Hey ¿Qué hay? Soy yo otra vez, con el suplicio de Aioros yey ¡espero lo disfruten!
Confieso que me divertí mucho escribiendo este capi, dedicado a las fans del sensual Milo.
¡déjenme saber su parecer!¡con un genial REVIEW!
Saint seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo ¡le hago la vida imposible a Aioros!.
Consejero: milo de Escorpión: baile sensual.
Bueno, mi Giselle ya conoce mi fase divertida, conoce mi fase bailarina, mi fase cantante, mi fase enferma y mi fase de rescatador, pero no conoce mi fase sensual, esa que de verdad me haría ser un sexapeal realmente triunfador, creo que debo hacer algo, ella sabe que puedo ser un dulce osito, pero necesito que conozca el tigre que hay en mi, y como ni yo mismo lo conozco, pues, debo ir a buscar a alguien que ayude a encontrarlo y es por eso, que yo, Aioros de Sagitario, estoy aquí, en el peor lugar del santuario, conocido por todos como el mejor burdel hasta hace un año atrás, la casa de Milo de Escorpión.
Abro el pánel derecho que da hacia la cocina, el despacho de Milo y un recibidor, por la hora, Milo debe estar en la cocina y justo lo encuentro allí, comiendo nesquick con malvabiscos –hola Milo ¿Cómo estás? El abre los ojos,cuando come eso, lo hace con los ojos cerrados, traga y sonreíe, tiene los clásicos bigotes de chhocolate, eso me arranca una sonrisa.
-hola Aioros ¡que bueno verte! Honey llega de repente, alzo las cejas-no sabía que estabas por acá princesa escorpión. Digo, ella sonríe.
-ah si, vine a hacerle compañía a mi hermano y a mi novio. Me muestro sorprendido –Antoin debería estar con Hope. Digo, Honey sonríe.
-vacaciones. Dice sin mas, asiento - ¿Qué querías Aioros? Pregunta Milo, al tiempo que los gemelos Acuario entran, idénticamente vestidos y sin embargo, con rostros distintos a la vez que iguales, Camus con su alegría elegante y Antoin con su alegría suprema y extroversión, sonrío.
-hola chicos. Saludo, ellos saludan a coro ¡delante de toda esta gente no le diré nada a Milo! Para mi sorpresa funesta, femme cejamantis se une al tumulto ¿no tiene casa propia? Suspiro.
-vamos a ver…Milo, necesito hablar contigo ¡en privado! Lo atajo antes de que se le ocurra abrir la boca, el asiente y salimos de la sala, aún con su tazón de nesquick, llegamos al despacho y cerramos la puerta.
-dime. Dice con calma comiendo su cereal, trago saliva, abro la boca y vuelvo a tragar.
-no tengo toda la tarde Aioros, saldré con Muss y Toin. Replica, asiento –necesitoquemeayudesamostrarleaGiselle, quepuedoserunamáquinadesensualidadyerotismo. Milo me miró, abrió sus ojos turquesa y se comenzó a reír, inmediatamente, la risa se convirtió en tos pues, se estaba ahogando, la leche achocolatada escapava por su nariz y el pobrecillo no podía respirar, apliqué de inmediato la maniobra d Heimlich, tomándolo desde atrás y dándole con el puño en el estómago, salió lo que lo obstruía, Milo tosía.
-sabes, si quieres, matarme, no me quejaré, si utilizas la flecha. Bufé –muy gracioso genio ¿vas a ayudarme?el asintió, fui a velocidad luz y le traje un vaso de agua junto a una jarra, cuando tomó, suspiró.
-de acuerdo, le diré a Muss, que vamos mañana, pero harás, todo lo que yo diga, sin quejarte ¿trato? Asentí enérgico.
-trato. Dije mientras sonreía.
Excelente, Camus salió con Antoin y Honey, los 3 salieron al cine, dejaron la exposición de arte erótico para mañana, nosotros estábamos en la sala y cuando digo nosotros, me refiero a Milo, Margareth y yo.
-el secreto de ser sensual, es conocer tu punto animal. Dijo Milo con sabiduría –mi ¿mi punto animal? Pregunté tragando saliva,el asintió –desde luego, tu punto animal, eso que sabes que a las chicas les gusta. Medité, realmente cuando iba de fiestas con Saga y Kanon, antes del accidente…bueno, llamaba la atención por ser lindo, pero Saga y Kanon eran realmente buscados, no se, alguno tenía algo que yo no, Milo me miraba interesado.
- ¿y? preguntó –creo que mi sonrisa. Dije por fin, el frunció el ceño –ese es el gancho, pero tiene que haber algo mas. Me esfuerzo, después del accidente, volvimos a salir de fiesta todos, y esta vez, eran Milo, Afrodita, Shura y Máscara los que llamaban la atención, por su seguridad y claro, ayudaba su mirada ardiente como dicen las chicas y otra serie de cuestiones, que, creo que no tengo.
-ajá. Dice Milo, bajo la mirada -Aioros, tienes un gran atractivo, eres alto y con ese hermoso cabello Castaño. Dice Margareht por fin ¡wow! Eso es toda una novedad, generalmente ella no dice nada bueno de casi nadie.
-además, bueno te gastas un gran cuerpo, eres fornido y atléticoy tu tímida sonrisa contrasta mucho con lo arriesgado que eres. Milo pnon mala cara –oye, oye, oye, princesa cejamantis ¿Cómo es eso de que le estás dando alagos a otro que no soy yo? Ella se le acerca y lo abraza, tocándolo de una manera escandalosa.
-el único que adoro eres tu. Dijo con calma, me tapo los ojos - ¡búsquense una habitación! Exclamo, ellos ríen –bien, ya Maggie te señaló tus puntos fuertes ¿Qué mas crees que enamore a una chica de buenas a primeras? Pregunta, trato de pensar y cuando abro la boca para decir, que no tengo ni idea, algo llega a mi cabeza.
-supongo que mi mirada intensa, como de modelo y el porte y como me visto. Me ruborizo –creo que me miran bastante en la calle. El asiente –perfecto, ya se ve que estás contento con tu cuerpo, ahora te enseñaré un baile sensual. Trago salíva.
- ¿baile sensual? Pregunto casi atragantado, Milo asiente con calma –desde luego, ella sabe que eres romántico, tierno y todo eso, todos lo sabemos, pero necesita ver tu lado animal, apasioando y desinivido. Me pongo mas rojo si es posible.
-des ¿desinivido? Pregunto queriendo que gaya se abra y me trague, el asiente –si, y que mejor manera que hacerlo con un baile sensual. Y acto seguido, enciende una música muy arrebatadora, se le coloca en frente a Margareth y comienza a bailarle de una manera que para las chicas sospecho que es ilegal, ella no puede dejar de mirarlo, como si hubiera caído en el encanto del escorpión (que creo que ha hecho sin utilizar la técnica del encanto del desierto) se mueve insinuante como una serpiente, realmente me deja atónito, cuando la música termina, Margareth desquiciada, se le lanza encima a besarlo, trago saliva ¡realmente necesitan una habitación!.
- ¿aprendiste algo? Preguntó Milo mientras era besado ardorosamente, negué –vamos otra vez, pero esta vez lo harás tu. Me coloco sobre la mesa muy apenado.
-relájate hombre, nadie te va a comer, y no pongas esa cara, no excitas ni a mi líbido. Hago una mueca –Milo, a ti jamás te excitaría y Margareth está demasiado encandilada por ti para servirme de conejillo fehaciente. Ella asiente mientras clava su mirada en el.
-pero yo no. Dice una voz femenina y mis orbes se abren al ver a la diosa Afrodita, quien lleva su largo cabello en una trenza laterla, trago saliva –mi, mi señora,us, usted es muy fácil de. Ella se ríe.
-tonterías cariño, no soy muy fácil de excitar, eso lo logras si realmente te concentras. Milo asiente sonriendo, Margaret mira a la diosa como diciendo "aléjate de MI territorio" y la diosa, le saca la lengua y guiña el ojo de manera descarada.
-bien Aioros, concéntrate. Dice Milo y enciende la música, me ruborizo y comienzo a moverme torpemente.
-no, no, no. Dice la diosa Afrodita, la música se apaga –cariño, lo estás haciendo mal, deja de pensar que todos te ven, imagina que estás demostrando lo caliente que eres, porque ese es el objetivo del baile sensual, mostrar el fuego que te llena, demostrar que te sientes complacido con tu cuerpo y que eres capaz de complacer, cuando bailas de esta manera para seducir dices: "mírame, acá tienes lo que hará tus sueños realidad" ¿lo entiendes? Me rpegunta asiento enérgicamante, Milo vuelve a colocar la música y yo, vuelvo a hacer un estropicio, la diosa Afrodita pone un adorable puchero.
-esto no está funcionando. Dice femme cejamantis mientras se levanta, se acerca a mi –bájate de allí. Me ordena, obedezco.
-Aioros ¿Por qué has venido a pedir ayuda? Pregunta, bajo la mirada, pero ella me alza el rostro para que la mire –porque quiero conquistar a Giselle. Respondo sin dudar.
-bien ¿Por qué lo quieres hacer? Pregunta –porque la amo. Respondo sin dudar, ella asiente –Aioros ¿sabes que esto es normal? Me pregunta, asiento –si te refieres al hecho de itimar, lo se, pero… ella sonríe.
-no debes pensar que eres un asco, todos somos torpes al principio Aioros, todos hacemos tonterías y metemos la pata. Su sonrisa es cálida, debería mostrarla mas seguido y no solo con Milo, asiento.-c
-Cando haces este tipo de bailes para seducir, quieres quesepan que eres caliente y un animal en esos menesteres, pero principalmente, quieres que ella sepa que eres capaz de incendiarla y de hacerla ir al cielo con tus caricias y que estás dispuesto a hacer lo que haga falta, para poder hacerlo. Asiento y le sonrío –imagina que estás solo con ella, completamente solo, imagina que la diosa Afrodita es ella. Asiento.
-lo haré. Digo un poco mas calmado, femme cejamantis me da un beso en la frente y me ayuda a subir al escenario –bien, otra vez. Dice Milo, recuerdo sus palabras, y cierro los ojos, me muevo lentamente y sinuosamente, siento como poco a poco, me embriaga la música y solo puedo ver, el silencio, es como algo blanco mientras me dejo llevar por la melodía y veo a la distancia a Giselle, que me mira arrebatada, en un recodo de la realidad, distingo la sonrisa de Milo.
- ¿Qué te dije amor? Soy un gran maestro. Se jacta, femme cejamantis sonríe.
-desde luego que lo eres Milo, pero, no tanto como yo. Cuando termino de bailar, alguien se me lanza encima.
- ¡vamos Aioros!¡tómame!¡tómame! me asusto - ¡socorro! Grito desesperado, Milo mira hacia atrás.-
¡Dita!¡ven a domar a tu contraparte! Afrodita aparece de no se donde y se lleva a la diosa, suspiro de alivio, veo a Milo que maraa en su celular.
-hola cuñado, tenemos un negocio, si, tengo a un chico que quiere pasar la prueba de fuego. No se porqué esos me asusta mucho.
No se tampoco, como demonios me dejé convencer de esto, claro, Milo trajo a Honey, Antoin trajo a Giselle y yo, tengo un antifaz negro con adornos rojos, un traje de mangas abonbadas con camisa roja y pantalones negros pegados, una cinta en la cintura, mi camisa deja ver un poco el pecho y una rosa roja.
-no quiero hacer esto, realmente no quiero hacer esto. Digo mientras me doy la media vuelta, pero Minos me intercepta, con los bolsillos en las manos…quiero decir, las manos en los bolsillos.
-Aioros, harás esto por la buena o lo harás por la mala, tu decides. Frunso el ceño.
- ¿Cuál es la forma mala de hacerlo? Veo de repente los hilos que están cerca de mi, como serpientes, asiento entendiendo que si no lo hago por mi propio medio, Minos me obligará a hacerlo como una especie de Pinocho erótico, suspiro.
- ¡lo haré! El asiente –sujeta bien esa rosa guapo. Dice mientras sonreíe y se aleja, han dado mi toque de entrada, mejor ir ya, comienzo mi coreografía mirándola, solo mirándola, me pirdo en sus ojos e ignoro los gritos de las demás, incluso de la propia Hon cuey,ando quedo en un traje de baño rojo, que no deja nada a la imaginación y lo marca todo, me alejo hacia el escenario, cejamantis propone cifras para quitar mi máscara y todas pagan, hay una fuerte disputa entre Giselle y una peli verde muy escultural, pero al final, mi chica logra imponerse, cuando se acerca a mi y me quita la máscara, se queda sorprendida, le coloco la rosa en el cabello y la beso apasionadamente en el medio del casino.
