella.
-Entonces he tenido mucha suerte de haberme encontrado contigo -dijo. Era algo extraña, parecía estar conteniéndose.
-Pues se podría decir que has tenido la mejor de las suertes -intenté ser gracioso-. Soy Edward Cullen -le tendí mi mano.
-Mucho gusto, Alexzandra White -se presentó, mientras estrechaba mi mano. Su tacto era suave, y su temperatura no era ni fría ni cálida. Sentí como un tipo de magnetismo-. Pero por favor, llámame Alexz.
-Pues es un placer Alexz, y dime ¿A dónde te dirigías cuando caíste en mis brazos? -le pregunté con sorna, y ella me sonrió. No sé por qué, pero por primera vez sentí aquello que se siente al ver una chica bonita sonreír gracias a ti.
-Primero, fue una causalidad pero igual te lo agradezco -fingió ofensa-. Y segundo, me dirigía a mi primera clase que si no me equivoco.. -sacó un papel, que supe identificar como el horario de las clases-. Me toca Biología -culminó. Yo sonreí agradecido por que fuera esa clase y no otra.
-Pues entonces permítame que la acompañe Señorita White -dije, ofreciéndole mi brazo para acompañarla al salón. Pero no lo acepto.
-Alexz, por favor -dijo alejándose de mi un paso-. Y no te preocupes no me voy a perder.. -me sonrió y comenzó a caminar de nuevo. Vaya, si que era una chica extraña. Claro, no es que a mi me gustase alardear de ser guapo y de que muchas chicas del Instituto me persiguieran, pero ella no me presto más atención de la necesaria.
- Yo también voy a esa clase..-dije, alejando tales pensamientos, y acompasándome a su paso-. Así que no me supone ningún problema acompañarte.. -le sonreí, intentando de que como Bella, se sonrojara; pero en vez de eso dio una fugaz mirada al pasillo.
"¿En qué estará pensando?" me pregunté, al no escuchar absolutamente nada en su cabeza. Era la primera vez que me apetecía escuchar los pensamientos de alguien que no fuese mi novia.
-Creo que el resto de las chicas no piensan lo mismo...-me quedé callado. Traté de concentrarme en los pensamientos de las animadoras que estaban cerca, más que eso traté de ordenar cada pensamiento. Sí, querían asesinarla por estar cerca de mí.. Eso me molesto de sobremanera.
-Sobrevivirán -añadí con voz seria, y luego me reí. Vi cómo giraba su cabeza y tomaba una bocanada de aire, me extrañó. Nuevamente parecía estar conteniendo la respiración..
Por Dios que era hermosa. No podía creer lo que estaba pensando, mil imágenes de ella y yo se agolparon en mi mente.. NO.. Sacudí mi cabeza imperceptiblemente. Por más que esté de malas con Bella, ella era mi novia, la persona que amaba.. Esto me iba ha traer muchas complicaciones..
-Por lo visto eres un chico muy popular ¿no? -me pregunto mientras seguía cavilando. Me puse tenso, no sabia por qué, pero no quería que ella tuviera esa imagen de mi. La idea de que era de esos chicos que creen que todas las muchachas se mueren por ellos.. No. No quería que ella tuviera esa concepción de mi.
-Es algo inevitable en un pueblo tan pequeño -dije y no pude evitar sonar fastidiado-. No hay muchas chicas que sean autenticas en sus sentimientos por aquí, siempre he podido sentir cuando alguien es sincero -dije levantando lo hombros con desinterés.
No sé por qué le dije eso, creo que era una forma de que se de cuenta que no era el común denominador, que tenía mi lado distinto. Jamás había tenido la necesidad de demostrarle algo a alguien, y es más le estaba contando algo de mi secreto...Ella me miraba seria, tratando de leerme con esos magníficos ojos azules.
-Y parece que tú eres la excepción -le dije, tratando de romper ese análisis al que ella me estaba sometiendo.
-No te dejes llevar por las apariencias.. -dijo sonriendo también, pero esa sonrisa no se vio reflejada en sus ojos. Quizás fue mi idea, pero pude sentir cierta advertencia bajo sus palabras. No me gusto en absoluto-. Es mejor que no saques conclusiones adelantadas, a veces no todo es lo que parece -otra vez estaba ahí esa sensación de que ella intentaba precaverme de algo, o quizás solo era mi imaginación.. Sin pensarlo, de un momento a otro ya estábamos en la puerta del salón.
-Tal vez tengas razón -dije tratando de sonar sereno y no encaprichado por la nueva alumna. Le di paso para que entrara -. Pero por ahora tendré que llevarte la contraria -la piqué para ver qué me respondía.
-Como quieras -masculló entrando al salón y dirigiéndose a la mesa del profesor, mientras yo me iba a sentar con Bella, que me miraba totalmente extrañada..
Por Dios, ahí estaban sus inseguridades de nuevo. Mientras caminaba, le sonreí, y ella me la devolvió insegura. Me senté a su lado y le di un casto beso en la frente, ella cerro los ojos ante el contacto; y cuando nos separamos sus mejillas estaban sonrojadas.
-Disculpa si te sentiste mal ahora por lo de Jacob, te juro que no fue mi intención -me dijo muy bajito mientras el profesor hablaba con Alexz, parecía que la conociera de algún lado.
-Si no te preocupes, esta bien -dije, un poco distraído, mientras trataba de escuchar que le decía el Profesor Banner a Alexz.
Bella me hablaba pero no pude concentrarme ya que no era la única voz que estaba escuchando.. La voz mental del Profesor Banner estaba desbocada, al igual que la de mi amigo Mike y cada chico en ese salón. Aún así trate de enfocarme en mi profesor.. "¿Adrienne? No. No es posible.. Pero si es idéntica" gritaba su mente. Fruncí el ceño por la desesperación que me causaba el no poder saber nada más, Bella llamó mi atención y eso me molestó de sobre manera.
-¿Qué sucede? -le pregunté brusco, me di cuenta del tono de mi voz, así que intenté calmarme.
-Eso tendría que preguntarlo yo.. -replicó-. Hoy estás muy extraño.
-Quizás porque mi novia no cuenta conmigo.
-Has dicho que no pasaba nada.. -frunció el ceño.
-No. No pasa nada, porque pasa todo -dije-. Últimamente pasas mucho tiempo junto a él..
-Le llamé porque tú no cogías el móvil -se explicó. -Estuve media hora llamándote, pero no recibí ninguna respuesta de tu parte, por eso le llamé y él fue a buscarme.
-Lo siento.. -me disculpé, después de que ella me explicase lo que había sucedido-. Es solo que últimamente ya no estamos tan juntos como antes..
-Pasamos muchas horas juntos Edward -rezongó ella. No me gustó esa respuesta por su parte. -Lo siento ¿vale? Quizás si que es verdad que ya no salimos como antes, es solo que no sé.. Sabes que te quiero.. Lo último que quiero es estar sin ti.
-Ni yo.. -musité. Le acaricié suavemente la mejilla y pude sentir que un escalofrío recorría su cuerpo. Involuntariamente sonreí al notarlo.
Volví mi mirada y observe como Alexz se sentaba con Mike, y lo muy emocionado que estaba este por el hecho, no había necesidad de escucharlo mentalmente. Me revolví en mi asiento para prestarle mi entera atención al profesor.
El resto de la hora, la pasamos completamente callados, escuchando la charla introductoria del profesor. De vez en cuando me fijaba que él lanzaba miradas a la fila de en medio, justo donde estaba Alexz sentada junto a Mike. Podía escuchar sus pensamientos, y llegué a la conclusión de que Alexz sería alguien importante para él, y lo había sido desde el momento en que entró por la puerta de la clase.
Sin saber cómo reaccionar, y sin conocer ese sentimiento que nacía dentro de mí, miré a Bella. Seguía sentada a mi lado, a pesar de todo, seguía conmigo. Qué más podía pedir yo en el mundo, con ella lo tenía todo...Todo lo que hasta ese momento había deseado. Pero algo había cambiado inevitablemente desde que me levanté aquella mañana. Vi como Alexz salía apresurada del salón..Me ¿preocupó?..En verdad me inquietó, quise seguirla, pero Bella ya me tomaba del brazo para ir a la Cafetería. Nos ubicamos en la mesa de siempre, en un silencio incómodo....
-¿No te parece que la chica nueva es muy rara? -me preguntó Bella, cuando estábamos en la Cafetería.
-¿Por qué lo dices? -le pregunté, intentando parecer desinteresado.
-Me da mala espina.. -musitó, algo nerviosa-. En realidad no sé cómo explicarlo, pero es imponente....Ahí estaban las inseguridades de nuevo.
-He hablado con ella esta mañana y no me ha parecido extraña.. -opiné. La verdad es que sí, era un poco extraña, pero sobre todo especial. Lo sabía desde aquella mañana al escucharla, ella tenía un secreto.. No sabría decir qué era, pero albergaba la esperanza de poder conocerlo. Fijé mi mirada en ella y por un momento sus ojos azules se encontraron con los míos. Tuve la sensación de que eran más claros.
-¿Por eso has tardado al venir a clase? -me preguntó, noté la molestia en su voz. Solo asentí.
-Sigue pareciéndome extraña.. -insistió.
-¿Vas a seguir con eso? -le dije, en tono de broma-. Tienes que acostumbrarte a la gente nueva que llegue, ella viene de Italia, supongo que por eso te parecerá tan misteriosa. La gente de otros sitios puede parecer distinta, pero tienes que conocerlas primero -Bella me miró con una chispa de rabia en sus ojos, sabía que no se iba a tragar lo que le había dicho; pero tampoco tenía una explicación coherente para sus especulaciones.
-¿Otra discusión? -preguntó Alice al llegar a nuestra mesa. Mi hermanita siempre tan oportuna.
-No, no es nada -dijo Bella, pero su tono de voz denotaba todo lo contrario.
-Claro, por supuesto. Bella necesito que vayas conmigo a Port Angeles ¿qué me dices? -Alice puso cara de puchero. Por Dios, así quién le negaba algo.
-Vamos.. -le rogó-, mira que no me acompañas de compras hace mucho tiempo ¿si? -puso cara de cordero degollado, en esos momentos Alice me daba miedo.
-Esta bien.. -dijo Bella, reprimiendo una sonrisa. Alice si que sabia jugar sus cartas.
Mientras mi hermana y Bella discutían si verían una película también, mi mirada se poso momentáneamente en ella.. en la de Alexz. No me acostumbraba a lo bella que era, pero ahora se veía aburrida, como si las personas que estuvieran a su alrededor la marearan por alguna razón que no podía llegar a escuchar de sus mente.
Me molestaba mucho, pero lo que más me molestaba era pensar aquello estando Bella allí. Sentía como si la estuviera traicionando, pero me era inevitable pensar en Alexz. Creo que me afecto mucho escuchar su voz mental, pero sobre todo el misterio, de después no escucharla. Yo le había dicho, que podía saber cuando una persona no era del todo confiable o no decía la verdad. Y aunque al inicio no tenía duda sobre ella, ahora ya estaba comenzando a dudar. Acaso tendría algún secreto escondido, alguna razón extraña para venir a Forks.. "No seas tonto Edward -pensé-. Tú curiosidad, otra vez, no te deja pensar con claridad" moví la cabeza y me concentré en la conversación de las dos mujeres que estaban en mi mesa. A los pocos minutos sonó el timbre, y como de costumbre acompañe a Bella a su clase de Trigonometría, dándole una mirada de reojo a Alexz.
Caminamos por el pasillo, agarrados de la mano, como siempre...Pero sentía que Bella seguía nerviosa
-¿Qué te sucede? -le pregunte, apretando dulcemente su mano para que centrara su atención en mí.
-Nada -titubeo -. Es solo que esa chica me parece muy extraña, es como si algo en ella me dijera que hay peligro -vaya, era el mismo tema. Detuve mi marcha y la obligue a que quedara frente a mi.
-Escúchame -le rogué-. No te preocupes, que no va a suceder absolutamente nada, no entiendo por qué te pones así, pero es una chica común y corriente. ¿Qué peligro podría representar?
-Tienes razón.. -murmuró, pero parecía que no estaba convencida aún de sus propias palabras. Meneé la cabeza de un lado a otro y le di un beso.
-Te quiero.. -susurré, cuando nuestros labios se separaron.
-Y yo -sonrió por fin. Acaricié su mejilla y continuamos con nuestro camino.
Todo iba bien, o eso pensaba yo. Hasta que al girar al pasillo, que nos llevaba a la clase de Bella, pude ver a los lejos que venía Jacob. Apreté la mandíbula y automáticamente mis músculos se tensaron.. Maldigo el día en que su padre y el de Bella habían decidido que Jacob también debía asistir a este Instituto. En lugar de ver aquella mirada que me lanzaba siempre, pude ver que traía mala cara. Cuando nos acercamos a él, estaba sudado y pálido. Bella me soltó la mano de repente y corrió hacia él.
-¡Jacob! ¿Estás bien? -le preguntó muy preocupada, jamás la había visto tan alterada.
Me quedé cerca de ellos, pero lo más distante que pude.. Puede que sea de mala persona, pero no me importaba en absoluto lo que le sucediera. Y es más no me gustaba como Bella lo miraba, con ese aire de preocupación que jamás me había dado a mí.
-Si -sonrió complacido. Ahí estaba otra vez esa mirada de satisfacción, que ponía siempre que Bella le prestaba más atención que a mí.
-Estás ardiendo en fiebre, ¿Cómo vas a estar bien? -dijo ella con el ceño fruncido.
-Vamos pequeña, no te preocupes -le acarició la mejilla. Reaccioné rápidamente, y los celos me llevaron a hablar.
-Ha dicho que está bien, ¿no lo has escuchado? -espeté con toda la rabia que llevaba dentro. Los celos hacían que la sangre me hirviera. Bella me fulminó con la mirada. Sentí cómo me congelaba al verla hacer eso, y ella ni siquiera se dio cuenta lo que me había dolido tan solo ese gesto. Puso los ojos en blanco.
-Edward tiene razón -intervino él-, me encuentro bien. Vete a clase y si quieres ven a verme ésta tarde.-dijo mirándome de reojo, sabía cuanto yo detestaba que se fuera toda la tarde con él.
-¿Seguro que estás bien? -le volvió a preguntar. Odié que desconfiara de mis palabras, ¿es que acaso él era más importante que yo?.
-Bella.. Soy yo: Jacob Black -dijo pagado de sí mismo. Yo puse los ojos en blanco. Qué no hubiera dado por estamparlo contra la pared y romperle la boca a puñetazos.
-Y ahora vete a clase, no se te vaya a hacer tarde -ella asintió, soltó su mano y le dio un beso en la mejilla. Él sonrió ante el hecho. Me dirigió una inclinación de cabeza, y Bella y yo seguimos caminando rumbo a su clase.
Antes de llegar al salón, me despedí de ella con un beso fugaz, y me inventé una excusa para poder escapar a tomar un poco de aire. Sentía que iba a explotar de un momento a otro y no quería que ella saliera perjudicada por mi culpa. Crucé los pasillos del Instituto a grandes zancadas, golpeando fuertemente el suelo con casa paso, como si de esa forma pudiese hacerle daño a ese maldito.
Me reí de mí mismo por lo estúpido que era, no entendía ni por qué seguía aguantando todo aquello.. Quizá porque la quería, ella lo era todo para mí.. Pero esa no era una excusa para que jugase con mis sentimientos como lo hacía....No, ella no jugaba con mis sentimientos. En realidad creo que ni siquiera se daba cuenta de el daño que me hacía estando con él.. Me hubiera gustado confiarle mi secreto, que ella supiera que yo escuchaba las mentes de los demás y que de ése modo se diera cuenta de que Jacob no la quería sólo cómo a una amiga más.. Sentí ganas de darle un golpe al capó de mi coche.. "Cómo si él tuviera la culpa.. -me dije-. La culpa la tienes tú, por enamorarte de quien no debes".
Suspiré. En ese momento no sé por qué tuve la estúpida necesidad de fumar.. Reí ante aquella idea. Había pasado algún tiempo desde que lo había hecho por última vez, en casa de Mike. Y no era precisamente tabaco lo que fumamos.. Tampoco había por qué alarmarse, la verdad es que eran de esas cosas que haces cuando eres joven y te aburres un poco.. "Uno hace muchas locuras" me dije, tratando de tranquilizarme. Dejé de pensar en ello y recordé que tenía que ir a hablar con Tayler a última hora, y me dirigí hacia allí, lo más rápido que pude.
Estuve conversando con Tayler un buen rato, escogiendo artículos y planificando de qué íbamos a escribir en la siguiente edición. Cuando me fijé la hora, no faltaba mucho para que Bella saliera de su clase. Me despedí y fui a darle el alcance a mi novia. Después de recoger a Bella de Trigonometría, la acompañé hasta su siguiente clase.
Al parecer le había tocado sentarse con Alexz y, como no, el tema de día seguía siendo lo rara que era aquella chica. Las horas se pasaron lentamente y con ellas mi enfado se fue.. Pero la tranquilidad no duró mucho, pues cuando salimos Alice se le tiró al cuello a Bella para decirle lo de Port Angeles, pero Bella la rechazó para ir a ver a Jacob. Me enfurecí tanto que no hablé en todo el camino a La Push, y en el trayecto estuve pensando en la forma de hacerle saber que todo aquello me molestaba.
-¿Qué te sucede? -me preguntó, antes de llegar a la casa de Jacob.
-Nada -respondí secamente.
-Edward creo que tenemos que hablar. Últimamente estás muy raro y.. -no podía soportarlo más. ¿Qué era yo quien estaba raro? Pero si era ella la que no paraba de hacerme desplantes.
-Y ¿Cómo quieres que esté? -espeté-. Bella no paras de decantarte por él, siempre. Entiendo que os hayáis hecho muy amigos, pero te lo he repetido mil veces ya.. Y tú deberías saberlo, Jacob te quiere. Y no me vendas en cuento de que es como una simple amiga, porque no es así..
-¿Otra vez con eso? -dijo casi en un grito-. Luego dices que soy yo la paranoica. El que se cree cosas, eres tú Edward, eso tienes que hacértelo mirar.
-Quizás la que tiene que hacerse mirar, ese tipo de obsesión que sientes por él, eres tú -le dije sonriendo amargamente.
-No sabes ni lo que dices.. -masculló, mirando al frente y meneando en un gesto de negación. Eso me irrito más, no entendía como tenía la osadía de decirme que el que tenía que verse era yo.
-Si que lo sé. -exploté. -Y ¿sabes qué? Ya me he cansado de éste jueguecito. Vas ha tener que elegir. O es él, o soy yo.
-¡¡¿¿QUÉ??!! -exclamó, con los ojos abiertos de par en par.
-Creo que ya lo he dicho, él o yo -repetí.
-¡Vamos, Edward! -resopló-. No puedes estarme pidiendo eso, sabes que es una tontería y no quiero hablar de eso ahora. -dijo, tratando de evitar el tema.
-Para ti a lo mejor.. Pero creo que ya es hora que lo hagas.-ya se lo había dicho, y no existía fuerza alguna que me hiciera volver atrás.
-Sabes que no te voy a contestar.. No tengo por qué elegir entre él y tú.-dijo sonando apesadumbrada, me dolió que no pudiera escogerme de buena a primera a mi.
-Si que tienes.. Si te importo tienes que hacerlo. -dije. Ella podría pensar lo que quisiera, pero yo necesitaba esa respuesta.
-Edward no seas egoísta, ¿crees que sólo tú puedes tener amigos? -ahí estaba otra vez la evasiva. El viejo cuento de los amigos
-Sabes que no es eso Bella, tú puedes tener todos los amigos que te dé la gana..
-Pero no a Jacob ¿verdad? -preguntó, yo no dije nada-. Está bien, hablemos de esto con calma -esto era un caso perdido, ya lo había visto. Ella al final no me diría nada, y en el peor de los casos, lo elegiría a él.
-Ahora el que no quiere hablar soy yo -le dije, cuando llegamos a la casa de los Black.
-Edward.. -musitó ella, mirándome con una especie de pena y rabia contenida.
-Ya he tenido demasiado por un día -espeté sin apartar la mirada del frente.
Bella no dijo más, bajo del carro y cerró la puerta. Caminó debajo de la lluvia hasta la casita. Al llegar a las escaleras, tropezó, pero aguantó el equilibrio. Billy salió a recibirla, ella volteo y me hizo de la mano, yo puse en marcha el coche y me marché de ahí lo más rápido que pude. Sin voltear ni una sola vez atrás.
Hola!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Si aquí estoy de nuevo, espero no haber demorado mucho pero los finales en la facultad me tiene con el tiempo a las justas.
Ojala le sguste el capitulo, gracias por leernos....Mención especial para YUMEY, eres un sol :D
Besos a todas
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