"Mejor es la esperanza; pues produce paciencia, arma fuerte contra la decepción temprana".

Capitulo #8

My one and only love.

Marinette… - A penas si pudo pronunciar él ante su audacia inicial, su seductora manera de proceder.

Ella estaba sonrojada, pero sus ojos se abrieron con pánico al ver que él parecía no estar seguro.

Lo… lo lamento, es que yo, pensé – De inmediato subió con manos torpes el cierre de su vestido, totalmente muerta de vergüenza – Yo… no debí.

Él aparto de inmediato sus dudas besándola, otro de esos besos nada castos que comenzaban a compartir, que eran una mezcla de amor y deseo acumulados por muchos años.

Claro… que también lo deseo princesa – Le aclaro él acariciando su mejilla sonrojada, mientras descansaba su frente con la de ella.

¿Entonces?, ¿tu?, ¿porque no?

Porque – Rió ante el rostro confundido y sonrojado de su querida Marinette – Estos trajes, son imposibles de quitar.

¡OH! – Ella no dejaba de ruborizarse, ¿Cómo lo había podido olvidar si ella misma ya sabía de P a Pa todas las reglas de los miraculous?

Lo lamento – Dijo él acariciando su cuello cariñosamente con una mano, para luego sustituir dicha mano por sus labios y lengua – No sabes cuánto lo lamento…

Cat… - Jadeó ella su nombre antes de proponer – Y si… apagamos las luces y tú, bueno, ¿preservas tu identidad secreta?

Él la miro sorprendido, Marinette lucía tan sexy, tan delicada y tan decidida, aunque sus ojos brillaban con deseo y algo de temor.

¿No te importa si no conoces mi verdadera identidad?

Él se incorporó un poco en la cama sentándose con ella de frente, ambos se encontraban de rodillas, ella parecía meditar sus alternativas con su mirada baja.

No – Ella repentinamente alzó la mirada hacia él y afirmo con mucha seguridad – Entiendo que no puedes decirme nada sobre ti, y te acepto de ese modo, sin condiciones, sin propuestas, sin promesas de un mañana.

Marinette se fue acercando nuevamente a él besándolo con todo el amor que sentía hacia su compañero, del cual, estaba consciente de estar enamorada desde hacía ya bastante tiempo.

No voy a pedirte una eternidad Cat Noir, solo te pido esta noche. Quédate conmigo, por favor, solo dejemos de pensar.

Ella lo envolvió en sus brazos acercándolo aún más a su cuerpo, él no pudo evitarlo, quería decirle quien era, debía decirle la verdad, pero entonces… sabía que iba a perderla.

Así que decidiendo olvidarse de la fuerte ética, aferro el frágil cuerpo al suyo, sintiendo los pechos, las caderas, el abdomen de Marinette pegados al suyo.

Un ronroneo salió de su boca, Marinette sonrió acariciando su cabellera.

Extrañaba escuchar eso – Se le salió de la nada la confesión a la ojiazul pero ni él ni ella se dieron cuenta, estaban tan absortos en la mirada del otro.

¿Estas segura? – Volvió a preguntar él acariciando su rostro.

Por supuesto – Ella tomo su mano que se encontraba en su mejilla, él entonces aprovecho el momento para tomarla besándola con devoción.

Mi princesa.

Mi Cat Noir.

Las luces se apagaron entonces, el felino pregunto.

¿Eres maga? – Sonrió Cat Noir imaginando lo que había pasado.

Es la tecnología – Finalizó ella sabiendo que Tikki había intervenido por ella, esperando que le diera espacio, porque esto era solo de ambos, de Marinette y Cat Noir.

¿Estas lista? – Pregunto él pasando un dedo por sus labios, en la oscuridad de la noche.

Lo estoy, ¿y tú?

Garras fuera… - Susurro en tono bajo el súper héroe, Plagg salió disparado completamente sorprendido por lo que pasaba, pero Tikki tapo su boca y lo arrastro con ella hacia otra habitación, ambos tenían mucho de qué hablar.

Ella trato de acercarse, pero él sujeto ambas manos por encima de su cabeza con bastante destreza.

Aún no.

Sabiendo que vestía de traje, como esa tarde había hecho, se deshizo del saco, de la corbata, y camisa tirándolos al suelo, Marinette trago saliva y para no parecer demasiado nerviosa hizo conversación.

Usas mucha ropa.

Él se rió de su comentario, Marinette podía ser tan ocurrente e imaginativa.

Parte del trabajo – Murmuro tratando que su voz sonora como la de Cat Noir.

¿Trabajas como maniquí?

Él volvió a reírse de su broma, porque así exactamente se sentía él a veces, ella se apeno demasiado.

Lo siento, estoy nerviosa.

Tranquila, estás conmigo – Dijo tomando su mano entre la de ella, liberándola al fin.

Era muy cálido, la simple unión de sus manos le hizo sentir segura y protegida.

Él sin previo aviso, beso su cuello, su mentón, buscando a tientas con su mano libre el cierre de su vestido, que comenzó a bajar con cuidado hasta dejarla únicamente con unas medias que llegaban hasta sus muslos y unas pequeñas bragas.

Ella se sintió cohibida pese a la total oscuridad, sabía que estaba sintiendo el pecho desnudo de él contra el suyo, y aquella sensación, resultaba demasiado estimulante, novedosa, y aterradora.

Cat Noir la besó hasta dejarla sin aliento, soltando su mano, comenzó lentamente a acariciar su cuello, bajando ambas manos hacia sus costados, para luego irlas subiendo nuevamente con deliciosa lentitud acariciando cada nuevo pedazo de piel expuesta hasta llegar a los sugerentes pechos.

Gimió él al sentir como su piel se erizaba y los sugerentes pechos se excitaban ante su contacto.

Gatito – Suspiro ella en un susurro, acariciando su espalda desnuda, llegando hasta su cabello, notando que este era indudablemente más corto que el de Cat Noir. – Te crece el cabello cuando te transformas ¿verdad?

Princesa curiosa – Gruño él antes de besar su pezón izquierdo acariciándolo de forma erótica con su lengua.

Sus acciones no dejaban pensar a Marinette en nada, nada que no fueran sus manos sobre su cuerpo desnudo, y de pronto se sintió en desventaja, ella también quería conocerlo, al menos por su tacto.

Llevando ambas manos hacia sus pantalones, noto sin poderlo evitar algo interesante.

Casimir, elegante pero a la vez cómodo.

Princesa, ¿quieres que te ayude con eso?, ¿o solo piensas acariciar la tela?

Lo… siento – Murmuro ella muy ruborizada, por lo cerca que estaba de tocar – A veces no puedo separar a la diseñadora de la civil.

"O a my lady de Marinette" – Pensó contento Cat Noir al darse cuenta que ella en el fondo seguía siendo la misma chica de la que se había enamorado.

Ella con manos torpes volvió a la difícil tarea de desabrochar el cinturón, así que su amante se detuvo para hacerlo él mismo, quitándose el pantalón de paso para quedar únicamente en bóxer.

En realidad eres todo un reto princesa – Dijo Cat Noir arrojando aquella prenda al piso, volviendo a tomar el rostro siempre ruborizado de la diseñadora.

Perdóname – Murmuro ella contra su oído cuando él se acercó nuevamente, abrazándolo con fuerza - Te amo, así que pídeme lo que quieras, al menos por esta noche soy tuya, ¿y tú eres mío?

Para siempre – Prometió él antes de volver a besar sus labios con hambre y necesidad – Te amo Marinette Dupaing Cheng, y siempre voy a amarte.

Eso es… mucho tiempo – Se quejó ella cuando el volvió a descender sus manos por su cuerpo, colocándola a horcajadas sobre su regazo.

No suficiente – Respondió él mientras sujetaba suavemente su cabello atrayéndola hacia él para darle otro largo y pronunciado beso, de esos que quitaban el aliento a ambos y que tan desesperadamente parecían necesitar.

Te veías tan exquisita esta noche, pero te prefiero así, desnuda, sin maquillaje ni peinados estorbosos.

Ella sonrió ante el inútil intento de Cat de quitarle las horquillas que detenían su cabello, ayudándole con la tarea con gran facilidad, dejando su largo cabello ondulado suelto.

¿Mejor?

Mucho mejor – Gruño él aspirando el aroma de su cabello mientras su cuerpo parecía tener vida propia moviéndose hacia el centro de su entrepierna, restregando la evidente erección que tenía desde hacía ya tiempo.

¡Cat! – Gimió ella sobre su oído, besando desesperadamente su mejilla, su cuello, hasta morder de forma sutil su hombro derecho.

Princesa… – Él acarició sus muslos, hasta encontrar las finas medias que cubrían parte de sus piernas.

Sujetándola con cuidado la fue recostando nuevamente sobre la cama mientras no dejaba de besarla con todo el amor y lujuria que sentía en aquel momento.

Dejándola en la cama, se retiró de encima lo que ocasiono un gemido de queja de parte de Marinette, él sonrió ante el evidente sonido de desagrado.

Amor, debo quitarte esto – Tocando sus piernas ella comprendió a que se refería – Te quiero toda, desnuda, con mi cuerpo cubriéndote únicamente.

Eres demasiado posesivo gatito.

Él sujeto las medias desde la base del muslo, dejando húmedos besos en esa zona, mientras iba deslizando las medias, una por una con sumo cuidado, acariciando sus piernas, desde la base hasta la punta de sus pies.

Mucho mejor – Dijo él acariciando sus piernas descubiertas al fin, Marinette se mordió el labio ante la placentera sensación, sin poder soportarlo más apreso con sus piernas las caderas de él, y ambos empezaron un lento vaivén, estando tan bien acoplados ambos se encontraban en excitantes embestidas que eran únicamente separadas por sus prendas interiores.

Por favor…

¿Por favor que dulzura?

Hazlo…

¿Qué cosa? – Adrien no podía resistirlo, él también deseaba ya consumar el acto, pero primero quería estar seguro que ella lo disfrutara al mismo nivel, quería que ella gritara que era solo suya.

¡Hazme el amor Cat! – Suplico Marinette totalmente excitada, ante lo cual, rápidamente el súper héroe se quitó la última prenda que cubría su desnudes, haciendo lo mismo con ella.

Dime cariño, ¿aquí es donde lo quieres? – Pregunto él acariciando suavemente con las yemas de sus dedos los labios vaginales de ella.

Cat…

Si, ¡dilo!

¡Penétrame ahora Cat!

El joven que acariciaba su clítoris hinchado casi dio un grito de alegría al escucharla tan necesitada de él, que de inmediato se puso en posición.

Te amo princesa.

Y yo te amo a ti Cat – Confesó ella demasiado excitada por todo el jugueteo previo, fue entonces cuando su amante, al fin dio el paso final empujando suavemente hacia su interior.

Cat – Marinette no pudo evitar un grito de dolor, sujetando sus hombros con fuerza.

Mari… ¿eres… virgen?

Ya no… - Contesto conteniendo las lágrimas de sus ojos.

Tranquila – Gimió él sintiendo algo doloroso aquello, tanto como ella - Eres estrecha, demasiado – Gruño por lo bajo, mientras ella solo trataba de soportar el dolor.

Él acarició una húmeda mejilla con su mano izquierda, mientras que la derecha se ocupaba de sostenerla más cerca de sí mismo.

Estas llorando… - No era una duda era una afirmación.

Duele… un poco.

Mari, si te hago daño, no voy a continuar.

¡No! – Dijo ella aferrando sus piernas a su cintura ocasionando que se introdujera aún más, ante lo cual ambos gimieron.

Mari, ¿Por qué?

Porque… - Más lágrimas salieron de sus ojos - Mi tiempo se está acabando.

¡¿Qué?! – El corazón de ambos latía desbocado, era una mezcla de deseo y miedo.

Cat, por favor – Suplico ella con voz entre cortada por toda la mezcla de sentimientos y sensaciones – Solo sigamos.

Ella intento relajarse, tomando aire profundamente para poder ignorar el dolor de su sensible vagina, lo cual fue dando éxito poco a poco, ya que esto hizo que Cat Noir pudiera ingresar finalmente por completo.

Finalmente… somos uno gatito.

Siempre lo hemos sido princesa.

Aunque no podían verse ambos sabían bien lo que esto significaba mutuamente, se habían amado de muchas maneras, pero ambos habían sido su primer y único amor dentro de todas las formas posibles.

Ambos buscaron sus labios de manera hambrienta, a Cat Noir le estaba costando mucho trabajo no moverse y dar rienda suelta a sus necesidades, pero sabía que Marinette merecía una primera vez no traumática, algo dulce, lleno de amor y el mayor cuidado posible.

Pero, esta también era la primera vez de él, jamás había estado con una mujer en toda su vida, porque el simple recuerdo de Marinette no le daba espacio para desear a nadie más que a ella, así que ambos eran inexpertos, sabían todo lo teórico, pero lo práctico estaban adquiriéndolo en la marcha.

Princesa, voy a enloquecer si no me muevo – Confesó jadeando cerca de su oído, ella se encontraba igual que él - ¿Puedo?...

Hazlo… lento – Suplico ella mordiéndose el labio inferior y así lo hizo, Cat Noir comenzó un vaivén suave, poniendo atención a cada jadeo o queja de su querida Catarina, acariciando su cuerpo libremente para excitarla más, lo suficiente para que ella lo disfrutara al mismo nivel que él lo estaba haciendo.

Para Cat Noir aquel momento era el más exquisito y placentero que había tenido en toda su vida.

Para Marinette aquello era una mezcla de agonía, dolor y deseo.

Te amo princesa – Dijo él antes de volverse más apasionado, tomándola como quería hacer casi desde el inicio, sujetándola con ambas manos por debajo de sus muslos y marcando un ritmo casi frenético.

¡Cat! – Se quejó Marinette dolorosamente, ella no estaba disfrutando para nada aquello, pero lo amaba, estaba dispuesta a dejar que él llegara tan lejos como deseara siempre y cuando fuera feliz.

Cat Noir sabía que no iba a durar mucho tiempo, así que busco a tientas su mano, entrelazándola con la suya, y Marinette pudo obtener algo de paz, era él después de todo, era su compañero, su amigo, su consejero, era la persona más importante en su vida.

Él no pudo evitar correrse dentro de ella profundamente, quedando exhausto y a la vez saciado, jadeante, se desplomo sobre el cuerpo femenino aún sin salir de ella.

Lo lamento, creo que soy muy pesado.

No, está bien – Marinette lo abrazo con fuerza, descansando su cabeza sobre su hombro, entonces Cat pudo sentir las lágrimas que brotaban de sus ojos deslizarse por su cuerpo, y buscando su rostro trato de mirar sus ojos azules.

¿Te hice daño?

Te amo tanto, que debía doler – Confesó ella acariciando su apuesto rostro, ella también quería mirar sus hermosos ojos verdes – Fue mi decisión, yo te seduje, yo te metí en mi cama, no tienes la culpa de nada Cat.

¡No!, ¡¿Cómo pude?!, lo siento tanto – Insistió él sintiéndose un maldito, Marinette lo sintió temblar ante la idea de haberla lastimado, ella se aferró aún más a él, que intento salir de ella en ese instante.

No, por favor – Suplico ella – Solo por un momento, quiero que nuestro amor quede marcado para siempre en mi memoria, por si no te vuelvo a ver.

Princesa, jamás me apartaré de tu lado, te lo prometo – Ella sonrió a través de sus lágrimas.

Quédate por favor esta noche, solo hasta que me duerma, no quiero estar sola.

Marinette, creo que el momento ha llegado, debes saber quién soy, yo soy…

No – Puntualizó ella decididamente tal y como Ladybug haría – Jamás debes decirme a mí ni a nadie tu verdadera identidad, es peligroso, tanto para ti, como para aquellos que amas.

Pero Marinette…

Prométemelo Cat, prométeme que jamás me lo dirás a mí ni a nadie – Suplico ella dulcemente y él se vio atrapado en una encrucijada.

Te lo prometo.

Ella volvió a besarlo, y antes de que su amigo se entusiasmara nuevamente Cat Noir salió con cuidado de ella, arropándola con las sabanas y sus brazos.

Marinette sintiéndose amada y protegida fue cayendo rápidamente en un sueño profundo, pero Adrien tenía muchos remordimientos así que se aferró al momento lo más que pudo, porque no sabía cuánto podría durar con aquella mentira.

Fin del capítulo.

Inspirado en la canción: My one and only love by Sting.

Este episodio fue exclusivamente lemon, así que a quien ofenda su susceptibilidad pues puede pasarlo y ya, no se pierde demasiada trama (quizá debí mencionarlo al principio, jajaja) pero bueno, por algo es clasificación M, no nos hagamos de la vista gorda. Agradeceré mucho sus comentarios de este capítulo, voy a agregar que este no es mi primer lemon, pero siempre escribo sobre temas sexuales de forma diferente, es decir, ya tuve uno muy lujurioso, uno feliz, este me parece agridulce, pero aquí lo importante es lo que piense el lector, por lo cual agradeceré sus comentarios.

Respuestas a los reviews del capítulo anterior.

Sakurita24:

Bien, gracias por tu comentario primero que nada, y si, perdón por la tardanza, entre mi vida personal, y mis otros escritos soy un caos y me tardo.

Amo la segunda temporada al menos hasta donde va, y espero igual que tú con muchas ansias los siguientes episodios, que sé que yo ya cambie en algunos detalles la historia pero no podré adaptarla totalmente a la original debido a que está a penas se esta publicando.

Jagged Stone, jajaja, lo se, y si, estos dos bien pueden estar confundidos una eternidad.

Espero te vaya gustando la historia y seguir leyendo tus comentarios, gracias.

Serena Saori:

Gracias por tu comentario, espero te siga gustando la historia.

Abigailvalverde.15

Muchísimas gracias por las porras, y desde luego pienso continuarlo así me tarde un año más, pero no te preocupes, este fanfic, aunque es largo para algunos, para mi será corto, faltan pocos capítulos para el final, digámoslo así. Gracias de verdad.

Oschii:

Perdón y mil veces perdón, si ha sido muy larga la espera, pero espero ya ponerme las pilas y terminarla antes de que este año termine o bien, a principios de 2019. Espero me sigas leyendo y saber qué opinas, muchas gracias.

Elbakheel:

Como en este capítulo me remití únicamente al lemon, ya verás la relación tan compleja entre Tikki y Marinette, pero solo te puedo decir que sigas leyendo para saber.

Y si, imagina la angustia del pobre Adrien teniendo que ser su amigo y empleado de día, y su amante de noche, bueno así me lo imagino yo, porque como ya lo leíste Marinette no quiere saber nada de su identidad, en el futuro sabrás porque, gracias por leerme, espero con ansias tu comentario.

Hasta el siguiente capítulo, gracias a todos.