Gracias por estar aquí! Este capitulo se lo dedico como siempre a todos, pero en especial a los que me agregaron a sus favoritos, ¡Gracias! Hasta donde estén, espero que les guste.
Lamento aber publicado el otro, error mio, lo siento.
Capitulo 8: Me tengo que ir.
Habla Sakura:
Después de salir de ahí, ambos estábamos perdidos en nuestros propios pensamientos, yo seguía atónita por lo que había escuchado, no sabía ya si llorar, lo cual fue lo primero que hice, o intentar salir adelante, lo cual debía lograr, pese a todo, para poder volver a sonreír.
No tenía ganas de conducir y Sasuke tampoco, así que antes de volver a casa, caminamos hasta una cafetería y nos sentamos en una banca a tomar uno.
Ninguno decía nada y ya habían pasado como diez minutos
-creo… creo que ya debemos volver… -le dije parándome de la banca pero el me detuvo
-podemos… quedarnos un poco mas –dijo tomándome la mano- aun no término mi café
-Si… - su cara no se notaba triste pero aun así lo estaba, lo se porque el que llego aquí a Japón, es el mismo niño pequeño que Itachi amaba y del que hablaba tanto, de alguna manera me dieron ganas de decirle: yo también estoy aquí, pero solo me volví a sentar… 10 minutos después, regresamos al registro civil, donde habíamos dejado la camioneta y volvimos a casa
Ya eran las cuatro, afuera como si ya fuese costumbre estaban mis amigos a los que amo mucho y con los que siempre cuento para hacerme sentir mejor, todos comimos juntos y hablamos, Hinata me entregó una invitación para la graduación de mis pequeños por si quería ir, sería esta semana. Ino, en un momento cuando estuvimos solas, me dijo que Shikamaru aun no encontraba nada, pero que seguiría buscando; Naruto por su parte se puso a hablar con Sasuke, y como a eso de las cinco cuando todos se fueron, respire, todo este tiempo he estado pensando en sus últimos pensamientos, sonrío y lloro.
Estaba sentada en la sala, a punto de salir a dar una vuelta al parque donde siempre iba con Itachi para poder pensar pero, vi a Chiyo-ba-sama, no estuvo en el funeral y no ha estado los últimos días, he estado tan metida en mis propios pensamientos que ni me hubiese dado cuenta hasta ahora que la vi
-Perdóname por no estar aquí contigo, lo lamento tanto hijita –dijo mientras me abrazaba y acariciaba mi cabello
-no importa… gracias por todo… - ya no me votaba a llorar, que las lágrimas solo resbalaran por mis mejillas ya era algo
-Si importa, pero no pude estar aquí porque mi hermano enfermo ¿sabes?, cuando se es viejo se puede esperar cualquier cosa pero él era muy joven… -me dijo mirándome a los ojos, sus ojos ya estaban nublados, su cabello todo blanco y muchas arrugas en su rostro, toda una vida- mírame Sakura, yo ya estoy vieja y cansada, a esta edad a veces es mejor… -entonces ella misma se interrumpió- pero yo no puedo, me prometí a mi misma que no moriría hasta encontrar a mi nieto, pero creo que ya me salí del tema, quiero que sepas que cuentas conmigo, aunque me voy a ir por un tiempo a cuidar a mi hermano, tienes mi número y puedes hablar cuando quieras… porque tu eres como una nieta muy querida para mi, también sé que eres fuerte así que llora todo lo que tengas, no te guardes nada dentro pero después de todo sigue adelante…
-Yo… -limpie unas lágrimas de mi rostro- yo puedo cuidar de su casa… en lo que regresa
-no te preocupes hija ¿Sabes? Una vieja como yo no tiene mucho dinero así que en lo que me voy rentare mi casa para pagar las medicinas de mi hermano, pero muchas gracias… perdona el insistir decirte que tomes mi consejo, que salgas adelante…, tómalo de alguien que ya sabe de la vida, cuando llegues a grande y te preguntes ¿Qué hice de mi vida? Que sonrías o llores solo estará en las decisiones que tomes ahora, por eso se feliz, porque solo hay una vida y no te espera ni aunque la estés viviendo, ni aunque sea tuya, el tiempo no regresa ni perdona, sal adelante y se feliz –entonces volví a abrasarla, ella lloro conmigo, la mire a los ojos y me dio un poco de calidez, esa persona importante y sabia que cuando veía a Itachi a veces decía: "Mi nieto… debe tener casi su edad… dos o tres años menos… pero lo imagino como él…"
-gracias por todo… Chiyo-ba –le dije ofreciéndole una sonrisa
-¿de qué?... sabes que te quiero mucho, ¡mejor voy y te horneo un pie! Ese que te gusta de manzanas, con eso al menos tus lágrimas te sabrán dulces ¿nee? ¡En una hora lo tendrás en tu casa! Porque en lo que no me voy, no te dejo sola –dijo sonriendo, todos siempre tratando de hacerme sonreír, con eso basta para darme cuenta de que todos ellos no se merecen que sus esfuerzos sean en vano, entonces es cuando sonrío.
-entonces al rato la espero con el té… ¿Y cuándo se va?
-pues… no es como que la enfermedad de mi hermano se espere hasta que yo llegue, así que en lo que empaco, tal vez pasado mañana…
-es cierto, ¿Y a quien le rentará la casa? –dije para cambiar de tema, hablar de él es doloroso
-no se, me han llamado ya dos personas pero estoy viendo que tanto ofrecen, hasta ahora va bien, mi casa es grande y no es por nada pero esta muy cuidada y hermosa, pero esperare solo un par de días mas, además la rentare a alguien que solo la quiera un par de meses, porque cuando regrese ¿dónde viviría? Jajá, aunque esta casa es muy grande para mi sola, aquí tengo tantos recuerdos… no la cambio por otra. –recuerdos… eso era lo que había en mi casa, cada espacio, cada rincón estaba lleno con algún momento mio y de él, pero aun así me gusta estar ahí, tal ves por eso mismo, por los recuerdos, porque los puedo revivir a cada momento, y lo siento a mi lado.
-Tiene razón, nadie mas cuidaría su casa como usted, su jardín lleno de rosas y cada pieza de su casa tiene algún extraño pero enigmático arte, su arte, eso la hace mágica.
-Gracias, bueno pues creo que ibas a algún lado, y yo tengo un pie que preparar, nos vemos al rato
-si, la espero al rato –le dije dirigiéndome otra vez a mi casa, de alguna manera y de forma diferente cada persona me hace sentir bien, así que mejor voy a preparar el té y limpiar, cosa que desde hace unos días no hago.
Entro y lo veo a él en el sillón, revisando su notebook, me mira raro, creo que porque no le dije que iba a salir y lo dejé ahí solo, pero quería estar sola y pensar.
-¿Dónde estabas? No te vi y me preocupe, bueno… yo –dijo cerrando su cuadernillo
-gracias… pero no estoy loca para hacer locuras, solo salí a hablar con mi vecina… papá –dije con algo de burla para hacerlo reír pero en vez se sonrojo.
-emm… ¿Papá? –dijo enarcando una ceja, cuando hubo entendido el chiste, siguió- ¿de qué hablas? No recuerdo haber tenido una hija pelo chicle
-¡Pelo chicle! -¿yo pelo chicle?
-Sí, tu pelo es demasiado rosa
-Pues el tuyo es demasiado azabache y yo no digo nada –segundo round, ganado
-¿Qué?, ¿no que era tu padre? Dame mas respeto
-Pues para que niegas a tu hija, además tú fuiste el que empezó – me miro y ambos reímos- mejor ayúdame a limpiar que al rato va a venir Chiyo-ba
-¿Quién?
-Mi vecina
-Aha
Así fue como empezamos con ese laborioso trabajo, tendiendo los muebles, sacudiendo la sala, arreglando el comedor y de alguna manera sintiéndome mejor, como si también estuviese acomodando las partes de mi corazón, he estado pensando en todas las personas que me rodean y todo lo que han hecho y hacen por mí, ellos también sufren pero a la vez son mi fuerza, la fuerza para intentarlo, pienso en él y sé que no le gustaría verme llorar, por eso desde donde este, le ofrezco una sonrisa, intentarlo para volver a ser feliz sin él… es algo complicado y doloroso, pero lo quiero intentar; tantos consejos de la gente que me ama no se pueden equivocar, mi padre me dijo alguna vez cuando era niña y me caí en el parque: "Si te caes levántate y sacúdete, si te duele mucho pide ayuda, alguien te apoyará y caminar se hará mas fácil". Ahora se a que se refería, algo más profundo que solo una caída física, una caída en el corazón.
-gracias… papá…
Como a eso de las siete llegó Chiyo-ba-sama, se sorprendió cuando vio el parecido de Sasuke con Itachi, pero a fin de cuentas era su hermano, ahí en la sala nos pusimos a platicar y creo que Sasuke desde que llegó aquí ya tiene mas confianza pues se integro en la platica, lo cual me pareció muy bien porque sé que la "promesa" no eran solo palabras vacías, porque yo no quiero decir palabras vacías y realmente ya lo veo como a mi amigo, un amigo que me apoya y al que apoyo porque esta sufriendo tanto como yo, tal vez… más.
-y entonces… ¿Italia es muy hermosa? –decía Chiyo-ba a Sasuke entretenida en su platica
Habla Sasuke:
-pues, si, Florencia… es hermosa - pero no importa que tan hermosa sea una casa si no es un hogar, eso me falto decir, y esta casa verdaderamente ya es un hogar para mi, a pesar del poco tiempo que tengo de estar aquí
-que bien, que conozcan el mundo es algo bueno, pero siempre es mejor regresar con la familia ¿No cree? –regresar con la familia, cuando me tenga que ir… ¿a qué podría volver, que excusa seria buena si no tengo mas asuntos aquí? Se me estaba olvidando que yo tengo una vida haya, un trabajo y responsabilidades, aunque lo que dijo esa señora era cierto, siempre es mejor regresar con la familia… solo que yo ya no tenía nada, excepto lo que estaba construyendo ahí pero, ¿Cuánto duraría? Dos o tres días más… esa era mi realidad, aunque yo no lo quisiera
-Es cierto, la familia es lo mas importante… yo fui un tonto que no lo aprecio y ahora no tiene nada… -dije pero una voz me corrigió
-Se equivoca, nosotros ya somos sus amigos, y los buenos amigos hacen las familias, mi familia no solo es mi madre, son mis amigos, mi padrino, Chiyo-ba y… también tú, aunque te conozco de poco sé que puedo confiar en ti y que vales mucho…y tú también puedes confiar en mí –me dijo la pelirosa mientras me ofrecía una sonrisa, sentí una rara sensación en el estomago, también sonreí.
Ya por la noche, cuando aquella señora se había ido le ayude a Sakura a recoger los trastos; no puedo evitar pensar en lo que me ha dicho, que ahora ellos eran mi familia, pero yo sabia que si me iba no iba a poder regresar fácilmente, y cada día que pasaba ese destino se acercaba más, si regresaba no iba a ser como ahora, y no sería por tanto tiempo, entonces pensé que las cosas buenas me duran poco.
Dicen que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Ahora que había perdido a mi hermano reflexioné sobre mi vida y las decisiones que había tomado en el pasado y que afectaron mi presente, y mi futuro: alejarme de mi hermano, y querer enterrar mi pasado odiándolo. Desconfiar de las personas y olvidarme del amor; esas eran las únicas cosas que había en mi vida, mas allá de unas buenas notas yo quería ser importante para que todos me envidiaran porque yo los envidiaba a ellos y sus familias felices, más allá de querer dinero quería olvidarme de todo y sentirme importante, porque la verdad nunca fui importante en la vida de nadie. Me di cuenta de que toda mi vida había estado vacía por esas decisiones, decisiones guiadas por el rencor y… el odio.
Dicen que solo odias a lo que has amado, yo pienso que a quien amas no lo puedes odiar porque yo intente hacerlo con mi hermano y no lo logré, me alejé de él y le guarde rencor por ignorante pero nunca lo odie. Muy en el fondo, a quien realmente odiaba, era a mi mismo.
-¿Me estas escuchando? –decía la pelirosa delante de mi- te decía que si quieres un café
-no, gracias… pero con ese pie ya estoy satisfecho
-Bueno, entonces solo para mí, es que siempre que leo tomo uno.
-leer ¿Qué cosa? –no sabia que leyera
-Pues un libro, hace unas semanas…-se interrumpió a ella misma y por un momento su mirada se perdió en la nada- aun no acabo de leerlo pero solo me falta el capitulo final
-¿Quién es el asesino?
-¿Qué? ¿De que hablas? –dijo algo extraña
-Así dice el titulo, ¿Quién es el asesino?, no sabía que te gustaran esos libros de misterio,
-¿y por qué lo habrías sabido? –dijo enarcando una ceja, yo me quede cayado porque hablé de mas- eres algo extraño
-mira quien lo dice… -si me quedaba poco tiempo ahí, quería sentirme bien – pelo chicle – dije remarcando estas ultimas palabras y ella me aventó un cojín, ella es fuerte, pero yo lo soy mas, le arroje otro y casi la tiro, tuve que cacharla de una mano pero ella me jaló y yo también caí, metí un brazo para no caer completamente pero aun así quede arriba de ella, en ese momento su rostro estaba cerca del mio, pude ver sus hermosos ojos jade, y no es que nunca los hubiera visto, pero tenerla tan cerca me hacia sentir algo, me paré rápido y le di la mano para que no se diera cuenta de mi sonrojo
-gracias… para la otra lo avientas más fuerte –dijo con un obvio sarcasmo, pero yo me di la vuelta
-ya… me voy a dormir
-esta bien, pero te paras temprano ¿he? Mañana tenemos que ir a la empresa Akatsuki para arreglar unos asuntos y hablar con ese tal Madara-san
-si… yo siempre me despierto temprano
Llegue a la habitación y fui rápido al baño a echarme agua en la cara, mi camisa se mojó así que me la quite, me mire al espejo, ¿Qué me pasaba? ¿Por qué me sentí así al tenerla tan cerca, al ver sus hermosos ojos?, algo había empezado dentro de mi, como una sensación que no había sentido antes y que se sentía… tan bien. Pero sabía que estaba mal, no podía sentir eso, solo me aria daño a mi y a ella, a fin de cuentas ella ama a mi hermano, aunque no este… sé que siempre lo amara. Pero el solo estar cerca de ella me hacia sentir bien, feliz, como hace mucho no me sentía; pero maldición, no podía sentir eso por ella, todo lo que había dicho Itachi era cierto, todas esas palabras hermosas la describían, pero había algo más, algo que ni siquiera puedo expresar con palabras, cada vez que la ves, no quieres ver nada más, te hace sentir bien aunque en el fondo haya dolor, ella, esa persona no podía ser para mi, tenía que olvidarlo, tenía que pensar en algo mas, porque sé que en el fondo ella nunca me amara, y tal vez ahora aun tengo tiempo. Como un cobarde que huye, me tengo que ir.
Habla Sakura:
Chiyo-ba se fue y yo me volví a quedar sola con Sasuke, no tenía nada que hacer así que me puse a leer el libro, pero como si fuera una adicción me tenía que hacer un café, le ofrecí uno a él que estaba distraído en sus pensamientos y entonces no se como, nos pusimos a jugar como dos niños pequeños, admito que me pasé de fuerza al arrojarle ese cojín que le pegó en el rostro, pero él me aventó uno igual o más fuerte que me pego cerca del pecho y me hiso perder el equilibrio, entonces sentí como el me tomo del brazo para que no cayera, pero eso no se quedaba así, entonces lo jale para que también se cayera: tercer round, Sakura.
El me miro extraño pero inmediatamente se puso de pie y me dio la mano, después de eso se fue y yo me quede ahí leyendo, que tipo mas extraño.
Recordaba lo que me había dicho Konan-san y lo que Itachi quería:
-Si me permitiera darle un consejo –dijo Konan-san antes de que yo saliera- es que trate de seguir con su vida y sea feliz… sé que es duro perder a alguien amado pero sea fuerte y, algún día tenga esos hijos que quiere porque –comenzó a tallarse la panza y sonrió, con un brillo especial en los ojos- los hijos son algo hermoso y más cuando se planean y se esperan con amor… un hijo es un regalo de dios, la felicidad más grande de todas, además eso era lo que su esposo quería: que fuera feliz. Así que sea feliz. –dijo ofreciéndome una sonrisa sincera y buena, cálida.
-gracias… -le dije dándole la mano y después de eso salí de esa oficina
Esas palabras rondaban mi cabeza, es verdad que quería tener un hijo y ahora él no estaba, además en estos momentos no pensaba en rehacer mi vida con alguien mas, es muy pronto y ahora lo que quiero es aprender a estar sin él y atrapar a ese asesino. Nada más.
Pienso y pienso sin hallar respuesta a una pregunta que no tiene lógica ¿Cómo ser feliz sin el? Parece que me pidió algo imposible, yo no podría ser feliz sin el, menos con otro, tener hijos con otro… ¿Cómo podría siquiera pensar en eso?, aunque es algo que siempre he anhelado, un hijo… si llegara a tener un hijo… sería con alguien a quien llegara a amar tanto o mas que a Itachi, pero eso suena imposible.
Me paré del sofá cuando termine mi café y mi libro, ¿Les había dicho que les contaría de qué trataba? Pues trata de un famoso criminal que después de mucho tiempo, deja una pista, un pequeño descuido que hiso que lo descubrieran, y en el capitulo final, para que no lo atraparan, se quitó la vida. Como un cobarde que huye de su realidad y sus acciones; eso me hiso pensar en ese asesino, en el de mi mundo real, como quisiera saber quien es, no puedo imaginar su rostro pero aun así cada vez que pienso en ello lo odio más, imagino que si llegara a morir antes de atraparlo sería algo lamentable, él debe pagar por todo lo que hiso y, hace… hoy cuando al fin pude prender la tele, la cual estaba apagada porque en la mayoría de los canales sonaba aquella noticia que me hace daño, pude ver que hubo otro incendio pero, ¿Cómo estarán relacionados entre si? ¿Qué tendrán en común? ¿Éste también habrá sido provocado o solo fue un accidente? ¿Cómo sabré cuales son por culpa del asesino?
Pensaba más y más pero no encontraba nada, Itachi no me dejo ni un indicio o sospecha de quién podría ser pero eso yo lo descubriré por mi misma. Cuando se dieron como las 10 de la noche, me fui a dormir, estaba agotada y me tire en la cama, cuando volteé la mirada que estaba ida en el techo, veo otra vez nuestra foto, la de aquel día de campo, fue apenas hace unos meses, hace unos días yo era tan feliz, cuando llega la noche, las lágrimas aun resbalan en mis mejillas
-gracias por todo lo que me diste y me enseñaste… te prometo que intentare ser feliz… sin ti, pero sin olvidarte porque eso si es más imposible que tu petición –dije mirando la fotografía que sujete en mis manos y al rato me quedé dormida.
Al otro día cuando se supone que me tenía que parar a las seis para estar a las ocho en la empresa, me pare tarde, y solo logre pararme porque Sasuke estaba tocando la puerta. Miré el reloj y eran casi las siete.
-Joder… -dije bajito
-¿Nee?, no que yo era el que tenía que pararse temprano –me dijo cuando salí de me habitación casi corriendo a la cocina, el me siguió- he hecho algo de pasta, pero si no te apuras no llegamos… -dijo algo burlón al verme recorrer tan rápido a la cocina, de un lado a otro sacando cosas; desordenando todo
-Gracias –logre decir mientras me metía cucharada tras cucharada de aquella extrañamente rica pasta- los años en Italia no te hicieron nada mal –dije tomando una taza de café y parándome rápido de la silla
-No se como esta casa se mantiene tan bien porque pareces un remolino en las mañanas –dijo riendo apoyado en la pared
-jaja que gracioso, es solo que tengo prisa, pero esta casa se mantiene limpia y bien porque yo me esfuerzo –dije subiendo rápido las escaleras hacia mi habitación, me tenia que duchar rápido.
Cuando hube bajado él ya estaba en la puerta esperando, que vergüenza, pero tome las llaves rápido y subimos a la camioneta; lo único malo que le puede pasar a una persona cuando esta conmigo y tengo prisa es estar en el mismo auto que yo, aceleré.
-Podrías ir un poco mas despacio, queremos llegar –dijo por fin cuando vio que la manecilla de velocidades indicaba 130 km/h y subiendo
-es por eso, queremos llegar –le dije pero le hice caso, baje hasta 120 km/h y me mantuve ahí hasta que como al diez para las ocho, llegamos.
Que empresa mas grande, era sencillamente impresionante, a simple vista le calculé unos veinte pisos, llegamos a la recepción y el joven que nos atendió dijo que ya nos estaban esperando en la oficina principal (último piso), en ese momento bendije los elevadores. Su estructura era fuerte y estaba decorado muy bien, había una planta que parecía carnívora de color negro, y otra de color verde que yo nunca había visto, era extraño pero daba una buena vista al lobi.
La empresa se dedicaba a exportaciones de productos innovadores en tecnología y era una de las mejores del país, ya estaba en más de tres países diferentes, no es necesario decir que es muy poderosa, además de tener su propio bufet de abogados y muchos beneficios para los socios; yo tenia el 5% de eso, y Sasuke el 15% que alguna vez dejaron sus padres, claro que esta empresa a seguido creciendo, y se vuelve mas fuerte aplastando a otras compañías.
Cuando se abrió el elevador y bajamos, una secretaria nos llevo hasta la sala donde se llevaría a cabo una reunión para discutir sobre los términos y funciones de la empresa, mas que nada para darnos la "bienvenida" ahí.
Las puertas se abrieron de par en par y entré al lado de Sasuke, no me dio tiempo de arreglarme muy bien y como no tenía ropa de luto me puse un vestido gris, unas zapatillas y un peinado recogido, y eso que no tuve tiempo. Un tipo alto de más o menos 1.80cm, como de cuarenta años, pero aun así fuerte y elegante, pelo negro y no niego que guapo se dirigió a nosotros, tomo mi mano y la beso
-Encantado –dijo poniéndose derecho- mi nombre es, Madara Uchiha, soy el jefe de la compañía
Habla Sasuke:
Desperté a las seis creyendo que ella ya lo había echo, después de todo ella fue la que dijo "párate temprano", me dispuse entonces a preparar algo de pasta (lo único que se hacer) y a comer, me di un baño pero mire el reloj y ya era tarde, entonces toque la puerta de su habitación, y como soy un poco desesperado y vi que no se habría toque mas fuerte hasta que abrió.
Cuando me hube subido a esa camioneta con ella para llegar a la empresa "a tiempo", me arrepentí de haber desayunado, sentí que todo mi estomago se revolvía y le pedí que bajara un poco la velocidad; cuando me hube bajado de esa camioneta ¡Le agradecí a Kami-sama!, era la primera ves desde que llegue que tenia que llevar traje y no quería que estuviese manchado con mi propio vómito.
Entramos y realmente era impresionante, nunca ni siquiera en mi infancia había estado ahí, era impresionante, cuando entramos a la junta un tipo llego y le beso la mano a Sakura, sin siquiera dar tiempo de hacer algo aunque ¿qué hubiera hecho?... nada. Solo la había saludado aunque me sentí ignorado.
-Mi nombre es Sasuke Uchiha, encantado de conocerlo –le dije y el me miro
-Mucho justo joven Uchiha –dándome la mano- ahora por favor tomen asiento – dijo yéndose a la silla principal, todos se pusieron de pie hasta que Sakura y yo nos acomodamos, nos saludamos entre todos y nos sentamos.
Nos entregaron unos estados de cuenta mas recientes que los que había en el folder que Itachi dejo y nos explicaron el funcionamiento de la empresa como por una hora.
-Yo soy el que se ha hecho cargo de las acciones de Itachi desde que era un niño, ahora si ustedes lo desean me puedo encargar de sus partes correspondientes, claro que… tendrían que darme una parte pero no cambiara nada al trato que tenía con Itachi, la única diferencia es que ahora esas acciones están a sus nombres… -dijo con algo de astucia, pero yo no le iba a entregar lo que a Itachi le costó tanto recuperar; como trabajaba, solo podía venir a las juntas mensuales pero aun así era muy inteligente, yo no le iba a regalar nada, aunque por otro lado, yo ni siquiera vivía en ese país, lo cual me complicaba todo, Sakura me miro con una cara interrogante, al parecer no sabia que decir a esa propuesta
-Muchas gracias por su oferta, ¿Sabe? Yo no me puedo hacer cargo de mis acciones por el momento
-entonces… ¿Acepta? -dijo enarcando una ceja, como esperando un "si"
-Pero quiero cederle el control sobre mis acciones a Sakura, porque confío plenamente en ella –Sakura volteó a verme sorprendida, pero con la mirada le pude decir que todo estaba controlado, ella sonrió- mientras yo no este quiero que ella se haga cargo y tome las decisiones, yo me entenderé con ella
-¿Usted esta de acuerdo? –dijo dirigiéndose a Sakura- tenga en cuenta que le tendría que entregar su tiempo a la empresa, los socios entran a las 8:00 a.m. y tendría que venir tres veces por semana al menos, claro que si surgen juntas de improviso también tendría que asistir, además de los informes mensuales, ¿Esta dispuesta a invertir todo ese tiempo? –dijo como cantando victoria, yo lo había dicho sin pensar, Sakura tenia un trabajo y como yo, otras responsabilidades… no podía solo disponer de ella así, y aun así… es sorprendente, ella es decidida:
-Si, estoy dispuesta a hacerme cargo de todas las acciones que manejaba Itachi –dijo sin titubeo
-Muy bien, entonces tiene que firmar este contrato, al tener bajo su control el 20% es la segunda socia mayoritaria, el primero por supuesto, soy yo con el 38% del total. Las condiciones que tenga con Sasuke las deciden ustedes, pero este contrato nos involucra a todos, puede llevárselo y leerlo en casa si gusta –dijo extendiéndolo a Sakura
-Por supuesto y gracias, -dijo tomándolo- yo mañana por la tarde se lo traigo.
-Entonces, sin nadie tiene nada que decir, se da por terminada esta junta, reconociendo a Sakura-san como la nueva socia de Akatsuki.
Capitulo siguiente: Al fin, Sola.
Ps. Aquí Madara es Madara, no Tobi/Obito.
Los espero también la otra semana, gracias por leer y que estén bien donde quiera que estén. =)
