Peligrosas Deducciones
Capítulo 8
El chiquillo se alejó corriendo con la bolsa en una mano y la hoja con las direcciones en la otra. Se había guardado el sobre dentro de la camisa.
Se fue escurriendo por entre callejuelas hasta llegar al parque. Conocía muy bien a su hermana, y sabía que sin importar los planes que hubiera hecho Joe, ella lo habría arrastrado al parque para sentarse al borde del lago. Cuando se iba aproximando comenzó a gritar
-¡JOE! ¡Hey Joe!-
No quería pillarlos desprevenidos… en lo que fuera que estuvieran haciendo. Se estremeció ante la idea de verlos... besándose.
-¡Joe!- llamó cuando estaba más cerca y podía ver las figuras de dos personas que se voltearon a verlo. Como lo supuso, sentados a la orilla del lago.
-¿Y tú que diablos estás haciendo aquí Tim?- le gritó Joe poniéndose de pie. Joe tenía unos veintitantos años, pero no era mucho más alto que Tim.
-Espero que sea importante- Nena lo fulminó con la mirada
-Tengo órdenes del señor Sherlock- dijo rápidamente entregándole la hoja con las direcciones. Joe, la miró ávidamente
-Dijo que fuéramos en parejas- Joe levantó la mirada, sólo iban en parejas cuando la situación era en verdad peligrosa -Y pinchados- agregó Tim levantando la bolsa con las cámaras. Joe casi le arranca la bolsa de las manos.
-¡Vaya!- soltó, mientras examinaba las camaritas
-Se ponen como broches, dijo-
Nena se acercó curiosa y se asomó también a la bolsa, mientras Tim se sacaba el sobre de la camisa y se lo daba a Joe, quien lo abrió y se rascó la cabeza -Debe ser importante- dijo y se volteó rápidamente hacia el niño.
-Avísale a Pete, que traiga a sus hombres. Y te regresas a casa- remarcó.
Tim frunció el entrecejo -Quiero ir-
-No- le dijo rotundamente su hermana -Te quiero en la casa-
Tim abrió la boca para protestar, pero su hermana lo agarró firmemente del brazo y le lanzó la mirada.
Tim cerró la boca. Sabía que no le iba a servir de nada discutir, así que se alejó refunfuñando. Su hermana era mucho mayor que él, se llevaban como por 15 años... y por experiencia sabía que era mejor escucharla. Ella siempre lo cuidaba, pero a veces demasiado.
Joe observó en silencio como se marchaba el pequeño Tim, después se volvió hacia Nena resignado, esforzándose en aparentar tranquilidad -¿Puedes avisarle a Theo?- Nena asintió y se despidió dándole un beso en la mejilla.
Se reunieron con rapidez, a pesar de que nunca se habían juntado todos en un mismo lugar. Se podía sentir la emoción en el aire. Joe tardó unos diez minutos en organizarlos por parejas y ponerse de acuerdo sobre las direcciones a las que irían pero tardaron otros veinticinco minutos en acomodarse las mentadas camaritas.
...
Sherlock observaba fijamente los monitores. John se encontraba en el sofá con su computadora en el regazo, escribiendo en su blog sobre el último caso resuelto. De vez en cuando lanzaba miradas hacia el reloj y hacia donde se encontraba su amigo. Le parecía increíble que Sherlock, que siempre se quejaba de estar muerto de aburrimieto, pudiera pasar tanto tiempo pegado a los monitores. John había hecho un esfuerzo en mantenerse atento durante las primeras tres horas de vigilancia. Después, sus descansos para ir a tomar té fueron haciéndose cada vez más prolongados, hasta que cansado de pretender, se había tumbado en el sofá con la computadora en las manos.
Ya eran cerca de las nueve de la noche. John dejó de lado su computadora y fue a la cocina buscando algo para cenar. Sherlock seguía observando los monitores. John lo observaba de reojo mientras preparaba sandwiches para los dos.
-¿No crees que deberías darles un descanso?-
Sherlock no pareció escucharlo. John soltó un suspiro, colocó un par de sandwiches en un plato poniéndolo cerca de la mesa.
Pensaba retirarse a ver algo de tele, pero se detuvo al escuchar una rápida inhalación por parte de Sherlock.
-¿Qué sucede?-
Trinity caminaba con su andar rápido y seguro por las callejuelas de Londres. Tenían el tiempo en su contra, debían contactar al Logos de inmediato. Pero su capitana Niobe, a diferencia de Morfeo que se había dedicado durante años a buscar al Elegido, no entraba a la Matrix si podía evitarlo.
Y aún si entraba, tenían muy pocas probabilidades de dar con ella; tenía al menos dos docenas de casas de seguridad tan sólo en Londres... no digamos en el Reino Unido. Y Trinity debía revisarlas todas.
De pronto una llamada rompió el silencio, Trinity sacó rápidamente su celulary se lo puso en la oreja.
-¿Si?- preguntó tensa. Del otro lado del teléfono Morfeo habló -Ve a tu salida-
Trinity se tensó.
-¿Qué pasó?-
-No te preocupes, sólo... tienes que ver algo-
Trinity echó a correr. Al llegar a la esquina, se metió a la casa que por el momento estaba vacía. Un teléfono sonó en la cocina. Ella se apresuró a contestarlo e involuntariamente cerro los ojos cuando sintió como su cuerpo se desvanecía de la Matrix. Cuando abrió los ojos Morfeo estaba removiendo el cable conectado a su cabeza y le ayudaba a ponerse de pie.
-¿Qué pasó?- preguntó de nuevo
Morfeo sonrió sin decirle nada, sólo señaló hacia los monitores. Trinity se acercó con el entrecejo fruncido. Y observó la encriptada información de la Matrix, sin saber que es lo que querían que viera. Tanto Morfeo como Tank la miraban expectantes. Y entonces lo vió. Neo estaba en un gran lote baldío de Norte América. Pero, ¿qué rayos es lo que estaba haciendo? Estaba... ¿volando?
Está un poco corto... :P pero espero no tardarme en la próxima actualización!
Gracias a arual17 por sus lindos reviews ñ_ñ me alegran el día!
