Hola gente!
Les dejo un nuevo capitulo, un beso
-Tienes a todo el mundo preocupado- Se escuchó en la recepción, la pelinaranja estaba ente enojada y aliviada
-Pues, estoy viva y con mucho sueño- Contestó Elsa
-Jack no me deja de llamar- Mérida mostro las 17 llamadas perdidas de Jack- Ni siquiera sé que decirle si tú tampoco me contestas
-Mi celular está muerto en el casillero Suspiró- Qué tal la noche con Bunny?
Mérida no respondió, simplemente sus mejillas se sonrojaron y caminó hacia los box de urgencias.
-No le digas que estoy aquí- Pidió Elsa asomándose por el pasillo- No le digas nada de mi por favor
-Tendremos una larga conversación- Amenazó la pelinaranja- Ve a dormir
El camino a la residencia se le hizo eterno, a pesar de estar en el mismo piso de la maternidad era al otro extremo del hospital. Sacó una barrita de cereal de la maquina dispensadora y comió con la mayor devoción que le permitía el cansancio, eran cerca de las dos de la tarde y oficialmente llevaba más de 32 horas de vigilia continua. Pero no podía dormir
Llegó a la residencia, era difícil encontrar a alguien durmiendo a estas horas en el lugar, eligió uno de los camarotes más escondidos y se acostó en la cama de abajo. Miraba su locker a la distancia, finalmente se cubrió completa y durmió.
Jack no obtenía respuestas de nadie, Bunny y Mérida la habían dejado fuera del apartamento anoche. Ni él ni Tooth la habían escuchado entrar, se sentía arrepentido de casi todo lo que había hecho la noche anterior. La rubia no estaba en casa de sus padres, era obvio.
Después de echar al hada de los dientes se dispuso a recorrer el campus de la universidad, aún quedaban dos exámenes importantes y podía ser que Elsa estuviera en la gran biblioteca.
Pero estaba cerrada. La resaca lo estaba matando bajo el sol de otoño, no tenía idea de en qué lugar se podía refugiar la rubia, y estaba seguro que nunca lo sabría.
Volvió a casa derrotado, intentaba entender qué mierda pasaba con Elsa. Por qué carajos no llegó a dormir o no avisó donde iría, tenía miedo de que algo realmente malo le hubiera pasado a su amiga y que lo último que le dedicó fue una mirada llena de odio y celos. Las imágenes después del escenario se hacían borrosas, fue por algunos tequilas con Tooth y le perdió la pista a Elsa. Llegaron a casa y la magia del cine, cual fantasía épica del chico de nunca jamás, alguien no creyó en las hadas y cual tronco, la compañía del albino, cayó en la cama de Jack.
Tooth Llamando…
-Hola?- se escuchó del otro lado- Jack, te parece si almorzamos juntos?
-No creo Tooth, tengo cosas que hacer-se escusó Jack
-Sé que Elsa aun no vuelve, déjala tranquila. Quizá fue donde Tadashi, sabes que siempre le gustó y anoche compartían algunos tragos-
Quizá no era mala idea olvidar esa imagen mental almorzando con Tooth. Pero no hoy, tenía demasiada resaca
-Quizá mañana- propuso el albino
-Perfecto-
Cortó la llamada, tenía una nueva película en su mente. Una horrible, la cual no paraba de repetirse hiciera lo que hiciera. Elsa debía volver, mañana había clases. Llamó por última vez a su celular… "El numero al cual está llamando está apagado, intente más tarde" Elsa era una chica adulta y sabía lo que hacía, era libre con su cuerpo, mente y corazón. Pero estas horas lo estaban matando en vida. NUNCA, nunca antes, Elsa había hecho algo así… por mas ebria que estuviera siempre enviaba cualquier cosa. Inclusive algún audio si no era capaz de escribir
Mérida llamando…
-Mérida, mierda, sabes algo? Está bien?- Jack no podía contener la euforia
-Sí, está viva- Contestó la pelinaranja- quédate con eso
-Qué? No sabes nada más?-
-No quiere que sepas nada más-
-Qué hice? Fue mi culpa?- La angustia envolvía a Jack
-No lo sé Frost, Arendelle se veía…- no quería traicionar a su amiga- Olvídalo, quizá son las hormonas
Si claro, las hormonas… Últimamente todos los problemas entre ellos eran las malditas hormonas. Mérida se despidió y cortó la llamada, al menos su amiga estaba viva.
JACK
Vuelve a casa por favor
Elsa despertó casi a las ocho de la noche. Mérida a su lado junto a otras chicas haciendo su internado, se sentía contenida con su amiga abrazándola, hasta que vio que estaba llenando de saliva su cabello
-Mer, me estas baboseando- Dijo Elsa despertando a su amiga
-Lo siento Arendelle, no hay ingresos- la pelinaranja bostezó- Le dije que estabas viva
-Pero-
-No dije que estabas aquí ni que tuviste, al parecer, una crisis de celos y escapaste del departamento- argumentó merida
-No son celos Mer, odio escuchar cuando tiene sexo en el apartamento- Elsa suspiró- no es agradable escuchar como gimen al otro lado del pasillo
-Pero si es agradable que te haga gemir-
Las demás chicas ni siquiera se interesaban en la conversación de ambas amigas, por lo que podían hablar con total tranquilidad mientras no mencionaran "Jack Frost"
-Qué me asegura que no lo hará cuando nazca el bebé?
-Que le asegura a él que seguirás viviendo ahí?- Mérida había dado en un clavo que Elsa no sabía que existía- Escapaste sólo porque era la loca de los dientes o porque no soportas al imbécil con otra mujer que no seas tú?
-…-
-No lo dudes tanto, puedes ser sincera conmigo-
-Escape porque no quería estar ahí esa noche y tampoco por la mañana, no quera verle la cara de resaca a ambos- Elsa esquivaba la mirada
-Permitiré esta vez que me mientas, no me enojaré- Mérida se levantó- pero piénsalo
Ambas se levantaron, a pesar de que el turno que le correspondía a Elsa ya había terminado, se negaba a estar sola en la residencia. Se sentó en la recepción con "mama odie" una partera, que al parecer estaba más ciega que un topo, pero que nunca erraba en un diagnóstico.
-Hola chica- Saludó a Elsa- Vienes con tu corazón triste
-Hola Sra Odie-
-Querida, a ese bebé no le hace bien lo que le estás haciendo-
Una voz muy sabia, pero a la vez tan fuerte y ruidosa que el piso completo de la maternidad se paralizó. Y entonces la jefa del piso estaba frente a la rubia antes de que pudiese reaccionar a la sorpresa del consejo de Odie.
-Cuando pretendías avisar de tu embarazo?- El tono de la partera era enojo puro
-Disculpe, estaba esperando a pasar las 12 semanas-Elsa tenía el corazón en un hilo- Como son recurrentes los abortos espontáneos
-No puedo creer que la mejor nota de la pasantía esté embarazada- se sentía la decepción en su voz- Cuando tienes fecha de parto?
-en… en… cerca del veintitantos de julio- Elsa no sacaba la voz
-No te preocupes- interrumpió Odie- Ya habrá terminado su pasantía, además lo hace mejor que muchas chicas aquí. Déjala existir tranquila, alteras a su bebé
La partera se fue. Elsa sabía que era un riesgo tener a una embarazada en pasantía, que incluso podrían echarla del hospital. Mama Odie tomaba su mano intentando tranquilizarla, le comentaba que era la mejor pasante que habían tenido en los últimos años en el hospital, pero que no podía pretender vivir en la residencia del hospital y buscase su camino a casa.
El corazón lo sentía en la garganta, casi saliéndose por sus orejas en algunos momentos. No quería moverse ya que seguía tiritando. El turno nocturno estaba extrañamente calmado, pero seguía sintiendo un vacío culpable en su pecho. Le faltaba Jack, el apoyo que le habría brindado en estos momentos.
Y entonces poco a poco las lágrimas se agrupaban en sus ojos cuando lo vio.
La casa se sentía grande sin Elsa, las últimas noches habían dormido juntos con la excusa de que "estaba mala la calefacción" No tenía ganas de ir mañana a clases, ni tenía la esperanza de ver a Elsa llegar esa noche… Decidió ir a su habitación solo para recordar su olor, pero estaba con llave. Se sentía sin rumbo, no entendía que era lo que le pasaba a la rubia, y comenzó a ver las fotografías que tenían juntos, prácticamente toda su galería de fotos eran junto a Elsa… menos las de Halloween, no tenía ninguna foto de lo linda que se veía esa noche.
-Algo debió molestarla demasiado- hablo para sí mismo- No lo comprendo, no somos nada y al parecer lo somos todo
Miles de fotos aparecían, inclusive antes de entrar a la universidad. Elsa seguía con su uniforme escolar, ambos tenían los ojos hinchados de tanto llorar. Eso fue hace más de cinco años atrás, habían cambiado quizá en lo físico, ojeras por sobre todo. En más de una estaban abrazados, tomados de las manos, disfrutando los últimos momentos juntos antes de ser separados por aproximadamente 500 kilómetros. Se sentía como un viejo veterano viendo las fotos de la preguerra.
-Y entonces el día que tuve sólo fotos de Tooth, todo se fue al carajo en medio segundo- caminó a la cocina pero ya no le quedaban cervezas
Suspiró y tomó un jugo multivitamínico de Elsa, era de un asqueroso color verde, pero definitivamente le ayudaría con la resaca y el hambre.
-Al menos a Tooth no le molesta cuando tengo olor a alcohol o a cigarro, ni tiene cambios hormonales de la mierda- Bebía a tragos de la botella- Ni le mueve el trasero a otros después de haberle defendido de su exnovio… debería de enamorarme de alguien como ella y dejar esta amistad con demasiados derechos
Estaba cansado, había enviado muchos mensajes que ni siquiera habían llegado a destino. Prefirió dormirse en el sillón, pero con la vista hacia la cocina un detalle le abrió los ojos.
-Su credencial no está- Eureka- debe estar en el hospital
Nunca había bajado las escaleras tan rápido y encendido la camioneta a esa velocidad, tenía latente la esperanza de poder ver a su amiga y pedirle explicaciones, también dar explicaciones.
Tercer piso, Maternidad, el ascensor estaba en el piso 7, esperarlo iba a tardar demasiado y la ansiedad le movió las piernas para utilizar la escalera. Dos de la mañana, pocos ingresos, se veía calmado.
Los ojos azules de su compañera se fijaron en él mientras caminaba a la recepción. Ambos estaban fijos en el otro.
-Vamos a casa Elsa- pidió Jack- por favor
Elsa no sabía que sentir, estaba segura que había tenido relaciones en la misma cama que compartían desde hace algunas noches.
-No prefieres estar con tu amiga que conmigo?- Elsa se sumió en una ficha clínica
-Qué pretendes Elsa?- Jack jadeaba, el cansancio de subir había llegado- No corrí aquí para que hicieras una estúpida escena de celos
-Pretendo que nuestros papeles en nuestras vidas se definan, Jack-
-Querida- mamá Odie habló- Puedes retirarte, cumpliste tus horas hace mucho
Ante esa sugerencia, que más parecía una orden, Elsa fue a buscar sus cosas y caminó con Jack al vehículo. Ninguno hablaba, el frio parecía estar congelando las palabras en la garganta del otro.
-Tienes un examen importante mañana y prefieres estár en el hospital- reprendió jack- Crees que es ligeramente sano para el bebé que tu hagas este tipo de cosas?
-No lo es- asumió Elsa- Tampoco es sano que estés metiendo mujeres en donde vivirá tu hijo
-Ah, entiendo-Jack miraba a Elsa, aun no encendía el motor- Crees que me cogí a Tooth
-Estoy segura de que te cogiste a Tooth, llegué y te escuché gemir- A kilómetros se sentía el enojo de elsa
Jack comenzó a reir, mientras que la rubia no entendía bien a que se debía esa actitud. Lo miraba incrédula mientras jack volvia a fijar los ojos en Elsa.
-La estaba acomodando porque, a causa de que bebimos demasiado, cayó como herido en guerra sobre mi cama- Jack le seguía sonriendo- Gemia porque pesa demasiado y no podía moverla
Elsa estaba completamente roja, había hecho una escena de celos estúpidos… nuevamente y en menos de una hora.
-Elsa, llevo años solo cogiendo contigo- Confesó el albino- Los preservativos de mi cajón ya han de estar vencidos
-No me creeré esos cuentos- Elsa discutió- Has llevado chicas a casa muchas veces
-Por quién me tomas Elsa de Arendelle? Por un puto violador? Desde que te volviste feminista y me has "deconstruido" si es que ese es el concepto, no he vuelto a tener sexo con alguien que no está en condiciones de consentirlo
-Tuviste sexo conmigo borracha y me embarazaste, se considera violación-
-Corrección pequeña, si no me equivoco, tú estabas arriba cuando yo me fui- Jack tomó las mejillas de Elsa- Técnicamente, tú me violaste a mí y te embarazaste.
Definitivamente Elsa estaba perdiendo la batalla en esta discusión.
-Sobre los papeles que tenemos en la vida del otro- Jack retomó el tema- sé que no está en nuestros planes ser novios, no estamos hechos para eso al parecer… pero quiero ser un buen padre Elsa.
Jack se escuchaba sincero, pero algo le calaba dentro a ambos. Sumidos un par de segundos en su silencio asumieron que el hecho de ser novios era algo que no estaba destinado para ellos y debían, al parecer, acotarse al plan del universo.
-Seremos buenos padres Elsa- Jack besó el dorso de la mano de su compañera- Lo sé.
Gente! cómo están?
Mientras mi profesor nos dio la clase libre me dedique a escribir el capitulo.
Espero les guste!
Nos leemos
