Disclaimer: No me pertenecen ninguno de los personajes de Harry Potter :(

A/N: Hola chicas! Aqui les traigo el siguiente capitulo de mi fic, no saben lo bueno que es estar de regreso :D Extrañe muchisimo escribir, no tienen idea cuanto :) Pero como saben a veces se dan ciertos inconvenientes y simplemente es imposible encontrar el tiempo y la inspiracion para continuar. Estoy segura que comprendarán y espero que disfruten este capitulo.

xoxo


CAPÍTULO 8: LA SALIDA A HOGSMEADE I

-Demonios…- bufaba una y otra vez el slytherin mientras caminaba por el pasillo, acercándose cada vez más a donde le había indicado Draco –Por qué demonios tuve que ceder?!- se pasó la mano por el cabello desordenándolo -Qué podría hacer yo, El gran Draco Malfoy, príncipe de Slytherin con… con… bueno pues… con la come libros- se detuvo y golpeó la pared con su puño. Nada de lo que Draco le había dicho tenía sentido -Sentir algo por Granger está fuera de discusión-

Levantó la mirada y se dio cuenta que ya había llegado –Maldita sea la puntualidad de la sabelotodo- suspiró observando la entrada del colegio. Bufó nuevamente apoyando la espalda contra la pared evitando que pudieran verlo.

No estaba seguro de querer continuar, no… todo lo contrario, estaba completamente seguro de no querer ir a Hogsmeade con Granger –Pero qué se supone que haré con ella todo el maldito día?!- Pensaba y pensaba pero no se le ocurría nada –Acaso… son nervios?- se preguntaba, pero eso no podía ser, no quería que fuera así. Porque si de verdad estaba nervioso… eso solo significaba una cosa que no estaba dispuesto a admitir –Solo quería un año tranquilo en Hogwarts? Es mucho pedir?- dijo a la nada.

Se asomó nuevamente y la observó –Pero qué demonios hace ahí parada en lugar de resguardarse del frio?- pensó –Y a ti que te importa si muere de frio?!- se regañó mentalmente.

La gryffindor aferraba su abrigo crema a su cuerpo despidiéndose de algunos amigos. Sonreía al ver a las parejas alejarse tomadas de la mano y suspiraba mientras otros más románticos les obsequiaban bufandas a sus novias para luego depositar dulces besos en la punta de su nariz.

Ella sabía que no era el tipo de chica a la que le gustan esa clase de cosas, pero sin duda imaginarse a cierto rubio haciendo lo mismo por ella le producía burbujas en el estomago –No seas tonta Hermione, deja de pensar tal barbaridad- sacudió la cabeza y reemplazó la sonrisa con una mueca. Tan solo la idea de imaginar a Malfoy haciendo eso por ella era atroz! Descabellado. –Vaya imaginación- rió sola llamando la atención de algunos alrededor y sonrojándose siguió esperando.

Malfoy observaba a las parejas con el ceño fruncido –Patético…- murmuró e inconscientemente posó su mano sobre el bolsillo de su saco. Sacudió la cabeza e inhaló profundamente. En cuanto más rápido llegaran a Hogsmeade más rápido terminaría la cita, es decir, la tortura de estar con la sabelotodo.

Se dispuso finalmente a acercarse a la castaña más retrocedió repentinamente por la aparición del dúo descerebrado, como él solía llamarlos, recobrando la compostura se asomó cuidadosamente maldiciendo por lo bajo a los gryffindor.


-Hermione! Nos estabas esperando?- la saludó Harry acercándose con el pelirrojo

-Hay que apresurarnos y tomar un carruaje, quiero llegar a Honeydukes antes de que los mocosos se acaben los dulces buenos- exclamó Ron jalando a sus amigos.

-Ehh espera Ron… espera- Hermione trataba de zafarse del agarre de su amigo pero este aplicaba más fuerza –Ronald Weasley suéltame en este preciso instante!- gritó ya sin paciencia -Podrías dejar de actuar como un salvaje!-

-Pero que exagerada eres Hermione!- el pelirrojo hizo ademán de acercarse de nuevo pero la gryffindor alzó sus manos indicándole que se detuviera. –No puedo ir con ustedes hoy- dijo ya en tono serio pero jugaba inconscientemente con sus manos.

Ron y Harry la miraron sorprendidos, de cuando acá Hermione Granger no iba con ellos a Hogsmeade? Siempre lo hacían, era como una tradición. Claro… excepto cuando alguno se encontraba cumpliendo castigo –Ya Hermione por favor… en serio quiero comprar unos dulces nuevos que salieron y Fred y George me dijeron que-

-Lo siento Ron, en serio no puedo ir con ustedes hoy- dijo cruzándose de brazos, ya estaba acostumbrada a la inmadurez de Ron pero seguía sacándola de quicio, solía ser extremadamente terco.

-Y se puede saber porque?- preguntó Harry curioso.

-Ehh pues…- Hermione no había pensado en ninguna excusa… pero qué tenía en la cabeza? No podía decirles que tendría un cita con Draco Malfoy! –Pero qué tonterías dices Hermione!- se regañó –Cita?- en qué diablos pensaba! Miró sobre su hombro asegurándose que Draco no estuviera cerca todavía. El tierno Draco era capaz de ir corriendo hasta ella y abrazarla frente a sus amigos, y eso no era muy… uhm… muy Malfoy que digamos.

-No me digas que…- Ron la observó detenidamente entrecerrando un poco los ojos y la señalaba con dedo acusador –Tienes una cita!- Hermione abrió los ojos en shock y atragantándose.

-Cla-claro que no… como crees- intentó negar con un leve tartamudeo –Y ahora que digo?!- pensó preocupada -Vamos Herms eres la primera de la clase! Inventa algo y has que se vayan de una vez- temía por la llegada de Draco. Lo último que quería era que se encontraran.

–E-es solo que… quede de encontrarme con Luna- siguió aclarándose la garganta.

Ron entrecerró los ojos aun sin creerle por completo y la observó de arriba abajo –Ok… y se puede saber porque te arreglaste tanto para salir con Luna y cuando vas con nosotros, solo te pones unas poleras, jeans y encima la capa del colegio? Aaah?- inquirió Ron observando el elegante abrigo beige de la castaña y sus ceñidos jeans que moldeaban a la perfección su pequeña cintura y sus largas piernas.

–Esos botines son nuevos no?- siguió caminando alrededor de Hermione, inspeccionándola detenidamente y poniéndola cada vez más nerviosa.

-P-pero que dices Ron…- se cruzó de brazos y levantó el mentón –Estos me lo regalaron Luna y Ginny en mi cumpleaños– dijo señalando los botines, aunque era cierto que no se los había puesto antes, le parecían algo… incomodos para ir Hogsmeade pero… la verdadera pregunta aquí era…-De cuando acá Ron presta atención a lo que me pongo. Es más, de cuando acá presta atención a algo?! Si Ronald es un Despistado!- se jalaba de los pelos mentalmente.

-Basta Ron… Que acaso Hermione no puede arreglarse si quiere?- intervino Harry –No querías ir a Honeydukes? Asi te vas a quedar sin los dulces- dijo sacando sus guantes del saco y se los puso.

-Merlín! Es cierto! Vámonos de una vez Harry! Nos vemos mas tarde Herms!- gritó comenzando a correr tirando de la casaca de Harry para que lo siguiera.

Hermione se había quedado con los ojos abiertos y las cejas alzadas –Y ese es el Ron que conozco…- se dijo negando con la cabeza y empezando a reír. Dio media vuelta para regresar a la puerta principal pero la figura de un muchacho alto y atlético se encontraba a 5 centímetros de ella y la hizo caer sentada sobre la nieve.

-Uhmm pero que…- empezó a quejarse sobando la parte baja de su espalda y miró hacia arriba para ver quien era el causante de todo. Y ahí frente a ella, se encontraba un joven de cabello rubio platino con una tierna sonrisa y mejillas levemente sonrojadas por el frio. Le tendía la mano, y ella aun hipnotizada por sus bellos ojos mercurio se le quedó observando sin hacer nada.


Draco había visto al trio de oro discutir –Vaya escenita…- pensó acomodándose el saco negro. Aún no comprendía qué era lo que veía Hermione en ellos, bueno… la santa gryffindor los tenía en un pedestal por su gran amistad y lealtad. Qué de bueno tenía eso? Eso él no lo sabía pues tantos amigos no tenía, en realidad… solo… uhmm bueno tal vez ninguno.

Como debía saludarla? Ya no era Malfoy para ella, sino Draco. Rodó los ojos. Eran el mismo pero debía comportarse de una manera tan denigrante–Ni loco vuelvo a ponerme meloso con ella- hizo una mueca . Ya estaba justo detrás de ella.

Observaba su cabello ondulado levantarse levemente por el viento, uno que otro mechón volaba frente a él y sin querer inhalaba su aroma a vainilla. Sacudió la cabeza intentando despejar pensamientos raros y ajenos a él mientras sentía una extraña sensación de calor –Apresúrate y llévala a Hogsmeade para regresar cuanto antes y asesinar a Draco- se dijo finalmente pero la castaña giró repentinamente sorprendiéndolo y vio a la gryffindor caer de golpe al suelo.

No pudo evitar que aquella extraña sonrisa apareciera en su rostro mientras tendía la mano para ayudarla. No quería admitirlo, pero se veía adorable –…Merlín- ya se estaba cansando de tener aquellos pensamientos.


Luna quedó maravillada con el interior de la boutique, era realmente elegante y majestusa por dentro. No habían muchos clientes, solo un par de señoras con elegantes túnicas y llamativos accesorios; y tres alumnas de Hogwarts, por supuesto de slytherin.

Aun sin el uniforme eran fáciles de identificar, nariz respingada, algunas cargadas de maquillaje que si bien no les quedaba mal… perdían la naturalidad y frescura de una chica de su edad, atuendos finos y sugerentes y por supuesto y en su rostro se dibujada aquella mueca-sonrisa llena de arrogancia, orgullo y superioridad. Si… slytherins.

Luna había tenido varios encuentros con ellas en el colegio, quería llevarse bien con todos, pero por alguna razón muchos la ignoraban y la llamaban lunática. Sí, sabía que era diferente pero eso no la hacía mala persona cierto? Entonces por qué siempre la trataban mal?

Después de adentrarse más en la tienda, las slytherins se dieron cuenta de la presencia de la pequeña ravenclaw. Arrugaron la nariz evaluando su colorido atuendo con expresiones de burla y asco, cuchicheaban entre ellas mientras la señalaban –Pero mira lo que trae puesto- decían –Como es que la dejaron entrar a tan exclusiva boutique- la criticaban –Preferiría estar encerrada que salir vestida así! Qué horror!- exclamó horrorizada una.

A pesar de oír sus comentarios Luna les sonreía animadamente e incluso las saludo, ganando las miradas de desaprobación y burla de las serpientes –Tal vez algún día quieran ser mis amigas…- se dijo esperanzada.

-Blaise querido! Cuanto tiempo sin verte- se oyó la voz de una hermosa mujer que salía de la parte posterior de la boutique, llevaba una elegante túnica verde de encaje que se le ceñía perfectamente al cuerpo mostrando sus curvas. Se acercó y depositó un beso cerca a la comisura de los labios que el morocho pudo esquivar por solo unos milímetros.

Luna abrió los ojos sorprendida y de inmediato fijó su atención en sus zapatos –Quien es?- se preguntó mordiendo la parte interna de sus mejillas –Será… la novia de Zabini?- levantó ligeramente la mirada, la mujer era bella pero parecía algo mayor para estar con Blaise –A-acaso… le gustan m-mayores?- soltó un pequeño grito ahogado y de inmediato se cubrió la boca –Pero que dices Luna!- se dio un leve golpe en la cabeza, lo último que quería era ofender a Blaise.

El slyhterin hizo un leve gesto con la cabeza y la bella mujer lo siguió hasta alejarse unos cuantos metros de la ravenclaw. Luna se encontraba muy ocupada dando algunos brinquitos que no se dio cuenta de la seria expresión de Blaise.

-Lovegood- Luna giró con una gran sonrisa en su rostro, Blaise sonrió de lado quitándose la chaqueta –Lista?- Luna asintió animadamente, un cambio no será lo peor del mundo.

-Veamos niña… gira… uhmm…- la esbelta mujer a quien había oído a Blaise llamarla Cassandra la observaba como si fuera ratón de laboratorio –Muy bien… para el otro lado- Luna obedecía, era realmente incomodo hacer todo aquello frente a Zabini. –Hay niña tienes un excelente figura pero esta completamente oculta bajo estos…- arrugó la nariz mientras que con dos dedos sujetaba la chalina rojo brillante tejida a mano que llevaba puesta-… bueno… mejor no entrar en detalles no?- sonrió altivamente.

-No te preocupes Blaise, aparentemente llegaste a tiempo- La rubia abrió la boca para decir algo pero decidió callar, después de todo, el morocho estaba haciendo todo aquello para ayudarla aunque todavía no entendía como. –Bien niña… a desvestirse, déjamelo todo a mí- Ella inmediatamente estiró los brazos y los cruzó para que no se le acercara –P-pero es que…- tartamudeó nerviosa y con la cabeza señaló al muchacho que estaba sentado en un pequeño sofá frente a ellas.

Blaise rió sin perder la elegancia que lo caracterizaba y Luna se dio cuenta que la señorita le indicaba los probadores, haciendo ruido con el tacón. Completamente roja se metió al probador –Esto es por Theo… por Theo- se repetía avergonzada.


El orgullo de Malfoy iba quebrándose cada vez que intentaba comportarse lo más parecido a Draco que podía. Sus orejas le ardían de la vergüenza que pasaba y si no fuera por sus guantes de piel de dragón, estaba seguro que habría marcas de uñas en sus manos. Intentaba relajarse y dejar que aquella actitud fluyera con naturalidad, pero a quien engañaba? Realmente era una pésima actuación…

-Draco!- saltó Hermione frente a él con una gran sonrisa –mira lo que te compré- exclamó tendiéndole la paleta multicolor. Malfoy frunció levemente el ceño y dudando lo aceptó, no solía comer aquel tipo de dulces, solo los finos manjares regalos de su padre y "amigos" del ministerio. Probó la llamativa paletita y para su sorpresa le gustó, demasiado en realidad.

-Uhmm… Que deseas hacer ahora Hermione?- preguntó ya sin saber qué hacer, habían dado vueltas por todo Hogsmeade tratando de no encontrarse con alumnos de Hogwarts. Aunque ya se les había visto hablando un par de veces en el colegio, ir a Hogsmeade con tu peor enemigo era ir a otro nivel, y eso si no podía aceptar.

-Pues… ya llevamos caminando un rato, te parece si vamos donde Madam Puddifoot?-

-E-esta bien- A decir verdad, Malfoy se sorprendió por la sugerencia -Madam Puddifoot?! Pero si es una tienda de te especialmente para parejas!- masajeó su cuello nervioso –Por qué quiere ir ahí?- no estaba seguro de que fuera buena idea –Acaso va enserio lo de ser novios?- pensó con algo de rabia recordando la escena de su otro yo y Hermione cuando ella aceptó ser su novia.

No pudo evitar hacer una mueca, él y Draco eran la misma persona pero Hermione solo lo detestaba a él. Y si Draco no desaparecía? Acaso serían capaces de llevar aquella… aquella ridícula relación más lejos? De pronto se imaginó a Hermione vestida en un hermoso vestido blanco tomada de la mano con… con… Sacudió la cabeza y una corriente eléctrica le pasó por el cuerpo –Sobre mi cadáver- dijo llamando la atención de la castaña.

Le sonrió tiernamente negando e indicándole que no era nada importante. Hermione le sonrió y tomándole de la mano lo llevó a una mesa al final de la tienda. No quería admitirlo, pero sus manos eran cálidas y suaves, observó sus dedos entrelazados mientras buscaban una mesa –Pero qué es lo que me pasa?- se preguntaba preocupado –Acaso… es cierto lo que me dijo Draco? Siento algo por Granger?- una pequeña gota de sudor cayó por su frente. No le gustó para nada aquella conclusión.


Por otro lado Draco se encontraba feliz dando brincos por la sala común, su plan hasta ahora iba de maravilla, en tanto a Malfoy no se le ocurriera abrir la boca para insultar a Hermione todo saldría bien –Pero si el muy necio le dice la verdad?!- se llevó la mano a la boca preocupado –Necesito que se den cuenta de lo que sienten antes de que los efectos de la poción terminen y regrese al cuerpo de Malfoy-

Caminaba de un lado para otro haciendo pucheros intentando idear algo, hubiera sido bueno decirle la verdad a Luna para que lo ayudara. Se tiró al sofá rendido, dando uno que otro golpe al cojín que poco a poco perdía su forma -Sea como sea tengo que hacer que Malfoy admita que le gusta Hermione!- se paró de inmediato levantando un brazo decidido.

Entonces se empezó a reír como si estuviera haciendo alguna travesura –A que besan hoy o dejo de llamarme Draco Malfoy- juró antes de ir corriendo al cuarto de su otro yo a cambiarse.

-Por qué Malfoy tiene ropa tan seria?!- chilló tirando la vigésimo segunda prenda de su armario y se tiró sobre el gran montículo de ropa que había en el suelo. –Vamos Draco!- se sentó de inmediato dándose ánimo –No es tiempo de pensar en lo que te vas a poner sino en lo que harás con los tortolitos que están en Hogsmeade- se dijo con una tierna sonrisa notando que cierta personita había olvidado su varita.

Sabía que estaba mal haber entrado a la habitación de Hermione sin permiso, sobre todo después de "El accidente" como solía llamarlo la castaña. Hace un par de días, el pesado de Malfoy se la agarró con él porque había tenido un mal día y él solo quería animarlo bombardeándolo con globos de agua… -Uhmm… ok tal vez no había sido buena idea- pensó riendo, el rubio se enojó tanto que empezó a perseguirlo lanzándole hechizos y justo cuando pensó que estaría a salvó en el cuarto de Hermione, entró corriendo y se escondió atrás de su amiga tomándola de su cintura usándola como escudo.

Se escuchó un grito ensordecedor que lo obligó a caer de rodillas al suelo tapándose los oídos. Cuando al fin abrió los ojos pudo ver que frente a él se encontraba Hermione sin mas que unos jeans y una pequeña toalla tapándose lo más que podía la parte superior de su cuerpo. Pero eso no fue lo que le sorprendió exactamente, sino la figura de Malfoy en el suelo mientras Hermione lo golpeaba con una almohada mientras la plumas volaban por la habitación.

Al día siguiente se veía a Malfoy caminar hacia la enfermería con un ojo morado, si… Hermione al darse cuenta que la almohada no pdroducía algún tipo de daño físico, preparó su puño y lo hundió en el rostro de Malfoy. Por supuesto que yo también me gané un gran jalón de orejas y un gran coscorrón –Pero qué mujer!- exclamó con una sonrisa pícara.

Draco rió recordando aquella escena -Malfoy estaba completamente rojo! Habría llegado a ver a Hermione sin la toalla?– se preguntaba continuamente.

Entró de nuevo al cuarto de Malfoy con la revista de Hermione en la mano, pasó un par de páginas y se detuvo en una que le gustó. Con la varita señaló el conjunto tendido en su cama y de reojo miró la imagen de nuevo diciendo un hechizo. Sonrió alegremente mientras se desvestía rápidamente quedándose en su bóxer de arcoíris.

Se miró frente al espejo y sonrió feliz, tenía puesto unos jeans azul marino oscuro no muy justos pero tampoco sueltos, una camiseta blanca, un abrigo de negro que le quedaba muy bien. Agarró la chalina verde que estaba sobre su cama y se la acomodó alrededor del cuello. Uhmm pero le falta algo… vio la imagen de nuevo y vio una mochilita negra muy bonita con un pequeño dibujo de una serpiente en la esquina inferior izquierda y decidió que quedaría bien con su atuendo y la apareció. Dentro de ella puso la varita, unos cuantos muffins que había sacado de la cocina por si le daba hambre, una cajita con un pequeño lacito y una bolsita con galeones en caso los necesitara.

-Qué falta qué falta…- se miró nuevamente en el espejony fijó su vista en los pies –Converse o botines negros? Uhmm… ya he visto a Hermione con esas uhmm zapatillas, seguro que le gustará si me las pongo también, sonrió feliz. Se puso de pie nuevamente y se puso la mochilita, sacudió el polvo imaginario de su abrigo y salió dando brinquitos; la ropa muggle era muchísimo más cómoda que lo que solía usar Malfoy y… sin querer presumir demasiado… se veía extremadamente adorable y atractivo.

–Si Malfoy me ve con esta ropa muggle, estoy seguro que le da un paro!- Se alzó de hombros y se acomodó su mochilita -Este será un día que recordaremos para siempre!-


-Asi que Draco…- comenzó Hermione pues el rubio había permanecido en silencio desde que entraron –Te gusta el te?- se dio un golpe mental en la cabeza –Gran pregunta Hermione…-

Malfoy sonrió de lado y alzó una ceja –Claro- había notado que la castaña estaba algo nerviosa. Pero por qué lo estaría? Según él, ella todavía pensaba que era Draco… o no? Y si se había dado cuenta de que no era él por su forma de actuar? Pero aún así… si lo hubiera descubierto, estaba seguro que ya habría salido corriendo de aquel lugar. Se pasó una mano por la frente y miró su tasa de te… -y ahora qué?-

-Uhmm… Hermione… qué piensas de mí? Es decir de Malfoy y yo- le preguntó en tono serio. Él estaba seguro que no le gustaba Granger, pero no había nada de malo en sacarle información mientras fingía ser su otro yo.

Hermione lo miró pensativa y suspiró aun sin decir nada –Pues la verdad, sigo algo confundida- la castaña empezó a jugar con su cucharita –La verdad… cuando estoy contigo me siento muy bien, siento que somos amigos, es decir novios- se sonrojó al decir aquello y a Malfoy le pasó lo mismo y de inmediato miró por la ventana rompiendo la conexión de hace un momento.

-Y… de Malfoy?- preguntó con voz algo ronca, todavía no volteaba a verla.

-Pues… Malfoy es…- el largo silencio de la gryffindor lo obligaron a mirarla lleno de expectación. Veía a la castaña morderse el labio inferior y tenía el ceño levemente fruncido.

-Él es…- sin darse cuenta se inclinó un poco hacia adelante para escucharla mejor –Es un idiota arrogante y egocéntrico que solo piensa en sí mismo y que no sabe hacer nada solo. Es un trol engreído que no tiene nada mejor que hacer que andar por el colegio molestando a los demás- terminó Hermione dando una palmada sobre la mesa. Malfoy tenía los ojos increíblemente abiertos, sabía que no sería una buena respuesta pero… -Yo un trol?! Acaso está loca?! Acaso no me ha visto?! Soy todo menos un trol!- se estaba mordiendo la lengua para evitar insultarla –Como se atreve?!-

-L-lo siento Draco…- dijo la castaña al ver la cara de asombro del rubio –Se que él y tu son la misma persona pero, él siempre ha sido un… un…- respiró profundo para relajarse, no quería que Draco se pusiera a llorar por andar insultando a Malfoy, ya había pasado una vez y no quería que se repitiera.

-Aunque… él y yo somos muy diferentes…- continuó tomándole la mano sobre la mesa –se que tenemos algo en común- sin querer soltó una risita y Malfoy se relajó.

-Qué podrías tener en común con Malfoy?- le preguntó sorprendido.

-Pues… aunque Malfoy lo niegue… Él es un…- se acercó a Draco y él esperaba ansioso por su respuesta–es un sabelotodo comelibros- lo dijo tan lentamente que cada palabra se sentía como pequeños golpes en su pecho. Su boca colgaba considerablemente aun sin poder creérselo.

-P-pero… eso no es cierto!- alzó la voz aunque solo para que Hermione lo oyera –Y-yo no soy… Malfoy no es eso- se cruzó de brazos. Hermione empezó a reír a carcajadas por lo rojas que estaban las orejas de Draco –Vamos Draco! Eso no tiene nada de malo- lo empujó suavemente en el hombro –Un día que te quedaste dormido en el sofá, pasé por el cuarto de Malfoy para avisarle que McGonagol quería verlo, su puerta estaba entreabierta… sé que estuvo mal espiar… pero sentía curiosidad por saber que es lo que hacía el rubio oxigenado en su cuarto. Cuando llegaba de clases se encerraba ahí, yo creí que era para no encontrarse conmigo pero lo que vi me sorprendió muchísimo!- exclamó con emoción.

Malfoy tragaba grueso con cada palabra que decía Granger, cómo había podido ser tan descuidado? –Y… qué pasó? Qué viste?- desordenó un poco su cabello y se acomodó en la silla.

-Pues lo primero que vi al asomarme fue un regadero de libros en el suelo, estaba a punto de entrar cuando escuché un ruido, de pronto vi que Malfoy estaba sentado en su escritorio con unos cuantos libros abiertos, escribía en un pergamino muy concentrado. Lo que me llamó la atención fue que estaba usando unos lentes de montura negra algo cuadrados y tenía una bandita con una figurita de una snitch en la nariz. Mordía el extremo de su pluma, cosa que nunca le había visto hacer y se pasaba la mano por el cabello continuamente- Hermione sonreía sin darse cuenta, el recuerdo de ese Malfoy… tan vulnerable y real la había… cautivado.

-En ese momento estaba realmente sorprendida...- dijo la castaña mientras apoyaba levemente su cabeza sobre su mano -Se veía... muy intelectual- un tono rosa tiñó sus mejillas. Por otro lado, Malfoy estaba completamente rojo, recordaba aquel día… Draco le había dado un manotazo mientras tomaba una siesta y le había rasguñado la nariz. Qué ganas tenía de matar al condenado pero se contuvo. Lo sacó entre jaloneos de la habitación ordenándole que fuera a dormir a otro lado. Estaba a punto de cerrar la puerta cuando vio en el suelo un pequeño sobre que Draco le había tirado antes de lograr escapar de su agarre. Dentro de él había unas banditas con miles de dibujitos diferentes, estaba a punto de arrugarlos cuando sintió un ardor en su nariz. Se dirigió al espejo y entrecerró los puños intentando controlarse.

Inhaló lentamente y cogió una de las banditas, se la puso y se dio la vuelta para evitar ver aquella patética imagen. Se veía ridículo con esa bandita.

Estaba tan tenso que decidió leer un libro y sin darse cuenta terminó leyendo varios hasta que comenzó a hacer los ensayos que le habían dejado en encantamientos y pociones. Y los lentes… bueno sabía que eran algo tontos pero a él le gustaban y evitaban que su vista se cansara por la concentración y esfuerzo. –Demonios! Ahora falta que la sabelotodo se lo haya dicho a la comadreja y san potter para burlarse de mí- Malfoy no podía evitar enrojecer cada vez más, su piel usualmente blanca estaba de color rojo brillante.


Hermione se le quedó viendo con una sonrisa, se veía adorable con su abrigo negro y sus mejillas teñidas de rojo –Pero que estoy haciendo?- se preguntaba. Con cada día que pasaba se confundía más con respecto a ambos Malfoys –Hermione… tienes que decidirte de una vez…- bajó la mirada a sus manos –O te decides a ignorar a ambos slytherin de una buena vez y sacarlos de tu vida- cruzó miradas con Draco que aun seguía sentado sin decir nada –O le das no solo a Draco una oportunidad… sino también a Malfoy-


Luna se había probado un millón de atuendos, todos elegantes y perfectos según Cassandra y aunque algunos le gustaron, no se sentía ella misma. Suspiró por enésima vez y salió del probador –Perfecto!- exclamó la mujer –Mira lo pequeña que se ve tu cintura con esta blusa de seda y mira que bien te quedan esos zapatos! Son de un diseñador muy conocido. Luna se vio en el gran espejo frente a ella y sonrió con desgano –Si… están bonitos- se limitó a decir y la gran sonrisa de Cassandra desapareció.

-Blaise, esta chica es imposible de complacer!- gritó alzando los brazos perdiendo la compostura por un segundo. El moreno rio y con la mano indicó que se retirara.

Una vez solos se acercó a la pequeña Raveclaw en el elegante conjunto que tenía puesto. Se paró junto a ella y ambos se quedaron viendo por el espejo. –No te gusta?- le preguntó serio.

Luna simplemente se alzó de hombros. –Si no me dices que es lo que no te gusta no puedo ayudar- continuó pero ella ni se inmutó. El slytherin comenzó a impacientarse –Vamos Lovegood, di algo- frunció el ceño, no podía descifrar el comportamiento de la chica.

-A ti… te gusta?- preguntó tímidamente observándolo con sus grandes ojos azules llenos de expectación. Aquella pregunta lo agarró desprevenido y tosió un par de veces antes de responder –Pues… te ves… más refinada- dijo observandola con detenimiento.

-Eso me temía…- respondió ella bajándose de la pequeña tarima donde estaba parada como si estuviera en exhibición –A Theo le gustan… la chicas que se visten así?- preguntó acomodandoe la blusa y dando una vuelta para que Blaise la observara de nuevo.

-Theodore?- dijo sin comprender, hasta que recordó la razón por la que estaba en aquel lugar con Lovegood –Claro… acaso no has visto como se viste Parkinson?- aquello se sintió como una puñalada en el corazón de la ravenclaw.

-Oh…- fue su única respuesta y camino hasta el sofá donde había estado Blaise esperándola minutos antes, se sacó lo zapatos de tacón que le estaba matando y se dejó caer tomando un cojín empezando a jugar con él –Lo siento- dijo el moreno al ver su triste expresión –Hábitos de Slytherin… eso no se quita de un día para otro- rió de lado siguiéndola.

-No estoy triste por eso… es solo que… Algo tan superficial como la ropa y el peinado no debería ser algo tan importante como para que Theo se fije en mi- acomodó los zapatos en su regazo y miró fijamente al moreno –Tan rara soy?-

-Si lo eres Luna…- dijo poniendo una mano sobre su hombro –Pero eso no tiene porqué ser malo verdad?- le dio unas palmaditas suaves en su cabeza –Cada uno de nosotros tiene algo especial… y el ser particularmente diferente es la tuya Lovegood- el moreno negó con la cabeza y se puso de pie tendiéndole una mano a la pequeña ravenclaw –…Luna- se corrigió.

Todo rastro de tristeza desapareció del rostro de la rubia y con un leve sonrojo en sus mejillas tomó la mano de su nuevo amigo? Bueno, tal vez aun no eran amigos, pero todavía tenían mucho tiempo para decidir si lo eran.

-Creo que no pensé muy bien esto cuando te traje aquí- dijo el slytherin mirando a su alredor –Se nota que tienes una gran imaginación y creatividad en cuanto a ropa se trata… pero debes darte cuenta cuando ya es demasiado. Recuerda que no siempre Más es Mejor- dirigió el camino hacia los largos percheros de ropa –Mira… qué es lo que te gusta de aquí?-

-Pues…- Luna estaba nerviosa, realmente no tenía un estilo definido… aunque siempre vestía multicolor, le gustaban los atuendos clásicos que usaba Hermione y los coquetos de Ginny. Debía encontrar una manera de combinarlos sin ir al extremo –Qué te parecen estos?- le mostró unos jeans azul marino que se habían puesto de moda (copia de los jeans pitillo muggles según la revista de moda de Ginny) una linda blusita blanca de gasa con pequeños adornitos brillantes alrededor del cuello.

-Me parece perfecto Luna- la animó Blaise –Pruébate también estas chaquetas, sacos, unos cuantos jean más y mira hay de colores también, te gusta esa blusa?- Luna recibió encantada toda la ropa que Blaise le daba, al parecer habían coincidido en un estilo adorable aunque sin dejar de mostrar su figura.

Luna y Blaise salieron de la boutique riendo, al parecer Cassandra estaba furiosa pues no habían aceptado ninguna de sus recomendaciones. El muchacho de ojos violeta cargaba un gran numero de bolsas por lo que se vio forzado a reducirlas de tamañp para no cargar con todo el bulto en Hogsmeade –Se te antoja algo de comer Lovegood?- regresó a llamarla por su apellido.

-Uhmm… me encantaría probar el mousse de chocolate de Madam Puddifoot- dijo con su voz soñadora extendiendo los brazos y dando una vuelta como una bailarina –Podemos ir?- se acercó al muchacho observandolo con su grandes ojos azules.

-Está bien está bien, vamos- aceptó sonriendo levemente.

Luna entró a la tienda de te dando brinquitos y exclamando lo maravilloso que se veía todo llamando la atención de los que estaban adentro –Mira Blaise! Acaso no se ve delicioso?!- exclamó pegando la nariz a la vitrina de pasteles.

Todos miraban a Luna asombrados, la rubia de ojos saltones se veía… muy hermosa. Su atuendo sin duda había causado un gran revuelo pues era una antítesis de lo que usualmente usaba. Además, su largo cabellos rubio brillaba y caía en delicadas ondas, y tenía puesto una delgada cinta en el cabello con un pequeño lasito en la parte derecha dejando escapar solo unos mechones que marcaban su rostro a la perfección. Su piel blanca, grandes ojos azules, labios rosados y perfecta sonrisa cautivaron a los chicos que por fin veían su rostro puro e inocente.

Blaise sin querer se había quedado plantado en la puerta de Madam Puddifoot, recién percatándose de la nueva aura que rodeaba a su compañera. –Vamos Blaise! Solo queda uno!- Exclamó dando brinquitos y jalándolo del brazo.

Se sentía algo extraño –Pero que me pasa?- se preguntaba incómodo, pasó la mano por su cabello negro y le sonrió a Luna mostrandole una mesa vacía.

-Creo que es hora de hablar seriamente Blaise- comenzó a decir una vez que la mesera se fue.

-Sobre que?- preguntó secamente.

-Como que sobre qué- respondió frunciendo el ceño –Acaso olvidaste la razón para la que vinimos a Hogsmeade?-

-Para vestirte como una chica normal?- hizo una mueca sonrisa y Luna hizo un gesto de indignación fingido.

-Pues ja ja no- se puso seria y con el dedo índice le indicó que se acercara –Theodore Nott- susurró su nombre y sus orejas se pusieron rojas de inmediato.

Blaise se alejó y se recostó sobre el espaldar sin romper el contacto visual con Luna –Nott era un gran partido- pensó –Está entre los primeros de la clase, de buena familia, guardián del equipo de quidditch de slytherin…- y siguió numerando y numerando –Si… definitivamente lo era y estaba seguro de poder lograr que se fijara en Luna-

Sin querer movía intranquilo su pie –Es Lovegood por Merlin…- suspiró, cuanto más rápido la uniera a Nott saldaría la deuda que tenía con ella y cada uno seguiría su camino- se aclaró la garganta y bebió un sorbo de su te.

-Hay tres cosas que debes saber de Nott- hizo una breve pausa y se apoyó en la mesa -En primer lugar… los estudios siempre estarán primero, si tu promedio es menos de 7 de 10 mejor olvídate de él- Luna asintió fervientemente esperando escuchar más –Segundo- indicó Blaise haciendo señas con la mano –No le gustan… y cuando digo no le gustan me refiero a que DETESTA a las personas escandalosas- se cruzó de brazos y la miró de reojo –Tú más que nadie debes trabajar en eso Lovegood- Luna se mordía los labios una y otra vez… ella era un desastre andante, siempre llamaba la atención.

-Por ultimo…- la rubia se quedó en un silencio sepulcral esperando el tercer y último consejo para conquistar a Theo.

-Tienes que ser UNICA- dijo una voz ajena a ellos, ambos almnos se voltearon rápidamente y sentado justo en la mesa de atrás se encontraba nada más y nada menos que Theodore Nott.

Luna soltó un grito ahogado y Blaise tenía las cejas alzadas sorprendido. Ninguno dijo nada, solo veían a Nott poniéndose de pie acercándose a su mesa. Apoyando ambas manos sobre la mesa e inclinándose levemente hacia Luna –Crees tener aquella cualidades Lovegood?- le preguntó con una sonrisa seductora que la enrojeció completamente.

Ninguno se había dado cuenta que Hermione y Malfoy iban de salida y habían escuchado parte de la conversación. Hermione tenía ambas manos cubriendo sus labios y Malfoy miraba aturdido sin entender nada de la escena.

A unos metros de ellos un rubio de cabello platino fotografiaba la escena a través del gran ventanal de la tienda

–Ahora de qué me perdí?- se preguntaba Draco con una sonrisa traviesa –Este sí que será un día para recordar- rio nuevamente tomando otra fotografía.


A/N: Siii Chicaas! Ojalá que les haya gustado muchísimo este capi. Y espero verlas en el siguiente capítulo con la segunda parte de la Salida a Hogsmeade :)

No se olviden de dejar reviews y cuentenme que tal les pareció. ;)

Las quiero a todas!

xoxo

Karina349