Hola
Hola... (le lanzan tomates y chanclas) chicos los que leen esto quiero disculparme, eh estado desaparecida por como tres meses... no estaba muerta, andaba de parranda, ok no, de verdad perdón este fic tiene de largo y no lo voy a abandonar, lo que pasa es que entre a la Universidad y creo que no voy a poder actualizar tan seguido, quedemos de acuerdo en que voy a actualizar una vez por mes...
Gracias por esperar y bueno ya saben que respondo los reviews al final del cap...
A leer...
Capítulo VII: Mi Familia
Pov Kisshu
-me quedare aquí Shirogane, gracias- escuche entre sueños la voz de mi Koneko-chan, sentía el cuerpo pesado, ajeno a mí.
-ga-ga-t...tita- rayos, mi voz sonaba realmente débil, estire la mano para tomar la de Ichigo, ella miraba la puerta con expresión triste, lo que me rompió en mil pedazos el corazón en ese momento, alcance su mano y la apreté suavemente.
-¡ah!- un jadeo de sorpresa salió de sus labios y me miro asustada -¡Kisshu!, ¡oh por Dios! ¡SHIROGANE, KEICHIRO, KISSHU DESPERTO!-
-¡¿Qué pasa, por qué rayos gritas así?!- al segundo siguiente vi como entraron el rubio y Keichiro, en cuanto me vieron con los ojos abiertos, dejaron escapar un suspiro de alivio, enseguida sacaron de la habitación a Ichigo diciendo que tenían que revisarme, salió a regañadientes y murmurando unas bellas maldiciones para Shirogane, hasta el momento no me había fijado en donde estaba, era el cuartel general de las mew, bueno, una de sus habitaciones médicas, mis ojos se abrieron hasta casi salirse de sus orbitas por el recuerdo de lo que había pasado, tal parece que Keichiro lo noto e intento calmarme.
-Tranquilo, Ichigo no tiene ningún daño y Aoyama no se ha acercado a ella- Keichiro era parecido a Zakuro, tenía una intuición muy desarrollada, supo cuál era mi preocupación y dio en el clavo.
-por poco te perdemos- el cuerpo me dolía horrores y no podía moverme así que me deje revisar por el rubio, obviamente él no era doctor, pero debido a la situación no había de otra para curarme, salí muy lastimado de esa pelea –pensé que no sobrevivirías, perdiste mucha sangre, Ichigo no paraba de llorar y no ha querido separarse de ti- escuche atentamente lo que el rubio decía, mire a Keichiro y tenía una expresión triste en el rostro y miraba la punta de sus zapatos como si fuera lo más interesante del mundo.
-¿Qué paso luego de…?- logre decir a penas con un susurro muy débil.
-queremos saber que pasó, detectamos al caballero azul, justo un momento antes de que Ichigo y tú llegaran-
-Ryo, lo mejor será dejarlo así por ahora, dejemos que descanse un poco más y después hablaremos- vi a Shirogane asentir y salir junto a Keichiro, minutos después Ichigo entro mirándome fijamente.
-Kissh- dijo y de un momento a otro se echó a llorar, lanzándose sobre mí abrazándome, con cuidado de no lastimarme claro, el cuerpo me seguía doliendo pero valía la pena soportar ese dolor por Ichigo, escondió su cara en mi pecho ahogando sus sollozos.
-tranquila gatita, aquí estoy, seguiré dándote lata un tiempo más- estire mi brazo sano para posar mi mano en su cabeza y acariciarla suavemente, por lo menos ya podía hablar normalmente.
-pensé que morirías, yo… Kisshu estaba tan asustada, todo fue mi culpa, tenía tanto miedo…- dijo y alzo su cabeza para mirarme con sus bellos ojos castaños llenos de lágrimas, esas palabras hicieron que mi corazón se acelerara, como pude tome las mejillas de ella con ambas manos acunando su cara en ellas, acaricie sus pómulos con mis pulgares y la mire con ternura, tratando de trasmitirle en lo posible toda la seguridad que necesitaba.
-aquí estoy… no me iré a menos que así lo quieras- le dije y nuevamente se echó a llorar en mi pecho.
-no me lo hubiera perdonado, no quiero…- dijo pero se detuvo y me dio curiosidad de que era lo que se estaba guardando.
-¿no quiero….?- dije esperando a que continuara, nuevamente me miro y percibí un toque de duda, pareció pensárselo bien por segundos que me parecieron una eternidad.
-no…– suspiro –Kisshu yo… no quiero perderte– juro que quería besarla en ese mismo momento, pero me contuve, intuía que esa declaración no era tan fácil para ella, en el tiempo que eh estado aquí me eh dado cuenta de que Ichigo ha cambiado mucho, ya no es la misma de antes, la chica de 15 años que vivía enamorada y tirando flores, ha madurado, le gusta el rock y su montón de ropa de color rosa se ha vuelto de colores más oscuros y serios.
-Ichigo… lo que dijo el caballero azul…- dije con voz afligida, no sabía cómo continuar, mi heridas no eran tan graves como para matarme, pero tenía la sensación de que… si no le decía a Ichigo que la amaba ahora, no le podría decir nunca, ya que dudo mucho que siga con Aoyama después de lo que paso, y ya sé que no puedo aprovecharme de la situación así como así, pero ¿Qué no dicen los humanos que en la guerra y en el amor todo se vale?
-¿Qué pasa Kisshu? ¡¿Acaso te sientes mal?!- pregunto alarmada, se enderezó dispuesta a ir a llamar a alguien.
-¡no!- casi grite –no Ichigo, estoy bien es solo que– me miro con sus ojos rojos e hinchados por haber llorado, expectante a lo que diría a continuación.
-Kissh, ¿Qué pasa?-
-Ichigo lo que dijo el caballero azul… eso de que, yo estoy enamorado de ti...- se tensó al instante, mire en sus ojos, ¿Miedo? Aun así continúe –es verdad Ichigo, te amo, pero creo que no eres consciente de eso ya que eres muy despistada, quiero que sepas que hace dos años te amé y aun te sigo amando como entonces– en ese momento no supe descifrar su mirada, pero sus ojos se volvieron a llenar de lágrimas.
-Kissh yo…-
-no tienes que decirme nada, entiendo que aun estas sensible por lo que hizo a Aoyama, solo quería decírtelo- dije, Ichigo negó con la cabeza y sonrió con sus ojos aun aguados.
-Kissh, los últimos meses yo… ¿Cómo decir esto?- la mire confundido, ¿Qué me quería decir? ¿Por qué es tan difícil decirlo?, espere pacientemente hasta que organizara bien sus ideas –las cosas con Aoyama no han ido bien últimamente y… después de esto no creo que pueda seguir con él, lo que quiero decir es que Kissh, los últimos meses eh estado bastante confundida porque… eh comenzado a sentir… cosas por ti-
-¿Qué cosas?- no podía creerlo y por la expresión en su rostro intuía que no era nada fácil decirme lo que estaba diciéndome en ese momento, mis ojos se abrieron bastante ya que no podía creerlo aun.
-no diré que me eh enamorado de ti, ya que ni yo misma sé que siento, solo diré que… me gustas Kissh- Ichigo se sonrojo, me parecía de lo más adorable, la mire a los ojos emocionado y al mismo tiempo desconcertado, mi mirada la intimido y se dio media vuelta y antes de que yo pudiera decir algo desapareció por la puerta corriendo, lo último que vi fue su cola de gato, sospechaba que estaba muy nerviosa como para que sus dotes felinos hicieran acto de presencia y que ella no pudiera controlarlo.
-¡eh! Ni se te ocurra hermanito- intente levantarme pero la voz de mi hermano mayor, Pai, me detuvo –no sé lo que acaba de pasar, pero sea lo que sea, será mejor que le des su espacio– sonreí forzadamente, mi hermano tenía razón, ya luego hablaría con ella.
-no es tan fácil librarse de mi ¿eh?- bromee para quitarle peso al asunto de mi casi muerte.
-nos has preocupado demasiado, desde que Ichigo despertó no ha dejado de llorar por ti, a regañadientes se va todas las tardes y luego del colegio venia para cuidar de ti, papá esta como loco- la mención de mi padre hizo que olvidara casi por completo la sensación que me provocaba saber que le gusto a Ichigo y la sensación de saber que mi Koneko-chan se preocupa tanto por mí.
-¡¿Papá sabe de esto?!- pregunte alarmado, lo más probable era que me hiciera regresar a Cyniclonia de inmediato.
-tenía que decirle, la espada del Caballero azul es más mortífera de lo que recordaba, resulta que ahora libera veneno con cada cortada profunda que hace, logramos sacar a tiempo todo el veneno, sino estarías muerto ahora-
-entiendo Pai, el querrá que regrese a nuestro planeta lo antes posible ¿no es así?-
-de echo… no, me ha pedido que te cuide y que esperemos aquí, mandara un mensajero con las disposiciones, ya está enterado de que has despertado y estas fuera de peligro-
-debe estar hecho una furia, tengo que hablar con él-
-lo harás luego hermano, por ahora preocúpate en descansar y recuperarte lo más pronto posible- solo asentí en respuesta, un pensamiento paso por mi cabeza, si mi padre iba a mandar un mensajero, Ichigo descubriría la verdad, no, aun no era el momento de decirle mi secreto, haría lo posible para que el mensajero no llegara cuando Ichigo estuviera conmigo.
-está bien, quiero hablar con él ¿Cuándo podré hablar con papá?-
-mañana a más tardar, si no quieres que Ichigo descubra la verdad, tendrás que hablar mañana para que no envié al mensajero- asentí con dificultad, las emociones vividas en menos de una hora me dejaron, de cierta manera cansado.
-bien, mañana será- Pai asintió y salió de la habitación sin antes hacer un gesto que había visto muy común entre los humanos para recordarle a alguien que lo estaría vigilando, sonreí, por ver que mi hermano, que siempre había sido muy reacio a acoger las costumbres de los humanos, podía hacer uno de sus gestos con tanta facilidad.
Pov Ichigo
-¡malditas orejas! ¡¿Por qué tienen que aparecer justo ahora?!- ya estaba hecho y no había vuelta atrás, le eh dicho a Kisshu que me gusta, no planeaba decírselo y menos así pero…
A penas salí corriendo, mi primer pensamiento por alguna razón fue que tenía que ir al baño, en cuanto llegue ahí, abrí la llave del lavamanos y me moje la cara sintiendo el frio refrescante del agua en mi rostro, me apoye en el lavamanos y alce mi rostro mirando mis mejillas sonrojadas y mis orejas que sobresalían de mi cabeza, si las orejas estaban era obvio que la cola también, cerré los ojos relajándome un poco, en cuanto los abrí mis orejas y mi cola ya no estaban.
-será mejor que vuelva con él, no puedo evadir la realidad y mucho menos a él-
-ya le has dicho que te gusta ¿verdad?-
-¡ah!... Zakuro, ¿acaso nos estabas escuchando?-
-no, no tengo necesidad de hacer eso, solo lo intuí y resulto ser cierto- para Zakuro siempre había sido un libro abierto, no podía esconderle nada, aun así ella me ayuda mucho y le estoy muy agradecida por eso.
-ah… bueno… yo… a ti no puedo esconderte nada, se lo dije pero…-
-entiendo que esto te asusta, Aoyama fue alguien muy importante en tu vida y sé que es difícil aceptar lo que paso pero…-
-lo sé, quisiera olvidar todo, pero sé que es imposible, quiero pensar que Aoyama sigue siendo el chico dulce del que me enamore, por ahora me mantendré alejada de él, por lo menos hasta que las cosas pasen- Zakuro me miro con comprensión.
-Ichigo, escucha… ¿no has pensado en darte una oportunidad con Kisshu?- la pregunta de Zakuro me sorprendió tanto que la mire con los ojos muy abiertos.
-Zakuro ¿acaso estás loca?- mi tono de voz salió más enojado de lo que esperaba y quería sonar –solo han pasado diez días, ¿cómo me pides que me olvide de Aoyama así como así?- no tenía idea de que era lo que estaba pasando por la cabeza de Zakuro en ese momento, solo sabía que lo que dijo de alguna manera me hizo enojar, y… ¿Cómo no? hace diez días que paso todo con Aoyama y hasta ahora ni siquiera se me había pasado por la cabeza tener algo con Kisshu, está bien que me gustara, pero solo eso y nada más, no lo amaba. Aún.
-está bien Ichigo, no tienes que ponerte así, lo que digo es que… tu relación con Aoyama cambio desde que Kisshu regreso, tú has cambiado incluso, solo piénsalo, no te digo que lo hagas inmediatamente, solo te digo que aclares bien tus sentimientos- iba a responder, pero Zakuro salió antes de que yo pudiera decir algo más, lo que dijo se quedó rondando en mi cabeza como un fantasma que no me dejaría en paz un buen tiempo.
Jamas en la vida desde que conocí a Kisshu me había planteado la posibilidad de tener algo con él, hasta ahora, es cierto que eh cambiado bastante en los últimos años, pero eso no ha sido cosa de Kisshu, fue en el transcurso de estos dos años en los que todo en mi había cambiado, mi ropa , mi actitud, mis gustos en prácticamente todo, soy más responsable que antes, lo único que no ha cambiado en mí ha sido mi apariencia física, bueno los cambios respecto a eso era obvio que se iban a dar, la pubertad hacia su trabajo y eso fue algo que yo no pude evitar.
La única posibilidad que me había planteado era la de haber sido amiga de Kisshu, si tan solo hace dos años ellos hubieran venido en son de paz y no para conquistar la tierra, quizá nuestra relación con ellos fuera diferente, entre todos hubiésemos encontrado una solución para salvar su planeta, y ahora entiendo que se dejaron llevar por las promesas de Deep Blue, pero si las cosas hubiesen sido diferentes, no sería una mew, no hubiese aprendido a pelear y a ser más valiente, podría decir que eso si se lo debo a Kisshu, pensar que casi lo pierdo luego de la pelea con el caballero azul, tan solo de recordar cómo me sentí…
-Flash back-
Abrí los ojos mirando a mi alrededor, sin poder reconocer en donde estaba, a mi lado vi a Shirogane dormido en un sillón y en la cama de a lado, estaba ¿Kisshu?, los recuerdos de lo que paso me llegaron de golpe y me alarme, trate de enderezarme, pero en cuanto lo hice un dolor terrible ataco mi cabeza haciendo que me tumbara nuevamente en la cama, puse una mano en mi frente en un vano intento de detener el dolor.
Intente levantarme nuevamente, por suerte esta vez el dolor de cabeza fue menos, cuando estaba a punto de bajar de la cama note que tenía varios aparatos conectados a mi cuerpo, en mi desesperación de ver como estaba Kisshu arranque todos los cables que se unían a varias máquinas, pase por delante de Shirogane ignorando la alarma que sonaba con un estrepitoso sonido que me taladraba los oídos, llegue trastabillando a un lado de la cama donde estaba Kisshu y me eche a llorar sin saber que más hacer.
-Ichigo regresa a la cama, aun estas muy débil- escuche la voz autoritaria de Shirogane, sin embargo no le puse atención, mire a Kisshu y me pareció verlo más pálido de lo usual, si es que eso era realmente posible.
-Kisshu, oh Kisshu todo fue mi culpa-
-¡ya basta Ichigo!- Shirogane me tomo de los hombros y me volteo para que lo mirara, su rostro reflejaba dolor y preocupación y a mi… bueno… a mí el corazón se me estrujo como nunca, me abrace a Shirogane llorando desconsoladamente y el miedo de perder a Kisshu fue tal que sentí ganas de gritar y así lo hice.
Era casi el mismo dolor que sentí entonces, cuando vi que la espada de Deep Blue atravesó su cuerpo robándole la vida, ese día lo único que logro calmar mi dolor fue ver como Aoyama se sacrificaba, suena egoísta pero ver que pude hacer que Aoyama reaccionara y que hiciera tal sacrificio, limpio un poco mi conciencia, que se había manchado con la muerte de quien decía amarme con locura y a quien no pude corresponder, a quien ni siquiera en su lecho de muerte pude concederle un último beso.
-Shirogane, por favor— rogué —por favor dime como esta Kisshu, necesito saberlo y quiero que seas sincero- Shirogane me miro con comprensión.
-los cortes de la espada del caballero azul fueron graves, la espada ahora libera un veneno que se riega en el torrente sanguíneo bastante rápido, logramos sacar todo el veneno de su cuerpo y está estable, ahora solo hay que esperar a que despierte- suspire aliviada, estaba bien, pero aún seguía inconsciente —Ichigo descansa un poco, me encargare de que ambos estén bien ¿sí?- asentí, era lo único que podía hacer, me sentía débil e inútil, vi la hora en el reloj de pared del cuarto en el que estábamos notando que eran las 2 de la madrugada.
-Shirogane, ¡¿mis padres saben que estoy aquí?!- dije alarmada, si ellos se enteraban…
-Mint les dijo a tus padres que te quedarías con ella por esta noche, en una pijamada con las demás- nuevamente suspire aliviada, no quería que mis padres se preocuparan por mí.
-Fin Flash Back-
-¡Koneko-chan! Pensé que no regresarías- dijo Kisshu en cuanto llegue a la habitación medica en la que se encontraba.
-si… Kisshu yo-
-tranquila Koneko-chan, no te sientas presionada, yo necesitaba decírtelo, no tienes que decir nada, esperare- dijo Kisshu mirándome con ternura, en estos dos años no solo yo eh cambiado, Kisshu muestra ser más maduro que entonces, su actitud ya no es esa de loco obsesivo que intentaba llevarme a la fuerza a su planeta, además es un poco más comprensivo.
-gracias Kisshu- dije y el asintió, me senté en el sillón a su lado y nos quedamos en silencio por algunos minutos, minutos que me parecieron una eternidad, me puse a pensar en lo que dijo Zakuro y me pregunte ¿Cómo sería tener una relación con Kisshu? Seguramente muy divertida, nada monótono, seguramente me robaría la tranquilidad a la que me eh acostumbrado, pero... ¿Qué no es eso lo que a veces deseaba? ¿Por qué a veces quería salir de la rutina y probar cosas nuevas? Lo que me llevaba a preguntarme, ¿realmente tener una vida tranquila con Aoyama era lo que quería?
-Ichigo- me había perdido en mis pensamientos, así que cuando escuche la voz de Kisshu me sobresalte lo mire esperando que finalmente continuara, sin embargo se quedó callado mirándome y tratando de descifrar mi mirada, quizá lo que me diría o pediría no sería de mi agrado y probablemente me negara, la verdad es que estaba lista para cualquier cosa.
-¿q-qué pasa?- pregunte con la voz temblorosa, se supone que estaba lista para cualquier cosa que me dijera, pero ese pensamiento cambio cuando soltó la pregunta a la que intuía había dado muchas vueltas antes de decirla.
-Ichigo, ¿quieres conocer a mi padre?- la pregunta que me soltó me tomo por sorpresa, hasta ese momento no había mencionado a ningún miembro de su familia, sola sabia de sus hermanos a quienes ya conocía, siendo sincera siempre me lo había preguntado, a parte de sus hermanos no sabía si tenía más familia y eso me hacía preguntarme si algo les había pasado mientras él estuvo en la tierra.
-¿tu-tu padre?- fue lo único que pude articular, parecía una tonta, miro hacia el techo con expresión pensativa y una casi imperceptible sonrisa.
-si no quieres, puedes decírmelo, no pretendo obligarte a nada- dijo luego de unos segundos, no es que no quisiera conocer a su padre, lo que pasa es que tenía miedo, ¿Qué pensaría él de mí? ¿Por qué Kisshu quiere presentarme a su padre? Y lo más importante, su padre debe venir para verlo a él, no para verme a mí, es decir un viaje tan largo debe tener un motivo muy fuerte.
-n-no me malinterpretes, no es que no quiera, es que… ah Kisshu, yo no esperaba esto en realidad y me has tomado por sorpresa- dije, me sentía muy tonta y no sabía el motivo, estaba muy nerviosa y si no me controlaba ya, mis orejas y cola saldrían y yo no podría evitarlo
-entiendo… Ichigo quiero que conozcas a mi padre porque él también quiere conocerte y no, no va a venir a la tierra, al menos aun no, hablaremos con él por video llamada, la nave tiene lo necesario para establecer conexión con mi planeta- Kisshu parecía leer mi mente, no me explicaba la extraña conexión que teníamos, ahora que lo recordaba, Kisshu y yo en la pelea con el caballero azul logramos comunicarnos telepáticamente.
-mmm bueno yo…– me lo pensé bien, supongo que no haría mal el conocerlo, la verdad es que me daba curiosidad saber si se parecía a Kisshu, Pai o Taruto –está bien Kisshu– la sonrisa de Kisshu era la más sincera y radiante que había visto en mucho tiempo, su sonrisa me contagio.
-gracias Koneko-chan- dijo sin borrar su sonrisa, de repente un pregunta que me había echo hace algún tiempo se paseó por mi mente tentándome a sacarla de allí, jamas había mencionado a su madre, si íbamos a hablar con su padre por lo que paso con el caballero azul, era obvio que su madre también querría saber cómo estaba él, alguna vez también me pregunte si le había hablado a sus padres sobre sus sentimientos por mí, la curiosidad me carcomía por dentro y cuando menos me di cuenta la pregunta salió de mi boca.
-Kissh ¿y… tu madre?- su expresión se volvió sombría y triste, me reprendí mentalmente por haber tocado un tema que sospechaba era muy delicado para él, una sonrisa triste surco sus labios y me miro con ternura.
-mi madre desapareció, probablemente estén muertas, ella y mi hermana- su respuesta nuevamente me tomo por sorpresa y no supe cómo responder –Ichigo, es duro para mi hablar de esto, pero necesitas saberlo- volvió a hablar.
-Kissh no pretendía tocar un tema tan sensible lo siento mucho- solo atine a disculparme, el negó con la cabeza.
-no te disculpes Koneko-chan, en algún momento tenías que saberlo y yo quiero contártelo- asentí con la cabeza preparándome para escuchar lo que me diría, el suspiro organizando sus ideas para contarme lo que había pasado con y su madre y con… su hermana.
-mi madre, mi hermana, ambas fueron unas mujeres muy hermosas y fuertes, primero tienes que saber Ichigo que… los cyniclones no pueden tener más de dos hijos sin poner la vida de la madre en riesgo-
-¿eso quiere decir que…?- no podía creerlo, y de echo ni siquiera podía decirlo, había dos opciones o la madre de Kisshu había logrado sobrevivir a todos los embarazos o alguno de ellos pudo ser adoptado, Kisshu asintió.
-mis padres adoptaron a Pai y Taruto, mi madre no quiso arriesgarse a tener más hijos, pocos son los casos de mujeres cyniclones que han tenido más de dos hijos sin morir en el intento, luego de tenerme a mí, decidió no poner su vida en riesgo para no dejar solo a mi padre, los padres de Pai y Taruto murieron por las enfermedades que se desataron en mi planeta, mi familia estaba en la posibilidad de albergar temporalmente a dos personas más, así que no dudaron en prestar su ayuda, con el paso de los días mamá y papá se encariñaron, a Kira y a mí nos pasó lo mismo así que su estancia en nuestra casa se volvió permanente, jamas hicieron distinciones entre los cuatro, yo los quiero como si llevaran mi propia sangre y mi hermana los quiso de la misma manera-
-Kisshu yo… no sé qué decir, no debí preguntar-
-algún día tenías que saber, pensaba contártelo más adelante, pero con todo lo que paso…- no podía hacer más que sentirme avergonzada por preguntar, lo cierto es que la confianza que me estaba dando Kisshu me tranquilizaba –cuando cumplí los 12 y Pai los 15, ambos fuimos escogidos por orden de Deep Blue para la milicia de nuestro planeta, por el hecho de que nuestros padres nos entrenaron desde pequeños, un año después cuando Taruto cumplió los 9 años lo escogieron también, mi hermana tenía otras responsabilidades por ser la mayor, era una gran guerrera y quería participar en el entrenamiento pero no la dejaron, con mis hermanos y yo papá no tuvo opción de dejarnos ir aunque no quisiera, mi madre también peleo para que no nos entrenaran y nos dejaran tener una vida normal, al final termino confiando en lo que nos había enseñado y dejo que nos entrenaran, tres años después de que Pai y yo entráramos a la milicia aprobaron el proyecto Tierra y nos enviaron a este planeta, el resto ya lo conoces…-
Siendo sincera hasta este momento no sabía que pensar, hasta hace dos años había juzgado a Kisshu sin saber nada de su pasado, ahora sabía que su vida fue muy dura entonces y no tenía opción, más que tratar de salvar por todos los medios su planeta y a su gente, especialmente a su familia, lo admiraba por ser tan noble al sacrificarse.
-en fin, cuando todo acabo y regresamos a nuestro planeta con el mew aqua, descubrimos que en uno de los tantos terremotos que se daban, mamá, papá y mi hermana se habían perdido la pista, por más que las buscaron no lograron encontrarlas y las dieron por muertas, fue un gran dolor para papá, mis hermanos y yo, lo único que logro sacar a mi padre de la depresión fue ver como nuestro planeta volvía a florecer, sé que aún le duele la pérdida pero lo soporta-
-lo siento, lo siento mucho, Kisshu, perdóname por juzgarte- mis ojos se llenaron de lágrimas y me lance a abrazarlo, llorando en su pecho, tenía una mezcla de emociones.
-no tienes que disculparte- dijo, sin embargo sus palabras no calmaron mis sollozos, sentía la necesidad de recompensarle por todo su sufrimiento de algún modo, pero no sabía cómo, negué con la cabeza.
-tengo que hacerlo, has sufrido mucho-
-eso no es tu culpa, Ichigo, las cosas se dieron así- levante la cabeza para mirarlo y él me regreso la mirada con ternura, acuno mis mejillas en su manos y acaricio mis mejillas con sus pulgares limpiando para mis lágrimas –si no hubiera pasado todo eso no te hubiera conocido, Ichigo, te pareces mucho a mi madre, ambas son guerreras, altaneras, sarcásticas, tienen un carácter tan fuerte como el acero y también son sensibles, tiernas y comprensivas, mi madre y mi hermana fueron mi razón para vivir y luchar antes de desaparecer, ahora tu eres la razón Ichigo, siempre llevare a mi madre y mi hermana en mi corazón y en mi mente-
Ante tal declaración ¿Qué podía hacer?... Qué podía hacer más que abrazarlo más fuerte, me abrió su corazón y tarde o temprano yo le abriría el mío, no rompimos el contacto visual en ningún momento, sin darnos cuenta nuestros rostros se fueron acercando hasta sentir la respiración del otro, mi mente me decía que me alejara, pero mi corazón, Dios mi corazón me impedía alejarme, Kisshu se detuvo, seguramente esperando que me alejara y lo rechazara, mas no lo hice.
Nuestros labios se tocaron, al principio en un roce inocente, luego me tomo fuerte de las mejillas para impedir que escapara, pero yo no pensaba hacerlo, en cambio lo abrace por el cuello con cuidado y acaricie las hebras de su cabello verde, jamas me había sentido de esa manera, mi corazón no dejaba de latir acelerado y mi razón se nublo totalmente, nos separamos y nuestras miradas se encontraron, el dorado de sus ojos brillaba más que nunca, cosa que me hipnotizo por unos momentos.
-pasen, debemos hablar- antes de decirnos cualquier cosa, escuchamos la voz de Shirogane y varios murmullos de otras personas, nos separamos como si quemáramos, mis mejillas ardían haciendo competencia a mi cabello y mis orejas y cola estaban a la vista.
-¿Ichigo onee-san estas bien?- Pudding me miro con esa mirada con la que siempre hacia sus teorías, estando tan avergonzada temía que sospechara lo que había pasado con Kisshu hacia solo unos minutos.
-mn e-est-toy bien- tartamudee por los nervios que sentía, mire a Kisshu y estaba igual que yo, sus orejas y mejillas mostraban un ligero tono carmesí, tenía la mirada en sus manos, las cuales estaban en su regazo.
-bueno, bueno, tenemos mucho de qué hablar así que…- Akasaka nos sacó del incomodo momento en el que estábamos.
-es verdad, Ichigo, Kisshu ¿nos pueden contar lo que paso?- dijo Shirogane.
Kisshu y yo nos miramos, el asintió con la cabeza y hablo.
-bien lo que paso fue…
Continuará...
Hola amigos que me leen. ¿cómo están? Nuevamente me disculpo y si hay alguien que aún lee este fic le estaré eternamente agradecida, espero les haya gustado... Nos leemos BYE
Sarada Uzumaki: Hola oye te juro que me encantó tu versión de hijo de la luna... no sé tenía algo tan asdfghjklasdfg no se que pero estaba genial... te felicito sigue asi que leeré todo lo que escribas, espero te haya gustado este cap y perdón por dejar tanto tiempo sin actualizar. Nos leemos BYE...
Tsukihime Princess: Hola... ummm si... tiene cierta influencia el entrenamiento, pero hay algo más en el fondo que ya pronto se sabrá... respecto a lo que hablaban se sabrá en el siguiente cap igualmente... deja que Kisshu se recupere por completo, y... créeme que yo también quiero hacer que encierren a Aoyama, pero si hago eso me quedo sin antagonista y el es muy importante para el desarrollo de la historia y seeee es un maldito pero ya tendrá su lección. Nos leemos BYE...
Selin3838: Hola gracias, cuando me imaginé el traje de Ichigo fue... como una revelación cósmica, ok no, pero bue, eh estado pensando en dibujarlo peeeerooo no me salen dibujar cuerpos pero haré el intento y cuando ya este listo lo podrás ver en mi página que se llama Dayome-chan Dragneel fanfics, si gustas puedes darle like y seguirme, este cap tuvo mucho ¿drama? y no se me dolió escribir este cap lloré... literal... espero te haya gustado... nos leemos BYE...
Guest: Hola, si yo se que no será lo mismo, pero es solo si tu quieres escucharlo de verdad que no hay problema, si no quieres la historia narrada puedes seguirla leyendo aquí, ademas esto es positivo para atraer lectores no sólo a mi fic si no para todo el fandom, quiero devolverle la vida a los fics de escritores latinos, hay muchos buenos fics en español sin terminar es para eso también bueno y espero que te haya gustado este cap... Nos leemos BYE...
Y a ti que me lees lector fantasma si llegaste hasta aca muchas gracias y nos leemos en el siguiente capitulo
