Cap.8
Nick se subió a la cama y le rodeó la cintura con uno de sus brazos sin abrir los ojos. Lo fulminé con la mirada y Violette rió.- No creo que lo haga...
- Crees bien, Vi. Sólo era un decir, nunca hago berrinches.
Sonreí algo sonrojada, cerré los ojos.- Dulces sueños, Alessandro.
-Yo quería verte hacer berrinche -sonrió y se sirvió comida.- Falta una pequeña cosa de cabello revuelto.
- Estando así claro que tendré dulces sueños -sonrió y acercó su cabeza a la suya.
- Cierto, Kailen... -dejé el tenedor en mi boca y miré alrededor.
- Debe andar por ahí, déjenla en paz un rato -se rió Vi.
Reí y me acerqué un poco más a él, me empezó a dar sueño de nuevo. Henry se encogió de hombros -Tal vez sigue dormida -comió.
Nick se quedó dormido abrazando a Kailen, se había desvelado un poco, aún preocupado por el brazo de ella. Asentí.- Pero... ¿no deberíamos ir a buscarla? -tomé jugo.- Quisiera saber cómo va su brazo.
Me quedé dormida de nuevo, era cómodo estar allí. Henry miró el reloj - A esta hora ya se habría despertado y estaría aquí con hambre.
- Ya les dije que la dejen en paz -dijo Vi mientras meneaba la cabeza.- Si eso harán con sus hijos, no quiero estar presente -se empezó a reír y yo casi me ahogo con el jugo.- Kailen ya está grandecita para que la anden cuidado. Que haga lo que quiera.
Henry quiso reír cuando dijo "sus hijos" porque lo interpretó como sus hijos, se limitó a sonreír y comió.- Solo si tuviera hijas las cuidaría más, si fueran hijos no tanto -sonrió.
- Típico machista -musité mientras dejaba de toser. Vi siempre decía comentarios inoportunos e incómodos.- Pobre de tus hijas.
- ¿Tú los cuidarías por igual? -asentí.- Habrá peleas... -canturreó mientras comenzaba a toser de nuevo.
-Es que me preocupa más lo que puedan hacer los chicos con las chicas y chicas peleándose con chicas que chicos, por eso cuidaría más a mis hijas., pero realmente da igual lo que diga ahorita -se sirvió otro poco.
Me encogí de hombros mientras Violette se reía.- Es demasiado pronto pensar en eso -dijo ella con una sonrisa. Miré mi reloj.
- Ya deberíamos irnos a clase, Vi.
Unos golpes en la puerta del despecho despertaron a Nick. Se levantó de un brinco y trató de parecer lo menos somnoliento posible, cerró su habitación y corrió a abrir
-Vamos entonces -dijo Henry con un bostezo, se terminó su juego y esperó a que se levantaran. Sentí que Nick se levantó muy rápido y me desperté, vi la hora, aún llegaba a clases si me apresuraba, con la varita arreglé mi cabello y alisé mi ropa.
- ¿Hoy tenemos clase que ustedes? -fruncí el ceño mientras nos levantábamos. Vi negó.
Era la profesora McGonagall, le entregó un pergamino, intercambiaron un par de palabras y desapareció. Cerró la puerta mientras leía y caminaba hacia el cuarto de nuevo. Se detuvo antes de llegar y releyó varias veces.- Por Merlín...
-No pero podemos ir juntos un tramo del camino ¿o quieres que me vaya por mi lado? -la miró de reojo. Me estaba poniendo los zapatos cuando Nick entró de nuevo a la habitación.
- No hay problema, sólo preguntaba -me encogí de hombros mientras caminábamos. Nick entró y aventó el pergamino a la cama.
- ¿Lista? Te llevo a tu clase -le ofreció una mano con media sonrisa, ya se había enterado del nuevo cargo de Umbridge y a él tampoco le había gustado.
-¿No sería extraño que un profesor acompañe a una alumna a su salón? -sonreí y tomé su mano de todos modos. Henry sonrió y caminó a su lado hasta donde tuvieron que separarse.
- Nadie nos verá -le guiñó un ojo y tomó bien su mano.- ¿Transformaciones, dijiste?
Nos despedimos de Henry y seguimos el camino a nuestra clase.
-Sí, transformaciones -le sonreí. Henry llegó y me apartó el lugar preguntándose dónde estaba.
- Perfecto, está cerca -sonrió y se apareciendo al fondo del pasillo donde estaba la clase. Nadie los había visto, ya todos estaban en los salones.- Listo.
Reí, besé su mejilla.- Nos vemos -sonreí y corrí al salón, una vez sentada junto a Henry me di cuenta de que no llevaba nada más que mi varita. -¿Dónde estabas? - me preguntó.
Apareció en su habitación cuando la vio entrar a clase. Se metió a bañar y se arregló para ponerse a preparar su próxima clase, ahora que Umbrigde evaluaría a los profesores, tendría que cambiar un poco su método... o al menos sólo cuando ella estuviera presente.
-Por ahí -reí. Quería platicar con él pero la clase se me complicó un poco, había sido buena idea ir después de todo. Al finalizar la clase Henry me contó del nuevo puesto de Umbridge, me molesté. -Tonto cerdo rosado...
Salimos de la clase hablando precisamente del cerdo rosado, de los privilegios que ella gozaría ahora que era Suma Inquisidora y comencé a quejarme con Violette.- ¿Qué clase de título es ese? Sólo a ella se le puede ocurrir algo así. Es... absurdo, además, ¿por qué le permitió el director hacer eso? Bueno... seguramente no tuvo elección.
Tuvimos clase después así que nos vimos hasta la comida, yo seguía molesta por lo sucedido.
Esa tarde, Nick bajó a comer con nosotros, así que cuando Kailen y Henry entraron al Gran Comedor, los tres ya estábamos sentados en la mesa de Slytherin.- Umbridge quiere ver que todo "esté en orden" pero aunque haya recibido la notificación, no creo que le importe mucho las extracurriculares... -decía mi primo mientras los saludábamos.
Vimos a todos y los saludamos de lejos, iba a caminar hacia la mesa de Slytherin pero Henry me jaló hacia la de Hufflepuff. Reunió al equipo y nos dijo sobre el próximo entrenamiento que tendría lugar al día siguiente, me dio un mal presentimiento. Ya que terminamos de comer y la gente empezaba a irse nos sentamos en la mesa de Slytherin.
- Aun así, no le encuentro sentido a que conserves la poción -dijo Vi cuando ellos se acercaron.
- Beneficio personal, Violette -vi a Kailen.- ¿Cómo sigue tu brazo?
-Ya está bien -sonreí mientras me sentaba frente a Nick.
-Lista para otro castigo -dijo Henry con una sonrisa, tomó un pastelillo. -Ya no dejes que te castiguen, no quiero quedarme sin guardiana.
Asentí y la señalé mirando a Violette.- Precisamente por eso la conservo, para curar brazos con la marca de propiedad de Umbridge, no pienso desperdiciar la poción.
- Está bien, está bien. Tú ganas -dijo con una risita.
-Ya trataré de portarme bien -tomé una manzana.- ¿Escucharon cómo les fue a la profesora Trelawney? Escuché que le fue mal.
- Nick nos estaba diciendo algo sobre eso -dije mientras él asentía y le sonreía.- Pero no sabemos los detalles... sólo que la profesora se tomó su puesto muy en serio.
-Le gusta el sufrimiento de los demás y llamar la atención, creo que se pondrá cada vez peor -fruncí el ceño.
- No lo dudo... -bufé.
- Se alimenta del sufrimiento de los alumnos, ahora entiendo porque esta gorda... -dijo Vi entre risas. La miré y no pude evitar reírme también.
También reí.-Es como lo que pasaría si un dementor y la señora gorda de la entrada a Gryffindor tuvieran una hija -reímos Henry y yo.
Asentimos y no dejamos de reír.- Si así fuera, sentiría lástima por la Señora Gorda... -dije mientras veía el reloj y me levanté.- Ya es tarde, no me había fijado...
Nick soltó una risita.- Yo los llevo a sus clases -sonrió y miró a Kailen.
Sonreí y me levanté.-Caminaré, nos vemos luego -jalé a Henry para que se levantara.
-Nos vemos -sonrió y me retó a una carrera, corrimos.
- Interesante... -los vi alejarse.- Aparición, ¿verdad? -asintió y suspiré.- Sólo porque ya vamos tarde -y dejamos que nos llevara a nuestra siguiente clase, que, afortunadamente, no fue evaluada por Umbridge, sólo pensarla me revolvía el estómago.
Tuvimos clase de Historia de la Magia y estuvo allí Umbridge, quince minutos después ya estaba estresada. Henry y yo nos pusimos a hacer dibujos en nuestros pergaminos para distraernos.
Durante los días siguientes, la profesora Umbridge estuvo evaluando a los profesores. Me tocó verla durante la clase de Cuidado de Criaturas Mágicas y Estudios Muggles, en ambas se comportó grosera, aunque no lo pareciera, y la odié más. Nick dijo que estuvo poco tiempo con él, al parecer la canción que ensayaban ese día era demasiado feliz para ella. Agradecí que llegara el día en que nos íbamos a Hogsmeade, aunque tenía muchos deberes, por un momento pensé en quedarme en la biblioteca a hacerlos.
Vimos en otras dos clases a la profesora Umbridge y me llevé dos castigos más con ella, por dormirme en su clase y por contestar grosera durante el castigo. Henry nos puso a entrenar de una manera exagerada, era cierto que mejoramos pronto pero estábamos adoloridos; por otro lado se enteró de algo que involucraba Defensa contra las Artes Oscuras, al parecer el chico Potter daría unas clases secretas o algo así.
Violette me convenció de ir al paseo, ya tendríamos tiempo de hacer los deberes al regresar o al día siguiente; así que tomé mi bolsa para aprovechar y comprar algunas cosas que necesitaba. Nícolas nos acompañó y esperamos a Kailen y a Henry en la entrada del castillo para irnos todos juntos. Ya empezaba a helar.
Llegamos corriendo con nuestros amigos, habíamos estado discutiendo el asunto de las clases secretas y nos habíamos decidido a intentarlo. -Clary, me debes un día los dos en Hogsmeade -le sonrió, quedamos que yo iría a ver de qué trataba su junta y en base a lo que leyera de ellos entonces decidiría si iríamos o no.
- ¿En serio? -Vi y Nick levantaron sus respectivas cejas, tratando de no reírse. Sólo los miré de reojo pero no les dije nada.- Creo que no me lo recuerdo... -dije en broma.
-Es mi premio -rió y le puso las manos en los hombros. -Los vemos luego -sonrió y comenzó a caminar, sonreí.
Me despedí con una mano de ellos mientras me dejaba llevar por Henry. Mi primo y Violette no aguantaron más y se rieron.- Oh, sí... tu premio... -dije soltando una risita.
- No quiero hacer mal tercio aquí tampoco -dijo Vi mirando a Kailen y a Nick.- Así que yo me iré por otro lado. Au revoir, chicos.
-Tengo algo que hacer -dije antes de que Vi se fuera, vi a Nick.-No tardaré, creo.
-¿Qué haremos entonces? -le dijo Henry ya soltándola y caminando a su lado.
- Está bien -dijo Nick con una sonrisa. Vi se detuvo y esperó a mi primo.
- Dijiste que lo ibas a pensar tú -dije mientras me encogía de hombros.
Me despedí de ellos y caminé hacia el punto de reunión. -No pensé en grandes cosas -sonrió un poco apenado.
Nick vio cómo se alejaba Kailen y suspiró. Vi se rió de él.- ¿Sabes? -le dijo ella con una sonrisa mientras caminaban.- Tengo ganas de hablar de un par de secretos de tu prima...
Me reí de él.- Veamos... primero podemos ir a comprar algunas cosas que necesito, ¿te parece?
Asintió y la miró -¿Y luego vamos por un helado? -le sonrió. Entré al pub, ya había gente, me senté cerca de Hannah ya que fue a la primera que ubiqué. La chica que me había dado el botón sobre los derechos de los elfos comenzó a hablar, nos explicó de qué iba todo, nos confirmó que el señor tenebroso había vuelto, los comentarios comenzaron y mientras todo pasaba escaneaba las mentes de todos los presentes.
Nick sonrió al igual que ella.- Te escucho.
- Está bien -le dije con media sonrisa sin mirarlo.
-O podemos ir por otra cosa si no quieres un helado -no dejó de mirarla. Empezaron a interrogar al chico sobre lo que ha hecho y lo que le ha pasado desde primero, nos iba confirmando los rumores en torno a él, poco a poco me fui convenciendo más y más de que todo aquello era buena idea. Lo único que lamentaba en ese momento era que Zacharias estaba ahí, pero el aprendizaje valía el sacrificio, Granger pasó un trozo de pergamino para que nos anotáramos ahí, escribí mi nombre y el de Henry. Ser discretos, como si nunca hubiésemos estado allí, ese era el objetivo.
- Pues... no. El helado está bien -lo miré y sonreí, a pesar de que me sentía algo extraña.- Vamos por los frascos que necesito, ¿sí?
-A donde quieras -sonrió, le rodeó los hombros con el brazo y la acompañó a comprar lo que necesitaba. Esperé a que la mayoría se fuera para salir, el aire frío me dio un escalofrío, me deshice la trenza que Henry me había hecho.
- Sólo necesito eso y ya. Se supone que es tu premio, ¿no? Después vamos a donde quieras -me encogí de hombros y llegamos a la tienda.
-Es mi premio pero quiero que los dos la pasemos bien -le sonrió, fueron a comprar los frascos y le invitó un helado de limón con vainilla, pidió uno igual. Caminé por Hogsmeade asomándome en las tiendas buscando a Nick, trataba de no distraerme cuando veía cosas que llamaban mi atención.
Mientras Henry pedía los helados, vi algo que me llamó la atención de una tienda que estaba cerca y se veía desde ahí. Era la tienda de ropa y ahí estaba Violette. Me dio curiosidad saber qué hacía allí, decía que no le gustaba las prendas que vendían.- ¿Puedes esperar los helados? Ya vengo -le dije a Henry mientras me dirigía hacia allá. Nick estaba en Las Tres Escobas esperando a que Kailen se desocupara.
-Claro -dijo Henry mientras pagaba los helados. Terminé curioseando en varias tiendas y tras comprar unas cuantas cosas miré desde la ventana de Las Tres Escobas a Nick, entré sonriente y me dirigí a su mesa.
Esquivaba a la gente sin perder de vista a Vi pero a una de ellas no la vi porque la niña se movió rápido dentro de la tienda. Me iba a disculpar con esa persona pero me quedé sorprendida, nunca creí que me lo encontraría ahí de nuevo.
- ¿Flint? -pregunté sin ocultar mi asombro, el chico asintió. Nick vio a Kailen y sonrió.
- ¿Listo? -le preguntó cuando ella se sentó con él.
-Sip, perdón si me tardé, me distraje -sonreí algo apenada.- Compré dulces y otras cosas.
- ¿Creíste que no volverías a verme?
- Honestamente... sí -me reí.- ¡Por Merlín! ¿Qué te pasó?
- El colegio sólo limita el desarrollo de los alumnos -dijo mientras se reía también.
- Pero no cambia su sentido del humor y su forma de ser -meneé la cabeza.- Por lo menos ahora parece que ya no me juzgas por ser una chica que "intenta" jugar Quidditch.
Nick sonrió.- No te preocupes, ¿quieres algo? -levantó su tarro para beber un poco de su cerveza de mantequilla.
-Cerveza de mantequilla estaría bien -me le quedé viendo, me pregunté si estaría bien decirle lo que había estado haciendo, supuse que sí pero que no era un buen lugar para contarle pues podrían oírnos.
- Jamás te juzgué por eso -dejó de reírse y sólo sonrió. Me sonrojé al recordar lo que Vi me había dicho alguna vez, sobre que yo le había gustado al ex-capitán de mi equipo. Pero ahora él había cambiado bastante, estaba diferente, podría hasta decir que era atractivo... No como Henry, pero...
- Ya veo, pero eso ya no importa. Frederick es el nuevo capitán y él sí me trata bien -volví a reír.- ¿Y qué has estado haciendo? ¿Atormentas a otros chicos en algún equipo internacional o algo así?
- Chica Dellarush, tú no cambias -negó y sonrió... raro pero sonrió.- ¿Qué te parece si platicamos sobre eso en tu próxima visita al pueblo?
Nick asintió y le pidió lo que ella dijo.- ¿Y qué tanto compraste?
-Compré... unos chocolates, unos dulces nuevos... mmm plumas -iba sacando las cosas de la bolsa conforme las iba nombrando-... un cuaderno, frascos, un libro y ya... ¡ah! y unas galletas sabor ajo y que te pintan el cabello de verde -sonreí.
- ¿Y para qué quieres esas galletas? -la miró con la ceja levantada.
- Eres realmente raro, Flint -me crucé de brazos y asentí.- Está bien, no le veo inconveniente -volteé y vi que Henry se acercaba.- ¿Hasta la próxima semana, entonces?
-Henry -me encogí de hombros y sonreí.- Me debe muchas y esta es una venganza pequeña.
- ¿En Las Tres Escobas? -preguntó.
- Sí, perfecto -empecé a caminar hacia atrás.- Nos vemos, Flint.
- Dime Marcus, Clarissa -se fue. Meneé la cabeza y me volteé para ir con Henry.
Nick se rió.- Kailen traviesa -sonrió.- Ya sabía que no había nada bueno detrás de ese simple paquete... te apoyo.
Reí y sonreí, le di un sorbo a mi cerveza de mantequilla y me le quedé viendo. Me volvió a pasar que se me olvidó todo lo demás y a lo único que ponía atención era al color de sus ojos, sonreí casi como Henry hacía con Clarissa.
Nick también se le quedó viendo, se rió y se recargó en su asiento.- ¿Pasa algo, pequeña Kailen?
- Helado -se lo quité y lo miré con una sonrisa.- Gracias.
Me tardé un poco en reaccionar cuando me habló, me sonrojé y reí, negué. Henry sonrió al verla.- Creí que ya habías huido -rió y comenzó a comer su helado.
- ¿Segura? -sonrió y no le quitó la mirada de encima al ver su sonrojo.
- Buena idea, ¿cómo no se me ocurrió antes? -reí y comí helado.- ¿Verdad que sabe rico?
Asentí y desvié la mirada, me sentía tonta pero feliz. Henry rió un poco y asintió.- Sabe bien, como que se complementan los sabores -sonrió y comió.
- Está bien -puso el codo sobre la mesa y recargó su rostro en la mano. Siguió mirándola aunque ella no lo hiciera.
- Que bueno que te guste -comí y sonreí felizmente mientras me movía un poco como si quisiera bailar.
Suspiré sin dejar de sonreír ¿por qué me sentía tan torpe? le di un trago a mi cerveza y por estar pensando la incliné un poco de más, derramando un poco, me limpié con la manga de mi suéter. Henry la miró de reojo y sonrió, tomó su mano y le dio una vuelta como si bailaran.
- Te ayudó -le dijo Nick y tomó una servilleta para que no se limpiara con su manga. Aún le quedaba un poco de cerveza, así que se quitó con la servilleta. Sonrió mientras lo hacía.
Me reí mientras me estaba dando la vuelta. Lo miré sin dejar de sonreír y aun moviéndome, de repente sí me habían dado ganas de bailar. No solté su mano aunque eso implicara que no comiera bien mi helado.
Me sonrojé otro poco y luego me alerté al darme cuenta de que alguien nos miraba, otra alumna. Desvié otro poco la mirada y sonreí.- Profesor Temple, nos miran -reí.
Henry tampoco soltó su mano y movió la mano bailando con ella, le daba vueltas y reía. Dejó de bailar un par de minutos después y le sonrió.
- ¿Va en clase de música? -le preguntó Nick sin inmutarse y no dejó de limpiarla.
También sonreí y me solté de su mano cuando terminamos de "bailar" y comí helado.- Se derritió un poco... -me reí un poco.
Me fijé en ese detalle y negué.- Pero cree que te conoce de algún lado pero no se acuerda -sonreí un poco.
Henry rió.- Ahora es una malteada de limón con vainilla -comió.
- Si puedes leer su mente, puedes meterle la idea de que no me conoce, ¿no? -sonrió.
- Malteada -reí.- Es igual de rico.
-Sí, sí podría -sonreí.- Pero eso es manipulación.
-Sí -rió y lo bebió.- ¿Alguna otra combinación que propongas?
- No es manipulación... -dejó la servilleta sobre la mesa y volvió a recargar su cabeza sobre su mano. La miró.- Es asegurar nuestra información...
Negué.- Me encanta ésta, aunque... -me puse a pensar mientras terminaba mi helado-malteada.- Alguna vez probé una de queso con chocolate y no sabía tan mal.
Reí.-Asegurar nuestra información... tienes razón -sonreí y tomé cerveza.
-De queso con café es bueno -dijo Henry terminando su helado derretido.
- Ya ves, nos conviene -sonrió.- A menos que quieras que nos descubran y me corran del colegio y no te pueda ver hasta las vacaciones de Navidad.
- ¿Con café? -sonreí.- Suena delicioso.
Me encogí de hombros y sonreí, terminé metiendo a la chica una idea para que dejara de vernos. Henry la rodeó con el brazo.- Un día hay que comer uno, en otra salida a Hogsmeade o en algunas vacaciones.
Nick rió y se terminó su cerveza de mantequilla.- ¿Quieres ir a buscar a los chicos y vagamos por el pueblo?
- No es mala idea -miré a mi alrededor.- ¿Qué hacemos ahora?
-Hay que vagar -me terminé la mía también. Henry se encogió de hombros y sonrió.
-¿Eres miedosa con las cosas de terror?
Asintió y se levantó para esperarla. Negué.- Por lo que recuerdo, no lo soy. ¿Por qué?
-Escuché por ahí que hay un lugar que espanta más que la Casa de los Gritos ¿quieres ir a echar un vistazo? -sonrió. Me levanté y caminé hacia la salida.
- ¿En serio? -sonreí.- Vamos.
Nick la siguió y le abrió la puerta con una sonrisa.
Fueron al lado opuesto de Hogsmeade a donde se solía estar, allí había algunas casas viejas y abandonadas, casi nunca iba nadie por ahí. Henry saltó una cuerda que impedía el paso a las últimas dos casas y le ofreció a Clary su mano para ayudarla a pasar.- Oí que aquí se decidía a quién quemar y quien no cuando aún no era un pueblo mágico y había muggles en los tiempos de la Inquisición.
Sonreí y unas calles más adelante tomé su mano, el aire comenzaba a enfriarse cada vez un poco más pero se sentía agradable.
- Guau... -miré las casas mientras tomaba su mano y saltaba la cuerda.
Nick tomó su mano contento y la acercó hacia él un poco porque también notó el cambio de temperatura en el aire.
No soltó su mano y caminó hacia una casa que parecía haber sido quemada, el ambiente se sintió un poco pesado y había trozos de madera por todo el camino. Lo miré por unos segundos, suspiré sonriendo.
Me acerqué con una sonrisa.- A mi hermano le gustaban las historias sobre la Inquisición y las cacerías de brujas... aunque varias sí eran algo escalofriantes...
Al final la rodeó por los hombros con el brazo de manos entrelazadas.
-Son interesantes -llegaron frente a la casa, soltó su mano y empujó la puerta que estaba algo dura, logró abrirla y sintió una corriente de frío que provenía del interior, dio un paso al interior y casi tropezó, había un hueco en la entrada. - Cuidado -le dijo mientras le ofrecía de nuevo la mano. Sonreí otro poco, me sentí tonta de nuevo y reí bajito.
- Violette debería estar aquí... -dije mientras tomaba su mano para no tropezar con el hueco. Nick le sonrió.
- Realmente no me importa que nos vean aquí...
-Le gustaría esto -sonrió y sacó la varita.-Lumus - el lugar estaba muy oscuro, frío y tenía un cierto olor a madera podrida.
-A mí tampoco -sonreí.
Asentí.- Agradable olor, pintoresca vista. Una bienvenida perfecta... -me aguanté la risa por el frío que hacía ahí.
- Me alegra -dijo sin dejar de sonreír.- ¿Puedo preguntarte algo?
Henry rió y su voz resonó en toda la habitación, tan viejas eran las paredes que casi temblaron con la risa, iluminó otro poco y caminó sin soltar su mano por si encontraban más obstáculos. Lo miré y asentí.
- Una risa alegre rompió el silencio y la oscuridad, haciendo que sus muros temblaran. No debían colapsarse y darle paso a lo más profundo... -recité en voz baja mientras caminábamos con cuidado.
- ¿Por qué tanto misterio cuando partimos del castillo?
-Si se nos cae encima la casa te culparé -sonrió y saltó una viga que estaba tirada, la ayudó a pasarla, vio una habitación y entró en ella, tropezó con una olla de cobre oxidado, la pateó a un lado.
-Es que Henry se enteró de que el chico Potter y sus amigos planeaban algo así como clases de defensa contra las artes oscuras en secreto -dije tras ver que no hubiese nadie que nos oyera.- Quedamos que yo iría a la junta a ver de qué trataba y si era confiable para decidir si nos incluiríamos o no.
- El mago desconfía y teme -continué y salté la viga con su ayuda.- Se adentra más y su alrededor se queja, protesta. No se detiene y anuncia su llegada con violencia, entrará de cualquier forma.
- Ya veo... -asintió.- Es una buena idea, en realidad. ¿Qué decidiste entonces?
Henry sonrió.- Eres una bruja no solo en especie, con palabras también -sonrió y su pie quebró una tabla ya roída por la humedad, terminó de rodillas en el suelo y una pierna atorada.
-Nos anoté en la lista, creo que debimos haberle contado antes a Clary, no la anoté pero supongo puede entrar después...
Sonreí.- Sus palabras hacen que el lugar retumbe, toda protección comienza a desmoronarse... -cayó y casi grité. Apreté su mano con fuerza y me puse de rodillas frente a él.- Ahorita te ayudo a salir de ahí...
Frunció el ceño.- ¿Había chicos de todas las casas?
-¿Ves? Eres bruja de las palabras -rió, jaló la pierna pero no salió.-Hazte para atrás, aléjate tantito.
-Creo que...-no me había fijado en ello, traté de recordar.-No recuerdo Slytherins...
- Si intentas salir solo, la tabla se va a romper más... -me puse de cuclillas, le solté la mano y le rodeé el pecho con ambos brazos.- Necesitas un punto de apoyo.
- Y dudo que lo hubiera -negó.- No creo que acepten a Clarissa.
-Si estamos los dos aquí es más probable que se rompa por el peso... -se quedó pensando un poco, agitó la varita e hizo estallar un par de tablas, quedó más espacio para sacar la pierna, sonrió y al intentar levantarse se rompieron las tablas bajo ellos, abrazó a Clary y cayó de sentón en lo que parecía el sótano, con ella sobre él.
-En ese caso... supongo podemos enseñarle por fuera lo que veamos Henry y yo ahí ¿no? -lo miré.
Cerré los ojos mientras caíamos y me abracé mejor a él. Cuando llegamos al suelo, los abrí y lo miré.- ¿Estás bien? -me le quedé viendo a sus ojos verdes.- La muralla cedé, le permite la entrada. Y así, el mago logra apropiarse del corazón de una bruja -murmuré en pársel olvidándome de todo.
- Tampoco es mala idea -asintió con una sonrisa.- Pueden usar el salón de música para eso.
